{"id":1026,"date":"1981-01-01T07:29:10","date_gmt":"1981-01-01T07:29:10","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=1026"},"modified":"2022-03-23T18:58:02","modified_gmt":"2022-03-23T18:58:02","slug":"la-revolucion-latinoamericana-y-el-socialismo-como-proceso-historico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=1026","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n latinoamericana  y el socialismo como proceso hist\u00f3rico"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-style-default\"><img decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"540\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cuba-745095_960_720-edited.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1651\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cuba-745095_960_720-edited.jpg 960w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cuba-745095_960_720-edited-300x169.jpg 300w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cuba-745095_960_720-edited-768x432.jpg 768w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cuba-745095_960_720-edited-600x338.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: exposici\u00f3n grabada en CIDAMO, M\u00e9xico, D. F., ca. 1981. Captura y edici\u00f3n del texto a cargo de Ruy Mauro Marini-Escritos (2014).<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La primera parte estar\u00e1 referida al socialismo como proceso hist\u00f3rico y, para eso, voy a intentar hacer un an\u00e1lisis de lo que fue la evoluci\u00f3n del capitalismo, para de ah\u00ed extraer algunas l\u00edneas de reflexi\u00f3n. El punto de partida es la idea de que el socialismo es una cuesti\u00f3n inseparable de la fase imperialista del capitalismo. Lenin caracterizaba esa fase como la \u00faltima etapa del desarrollo capitalista, indicando tambi\u00e9n que se trataba de la era de las revoluciones proletarias triunfantes. Pienso que \u00e9sa es una manera de ver la historia en sus justos t\u00e9rminos, es decir, que la historia no es \u2014como pretenden algunos\u2014 una simple sucesi\u00f3n de modos de producci\u00f3n, no es simplemente el cambio del feudalismo al capitalismo y al socialismo. La historia es, ante todo, un proceso de lucha de clases. El elemento que nos interesa, en este caso, es que la fase final del capitalismo corresponde precisamente a una nueva era de la historia de la lucha de clases caracterizada por el ascenso del proletariado como clase protag\u00f3nica del proceso hist\u00f3rico y eso corresponde a la era de las revoluciones proletarias triunfantes. En ese sentido, la idea de que el capitalismo es una condici\u00f3n necesaria para el socialismo es correcta, siempre y cuando no se enfoque desde un punto de vista mec\u00e1nico. Lo que pienso es que, el capitalismo va acumulando las condiciones para la revoluci\u00f3n proletaria al generalizar la explotaci\u00f3n capitalista y, por lo tanto, al generalizar cierta forma de la lucha de clases, acaba por convertir a todo movimiento revolucionario en un movimiento socialista.<\/p>\n\n\n\n<p>La generalizaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n capitalista puede o no manifestarse de manera estricta como la formaci\u00f3n de una clase obrera industrial. A lo que me refiero es a la generalizaci\u00f3n del proletariado en su condici\u00f3n b\u00e1sica, es decir, como un conjunto de individuos separados de los medios de producci\u00f3n, privados de la posibilidad de producir sus propios medios de vida. Basta el desarrollo de este proceso para que nosotros estemos situados realmente frente a la generalizaci\u00f3n de una cierta clase y de un cierto modo de la lucha de clases, sobre el cual se funda el proceso de la revoluci\u00f3n proletaria.<\/p>\n\n\n\n<p>La era que vivimos es la era de la revoluci\u00f3n proletaria, que tenemos que entender como un proceso hist\u00f3rico, as\u00ed como entendemos la era del capitalismo o la era de las revoluciones burguesas. Vamos a partir de la evoluci\u00f3n del capitalismo con el objeto de intentar extraer algunas l\u00edneas de reflexi\u00f3n que nos permitan entender al socialismo como proceso hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\" id=\"i\">I<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Para Marx, la era capitalista, o la era burguesa, es todo un proceso hist\u00f3rico que empieza a mediados del siglo XVI. Nosotros sabemos que esta era todav\u00eda no termina. La era del proletariado se desarrolla desde su conformaci\u00f3n hist\u00f3rica como clase protag\u00f3nica.<\/p>\n\n\n\n<p>La era del socialismo tiene que verse como un proceso hist\u00f3rico que reci\u00e9n empez\u00f3. Esa ser\u00eda la tesis que tratar\u00e9 de desarrollar.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde fines del siglo XVII hasta fines del siglo XIX, tenemos, como hecho hist\u00f3rico fundamental, los procesos de la revoluci\u00f3n burguesa. Desde la revoluci\u00f3n inglesa hasta mediados del siglo XIX, y sobre todo a partir de la revoluci\u00f3n de 1848, constatamos en Europa y Estados Unidos \u2014no as\u00ed en Am\u00e9rica Latina donde la revoluci\u00f3n burguesa va a continuar durante alg\u00fan tiempo\u2014 una serie de revoluciones burguesas nacionales que fueron configurando el ascenso de la burgues\u00eda al primer plano de la historia. Lo primero que salta a la vista de este periodo es el car\u00e1cter progresivo y relativo de esos procesos.<\/p>\n\n\n\n<p>El capitalismo plenamente desarrollado, sabemos, implica la generalizaci\u00f3n de las relaciones asalariadas, sin embargo, en Inglaterra vemos ya desde el siglo XVI la afirmaci\u00f3n del capital como una fuerza importante que va ganando cuerpo en la historia, correspondiendo a un capitalismo eminentemente comercial y manufacturero. Solo despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n industrial, o sea a fines del siglo XVIII, las relaciones asalariadas se van transformando en dominantes en la manufactura y empiezan a ganar terreno en la agricultura. Las relaciones capitalistas son, pues, relaciones en expansi\u00f3n que van destruyendo otro tipo de relaciones existentes entonces en la sociedad inglesa. Con la revoluci\u00f3n industrial, el sector de la burgues\u00eda que funda su existencia en la misma esfera de la producci\u00f3n, es decir, la burgues\u00eda industrial, se destaca como el sector hegem\u00f3nico y pasa a ser el elemento clave de ese proceso hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de la revoluci\u00f3n industrial, e incluso hasta la revoluci\u00f3n francesa de fines del siglo XVIII, las revoluciones burguesas se dan todav\u00eda en el marco de predominio del capital comercial y manufacturero. Son las revoluciones de 1848 las que ya se dan en una situaci\u00f3n en que el capital industrial se ha vuelto hegem\u00f3nico.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, vemos tambi\u00e9n una cierta asimetr\u00eda en el desarrollo de la burgues\u00eda y el capitalismo. No existe un desarrollo igual de las distintas revoluciones burguesas.<\/p>\n\n\n\n<p>La era del capitalismo que, desde el punto de vista del surgimiento de nuevas relaciones de producci\u00f3n, empieza en el siglo XVI, tiene su primera revoluci\u00f3n burguesa en el siglo XVII y va a pasar un siglo para que aparezca la segunda revoluci\u00f3n, la revoluci\u00f3n francesa. S\u00f3lo en el siglo XIX, cuando se afirma el nuevo modo de producci\u00f3n, a trav\u00e9s de capital industrial, se generaliza el proceso de revoluciones burguesas. Toda Europa y Estados Unidos son sacudidos por las revoluciones burguesas. En Am\u00e9rica Latina, este proceso comienza a hacerse presente, de manera muy mediatizada, en la segunda mitad del siglo XIX. No hay que perder de vista un hecho muy importante: con la generalizaci\u00f3n de las revoluciones burguesas \u2014o sea, a partir de las revoluciones de 1848\u2014 la burgues\u00eda pasa a convertirse, en Europa por lo menos, de una clase revolucionaria en una clase contrarrevolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, la burgues\u00eda s\u00f3lo complet\u00f3 su acceso al poder bastante tiempo despu\u00e9s de haber hecho su primera revoluci\u00f3n, la inglesa. Al culminar su proceso de conquista del poder, la burgues\u00eda se presenta en la historia como una clase contrarrevolucionaria enfrentada al ascenso de una nueva clase, engendrada por el propio capitalismo, el proletariado.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la revoluci\u00f3n de 1848, el proletariado ya se hace presente y es reprimido. En la Comuna de Par\u00eds, en 1871, el proletariado hace la primera revoluci\u00f3n proletaria de la historia que se ve frustrada. La burgues\u00eda entonces aparece plenamente como una clase contrarrevolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>En este punto quisiera se\u00f1alar lo siguiente. Ya en el manifiesto del Partido Comunista de 1848, Marx se refiere a la burgues\u00eda como una clase contrarrevolucionaria que, detentando el poder, reprime a la clase emergente, el proletariado. Pero tanto Marx, como m\u00e1s tarde Lenin, admiten que la burgues\u00eda sigue cumpliendo un papel revolucionario en el grueso del mundo. En ese sentido van las observaciones de Marx, por ejemplo, sobre la expansi\u00f3n capitalista en la India, que pueden ser muy discutibles. Sin embargo, en lo esencial, lo que Marx est\u00e1 apuntando es que el capital llega destruyendo las viejas formas de organizaci\u00f3n social all\u00ed existentes, empujando a la India, por decirlo as\u00ed, hacia adentro de la historia. Pienso que la burgues\u00eda mantiene cierta potencialidad revolucionaria hasta el momento en que el capitalismo se convierte en imperialismo. Am\u00e9rica Latina cae totalmente bajo las f\u00e9rulas del imperialismo cuando \u00e9ste entra a operar directamente en la explotaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n, despu\u00e9s de la segunda guerra mundial. Es en ese momento cuando, en Am\u00e9rica Latina, la burgues\u00eda se convierte plenamente en una clase contrarrevolucionaria. Hasta entonces, la burgues\u00eda hab\u00eda cumplido funciones progresistas, aunque todos sabemos que en muchos aspectos no era tan progresista. Pero, a partir de la II Guerra Mundial la burgues\u00eda latinoamericana es, sin duda alguna, una clase contrarrevolucionaria que enfrenta a hierro y fuego el ascenso revolucionario proletario, campesino y popular que va emergiendo en distintos pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, volviendo al proceso de las revoluciones burguesas, hab\u00edamos se\u00f1alado que presenta un car\u00e1cter progresivo y relativo, que tanto el desarrollo del capitalismo como el acceso de la burgues\u00eda al poder no es igual en los distintos procesos, sino asim\u00e9trico. Otra caracter\u00edstica de la revoluci\u00f3n burguesa, que hay que tener presente, es que est\u00e1 conformada por una serie de procesos nacionales espec\u00edficos, con toda una serie de condiciones propias, digamos \u201cimpuros\u201d. Ninguno de esos procesos nacionales es una revoluci\u00f3n burguesa que pudiera dise\u00f1arse abstractamente, en funci\u00f3n de lo que debe ser una revoluci\u00f3n burguesa. Cada proceso se hizo seg\u00fan las condiciones de la lucha de clases que exist\u00eda en cada pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Tomemos brevemente tres ejemplos cl\u00e1sicos de revoluciones burguesas: la inglesa, la francesa y la alemana.<\/p>\n\n\n\n<p>En la revoluci\u00f3n inglesa, el proceso revolucionario va a ser lidereado por una fracci\u00f3n de la aristocracia que se hab\u00eda aburguesado, por decirlo as\u00ed, a ra\u00edz del proceso de acumulaci\u00f3n originaria. El bloque revolucionario est\u00e1 integrado por sectores campesinos subordinados a la nueva burgues\u00eda agraria, adem\u00e1s, por sectores artesanales urbanos y algunos sectores manufactureros de la burgues\u00eda. Es significativo que, en la revoluci\u00f3n inglesa, la hegemon\u00eda de la fuerza social revolucionaria es la fracci\u00f3n agraria de la aristocracia, transformada en nueva burgues\u00eda, que se enfrentaba a la antigua aristocracia terrateniente aliada de algunos sectores del capital comercial. El proceso revolucionario se desarrolla de una manera muy contradictoria y hasta confusa, cuyo resultado no va a ser una victoria absoluta de la burgues\u00eda. Recordemos que se trataba de la primera revoluci\u00f3n burguesa. Yo creo incluso que el proyecto de conquistar el poder no pod\u00eda objetivamente ser formulado en forma clara por la burgues\u00eda. Lo que hace es resolver el proceso revolucionario mediante un compromiso, llamado \u201crevoluci\u00f3n gloriosa\u201d, entre las dos grandes fracciones agrarias: la fracci\u00f3n terrateniente y la burguesa. Este compromiso fue favorecido por el aburguesamiento tambi\u00e9n de la fracci\u00f3n terrateniente ocurrido a lo largo de los cuarenta a\u00f1os del proceso revolucionario ingl\u00e9s. De esta manera, vamos a tener en lo esencial un Estado burgu\u00e9s que, sin embargo, mantiene a la vieja aristocracia en proceso de aburguesamiento como la fuerza hegem\u00f3nica; eso es lo que da como resultado una forma particular de Estado burgu\u00e9s, que fue la monarqu\u00eda constitucional con su divisi\u00f3n en dos c\u00e1maras: la C\u00e1mara de los Lores, donde predominaba la aristocracia feudal terrateniente, y la C\u00e1mara de los Comunes, donde estaba representada la burgues\u00eda. La primera etapa de ese Estado se va a caracterizar por el predominio de la c\u00e1mara de los Lores. El proceso posterior fue la progresiva transformaci\u00f3n del Estado desde dentro, con el progresivo predominio de la C\u00e1mara de los Comunes. Ese Estado, pues, tiene la particularidad de responder en lo esencial a los intereses de la burgues\u00eda emergente, pero quedando en manos de la aristocracia feudal. Es la aristocracia la que provee de cuadros para el gobierno, la diplomacia y las fuerzas armadas del Estado. La revoluci\u00f3n burguesa en Inglaterra se desarrolla en una forma impura y muy compleja.<\/p>\n\n\n\n<p>En la revoluci\u00f3n alemana, lo que se tiene es una burgues\u00eda que se desarroll\u00f3 mucho m\u00e1s tard\u00edamente. En el siglo XIX se desarrolla una burgues\u00eda industrial, en el marco de un r\u00e9gimen feudal que se hab\u00eda mantenido s\u00f3lido, con un Estado eminentemente feudal. En 1848 la burgues\u00eda se levanta a la cabeza de un bloque popular como en la revoluci\u00f3n francesa, pero como lo hace en condiciones de mayor desarrollo del capitalismo, la fuerza principal de ese campo popular ya no es el campesinado \u2014como en Francia\u2014 sino el proletariado, teniendo tambi\u00e9n un gran peso la peque\u00f1a burgues\u00eda urbana. El resultado es que, en el curso del proceso, cuando la burgues\u00eda trata de lanzarse contra la clase terrateniente para destruir el r\u00e9gimen feudal y abrir el camino al desarrollo del capitalismo, encuentra que tiene en su flanco, presion\u00e1ndola, al proletariado. A mitad del camino, la burgues\u00eda da un vuelco, rompe la alianza con el bloque social, fundamentalmente con el proletariado, y se al\u00eda con la clase terrateniente para reprimir a \u00e9ste que era un enemigo mucho m\u00e1s peligroso. El resultado de esto es que el capitalismo se va a tener que desarrollar en Alemania en un marco de Estado feudal, conservando los antiguos privilegios de la clase terrateniente, hasta ya entrado el siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se ve, solamente en estos tres casos, no existe un modelo de revoluci\u00f3n burguesa en abstracto. Existen procesos revolucionarios concretos, mediante los cuales, en un periodo de muchos a\u00f1os, la burgues\u00eda se va afirmando como clase protag\u00f3nica, va poni\u00e9ndose a la cabeza de la sociedad de su tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que vale la pena se\u00f1alar lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, como conclusi\u00f3n respecto al capitalismo: la transici\u00f3n al capitalismo es ya parte de la era capitalista que empieza con el siglo XVI. Esta constatado el momento en que surge el capital, en que empieza el proceso de transici\u00f3n de la era feudal a la era capitalista; transici\u00f3n que s\u00f3lo se va a completar, como sabemos, despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n industrial. Sin embargo, todo ese periodo de inicio del capitalismo es ya la era del capital, as\u00ed como un ni\u00f1o desde que nace es ya una persona y no le hace falta ser adulto para ser una persona. Desde su ni\u00f1ez comienzan las fases de su desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>Segundo. Este proceso se caracteriza por el cambio de las relaciones de producci\u00f3n pero, sobre todo, se caracteriza por las luchas de clases violentas, que corresponden al ascenso de la burgues\u00eda al primer plano de la historia. En la era capitalista, cuando la burgues\u00eda logra su afirmaci\u00f3n como clase dominante, el proceso se convierte en la era de la contrarrevoluci\u00f3n burguesa. Pero la revoluci\u00f3n burguesa es una serie de procesos que se hacen en base a compromisos y alianzas, que corresponden a las condiciones concretas que cada burgues\u00eda nacional tiene que enfrentar para transformar la sociedad y tomar el poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Tercero. Que la revoluci\u00f3n burguesa, como proceso hist\u00f3rico, implica abrir camino al desarrollo del capitalismo. La lucha de la burgues\u00eda, en el plano de la lucha social y de la lucha pol\u00edtica, implica que esta burgues\u00eda va creando condiciones para que el r\u00e9gimen capitalista de producci\u00f3n se expanda y se consolide; lo que se va a manifestar, en \u00faltima instancia, es un cambio del sistema de propiedad. Es en el cambio de sistema de propiedad por donde podemos medir si realmente existe una revoluci\u00f3n, si una clase est\u00e1 sustituyendo realmente a otra. Toda clase corresponde a un modo de propiedad, y eso lo vemos en la revoluci\u00f3n burguesa en Europa, en el reemplazo de la antigua propiedad privada individual por la propiedad privada capitalista. De tal manera que hablar de capitalismo y revoluci\u00f3n burguesa es hablar de un mismo proceso bajo dos puntos de vista; es hablar del cambio de las relaciones de propiedad y de la lucha de clases que hace posible este tipo de desarrollo econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de esta constataci\u00f3n sobre la era de la revoluci\u00f3n burguesa, yo quer\u00eda avanzar sobre nuestro tema central, la revoluci\u00f3n proletaria.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\" id=\"ii\">II<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La revoluci\u00f3n proletaria presenta rasgos absolutamente distintos al proceso de la revoluci\u00f3n burguesa. Uno de estos rasgos tiene que ver con las condiciones del surgimiento del nuevo modo de producci\u00f3n. Hemos visto que la burgues\u00eda corresponde al desarrollo del capitalismo que surge dentro del feudalismo, nutri\u00e9ndose en cierta manera de otro modo de producci\u00f3n, ganando fuerza como relaci\u00f3n econ\u00f3mica a trav\u00e9s del comercio, la conversi\u00f3n de la producci\u00f3n artesanal en manufacturera, etc., hasta tener la fuerza suficiente para sacudirse de esa piel que le quedaba estrecha, romperla y surgir en la historia con una plena configuraci\u00f3n propia. El proletariado, por el contrario, no surge con el desarrollo del modo de producci\u00f3n socialista, sino dentro de un largo periodo del capitalismo. Es decir, la simple existencia del proletariado no genera relaciones socialistas. Bajo el capitalismo se desarrollan las condiciones que permiten el surgimiento del socialismo, se desarrolla el proletariado, la concentraci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n, etc., pero el socialismo no puede surgir dentro del capitalismo, debe surgir fuera de \u00e9l, a trav\u00e9s de una ruptura radical. Este aspecto de la revoluci\u00f3n proletaria es muy importante por el hecho de que, a mi modo de ver, ah\u00ed residen las razones fundamentales de cr\u00edtica al reformismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El reformismo, en sus diferentes variantes, cree que es posible desarrollar formas socialistas de producci\u00f3n dentro del capitalismo y ganando posiciones, transitar simplemente de la sociedad capitalista al socialismo. La verdad es que todo lo que el socialismo trata de hacer dentro del capitalismo s\u00f3lo refuerza al capitalismo y no asegura de ninguna manera una sociedad socialista La sociedad socialista s\u00f3lo puede surgir de la ruptura de la sociedad capitalista. Las formas m\u00e1s avanzadas del capitalismo de Estado, que es lo que m\u00e1s podr\u00eda acercarse al socialismo, han permitido el resurgimiento del capital privado con mucha m\u00e1s fuerza que antes, consolidando al capitalismo al rev\u00e9s de orientar a la sociedad al socialismo. Piensen ustedes en el caso de Egipto con Nasser, el de Per\u00fa con Velasco Alvarado, intentos de capitalismo de Estado que han conducido a reforzar al capitalismo y no al rev\u00e9s. Se nacionaliza la banca, se nacionaliza el comercio exterior, se estatiza esto, se estatiza lo otro, pero no se resuelve para nada el problema de la revoluci\u00f3n socialista. M\u00e1s bien, estos instrumentos van a jugar en favor del reforzamiento de la burgues\u00eda, mientras se mantiene la dominaci\u00f3n burguesa, mientras no se hace pues la revoluci\u00f3n proletaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra diferencia importante entre la revoluci\u00f3n proletaria y la revoluci\u00f3n burguesa es que esta \u00faltima s\u00f3lo es posible sobre la base de un cierto desarrollo de las relaciones de producci\u00f3n capitalista. Si el capital no tiene un cierto grado de desarrollo no hay una burgues\u00eda con fuerza suficiente para plantearse la toma del poder. En el caso del proletariado su situaci\u00f3n es distinta en la medida que la toma del poder, o m\u00e1s bien la revoluci\u00f3n proletaria, es condici\u00f3n para el surgimiento y desarrollo del socialismo, y no al rev\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>La revoluci\u00f3n burguesa se da sobre la base de un cierto desarrollo del capitalismo, sin ese desarrollo ella no es posible. La revoluci\u00f3n proletaria, al rev\u00e9s, es la condici\u00f3n para el desarrollo del nuevo modo de producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas cuestiones son importantes porque nos permiten encarar de otra manera las cuestiones de la estrategia y t\u00e1ctica de la revoluci\u00f3n proletaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Las constataciones sobre estas dos eras, de la revoluci\u00f3n burguesa y la revoluci\u00f3n proletaria, nos interesan tambi\u00e9n por sus semejanzas. La primera semejanza est\u00e1 en que, al igual que la revoluci\u00f3n burguesa, la revoluci\u00f3n proletaria se presenta como un proceso hist\u00f3rico, se desarrolla en un espacio largo de tiempo, involucrando diferentes procesos particulares que se nos han presentado hasta ahora como procesos nacionales. Y nada nos dice que esto pueda cambiar en corto plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto nos permite observar lo err\u00f3neo del intento de erigir algunas formas particulares en modelo para otras revoluciones. Porque as\u00ed como se tom\u00f3 a la revoluci\u00f3n francesa como modelo de revoluci\u00f3n burguesa, descalificando como tal a todo proceso que no se pareciera a ese modelo, as\u00ed tambi\u00e9n se ha dado en el marxismo el intento de erigir, por ejemplo, a la revoluci\u00f3n rusa como modelo de la revoluci\u00f3n proletaria. Ciertos fen\u00f3menos que eran espec\u00edficos de las condiciones en que el proletariado ruso hizo su revoluci\u00f3n fueron tomados como leyes generales de la revoluci\u00f3n proletaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Un ejemplo de fen\u00f3meno particular de la revoluci\u00f3n rusa, es lo que se ha llamado la acumulaci\u00f3n originaria socialista. La teor\u00eda de la acumulaci\u00f3n originaria socialista surge en los a\u00f1os 20s y es retomada por Stalin para la implementaci\u00f3n de sus planes quinquenales. La idea b\u00e1sica de esta teor\u00eda es que, en un pa\u00eds muy atrasado como Rusia, es necesario impulsar el desarrollo de la acumulaci\u00f3n de medios de producci\u00f3n, de recursos productivos, que permitan dar el salto hacia una etapa de industrializaci\u00f3n superior, reforzando en ese proceso a la clase obrera. En un pa\u00eds atrasado, en un pa\u00eds agrario, esto tiene como costo la expropiaci\u00f3n de los campesinos. Los campesinos tienen que cargar con la mayor parte del costo de la acumulaci\u00f3n originaria socialista. Ustedes saben que en la URSS esto se hizo de una manera brutal, sobre todo a trav\u00e9s de la colectivizaci\u00f3n forzosa hecha por Stalin en los a\u00f1os 30. La colectivizaci\u00f3n fue pr\u00e1cticamente una guerra civil dentro del proceso revolucionario, un enfrentamiento armado con los campesinos, que fueron obligados a ceder sus excedentes, sus tierras. La colectivizaci\u00f3n y reorganizaci\u00f3n de la agricultura se expres\u00f3 tambi\u00e9n en una violenta lucha interna dentro del partido, que termin\u00f3 con la liquidaci\u00f3n de la vieja guardia bolchevique, con los procesos de Mosc\u00fa de 1935-36.<\/p>\n\n\n\n<p>Los \u00faltimos grandes l\u00edderes del partido bolchevique, que no hab\u00edan sido desplazados en el momento de la lucha contra el trotskismo, fueron simplemente eliminados, fueron ejecutados. El m\u00e1s notable de ellos fue, como ustedes saben, Bujarin, qui\u00e9n por lo dem\u00e1s se opon\u00eda a la tesis de acumulaci\u00f3n originaria socialista. Este fen\u00f3meno particular de la revoluci\u00f3n rusa se preserv\u00f3 durante alg\u00fan tiempo como una ley general de la construcci\u00f3n del socialismo en los pa\u00edses atrasados. Pero si nosotros observamos la construcci\u00f3n del socialismo, por ejemplo en Cuba, encontramos que all\u00ed no ocurre ninguna acumulaci\u00f3n originaria socialista de esa manera. All\u00ed no hubo ese tipo de enfrentamientos con el campesino. En lo general, en Cuba el desarrollo socialista no se hizo a costa de los sacrificios de los campesinos, al contrario, ellos obtuvieron una serie de ventajas. \u00bfY qu\u00e9 significa eso, que no es una revoluci\u00f3n socialista? Lo que pasa es que en la revoluci\u00f3n cubana las relaciones de las clases sociales eran muy distintas. El campesinado era otro tipo de campesinado, en la mayor parte compuesto por obreros agr\u00edcolas que adem\u00e1s no eran el sector m\u00e1s importante, desde el punto de vista de la producci\u00f3n. Adem\u00e1s, para dar el salto o iniciar la construcci\u00f3n del socialismo, Cuba cont\u00f3 con el apoyo de los recursos del campo socialista, y en particular de la URSS, haci\u00e9ndose indirectamente beneficiaria de la acumulaci\u00f3n originaria socialista que all\u00ed ocurri\u00f3. Esto demuestra que eso que tomaron como una ley general de la construcci\u00f3n socialista en los pa\u00edses atrasados, hasta los a\u00f1os 60s, era absolutamente incierto. No es ninguna ley sino una particularidad de la revoluci\u00f3n rusa, que se debe a las condiciones de la lucha de clases, nacionales o internacionales, en que nace esa revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra semejanza entre la revoluci\u00f3n proletaria y la revoluci\u00f3n burguesa, que se deriva de la anterior, se debe al hecho de que las revoluciones proletarias, por las condiciones internas y externas en que se hacen, asumen una configuraci\u00f3n absolutamente espec\u00edfica dentro del marco general que llamamos la era de la revoluci\u00f3n proletaria. Las condiciones de las clases, las alianzas, etc., mediante las cuales el proletariado impulsa y dirige el proceso revolucionario es lo que le da un sello distintivo a cada revoluci\u00f3n. La revoluci\u00f3n proletaria, como la revoluci\u00f3n burguesa, se constituy\u00f3 pues de procesos \u201cimpuros\u201d; es decir, no determinados sobre la base de un modelo abstracto, ideal.<\/p>\n\n\n\n<p>La revoluci\u00f3n proletaria, como la revoluci\u00f3n burguesa, tiene la caracter\u00edstica de ser un proceso universal, en el sentido de que, cuando se abre la era de las revoluciones burguesas, todos los grandes movimientos sociales, todas las revoluciones que se van haciendo, asumen tal car\u00e1cter, aunque en el pa\u00eds en cuesti\u00f3n podr\u00eda ponerse a discusi\u00f3n si exist\u00eda burgues\u00eda o no. \u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n? Porque el capitalismo se hab\u00eda ya afirmado como sistema internacional y las bases sobre las cuales tienden a girar las relaciones econ\u00f3micas son los intereses del capital.<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, hay un texto de Marx muy interesante, en el que se refiere a la oligarqu\u00eda esclavista del sur de Estados Unidos, los esclavistas de la explotaci\u00f3n del algod\u00f3n. En este texto, Marx dice lo siguiente: el que a los due\u00f1os de plantaciones de Am\u00e9rica \u2014es decir, Estados Unidos\u2014 no s\u00f3lo los llamamos capitalistas sino que lo sean, pese a que son esclavistas, se basa en el hecho de que ellos existen como una anomal\u00eda dentro del mercado mundial basado en el trabajo libre. \u00bfQu\u00e9 significa eso? Que esa econom\u00eda esclavista se comporta en funci\u00f3n de la ley de la ganancia y la plusval\u00eda, y eso es as\u00ed porque las leyes internacionales se imponen dentro de esa econom\u00eda particular, que existe como capitalismo an\u00f3malo. Eso significa que si el capital se impone, como r\u00e9gimen econ\u00f3mico a nivel mundial, el proceso de revoluciones que va ocurriendo se va centrando en torno al movimiento general de la revoluci\u00f3n burguesa. Ahora bien, una vez generalizadas las relaciones capitalistas a nivel mundial y, por lo tanto, desarrollado el proletariado en sus diferentes formas urbanas y agrarias; una vez generalizado tambi\u00e9n un sistema de dominaci\u00f3n contrarrevolucionario, opuesto a los intereses de las masas, no puede existir un proceso revolucionario aut\u00e9ntico que no se inscriba dentro del proceso de la revoluci\u00f3n proletaria. Es cierto lo que el Che Guevara dec\u00eda, que en las condiciones actuales o se hace una revoluci\u00f3n socialista o se tiene una caricatura de revoluci\u00f3n. Y eso nos lleva a que nosotros podamos afirmar que los procesos \u201cimpuros\u201d de revoluci\u00f3n de Angola y Mozambique, por no decir Cuba o Nicaragua, sean parte del proceso de la revoluci\u00f3n proletaria. Esos son los procesos mediante los cuales se va realizando la revoluci\u00f3n de nuestra \u00e9poca y nosotros no ganamos nada en negarles el car\u00e1cter de revoluci\u00f3n proletaria. Para su an\u00e1lisis tenemos que partir de cu\u00e1les son las condiciones internas y externas de la lucha de clase en cada revoluci\u00f3n, a qu\u00e9 se deben las formas espec\u00edficas que asumen. Eso s\u00ed que ense\u00f1a y enriquece la teor\u00eda revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>De esto se derivan algunas consecuencias. La primera de ellas es que los procesos de revoluciones proletarias o socialistas no se pueden enjuiciar a la luz de lo que debe de ser el socialismo en abstracto, deducido de algunos manuales, y menos todav\u00eda de lo que debe ser el comunismo, un error muy frecuente en los cr\u00edticos del socialismo. La situaci\u00f3n llega a un punto tal de caricatura que hoy d\u00eda se habla con lujo de menosprecio, de burla, llam\u00e1ndole \u201csocialismo real\u201d. La verdad es que no hay otro socialismo que el real, los dem\u00e1s son socialismos abstractos, imaginarios, ideales, fantasmag\u00f3ricos. Pero el socialismo realmente existe y eso es lo que nos interesa. Ponerlo entre comillas, tratarlo con burla, no ayuda nada, no nos hace avanzar un paso en la comprensi\u00f3n de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte algunos autores, cr\u00edticos tambi\u00e9n del socialismo, se niegan a llamar socialistas a las sociedades socialistas actuales y prefieren llamarlas sociedades&nbsp;<em>postcapitalistas<\/em>. Podr\u00edamos dejarlo as\u00ed, pero eso no nos aclara bien la naturaleza de esas sociedades. Porque si yo me refiero a las sociedades que surgen en el siglo XVII y digo que son sociedades&nbsp;<em>postfeudales<\/em>, eso puede ser cierto, pero ya no s\u00e9 qu\u00e9 tipo de sociedades son; s\u00e9 que no son feudales, pero no s\u00e9 qu\u00e9 son.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que nosotros no podemos perder de vista es que el socialismo es un periodo de transici\u00f3n y como tal viene cargado de una herencia que recibe de la sociedad capitalista, por eso viene lleno de impurezas y deformaciones. El problema central para nosotros es de otro car\u00e1cter, es saber si el proceso que se est\u00e1 desarrollando tiene o no una tendencia central socialista que le encamina al cambio de la relaciones de producci\u00f3n, del modo de producci\u00f3n, de la dominaci\u00f3n de clase.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, una segunda conclusi\u00f3n es que la revoluci\u00f3n proletaria marca el ascenso del proletariado al poder, pero ese ascenso se da por medio de luchas, de alianzas, de compromisos de la m\u00e1s variada \u00edndole, seg\u00fan las condiciones concretas en que se encuentra el proletariado en cada pa\u00eds y en cada \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que situaciones tan raras \u2014como las que se\u00f1alaba con Inglaterra, en que tenemos una revoluci\u00f3n burguesa que mantiene a la cabeza del Estado a la aristocracia feudal\u2014 no debieran de extra\u00f1arnos si presentaran un proceso de regresi\u00f3n. Creo que, con algunas variantes, esa situaci\u00f3n ha estado presente en China en algunos momentos en que a la cabeza de la revoluci\u00f3n se encuentra al campesinado, incluso, a veces encontramos que sube la burocracia. Es una lucha que se va desarrollando, a mi modo de ver, dentro del periodo de transici\u00f3n al comunismo, dentro del socialismo. Creo que algunas categor\u00edas propias de la revoluci\u00f3n burguesa podr\u00edan ser estudiadas con una nueva visi\u00f3n para intentar explicar ciertos fen\u00f3menos que se dan en el socialismo; porque sobre el socialismo hay una gran pobreza en el estudio, parece como si la gente se enardeciera un poco frente a los problemas del socialismo, y est\u00e1 a favor o est\u00e1 en contra, aplaude o chifla, pero analiza poco. Para el an\u00e1lisis del socialismo, el marxismo presenta limitaciones que no tiene por qu\u00e9 presentar, si los marxistas fueran m\u00e1s creadores en su proceso de an\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, dec\u00edamos que, para que uno pueda afirmar con seguridad que se est\u00e1 frente a un proceso socialista, la cuesti\u00f3n clave de toda revoluci\u00f3n es la cuesti\u00f3n de la propiedad. A mi modo de ver, el elemento que nos asegura que estamos en una nueva era, que estamos entrando a una etapa distinta de la humanidad, es sin duda alguna el paso de la propiedad privada capitalista a la propiedad colectiva social. Hoy d\u00eda, lo que nosotros vemos es la propiedad colectiva fundamentalmente estatal, lo que se debe a los problemas del Estado mismo, la no desaparici\u00f3n del Estado, su reforzamiento. Esos son problemas a estudiar mejor al afrontar el problema de las sociedades socialistas.<\/p>\n\n\n\n<p>En suma, creo que el socialismo s\u00f3lo puede ser entendido si nosotros nos abrimos a la historia, a la realidad, nos deshacemos un poco de las ideas hechas, de las f\u00f3rmulas, de los modelos y contemplamos al socialismo como una era hist\u00f3rica, como un proceso hist\u00f3rico que se da siempre de manera contradictoria, con avances y retrocesos de manera no muy limpia, a veces bastante sucia, siempre impura. As\u00ed se hace la historia. No se hace de manera bonita, no se hace como en el cine. Entender, adem\u00e1s, que estamos viviendo un cambio, una nueva era, una fase de transici\u00f3n. Hoy d\u00eda, en el mundo no podemos encontrar sociedades comunistas mientras el capitalismo siga existiendo, sobre todo con la fuerza que tiene hoy. Lo que tenemos son revoluciones socialistas con las caracter\u00edsticas de impureza, de heterodoxia, que cada uno de estos procesos puede tener.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\" id=\"iii\">III<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Al respecto, los puntos que voy a tratar de desarrollar ahora son los siguientes:<\/p>\n\n\n\n<p>1. La revoluci\u00f3n latinoamericana, siendo parte del proceso de la revoluci\u00f3n socialista y proletaria mundial, comienza a esbozar una contribuci\u00f3n propia, original, a la revoluci\u00f3n proletaria. Esa contribuci\u00f3n no implica en nada romper el marco general de la revoluci\u00f3n proletaria, que a mi modo de ver se constituye por dos elementos fundamentales: el control de la econom\u00eda con la colectivizaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n y la construcci\u00f3n de un nuevo Estado con nuevas formas de democracia.<\/p>\n\n\n\n<p>2. El hecho de que la revoluci\u00f3n latinoamericana est\u00e9 dando este tipo de contribuci\u00f3n original no es simplemente el resultado de un acto de voluntad, sino de la presi\u00f3n de los factores objetivos que operan sobre la revoluci\u00f3n latinoamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>3. El hecho de que surjan elementos nuevos en los procesos revolucionarios latinoamericanos, respecto a los procesos que las precedieron, confirma la idea de que la revoluci\u00f3n proletaria se hace como un proceso hist\u00f3rico y, a medida que su desarrollo se va cumpliendo, tambi\u00e9n va encontrando mejores condiciones para lograr sus objetivos. De la misma manera como el desarrollo de la revoluci\u00f3n burguesa fue dando sociedades burguesas cada vez m\u00e1s desarrolladas, m\u00e1s perfeccionadas, el proceso hist\u00f3rico de la revoluci\u00f3n socialista tambi\u00e9n va creando mejores condiciones para su propio desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta visi\u00f3n de la revoluci\u00f3n socialista como proceso hist\u00f3rico nos permite, en cierta manera, superar la confrontaci\u00f3n tradicional entre reforma y revoluci\u00f3n, entre el cambio gradual y el cambio violento, entre los m\u00e9todos parlamentarios y la lucha armada, etc. Analizando la realidad, los cambios sociales, las revoluciones no se hacen de manera ininterrumpida, sino que pasan por periodos de rupturas, de cambios bruscos que expresan los desplazamientos de las clases, el cambio de una clase en el poder por otra. Las reformas se realizan bajo la dominaci\u00f3n de la antigua clase expresando las condiciones que tiene la clase revolucionaria para arrancar esas reformas a la clase dominante, expresan pues un proceso de acumulaci\u00f3n de fuerzas de la clase revolucionaria; pero no cambian radicalmente la situaci\u00f3n entre las dos clases, o sea, mantiene el esquema de dominaci\u00f3n vigente. Pero distintas son las reformas que la clase revolucionaria impone una vez que ella detenta el poder, pues lo hace a partir de una nueva dominaci\u00f3n de clase. Mediante este enfoque es posible disipar ciertas confusiones siempre planteadas por el reformismo. Por ejemplo, en el caso de Chile, la idea de que era posible llegar a un cambio radical mediante una acumulaci\u00f3n de reformas, sin contemplar qu\u00e9 significaba la toma del poder y la posibilidad de hacer cambios mucho m\u00e1s radicales a partir del poder. Ese planteamiento llev\u00f3 a una enorme confusi\u00f3n entre lo que era la toma del poder y las tareas de la transici\u00f3n. Las tareas de la transici\u00f3n s\u00f3lo se pueden cumplir desde el poder, mediante reformas impuestas y no mediante reformas arrancadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, interviene la fuerza de la burgues\u00eda internacional, y eso el caso chileno lo mostr\u00f3 muy claramente. Por ello, pese a que los procesos de la revoluci\u00f3n proletaria tienen un marco nacional, la burgues\u00eda \u2014que es una clase internacionalizada\u2014 tiene condiciones para mantenerse en el poder, aun cuando la correlaci\u00f3n de fuerzas internas le es desfavorable en un momento dado. Esta idea nos lleva a reflexionar que si hubiera un cambio de la correlaci\u00f3n de fuerzas a nivel internacional, que pusiera al capitalismo en posici\u00f3n de inferioridad frente al socialismo, se abrir\u00edan las posibilidades de revoluciones relativamente pac\u00edficas en el plano nacional. Pero tal situaci\u00f3n es pr\u00e1cticamente imposible mientras la burgues\u00eda se mantiene como fuerza dominante en el plano internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, la revoluci\u00f3n latinoamericana se viene realizando en un marco de relaciones internacionales en que el capitalismo sigue siendo el sistema dominante y la burgues\u00eda la clase dominante a nivel mundial. Sin embargo, habr\u00eda que analizar un conjunto de factores que constituyen elementos de presi\u00f3n sobre los procesos revolucionarios latinoamericanos, obligando a buscar formas novedosas de transici\u00f3n al socialismo. Entre esos factores que presionan al proceso insurreccional latinoamericano \u2014dificultando o favoreciendo, pero oblig\u00e1ndolo a realizarse por nuevos caminos\u2014 quiero mencionar en primer lugar el estado de la relaci\u00f3n de fuerzas entre el capitalismo y el socialismo, y los cambios que se vienen observando all\u00ed. Estos cambios surgen, en primer lugar, de un reforzamiento del campo socialista en el plano militar, logrando pr\u00e1cticamente un equilibrio militar y, en segundo lugar, de un proceso de expansi\u00f3n del socialismo, que se viene acelerando y que ha hecho avances notables particularmente en la d\u00e9cada de los 70s. Esta situaci\u00f3n ha venido trabajando para modificar la relaci\u00f3n de fuerzas en el plano internacional, poniendo dificultades a las soluciones militares de intervenci\u00f3n que rompan el equilibrio entre los campos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este proceso de cambio de la relaci\u00f3n de fuerzas internacionales, en condiciones de equilibrio militar, se caracteriza por una capacidad de dinamismo y de expansi\u00f3n del socialismo mucho mayor que la del mundo capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy ligado a eso, constatamos el ascenso y el cambio de calidad de los movimientos revolucionarios en la periferia capitalista. Despu\u00e9s de la II Guerra Mundial, \u00e9stos se expresaron como movimientos de descolonizaci\u00f3n, que no movilizaban al conjunto de las fuerzas sociales en funci\u00f3n de objetivos radicales y de car\u00e1cter social, sino que eran procesos, en alguna medida, de negociaci\u00f3n con las metr\u00f3polis. El caso m\u00e1s t\u00edpico es, tal vez, el de la India. Al no ser movimientos para ruptura de los v\u00ednculos coloniales y de dependencia, se limitaban a la posibilidad de cambios en la correlaci\u00f3n de fuerzas al interior de esos pa\u00edses, cambios en las alianzas de clases y en la dominaci\u00f3n de clases.<\/p>\n\n\n\n<p>En la siguiente etapa, esos movimientos de la periferia asumieron ya un car\u00e1cter m\u00e1s radical de enfrentamiento, implicaron movilizaciones amplias de masas trabajadoras y en particular de campesinos. Hablamos de los movimientos de liberaci\u00f3n nacional de fines de los 50s y principios de los 60s. All\u00ed el caso t\u00edpico es el de Argelia, que ya implica cambios sociales importantes, pero no es un proceso m\u00e1s radical de revoluci\u00f3n proletaria y se estanca durante un largo periodo, lo que es perder terreno o tiende a retroceder.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, encontramos una tercera forma del alza de los movimientos revolucionarios en esos pa\u00edses, que lleva a la ruptura no s\u00f3lo de los v\u00ednculos coloniales sino de la misma estructura social y de las relaciones de dominaci\u00f3n de clase; que vincula pues el proceso de liberaci\u00f3n nacional al proceso socialista. En esta forma, la liberaci\u00f3n nacional forma parte del proceso de la revoluci\u00f3n proletaria. Los casos m\u00e1s t\u00edpicos son el de Cuba y Vietnam, y los que siguen en la d\u00e9cada de los 70s, como Angola y Mozambique. Casi todos los movimientos de liberaci\u00f3n tomaron esa forma, a excepci\u00f3n de Ir\u00e1n que tiene condiciones muy particulares. Hay otros casos de descolonizaci\u00f3n, como Belice y Surinam, aunque all\u00ed no se trata de movimientos de liberaci\u00f3n propiamente dichos. Pero la forma dominante de los movimientos de masa en los pa\u00edses dependientes y coloniales es la de su integraci\u00f3n al proceso de la revoluci\u00f3n proletaria, que de hecho surge en los a\u00f1os 60s y se afirma en el curso de los 70s.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, un tercer factor que afecta la correlaci\u00f3n de fuerzas a nivel mundial es la crisis del capitalismo. Esa crisis, adem\u00e1s de los factores propios que viene produciendo \u2014sociales, econ\u00f3micos, pol\u00edticos\u2014 parece ser algo m\u00e1s que una simple crisis capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece estar indicando un cambio de periodo en la evoluci\u00f3n del capitalismo, un cambio similar al que ocurri\u00f3 a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, expres\u00e1ndose en el desplazamiento de la hegemon\u00eda capitalista de Gran Breta\u00f1a, Estados Unidos y Alemania, con sus efectos de primera y segunda guerras mundiales y el surgimiento del socialismo. Entre los a\u00f1os 1930-40 ese proceso de desplazamiento termina con la plena hegemon\u00eda de Estados Unidos y de cierta manera se congela por un periodo la expansi\u00f3n del socialismo. En esa fase de los a\u00f1os 1930-40 surge un elemento nuevo, que viene desarroll\u00e1ndose de la fase anterior y que en esta nueva etapa va a adquirir su plena expresi\u00f3n, los movimientos revolucionarios en los pa\u00edses dependientes y coloniales. La d\u00e9cada del 70 y lo que va del 80 est\u00e1n indicando la apertura a un nuevo periodo con la declinaci\u00f3n de la hegemon\u00eda norteamericana en el campo capitalista y una p\u00e9rdida progresiva de las posiciones del capitalismo respecto del socialismo, respecto al proceso de la revoluci\u00f3n proletaria.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed est\u00e1 un elemento clave para que ese cambio en la correlaci\u00f3n de fuerzas se vaya dando. Un elemento m\u00e1s importante que las contradicciones interimperialistas y el desarrollo del campo socialista es el movimiento revolucionario de la periferia capitalista que, surgiendo en el tr\u00e1nsito de un periodo a otro, en este momento parece ser el factor m\u00e1s importante, el m\u00e1s din\u00e1mico, el m\u00e1s decisivo, para volcar de manera definitiva la correlaci\u00f3n de fuerzas a nivel mundial y abrir una nueva etapa, en la cual el imperialismo pase a ser realmente la fuerza m\u00e1s d\u00e9bil en la correlaci\u00f3n mundial de fuerzas. Si eso se diera, hecho que hasta ahora nosotros no conocemos, abrir\u00eda la posibilidad de una expansi\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida de la revoluci\u00f3n proletaria y la posibilidad de que \u00e9sta se diera por medios pac\u00edficos en ciertas zonas.<\/p>\n\n\n\n<p>De confirmarse esta tendencia al cambio de la correlaci\u00f3n de fuerzas, el imperialismo se ver\u00eda obligado a una pol\u00edtica menos agresiva, mucho m\u00e1s sutil y diplom\u00e1tica destinada a asegurar algunos intereses. Creo que existen ya algunas se\u00f1ales que anuncian ese posible cambio de la pol\u00edtica imperialista, una de ellas es la pol\u00edtica de Carter, en los dos primeros a\u00f1os de gobierno. La enorme debilidad que tiene Estados Unidos en ese momento, al salir de la guerra de Vietnam y otros factores como Watergate, etc., se expres\u00f3 en esos dos primeros a\u00f1os en una pol\u00edtica m\u00e1s sutil, m\u00e1s cuidadosa para asegurar sus intereses, pero por medios distintos a los que el imperialismo utiliza normalmente y que Carter volvi\u00f3 a usar en la segunda mitad de su periodo, y que se intensifica con Reagan. Otra se\u00f1al de un posible cambio de la pol\u00edtica imperialista, que anunciar\u00eda una nueva etapa para la revoluci\u00f3n socialista, puede ser la pol\u00edtica europea en general; pero en particular la pol\u00edtica de la socialdemocracia europea respecto a los movimientos revolucionarios que se van desarrollando a escala mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Un segundo orden de factores que operan en el sentido de modificar las condiciones internacionales, en que se realiza la revoluci\u00f3n latinoamericana, es el intercambio econ\u00f3mico creciente entre el campo socialista y el campo capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que un elemento clave del desarrollo del socialismo est\u00e1 en el desarrollo de las fuerzas productivas; que no es posible avanzar en lo que Marx llamaba el \u201creino de la libertad\u201d sin un desarrollo apreciable de las fuerzas productivas, que vayan liberando a la humanidad de los problemas m\u00e1s dif\u00edciles de subsistencia. Pero este elemento tambi\u00e9n es importante desde un punto de vista m\u00e1s inmediato, en el cambio de las relaciones de fuerzas entre los dos campos. Debido al gran desarrollo de las fuerzas productivas en el campo capitalista, la b\u00fasqueda por resolver este problema en los pa\u00edses socialistas pasa por establecer relaciones econ\u00f3micas con el campo capitalista a trav\u00e9s del mercado mundial. En los \u00faltimos 20 a\u00f1os se han presentado diversas soluciones a este problema. Entre las soluciones \u201cizquierdistas\u201d destaca, desde luego, la situaci\u00f3n china en la fase de la revoluci\u00f3n cultural; la negaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda, el intento de construcci\u00f3n del socialismo sobre la base de peque\u00f1as unidades de producci\u00f3n urbano-rurales. \u00c9se rechazo chino, en parte expuesto por las circunstancias dif\u00edciles para establecer relaciones con el campo capitalista e incluso con los pa\u00edses m\u00e1s avanzados del campo socialista, son un ejemplo de las soluciones \u201cizquierdistas\u201d. Pero m\u00e1s grave y dram\u00e1tico, con resultados mucho m\u00e1s siniestros, es el caso de Kampuchea bajo Pol Pot. Este caso dej\u00f3 un saldo, si no me equivoco, de tres millones de muertos. Fue una experiencia realmente siniestra de tratar de construir un socialismo campesino con la despoblaci\u00f3n de las ciudades.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s recientemente tenemos soluciones de derecha, o sea, en las que pa\u00edses socialistas se abren a puertas anchas al mercado mundial, a las inversiones, aceptando incluso los patrones culturales y los patrones de desarrollo del capitalismo. El caso m\u00e1s dram\u00e1tico de las soluciones de derecha es sin duda el de Polonia, con la deuda externa que tiene, con la crisis econ\u00f3mica que vive, con el est\u00edmulo al consumo interno y los problemas pol\u00edticos que todos conocemos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, si entendemos que para el desarrollo del socialismo el desarrollo de las fuerzas productivas juega un papel claro y que no es posible solucionar ese problema sin una cierta vinculaci\u00f3n al mercado mundial, tenemos que pensar que los pa\u00edses socialistas tienen que caminar sobre el filo de la navaja, evitando caer hacia un extremo o al otro. El desarrollo de las fuerzas productivas no puede ser tomado como un objetivo en s\u00ed mismo, sino entendido desde la perspectiva de subordinaci\u00f3n a los objetivos del socialismo, de que tiene que servir efectivamente para el desarrollo de la sociedad, elevar los niveles de bienestar de la masa evitando simult\u00e1neamente las desviaciones, los peligros para el comunismo. Estos problemas se presentan como un mal end\u00e9mico en casi todas las econom\u00edas socialistas de hoy d\u00eda, porque no se ha sido capaz de enfrentar el problema desde un punto de vista, yo dir\u00eda, ideol\u00f3gico-cultural; o sea, un cambio real de los patrones de consumo de la gente, que corresponda a un cambio de mentalidad. Hoy d\u00eda, viendo las lecciones de la historia, viendo la situaci\u00f3n de China, Kampuchea y de Polonia; viendo la importancia que tiene todav\u00eda el mercado capitalista, es obligaci\u00f3n poner un gran \u00e9nfasis en el desarrollo ideol\u00f3gico, pol\u00edtico y cultural de las masas, en el marco de los procesos revolucionarios. Creo que esa preocupaci\u00f3n est\u00e1 presente en todos los pa\u00edses socialistas, pero tendr\u00e1 que estar presente con mucha m\u00e1s fuerza en pa\u00edses como Nicaragua, dadas las condiciones que tiene. Creo que los sandinistas este problema lo han enfrentado muy bien, pero el problema ideol\u00f3gico y cultural sigue siendo una cuesti\u00f3n particularmente dif\u00edcil para Nicaragua.<\/p>\n\n\n\n<p>Una tercera l\u00ednea de presiones que experimentan las revoluciones que se est\u00e1n haciendo, y las que se van a hacer en Am\u00e9rica Latina, viene de las lecciones de la historia en lo que se refiere a los instrumentos que se pueden emplear para la construcci\u00f3n del socialismo. Me refiero a que hoy d\u00eda una revoluci\u00f3n socialista tiene que ser mucho m\u00e1s pol\u00edtica que econ\u00f3mica. Nicaragua es un ejemplo en ese sentido. M\u00e1s importante que las nacionalizaciones son el desarrollo del poder popular, la movilizaci\u00f3n de las masas, la institucionalizaci\u00f3n de sus organizaciones para, a partir de ah\u00ed, ser capaces de determinar el curso de la evoluci\u00f3n econ\u00f3mica y no simplemente mediante las nacionalizaciones y el control del aparato estatal. Este problema se plante\u00f3 de manera bastante evidente en el \u00faltimo periodo del proceso chileno, que justamente hab\u00eda tomado otro camino; hab\u00eda puesto sus esperanzas m\u00e1s en las nacionalizaciones que en el poder popular, para resolver el problema de la transici\u00f3n. En Chile se pudo ver claramente que la idea de las nacionalizaciones no asegura para nada el poder popular, el poder de las masas; m\u00e1s bien, se tuvo el enfrentamiento del Estado y de una parte de la izquierda contra los organismos del poder popular que surg\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, las dificultades econ\u00f3micas externas e internas obligan a mantener diferentes formas de propiedad en el proceso de transici\u00f3n, expres\u00e1ndose entonces las relaciones de las diferentes clases.<\/p>\n\n\n\n<p>El pluralismo pol\u00edtico real, se basa en la existencia de diferentes fuerzas integradas en la alianza de clases amplia, dentro de la cual se mueven las fuerzas revolucionarias. Por otra parte, este pluralismo se debe tambi\u00e9n al tipo de presiones y apoyos que recibe el proceso revolucionario desde el plano internacional, a partir de los cambios que van ocurriendo en la pol\u00edtica imperialista. En el caso concreto de Nicaragua se observa claramente que el pluralismo pol\u00edtico no es el resultado de un acto de voluntad, sino de las condiciones concretas de la relaci\u00f3n de clases, interna y externa, que presionan al proceso revolucionario. A mi modo de ver, los nicarag\u00fcenses han tenido varias veces la tentaci\u00f3n de avanzar en el proceso de nacionalizaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de lo que las condiciones lo permiten, lo que llevar\u00eda a restringir enormemente el margen en el cual se ejerce el pluralismo. En Nicaragua, la coexistencia de diferentes formas de propiedad, la correlaci\u00f3n de fuerzas internacionales, etc., son las condiciones concretas en las que se tiene que desarrollar el proceso revolucionario. Otras revoluciones no hab\u00edan tenido esas mismas condiciones, m\u00e1s bien hab\u00edan tenido que moverse en un sentido inverso. En otros casos, para poder llevar adelante el proceso revolucionario, la condici\u00f3n hab\u00eda sido asegurar una conducci\u00f3n muy centralizada en el partido y en el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, para que, en las condiciones actuales de la relaci\u00f3n de fuerzas, uno pueda pensar que los procesos revolucionarios van a cristalizar en una nueva forma de tr\u00e1nsito que podr\u00edamos llamar democracia revolucionaria de masas, se requiere en primer lugar y como condici\u00f3n b\u00e1sica que el Estado haya sido conquistado. Y el elemento fundamental para la toma del poder es el que los revolucionarios cuenten con una fuerza militar propia, con un ej\u00e9rcito propio; \u00e9sta es la condici\u00f3n sin la cual la democracia revolucionaria de masas no se puede ni siquiera imaginar. \u00bfPor qu\u00e9? Porque los procesos revolucionarios se dan todav\u00eda en condiciones de mayor fuerza de la burgues\u00eda internacional; por lo tanto, ese peso inducido de la burgues\u00eda interna s\u00f3lo puede ser contrarrestado con la fuerza de las armas.<\/p>\n\n\n\n<p>Si se preguntaran qu\u00e9 es lo importante en la experiencia nicarag\u00fcense \u2014y que parece ser importante tambi\u00e9n en la experiencia salvadore\u00f1a\u2014 pues en primer lugar, sin duda alguna, estar\u00eda el hecho de que han podido construir un ej\u00e9rcito propio. En segundo lugar que la utilizaci\u00f3n del Estado no es tanto para hacer nacionalizaciones, sino para el desarrollo de la organizaci\u00f3n de las masas y la ampliaci\u00f3n de los organismos de poder popular. Y eso tiene que ser as\u00ed debido a que el poder que detentan los revolucionarios se ve amenazado por la existencia de una alianza de clases muy diversificadas, por el hecho de que tienen que apoyarse en elementos internacionales que incluso devienen del imperialismo. Y en tercer lugar que en esos pa\u00edses \u2014Nicaragua, El Salvador\u2014 se han construido efectivamente frentes amplios nacionales que implican una diversidad mucho m\u00e1s rica de alianzas de clases que desde luego s\u00f3lo se han podido hacer esos frentes sobre la base de una unidad revolucionaria. Sin ese elemento de unidad la pol\u00edtica revolucionaria no est\u00e1 asegurada.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, si uno ve la forma que asumi\u00f3 el sistema pol\u00edtico, el sistema de fuerzas pol\u00edticas, en revoluciones precedentes, observamos cambios muy interesantes que est\u00e1n respondiendo a las condiciones hist\u00f3ricas en las cuales las revoluciones se van realizando.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de la URSS, por ejemplo, tenemos la experiencia de un partido \u00fanico, aunque no fuera inicialmente la intenci\u00f3n de V. Lenin. Lenin no ten\u00eda gran inter\u00e9s en un partido \u00fanico, buscaba m\u00e1s bien una forma de pluripartidismo, pero las condiciones internas e internacionales no van a permitir eso. La presi\u00f3n del imperialismo, la capacidad de resistencia de la burgues\u00eda interna y la infiltraci\u00f3n internacional, son tan grandes que obligaron al proceso revolucionario a marchar r\u00e1pidamente hacia una centralizaci\u00f3n de la fuerza, como elemento para contrarrestar la amenaza de la contrarrevoluci\u00f3n. Si, por ejemplo, tomamos el caso de las democracias populares de Europa oriental, encontramos que la idea del multipartidismo se mantuvo presente. Pero las condiciones en que se va implantando el Estado socialista, las condiciones de la guerra fr\u00eda, llevaron a que las alianzas partidarias expresaran alianzas de clase puramente formales, sin contenido. En el caso de Polonia, sabemos que existe un partido de la peque\u00f1a burgues\u00eda, un partido campesino y existe el POUP, pero en realidad los otros dos nunca tuvieron ninguna existencia y siempre el poder estuvo concentrado en manos del POUP, con los problemas que evidentemente crea la centralizaci\u00f3n excesiva del poder y del control. En el caso cubano, durante la primera fase de la revoluci\u00f3n, se mantuvo una dial\u00e9ctica bastante viva entre las diferentes fuerzas partidarias y entre lo que era el Partido Comunista y el Movimiento del 26 de Julio. Sin embargo, ah\u00ed tambi\u00e9n se lleg\u00f3 a la formaci\u00f3n de un partido \u00fanico. En parte, esto se puede explicar por las condiciones de enorme hostilidad en que Cuba tuvo que asegurar el poder, pero tambi\u00e9n por la influencia sovi\u00e9tica que favoreci\u00f3 una soluci\u00f3n de ese tipo. Si contemplamos la experiencia nicarag\u00fcense, vamos a ver una situaci\u00f3n distinta. Tenemos que el problema de la unidad revolucionaria es resuelto en el FSLN a trav\u00e9s de la uni\u00f3n de las tres tendencias, pero a\u00fan antes del triunfo de la revoluci\u00f3n se trata de conformar un frente amplio, que es el Frente Patri\u00f3tico. Este frente se mantiene incluso despu\u00e9s de la toma de poder y va a dar lugar a la formaci\u00f3n de un sistema de partidos, que los hechos mismos van obligando a revitalizar aun cuando a veces se debilita. Si tomamos el caso de El Salvador, la situaci\u00f3n no es distinta, es decir, el FDR incluye a una serie de partidos y tenemos que el FMLN corresponde a otro tipo de alianzas que prefiguran lo que debe de ser, en el futuro, el partido revolucionario. Aqu\u00ed tambi\u00e9n todo indica que las condiciones en que los revolucionarios pueden triunfar los obligan, incluso, a un mayor compromiso para mantener un sistema de alianzas amplio, quiz\u00e1 mucho m\u00e1s amplio que en la experiencia nicarag\u00fcense.<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, el cambio de la correlaci\u00f3n de fuerzas internacionales, por un lado, favorece al proceso revolucionario en Am\u00e9rica Latina; pero, por otro, lo presiona, obligando a buscar formas mucho m\u00e1s pluralistas y democr\u00e1ticas de conducci\u00f3n y a un proceso m\u00e1s gradual de la transformaci\u00f3n de la estructura social, particularmente del proceso de colectivizaci\u00f3n. La \u00fanica manera de asegurar el proceso revolucionario, est\u00e1 en contar con una fuerza militar propia y un movimiento revolucionario de masas, contar con el poder popular. \u00c9sa es la \u00fanica forma de compensar las presiones que sufre constantemente el proceso revolucionario y que obligan a hacer concesiones que, en cualquier momento, podr\u00edan desviar la ruta del proceso revolucionario. En las condiciones actuales, es posible ahorrar el costo de una colectivizaci\u00f3n forzosa sobre la base de una cierta negociaci\u00f3n y de cierto compromiso, siempre y cuando se aseguren dos elementos claves: la fuerza militar y el poder popular. A partir de all\u00ed, nos podemos plantear que el problema del socialismo no est\u00e1 en el desarrollo de las fuerzas productivas, sino en la democracia proletaria, que implica una presencia real de las masas en el control de la econom\u00eda y que asegure, en el plano pol\u00edtico, el control del poder y una l\u00ednea revolucionaria. Creo que las condiciones que tenemos hoy d\u00eda van a dar un socialismo distinto al que nosotros hemos conocido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Ruy Mauro Marini<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-866e4f3b\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-a0d1eb0e\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-96e77626\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-fc11f7ac-0ff3-4c9d-a664-9607d325d12a\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1981\/01\/6-La-revolucio\u0301n-latinoamericana-.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La revolucio\u0301n latinoamericana<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: exposici\u00f3n grabada en CIDAMO, M\u00e9xico, D. F., ca. 1981. Captura y edici\u00f3n del texto a cargo de Ruy Mauro Marini-Escritos (2014). La primera parte estar\u00e1 referida al socialismo como proceso hist\u00f3rico y, para&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1651,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"_ti_tpc_template_sync":false,"_ti_tpc_template_id":"","footnotes":""},"categories":[19],"tags":[48,76],"class_list":["post-1026","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-exposiciones","tag-48","tag-america-latina"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1026","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1026"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1026\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3446,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1026\/revisions\/3446"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1651"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1026"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1026"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1026"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}