{"id":1043,"date":"1991-01-11T07:44:31","date_gmt":"1991-01-11T07:44:31","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=1043"},"modified":"2022-03-23T18:54:11","modified_gmt":"2022-03-23T18:54:11","slug":"acerca-del-estado-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=1043","title":{"rendered":"Acerca del Estado en Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: Archivo de Ruy Mauro Marini, con la anotaci\u00f3n &#8220;Interven\u00e7\u00e3o no Congresso de ALAS, Havana, 1991. Vers\u00e3o definitiva, publicada en Memoria del Congreso, N. Sociedad&#8221;. Tambi\u00e9n, aparece en el archivo como: \u201cTres observaciones sobre el Estado en Am\u00e9rica Latina\u201d.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">En relaci\u00f3n al tema que nos ocupa: la emergencia de un nuevo orden estatal en Latinoam\u00e9rica, me referir\u00e9 a tres cuestiones principales. La primera tiene que ver con los modos de participaci\u00f3n de la sociedad en las estructuras y en el ejercicio del poder, es decir, con la democracia. La segunda, con la capacidad de esa sociedad para formular e implementar pol\u00edticas atendiendo a sus propios intereses, lo que ata\u00f1e a la autonom\u00eda y, por ende, la dependencia. La tercera cuesti\u00f3n, en fin, se plantea en la perspectiva del futuro de Am\u00e9rica Latina, en el contexto de las transformaciones por las que pasa el mundo en este fin de siglo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"poder-popular-y-movimientos-sociales\"><a><\/a>Poder popular y movimientos sociales<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Las luchas democr\u00e1ticas contempor\u00e1neas en Am\u00e9rica Latina han estado fuertemente influidas por los cambios que ella ha experimentado en su formaci\u00f3n socioecon\u00f3mica, en especial los que indujeron a la salarizaci\u00f3n y a la urbanizaci\u00f3n en gran escala, y por el marco internacional de la guerra fr\u00eda, que determin\u00f3 la agudizaci\u00f3n de las luchas de clases y la polarizaci\u00f3n de las fuerzas pol\u00edticas. Manifestaciones importantes de esas luchas han sido el esfuerzo radical por afirmar y ampliar la participaci\u00f3n de las masas en el contexto de reg\u00edmenes burgueses democr\u00e1ticos, que cristaliz\u00f3 en el fen\u00f3meno del poder popular, y la resistencia popular a reg\u00edmenes de corte tecnocr\u00e1tico y militar, que dio origen a los movimientos sociales.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/91380672e82a9636613dd3b23d0a85dd.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1677\" width=\"359\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/91380672e82a9636613dd3b23d0a85dd.jpg 478w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/91380672e82a9636613dd3b23d0a85dd-300x300.jpg 300w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/91380672e82a9636613dd3b23d0a85dd-150x150.jpg 150w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/91380672e82a9636613dd3b23d0a85dd-80x80.jpg 80w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/91380672e82a9636613dd3b23d0a85dd-320x320.jpg 320w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/91380672e82a9636613dd3b23d0a85dd-100x100.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 359px) 100vw, 359px\" \/><figcaption>Timetoast<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Poco estudiado y casi falto de bibliograf\u00eda, el fen\u00f3meno del poder popular es hoy pr\u00e1cticamente ignorado en nuestros estudios sociol\u00f3gicos y pol\u00edticos. Surgiendo de forma espectacular en el curso del proceso chileno de la Unidad Popular, represent\u00f3 un intento de masas obreras y populares marginadas para organizarse y, simult\u00e1neamente, constituir un poder alternativo al del Estado burgu\u00e9s tradicional, cuya l\u00f3gica sofocaba el \u00edmpetu transformador de la coalici\u00f3n de izquierda que gobernaba entonces Chile. Su \u00e1mbito de actuaci\u00f3n fue eminentemente local, pero su trayectoria implic\u00f3 transitar de la defensa de intereses inmediatos al planteamiento de pol\u00edticas nacionales. Por ello, sus expresiones fueron m\u00faltiples, comenzando por las juntas de abastecimiento y precios, pasando por los llamados &#8220;cordones industriales&#8221; y llegando a los comandos comunales urbanos y campesinos, que reun\u00edan obreros y\/o campesinos, profesionales, estudiantes, mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Fen\u00f3meno similar, aunque m\u00e1s coyuntural y localizado, se registr\u00f3 en esos a\u00f1os en pa\u00edses como Argentina, Colombia y M\u00e9xico. Sin embargo, s\u00f3lo los reg\u00edmenes de orientaci\u00f3n socialista, vale decir los de Cuba y la Nicaragua sandinista, se preocuparon de rescatarlo e institucionalizarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>En los pa\u00edses donde la represi\u00f3n estatal forz\u00f3 las masas al repliegue, ellas se refugiaron en sus \u00faltimas trincheras: la vivienda, la escuela, el local de trabajo, para desde all\u00ed desarrollar la lucha por sus derechos. El nuevo sindicalismo brasile\u00f1o, peruano, mexicano tiene ese sello de origen, as\u00ed como los movimientos barriales, ecologistas, generacionales, feministas. A medida que la burgues\u00eda se adhiri\u00f3 a las movilizaciones en pro de la democracia y breg\u00f3 por tomar su conducci\u00f3n, ella estimul\u00f3 esos movimientos a apurar sus especificidades y a\u00fan su corporativismo, como forma de alejar a las masas de la lucha pol\u00edtica general. La manera como, en Brasil, ella alent\u00f3 con una mano el desarrollo de esos movimientos, mientras con la otra llevaba al fracaso la campa\u00f1a por el restablecimiento de las elecciones presidenciales directas (el llamado movimientos por las &#8220;directas-ya&#8221;), ilustra elocuentemente la t\u00e1ctica empleada por la burgues\u00eda latinoamericana para asumir el liderazgo de los procesos de democratizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De consuno con el imperialismo, la burgues\u00eda acab\u00f3 por lograr su objetivo. La hegemon\u00eda de esa alianza se ha traducido en la implementaci\u00f3n de un proyecto de corte democr\u00e1tico-liberal. Desde el punto de vista de la reconstrucci\u00f3n democr\u00e1tica, ese proyecto enfatiza el papel del parlamento, instancia en donde la burgues\u00eda puede con facilidad obtener mayor\u00eda, directamente o, lo que es m\u00e1s frecuente, a trav\u00e9s de la \u00e9lite pol\u00edtica a su servicio. En relaci\u00f3n al papel del Estado en la vida econ\u00f3mica, el proyecto burgu\u00e9s-imperialista abraza al neoliberalismo, con el fin de adecuar la econom\u00eda latinoamericana a los intereses de los grandes centros, privatizar el capital social que se encuentra en la esfera p\u00fablica y limitar la capacidad de intervenci\u00f3n en la econom\u00eda de que dispone el ejecutivo, ya sea transfiriendo parte de sus atribuciones al parlamento, ya sea apropi\u00e1ndose la burgues\u00eda misma de la otra parte, en nombre de supuestos derechos de la iniciativa privada.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese proceso se encuentra todav\u00eda en curso y choca con muchas resistencias. En efecto, si es cierto que el modo como se ha desarrollado el movimiento popular se ha constituido en obst\u00e1culo a su plena afirmaci\u00f3n pol\u00edtica, le proporciona empero las premisas para una estrategia de lucha por el poder y para un proyecto nuevo de sociedad. Al lado de sus organizaciones tradicionales, como los sindicatos, el movimiento popular cuenta hoy con \u00f3rganos de todo tipo, que ha debido crear para asegurar su derecho a la educaci\u00f3n, al transporte, a la vivienda, al abastecimiento de alimentos, luz y agua, los cuales le confieren un tejido mucho m\u00e1s denso que en el pasado y una capacidad insospechada para comprender, manipular y controlar los complejos mecanismos de producci\u00f3n y circulaci\u00f3n de bienes y servicios. Por ello, cuando la burgues\u00eda plantea un modelo de sociedad que transfiere esos mecanismos y su control al mercado y al parlamento, instancias donde ella reina soberana, el movimiento popular puede contraponerle su propio esquema de r\u00e9gimen social, basado en la organizaci\u00f3n de las masas en funci\u00f3n de sus intereses inmediatos y en su participaci\u00f3n directa en las instancias pertinentes de decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia de los pueblos latinoamericanos les ha ense\u00f1ado que la concentraci\u00f3n de poderes en manos del Estado, cuando \u00e9ste no es suyo, apenas lo refuerza en tanto que m\u00e1quina de opresi\u00f3n de la burgues\u00eda. Debilitarlo hoy, restarle fuerza econ\u00f3mica y pol\u00edtica interesa, pues, al movimiento popular, siempre que ello implique transferencia de atribuciones y riqueza no a la burgues\u00eda, sino al pueblo. As\u00ed, el fin de la pol\u00edtica proteccionista es visto con benevolencia. Respecto a las privatizaciones, el movimiento popular \u2014sin perder de vista que la propiedad p\u00fablica siempre es m\u00e1s permeable a sus demandas que la privada\u2014 se orienta hacia la propuesta de un \u00e1rea social regida por el principio de la autogesti\u00f3n y de la subordinaci\u00f3n de los instrumentos estatales de regulaci\u00f3n a las organizaciones populares.<\/p>\n\n\n\n<p>En la lucha por su propuesta democr\u00e1tica, el movimiento popular ha avanzado considerablemente en su capacidad de concretar alianzas y aglutinar amplios sectores de la poblaci\u00f3n. Desde fines de los 80, los procesos electorales, en M\u00e9xico, en Brasil, en Argentina, en Per\u00fa, en Venezuela, han mostrado un claro avance de las fuerzas progresistas. El que, en la mayor\u00eda de los casos, los gobiernos resultantes de esos comicios hayan asumido la defensa de intereses ajenos al pueblo es harina de otro costal. Ello ha implicado un divorcio creciente entre las \u00e9lites pol\u00edticas y las masas, llevando a que el proyecto democr\u00e1tico-liberal se vuelva cada vez m\u00e1s cuestionado.<\/p>\n\n\n\n<p>La tarea central de la izquierda latinoamericana consiste en formular una alternativa viable a ese proyecto y hacerlo junto y con las masas. En ese contexto, habr\u00e1 que rescatar las conquistas hist\u00f3ricas que las masas han logrado ya, en el seno de la sociedad burguesa, y plasmar nuevos institutos jur\u00eddicos y normas de vida, que correspondan a una sociedad superior. La izquierda tendr\u00e1 que alcanzar, sobre esa base, su unidad, descartando de antemano los planteamientos dogm\u00e1ticos y sectarios que hacen de esa unidad un punto de partida, para, a la inversa, poner al pluralismo pol\u00edtico e ideol\u00f3gico como criterio fundamental de una pr\u00e1ctica social libre y solidaria.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"autonomia-y-dependencia\"><a><\/a>Autonom\u00eda y dependencia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Respecto al segundo punto, la capacidad de los pa\u00edses latinoamericanos para autodeterminarse, conviene recordar que, en los 70s, la declinaci\u00f3n del poder\u00edo norteamericano,&nbsp;<em>vis-\u00e0-vis<\/em>&nbsp;del bloque socialista y de los otros centros capitalistas, abri\u00f3 camino a una mayor autonom\u00eda de los Estados latinoamericanos en el plano internacional. Al lado de proyectos de afirmaci\u00f3n nacional como el del &#8220;Brasil potencia&#8221; o de la &#8220;Gran Venezuela&#8221;, se desarrolla entonces un vigoroso latinoamericanismo, que se expresa en la formaci\u00f3n del Sistema Econ\u00f3mico Latinoamericano (SELA), en 1975, e iniciativas como las del Pacto de San Jos\u00e9, mediante el cual M\u00e9xico y Venezuela buscan paliar los efectos causados por la crisis petrolera a los pa\u00edses centroamericanos, o la del Grupo de Contadora, con el que esos dos pa\u00edses, junto a Colombia y Panam\u00e1, tratan de frenar al intervencionismo yanqui en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En los 80, caracterizados por la contra-ofensiva norteamericana, bajo el gobierno de Ronald Reagan, y el derrumbe del socialismo europeo, esa situaci\u00f3n se modific\u00f3 dr\u00e1sticamente. Junto a ello, los coletazos de la crisis econ\u00f3mica internacional agravaron los problemas latinoamericanos. Estados Unidos reemplaz\u00f3, entonces, en tanto que instrumentos de intervenci\u00f3n en los asuntos de Am\u00e9rica Latina, al Departamento de Estado y el Pent\u00e1gono por sus Departamentos del Tesoro y de Comercio, actuando de consuno con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Los acuerdos referentes al pago del servicio de la deuda externa y a pr\u00e9stamos y financiamientos, particularmente los que se han concluido con el FMI y el Banco Mundial, atan de las manos nuestros gobiernos, fijando al detalle, por largos per\u00edodos, la pol\u00edtica presupuestaria, los planes de inversi\u00f3n, los montos de los gastos sociales, los niveles de la tasa de inter\u00e9s. Al firmarlos, los gobiernos latinoamericanos renuncian a cualquier pretensi\u00f3n de independencia en la formulaci\u00f3n de sus pol\u00edticas y pasan a disponer de un grado de autonom\u00eda pr\u00e1cticamente nulo.<\/p>\n\n\n\n<p>Se nos est\u00e1 imponiendo, as\u00ed, una pol\u00edtica de reconversi\u00f3n econ\u00f3mica funcional a los objetivos de los grandes centros capitalistas. En ese marco, se nos asigna la obligaci\u00f3n de abastecer a \u00e9stos con materias primas y manufacturas de segunda o tercera clase, a costa del desmonte de nuestras estructuras productivas y de nuestros propios mercados, poco importando que ello implique volver la espalda a la atenci\u00f3n de las necesidades m\u00e1s elementales de la poblaci\u00f3n. Paralelamente, se nos fuerza a la pr\u00e1ctica de una pol\u00edtica de privatizaciones, que transfiere a precio vil para las manos de los grandes grupos, extranjeros en su aplastante mayor\u00eda, las empresas creadas con fondos p\u00fablicos, fondos que han sido formados por nuestros pueblos con enorme sacrificio. Al Estado queda poco m\u00e1s que la funci\u00f3n de reprimir a las masas para garantizar la consecuci\u00f3n de esos prop\u00f3sitos.<\/p>\n\n\n\n<p>La izquierda y las fuerzas progresistas de Am\u00e9rica Latina no disponemos de una estrategia adecuada para hacer frente a esa problem\u00e1tica ni estamos siendo capaces de vincular las luchas populares en pro de una verdadera democracia con el proyecto de una sociedad m\u00e1s justa e independiente. Hay un vac\u00edo te\u00f3rico e ideol\u00f3gico, que se hace tanto m\u00e1s peligroso cuanto m\u00e1s decidida es la acci\u00f3n de los grandes centros internacionales y de nuestras burgues\u00edas para llevar adelante su pol\u00edtica de reconversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, es indispensable preocuparse con los efectos econ\u00f3micos y sociales de esa pol\u00edtica. La reconversi\u00f3n implica modernizar o sencillamente destruir sectores de productividad m\u00e1s baja, lo que impacta negativamente el empleo y contribuye por ello a degradar el salario. Cabe a las fuerzas populares actuar en pro de la puesta en marcha de mecanismos compensatorios de transici\u00f3n, mientras se concluye la construcci\u00f3n de un parque productivo renovado, capaz de competir internacionalmente, reduciendo los costos y al mismo tiempo elevando los niveles de empleo y salario.<\/p>\n\n\n\n<p>La propuesta misma de reforma del Estado que se ha planteado en Am\u00e9rica Latina, debe ser revisada. No se trata ya de defender indiscriminadamente su presencia en la econom\u00eda ni de batirse por un proteccionismo exacerbado \u2014que s\u00f3lo sirvieron, en la mayor\u00eda de los casos, para transferir valor a los grupos empresariales privados. Tr\u00e1tase, primero, de postular que el Estado asuma papel rector en esa nueva etapa del desarrollo econ\u00f3mico, a fin de orientar el proceso y cohibir la&nbsp;<em>cupidez<\/em>&nbsp;de los grupos nacionales y transnacionales. Tr\u00e1tase, tambi\u00e9n, de garantizar que la privatizaci\u00f3n de las empresas estatales no signifique tan s\u00f3lo el traspaso del patrimonio p\u00fablico a manos privadas, mediante transacciones de dudosa seriedad, sino que conduzca a una creciente participaci\u00f3n popular en el plano de la producci\u00f3n y de la distribuci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tr\u00e1tase, en fin, de que las llamadas pol\u00edticas de austeridad representen realmente el t\u00e9rmino de las transferencias de recursos al sector empresarial privado e impliquen, simult\u00e1neamente, el redireccionamiento del gasto estatal hacia las pol\u00edticas sociales. En ese contexto, la prioridad \u2014adem\u00e1s de la salud\u2014 es la educaci\u00f3n, condici\u00f3n&nbsp;<em>sine qua non&nbsp;<\/em>para que la poblaci\u00f3n latinoamericana sea capaz de ajustarse a las exigencias que los cambios t\u00e9cnico cient\u00edficos acarrean a nivel de la producci\u00f3n y los servicios, adem\u00e1s de ser palanca privilegiada para la elevaci\u00f3n pol\u00edtica y cultural de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"el-futuro-de-america-latina\"><a><\/a>El futuro de Am\u00e9rica Latina<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Llegamos as\u00ed a nuestra tercera cuesti\u00f3n, que se refiere a la posibilidad de existencia de una Am\u00e9rica Latina integrada y solidaria ante los campos de fuerzas que configura el nuevo orden mundial. No nos preocupa tan s\u00f3lo la emergencia de grandes bloques econ\u00f3micos en Europa, en Am\u00e9rica del Norte, en Asia. Nos preocupan sobre todo las tendencias a la transformaci\u00f3n del orden estatal, que, presentes a nivel mundial, pueden balcanizar definitivamente a la regi\u00f3n, si ella no las encauza hacia una integraci\u00f3n superior.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo primero a considerar es que la integraci\u00f3n econ\u00f3mica de Am\u00e9rica Latina es prerrequisito indispensable a nuestra integraci\u00f3n a la econom\u00eda mundial. S\u00f3lo as\u00ed evitaremos que, dispersos y aislados, seamos objeto de anexiones por separado. A ese nivel, y como una manera de concentrar nuestras fuerzas, habr\u00e1 que recuperar muchas de las atribuciones estatales votadas a la extinci\u00f3n en los procesos nacionales de reforma del Estado, actualmente en curso.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, para que la integraci\u00f3n econ\u00f3mica resulte, hay que tener claridad respecto a los problemas que encierra. De partida, ella no debe ocultar su prop\u00f3sito de alcanzar una mayor especializaci\u00f3n de las econom\u00edas nacionales, puesto que s\u00f3lo se puede integrar lo que es complementar. Esto supone la destrucci\u00f3n de los sectores menos o no competitivos de algunos pa\u00edses en beneficio de otros, adem\u00e1s de involucrar significativo costo social. Pero el desarrollo conjunto, mediante mecanismos multinacionales, de nuevos sectores productivos y de servicios, principalmente los que se basan en las tecnolog\u00edas de punta, representa una compensaci\u00f3n m\u00e1s que suficiente, junto a las pol\u00edticas a ser adoptadas para minimizar los costos sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay un aspecto a\u00fan m\u00e1s relevante: retirar a la integraci\u00f3n de la competencia exclusiva de los gobiernos y la burgues\u00eda, mediante el despliegue de una mayor iniciativa por parte de las fuerzas populares, lo que supone la coordinaci\u00f3n de esfuerzos en el plano sindical, social y cultural, as\u00ed como partidario y parlamentario. La integraci\u00f3n debe dejar de ser un mero negocio, destinado tan s\u00f3lo a garantizar \u00e1reas de inversi\u00f3n y mercados, para convertirse en un gran proyecto pol\u00edtico y cultural, tal como la ha concebido la mejor tradici\u00f3n de la izquierda latinoamericana. Ello exige que obreros, estudiantes, intelectuales, mujeres, organizaciones sociales y pol\u00edticas de los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina forjen los instrumentos h\u00e1biles para la unificaci\u00f3n de sus demandas y para la coordinaci\u00f3n de sus luchas en el plano reivindicativo y de la legislaci\u00f3n laboral, de la pol\u00edtica educacional y de las plataformas program\u00e1ticas, y se batan por la inclusi\u00f3n de sus representantes en los \u00f3rganos existentes o por ser creados en el marco del proceso de integraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe considerar, finalmente, que la integraci\u00f3n pol\u00edtica parece estar sometida a un doble proceso. Lo ilustra la emergencia de una Europa occidental pol\u00edticamente unificada y, en contrapunto, el derrocamiento del poderoso y ultracentralista Estado sovi\u00e9tico, que ha dado lugar a una multiplicidad de nuevas naciones, dentro y fuera de la actual Comunidad de Estados Independientes. Pero en la misma Europa occidental se observa que, de forma violenta, como en el Pa\u00eds Vasco e Irlanda, o pac\u00edfica, como en Escocia y Lombard\u00eda, una serie de nacionalidades reivindican su autonom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>A ra\u00edz del desarrollo del mercado com\u00fan norteamericano, nadie puede asegurar que movimientos nacionales autonomistas no vengan a amenazar la integridad territorial de M\u00e9xico, con sus contrastes entre norte y sur, peligro que se cierne igualmente sobre Canad\u00e1, de d\u00e9bil consolidaci\u00f3n nacional, y a\u00fan sobre Estados Unidos, donde se acusa a cada d\u00eda la heterogeneidad \u00e9tnica. Consideraciones de ese orden son v\u00e1lidas para la comunidad en gestaci\u00f3n en el Cono Sur, en especial Brasil, dilacerado por las diferencias que se profundizan entre las regiones sur y noreste y asombrado por los intereses internacionales que se proyectan sobre la Amazonia. Por razones socioecon\u00f3micas o \u00e9tnicas, la inmensa mayor\u00eda de los pa\u00edses latinoamericanos no parece constituir excepci\u00f3n, con destaque para Colombia, Per\u00fa y Guatemala.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo pasa como si estuvi\u00e9ramos asistiendo al comienzo del fin del Estado-naci\u00f3n, en tanto expresi\u00f3n necesaria y \u00fanica de afirmaci\u00f3n \u2014y negaci\u00f3n\u2014 de las nacionalidades que el desarrollo del capitalismo mundial puso de pie. En su lugar, sobre la base de una internacionalizaci\u00f3n econ\u00f3mica y cultural creciente, derivada de los movimientos de capital y las nuevas tecnolog\u00edas de transporte y comunicaciones, se esboza la tendencia a la constituci\u00f3n de entidades internacionales m\u00e1s grandes y, en contradicci\u00f3n aparente, de entidades nacionales menores y m\u00e1s estrechamente vinculadas a las ra\u00edces hist\u00f3ricas, \u00e9tnicas y culturales de cada pueblo. Integraci\u00f3n internacional y derecho de las nacionalidades a la plena autonom\u00eda \u2014tal parece ser el marco que empieza a forjarse el mundo de ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>En la mejor tradici\u00f3n de la izquierda latinoamericana, el sue\u00f1o de Bol\u00edvar y del Che se encuentra hoy reactualizado por la vida misma. No nos cabe sino luchar por una Am\u00e9rica Latina integrada pol\u00edtica y econ\u00f3micamente, mediante estructuras supranacionales capaces de asegurar a sus pueblos y etnias el derecho a desarrollarse sin cortapisas. Pero, tanto en el plano regional como mundial, la desigualdad de los sujetos que se confrontan y las relaciones de explotaci\u00f3n que subyacen a todo el proceso representan un reto que demanda un esfuerzo formidable de invenci\u00f3n, tanto m\u00e1s que el mismo socialismo ha sido puesto en cuesti\u00f3n. Y, sin embargo, parece ser altamente improbable que ese nuevo curso de la historia pueda seguir adelante sin la superaci\u00f3n del capitalismo, r\u00e9gimen social que se funda en la desigualdad y la explotaci\u00f3n. Habr\u00e1, as\u00ed, que revisar nuestra concepci\u00f3n del socialismo y, desechando su identificaci\u00f3n exclusiva con la revoluci\u00f3n bolchevique y sus avatares, retomar la idea-clave de Marx, que ve al socialismo como una era hist\u00f3rica, fruto de un largo per\u00edodo de transformaciones y realizaci\u00f3n efectiva del protagonismo de las masas.<\/p>\n\n\n\n<p>Importa poco que, al hacerlo, se nos tache de anticuados, modernos, posmodernos o simplemente que se nos pretenda negar calificaci\u00f3n cient\u00edfica. La ciencia no es un conjunto de procedimientos destinados a embellecer o escamotear la realidad. A ella cabe lidiar con hechos, aunque ello implique perder la elegancia y ensuciarse las manos. La forma por la cual se est\u00e1n desarrollando la democracia, la reconversi\u00f3n econ\u00f3mica y la integraci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina, y sus reflejos a nivel del orden pol\u00edtico, est\u00e1n lejos de corresponder a nuestros deseos. Ello nos exige asumir nuestras responsabilidades para con los pueblos de la regi\u00f3n y esforzarnos por se\u00f1alarles un camino mejor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Ruy Mauro Marini<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-866e4f3b\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-a0d1eb0e\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-96e77626\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-b57b30c5-edda-4182-94db-835dbe81b2e5\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1991\/01\/9-Acerca-del-Estado-en-Ame\u0301rica-Latina-.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Acerca del Estado en Ame\u0301rica Latina<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Archivo de Ruy Mauro Marini, con la anotaci\u00f3n &#8220;Interven\u00e7\u00e3o no Congresso de ALAS, Havana, 1991. Vers\u00e3o definitiva, publicada en Memoria del Congreso, N. Sociedad&#8221;. Tambi\u00e9n, aparece en el archivo como: \u201cTres observaciones sobre&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1678,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"_ti_tpc_template_sync":false,"_ti_tpc_template_id":"","footnotes":""},"categories":[19],"tags":[51,76],"class_list":["post-1043","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-exposiciones","tag-51","tag-america-latina"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1043","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1043"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1043\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3441,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1043\/revisions\/3441"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1678"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1043"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1043"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1043"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}