{"id":1141,"date":"1967-07-01T18:46:55","date_gmt":"1967-07-01T18:46:55","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=1141"},"modified":"2022-03-23T17:24:39","modified_gmt":"2022-03-23T17:24:39","slug":"militarismo-y-desnuclearizacion-en-america-latina-el-caso-de-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=1141","title":{"rendered":"Militarismo y desnuclearizaci\u00f3n  en Am\u00e9rica Latina: el caso de Brasil"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img decoding=\"async\" width=\"1138\" height=\"640\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/imagenes-estepais-aram-barra-edited.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2031\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/imagenes-estepais-aram-barra-edited.jpg 1138w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/imagenes-estepais-aram-barra-edited-300x169.jpg 300w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/imagenes-estepais-aram-barra-edited-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/imagenes-estepais-aram-barra-edited-768x432.jpg 768w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/imagenes-estepais-aram-barra-edited-600x337.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 1138px) 100vw, 1138px\" \/><figcaption>Este Pa\u00eds<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: Foro Internacional, v. 8, n. 1, julio-septiembre de 1967, El Colegio de M\u00e9xico.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Cuando M\u00e9xico lanz\u00f3 en 1963 su proyecto para una pol\u00edtica com\u00fan latinoamericana frente al problema de la desnuclearizaci\u00f3n, se tuvo la impresi\u00f3n de que la idea no encontrar\u00eda mayores obst\u00e1culos para su realizaci\u00f3n. Los pa\u00edses latinoamericanos, poco adelantados en la investigaci\u00f3n nuclear, no parec\u00edan tener los recursos ni el inter\u00e9s para la fabricaci\u00f3n de armas at\u00f3micas. Por otra parte, la desnuclearizaci\u00f3n pod\u00eda ser \u00fatil como instrumento de presi\u00f3n moral sobre los pa\u00edses altamente industrializados, para llevarlos a dedicar menos recursos a la carrera armamentista y aumentar considerablemente su ayuda al mundo subdesarrollado.<\/p>\n\n\n\n<p>En un principio esa impresi\u00f3n pareci\u00f3 confirmarse; los gobiernos invitados a copatrocinar ese proyecto \u2014Bolivia, Brasil, Chile y Ecuador, es decir, aqu\u00e9llos que en la \u00e9poca ten\u00edan un cariz popular y tend\u00edan hacia la pr\u00e1ctica de una pol\u00edtica exterior independiente de Estados Unidos\u2014 reaccionaron favorablemente. En particular, la respuesta del presidente brasile\u00f1o, Jo\u00e1o Goulart, fue entusiasta y dio la impresi\u00f3n de que, una vez m\u00e1s, coincid\u00eda la diplomacia de Brasil con la de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>El golpe de estado que, en 1964, derroc\u00f3 a Goulart e impuso un r\u00e9gimen militar encabezado por el mariscal Castelo Branco, cambi\u00f3 bruscamente esa situaci\u00f3n. Durante los trabajos de la Comisi\u00f3n Preparatoria para la Desnuclearizaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina, la delegaci\u00f3n brasile\u00f1a dio pruebas de no compartir el entusiasmo de sus antecesores por el proyecto mexicano. El t\u00e9rmino mismo de \u201cdesnuclearizaci\u00f3n\u201d incomodaba a los nuevos dirigentes sure\u00f1os, quienes lograron que fuera abandonado; el acuerdo finalmente adoptado por la Comisi\u00f3n Preparatoria fue titulado \u201cTratado para la proscripci\u00f3n de armas nucleares en Am\u00e9rica Latina\u201d, mismo que se conoce com\u00fanmente como Tratado de Tlatelolco.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque Brasil suscribi\u00f3 el Tratado, la mayor\u00eda de los observadores opinaba que el gobierno de Castelo Branco no lo ratificar\u00eda. La creaci\u00f3n, poco despu\u00e9s de la reuni\u00f3n de Tlatelolco, de una comisi\u00f3n militar destinada a estudiar la fabricaci\u00f3n de armamentos nucleares en Brasil confirm\u00f3 esas suposiciones. Adem\u00e1s, no se deben olvidar las modificaciones hechas por Brasil al proyecto de Tratado presentado por la COPREDAL, las cuales, al ser introducidas en la redacci\u00f3n final del acuerdo, desvirtuaron pr\u00e1cticamente la idea original de la desnuclearizaci\u00f3n.<sup>1<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>El reemplazo de Castelo Branco, el 31 de marzo de 1967, por su ex ministro de guerra Costa e Silva, introdujo un cambio inesperado en la actitud brasile\u00f1a frente al problema nuclear. El nuevo gobierno anunci\u00f3 su decisi\u00f3n de ratificar el Tratado de Tlatelolco, aunque manteniendo la interpretaci\u00f3n establecida por el gobierno de Castelo Branco: contrariamente al punto de vista de los diplom\u00e1ticos mexicanos, los representantes brasile\u00f1os sostienen que, bajo ninguna hip\u00f3tesis, puede afirmarse que el Tratado impide a los Estados signatarios llevar a cabo, de manera independiente, explosiones nucleares con fines pac\u00edficos.<sup>2<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, el nuevo r\u00e9gimen despleg\u00f3 una intensa actividad que se manifest\u00f3 en dos frentes: en el plano interno, mediante la movilizaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica en torno a la creaci\u00f3n de la \u201cAtomobr\u00e1s\u201d y la determinaci\u00f3n de definir un programa para el desarrollo de la energ\u00eda nuclear en el pa\u00eds; en el plano internacional, a trav\u00e9s de la &#8216;b\u00fasqueda de ayuda externa para los proyectos at\u00f3micos brasile\u00f1os, y de una ofensiva en el seno de la conferencia del desarme reunida en Ginebra. En este \u00faltimo organismo Brasil adopt\u00f3 una posici\u00f3n marcadamente hostil frente al proyecto sovi\u00e9tico-norteamericano para la no proliferaci\u00f3n de armas at\u00f3micas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda apresurado afirmar que la pol\u00edtica brasile\u00f1a en relaci\u00f3n con los proyectos a favor de la no diseminaci\u00f3n de armas nucleares tiene su origen, exclusivamente, en un capricho de militares fascinados por el prestigio que puede acarrear la fabricaci\u00f3n o la tenencia de la bomba. Si en ello hay algo de cierto, no es menos cierto que la posici\u00f3n de los diplom\u00e1ticos brasile\u00f1os se encuentra directamente condicionada por los problemas econ\u00f3micos y pol\u00edticos a los que se ha enfrentado el pa\u00eds durante la presente d\u00e9cada. Problemas que, tomados desde un punto de vista m\u00e1s general, no son exclusivamente suyos, sino que tienden a caracterizar una cierta etapa de industrializaci\u00f3n \u2014la que acompa\u00f1a el fin del proceso de sustituci\u00f3n de importaciones de bienes de consumo\u2014 en los pa\u00edses capitalistas perif\u00e9ricos. Por otra parte, la pol\u00edtica nuclear brasile\u00f1a parece ser la consecuencia l\u00f3gica de una serie de maniobras puestas en pr\u00e1ctica en los \u00faltimos a\u00f1os por los dirigentes de ese pa\u00eds para implantar en Am\u00e9rica del Sur y bajo la \u00e9gida norteamericana un sistema sub-imperialista dirigido por Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p>Por las razones anteriores, el estudio de la pol\u00edtica nuclear brasile\u00f1a presenta un inter\u00e9s particular y nos obliga a establecer algunos antecedentes indispensables para su comprensi\u00f3n. Las conclusiones a que se llega en este an\u00e1lisis ayudan a explicar las condiciones en que un pa\u00eds como Brasil act\u00faa para llevar a cabo su desarrollo tecnol\u00f3gico y asimismo invitan a reconsiderar la actitud optimista que acompa\u00f1\u00f3 las primeras iniciativas para la desnuclearizaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las razones del sub-imperialismo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Las dificultades que desde 1961 viene afrontando la econom\u00eda brasile\u00f1a, que se manifiestan en la ca\u00edda de su tasa de crecimiento, la gran disparidad en la evoluci\u00f3n de sus sectores y una inflaci\u00f3n incontenible, se derivan de la acci\u00f3n de factores estructurales. En \u00faltimo an\u00e1lisis, ellos se deben a la forma asumida por el proceso de acumulaci\u00f3n de capital, en condiciones marcadamente monopol\u00edsticas de la propiedad de los medios de producci\u00f3n; condiciones \u00e9stas que se han agravado a ra\u00edz de la penetraci\u00f3n en la econom\u00eda de una tecnolog\u00eda ahorradora de mano de obra. Se crea as\u00ed una situaci\u00f3n contradictoria, en la cual al crecimiento del excedente econ\u00f3mico invertible corresponde una retracci\u00f3n relativa de la capacidad de consumo, lo que, llevado a su l\u00edmite, estrangula las posibilidades de desarrollo y conduce a la econom\u00eda a un virtual estancamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Los gobiernos que se sucedieron en los \u00faltimos a\u00f1os trataron de enfrentarse a ese problema con diferentes matices. Con Janio Quadros (1961), la t\u00f3nica estuvo puesta en la expansi\u00f3n del mercado externo para paliar la insuficiencia de la demanda interna y en la concentraci\u00f3n de las unidades productivas, as\u00ed como en el planteamiento de reformas estructurales, como la agraria, tendientes a ampliar a largo plazo el mercado interno. El gobierno de Jo\u00e1o Goulart (1962-1964) desplaza el \u00e9nfasis de la pol\u00edtica econ\u00f3mica hacia la dinamizaci\u00f3n del mercado interno, mediante una mayor atenci\u00f3n a las reformas estructurales, al mismo tiempo que, renunciando a dar incentivos a la concentraci\u00f3n de capital, trata de abrir nuevos campos de inversi\u00f3n; esto \u00faltimo se intent\u00f3 lograr expandiendo la actividad estatal y provocando, en consecuencia, el d\u00e9ficit del sector p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>La pol\u00edtica del r\u00e9gimen militar de Castelo Branco, instaurado en abril de 1964, representa, con algunas variantes, una vuelta al planteamiento del gobierno Quadros. Puede resumirse en tres puntos principales: la revalorizaci\u00f3n de la expansi\u00f3n comercial externa, aunque no mediante una acci\u00f3n independiente como con Quadros, sino m\u00e1s bien en estrecha asociaci\u00f3n con Estados Unidos; una mayor determinaci\u00f3n en los incentivos a la concentraci\u00f3n de capital, lo cual, acompa\u00f1ado de una apertura irrestricta a las inversiones extranjeras, hizo actuar tal concentraci\u00f3n en beneficio de \u00e9stas; y la acentuaci\u00f3n del papel directivo y empresarial del Estado, puesto bajo el control de un equipo tecnocr\u00e1tico-militar, que tendi\u00f3 a enfocar el tema de las reformas como una cuesti\u00f3n t\u00e9cnica de ajustes en las estructuras existentes. M\u00e1s que los dos gobiernos anteriores, el r\u00e9gimen militar se ocup\u00f3 adem\u00e1s del problema de la inflaci\u00f3n, estableciendo pautas extremadamente r\u00edgidas para la evoluci\u00f3n de los salarios y del cr\u00e9dito.<\/p>\n\n\n\n<p>En sus efectos en el plan interno, esa pol\u00edtica benefici\u00f3 ampliamente a las grandes empresas, especialmente aqu\u00e9llas dedicadas a la industria pesada, al mismo tiempo que, por la retracci\u00f3n deliberada que provocaba en la demanda, hizo pr\u00e1cticamente intolerable la situaci\u00f3n para la peque\u00f1a y mediana industria, vinculadas a la producci\u00f3n de bienes de consumo no durables. <sup>3<\/sup> En otras palabras, revel\u00f3 la determinaci\u00f3n expresa del r\u00e9gimen de consolidar una industria de bienes intermedios, de consumo durable y de equipos, altamente tecnificada y dotada de fuerte capacidad competitiva, capaz de convertir al pa\u00eds en una potencia industrial media. Ello es explicable ya que una tal industria era la condici\u00f3n&nbsp;<em>sine qua non<\/em>&nbsp;para llevar a cabo la expansi\u00f3n exterior pretendida, y que, por otro lado, tal expansi\u00f3n constitu\u00eda la respuesta m\u00e1s eficaz, desde el punto de vista de la gran industria, a la estrechez de mercados con la que chocaba la econom\u00eda en el interior.<sup>4<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda, sin embargo, algo m\u00e1s que impulsaba al r\u00e9gimen militar en esa direcci\u00f3n, y era su ambici\u00f3n de establecer una efectiva hegemon\u00eda brasile\u00f1a en el cono sur del continente <sup>5<\/sup>. Llega a crearse as\u00ed una simbiosis entre los intereses de la gran industria y los sue\u00f1os hegem\u00f3nicos de la \u00e9lite militar, la cual encontrar\u00eda una expresi\u00f3n a\u00fan m\u00e1s evidente en los v\u00ednculos que establecen a nivel de la producci\u00f3n b\u00e9lica. El despliegue de este nuevo sector de la econom\u00eda brasile\u00f1a pone al desnudo, como ning\u00fan otro, la deformaci\u00f3n a la que est\u00e1 siendo conducida por las caracter\u00edsticas peculiares de su desarrollo capitalista, y merece ser analizado un poco m\u00e1s de cerca.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La militarizaci\u00f3n de la industria<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Todo parece comenzar a fines del gobierno Goulart, cuando \u00e9ste, preocupado en romper la dependencia en que pon\u00eda a Brasil la estandarizaci\u00f3n de material b\u00e9lico impuesta por Estados Unidos a los pa\u00edses latinoamericanos, a ra\u00edz de la segunda Guerra Mundial, decide diversificar las fuentes de suministro y desarrollar, simult\u00e1neamente, la industria nacional. La estandarizaci\u00f3n de dicho material, que se llevaba a cabo en el marco de la Organizaci\u00f3n del Tratado del Atl\u00e1ntico Norte, allanaba el camino en esa direcci\u00f3n. En febrero de 1964, el Ministro de Guerra de Goulart, general Jair Dantas Ribeiro, firm\u00f3 con B\u00e9lgica un contrato de compra de 50 mil fusiles, con derecho de reproducci\u00f3n por la industria brasile\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Derrocado Goulart, el nuevo Ministro de Guerra, general Arturo de Costa e Silva, confirma la operaci\u00f3n. Casi al mismo tiempo, al tomar posesi\u00f3n de la presidencia de la Confederaci\u00f3n Nacional de la Industria, el general Edmundo Macedo Soares e Silva se pronunci\u00f3 en favor de una pol\u00edtica de sustituci\u00f3n de importaciones relativa a armamento y equipo militar, vinculando a ello la preservaci\u00f3n de la soberan\u00eda nacional. Diferentes actos llevados a cabo por el gobierno indicaron la intenci\u00f3n de poner en pr\u00e1ctica esa orientaci\u00f3n, explotando particularmente las facilidades ofrecidas por la industria b\u00e9lica europea.<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario recordar aqu\u00ed que, con la estandarizaci\u00f3n de material b\u00e9lico, la industria de guerra de Estados Unidos hab\u00eda creado un mercado permanente para sus excedentes en Am\u00e9rica Latina; el Departamento de Defensa norteamericano forj\u00f3 as\u00ed un instrumento de control de los m\u00e1s eficaces sobre las fuerzas armadas del hemisferio. La actitud brasile\u00f1a no pod\u00eda considerarse sino como alarmante, y explica los contactos que, en agosto de 1965, el subsecretario norteamericano de Defensa para Asuntos del Extremo Oriente, Avin Freeman, busc\u00f3 con industriales brasile\u00f1os. Seg\u00fan se supo posteriormente, Freeman manifest\u00f3 el inter\u00e9s del Pent\u00e1gono en adquirir armas y otras manufacturas en el Brasil para la guerra de Vietnam, en virtud de la dificultad para movilizar, en caso de guerra no declarada, a las industrias norteamericanas para la producci\u00f3n de guerra.<sup>6<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Por las mismas fechas, mediante autorizaci\u00f3n del Presidente de la Rep\u00fablica y del Ministro de Planeaci\u00f3n, se constituye el llamado Grupo Permanente de Movilizaci\u00f3n Industrial (GPMI), que abarca a las empresas de la regi\u00f3n m\u00e1s industrializada del pa\u00eds (Sao Paulo, Guanabara y Minas Gerais), y cuenta con la asesor\u00eda directa de miembros de las fuerzas armadas. En enero de 1966, regresando de un viaje a los Estados Unidos, el presidente del GPMI, el industrial paulista Vitorio Ferraz, declar\u00f3 en conferencia de prensa que la industria brasile\u00f1a fabricar\u00eda armas de diversos tipos, municiones y veh\u00edculos de guerra para colaborar con los norteamericanos en la guerra de Vietnam. Aclarando que para ello se contaba ya con varias f\u00e1bricas de telecomunicaciones y de municiones del pa\u00eds, Ferraz puntualiz\u00f3: \u201cColaborando en el exterminio del Vietcong (el Brasil) aprovechar\u00e1 la capacidad ociosa de sus f\u00e1bricas y dar\u00e1 lugar a la creaci\u00f3n de 180 mil nuevos empleos. Simult\u00e1neamente, combatiremos al comunismo y a nuestros problemas de desocupaci\u00f3n.\u201d<sup>7<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>En los meses subsecuentes, el programa anunciado por Ferraz se puso en marcha. En marzo de 1966, Paul Hower, funcionario del Departamento de Defensa norteamericano y miembro de la Comisi\u00f3n Militar Mixta Brasil-Estados Unidos, lleg\u00f3 al pa\u00eds con la misi\u00f3n expresa de tratar de la instalaci\u00f3n en Brasil de una f\u00e1brica de aviones a turborreacci\u00f3n, del tipo antiguerrilla. En la segunda semana de agosto, el semanario de oposici\u00f3n&nbsp;<em>Folha da Semana<\/em>, de R\u00edo de Janeiro, daba detalles de la operaci\u00f3n, proporcionando noticias sobre el avance de los estudios para la instalaci\u00f3n de dicha f\u00e1brica en el estado de Cear\u00e1, en el noreste, bajo la supervisi\u00f3n del GPMI. La empresa reun\u00eda capitales privados nacionales y contaba con una inversi\u00f3n oficial de 20 millones de d\u00f3lares, suministrados por la Superintendencia de Desarrollo del Noreste (SUDENE), organismo descentralizado, estando destinada su producci\u00f3n al abastecimiento interno y a la exportaci\u00f3n a los dem\u00e1s pa\u00edses latinoamericanos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La reacci\u00f3n argentina<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Esta pol\u00edtica llevada a cabo por el r\u00e9gimen militar de Castelo Branco ten\u00eda amplias repercusiones en Am\u00e9rica Latina. La m\u00e1s evidente era su pretensi\u00f3n de convertir al Brasil en el asiento de la industria pesada de Am\u00e9rica del Sur, sobre la base de la asociaci\u00f3n de capitales nacionales y extranjeros, y constituirlo en el proveedor de los bienes intermedios y equipos pesados necesarios a los pa\u00edses vecinos. Ello supon\u00eda un nuevo esquema de divisi\u00f3n de trabajo entre las naciones suramericanas, que afectaba, en primer t\u00e9rmino, a Argentina, segunda naci\u00f3n industrial del cono sur.<\/p>\n\n\n\n<p>Son muchos los indicios de que la puesta en marcha de este nuevo esquema se hab\u00eda iniciado ya, con la adhesi\u00f3n de los grandes grupos exportadores de carnes y cereales que constitu\u00edan el principal apoyo social del gobierno de Arturo Ill\u00eda. Esto parece haber sido determinante en la reacci\u00f3n desencadenada por las fuerzas armadas argentinas, que, con el benepl\u00e1cito de todos los sectores nacionalistas, inclusive los peronistas, llevaron al poder al general Juan Carlos Ongan\u00eda, en junio de 1966 <sup>8<\/sup>. Lo cierto es que, derribado el gobierno Ill\u00eda, el r\u00e9gimen militar argentino sigue en l\u00edneas generales el esquema trazado por Castelo Branco para el Brasil, ya adoptando una pol\u00edtica econ\u00f3mica similar, ya erigiendo en centro supremo de poder a la \u00e9lite militar, mediante la creaci\u00f3n del Consejo Nacional de Seguridad (CONASE), ya, finalmente, lanz\u00e1ndose en el plan interamericano a una pol\u00edtica de abierta competencia para quitar a Brasil la iniciativa que Castelo Branco intentaba darle.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa competencia podr\u00eda ilustrarse con las disputas de influencia que se establecen entre los dos pa\u00edses con relaci\u00f3n a Paraguay y Uruguay, pero es a\u00fan m\u00e1s n\u00edtida en lo referente a Bolivia, por la importancia de este pa\u00eds en lo que constituye el punto cr\u00edtico del problema: la industria sider\u00fargica. En efecto, los avances realizados por el Brasil en este campo fueron tan notables, en la d\u00e9cada de los 50, que pusieron aun a Argentina en dependencia de la producci\u00f3n brasile\u00f1a: en 1965, los productos sider\u00fargicos representaron m\u00e1s de una tercera parte de la exportaci\u00f3n brasile\u00f1a de manufacturas, y fueron absorbidos en su casi totalidad por Argentina. La preocupaci\u00f3n por este hecho se manifest\u00f3 con vigor despu\u00e9s del golpe de Estado de junio, provocando pronunciamientos alarmistas de la Confederaci\u00f3n Industrial de Argentina y de peri\u00f3dicos con tendencias tan divergentes como&nbsp;<em>Primera Plana<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Clar\u00edn<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Argentina el problema mayor que tiene el desarrollo sider\u00fargico es su carencia de yacimientos de hierro suficientes y de buena calidad, lo que no ocurre con Brasil. Se comprende por lo tanto que, desde que \u2014con Per\u00f3n\u2014 se pens\u00f3 en desarrollar la industria sider\u00fargica en el pa\u00eds, los argentinos se hayan interesado por los abundantes yacimientos ferr\u00edferos de que dispone Bolivia en la regi\u00f3n de Mut\u00fan, fronteriza con el estado brasile\u00f1o de Mato Grosso. Despu\u00e9s de la llegada de Ongan\u00eda al poder, el pa\u00eds andino se ha convertido en el centro permanente de inter\u00e9s de las relaciones argentino-brasile\u00f1as, y las presiones de ambas partes sobre el gobierno militar del general Ren\u00e9 Barrientos se han venido sucediendo.<\/p>\n\n\n\n<p>En octubre, Barrientos visita Brasil y suscribe una declaraci\u00f3n conjunta con Castelo Branco, en la que se menciona la posibilidad de la creaci\u00f3n de un centro sider\u00fargico para explotar la materia prima boliviana. Sin embargo, sea porque el Gobierno de Bolivia pretende seguir explotando los beneficios que le podr\u00eda rendir la transacci\u00f3n, sea \u2014lo que parece a\u00fan m\u00e1s probable\u2014 porque Brasil estuviera interesado en utilizar los yacimientos de Mut\u00fan para forzar un arreglo con los militares argentinos, la cuesti\u00f3n no termina ah\u00ed. En noviembre, el canciller Juracy Magalh\u00e1es visita Buenos Aires, con la misi\u00f3n de atraer al gobierno argentino a un proyecto de exploraci\u00f3n com\u00fan del hierro boliviano, mediante la creaci\u00f3n de un gran centro sider\u00fargico en el Alto Paraguay, al que se adherir\u00edan tambi\u00e9n Uruguay y Paraguay.<\/p>\n\n\n\n<p>La propuesta brasile\u00f1a fue recibida fr\u00edamente por los argentinos <sup>9<\/sup>, quienes se preparaban adem\u00e1s a recibir a su vez la visita del general Barrientos. En diciembre, esa visita tiene lugar, produciendo un comunicado conjunto que en su punto 79 establec\u00eda lo siguiente: \u201cSe constituir\u00e1n de inmediato dos comisiones t\u00e9cnicas mixtas que estudien, respectivamente, los problemas relacionados con el aprovechamiento de los yacimientos de Mut\u00fan, y la instalaci\u00f3n de plantas petroqu\u00edmicas en territorio boliviano.\u201d Desde entonces, la influencia argentina sobre Bolivia parece haberse acentuado, aunque no se disponga de informaci\u00f3n sobre la realizaci\u00f3n de estos proyectos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cambio de guardia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Sea como fuere, frente a la firme oposici\u00f3n argentina, los planes hegem\u00f3nicos del r\u00e9gimen militar de Castelo Branco se ve\u00edan seriamente amenazados. La situaci\u00f3n se hab\u00eda vuelto a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil en la medida en que, como consecuencia de la recesi\u00f3n econ\u00f3mica agravada en la Argentina por la pol\u00edtica de Ongan\u00eda, o quiz\u00e1 de un boicot intencional impuesto por \u00e9ste a las importaciones desde el Brasil, el gobierno de Castelo Branco sinti\u00f3 que se le escapaba de las manos el mejor mercado que pod\u00eda ofrecer a la industria pesada nacional. En este sentido, es significativo que la baja registrada en las exportaciones brasile\u00f1as de manufacturas, en el a\u00f1o de 1966, sea atribuida expl\u00edcitamente por el Banco Central del Brasil \u201ca la recuperaci\u00f3n del parque sider\u00fargico de la Argentina, que redujo sus compras de productos derivados de hierro y acero\u201d.<sup>10<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>La actitud argentina introdujo, pues, un dato nuevo en el complicado esquema subimperialista ideado por el equipo tecnocr\u00e1tico-militar brasile\u00f1o, dato \u00e9ste que no lleg\u00f3 nunca a ser asimilado. Sin embargo, por esa \u00e9poca la canciller\u00eda del Brasil pasa a insistir menos en la tesis que hab\u00eda sostenido de la Fuerza Interamericana de Polic\u00eda y simult\u00e1neamente (lo que puede atribuirse tambi\u00e9n al estado avanzado en que entraban las discusiones sobre la materia) endureci\u00f3 su posici\u00f3n en las reuniones de Tlatelolco. La impresi\u00f3n que se tiene de este per\u00edodo es la de que el gobierno de Castelo Branco se hab\u00eda resignado a aceptar el desarrollo de la industria pesada argentina y buscaba un elemento que proporcionase al Brasil una superioridad indiscutible para llevar a cabo sus planes \u2014como lo ser\u00eda el dominio de la tecnolog\u00eda nuclear.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, nuevas dificultades se opusieron a las pretensiones brasile\u00f1as, entre ellas los ingresos relativamente peque\u00f1os de capital extranjero \u2014si consideramos las expectativas manifestadas por el gobierno en su Plan trienal (1964-1966). Es comprensible as\u00ed que, sin contar con las facilidades esperadas para asociarse a las grandes compa\u00f1\u00edas internacionales y para lograr una expansi\u00f3n efectiva de su mercado, la misma industria pesada volviera los ojos hacia las industrias tradicionales, que constituyen el consumidor natural de sus productos. Estas industrias, debati\u00e9ndose en una situaci\u00f3n nada favorable, como mencionamos anteriormente, mas gozando todav\u00eda de un considerable peso pol\u00edtico y econ\u00f3mico, aprovecharon esa coyuntura para forzar un cambio de orientaci\u00f3n en la pol\u00edtica econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>La alianza establecida entre pol\u00edticos tan antag\u00f3nicos como Juscelino Kubitschek y Carlos Lacerda, as\u00ed como las maniobras del Ministro de Guerra, general Costa e Silva, para posesionarse del bast\u00f3n de mando&nbsp;<sup>11<\/sup>&nbsp;\u2014con lo que el \u00fanico elemento de sustentaci\u00f3n de Castelo Branco, las fuerzas armadas, amenazaban escindirse\u2014 crearon las condiciones propicias para ese cambio que signific\u00f3 una sustituci\u00f3n de hombres en el poder. En marzo de 1967, Costa e Silva era investido con la suprema magistratura, reuniendo en torno suyo, con v\u00ednculos m\u00e1s o menos expl\u00edcitos, un conjunto heterog\u00e9neo de fuerzas. Se contaban entre \u00e9stas los sectores nacionalistas de las fuerzas armadas, poco inclinados a aceptar la idea de una \u201cgrandeza nacional\u201d basada en la desnacionalizaci\u00f3n del pa\u00eds, y tendientes, por su origen de clase, a hacerse eco de las reivindicaciones planteadas por la media burgues\u00eda y el conjunto de las clases medias; los grupos empresariales descontentos con la pol\u00edtica econ\u00f3mica de Castelo Branco, principalmente los representantes de las industrias tradicionales, aunque no solamente \u00e9stos \u2014ya que la misma industria pesada empezaba a aceptar mal la salida al exterior como soluci\u00f3n \u00fanica para sus problemas\u2014; y organizaciones de masa, de liderazgo predominantemente peque\u00f1o-burgu\u00e9s, como el Partido Comunista Brasile\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El \u201cplan provisional\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">En estas condiciones la pol\u00edtica del gobierno Costa e Silva ha tenido que ser necesariamente el resultado de un compromiso, en el que se ha buscado conciliar los intereses de los distintos sectores de la industria, sin descuidar las aspiraciones propias de los militares. Su plan econ\u00f3mico provisional \u2014y el hecho de que sea \u201cprovisional\u201d ya muestra bien que no se aceptan los lineamientos establecidos por Castelo Branco\u2014 se distingue por el nuevo enfoque que busca dar a la lucha contra la inflaci\u00f3n, as\u00ed como porque tiende a insistir en el mercado interno como factor de expansi\u00f3n industrial. Detallemos un poco esos dos aspectos.<\/p>\n\n\n\n<p>En un documento recientemente editado por el gobierno <sup>12<\/sup>, percibimos la importancia atribuida al mercado interno: \u201cEl mercado interno es la herramienta m\u00e1s importante de que disponemos para construir nuestro desarrollo\u201d (p. 16). En t\u00e9rminos generales, la preocupaci\u00f3n fundamental de la pol\u00edtica econ\u00f3mica es estimular la demanda interna, mediante la elevaci\u00f3n de la productividad rural y una flexibilizaci\u00f3n relativa de la pol\u00edtica salarial (pp. 45-46). Se deja claro as\u00ed que el objetivo es atender a la producci\u00f3n directamente vinculada al consumo popular, es decir, a las industrias ligeras.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto se combina con el enfoque dado al problema de la inflaci\u00f3n, en relaci\u00f3n a la cual se propone \u201cun ataque concentrado sobre la inflaci\u00f3n de costos\u201d, m\u00e1s que sobre la \u201cinflaci\u00f3n de demanda\u201d (p. 19). El documento condena expl\u00edcitamente la \u201cforma de combate a la inflaci\u00f3n puesta en pr\u00e1ctica en el per\u00edodo 1964-1966, la cual acentu\u00f3 hacia abajo la inflexibilidad de las tasas de inflaci\u00f3n, forzando un ajuste principalmente en la producci\u00f3n, y no en los precios, en respuesta al control de la demanda\u201d (p. 151). Tras anotar que \u201ccon la demanda comprimida, fue imposible a las empresas transferir hacia los consumidores, bajo la forma de aumentos de precios, todos los crecimientos aut\u00f3nomos de los costos, reduci\u00e9ndose a\u00fan m\u00e1s las tasas de utilidad\u201d (p. 152), aclara a qu\u00e9 empresas se est\u00e1 refiriendo, al mencionar que el grupo de las industrias tradicionales \u201cno haya tenido la posibilidad de transferir (los) aumentos de costos al consumidor, resultando (esto) al final en la ca\u00edda de su nivel de rentabilidad\u201d (p. 160).<\/p>\n\n\n\n<p>Se comprende as\u00ed que los objetivos a corto plazo de la pol\u00edtica econ\u00f3mica sean, en cuanto al sector privado, el aumento de la liquidez de las empresas, principalmente a trav\u00e9s de una pol\u00edtica m\u00e1s flexible de cr\u00e9dito y de la reducci\u00f3n de las tasas de inter\u00e9s. Adem\u00e1s, se anuncia tambi\u00e9n una relativa descongelaci\u00f3n salarial, capaz de permitir que el consumo crezca en \u201cforma satisfactoria para la evoluci\u00f3n de la demanda de bienes de consumo y para el ahorro y la inversi\u00f3n privada\u201d (pp. 23-29).<\/p>\n\n\n\n<p>El an\u00e1lisis gubernamental no puede eludir, sin embargo, la comprobaci\u00f3n de que \u201clas principales oportunidades de sustituci\u00f3n de importaciones, en consideraciones de eficiencia din\u00e1mica\u201d, derivan de la consolidaci\u00f3n de las industrias b\u00e1sicas, fundamentalmente la sider\u00fargica, la qu\u00edmica, la de metales no ferrosos, la de bienes de capital y la de procesamiento de hierro (p. 45). Aunque conf\u00eda en que la recuperaci\u00f3n del crecimiento interno abrir\u00e1 a esas industrias nuevas posibilidades de expansi\u00f3n, tiene que admitir que \u201clas perspectivas de eficiencia din\u00e1mica de la industria nacional dependen principalmente de la obtenci\u00f3n de econom\u00edas de escala, a trav\u00e9s de la&nbsp;<em>ampliaci\u00f3n de los mercados interno y externo<\/em>&nbsp;para sus productos\u201d (subrayado en el original). No obstante, si con relaci\u00f3n al mercado interno el plan de emergencia establece medidas concretas y detalladas, en lo referente al mercado exterior se limita a afirmar que su expansi\u00f3n depende de una pol\u00edtica agresiva de exportaciones y de conquista de mercados, se\u00f1alando la prioridad que se ha de dar, en ese marco, a la integraci\u00f3n econ\u00f3mica latinoamericana (p. 46).<\/p>\n\n\n\n<p>La imprecisi\u00f3n que caracteriza las formulaciones del gobierno Costa e Silva, en cuanto a la expansi\u00f3n exterior, y que se halla tambi\u00e9n presente en lo que se refiere a los capitales extranjeros, es reveladora: en ambos casos se les considera como elementos complementarios, para obtener la deseada econom\u00eda de escala, aumentar el ahorro interno, permitir el progreso tecnol\u00f3gico y flexibilizar la capacidad para importar (p. 16). Todo indica que los obst\u00e1culos encontrados por Castelo Branco para la aplicaci\u00f3n de su modelo subimperialista, y las perspectivas poco prometedoras que ofrece en este momento el mercado com\u00fan latinoamericano, inducen al gobierno a tratar esos temas con cierta reserva.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, queda en pie el problema de abrir v\u00edas inmediatas de crecimiento a la industria pesada, que constituye, como el gobierno mismo lo reconoce, el sector verdaderamente din\u00e1mico de la econom\u00eda, es decir, el \u00fanico capaz de llevar adelante la industrializaci\u00f3n. Por otro lado, no pueden ser abandonados los sue\u00f1os hegem\u00f3nicos de la&nbsp;<em>\u00e9lite<\/em>&nbsp;militar \u2014que sigue siendo el eje del dispositivo de sustentaci\u00f3n del gobierno\u2014 en un momento en que el militarismo argentino se moviliza para imponerse en el cono sur del hemisferio. La cuesti\u00f3n nuclear se enmarca en ese cuadro, y est\u00e1 estrechamente relacionada con un esfuerzo de exaltaci\u00f3n nacionalista y con problemas de pol\u00edtica exterior.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una nueva Brasilia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La ruptura m\u00e1s notoria del gobierno Costa e Silva con su predecesor se ha manifestado precisamente en la pol\u00edtica exterior mediante el rechazo de la FIP <sup>13<\/sup>&nbsp;y la concentraci\u00f3n de los esfuerzos diplom\u00e1ticos en torno a la cuesti\u00f3n nuclear. Es cierto que Castelo Branco hab\u00eda defendido con firmeza el derecho a producir explosivos nucleares, al mismo tiempo que introduc\u00eda en el Tratado de Tlatelolco los elementos necesarios para minimizar la obligaci\u00f3n de no poseer armas at\u00f3micas. Sin embargo, debido quiz\u00e1 a las pocas simpat\u00edas que despertaba con esto en los c\u00edrculos norteamericanos, esa pol\u00edtica se llev\u00f3 a cabo con extrema discreci\u00f3n. Por el contrario, Costa e Silva hizo de su oposici\u00f3n al proyecto para la no-proliferaci\u00f3n de armas nucleares presentado en Ginebra un motivo de alarde, convirti\u00e9ndola en tema de discusi\u00f3n nacional y vincul\u00e1ndola, aunque de manera no muy expl\u00edcita, a la superaci\u00f3n del subdesarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>A poco de tomar el poder, el nuevo presidente declar\u00f3 enf\u00e1ticamente que \u201cla pol\u00edtica nacional de energ\u00eda nuclear establecida por mi gobierno y actualmente en fase de elaboraci\u00f3n formal, considera que la energ\u00eda at\u00f3mica ser\u00e1 factor preponderante del desarrollo nacional\u201d&nbsp;<sup>14<\/sup>. A esta declaraci\u00f3n sigui\u00f3 una intensa campa\u00f1a de prensa, destinada, por una parte, a mover a la opini\u00f3n p\u00fablica en contra del acuerdo de Ginebra, en el cual se pretend\u00eda \u201cinstitucionalizar, bajo formas jur\u00eddicas, la dependencia tecnol\u00f3gica de los pa\u00edses subdesarrollados\u201d, y, por otra, a crear un clima favorable a la elaboraci\u00f3n de un programa de gran envergadura para la utilizaci\u00f3n de la energ\u00eda nuclear en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia del estilo tecnocr\u00e1tico empleado por Castelo Branco, al tomar las decisiones m\u00e1s importantes de su gobierno, Costa e Silva hizo un llamado al pa\u00eds entero para participar en la conquista del \u00e1tomo. Parec\u00eda que se trataba de imponer a la sociedad brasile\u00f1a el mito de un pa\u00eds poseedor de la tecnolog\u00eda nuclear suficiente para llevar a cabo grandes obras de ingenier\u00eda en la cuenca del Amazonas, de la misma manera que durante la \u00e9poca de Kubitschek, la construcci\u00f3n de Brasilia o la Operaci\u00f3n Panamericana cautivaron la imaginaci\u00f3n popular. Se concedi\u00f3 especial importancia a los cient\u00edficos, quienes fueron invitados expl\u00edcitamente a \u201ccolaborar con el gobierno en la definici\u00f3n y ejecuci\u00f3n de una activa pol\u00edtica de nuclearizaci\u00f3n pac\u00edfica\u201d.<sup>15<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Se abri\u00f3 as\u00ed la puerta para la reconciliaci\u00f3n muy significativa, con los medios intelectuales, que en los \u00faltimos a\u00f1os se manten\u00edan en el exilio o a prudente distancia del r\u00e9gimen. Esa puerta se ensanch\u00f3 a\u00fan m\u00e1s como consecuencia de la actitud hostil adoptada por el gobierno frente a la pol\u00edtica norteamericana en la conferencia del desarme. Pareci\u00f3 entonces que Brasil volv\u00eda a los lineamientos de la pol\u00edtica externa \u201cindependiente\u201d que tantas simpat\u00edas encontr\u00f3 en la \u00e9poca de Quadros y Goulart. Ese viraje fue interpretado, por algunos sectores favorables al nacionalismo, como el preludio de una liberalizaci\u00f3n del r\u00e9gimen militar, llev\u00e1ndolos a solidarizarse con \u00e9l, al menos en el terreno de la pol\u00edtica exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Diarios como&nbsp;<em>\u00daltima Hora<\/em>, tradicionalmente vinculado a los grupos laboristas encabezados por el ex-presidente Goulart, o como&nbsp;<em>Correio da Manh\u00e1<\/em>, \u00f3rgano de expresi\u00f3n de ciertos sectores de la burgues\u00eda brasile\u00f1o apoyaron con entusiasmo la pol\u00edtica gubernamental en materia nuclear&nbsp;<sup>16<\/sup>; algunos conocidos intelectuales progresistas, que hab\u00edan sufrido del terrorismo existente en la \u00e9poca de Castelo Branco, se inclinaron tambi\u00e9n en ese sentido.<sup>17<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Es interesante precisar cu\u00e1les eran las fuerzas sociales que el gobierno deseaba atraer, mediante su programa de energ\u00eda nuclear y su oposici\u00f3n a los proyectos de Ginebra. Adem\u00e1s de los medios cient\u00edficos ya se\u00f1alados, todo lleva a creer que esas fuerzas son los militares y la gran industria, principalmente la que se vincula con la producci\u00f3n pesada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Subimperialismo y pol\u00edtica nuclear<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">El abandono de la FIP, cuya direcci\u00f3n deb\u00eda compartirse con Argentina, es aceptable para los militares mientras el gobierno est\u00e9 dispuesto a movilizar instrumentos de otra \u00edndole destinados a otorgarles su deseada hegemon\u00eda en Am\u00e9rica del Sur. El desarrollo de una tecnolog\u00eda nuclear propia, que les permitir\u00eda eventualmente disponer de armas at\u00f3micas, aparece como el recurso m\u00e1s indicado. Es significativo que al desplegar su ofensiva en el campo del \u00e1tomo, la canciller\u00eda haya hecho alusi\u00f3n a la compra por Argentina de cuatro reactores, al mismo tiempo que la prensa hac\u00eda eco de rumores en el sentido de que ello indicaba el inicio de un programa para la fabricaci\u00f3n de armas at\u00f3micas, rumores que fueron desmentidos por el gobierno de Ongan\u00eda. Igualmente significativo es el hecho de que, tras vincular el dominio del \u00e1tomo a la conquista del Amazonas, Costa e Silva haya tenido el cuidado de asignar a los militares el papel de pioneros en dicha conquista.<\/p>\n\n\n\n<p>La otra fuerza donde el gobierno busca apoyo con su pol\u00edtica nuclear, es precisamente aqu\u00e9lla a la que la dinamizaci\u00f3n del mercado interno no puede interesar sino a largo plazo: la industria pesada. Dependiendo en escala creciente de los pedidos del Estado, as\u00ed como de una expansi\u00f3n real del mercado externo, este sector de producci\u00f3n puede beneficiarse de la Atomobr\u00e1s de diversas maneras.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, por el aumento de gastos del Estado en inversiones que crean una demanda importante para la producci\u00f3n de la gran industria, es decir, con la implantaci\u00f3n de plantas nucleoel\u00e9ctricas. De la misma manera que a partir de 1955, despu\u00e9s de la creaci\u00f3n de la Petrobr\u00e1s, se instalaron refiner\u00edas de petr\u00f3leo y plantas petroqu\u00edmicas, el ingreso del pa\u00eds a una nueva etapa de la utilizaci\u00f3n de energ\u00eda nuclear puede impulsar considerablemente el desarrollo de la industria pesada.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo que toca tambi\u00e9n a la expansi\u00f3n exterior, el dominio del \u00e1tomo podr\u00eda desempe\u00f1ar un papel importante. La reacci\u00f3n argentina en el caso de la industria sider\u00fargica demostr\u00f3 los obst\u00e1culos encontrados por la burgues\u00eda brasile\u00f1a al desear extender su dominio al mercado continental con base en una tecnolog\u00eda convencional que puede ser desarrollada por otros pa\u00edses de la regi\u00f3n. S\u00f3lo ascendiendo a etapas superiores de la tecnolog\u00eda podr\u00eda el Brasil esperar que su expansi\u00f3n externa tuviera \u00e9xito. \u00c9ste se deber\u00eda, principalmente, a la posibilidad de disponer de ciertos tipos de producci\u00f3n que no est\u00e1n al alcance de sus vecinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente no debe pasar inadvertido el hecho de que esa pol\u00edtica nuclear podr\u00eda servir al Brasil como elemento importante para reforzar sus pretensiones a convertirse en el representante privilegiado de los Estados Unidos en Am\u00e9rica Latina. Hasta ahora, todo hace pensar que s\u00f3lo se ha obtenido la animadversi\u00f3n de ese pa\u00eds hacia los proyectos brasile\u00f1os. Sin embargo, podr\u00eda suceder con la energ\u00eda nuclear algo similar a lo ocurrido cuando Castelo Branco trat\u00f3 de iniciar la producci\u00f3n b\u00e9lica brasile\u00f1a. Los acuerdos con Francia, la movilizaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica, el deseo de presentarse como campeones del mundo subdesarrollado, todo ello est\u00e1 colocando al Brasil en una mejor posici\u00f3n para discutir con los Estados Unidos y persuadirlos a colaborar con sus proyectos. De no hacerlo as\u00ed, el pa\u00eds del norte correr\u00eda el riesgo de perder el control sobre estos proyectos, peligro que ya ha sido advertido por algunos medios de informaci\u00f3n, como la revista&nbsp;<em>U. S.<\/em>&nbsp;<em>News and World Report<\/em>, la cual daba tambi\u00e9n la se\u00f1al de alarma por la creciente influencia de Francia en los proyectos at\u00f3micos en Am\u00e9rica Latina.<sup>18<\/sup><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Atomobr\u00e1s: teor\u00eda y realidad<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Llegados a este punto parece necesario preguntarnos si el entusiasmo por el \u201c\u00e1tomo brasile\u00f1o\u201d desplegado por el gobierno de Costa e Silva puede verse como algo m\u00e1s que una medida de propaganda destinada a conciliar los intereses de aquellos sectores descontentos con la pol\u00edtica de Castelo Branco; o si, por el contrario, como se\u00f1alaba un art\u00edculo de la edici\u00f3n latinoamericana de la revista&nbsp;<em>The Economist<\/em>&nbsp;el pa\u00eds del sur se encuentra ya en la \u201cantesala nuclear\u201d. <sup>19<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con la opini\u00f3n de algunos expertos, Brasil posee los elementos para ponerse a la cabeza de Am\u00e9rica Latina en materia nuclear. Contribuyen a ello sus yacimientos de torio, los m\u00e1s grandes del mundo, as\u00ed como sus riquezas de uranio, actualmente exploradas en colaboraci\u00f3n con el gobierno de Francia. Su base cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica es peque\u00f1a y no ha podido recuperarse del impacto causado por la salida, a ra\u00edz del golpe de 1964, de sus mejores cient\u00edficos que comienzan apenas a regresar al pa\u00eds. Sin embargo, el Brasil ha sido capaz de construir por sus propios medios un reactor nuclear. Adem\u00e1s, su industria electr\u00f3nica, fundamental para la instalaci\u00f3n y control de reactores de potencia es considerable, y el grado de adelanto de su industria pesada permitir\u00eda construir por lo menos una parte importante de las instalaciones necesarias para ese tipo de reactores.<\/p>\n\n\n\n<p>En estas circunstancias es factible y econ\u00f3micamente competitivo, que el Brasil acometa un programa de producci\u00f3n de energ\u00eda nucleoel\u00e9ctrica destinado, por ejemplo, a resolver la carencia de energ\u00eda en las regiones m\u00e1s industrializadas como S\u00e1o Paulo y R\u00edo de Janeiro. Por el contrario, no ser\u00eda posible durante un tiempo muy largo proceder a la fabricaci\u00f3n de explosivos nucleares. Esto \u00faltimo exigir\u00eda una base industrial mucho mayor que la actual brasile\u00f1a, as\u00ed como la construcci\u00f3n de plantas de separaci\u00f3n de is\u00f3topos a escala industrial, lo que exige t\u00e9cnicas especiales todav\u00eda no desarrolladas en Brasil, y una diversi\u00f3n de capitales que llevar\u00eda a poner en serio peligro la econom\u00eda nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>La creaci\u00f3n de la industria nucleoel\u00e9ctrica exige una planeaci\u00f3n, a trav\u00e9s de un programa de 15 a 20 a\u00f1os, que cubra etapas sucesivas para:&nbsp;<em>a)<\/em>&nbsp;la formaci\u00f3n de un n\u00famero mayor de cient\u00edficos y t\u00e9cnicos;&nbsp;<em>b)<\/em>&nbsp;la creaci\u00f3n de la base industrial en metales especiales, metalurgia del uranio, electr\u00f3nica especializada, fabricaci\u00f3n de elementos combustibles, as\u00ed como f\u00e1bricas autom\u00e1ticas para la recuperaci\u00f3n del material fisionable en los elementos de combustible nuclear usados;&nbsp;<em>c)<\/em>&nbsp;finalmente, la planeaci\u00f3n y construcci\u00f3n de una red de centrales nucleoel\u00e9ctricas.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la gran propaganda en torno a la r\u00e1pida \u201cnuclearizaci\u00f3n\u201d del pa\u00eds, no existen todav\u00eda datos para demostrar la decisi\u00f3n del gobierno de Costa e Silva de realizar un programa de este tipo. Solamente algunos hechos pueden indicar los primeros pasos en este sentido; en primer lugar, cabe se\u00f1alar el aumento del presupuesto de la Comisi\u00f3n de Energ\u00eda Nuclear, del orden de un 100<em>%<\/em>, suma modesta e insuficiente para un programa significativo de producci\u00f3n de energ\u00eda con base en el \u00e1tomo, pero que contrasta singularmente con los incrementos acordados a los dem\u00e1s ministerios y organismos descentralizados, que en ning\u00fan caso fueron superiores al 30<em>%<\/em>. En segundo lugar, se ha encargado al Ministerio de Minas y Energ\u00eda y a la Comisi\u00f3n de Energ\u00eda Nuclear que hagan estudios preliminares para la instalaci\u00f3n de plantas nucleoel\u00e9ctricas; seg\u00fan anuncio hecho recientemente, estos estudios se encuentran ya en una etapa avanzada de su realizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El estado incipiente en que ha permanecido el programa nuclear brasile\u00f1o puede obedecer a diversas causas, dentro de las cuales no deja de tener importancia el desacuerdo existente dentro del propio gobierno sobre la conveniencia de orientar a la econom\u00eda brasile\u00f1a en ese sentido; prueba de esas discrepancias han sido las declaraciones del coronel Costa Cavalcanti, Ministro de Minas y Energ\u00eda. <sup>20<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Otra causa ser\u00eda las dificultades encontradas por el gobierno para obtener ayuda en el \u00e1mbito internacional, problema especialmente complicado si se recuerda la tradicional reluctancia del gobierno norteamericano a proporcionar ayuda para el desarrollo de la investigaci\u00f3n nuclear. Es quiz\u00e1 por ello que los primeros pasos en busca de cooperaci\u00f3n se dirigieron hacia Francia, con quien el actual gobierno firm\u00f3, en mayo de 1967, un acuerdo de asistencia t\u00e9cnica en materia nuclear que beneficia ampliamente a los dos pa\u00edses. <sup>21<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s de firmarse ese acuerdo, el presidente de la Comisi\u00f3n de Energ\u00eda Nuclear de los Estados Unidos, Gleen Seaborg, lleg\u00f3 a R\u00edo de Janeiro decidido a discutir las medidas destinadas a llevar a cabo \u201clas recomendaciones de Punta del Este relativas a ciencia y tecnolog\u00eda y en las que se incluyen asuntos de energ\u00eda nuclear\u201d. Seg\u00fan parece, esas discusiones terminaron en un \u201cimpasse\u201d, ya que s\u00f3lo sirvieron para subrayar las divergencias de los dos pa\u00edses en cuanto al derecho del Brasil de producir explosivos at\u00f3micos <sup>21<\/sup>. La permanencia de esas divergencias se ha hecho evidente en las discusiones suscitadas en la conferencia del desarme reunida en Ginebra.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La pol\u00edtica en Ginebra<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">De manera bastante curiosa, mientras en el \u00e1mbito interno no se formula todav\u00eda en forma precisa el programa nuclear brasile\u00f1o, en el seno de la conferencia del desarme todo sucede como si la producci\u00f3n de explosivos nucleares fuera una de las metas principales fijadas por el Brasil para lograr su desarrollo tecnol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que se inici\u00f3 el actual per\u00edodo de sesiones del Comit\u00e9 de 17 naciones, y oponi\u00e9ndose al punto de vista adoptado por las dos grandes potencias, los representantes brasile\u00f1os dejaron claramente establecido que no renunciar\u00edan al derecho de producir, de manera independiente, explosivos at\u00f3micos para fines pac\u00edficos&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.marini-escritos.unam.mx\/034_militarismo_brasil.html#_edn23\">[23]<\/a>. Esa defensa de la libertad irrestricta en materia nuclear, no se hizo solamente a nombre del Brasil. Hubo un esfuerzo por convertir esta libertad en reivindicaci\u00f3n del mundo subdesarrollado: actitud evidente en la intervenci\u00f3n del embajador Azeredo de Silveira del 4 de julio de 1967. Contestando al representante norteamericano, para quien la renuncia de los pa\u00edses subdesarrollados a producir explosivos nucleares no era de importancia, el representante brasile\u00f1o adujo: \u201clo que se pide, en apariencia es poco; en la realidad representa mucho. Si renunciasen a esa tecnolog\u00eda espec\u00edfica, los pa\u00edses no nucleares estar\u00edan renunciando tambi\u00e9n a una vasta gama de avances nuevos que tienen aplicaciones inmediatas y que son capaces de impulsar importantes actividades econ\u00f3micas&#8230; podemos f\u00e1cilmente darnos cuenta de la importancia que ese hecho tendr\u00eda para los pa\u00edses subdesarrollados del mundo, que tanto necesitan del desarrollo industrial y de la creaci\u00f3n de oportunidades de empleo diversificadas en ramas b\u00e1sicas de la industria\u201d.<sup>24<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Las objeciones del Brasil al proyecto de no-proliferaci\u00f3n no se limitan, sin embargo, al aspecto relativo a las explosiones pac\u00edficas. Sus cr\u00edticas se refieren tambi\u00e9n al car\u00e1cter desequilibrado de un proyecto donde los pa\u00edses no-nucleares adquieren compromisos que afectar\u00e1n definitivamente su status en la sociedad internacional mientras las potencias nucleares no adquieren, de hecho, ninguna obligaci\u00f3n <sup>25<\/sup>. La delegaci\u00f3n brasile\u00f1a propuso entonces una enmienda al proyecto sovi\u00e9tico-norteamericano de acuerdo con la cual las potencias nucleares se comprometer\u00edan a negociar un tratado para detener la carrera armamentista nuclear; esta sugerencia fue rechazada de inmediato por Washington y Mosc\u00fa. <sup>26<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>A mediados de septiembre hubo indicios de que Brasil era objeto de fuertes presiones cuya finalidad era llevarlo a cambiar su pol\u00edtica nuclear. Se habl\u00f3 entonces de las posibilidades de que se acudiera a la Asamblea General de las Naciones Unidas con una posici\u00f3n m\u00e1s conciliatoria frente al proyecto de no-proliferaci\u00f3n. Sin embargo, al intervenir en el debate general el canciller Magalh\u00e1es Pinto anunci\u00f3 enf\u00e1ticamente que su gobierno resistir\u00eda a todas las presiones que se estaban ejerciendo en contra de su pol\u00edtica exterior; recientemente, debido quiz\u00e1 a las pocas posibilidades de encontrar aliados para las enmiendas presentadas en Ginebra, Brasil ha declarado que no podr\u00eda adherirse al proyecto sovi\u00e9tico-americano.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Atomobr\u00e1s y desarrollo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Podemos adelantar aqu\u00ed algunas conclusiones, empezando por hacer resaltar la caracter\u00edstica m\u00e1s importante de la diplomacia brasile\u00f1a: la utilizaci\u00f3n consciente que de ella hacen los grupos dirigentes para resolver el problema b\u00e1sico de la presente etapa del desarrollo nacional: la creaci\u00f3n de una verdadera industria pesada, es decir, la consolidaci\u00f3n del \u00fanico sector que se revela todav\u00eda promisorio para la inversi\u00f3n de capital en gran escala. Las contradicciones que marcan a la diplomacia brasile\u00f1a se deben, a su vez, a las condiciones peculiares en que el pa\u00eds trata de lograr su desarrollo: por un lado, un mercado interno estrangulado por las estructuras monopol\u00edsticas urbanas y rurales que, distorsionando el proceso de distribuci\u00f3n del ingreso, establecen un marcado desequilibrio entre la expansi\u00f3n de la demanda y la acumulaci\u00f3n de capital invertible; y por otro lado, la rigidez del sector externo, que limita el crecimiento de la capacidad para importar en el momento mismo en que aumentan las necesidades de importaci\u00f3n de equipos, bienes intermedios y t\u00e9cnicas de alto precio.<\/p>\n\n\n\n<p>El intento poco afortunado de Castelo Branco para dar una respuesta a estos problemas explica los cambios ocurridos en el gobierno Costa e Silva, sobre todo en relaci\u00f3n a la pol\u00edtica nuclear, que aparece como f\u00f3rmula de salvaci\u00f3n, para sacar al pa\u00eds del callej\u00f3n en que se encontraban sus aspiraciones subimperialistas. Queda pendiente, sin embargo, la cuesti\u00f3n de saber qu\u00e9 pretende efectivamente el r\u00e9gimen militar con dicha pol\u00edtica. La respuesta exige que exploremos diferentes l\u00edneas de explicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes que nada, conviene se\u00f1alar que la pol\u00edtica nuclear brasile\u00f1a presenta aspectos muy poco definidos tanto en su planteamiento como en sus objetivos. No solamente se han vinculado dos problemas de distinto orden \u2014las ventajas de la utilizaci\u00f3n pac\u00edfica de la energ\u00eda nuclear y el derecho a realizar explosiones nucleares\u2014 sino que se les ha mezclado a cuestiones tales como la defensa de la integridad territorial y de la seguridad nacional, la superaci\u00f3n del subdesarrollo, y de manera menos clara, la realizaci\u00f3n del \u201cdestino manifiesto\u201d del Brasil. Si bien es cierto que la heterogeneidad de las fuerzas sociales que el gobierno trata de satisfacer, motiv\u00f3 en una amplia medida esa situaci\u00f3n, tambi\u00e9n lo es que esa heterogeneidad puede obstaculizar sea la formulaci\u00f3n concreta de un programa de desarrollo nuclear, sea su realizaci\u00f3n. Como hemos expuesto, el programa necesita un plazo aproximado de 20 a\u00f1os y supone una estabilidad pol\u00edtica que el Brasil est\u00e1 lejos de poseer.<\/p>\n\n\n\n<p>En especial merece destacarse un punto: mencionamos anteriormente que la penetraci\u00f3n de una tecnolog\u00eda ahorradora de mano de obra en la econom\u00eda brasile\u00f1a ha acentuado sus distorsiones internas, tendientes a una excesiva concentraci\u00f3n de capital, haci\u00e9ndola incapaz de crear las oportunidades de empleo requeridas tanto por el crecimiento demogr\u00e1fico como por la urbanizaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 efectos se habr\u00edan de esperar, en este caso, del desarrollo tecnol\u00f3gico inducido por un programa nuclear?: Posiblemente el empeoramiento de esa situaci\u00f3n, con todo lo que esto supone respecto a la agudizaci\u00f3n de los antagonismos sociales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La dependencia tecnol\u00f3gica<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Si desde el punto de vista del desarrollo interno es posible prever que el crecimiento econ\u00f3mico y el progreso t\u00e9cnico, en un pa\u00eds como Brasil, suponen un cambio radical en sus estructuras econ\u00f3micas y pol\u00edticas, ello se torna a\u00fan m\u00e1s visible cuando nos volvemos hacia el exterior. El problema que se presenta aqu\u00ed, en efecto, es el de saber en qu\u00e9 medida un programa nuclear puede contrarrestar la dependencia tecnol\u00f3gica brasile\u00f1a frente a los centros industriales m\u00e1s avanzados.<\/p>\n\n\n\n<p>No pretendemos entrar muy a fondo en esta cuesti\u00f3n que es demasiado compleja para agotarse en los l\u00edmites de este art\u00edculo. Habr\u00eda que se\u00f1alar, sin embargo, que esa dependencia se desarrolla en el marco de una contradicci\u00f3n, puesto que aumenta en la medida misma en que se eleva el nivel tecnol\u00f3gico del pa\u00eds dependiente. En otras palabras, el acceso a etapas superiores de tecnolog\u00eda lleva a una necesidad mayor de t\u00e9cnicas y equipos altamente elaborados, cuya producci\u00f3n constituye un privilegio de los pa\u00edses desarrollados.<\/p>\n\n\n\n<p>Un buen ejemplo de esto nos lo da la industria sider\u00fargica, que era, hace menos de 30 a\u00f1os, el s\u00edmbolo inseparable de las econom\u00edas industrializadas. Hoy, esta industria se extiende libremente por todo el mundo, pero la industrializaci\u00f3n de alto nivel pas\u00f3 a identificarse con la producci\u00f3n de computadoras electr\u00f3nicas, con la automatizaci\u00f3n y el dominio de la tecnolog\u00eda nuclear.<\/p>\n\n\n\n<p>Ello quiere decir que la divisi\u00f3n internacional del trabajo se viene modificando, y toda la cuesti\u00f3n reside en precisar si existe o no un l\u00edmite para esa modificaci\u00f3n. Si no existe ninguna raz\u00f3n v\u00e1lida para creer que el progreso t\u00e9cnico llegar\u00e1 a una culminaci\u00f3n, tampoco se podr\u00eda afirmar que los pa\u00edses capitalistas perif\u00e9ricos estar\u00e1n en condiciones de acelerar el ritmo de su desarrollo tecnol\u00f3gico, en relaci\u00f3n con las naciones industrializadas, alcanzando finalmente el nivel en que \u00e9stas se encuentran. Aun un pa\u00eds como Francia, que en rigor no se podr\u00eda incluir entre los pa\u00edses perif\u00e9ricos, y que cuenta con potencialidades tecnol\u00f3gicas muy superiores a las de Brasil, no parece capaz de equipararse, en materia nuclear, a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica o a los Estados Unidos, e incluso sigue dependiendo de estos \u00faltimos para su abastecimiento en uranio enriquecido, cuya producci\u00f3n constituye, en el mundo occidental, un monopolio norteamericano.<\/p>\n\n\n\n<p>Como si no bastara el hecho de que la ley del desarrollo tecnol\u00f3gico parece ser la de que al que m\u00e1s tiene, m\u00e1s se da, la actitud de los pa\u00edses preponderantes tiende a subrayar esta tendencia. Esto llega a un punto tal que las limitaciones por ellos establecidas a las posibilidades de avance tecnol\u00f3gico de los pa\u00edses perif\u00e9ricos han llevado a que estos hablen \u2014para usar una expresi\u00f3n del actual canciller brasile\u00f1o\u2014 de un \u201ccolonialismo at\u00f3mico\u201d. En este sentido, las conversaciones mantenidas por Seaborg en R\u00edo de Janeiro son reveladoras, ya que, aunque dejan ver que Estados Unidos admite la hip\u00f3tesis de proporcionar ayuda nuclear a Brasil, le pone tambi\u00e9n un l\u00edmite.<\/p>\n\n\n\n<p>Los medios de que puede disponer un pa\u00eds como Brasil para eludir en cierto grado esa prohibici\u00f3n son altamente aleatorios, y escapan en gran medida al control nacional. En efecto, no le es posible sino echar mano de la tradicional pol\u00edtica de chantaje, como lo hizo Castelo Branco cuando trat\u00f3 de generar la industria b\u00e9lica en el pa\u00eds. En el momento mismo en que Francia plantea en Europa la conveniencia de establecer all\u00ed, en cooperaci\u00f3n multilateral, una planta de producci\u00f3n de uranio enriquecido, que libere al viejo continente de su dependencia frente a los suministros norteamericanos, Brasil otorga al gobierno franc\u00e9s, mediante el acuerdo ya mencionado, las facilidades necesarias para la obtenci\u00f3n de la materia prima. Simult\u00e1neamente, trata de convertir al \u00e1tomo en una reivindicaci\u00f3n latinoamericana \u2014y, si fuera posible, del llamado \u201ctercer mundo\u201d\u2014 proponiendo en la reuni\u00f3n de presidentes en Punta del Este una Comunidad At\u00f3mica Latinoamericana, procedimiento que recuerda los que utiliz\u00f3 hacia 1958, cuando estrangulado por la falta de cr\u00e9ditos externos, lanz\u00f3 la Operaci\u00f3n Panamericana.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Implicaciones de la pol\u00edtica brasile\u00f1a<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Ahora bien \u2014y chocamos aqu\u00ed nuevamente con la ambig\u00fcedad de los proyectos brasile\u00f1os\u2014 \u00bfqu\u00e9 se pretende realmente obtener? La insistencia en vincular la aplicaci\u00f3n pac\u00edfica de la energ\u00eda nuclear al derecho de realizar explosiones nucleares, posici\u00f3n inaceptable para Estados Unidos, parece por lo menos incongruente con la l\u00ednea de estrecha asociaci\u00f3n con la econom\u00eda norteamericana, que dio la t\u00f3nica al desarrollo econ\u00f3mico brasile\u00f1o desde 1955, y que los sectores m\u00e1s poderosos de la burgues\u00eda apoyan sin reservas. Por otro lado, su pol\u00edtica exterior, aunque puesta siempre en funci\u00f3n de las exigencias econ\u00f3micas y pol\u00edticas del pa\u00eds, se ha caracterizado justamente por su inmediatismo, para no decidir oportunismo, pareciendo poco probable que trate de establecer ahora una estrategia a largo plazo (y s\u00f3lo a muy largo plazo el pa\u00eds podr\u00eda llegar al dominio de la tecnolog\u00eda necesaria para producir explosiones nucleares) y menos a\u00fan que quisiera convertir problemas pr\u00e1cticos en cuestiones de principios.<\/p>\n\n\n\n<p>No ser\u00eda aventurado suponer que el derecho de Brasil a producir explosivos nucleares para fines pac\u00edficos est\u00e9 siendo utilizado como un instrumento de chantaje destinado a obtener concesiones concretas de Estados Unidos. Esta posibilidad, que va en contra de las ilusiones que alimentan los medios nacionalistas brasile\u00f1os en cuanto a las pretensiones del actual gobierno de otorgar al Brasil una posici\u00f3n independiente dentro del bloque occidental, supondr\u00eda, sin embargo, que las concesiones ya hechas por los norteamericanos, por mediaci\u00f3n de Seaborg, no bastaron a los dirigentes brasile\u00f1os. En este caso \u00bfno ser\u00eda posible que en el marco de la competencia establecida con Argentina por la hegemon\u00eda en el cono sur, Brasil est\u00e9 utilizando la conferencia del desarme como instrumento para presionar a Estados Unidos y llevarlos a ponerse a su lado?<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo de la industria pesada y de la tecnolog\u00eda brasile\u00f1a introduce un factor de desequilibrio en las relaciones latinoamericanas y suscita reacciones como las de Argentina, las cuales crean un clima de competencia que desborda el campo econ\u00f3mico y asume necesariamente proyecciones de orden pol\u00edtico-militar. Frente a esta situaci\u00f3n, y en vista de la importancia que como zona de influencia tiene Am\u00e9rica Latina, Estados Unidos es arrastrado a una posici\u00f3n de \u00e1rbitro, y se convierte, por un curioso efecto de transferencia, en el centro mismo de la disputa entablada.<\/p>\n\n\n\n<p>Sea como fuere, es inevitable que la puesta en marcha de un programa nuclear brasile\u00f1o, aun su simple enunciado, se convierta en las condiciones vigentes en la regi\u00f3n latinoamericana, en un elemento perturbador para el proyecto de una Am\u00e9rica Latina desnuclearizada. Desde las primeras reuniones de la COPREDAL, la pol\u00edtica brasile\u00f1a choc\u00f3 con los ideales de un pa\u00eds como M\u00e9xico, tradicionalmente pacifista, gozando de magn\u00edficas relaciones con Estados Unidos, y acostumbrado a ejercer su pol\u00edtica externa m\u00e1s como instrumento de prestigio nacional e internacional, que como palanca para su desarrollo econ\u00f3mico. Es cierto que el r\u00e9gimen militar del mariscal Costa e Silva despliega esfuerzos para disipar los recelos suscitados en los pa\u00edses vecinos por las actitudes de Castelo Branco. Todo lleva a creer, sin embargo, que son escasas las posibilidades de que la desconfianza latinoamericana frente a las intenciones brasile\u00f1as pueda ser vencida, principalmente si tomamos en cuenta que las caracter\u00edsticas mismas de la econom\u00eda de este pa\u00eds le imprimen una irresistible vocaci\u00f3n expansionista.<\/p>\n\n\n\n<p>Por todo ello, la pol\u00edtica nuclear brasile\u00f1a constituye un tema obligado de observaci\u00f3n para quien se interese por el futuro del Tratado de Tlatelolco. Se podr\u00eda afirmar que las perspectivas de aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de dicho Tratado dependen en gran medida de la firmeza con que el Brasil mantenga la posici\u00f3n que hoy defiende. Sin embargo, es dif\u00edcil prever hasta donde ser\u00e1 mantenida esa posici\u00f3n dadas las oscilaciones frecuentes de la diplomacia brasile\u00f1a motivadas por las necesidades internas del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Ruy Mauro Marini<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>NOTAS<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>Esas modificaciones se encuentran, sobre todo, en el art\u00edculo relativo a la entrada en vigor del pacto. Cuando se abord\u00f3 ese problema en el seno de la Comis. Preparatoria se puso de manifiesto que exist\u00edan dos tendencias contradictorias. De acuerdo con la primera, patrocinada por la mayor\u00eda de los miembros de la Comisi\u00f3n, el Tratado entrar\u00eda en vigor entre los Estados que lo hubieran ratificado, al momento de hacer el dep\u00f3sito de sus respectivos instrumentos de ratificaci\u00f3n. Esa posici\u00f3n qued\u00f3 plasmada en el anteproyecto presentado en mayo de 1966, al que Brasil respondi\u00f3 con otro proyecto donde se preve\u00eda un mecanismo diferente para la entrada en vigor: el Tratado s\u00f3lo cobrar\u00eda vigencia al cumplirse dos requisitos fundamentales, haber sido ratificado por todos los Estados latinoamericanos, inclusive Cuba, y haber obtenido que las potencias nucleares, as\u00ed como los Estados extracontinentales que poseen territorio en el hemisferio, firmaran los protocolos adicionales. La posici\u00f3n brasile\u00f1a prevaleci\u00f3 y qued\u00f3 incluida en el primer p\u00e1rrafo del art. 28 Las perspectivas de que se cumplan esos requisitos no est\u00e1n cercanas dada la actitud recientemente adoptada por la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y Cuba en la Asamblea General. Ambos pa\u00edses se abstuvieron de votar a favor de la resoluci\u00f3n donde se expresa \u201cla mayor satisfacci\u00f3n por el Tratado tendiente a prohibir armas nucleares en Am\u00e9rica Latina\u201d. \u201cMi gobierno \u2014se\u00f1al\u00f3 el representante cubano\u2014 no asumir\u00e1 ning\u00fan compromiso que tienda a limitar, siquiera hip\u00f3critamente, su capacidad defensiva.\u201d Cabe recordar que en el segundo p\u00e1rrafo del mencionado art. 28 se estableci\u00f3 una f\u00f3rmula bastante peculiar para satisfacer el deseo de quienes anhelaban un camino m\u00e1s f\u00e1cil para la entrada en vigor del Tratado. De acuerdo con ella, los signatarios pueden prescindir de los requisitos establecidos en el p\u00e1rrafo primero mediante una declaraci\u00f3n en ese sentido presentada al momento de llevar a cabo la ratificaci\u00f3n. Esa soluci\u00f3n ambigua, que obliga a recapacitar sobre la conveniencia de aceptar jur\u00eddicamente una obligaci\u00f3n cuando nada indica que la misma ser\u00e1 observada por un n\u00famero significativo de Estados, s\u00f3lo ha sido adoptada por M\u00e9xico.<\/li><li>Uno de los aspectos m\u00e1s controvertibles del Tratado de Tlatelolco es el art. 18, en que se reconoce a los signatarios el derecho a producir explosivos nucleares para fines pac\u00edficos. El reconocimiento de este derecho parece inusitado dentro de un acuerdo que, en su art\u00edculo primero, establece la obligaci\u00f3n de no fabricar o adquirir armas nucleares, y en su art. 5 define arma nuclear como \u201ctodo artefacto que sea susceptible de liberar energ\u00eda nuclear en forma no controlada\u201d. Si como mantienen los expertos es imposible trazar una l\u00ednea divisoria entre los explosivos nucleares empleados con fines pac\u00edficos y los usados con fines militares es evidente que el art. 18 se contradice con los art\u00edculos 1 y 5. Conscientes de ese problema, los diplom\u00e1ticos mexicanos se apresuraron a dar a conocer su punto de vista sobre el particular. De acuerdo con la opini\u00f3n expresada por el embajador Garc\u00eda Robles en su libro sobre El Tratado de Tlatelolco (El Colegio de M\u00e9xico, 1967), el art. 18 s\u00f3lo se puede interpretar a la luz de otros art\u00edculos del pacto. Resulta entonces que el art. 18 fue introducido previendo que los adelantos de la ciencia pod\u00edan permitir un d\u00eda diferenciar explosivos nucleares pac\u00edficos de explosivos nucleares no pac\u00edficos; de no suceder as\u00ed, los pa\u00edses signatarios no podr\u00e1n hacer uso de la facultad concedida en el mencionado art\u00edculo. Ese no fue el punto de vista adoptado por el Brasil. Al momento mismo de firmarse el Tratado, el representante de ese pa\u00eds entreg\u00f3 una nota donde especificaba: \u201cpara el gobierno brasile\u00f1o el art\u00edculo 18 faculta a los Estados signatarios a realizar por sus propios medios, o en asociaci\u00f3n con terceros, explosiones nucleares con fines pac\u00edficos, inclusive las que suponen artefactos similares a los empleados en el armamento militar\u201d (nota reproducida en: Ministerio de Relaciones Exteriores,&nbsp;<em>Pol\u00edtica Nuclear do Brasil<\/em>. Agosto de 1967, p. 5.4).<\/li><li>En una evaluaci\u00f3n de la pol\u00edtica practicada por su predecesor, el actual gobierno del mariscal Costa e Silva anota que, despu\u00e9s de la crisis industrial de 1965, las ramas industriales se enfrentaron a condiciones totalmente distintas de evoluci\u00f3n, pudiendo caracterizarse dos grandes grupos de industrias: el primero, constituido por el complejo mec\u00e1nico, metal\u00fargico, metal el\u00e9ctrico, material de transporte e industria qu\u00edmica, present\u00f3 una \u201celevada tasa de crecimiento, del orden de 25 % sobre el a\u00f1o anterior, aliada a un crecimiento de la productividad del trabajo tambi\u00e9n elevado, en torno de 12 %\u201d; el segundo grupo, constituido por las industrias dichas \u201ctradicionales\u201d, que comprenden la textil, madera y mobiliario, cueros, calzados, vestido y alimentos, ostent\u00f3 un \u201ccrecimiento relativamente menor de su producto en el per\u00edodo, hecho esencialmente ligado a la baja elasticidad renta de la demanda, adem\u00e1s de (un) crecimiento menos acentuado en la producci\u00f3n por hombre empleado\u201d. Brasil, Ministerio del Planeamiento y Coordinaci\u00f3n General:&nbsp;<em>Directrizes de governo. Programa estrat\u00e9gico de desenvolvimento<\/em>. Departamento de Imprenta Nacional, julio de 1967, pp. 159-160.<\/li><li>Un an\u00e1lisis m\u00e1s detallado de la pol\u00edtica de Castelo Branco y de sus implicaciones subimperialistas puede encontrarse en Ruy Mauro Marini, \u201cLa dial\u00e9ctica del desarrollo capitalista en el Brasil\u201d,&nbsp;<em>Cuadernos Americanos<\/em>, Vol. CXLVI, n\u00fam. 3, M\u00e9xico, mayo-junio de 1966, pp. 133-155. Mencionemos, a prop\u00f3sito, que, en un informe reciente preparado por expertos de las Naciones Unidas, se se\u00f1ala la tendencia actual al establecimiento de un nuevo esquema de divisi\u00f3n internacional del trabajo, dentro del cual los pa\u00edses industrializados deber\u00e1n ceder las primeras fases de elaboraci\u00f3n de materias primas a los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo, especializ\u00e1ndose aqu\u00e9llos en las \u201cfases m\u00e1s avanzadas de elaboraci\u00f3n y acabado de los productos, debido a su experiencia t\u00e9cnica y capacidad econ\u00f3mica\u201d. Y se a\u00f1ade: \u2014\u201dSeg\u00fan la tecnolog\u00eda moderna, la transformaci\u00f3n de materias primas generalmente requiere de procesos industriales que: i) absorben gran cantidad de capital; ii) requieren considerable experiencia industrial y tecnol\u00f3gica; y iii) requieren mercados internacionales, pues los mercados dom\u00e9sticos de las naciones en desarrollo son demasiado peque\u00f1os para absorber la producci\u00f3n potencial. Por lo tanto, este tipo de producci\u00f3n necesariamente tendr\u00e1 que llevarse a cabo en cooperaci\u00f3n con las industrias establecidas de los pa\u00edses desarrollados (por ejemplo, inversiones directas o indirectas, asociaciones en participaci\u00f3n), de acuerdo con arreglos apropiados que proveer\u00e1n la inversi\u00f3n de capital, la tecnolog\u00eda necesaria y los mercados para los productos.\u201d&nbsp;<em>Promoci\u00f3n de exportaciones mexicanas de productos manufacturados<\/em>. Preparado para el Gobierno de M\u00e9xico por una misi\u00f3n de las Naciones Unidas bajo el patrocinio del Progra-9. de Asistencia T\u00e9cnica. Naciones Unidas, Comisionado para la Cooperaci\u00f3n T\u00e9cnica, Departamento de Asuntos Econ\u00f3micos y Sociales, mimeografiado, diciembre de 1966, pp. 7-13.<\/li><li>Se trataba de poner en pr\u00e1ctica la ideolog\u00eda de connotaci\u00f3n geopol\u00edtica que dominaba la Escuela Superior de Guerra, n\u00facleo de tecn\u00f3cratas militares que, con Castelo Branco, se hab\u00eda adue\u00f1ado del poder. Su expresi\u00f3n m\u00e1s leg\u00edtima es la obra de uno de sus miembros, el general Golberi do Couto e Silva, titulada&nbsp;<em>Aspectos geopol\u00edticos do Brasil<\/em>&nbsp;(Rio de Janeiro, Biblioteca del Ej\u00e9rcito, 1957), seg\u00fan la cual el Brasil, no pudiendo por su misma posici\u00f3n geogr\u00e1fica sustraerse a la influencia norteamericana, deber\u00eda asociarse a los Estados Unidos, exigiendo en contrapartida que \u00e9stos reconocieran que \u201cel casi monopolio de dominio (en el Atl\u00e1ntico Sur) debe ser ejercido por el Brasil exclusivamente\u201d. Para mayor informaci\u00f3n, v\u00e9ase Ruy Mauro Marini: \u201cBrazilian Interdependence and Imperialist Integration\u201d,&nbsp;<em>Monthly Review<\/em>, Vol. 17, n\u00fam. 7, Nueva York, diciembre de 1965, pp. 10-29.<\/li><li>V\u00e9ase al respecto el reportaje publicado por el peri\u00f3dico&nbsp;<em>O Estado de S\u00e1o Paulo<\/em>, S. Paulo, 28 de febrero de 1966.<\/li><li>Estas declaraciones se tomaron del&nbsp;<em>Correio da Manha<\/em>, R\u00edo de Janeiro, de enero de 1966. Seg\u00fan el peri\u00f3dico, las empresas en cuesti\u00f3n eran, por un lado, \u201cTelefunken\u201d, \u201cDelta\u201d, \u201cMotorola\u201d, \u201cElectr\u00f3nica\u201d, \u201cPhilips\u201d e \u201cInvelson\u201d, y, por otro \u201cParque de Aeron\u00e1utica de S\u00e1o Paulo\u201d, \u201cF\u00e1brica de Artilharia da Marinha\u201d, \u201cArsenal de Marinha\u201d y \u201cCompanhia Brasileira de Cartuchos\u201d.<\/li><li>El registro m\u00e1s expl\u00edcito del descontento que ganaba la \u00e9lite militar argentina ante las pretensiones brasile\u00f1as fue el art\u00edculo del periodista porte\u00f1o Rogelio Garc\u00eda Lupo, titulado \u201cBrasil versus Argentina \u2014el sat\u00e9lite armado\u201d, que public\u00f3 el semanario uruguayo&nbsp;<em>Marcha<\/em>&nbsp;dos meses antes del golpe militar, el 15 de abril. Esa publicaci\u00f3n segu\u00eda de cerca la edici\u00f3n bonaerense del libro ya citado del general Golberi do Couto e Silva y reflejaba la reacci\u00f3n de los medios pol\u00edticos y militares de la Argentina contra una posible hegemon\u00eda brasile\u00f1a en la Am\u00e9rica Latina, bajo la f\u00e9rula norteamericana. Garc\u00eda Lupo se refer\u00eda espec\u00edficamente a la visita de Hower al Brasil y los entendimientos para la fabricaci\u00f3n en ese pa\u00eds de aviones militares, que ya mencionamos. \u201cPor lo menos seis comunicaciones cifradas \u2014aseguraba el periodista\u2014 fueron cambiadas por la Canciller\u00eda Argentina y por el Estado Mayor, pidiendo antecedentes al embajador y al agregado militar junto al gobierno de Castelo Branco.\u201d Y comentaba que esta situaci\u00f3n hab\u00eda sacudido hasta los cimientos la pol\u00edtica de colaboraci\u00f3n suscrita, en 1965, en Buenos Aires, entre el ministro de Guerra del Brasil, general Costa e Silva, y el general Ongan\u00eda, entonces comandante en jefe del Ej\u00e9rcito argentino.<\/li><li>En la primera semana de noviembre,&nbsp;<em>Primera Plana<\/em>&nbsp;coment\u00f3 la visita de Magalh\u00e1es y consider\u00f3 que \u201cla pol\u00edtica sider\u00fargica de nuestro pa\u00eds responde en su origen a una preocupaci\u00f3n de orden militar, y dif\u00edcilmente los organismos militares van a admitir la proposici\u00f3n brasile\u00f1a\u201d; a\u00f1ad\u00eda que \u00e9sta \u201cparece contar con la aprobaci\u00f3n de los otros pa\u00edses, excepto Argentina que, entre otras cosas, objeta la instalaci\u00f3n del gran centro sider\u00fargico en las proximidades del territorio brasile\u00f1o\u201d. Una semana despu\u00e9s, la revista conservadora&nbsp;<em>An\u00e1lisis<\/em>, escribiendo sobre los acuerdos brasile\u00f1o-bolivianos y refiri\u00e9ndose expl\u00edcitamente al problema sider\u00fargico, los calificaba como \u201cun intento exitoso para acentuar la influencia de Brasil sobre Bolivia, en detrimento de Argentina\u201d.<\/li><li>Banco Central del Brasil:&nbsp;<em>Relatorio 1966<\/em>, R\u00edo de Janeiro, s. f., p. 125.<\/li><li>Las peripecias mediante las cuales Costa e Silva logr\u00f3 imponerse como sucesor de Castelo Branco llegaron a adquirir un car\u00e1cter rocambolesco, cuando el atentado sufrido en Recife, en 1966, por el avi\u00f3n en que deber\u00eda estar el ex ministro de Guerra (que, sin embargo, lleg\u00f3 a la ciudad secretamente por carretera), el cual cost\u00f3 varias vidas y se atribuy\u00f3, sin confirmaci\u00f3n, a la iniciativa del mismo mariscal Castelo Branco.<\/li><li>El ya citado&nbsp;<em>Directrizes de Governo. Programa estrat\u00e9gico de desenvolvimento<\/em>. A continuaci\u00f3n, mencionaremos en el mismo texto, entre par\u00e9ntesis, el n\u00famero de p\u00e1gina que d\u00e9 origen a alguna cita o comentario.<\/li><li>El rechazo se hizo expl\u00edcito mediante la nota expedida por la Canciller\u00eda brasile\u00f1a, el 2 de junio de 1967, a prop\u00f3sito de la reuni\u00f3n de consulta interamericana convocada a pedido de Venezuela, y en la cual se le\u00eda: \u201cEl gobierno brasile\u00f1o, basado en su propia experiencia, est\u00e1 firmemente convencido de que la preservaci\u00f3n de la paz y de la seguridad interna, as\u00ed como la intangibilidad de las instituciones democr\u00e1ticas en cualquier pa\u00eds del continente, constituyen una responsabilidad exclusiva de los gobiernos nacionales y de las fuerzas armadas de cada pa\u00eds americano.\u201d<\/li><li>Discurso pronunciado en ocasi\u00f3n de la firma del contrato de construcci\u00f3n de la planta hidroel\u00e9ctrica de Ilha Solteira. Publicado en Ministerio de Asuntos Exteriores, op. cit., p. 1.2.<\/li><li>Discurso pronunciado por el canciller Magalh\u00e1es Pinto en la comida ofrecida por el Ministerio de Asuntos Exteriores a los cient\u00edficos brasile\u00f1os. Ministerio de Asuntos Exteriores, op. cit., p. 21.<\/li><li>El apoyo de los peri\u00f3dicos a esa pol\u00edtica se percibe en los grandes titulares aparecidos en los meses que van de abril a septiembre sobre el \u201c\u00e1tomo brasile\u00f1o\u201d, as\u00ed como en las entrevistas llevadas a cabo por estos peri\u00f3dicos con los cient\u00edficos del pa\u00eds. La exaltaci\u00f3n del nacionalismo que ha acompa\u00f1ado la pol\u00edtica nuclear Brasil se comprueba al observar el estilo de los titulares destinados a informar sobre la presentaci\u00f3n del proyecto sovi\u00e9tico-norteamericano en Ginebra: \u201cRusia y Estados Unidos se ponen de acuerdo y expulsan al Brasil del \u00e1tomo\u201d,&nbsp;<em>\u00daltima Hora<\/em>, 25 de agosto de 1967.<\/li><li>Uno de los datos m\u00e1s significativos en este sentido son las declaraciones de Mario Shemberg, el conocido f\u00edsico de San Pablo, encarcelado durante el per\u00edodo de Castelo Branco por sus ideas de extrema izquierda (<em>\u00daltima Hora<\/em>, 11 de mayo de 1967). En un art\u00edculo titulado \u201cIntelectuales de Izquierda identifican el nacionalismo en las posiciones del gobierno\u201d, el peri\u00f3dico Jornal do Brasil (12 de julio de 1967), interpretaba esas declaraciones como la prueba de que: \u201cse est\u00e1 repitiendo el fen\u00f3meno (de los a\u00f1os 30) de aproximaci\u00f3n de los militares de l\u00ednea dura con las tesis izquierdistas\u201d.<\/li><li>Edici\u00f3n de la \u00faltima semana de mayo. Citada en&nbsp;<em>El D\u00eda<\/em>, 30 de mayo de 1967.<\/li><li><em>The Economist<\/em>, edici\u00f3n para Am\u00e9rica Latina, 28 de julio de 1967, p. 11.<\/li><li>La informaci\u00f3n sobre la oposici\u00f3n de Costa Cavalcanti a los proyectos nucleares aparece en primera plana de&nbsp;<em>\u00daltima Hora<\/em>, 19 de septiembre de 1967.<\/li><li>El acuerdo prev\u00e9 la realizaci\u00f3n de estudios conjuntos sobre reactores de investigaci\u00f3n y de potencia, sobre fabricaci\u00f3n de materiales nucleares con agua pesada o grafito, y colaboraci\u00f3n para el entrenamiento de t\u00e9cnicos y cient\u00edficos, as\u00ed como la entrega de ciertos equipos para los centros de investigaci\u00f3n brasile\u00f1os. El punto m\u00e1s importante est\u00e1 en el pr\u00e9stamo de 6 millones de d\u00f3lares concedido por Francia para la prospecci\u00f3n de yacimientos de uranio en el territorio brasile\u00f1o, concedi\u00e9ndole Brasil, en contrapartida, la primera opci\u00f3n para la adquisici\u00f3n del uranio encontrado, a un precio inferior al existente en el mercado mundial. Ministerio de Asuntos Exteriores.&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, p. 7.2.<\/li><li>Seaborg propuso que en vez de invertir un tiempo considerable en el desarrollo de su energ\u00eda nuclear, el Brasil comprase combustible para sus reactores y transformadores en los Estados Unidos, que est\u00e1n dispuestos a suministrarlos a sus aliados al mismo precio que le cobran a las empresas privadas norteamericanas. Prometi\u00f3, adem\u00e1s, que si el Brasil y los Estados Unidos llegasen a un acuerdo sobre qui\u00e9n habr\u00e1 de fabricar explosivos nucleares, los cient\u00edficos brasile\u00f1os podr\u00edan trabajar al mismo nivel que sus colegas norteamericanos en los laboratorios del pa\u00eds del norte. Poco antes de salir hacia Argentina, el presidente de la Comisi\u00f3n de Energ\u00eda At\u00f3mica de los Estados Unidos declar\u00f3 una vez m\u00e1s que su pa\u00eds estaba en contra de la producci\u00f3n de explosivos nucleares en el Brasil y que era \u00e9ste precisamente el \u00fanico punto de desacuerdo en las conversaciones que hab\u00eda sustentado en el pa\u00eds. Informaci\u00f3n sobre la misi\u00f3n Seaborg en Ministerio de Asuntos Exteriores.&nbsp;<em>Ib\u00eddem<\/em>, pp. 7.3 a 7.34<\/li><li>\u201cNo abandonaremos el derecho a investigar sin limitaciones y eventualmente fabricar o recibir explosivos nucleares. Ellos nos permitir\u00edan efectuar grandes obras de ingenier\u00eda, ligar cuencas fluviales, modificar en fin la geograf\u00eda donde sea necesario y en pro del desarrollo econ\u00f3mico del pueblo brasile\u00f1o.\u201d Fragmento del discurso del embajador Correa da Costa pronunciado en Ginebra el 18 de mayo de 1967.&nbsp;<em>Ib\u00eddem<\/em>, p. 3.1.<\/li><li><em>Ib\u00eddem<\/em>, p. 4.4<\/li><li>Esta apreciaci\u00f3n del proyecto difiere del punto de vista mexicano. Seg\u00fan palabras del representante de M\u00e9xico, Jorge Casta\u00f1eda, \u201cLas obligaciones que asumir\u00e1n conforme a un Tratado de no proliferaci\u00f3n las potencias no nucleares son obligaciones que tienen en s\u00ed mismas su propia justificaci\u00f3n. Esto es, son indispensables y valiosas en s\u00ed, y no s\u00f3lo como las obligaciones compensatorias y rec\u00edprocas de las que asumir\u00e1n las potencias nucleares\u201d, Fragmento del discurso pronunciado en Ginebra el 13 de junio de 1967. Reproducido en&nbsp;<em>El D\u00eda<\/em>, M\u00e9xico 14 de junio de 1967.<\/li><li>Seg\u00fan informaci\u00f3n aparecida en&nbsp;<em>El D\u00eda<\/em>&nbsp;el 19 de noviembre de 1067, las enmiendas presentadas por el Brasil al proyecto sovi\u00e9tico norteamericano persiguen, en primer lugar, mantener el derecho de los estados a desarrollar explosivos nucleares para fines civiles; en segundo lugar, comprometer a las potencias nucleares a negociar un tratado para detener la carrera armamentista nuclear, y permitir a cada pa\u00eds adherente abandonar el tratado \u201csi decide que han surgido o pueden surgir circunstancias relativas al tratado que afecten sus supremos intereses nacionales\u201d. De acuerdo con este diario tanto la exhortaci\u00f3n a permitir la difusi\u00f3n de explosivos nucleares para fines pac\u00edficos, como la sugerencia de que el tratado comprometa a dar pasos adicionales para el desarme fue rechazada por los Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-78bfedee\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-c83ae97b\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-3c638dde\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-818c806b-b3da-4169-90d4-5d159f00abe7\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1967\/07\/7-Militarismo-y-desnuclearizacio\u0301n-en-Ame\u0301rica-Latina-el-caso-de-Brasil.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Militarismo y desnuclearizacio\u0301n en Ame\u0301rica Latina- el caso de Brasil<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Foro Internacional, v. 8, n. 1, julio-septiembre de 1967, El Colegio de M\u00e9xico. Cuando M\u00e9xico lanz\u00f3 en 1963 su proyecto para una pol\u00edtica com\u00fan latinoamericana frente al problema de la desnuclearizaci\u00f3n, se tuvo&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2031,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"_ti_tpc_template_sync":false,"_ti_tpc_template_id":"","footnotes":""},"categories":[],"tags":[57,76,18,77],"class_list":["post-1141","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-57","tag-america-latina","tag-articulos","tag-brasil"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1141","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1141"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1141\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3371,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1141\/revisions\/3371"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2031"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1141"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1141"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1141"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}