{"id":1136,"date":"1967-02-01T18:41:20","date_gmt":"1967-02-01T18:41:20","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=1136"},"modified":"2022-03-23T17:26:08","modified_gmt":"2022-03-23T17:26:08","slug":"el-papel-de-la-inflacion-en-la-politica-economica-brasilena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=1136","title":{"rendered":"El papel de la inflaci\u00f3n  en la pol\u00edtica econ\u00f3mica brasile\u00f1a"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-style-default\"><img decoding=\"async\" width=\"676\" height=\"380\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/brasileconomia_97-edited.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2035\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/brasileconomia_97-edited.jpg 676w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/brasileconomia_97-edited-300x169.jpg 300w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/brasileconomia_97-edited-600x337.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 676px) 100vw, 676px\" \/><figcaption>Americaeconomia<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: Desarrollo Indoamericano, A\u00f1o II, No. 5, Barranquilla, Colombia, febrero de 1967.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p>Presentaci\u00f3n de la revista:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Es \u00e9sta, la segunda parte del ensayo que comenz\u00f3 a publicarse en el No. 4 de esta revista, escrito por el economista brasilero, doctor Ruy Mauro Marini. En el presente esbozo cr\u00edtico, el doctor Marini analiza el problema de la inflaci\u00f3n de su pa\u00eds, describe su incidencia, en los diferentes grupos econ\u00f3micos y sociales, puntualiza la responsabilidad del Estado, para terminar exponiendo su concepto de cient\u00edfico y de patriota, sobre la salida m\u00e1s adecuada que debe buscarse el pueblo de ese gran pa\u00eds, para poder sortear los problemas que actualmente le aquejan.<\/p>\n\n\n\n<p>Ruy Mauro Marini es actualmente profesor e investigador en el Colegio de M\u00e9xico y funcionario del Centro Regional de Construcciones Escolares para Am\u00e9rica Latina, organismo creado por la Unesco. Ha escrito y publicado \u201cLa dial\u00e9ctica del desarrollo capitalista en el Brasil\u201d (<em>Cuadernos Americanos<\/em>, M\u00e9xico 1966), \u201cContradicciones y conflictos en el Brasil contempor\u00e1neo\u201d (<em>Foro Internacional<\/em>, M\u00e9xico, 1965) \u201cBrazilian interdependence and imperialist integration\u201d (<em>Monthly Review<\/em>, New York, 1965), etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">* * *<\/p>\n\n\n\n<p>Una apreciaci\u00f3n cr\u00edtica de la actual pol\u00edtica econ\u00f3mica del Brasil, destinada a desentra\u00f1ar su significaci\u00f3n frente a la din\u00e1mica de las fuerzas sociales en presencia, tiene que partir de su aspecto m\u00e1s evidente: la inflaci\u00f3n. Y esto, por dos razones. Primera, porque la contenci\u00f3n de la inflaci\u00f3n constituye la meta prioritaria de la pol\u00edtica econ\u00f3mica, desde que se adue\u00f1\u00f3 del poder el equipo tecnocr\u00e1tico-militar encabezado por el mariscal Castelo Branco. Segunda, porque, aunque hayan recorrido m\u00e1s de dos a\u00f1os de aplicaci\u00f3n del programa anti-inflacionario, las tasas de inflaci\u00f3n siguen rebasando las expectativas de estabilizaci\u00f3n, habiendo sido de 92.4% en 1964, de 45% en 1965, y, en el primer semestre de 1966, de 24% (R\u00edo) y 34.7% (S\u00e3o Paulo) \u2014los dos \u00faltimos datos constituyendo estimativas avanzadas, respectivamente, por la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas y por el Departamento Intersindical de Estad\u00edsticas y Estudios Socioecon\u00f3micos de S\u00e3o Paulo (DIEESE).<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan comentarios autorizados, este hecho no parece preocupar a los t\u00e9cnicos gubernamentales, quienes consideran que \u201clo que importa no es la tasa de inflaci\u00f3n en s\u00ed, sino que \u00e9sta est\u00e9 reprimida o bajo control\u201d. (v. Jos\u00e9 Roberto Arruda: \u201cFatos destroem expectativas com novo surto inflacionario\u201d, en&nbsp;<em>Jornal do Brasil<\/em>, R\u00edo, 16-7-1966). Esta actitud sorprendente, por partir de un gobierno que ha concentrado el grueso de sus esfuerzos en la lucha contra la inflaci\u00f3n, ha parecido a muchos expertos y pol\u00edticos, que se oponen a las directrices del gobierno, un sofisma tendiente a escatimar su rotundo fracaso. \u00bfTienen raz\u00f3n los que as\u00ed encaran la cuesti\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La inflaci\u00f3n pregolpe<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La respuesta depende de un an\u00e1lisis del proceso inflacionario brasile\u00f1o en su perspectiva hist\u00f3rica. Desde los a\u00f1os 50, la inflaci\u00f3n se present\u00f3 en el Brasil como un instrumento de acumulaci\u00f3n de capital en favor de la burgues\u00eda industrial y financiera, transfiriendo a \u00e9sta recursos provenientes del sector exportador y de las masas asalariadas. A partir, sin embargo, de los primeros a\u00f1os de esta d\u00e9cada, y hasta el momento en que se produjo el golpe militar de 1964, el car\u00e1cter de la inflaci\u00f3n se modific\u00f3, llevando a que la aceleraci\u00f3n de los aumentos de precios y salarios apenas reflejasen la situaci\u00f3n de equilibrio de los grandes grupos ah\u00ed implicados: la burgues\u00eda industrial y financiera, las masas asalariadas y el sector latifundista-mercantil (v. mi art\u00edculo \u201cContradicciones y conflictos en el Brasil contempor\u00e1neo\u201d, en&nbsp;<em>Foro Internacional<\/em>, M\u00e9xico, abril-junio 1965).<\/p>\n\n\n\n<p>Este cambio en el car\u00e1cter de la inflaci\u00f3n se origin\u00f3 b\u00e1sicamente de la inversi\u00f3n de posiciones entre el grupo patronal urbano y el sector latifundista-mercantil, pasando \u00e9ste a adquirir las ventajas producidas por las alzas de precios. Esto se debi\u00f3 a dos razones. Primera, porque, a trav\u00e9s de transferencias de ingreso al sector exportador, la burgues\u00eda buscaba estimular la exportaci\u00f3n, a fin de aumentar las disponibilidades en divisas y aflorar la presi\u00f3n ejercida por la capacidad para importar. Segunda, porque, en virtud de la rigidez de la oferta agr\u00edcola para el mercado interno frente a una demanda urbana creciente, los precios de los bienes alimenticios y materias primas entraron en acentuada alza, a partir de 1959, ocasionando por este conducto nuevas transferencias de recursos en favor de los grupos latifundista-mercantiles.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta situaci\u00f3n suscit\u00f3, en el primer momento, la predisposici\u00f3n de la burgues\u00eda a una reforma agraria basada en el reparto de tierras, la cual no logr\u00f3 concretarse. En efecto, la radicalizaci\u00f3n del movimiento de masas, en la ciudad y en el campo, en las postrimer\u00edas de 1961-1964, no alent\u00f3 a las clases dominantes a tomar el riesgo de introducir cambios profundos en las estructuras del pa\u00eds, y antes las llev\u00f3 a respaldarse mutuamente y a solidarizarse alrededor del gobierno nacido en abril de 1964. Por otra parte, las reivindicaciones salariales, impulsadas por los aumentos del costo de vida, resultantes del alza de los precios agr\u00edcolas, repercutieron sobre los costos de producci\u00f3n de la industria, y por ende en la tasa de ganancia, anulando el drenaje de ingresos de los asalariados a los grupos patronales y llevando a un enfrentamiento directo entre ambos. En consecuencia, la reforma agraria patrocinada por las clases dominantes fue encauzada hacia la elevaci\u00f3n de la productividad rural por est\u00edmulos como el cr\u00e9dito, los precios m\u00ednimos, y otros instrumentos que dejaban intocado el r\u00e9gimen de tenencia de las tierras.<\/p>\n\n\n\n<p>Admitida, pues, por la burgues\u00eda, la legitimidad del factor inflacionario representado por las transferencias de renta al sector exportador tradicional, y tomadas medidas de largo plazo para paliar el factor originado por la rigidez de la oferta agr\u00edcola interna, todo el peso de la pol\u00edtica anti-inflacionaria tendr\u00eda que recaer sobre las masas asalariadas e incidentalmente sobre los sectores menos fuertes de la burgues\u00eda que se mostrasen incapaces de resistir a una pol\u00edtica de \u201causteridad\u201d. Esto llev\u00f3 a la contenci\u00f3n implacable de los salarios a trav\u00e9s de instrumentos ya analizados, como la Ley N\u00b0 4.725\/65, contenci\u00f3n que se aplic\u00f3 por extensi\u00f3n a los grupos medios asalariados, sobre todo en el sector p\u00fablico. Las consecuencias ya fueron se\u00f1aladas, traduci\u00e9ndose en la ca\u00edda vertical del poder de compra de los salarios, la expansi\u00f3n del desempleo (principalmente en lo que se refiere a mano de obra no calificada) y la contracci\u00f3n brusca de la demanda, que termin\u00f3 por estancar la actividad econ\u00f3mica general.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La inflaci\u00f3n postgolpe<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Este aut\u00e9ntico tratamiento de choque, que desment\u00eda incluso las manifestaciones gubernamentales en favor de una pol\u00edtica gradualista, no ha impedido sin embargo que los precios siguieran subiendo y que, en 1966, se registrara un nuevo brote inflacionario de inesperada violencia. \u00bfC\u00f3mo explicar este fen\u00f3meno, si se considera que el d\u00e9ficit p\u00fablico ha sido superado (el gobierno acaba de enviar al Congreso un proyecto de presupuesto equilibrado) y que la \u201cinflaci\u00f3n de costos\u201d, es decir, los aumentos de precios originados por reivindicaciones salariales, fue contenida?<\/p>\n\n\n\n<p>La Fundaci\u00f3n Getulio Vargas trata de encontrar una respuesta en la expansi\u00f3n de los medios de pago, la cual, frente a una previsi\u00f3n de 30% en el Plan gubernamental, fue realmente de 74.8% en 1965. Tal expansi\u00f3n se atribuir\u00eda parcialmente a la preferencia del p\u00fablico en favor de la moneda escritural y, parad\u00f3jicamente, a la buena situaci\u00f3n del sector externo. As\u00ed, el super\u00e1vit de la balanza de pagos habr\u00eda forzado al gobierno a emplear fuertes recursos monetarios en la compra de divisas y operaciones similares. Aunado a otros gastos de menor monto, esto se habr\u00eda expresado en la emisi\u00f3n de 691,000 millones de cruceiros en papel moneda; es decir, un aumento de 46.5% sobre el saldo del a\u00f1o anterior.<\/p>\n\n\n\n<p>La explicaci\u00f3n sencilla, por no decir simplona, de la FGV gana otra dimensi\u00f3n cuando consideramos la cuesti\u00f3n m\u00e1s amplia del cr\u00e9dito a las empresas. Datos revelados en discusiones sobre el asunto, llevadas a cabo en el Consejo Nacional de Econom\u00eda (v\u00e9ase \u201cDebates sobre a desnacionaliza\u00e7\u00e3o\u201d, en&nbsp;<em>Desenvolvimento &amp; Conjuntura<\/em>, R\u00edo, mayo 1966), muestran que, a pesar de la restricci\u00f3n impuesta al cr\u00e9dito oficial, el total de los empr\u00e9stitos bancarios, oficiales o no, al comercio y a la industria aument\u00f3 59% en 1965, por encima de la tasa de inflaci\u00f3n. Paralelamente, a trav\u00e9s de los swaps aceptados; es decir, de la compra de divisas a plazo corto, y del mecanismo de la Instrucci\u00f3n N\u00b0 289 de la antigua SUMOC (actual Banco Central), que se basa en el mismo principio, el gobierno aplic\u00f3 482 mil millones de cruceiros, correspondientes a 297.5 millones de d\u00f3lares, lo que represent\u00f3 un aumento de 210% en operaciones de este g\u00e9nero. Sumados a los 1,389 mil millones de cruceiros resultantes del aumento del cr\u00e9dito bancario p\u00fablico y privado, tenemos 1,871 mil millones de cruceiros, correspondientes a un aumento global de cr\u00e9dito del orden de 168% sobre el a\u00f1o anterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Observemos que, como se hizo notar en los debates del CNE, las operaciones de swaps y relativas a la Instrucci\u00f3n N\u00b0 289 beneficiaron en 98% a las empresas extranjeras, que pueden m\u00e1s f\u00e1cilmente obtener junto a sus matrices las divisas a ser negociadas con el gobierno. Seg\u00fan la relaci\u00f3n anual de 1965 del Banco Central, mencionado en los referidos debates, \u201cel conjunto de operaciones con base a la Instrucci\u00f3n N\u00b0 289 y las de swaps provocaron un drenaje financiero, expandiendo las operaciones activas de las Autoridades Monetarias, del orden de los 328.2 mil millones de cruceiros, en 1965, correspondientes al incremento de 213.4% sobre el a\u00f1o de 1964, lo que \u201cha contribuido para explicar en parte la elevaci\u00f3n del saldo de papel moneda en circulaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que tomar adem\u00e1s en consideraci\u00f3n el aumento substancial de la cosecha cafetalera en 1965, la cual fue superior a 23 millones de sacos, presentando pues un incremento de 90% en relaci\u00f3n a 1964. Las exportaciones, inversamente, declinaron de 15,020,265 sacos en 1964 a 13,497,446 sacos en 1965, lo que muestra el monto de las existencias que tuvieron que formarse con financiaci\u00f3n gubernamental. La CEPAL ha se\u00f1alado anteriormente (v\u00e9ase en el&nbsp;<em>Estudio Econ\u00f3mico de Am\u00e9rica Latina 1964<\/em>&nbsp;la parte dedicada a la inflaci\u00f3n brasile\u00f1a) la influencia que ha tenido la crisis de superproducci\u00f3n del caf\u00e9 sobre la aceleraci\u00f3n de la tasa inflacionaria, a partir de 1959. Entre 1962 y 1964, como mostramos, la inflaci\u00f3n brasile\u00f1a pasa a obedecer a otros factores, los cuales han sido empero atacados por el gobierno desde la \u00faltima fecha. Todo indica, pues, que en 1965 el caf\u00e9 volvi\u00f3 a ocupar un papel importante en la manutenci\u00f3n del proceso inflacionario.<\/p>\n\n\n\n<p>Quedan, pues, pocas dudas de que la responsabilidad de la persistencia de la inflaci\u00f3n corresponde a la generosidad de la pol\u00edtica econ\u00f3mica del gobierno en relaci\u00f3n a los grupos patronales urbanos y rurales. Esta generosidad tiene dos implicaciones: primera, porque, contrastando fuertemente con el rigor aplicado en la contenci\u00f3n salarial, deja claro que el gobierno ha descargado sobre los asalariados la integridad de su esfuerzo de estabilizaci\u00f3n; segunda, porque pone en evidencia la existencia de sectores privilegiados dentro de la misma clase patronal representados por las empresas vinculadas a los grupos extranjeros.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El marco general de la pol\u00edtica anti-inflacionaria<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">En esta perspectiva se deben entender las evasivas presentadas por las autoridades gubernamentales, en el sentido de que lo que cuenta no es tanto la tasa de inflaci\u00f3n sino el que \u00e9sta se encuentre \u201cbajo control\u201d. En la situaci\u00f3n que prevalec\u00eda hacia 1964, este control podr\u00eda desaparecer en virtud del dinamismo que presentaban las reivindicaciones salariales, lo que, mermando la tasa de ganancia, acabar\u00eda por conducir a la ca\u00edda de la tasa de inversiones. Era lo que llevaba el gobierno a declarar expl\u00edcitamente: \u201cEl programa (econ\u00f3mico) a ser adoptado por el Gobierno se ajustar\u00e1 a la condicionante de retomar el desarrollo econ\u00f3mico, rechazando pues las medidas precipitadas que tengan como consecuencia el significativo debilitamiento de la propensi\u00f3n a invertir del sistema econ\u00f3mico\u201d (<em>S\u00edntesis del Plan de Acci\u00f3n Econ\u00f3mica del Gobierno<\/em>, p. 33).<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente, los salarios se desenvuelven siempre abajo de la progresi\u00f3n de los precios, gracias, sobre todo, a que el gobierno utiliza su previsi\u00f3n relativa a la tasa de inflaci\u00f3n (10% en 1966) para reglamentar los reajustes. Por otro lado, los precios ya no ofrecen, desde el punto de vista de la oferta agr\u00edcola interna, las distorsiones que sol\u00edan presentar antes de 1964. En estas circunstancias, el gobierno puede en efecto considerar que la inflaci\u00f3n est\u00e1 \u201cbajo control\u201d; es decir, que se ha restablecido el car\u00e1cter que ella hab\u00eda tenido en los a\u00f1os 50, cuando constitu\u00eda un instrumento de ahorro forzado aplicado sobre las masas asalariadas. Se comprende as\u00ed que, aunque siga preocup\u00e1ndose con la reducci\u00f3n de la tasa de inflaci\u00f3n, el gobierno no se muestra particularmente afligido por el hecho de que esto no se logre inmediatamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Es indudable que el cambio en el car\u00e1cter de la inflaci\u00f3n, que le da de nuevo en la pol\u00edtica econ\u00f3mica el papel que hab\u00eda tenido en la d\u00e9cada de 1950, se ha obtenido a costa del sacrificio de la din\u00e1mica del mercado interno y en perjuicio de largos sectores empresariales, que no encuentran condiciones para resistir a la estabilizaci\u00f3n y que engrosan constantemente el n\u00famero de quiebras y concordatos. Hay que considerar, sin embargo, estas cuestiones m\u00e1s detenidamente.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que dice respecto a la ca\u00edda de la demanda interna, el gobierno se ha preocupado en abrir a las empresas nuevos frentes de comercio en el exterior, lo que es reconocido por la Confederaci\u00f3n Nacional de la Industria cuando se\u00f1ala que el principal factor que determin\u00f3 el incremento de la exportaci\u00f3n de manufacturados, en 1965, fue \u201cla debilidad de la coyuntura interna, constituyendo el mercado externo no un campo adicional para la venta de nuestros productos industriales sino un substituto para el mercado interno en una mala coyuntura\u201d (\u201cExportaci\u00f3n de manufacturas\u201d, en&nbsp;<em>Desenvolvimento &amp; Conjuntura<\/em>, R\u00edo, abril 1966, p. 44). Mostramos anteriormente diversos indicios que hacen creer que eso benefici\u00f3 sobre todo al sector de las grandes empresas, estrechamente vinculadas al capital extranjero. La CNI lo confirma, al subrayar que \u201csi se investiga el origen de importantes \u00edtems incluidos en la pauta de exportaci\u00f3n brasile\u00f1a de manufacturas, se encontrar\u00e1n, tal vez en la mayor\u00eda de los casos, industrias extranjeras o con participaci\u00f3n mayoritaria de capital extranjero\u201d (<em>Ib\u00eddem<\/em>, p. 48).<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la incapacidad de amplios sectores de la burgues\u00eda brasile\u00f1a para enfrentarse a la actual pol\u00edtica de estabilizaci\u00f3n, obedece a la l\u00f3gica gubernamental favorable a la creaci\u00f3n de un complejo industrial altamente tecnificado en el pa\u00eds, capaz de garantizar a \u00e9ste la conquista de una posici\u00f3n hegem\u00f3nica industrial en Am\u00e9rica Latina. La restricci\u00f3n impuesta al cr\u00e9dito oficial (salvo para las grandes empresas) e instrumentos correlativos operan, como ya se\u00f1alamos, concomitantemente con est\u00edmulos a la racionalizaci\u00f3n y a la concentraci\u00f3n empresarial, no dejando a las empresas menos capaces sino el camino de la fusi\u00f3n o de la quiebra. \u201cSe trata, en s\u00edntesis, de eliminar empresas que ya nacieron ast\u00e9nicas\u201d, escribe el oficialista&nbsp;<em>Jornal do Brasil<\/em>, a\u00f1adiendo: \u201cMetaf\u00f3ricamente, se puede decir que una parte del organismo econ\u00f3mico del pa\u00eds, que naci\u00f3 enfermo por causa de la inflaci\u00f3n, ser\u00e1 extirpado\u201d (\u201cFatos destroem expectativas\u201d&#8230;, 16-7-1966).<\/p>\n\n\n\n<p>Para el gobierno, as\u00ed como para la gran burgues\u00eda industrial y financiera, el hecho de que los mayores beneficiarios de la nueva pol\u00edtica econ\u00f3mica sean los grupos extranjeros constituye un mal necesario. Nadie lo ha expresado mejor que el vocero gubernamental en los debates ya mencionados del CNE, cuando contest\u00f3 al opositor del gobierno, admitiendo: \u201cSu cr\u00edtica podr\u00e1 ser justa cuando dice que los actuales mecanismos de financiamiento est\u00e1n proporcionando ventajas a filiales de empresas extranjeras. Sin embargo, nos parece injusta dentro de una perspectiva m\u00e1s amplia, en la que se considere el inter\u00e9s de la Naci\u00f3n, cuando se juzgue tales mecanismos en funci\u00f3n de sus efectos sobre la evoluci\u00f3n del producto nacional\u201d. Y, en un rasgo de sinceridad: \u201cPertenecemos a la ALALC, que se transformar\u00e1 pronto en un verdadero Mercado Com\u00fan Latinoamericano. No podemos, para seguir con una ideolog\u00eda inspirada en el m\u00e1s puro proteccionismo, renunciar a la ayuda extranjera. Esto solamente beneficiar\u00eda a los pa\u00edses hermanos y vecinos\u201d (Intervenci\u00f3n del consejero Jos\u00e9 Bonifacio Nogueira, op. cit., pp. 23-25).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">* * *<\/p>\n\n\n\n<p>El an\u00e1lisis de la pol\u00edtica econ\u00f3mica practicada por el actual gobierno brasile\u00f1o muestra sin lugar a dudas que se trata de una pol\u00edtica de clase, que responde a los intereses de la gran burgues\u00eda industrial y financiera, nacional y extranjera, as\u00ed como de los grandes productores y exportadores de caf\u00e9. La lucha contra la inflaci\u00f3n ha sido en gran medida el parapeto detr\u00e1s del cual se disfrazaba el prop\u00f3sito de reencauzar la acumulaci\u00f3n de capital hac\u00eda las grandes empresas, provocando el ahorro forzado de los asalariados mediante la relaci\u00f3n salario-precio y, por diferentes instrumentos, concentrando en las manos de aqu\u00e9llas el capital disperso entre las empresas medianas y peque\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>El eje central de todo este programa ha sido la contenci\u00f3n salarial de la clase obrera, elemento que regula el nivel general de los salarios, y que, al quedarse rezagado frente a los precios, implic\u00f3 la retracci\u00f3n de la demanda, luego traducida en el desempleo y en las quiebras. Es evidente, desde este punto de vista, que es la pol\u00edtica salarial la piedra de toque del actual Plan econ\u00f3mico, y que su modificaci\u00f3n ser\u00e1 importante para alterar todo el conjunto de la pol\u00edtica econ\u00f3mica. La implicaci\u00f3n pol\u00edtica de esta constataci\u00f3n es una cuesti\u00f3n de sentido com\u00fan, puesto que confiere a la clase obrera el papel hegem\u00f3nico en la conducci\u00f3n de la lucha contra la pol\u00edtica de clase que se est\u00e1 ejecutando y, por este conducto, contra las clases mismas que la inspiraron e impulsan su ejecuci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El an\u00e1lisis muestra tambi\u00e9n la incapacidad de los sectores medios y peque\u00f1os de la burgues\u00eda para definir una pol\u00edtica viable de desarrollo econ\u00f3mico. A pesar de la fuerza de que disfrutaron tales sectores en el periodo Goulart (1962-1964), gracias a que sus representantes ideol\u00f3gicos ocupaban la mayor\u00eda de los puestos oficiales, no lograron encontrar una salida para la crisis econ\u00f3mica que se avecinaba. Al contrario, a medida que la crisis se expresaba en el incremento de las reivindicaciones salariales y de la radicalizaci\u00f3n pol\u00edtica, estos sectores se sumergieron en la perplejidad y en el p\u00e1nico, hasta el punto de entregar sin resistencia a la burgues\u00eda monopolista el liderazgo de que dispon\u00edan. Hoy, que \u00e9sta aplica su propia pol\u00edtica, la \u00fanica que considera capaz de sacar la econom\u00eda del estancamiento sin poner en riesgo sus privilegios, la peque\u00f1a y la mediana burgues\u00eda o reclaman la vuelta a la situaci\u00f3n anterior, que no supieron defender, o simplemente suplican m\u00e1s flexibilidad en la aplicaci\u00f3n de la pol\u00edtica econ\u00f3mica. Esta flexibilidad se refiere por supuesto a una mayor liberalidad en el cr\u00e9dito, lo que, si fuera atendido sin acompa\u00f1arse de cierta liberalizaci\u00f3n de los salarios, agravar\u00eda a\u00fan m\u00e1s la explotaci\u00f3n de la clase obrera; y, si se completara con la liberalizaci\u00f3n salarial, restaurar\u00eda la situaci\u00f3n prevaleciente hacia 1964, que disgustaba al conjunto de la burgues\u00eda brasile\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Es l\u00f3gico, entonces, que la b\u00fasqueda de soluciones intermedias, basadas en los intereses de los sectores burgueses m\u00e1s d\u00e9biles, o resulte impracticable, o sea susceptible de conducir a la clase obrera y dem\u00e1s sectores asalariados -en un plazo m\u00e1s menos corto- a una situaci\u00f3n peor que en la que se encuentran. Hay que temer que esto no ser\u00e1 posible sin un endurecimiento todav\u00eda m\u00e1s sensible de los aparatos de represi\u00f3n, y un agravamiento del car\u00e1cter parasitario que tienden a asumir esos sectores burgueses en relaci\u00f3n al Estado. En otras palabras, una pol\u00edtica econ\u00f3mica peque\u00f1o-burguesa, en las condiciones vigentes en el Brasil, exigir\u00eda muy probablemente la implantaci\u00f3n de un verdadero r\u00e9gimen fascista en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Al actual programa gubernamental s\u00f3lo se puede contraponer leg\u00edtimamente y con viabilidad en relaci\u00f3n a las metas de progreso, bienestar y libertad pol\u00edticas, un programa obrero, socialista. La din\u00e1mica econ\u00f3mica y social del Brasil, oponiendo cada vez m\u00e1s la burgues\u00eda a las masas asalariadas y aplastando progresivamente la peque\u00f1a burgues\u00eda, tiende a plantear irresistiblemente esta alternativa radical. No hay, en nuestros d\u00edas, contribuci\u00f3n m\u00e1s efectiva a la causa del pueblo brasile\u00f1o que compenetrarse de tal realidad y sacar de ah\u00ed las consecuencias pr\u00e1cticas que se imponen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>M\u00e9xico, D. F., 1966.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Ruy Mauro Marini<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-78bfedee\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-c83ae97b\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-3c638dde\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-0779f94f-0ad1-4487-b29a-42f6954203fd\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1967\/02\/6-El-papel-de-la-inflacio\u0301n-en-la-poli\u0301tica-econo\u0301mica-brasilen\u0303a.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">El papel de la inflacio\u0301n en la poli\u0301tica econo\u0301mica brasilen\u0303a<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Desarrollo Indoamericano, A\u00f1o II, No. 5, Barranquilla, Colombia, febrero de 1967. 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