{"id":1117,"date":"1965-12-01T03:13:12","date_gmt":"1965-12-01T03:13:12","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=1117"},"modified":"2022-03-23T17:43:56","modified_gmt":"2022-03-23T17:43:56","slug":"la-interdependencia-brasilena-y-la-integracion-imperialista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=1117","title":{"rendered":"La \u201cinterdependencia\u201d brasile\u00f1a  y la integraci\u00f3n imperialista"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/golpe_en_brasil-edited.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2054\" width=\"730\" height=\"411\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/golpe_en_brasil-edited.jpg 700w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/golpe_en_brasil-edited-300x169.jpg 300w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/golpe_en_brasil-edited-600x338.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 730px) 100vw, 730px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: Monthly Review, selecciones en castellano, a\u00f1o 3, n. 30, Buenos Aires, marzo de 1966. Este art\u00edculo fue publicado en el n\u00famero de diciembre de 1965 en la edici\u00f3n norteamericana de MR.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">El estado actual de las relaciones interamericanas, despu\u00e9s de la intervenci\u00f3n de los Estados Unidos, secundados por el Brasil, en la Rep\u00fablica Dominicana, permite temer el encuadramiento militar de todo el continente, ya por la sustituci\u00f3n de gobiernos regularmente electos por juntas militares de excepci\u00f3n, ya por la acci\u00f3n armada de los Estados Unidos y de los gobiernos militares latinoamericanos doquiera que se presente un movimiento popular. Hace algunos a\u00f1os, m\u00e1s exactamente en 1961, esa situaci\u00f3n parec\u00eda improbable y los Estados Unidos no ten\u00edan condiciones para imponerla, no atrevi\u00e9ndose siquiera a apoyar abiertamente una invasi\u00f3n de Cuba. As\u00ed como la posici\u00f3n brasile\u00f1a de entonces, contraria a la intervenci\u00f3n en los asuntos internos de otros pa\u00edses, influy\u00f3 decisivamente para ello, as\u00ed tambi\u00e9n la diplomacia que practica hoy el gobierno militar de Brasil constituye una pieza importante en el cambio impuesto a las relaciones interamericanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser\u00eda incorrecto, sin embargo, considerar a la nueva diplomacia brasile\u00f1a como un factor aut\u00f3nomo en la determinaci\u00f3n de la pol\u00edtica interamericana, del mismo modo como no se podr\u00e1 tomarla como el mero efecto de la orientaci\u00f3n que adopta el Departamento de Estado de los Estados Unidos. M\u00e1s exactamente, ambas se explican por los cambios que sufre la econom\u00eda norteamericana, internamente y en sus relaciones con los pa\u00edses del hemisferio, e inversamente, por las transformaciones operadas en la econom\u00eda brasile\u00f1a y su posici\u00f3n actual frente a los Estados Unidos. Es a partir de esa interrelaci\u00f3n, que se encuadra en el proceso imperialista de integraci\u00f3n, que se ha de analizarlas, a fin de estimar correctamente las perspectivas que se abren a la pol\u00edtica interamericana.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La integraci\u00f3n imperialista<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">La progresi\u00f3n ascensional de la acumulaci\u00f3n capitalista en la econom\u00eda norteamericana y el proceso de trustificaci\u00f3n que se present\u00f3 all\u00ed, en este siglo, como una constante, tienen por resultado la concentraci\u00f3n siempre creciente de una riqueza cada vez m\u00e1s considerable. Si las inversiones en actividades productivas acompa\u00f1asen el ritmo de crecimiento del excedente as\u00ed obtenido, la estructura econ\u00f3mica estallar\u00eda en crisis quiz\u00e1 m\u00e1s violentas que las de 1929, en virtud del mecanismo mismo que vincula el ciclo de coyuntura a la variaci\u00f3n del capital constante. La pol\u00edtica antinflacionaria que se ha adoptado, de modo general, en los Estados Unidos, despu\u00e9s de la guerra, ha permitido contener el \u00edmpetu del crecimiento econ\u00f3mico y limitar a lo inevitable el monto del excedente, sin lograr impedir, sin embargo, que \u00e9ste siga muy por encima de las posibilidades existentes para su absorci\u00f3n. Resultan de ah\u00ed las sumas siempre m\u00e1s grandes destinadas a las inversiones improductivas, principalmente en la industria b\u00e9lica y en los gastos de publicidad. El restante, que no ha podido esterilizarse de esa manera, se precipita hacia el mercado exterior, convirtiendo a la exportaci\u00f3n de capitales en uno de los trazos m\u00e1s caracter\u00edsticos del imperialismo contempor\u00e1neo.<sup>1<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La l\u00f3gica capitalista, que subordina la inversi\u00f3n a la expectativa de beneficio, lleva esos capitales a las regiones y sectores que parecen m\u00e1s prometedores. La consecuencia es, a trav\u00e9s de la repatriaci\u00f3n de capitales, un aumento suplementario del excedente, que impulsa nuevas inversiones en el exterior, recomenzando el ciclo en nivel m\u00e1s alto <sup>2<\/sup>. Se ampl\u00edan as\u00ed incesantemente las fronteras econ\u00f3micas norteamericanas, intensific\u00e1ndose el amalgamiento de intereses en los pa\u00edses en ellas contenidos y se vuelve cada vez m\u00e1s necesario que, bajo distintas maneras, el gobierno de Washington extienda m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites territoriales la protecci\u00f3n que dispensa a sus nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A principios de siglo, el m\u00e1s prestigioso te\u00f3rico marxista de entonces, Karl Kautsky, influenciado por el revisionismo bernsteiniano e impresionado por el proceso de trustificaci\u00f3n que, desde las dos \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XIX, caracterizaba la econom\u00eda capitalista, formul\u00f3 su teor\u00eda del \u201csuperimperialismo\u201d: tras la concentraci\u00f3n progresiva del capital en un gigantesco trust mundial, se podr\u00eda esperar la centralizaci\u00f3n pol\u00edtica correspondiente y una transici\u00f3n necesaria y pac\u00edfica al socialismo. En su prefacio a la obra de Bukharin \u2014<em>La econom\u00eda mundial y el imperialismo<\/em>\u2014 que escribi\u00f3 en 1915, Lenin combate la teor\u00eda kautskyana, aunque sin negar la tendencia integracionista presentada por el capitalismo mundial. Lo que pasar\u00e1 \u2014advert\u00eda\u2014 es que tal tendencia se desarrollar\u00e1 en medio de contradicciones y conflictos, que dar\u00e1n un impulso a la tendencia opuesta, antes que ella llegue a su culminaci\u00f3n. La guerra de 1914 y la Revoluci\u00f3n rusa, la guerra mundial y los fen\u00f3menos que engendr\u00f3 \u2014la formaci\u00f3n del bloque socialista y los movimientos de liberaci\u00f3n nacional\u2014 le dieron la raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre es verdad, sin embargo, que la expansi\u00f3n del capitalismo mundial y la acentuaci\u00f3n del proceso monopol\u00edstico mantuvieron constante la tendencia integracionista, que se expresa hoy, de manera m\u00e1s evidente, en la intensificaci\u00f3n de la exportaci\u00f3n de capitales. Otro marxista alem\u00e1n, Ernst Talheimer, lo advirti\u00f3, al acu\u00f1ar, en la posguerra, su categor\u00eda de la&nbsp;<em>cooperaci\u00f3n antag\u00f3nica<\/em>. En un momento en que la dominaci\u00f3n norteamericana parec\u00eda incontrastable, frente a la destrucci\u00f3n europea que sigui\u00f3 a la guerra mundial, Talheimer fue suficientemente l\u00facido para apercibirse que el proceso mismo de integraci\u00f3n o cooperaci\u00f3n, acentu\u00e1ndose, desarrollar\u00eda sus contradicciones internas. Eso fue sobre todo verdadero en lo que se refiere a los dem\u00e1s pa\u00edses industrializados, quienes, sometidos a la penetraci\u00f3n de las inversiones norteamericanas, se volvieron a su vez en centros de exportaci\u00f3n de capitales y extendieron simult\u00e1neamente sus fronteras econ\u00f3micas, dentro del proceso ecum\u00e9nico de la integraci\u00f3n imperialista. Las tensiones que intervinieron entre esos varios centros integradores, de desigual grandeza (como, por ejemplo, Francia y Estados Unidos), aunque no puedan, como en el pasado, llegar a la hostilidad abierta, y tengan que mantenerse en el marco de la cooperaci\u00f3n antag\u00f3nica, obstaculizan el proceso de integraci\u00f3n, abren fisuras en la estructura del mundo imperialista y juegan fuertemente en beneficio de lo que tiende a destruir las bases mismas de esa estructura \u2014los movimientos revolucionarios en los pa\u00edses subdesarrollados.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Integraci\u00f3n y subdesarrollo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">Hay que advertir, en efecto, que no es s\u00f3lo al nivel de las relaciones entre los pa\u00edses industrializados que el proceso de integraci\u00f3n imperialista alienta su propia negaci\u00f3n. Eso se da, principalmente, al nivel de las relaciones entre esos pa\u00edses y los pueblos colonizados, y reside all\u00ed sin duda el factor determinante que lo encamina hacia su frustraci\u00f3n. La exportaci\u00f3n de capitales en direcci\u00f3n a esas naciones impulsa, de hecho, el desarrollo de su sector industrial, contribuyendo a crear nuevas situaciones de conflicto, desde dos puntos de vista \u2014interno y externo\u2014 y a propiciar una crisis que altera las condiciones mismas en que se procesa esa industrializaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"alignright size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/3-La-interdependencia.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1124\" width=\"287\" height=\"466\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/3-La-interdependencia.png 574w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/3-La-interdependencia-185x300.png 185w\" sizes=\"(max-width: 287px) 100vw, 287px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Internamente, la industrializaci\u00f3n se traduce, en un pa\u00eds rezagado, en la agudizaci\u00f3n de contradicciones sociales de varios tipos: entre los grupos industriales y los latifundistas-exportadores; entre la industria y la agricultura de mercado interno; entre los grandes propietarios rurales y el campesinado; y entre los grupos empresariales y la clase obrera, as\u00ed como la peque\u00f1a burgues\u00eda. La diversificaci\u00f3n econ\u00f3mica se acompa\u00f1a, pues, de una complejidad cada vez mayor en las relaciones sociales, que opone, en primer t\u00e9rmino, los sectores de mercado interno a los de mercado externo y, luego, en el coraz\u00f3n de los dos sectores, a los grupos sociales que los constituyen. Ni siquiera el capital extranjero invertido en la econom\u00eda puede sustraerse a esas contradicciones y presentarse como un bloque homog\u00e9neo: el que se invierte en las actividades de exportaci\u00f3n (Anderson Clayton, United Fruit) no tiene exactamente los mismos intereses que el que se aplic\u00f3 en la producci\u00f3n industrial o agr\u00edcola para el mercado interno (industria automotriz, aparatos electrodom\u00e9sticos, industria de enlatados), y ambos reaccionar\u00e1n de modo distinto, por ejemplo, delante de un proyecto de reforma agraria que signifique ampliaci\u00f3n del mercado interno y cree en el campo mejores condiciones de trabajo y remuneraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hecho de que el proceso de diversificaci\u00f3n social, que resulta de la industrializaci\u00f3n, no se sincronice rigurosamente con el ritmo de la penetraci\u00f3n imperialista lleva, de otra parte, a que se agraven los factores antag\u00f3nicos entre la econom\u00eda subdesarrollada y la econom\u00eda dominante. Puede pasar \u2014como sucedi\u00f3, por ejemplo, en Brasil, entre los a\u00f1os 1930 y 1950\u2014 que el sector industrial nacional aumente de manera mucho m\u00e1s r\u00e1pida que la desnacionalizaci\u00f3n econ\u00f3mica resultante de las inversiones externas. Adem\u00e1s de las disputas que surgen, entonces, entre los dos sectores, en su lucha por el mercado interno, sus relaciones se agravan cuando \u2014alcanzado determinado nivel de industrializaci\u00f3n\u2014 las necesidades crecientes de la importaci\u00f3n chocan, en el terreno cambiario, con las presiones del sector extranjero para exportar sus beneficios y con las distorsiones que la dominaci\u00f3n imperialista impone a la estructura del comercio exterior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cuesti\u00f3n tiende a agravarse a\u00fan m\u00e1s por otra raz\u00f3n. La reducci\u00f3n del plazo de renovaci\u00f3n del capital fijo en las econom\u00edas avanzadas, como consecuencia del ritmo incre\u00edblemente r\u00e1pido de las innovaciones tecnol\u00f3gicas&nbsp;<sup>3<\/sup>, lleva a que esas econom\u00edas experimenten la necesidad apremiante de exportar sus equipos obsoletos a las naciones en fase de industrializaci\u00f3n. El estrangulamiento cambiario que sus pr\u00e1cticas comerciales y financieras provocan en la capacidad para importar de esas naciones contrarresta, empero, esa tendencia. La contradicci\u00f3n s\u00f3lo puede superarse a trav\u00e9s de la introducci\u00f3n de tales equipos en los pa\u00edses subdesarrollados bajo la forma de inversi\u00f3n directa de capital. La consecuencia de tal procedimiento es la aceleraci\u00f3n del proceso de desnacionalizaci\u00f3n \u2014por lo tanto, de integraci\u00f3n\u2014 al mismo tiempo en que all\u00ed se implanta un desnivel creciente entre el cuadro tecnol\u00f3gico y las necesidades de empleo para una poblaci\u00f3n en explosi\u00f3n demogr\u00e1fica. La manera por la cual se procura, pues, superar el estrangulamiento cambiario implica, por los problemas laborales resultantes, la agudizaci\u00f3n de las tensiones sociales internas, factor de los m\u00e1s decisivos en los movimientos de liberaci\u00f3n nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cooperaci\u00f3n antag\u00f3nica entre la burgues\u00eda de los pa\u00edses subdesarrollados y el imperialismo es conducida as\u00ed a un punto cr\u00edtico, que ya no le permite existir en su ambig\u00fcedad e impone una disyuntiva entre la cooperaci\u00f3n, tendiendo a la integraci\u00f3n y el antagonismo, y marchando hacia la ruptura. Es lo que pas\u00f3 en Brasil, en 1964, y nos conviene examinar el mecanismo de esa crisis, as\u00ed como sus consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfDesarrollo capitalista aut\u00f3nomo?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">La crisis del sistema de exportaci\u00f3n de Brasil, iniciada en los a\u00f1os 30 y claramente configurada al terminar la guerra de Corea, lanza a la sociedad brasile\u00f1a a un proceso de radicalizaci\u00f3n de sus contradicciones, que expresa la imposibilidad de seguir proces\u00e1ndose el desarrollo industrial dentro de los cuadros semicoloniales hasta entonces existentes. Esa imposibilidad se vuelve visible por la acci\u00f3n de dos limitaciones estructurales. La primera se manifiesta en la crisis del comercio exterior, donde se verifica una tendencia constante a la baja en los precios de los productos exportados y una incapacidad del principal mercado comprador \u2014el norteamericano\u2014 para absorber las cantidades crecientes que necesita exportar la econom\u00eda brasile\u00f1a para atender las importaciones necesarias a la industrializaci\u00f3n. La segunda limitaci\u00f3n se deriva del r\u00e9gimen de propiedad de las tierras, que estrangula la oferta de g\u00e9neros alimenticios y materias primas requeridas por la industria y el crecimiento demogr\u00e1fico y urbano \u2014lo que, adem\u00e1s de impulsar a la alza de los precios, que estimula, a su vez, los movimientos reivindicativos de masas\u2014, concentra los rendimientos de la agricultura en manos de una minor\u00eda y obstaculiza la expansi\u00f3n del mercado interno para la producci\u00f3n industrial.&nbsp;<sup>4<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los gobiernos de Caf\u00e9 Filho y Juscelino Kubitschek, que suceden a la grave crisis pol\u00edtica de 1954, que esa situaci\u00f3n engendra y que se clausura con el suicidio del presidente Vargas, siendo frutos del compromiso entre las clases dominantes en conflicto, tratar\u00e1n de encontrar una f\u00f3rmula de transacci\u00f3n, que permita superar la crisis econ\u00f3mica, sin llevar a una confrontaci\u00f3n definitiva de las posiciones que se enfrentan. El recurso elegido es abrir la econom\u00eda brasile\u00f1a a los capitales norteamericanos, a fin de romper el nudo formado en el sector cambiario. La Instrucci\u00f3n 113, de la Superintendencia de la Moneda y del Cr\u00e9dito (actual Banco Central), crea el marco jur\u00eddico para esa pol\u00edtica, que llega a su auge con el Plan de metas del gobierno Kubitschek, acarreando alrededor de 2.5 millones de d\u00f3lares en cinco a\u00f1os, en inversiones y financiamientos, y empujando de nuevo la expansi\u00f3n industrial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa expansi\u00f3n empieza, sin embargo, a dar se\u00f1ales de agotamiento, hacia 1960, en funci\u00f3n de la disminuci\u00f3n que se verifica en el nivel de los ingresos internos, de la ca\u00edda del precio y del volumen de las exportaciones y de la fuerte exportaci\u00f3n de beneficios, lo que sumerge al pa\u00eds en una grave crisis cambiaria; y tambi\u00e9n por acci\u00f3n de la aceleraci\u00f3n del proceso inflacionario, expresi\u00f3n de la lucha que libra la burgues\u00eda industrial y financiera con los grupos empresariales rurales, as\u00ed como con las clases asalariadas. Hay que tener presente, en efecto, que la expansi\u00f3n industrial brasile\u00f1a, basada en la intensificaci\u00f3n de las inversiones extranjeras y correspondiendo a la introducci\u00f3n masiva de una nueva tecnolog\u00eda, tuvo por resultado elevar sensiblemente la productividad del trabajo y la capacidad productiva de la industria, pero agrav\u00f3 por eso mismo el problema del empleo de la mano de obra. As\u00ed es que, entre 1950 y 1960, frente a una tasa de crecimiento demogr\u00e1fico de 3.2 % al a\u00f1o y mientras la poblaci\u00f3n urbana crece a casi un 6 por ciento anual y la producci\u00f3n manufacturera al 9 %, el empleo en la actividad manufacturera no presenta un incremento anual mayor de 2.8 %.<sup>5<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La crisis estructural de la econom\u00eda brasile\u00f1a, cesados los efectos paliativos de la pol\u00edtica de importaci\u00f3n de divisas, estall\u00f3, pues, en una verdadera crisis coyuntural, que arrastr\u00f3 al pa\u00eds a la depresi\u00f3n. En tal situaci\u00f3n, era inevitable que las contradicciones sociales, que se hab\u00edan manifestado en los a\u00f1os 1953-54, volviesen a presentarse con mucho m\u00e1s fuerza, sobre todo las que impulsaban a las masas obreras y medias de las ciudades a luchar por mejorar su nivel de vida. Presionada por ellas, y experimentando la clara conciencia de la imposibilidad de mantener la expansi\u00f3n industrial dentro de los cuadros estrechos que le trazaban el sector latifundista-exportador y los grupos monopolistas extranjeros, la burgues\u00eda intenta quebrar el c\u00edrculo, rompiendo el compromiso con esas fuerzas e imponiendo su pol\u00edtica de clase. Los gobiernos de Janio Quadros, en 1961, y \u2014vencida la indecisi\u00f3n parlamentarista de 1962\u2014 de Jo\u00e3o Goulart, en 1963-64, expresaron esa tentativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pol\u00edtica externa independiente y las reformas estructurales fueron las direcciones en que se movieron esos dos gobiernos buscando doblegar la resistencia de los sectores dominantes aliados. Con la primera, se trat\u00f3 de crear un \u00e1rea de maniobra en el campo internacional, que permitiera al Brasil diversificar sus mercados de productos de base y sus suplementos de cr\u00e9ditos, principalmente en el campo socialista, y abrir camino para la exportaci\u00f3n de productos industrializados, en \u00c1frica y Latinoam\u00e9rica, principalmente. Con las reformas, se buscaba ante todo la reformulaci\u00f3n de la estructura agraria, capaz de abrir nuevos mercados al comercio interior y aumentar la oferta interna de materias primas y g\u00e9neros alimenticios. Las dos orientaciones entraban en conflicto con los intereses del sector latifundista y de los grupos monopolistas exportadores, en su mayor\u00eda norteamericanos. La adopci\u00f3n de medidas restrictivas a la financiaci\u00f3n nacional de las inversiones extranjeras y a la remesa de beneficios al exterior, as\u00ed como el esbozo de una pol\u00edtica de nacionalizaciones, generaliz\u00f3 el conflicto a todo el sector extranjero de la econom\u00eda e hizo muy tensas las relaciones entre el gobierno brasile\u00f1o y el norteamericano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para garantizar tal pol\u00edtica, necesitaba la burgues\u00eda que las masas populares urbanas, de considerable peso pol\u00edtico, la respaldaran. Pero, debati\u00e9ndose en una situaci\u00f3n de crisis coyuntural, que mermaba su tasa de beneficios, ten\u00eda, paradojalmente, que enfrentarse a las masas, buscando contener sus reivindicaciones salariales. La pretensi\u00f3n de aplicar pr\u00e1cticas deflacionarias, en 1961, con Janio Quadros, y en 1963, con Goulart (Plan Trienal 1963-65), encontr\u00f3 viva resistencia popular, y la burgues\u00eda, por razones pol\u00edticas, no pudo imponerlas a fuerza. Confiando a Goulart la tarea de contener el movimiento de masas, trat\u00f3 de utilizar su capacidad para explotar en beneficio propio el proceso inflacionario, a fin de sostener su margen de beneficio, lo que puso ese proceso al galope. Las reivindicaciones obreras se radicalizaron a trav\u00e9s de huelgas cada vez m\u00e1s frecuentes y amplias, y la clase media entr\u00f3 en p\u00e1nico ante la amenaza concreta de proletarizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La agitaci\u00f3n que la amenaza de reforma agraria llevaba al campo y la resistencia del sector industrial extranjero a las medidas nacionalistas limitaron cada vez m\u00e1s el apoyo del sector burgu\u00e9s a Goulart. Cuando se intensific\u00f3 la campa\u00f1a antigubernamental, bajo el pretexto de la subversi\u00f3n comunista, la clase media, que la crisis econ\u00f3mica desorientaba, se dividi\u00f3, pasando a engrosar en cantidades siempre mayores las huestes de la reacci\u00f3n. Impresionada por el voceo anticomunista y por la radicalizaci\u00f3n popular, y sintiendo, al fracasar el Plan Trienal, que Goulart no ofrec\u00eda ya condiciones para contener el movimiento de masas, la burgues\u00eda abandon\u00f3 el terreno. Cuando la agitaci\u00f3n alcanz\u00f3 al sector militar, con la rebeli\u00f3n de los marineros, en marzo de 1964, qued\u00f3 claro que, frente a la oposici\u00f3n radical a que se viera conducida la lucha de clases, el poder estaba vac\u00edo. En un gesto de audacia, el grupo militar de \u00e9lite se apoder\u00f3 de \u00e9l sin disparar un tiro.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El desarrollo integrado<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">Los conflictos que gener\u00f3 una industrializaci\u00f3n llevada a cabo en el marco del sistema imperialista condujeron as\u00ed a la sociedad brasile\u00f1a a una soluci\u00f3n de fuerza, que sell\u00f3 el antagonismo existente entre la burgues\u00eda y las clases populares. Paralelamente, esa soluci\u00f3n de fuerza consagr\u00f3 la adhesi\u00f3n definitiva de la burgues\u00eda brasile\u00f1a a la pol\u00edtica de integraci\u00f3n imperialista, en grado suficiente para que el actual r\u00e9gimen militar pueda ser considerado como el instrumento de que se sirven las clases dominantes en Brasil y los grupos imperialistas para concretar esa pol\u00edtica. Por la represi\u00f3n polic\u00edaco militar con que sofoc\u00f3 a los movimientos populares y por la coerci\u00f3n que impuso a los grupos burgueses refractarios a la integraci\u00f3n, se cre\u00f3 el clima necesario para realizarla sin los inconvenientes de una oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta perspectiva se ha de comprender el \u201cPrograma de Acci\u00f3n Econ\u00f3mica\u201d, elaborado por el ex embajador en Washington y actual ministro del Plan, Roberto Campos, y adoptado por el gobierno Castelo Branco para los a\u00f1os 1965-66. Su objetivo es doble: reactivar el ritmo descendiente del crecimiento del producto bruto nacional, fij\u00e1ndolo en 6% en los dos a\u00f1os considerados, y contener el aumento general de los precios, reduci\u00e9ndolos del nivel de 92.4 % en 1964 al 25 % en 1965 y 10 % en 1966. De otra parte, el programa se propone alcanzar \u201cobjetivos secundarios\u201d; entre ellos el equilibrio de la balanza de pagos, la redistribuci\u00f3n de la renta (funcional y regional) y, en la pr\u00e1ctica, tambi\u00e9n la democratizaci\u00f3n del capital. Adem\u00e1s de los instrumentos cl\u00e1sicos de pol\u00edtica econ\u00f3mica \u2014pol\u00edtica tributaria, salarial y crediticia, manipulaciones arancelarias, contenci\u00f3n y selecci\u00f3n de los gastos gubernamentales\u2014 la acci\u00f3n estatal se basa en medidas estructurales, principalmente la reforma agraria y la reorganizaci\u00f3n del mercado interno de capitales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el punto de vista de nuestro an\u00e1lisis, el aspecto m\u00e1s importante es la actitud del gobierno brasile\u00f1o frente a los capitales extranjeros. En un estudio publicado en marzo pasado <sup>6<\/sup>, la Confederaci\u00f3n Nacional de la Industria (CNI) consider\u00f3 que el \u201cPrograma de Acci\u00f3n Econ\u00f3mica\u201d se singulariza en relaci\u00f3n con los anteriores \u201cpor el papel estrat\u00e9gico que da al capital extranjero y por las altas esperanzas en cuanto a sus ingresos\u201d. Tras recordar que el \u201cprograma\u201d, estableciendo una formaci\u00f3n bruta de capital de 17 % al a\u00f1o, espera que el capital extranjero represente el 28.1 % en esa formaci\u00f3n, en 1965, y el 29.4%, en 1966, mientras prev\u00e9 la disminuci\u00f3n del ahorro nacional del 15.8 % en los a\u00f1os 1954-60 al 13% en los dos a\u00f1os considerados, la CNI subraya: \u201cLa disminuci\u00f3n del ahorro nacional&#8230; dejar\u00e1 en inferioridad al capital privado nacional, cuyas inversiones ser\u00edan alrededor de la mitad del influjo previsto de capital extranjero\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa orientaci\u00f3n es confirmada por otros aspectos de la acci\u00f3n gubernamental. Seg\u00fan la misma CNI, las fuentes de cr\u00e9dito tuvieron su actuaci\u00f3n fuertemente reducida en 1964, aumentando el cr\u00e9dito privado de 84.2% y el oficial de poco m\u00e1s de 50%, frente a una tasa de inflaci\u00f3n superior en el 92.4% en relaci\u00f3n al a\u00f1o anterior. Al mismo tiempo que se comprime el cr\u00e9dito nacional, el gobierno, en su \u201cprograma de acci\u00f3n\u201d, se propone \u201cofrecer a los empresarios nacionales acceso al cr\u00e9dito extranjero en igualdad de condiciones con las empresas extranjeras que operan en el pa\u00eds\u201d, a trav\u00e9s de avales concedidos por los organismos financieros brasile\u00f1os o por mediaci\u00f3n de fondos gubernamentales de que participan capitales extranjeros. Procediendo as\u00ed, impulsa el proceso de asociaci\u00f3n de la burgues\u00eda nacional al capital extranjero, iniciado con la Instrucci\u00f3n 113, en 1955.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mediaci\u00f3n del gobierno en tal asociaci\u00f3n ser\u00eda, en verdad, innecesaria, bastando la contenci\u00f3n del cr\u00e9dito y la actual pol\u00edtica tributaria para impulsarla. En efecto, las cargas fiscales, bas\u00e1ndose principalmente en la hoja de salarios, obligan a las industrias a buscar en la renovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, tendiente a reducir la mano de obra, la soluci\u00f3n para sus costos de producci\u00f3n. Es natural que sea la asociaci\u00f3n con grupos extranjeros, que disponen siempre de tecnolog\u00eda que se ha vuelto obsoleta por el propio ritmo de renovaci\u00f3n en sus pa\u00edses de origen, el camino m\u00e1s f\u00e1cil para promover esa sustituci\u00f3n. Cuando no se viabiliza la asociaci\u00f3n, resultan las quiebras o el cierre de empresas, que facilitan a\u00fan m\u00e1s la concentraci\u00f3n del capital brasile\u00f1o en manos de los grupos extranjeros, el \u00fanico sector fuerte de la econom\u00eda en esta fase de depresi\u00f3n. El ejemplo reciente de la quiebra de una de las mayores empresas metal\u00fargicas del pa\u00eds, la Companhia de Minera\u00e7ao Geral, del poderoso grupo Jaffet, y su compra por un consorcio formado por la Bethleem Steel, el Chase Manhatan Bank y la Standard Oil ilustra bien este caso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pol\u00edtica tendiente a forzar la democratizaci\u00f3n del capital de las empresas, sobre todo a trav\u00e9s de est\u00edmulos fiscales a las reinversiones de los grupos dispuestos a concretarla, intensifica a\u00fan m\u00e1s esa transferencia de los recursos brasile\u00f1os para los trusts. Es lo que observa la CNI, en su estudio ya mencionado, al advertir que \u201csi el ahorro nacional disminuye, la \u2018democratizaci\u00f3n\u2019 s\u00f3lo servir\u00e1 para permitir que los capitales extranjeros tengan acceso a por lo menos parte del control de empresas nacionales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La doctrina de la interdependencia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">Esa pol\u00edtica econ\u00f3mica se complementa con la actuaci\u00f3n internacional del r\u00e9gimen militar brasile\u00f1o, muy distinta de la llamada \u201cpol\u00edtica externa independiente\u201d que practicaron los gobiernos Quadros y Goulart y que se basaba en los principios de autodeterminaci\u00f3n y no intervenci\u00f3n. Desde que, a ra\u00edz del golpe de 1964, asumi\u00f3 la direcci\u00f3n del Ministerio de Relaciones Exteriores el actual canciller Vasco Leitao da Cunha, \u00e9ste rechaz\u00f3 la idea de una pol\u00edtica externa independiente, invocando razones geopol\u00edticas, que vincular\u00edan estrechamente el Brasil al mundo occidental y particularmente a los Estados Unidos, y declar\u00f3 que el concepto b\u00e1sico de la diplomacia brasile\u00f1a es el de la&nbsp;<em>interdependencia continental<\/em>. Se adopt\u00f3 as\u00ed una doctrina emanada de la Escuela Superior de Guerra, de responsabilidad del general Golberi do Couto e Silva, diplomado por la escuela norteamericana de Fort Benning y jefe del Servicio Nacional de Informaciones (SNI) del actual gobierno, organismo que, con sus dos mil agentes actuando en el continente, ya fue comparado a una CIA en miniatura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa doctrina, llamada de la&nbsp;<em>barganha<\/em>&nbsp;(<em>canje<\/em>)&nbsp;<em>leal<\/em>, fue expuesta por Do Couto e Silva en su libro&nbsp;<em>Aspectos geopol\u00edticos do Brasil<\/em>&nbsp;(R\u00edo, Biblioteca del Ej\u00e9rcito, 1957) y parte del presupuesto que, por su propia posici\u00f3n geogr\u00e1fica, no puede el Brasil escapar a la influencia norteamericana. En tal situaci\u00f3n, no le quedar\u00eda otra alternativa sino \u201caceptar conscientemente la misi\u00f3n de asociarse a la pol\u00edtica de los Estados Unidos en el Atl\u00e1ntico Sur\u201d. La contrapartida de esa \u201celecci\u00f3n consciente\u201d ser\u00eda el reconocimiento por los Estados Unidos de que \u201cel casi monopolio de dominio en aquella \u00e1rea debe ser ejercido por el Brasil exclusivamente\u201d. Esa expresi\u00f3n \u201ccasi monopolio\u201d resulta, igualmente, de la imposibilidad de ignorar las pretensiones que, en este terreno, alimenta tambi\u00e9n la burgues\u00eda argentina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos pronunciamientos oficiales consagraron, este a\u00f1o, la adopci\u00f3n de esa doctrina: las declaraciones del canciller Leitao da Cunha al recibir en R\u00edo de Janeiro, el 19 de mayo, a su colega de Ecuador, Gonzalo Escudero, y el discurso que pronunci\u00f3 d\u00edas despu\u00e9s, en la ciudad de Teresina (Piau\u00ed), el mariscal Castelo Branco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Saludando al canciller ecuatoriano, aludi\u00f3 Leitao da Cunha a \u201cun concepto inmanente a la naturaleza de la alianza interamericana, el de la interdependencia entre las decisiones de pol\u00edtica internacional de los pa\u00edses del continente\u201d. \u201cLa concepci\u00f3n ortodoxa y r\u00edgida de la soberan\u00eda nacional \u2014subray\u00f3 asimismo\u2014 fue formulada en una \u00e9poca en que las naciones no reun\u00edan, en sus responsabilidades, una obligaci\u00f3n de cooperar entre s\u00ed, en la b\u00fasqueda de objetivos comunes\u201d. El canciller del gobierno militar brasile\u00f1o preconiz\u00f3 todav\u00eda \u201cel refuerzo de los instrumentos multilaterales para la defensa de la instituci\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s americana \u2014la democracia representativa\u201d. Y aclar\u00f3: \u201cPocos tienen dudas de que los mecanismos previstos en la Carta de la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos, contra agresiones o ataques abiertos, son enteramente inadecuados a las nuevas situaciones generadas por la subversi\u00f3n que trasciende las fronteras nacionales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este punto parti\u00f3 el mariscal Castelo Branco, en su discurso del 28 de mayo, cuando se refiri\u00f3 a la crisis dominicana, que motiv\u00f3 la invasi\u00f3n estadounidense, apoyada por el Brasil, como una agresi\u00f3n interna al continente. Despu\u00e9s de proclamar la necesidad de sustituir el concepto de fronteras f\u00edsicas o geogr\u00e1ficas por el de&nbsp;<em>fronteras ideol\u00f3gicas<\/em>, el mariscal presidente declar\u00f3 que, de acuerdo con la actual concepci\u00f3n brasile\u00f1a de la seguridad nacional, \u00e9sta no se limita a las fronteras f\u00edsicas del Brasil, sino que se extiende a las fronteras ideol\u00f3gicas del mundo occidental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se sit\u00faan en esa l\u00ednea de pensamiento las ideas de la intervenci\u00f3n militar en el Uruguay y en Bolivia, as\u00ed como el decidido apoyo del gobierno brasile\u00f1o a la intervenci\u00f3n de los Estados Unidos en Santo Domingo. El aplauso de Brasilia a la decisi\u00f3n norteamericana de encaminar parte de su ayuda militar a los pa\u00edses latinoamericanos a trav\u00e9s de la OEA es tambi\u00e9n consecuencia de esa posici\u00f3n, y se une a la reivindicaci\u00f3n de que se reactive el llamado \u201cprotocolo adicional\u201d, que vincula la ayuda militar a la ayuda econ\u00f3mica. Otra consecuencia es la tesis de la integraci\u00f3n militar del continente, presente en la insistencia brasile\u00f1a por la creaci\u00f3n de un ej\u00e9rcito interamericano permanente, y que viene de progresar con el \u201cpacto t\u00e1cito\u201d de acci\u00f3n conjunta que concertaron en R\u00edo de Janeiro, en agosto pasado, los ministros de Guerra de Argentina y Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para muchos, se trata simplemente de una vuelta de la pol\u00edtica brasile\u00f1a a la sumisi\u00f3n a Washington, que era la regla en el periodo anterior a Quadros, as\u00ed como de la conversi\u00f3n definitiva de Brasil en colonia norteamericana. Nada menos cierto. Lo que se tiene, en realidad, es una evoluci\u00f3n, de cierta manera inevitable, de la burgues\u00eda brasile\u00f1a hacia la aceptaci\u00f3n consciente de su integraci\u00f3n al imperialismo norteamericano, evoluci\u00f3n que resulta de la l\u00f3gica misma de la din\u00e1mica econ\u00f3mica y pol\u00edtica de Brasil y que tendr\u00e1 graves consecuencias para Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La integraci\u00f3n latinoamericana<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">En su pol\u00edtica interna y externa, el gobierno militar de Brasil no manifiesta s\u00f3lo una decisi\u00f3n de acelerar la integraci\u00f3n de la econom\u00eda brasile\u00f1a a la econom\u00eda norteamericana; expresa tambi\u00e9n la intenci\u00f3n de convertirse en el centro de irradiaci\u00f3n de la expansi\u00f3n imperialista en la Am\u00e9rica Latina. En eso se distingue la actual pol\u00edtica exterior brasile\u00f1a de la que practic\u00f3 en el pasado, as\u00ed como de la que adoptan hoy pa\u00edses como Venezuela, Per\u00fa, Panam\u00e1, Guatemala. No se trata de aceptar pasivamente las impresiones norteamericanas (aunque la correlaci\u00f3n real de fuerzas lleve muchas veces a ese resultado), sino de colaborar activamente con la expansi\u00f3n imperialista, asumiendo en ella la posici\u00f3n de pa\u00eds clave.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa pretensi\u00f3n no nace tan s\u00f3lo de un deseo de liderato pol\u00edtico, por parte de Brasil, sino que se debe principalmente a los problemas econ\u00f3micos que plantea la opci\u00f3n de la burgues\u00eda brasile\u00f1a en pro del desarrollo integrado. El restablecimiento integral de su alianza con las antiguas clases olig\u00e1rquicas, vinculadas a la exportaci\u00f3n, que sell\u00f3 el golpe de 1964, dej\u00f3 a la burgues\u00eda en la imposibilidad de romper las limitaciones que la estructura agraria impone al mercado interno brasile\u00f1o. El mismo proyecto de reforma agraria adoptado por el gobierno Castelo Branco no admite otra manera de alterar esa estructura sino a trav\u00e9s de la extensi\u00f3n progresiva del capitalismo al campo, es decir, dentro de un plazo largo. Se\u00f1alemos, adem\u00e1s, que la recesi\u00f3n econ\u00f3mica en curso frena las inversiones de capital en el campo, y que la inestabilidad pol\u00edtica del gobierno no le permite prescindir del apoyo de los latifundistas, constituyendo ambos factores un impedimento efectivo a la aplicaci\u00f3n de dicha reforma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, al optar por su integraci\u00f3n al imperialismo y al poner sus esperanzas de reactivar la expansi\u00f3n econ\u00f3mica en los ingresos de capital extranjero, la burgues\u00eda brasile\u00f1a concuerda en intensificar el proceso de renovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica de la industria. Atiende, as\u00ed, a los intereses de la industria norteamericana, a quien conviene instalar allende sus fronteras un parque industrial integrado, que absorba los equipos que la r\u00e1pida evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica vuelve obsoletos&nbsp;<sup>7<\/sup>. M\u00e1s tiene que aceptar su contrapartida: en un pa\u00eds de fuerte crecimiento demogr\u00e1fico, que lanza anualmente al mercado de trabajo un mill\u00f3n de hombres, la instalaci\u00f3n de una industria relativamente moderna crea graves problemas laborales, principalmente de desempleo. Aunque con eso la burgues\u00eda soluciona, desde su punto de vista, los problemas que plantea el costo de producci\u00f3n industrial, puesto que, a pesar de los excedentes existentes de mano de obra, la econom\u00eda brasile\u00f1a presenta, como toda econom\u00eda subdesarrollada, aguda escasez de mano de obra calificada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, sea por su pol\u00edtica de refuerzo de su alianza con el latifundio, sea por su pol\u00edtica de integraci\u00f3n al imperialismo, la burgues\u00eda brasile\u00f1a no puede contar con un crecimiento del mercado interno en grado suficiente para absorber la producci\u00f3n creciente que resultar\u00e1 de la modernizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. No le queda otra alternativa sino intentar expandirse hacia el exterior, y se le vuelve entonces necesario garantizar una reserva externa de mercado para su producci\u00f3n. El bajo costo de producci\u00f3n, que la actual pol\u00edtica salarial y la modernizaci\u00f3n industrial tienden a crear, se\u00f1ala la misma direcci\u00f3n: la exportaci\u00f3n. Es lo que explica la maniobra reciente del gobierno Castelo Branco en pro de la creaci\u00f3n de un mercado com\u00fan latinoamericano, bajo la \u00e9gida de Brasil. <sup>8<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata de una tendencia totalmente nueva. La pol\u00edtica exterior de Quadros y Goulart tambi\u00e9n buscaba condiciones favorables para la expansi\u00f3n comercial brasile\u00f1a en \u00c1frica y Latinoam\u00e9rica. La diferencia est\u00e1 en que el Brasil adoptaba entonces una posici\u00f3n de&nbsp;<em>free lancer<\/em>, en el mercado mundial, confiando en que, a trav\u00e9s de las reformas estructurales internas, no tardar\u00edan en desaparecer las limitaciones que frenaban el crecimiento del mercado interno brasile\u00f1o. La exportaci\u00f3n aparec\u00eda, pues, como una soluci\u00f3n provisional, tendiente a proporcionar a la pol\u00edtica reformista burguesa el plazo necesario para que fructificara. Actualmente, al contrario, se trata, para la burgues\u00eda, de compensar la imposibilidad en que se encuentra de crear un mercado interno para una producci\u00f3n que debe crecer, a trav\u00e9s de la incorporaci\u00f3n extensiva de mercados ya formados, como el uruguayo, por ejemplo. La exportaci\u00f3n deja de ser as\u00ed una soluci\u00f3n provisional y complementaria a la pol\u00edtica reformista y se convierte en la alternativa misma de las reformas estructurales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queda todav\u00eda una cuesti\u00f3n: \u00bfhasta qu\u00e9 punto una industria sin mercado suficiente impulsar\u00e1 a Brasil, en corto plazo, a expandir su sector de producci\u00f3n b\u00e9lica? Eso no est\u00e1 muy claro, hasta el momento. En todo caso, permite temerlo la necesidad que tiene el gobierno Castelo Branco de una industria de armamento capaz de sostener su pol\u00edtica expansionista y lo indica la gran parte reservada a los ministerios militares en el presupuesto federal 1964-65, as\u00ed como el reciente contrato, firmado en Washington por el ministro de Marina de Brasil, para un programa de construcci\u00f3n de barcos de guerra en los astilleros brasile\u00f1os.&nbsp;<sup>9<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que se anuncia, pues, es una expansi\u00f3n imperialista de Brasil en Latinoam\u00e9rica, que corresponde en verdad a un subimperialismo o a la extensi\u00f3n del imperialismo norteamericano (no nos olvidemos que el centro de un tal imperialismo ser\u00eda una econom\u00eda brasile\u00f1a integrada a la norteamericana). Es en la perspectiva de esa integraci\u00f3n econ\u00f3mica y militar de Latinoam\u00e9rica, comandada por el imperialismo norteamericano apoyada en el Brasil, que se ha de considerar la evoluci\u00f3n ulterior de la pol\u00edtica interamericana. Pero es tambi\u00e9n a partir de all\u00ed que tendremos que estimar las perspectivas del proceso revolucionario brasile\u00f1o y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, latinoamericano.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">La primera consecuencia de lo que hemos dicho es que la integraci\u00f3n imperialista de Latinoam\u00e9rica, en su nueva fase, iniciada con el golpe militar en Brasil, no se podr\u00e1 ejercer sino en el marco de la cooperaci\u00f3n antag\u00f3nica. El antagonismo ser\u00e1 m\u00e1s acentuado sobre todo all\u00ed donde se enfrentan burgues\u00edas nacionales poderosas, como es el caso de Argentina y del Brasil <sup>10<\/sup>, pero la cooperaci\u00f3n o la colaboraci\u00f3n ser\u00e1 cada vez m\u00e1s la regla que regir\u00e1 las relaciones de esas burgues\u00edas entre s\u00ed y con los Estados Unidos. El peso que tendr\u00e1 en la balanza la influencia norteamericana y brasile\u00f1a obliga a esa colaboraci\u00f3n. Pero, m\u00e1s que todo, esa colaboraci\u00f3n ser\u00e1 necesaria a las clases dominantes del hemisferio para contener la ascensi\u00f3n revolucionaria de las masas que se verifica actualmente y que s\u00f3lo puede acentuarse con la marcha de la integraci\u00f3n imperialista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El caso brasile\u00f1o es, en ese particular, paradigm\u00e1tico. El golpe militar de 1964 \u2014significando el rompimiento, por parte de la burgues\u00eda, de la pol\u00edtica de compromiso que practic\u00f3 desde su llegada al poder; es decir, desde la revoluci\u00f3n de 1930\u2014 abre una etapa nueva en el proceso de la lucha de clases. Aunque muchos sectores sociales, principalmente de clase media, busquen restablecer entre la burgues\u00eda y las masas el di\u00e1logo pol\u00edtico que exist\u00eda antes de 1964, las relaciones de clase se caracterizan all\u00ed, actualmente, por una escisi\u00f3n horizontal, que deja de un lado a la coalici\u00f3n dominante (esencialmente, la burgues\u00eda, los empresarios extranjeros y los grandes propietarios de tierras) y, de otro, a las masas trabajadoras de la ciudad y del campo. La peque\u00f1a burgues\u00eda sufre contradictoriamente el efecto de esa escisi\u00f3n, asumiendo posiciones que van del radicalismo de extrema izquierda al neofascismo de la extrema derecha, sin olvidar los esfuerzos conciliadores de una capa centrista, que obedece a la consigna de \u201credemocratizaci\u00f3n\u201d lanzada por la directiva del PC brasile\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A plazo m\u00e1s o menos corto, es inevitable que esa escisi\u00f3n horizontal de las relaciones de clase en Brasil lleve a una guerra civil abierta. Se podr\u00eda argumentar que la integraci\u00f3n imperialista puede conducir, a largo plazo, a una mayor prosperidad econ\u00f3mica, que eliminar\u00eda los factores revolucionarios que agitan hoy a la vida brasile\u00f1a. \u00c9sta es, en efecto, una posibilidad. Su verificaci\u00f3n depender\u00eda, sin embargo, de que la integraci\u00f3n se llevase a cabo antes que se agravase de modo irreparable el proceso de la lucha de clases. Y eso es lo que parece altamente improbable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto, la expansi\u00f3n imperialista de la burgues\u00eda brasile\u00f1a tiene que basarse en una mayor explotaci\u00f3n de las masas trabajadoras nacionales, sea porque necesita de una producci\u00f3n competitiva para el mercado externo, lo que implica salarios bajos, y por lo tanto mano de obra disponible, es decir un elevado \u00edndice de desempleo; sea porque se procesa junto con un aumento de la penetraci\u00f3n de los capitales norteamericanos, lo que exige la extracci\u00f3n de un sobre lucro de la clase obrera. Esa intensificaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n capitalista del pueblo brasile\u00f1o es factor suficiente para exacerbar la lucha de clases, poniendo en riesgo la posici\u00f3n de la burgues\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El momento preciso en que eso se dar\u00e1 no depende, desde luego, tan s\u00f3lo de la intensificaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n capitalista, sino tambi\u00e9n del tiempo que llevar\u00e1n las masas brasile\u00f1as para extraer su lecci\u00f3n de los acontecimientos de 1964 y, principalmente, de la capacidad de la izquierda para orientarlas en ese proceso de maduraci\u00f3n. En Guatemala, donde tuvimos, diez a\u00f1os atr\u00e1s, una experiencia similar, fue preciso mucho tiempo y muchas experiencias fracasadas para que tuviera inicio lo que parece ser la fase decisiva de la guerra civil. En Brasil, la inmadurez revolucionaria de las fuerzas de izquierda ser\u00eda un factor capaz de dilatar ese momento, y tal vez aun de favorecer las aventuras neofascistas de la derecha. Hay que contar, sin embargo, con el ritmo r\u00e1pido que asume, en nuestros d\u00edas, el proceso revolucionario en Latinoam\u00e9rica y con las repercusiones que producir\u00e1 sobre \u00e9l la expansi\u00f3n imperialista brasile\u00f1a, lo que puede acelerar considerablemente la reorganizaci\u00f3n en nuevas bases de las izquierdas en Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9ste es, sin duda, un punto fundamental. Es decir, no hay que considerar aisladamente el caso brasile\u00f1o, sino que se han de tener en cuenta las repercusiones globales que la integraci\u00f3n imperialista engendra en el continente. La imposibilidad de la mayor\u00eda de los pa\u00edses sudamericanos de soportar la competencia de la producci\u00f3n industrial brasile\u00f1a agravar\u00e1 de inmediato la miseria de sus pueblos, al mismo tiempo que los someter\u00e1 a la humillaci\u00f3n de un nuevo imperialismo \u2014agresivo y prepotente como suelen ser todos los imperialismos, pero m\u00e1s que todos los nuevos\u2014 que no podr\u00e1n sufrir por mucho tiempo. En su lucha contra esa expansi\u00f3n imperialista brasile\u00f1a, no tardar\u00e1n esos pueblos en coincidir con la resistencia que le oponen en el mismo Brasil las masas obreras y campesinas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una consecuencia importante del golpe militar de 1964 es la superaci\u00f3n del sentimiento de singularidad y de exclusivismo con que el pueblo brasile\u00f1o acostumbraba mirar su proceso pol\u00edtico, en relaci\u00f3n con Latinoam\u00e9rica. De los grandes sucesos acaecidos en el continente, s\u00f3lo la Revoluci\u00f3n cubana, por su importancia excepcional, rompi\u00f3 esa barrera que se hab\u00eda creado \u2014tal vez muy h\u00e1bilmente\u2014 a su alrededor. Con el golpe de abril, esa situaci\u00f3n cambi\u00f3 bruscamente, gracias sobre todo a la posici\u00f3n pro norteamericana del gobierno militar. De pronto, la gran mayor\u00eda de los brasile\u00f1os concluy\u00f3 que se hab\u00eda enga\u00f1ado sobre las posibilidades de su pa\u00eds, y que \u00e9ste segu\u00eda siendo una colonia de los Estados Unidos, al mismo t\u00edtulo de Panam\u00e1, por ejemplo, o de Puerto Rico. A medida que se den cuenta del verdadero car\u00e1cter de las relaciones existentes hoy entre las clases dominantes de Brasil y el imperialismo norteamericano (muy distintas, por supuesto, de las que \u00e9ste mantiene con Panam\u00e1 o Puerto Rico), el sentimiento de solidaridad latinoamericana que el golpe despert\u00f3 en Brasil no har\u00e1 m\u00e1s que profundizarse. La conjunci\u00f3n de los movimientos populares de Brasil y de los dem\u00e1s pa\u00edses latinoamericanos, es decir la internacionalizaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n latinoamericana, es, pues, la contrapartida del proceso de integraci\u00f3n imperialista, en su nueva fase inaugurada por el golpe militar brasile\u00f1o. No es, sin embargo, la \u00fanica. El hecho de que la marcha de esa integraci\u00f3n tienda a escindir cada vez m\u00e1s las relaciones entre las burgues\u00edas nacionales y las masas trabajadoras, a ejemplo de lo que pas\u00f3 en Brasil, permite prever que el contenido de esa revoluci\u00f3n, m\u00e1s que popular, ser\u00e1 socialista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cuartelazo de 1964, en Brasil, represent\u00f3, al momento de su realizaci\u00f3n, un duro golpe para las aspiraciones de libertad y de progreso de los pueblos latinoamericanos. La experiencia que realizan las masas brasile\u00f1as bajo la dictadura y las repercusiones que \u00e9sta engendra en todo el continente constituyen, hoy, una garant\u00eda segura a Latinoam\u00e9rica de que ella conquistar\u00e1 por fin esa libertad y ese progreso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>Ruy Mauro Marini<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Notas<\/h2>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>V\u00e9ase Paul Baran, \u201c\u00bfCrise du marxisme?\u201d, en&nbsp;<em>Cahiers Internationaux<\/em>, Par\u00eds, 1959.<\/li><li>En el periodo 1950-64, el monto de las inversiones privadas de los Estados Unidos en el exterior fue de unos 30 mil millones de d\u00f3lares. En el mismo periodo, los ingresos de capitales en los Estados Unidos, bajo la forma de beneficios u otras modalidades, superaron las salidas en m\u00e1s de 2 mil millones de d\u00f3lares.<\/li><li>V\u00e9ase Ernest Mandel, \u201cThe economics of the neo capitalism\u201d, en&nbsp;<em>The Socialist Register<\/em>&nbsp;<em>1964<\/em>, New York,&nbsp;<em>Monthly Review<\/em>, 1965.<\/li><li>V\u00e9ase mi art\u00edculo \u201cContradicciones y conflictos en el Brasil contempor\u00e1neo\u201d, en&nbsp;<em>Foro Internacional<\/em>, M\u00e9xico, 1965, n. 4.<\/li><li>Datos citados por Celso Furtado,&nbsp;<em>Dial\u00e9ctica del Desarrollo<\/em>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1965, pp. 18-19. Furtado no vacila, incluso, en una simplificaci\u00f3n exagerada, en considerar el desnivel entre las tasas de crecimiento demogr\u00e1fico urbano y de creaci\u00f3n de empleos en la industria como el factor determinante de la crisis pol\u00edtica brasile\u00f1a de los \u00faltimos a\u00f1os.<\/li><li><em>Desenvolvimento &amp; Conjuntura<\/em>, R\u00edo, marzo 1965, n. 3.<\/li><li>Hablando en el Congreso norteamericano sobre la integraci\u00f3n econ\u00f3mica de Latinoam\u00e9rica el secretario de Estado adjunto para las cuestiones interamericanas, Jack H. Vaughn, reconoci\u00f3 que la industrializaci\u00f3n resultante har\u00e1 desaparecer los mercados tradicionales de ciertos productos norteamericanos, mas subray\u00f3: \u201cIgualmente, Am\u00e9rica Latina ofrecer\u00e1 un mercado m\u00e1s promisorio para productos de la industria norteamericana, de car\u00e1cter cada vez m\u00e1s sofisticado\u201d (<em>El D\u00eda<\/em>, M\u00e9xico, 11-9-65).<\/li><li>El Brasil rechaz\u00f3 la proposici\u00f3n chilena de un mercado com\u00fan latinoamericano, habiendo declarado el canciller Leitao da Cunha (quien regresaba, por coincidencia, de Washington) s\u00f3lo admitir un organismo de esa naturaleza si comprendiese a todas las naciones del hemisferio, \u201cdesde Alaska a la Patagonia\u201d. En verdad, esa parece haber sido una manera de quitarle a Chile la iniciativa, puesto que, tras la visita al Brasil de una misi\u00f3n norteamericana de alto nivel, en agosto pasado, el senador Fullbright, quien la encabezaba, declar\u00f3 que los Estados Unidos apoyan el proyecto de un mercado com\u00fan latinoamericano, bajo la \u00e9gida de Brasil.<\/li><li>Este art\u00edculo ya estaba escrito cuando la agencia Prensa Latina divulg\u00f3 pasajes de una entrevista del secretario general de la Confederaci\u00f3n Latinoamericana de Sindicalistas Cristianos, Emilio Maspero, a la revista chilena&nbsp;<em>Ercilla<\/em>, en que denuncia la formaci\u00f3n de un poderoso complejo industrial-militar norteamericano en Brasil. Dijo Maspero que el plan \u201ccomprende la inversi\u00f3n de sumas norteamericanas para instalar f\u00e1bricas de armamentos pesados, equipos y alimentos especiales para las tropas\u201d y que en R\u00edo de Janeiro \u201cse rumora que la industria de alimentos habr\u00eda ya celebrado convenios para producir en suelo brasile\u00f1o los concentrados que utilizan las tropas norteamericanas en campa\u00f1a, como primer paso de una integraci\u00f3n industrial-militar que llegar\u00eda hasta la producci\u00f3n, en el futuro, de piezas vitales para submarinos at\u00f3micos\u201d, (Prensa Latina, M\u00e9xico, 10-9-65).<\/li><li>Lo indica ya la protesta de&nbsp;<em>Clar\u00edn<\/em>&nbsp;(11-8-65) contra la declaraci\u00f3n de Fullbright sobre un mercado com\u00fan latinoamericano, dirigido por Brasil, que el peri\u00f3dico argentino consider\u00f3 una resurrecci\u00f3n de \u201cla vieja estrategia del pa\u00eds clave\u201d.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-78bfedee\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-c83ae97b\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-3c638dde\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-abaa2bdd-396c-4d7e-9467-611d3731f86b\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1965\/12\/3-La-interdependenciabrasilen\u0303a.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La interdependencia brasilen\u0303a<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:32px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-3495bb28\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-7a766943\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-dee68bfb\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-d11eae73-6cc4-45ac-adc8-bb4667c884d4\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1965\/12\/3-La-interdependenciabrasilen\u0303a-Ingles.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La interdependencia brasilen\u0303a (Ingles)<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Monthly Review, selecciones en castellano, a\u00f1o 3, n. 30, Buenos Aires, marzo de 1966. 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