Participantes

 

Contacto

 

Portugal:

la derecha y la opción europea

 

Ruy Mauro Marini

 

Fuente: Archivo de Ruy Mauro Marini. Publicado en El Universal, México, miércoles, 20 febrero 1980.

 

Una visita a Portugal, por breve que sea, no puede dejar de hacer ver que el país atraviesa un momento crucial de su historia. La victoria de la derecha, encabezada por la Alianza Democrática, en las pasadas elecciones legislativas, está lejos de representar, como se ha pretendido, el viraje definitivo del proceso iniciado el 25 de abril de 1974. Su significado real ha sido el de precipitar la confrontación de las fuerzas políticas portuguesas, abriendo una fase de definiciones que se extenderá por todo este año y determinará, ahora sí, el curso futuro de los acontecimientos.

No hay que olvidar, en efecto, que los últimos comicios se realizaron para resolver transitoriamente un impasse político, mientras llegaba el momento de darle solución definitiva. Esta deberá sobrevenir, en principio, en las elecciones legislativas de septiembre próximo, a las que seguirán los comicios para elegir por voto directo al presidente de la República, que tendrán lugar en diciembre, aunque haya posibilidad de que sean aplazados para enero. Estos eventos fijarán el marco en que deberá transcurrir la vida política en los próximos cuatro años, siendo comprensible que las distintas fuerzas involucradas se encuentren, en este momento, empeñadas en reunir condiciones para hacerles frente con éxito.

La derecha enfrenta la situación con ventaja, una vez que detenta el ejercicio del poder en esta fase de transición. Esto le ha permitido ensayar medidas represivas contra la izquierda, como la prohibición del II Encuentro de Solidaridad con los pueblos en lucha, previsto para la segunda semana de febrero, aunque se vea considerablemente neutralizada por el equilibrio de fuerzas que rige actualmente en Portugal. Más exitosa parece ser la política gubernamental en el sentido de acelerar una definición en torno a cuestiones importantes que plantea el proceso económico.

Entre éstas, destaca la opción que debe hacer Portugal respecto a su integración a la Comunidad Económica Europea. Ello está implicando orientar el país hacia una economía libre de mercado, especializada en algunas ramas de producción para la exportación, en la línea seguida por la mayoría de los países latinoamericanos, en contraposición a una economía centrada en el mercado interno y asociada preferentemente a las naciones del llamado tercer mundo, en particular las africanas. La ambigüedad con que los socialistas enfrentaron ese problema desde el gobierno, ha sido rota por la derecha, quien ha decretado recientemente dos paquetes de medidas económicas enfiladas hacia la opción europea. La impopularidad que estas medidas acarrean al Gobierno, particularmente por su repercusión en el costo de la vida, podrá ser paliada ya en plena campaña electoral, con otras que atiendan intereses de sectores populares y no afecten en lo esencial la línea ya trazada.

De inmediato, sin embargo, los paquetes gubernamentales golpean a las clases trabajadoras y las capas medias burguesas, permitiendo antever que representará para ellas la integración a la CEE. Por otra parte, llevan a las fuerzas de centro y de izquierda, hasta ahora absorbidas por sus querellas intestinas, a evaluar mejor la amenaza derechista y a reorientar sus esfuerzos en el sentido de bloquearla.

Es en esta perspectiva como la ventaja de la derecha se convierte en desventaja, ya que ésta se desnuda ante el país cuando no se cierra todavía la fase de transición en curso, es decir, cuando las cartas no están todas jugadas.

(Continuará)