{"id":1221,"date":"1972-09-01T16:51:42","date_gmt":"1972-09-01T16:51:42","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=1221"},"modified":"2022-03-23T17:06:07","modified_gmt":"2022-03-23T17:06:07","slug":"la-acumulacion-capitalista-dependiente-y-la-superexplotacion-del-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=1221","title":{"rendered":"La acumulaci\u00f3n capitalista dependiente  y la superexplotaci\u00f3n del trabajo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-style-default\"><img decoding=\"async\" width=\"740\" height=\"416\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/praxis-edited.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1964\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/praxis-edited.jpg 740w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/praxis-edited-300x169.jpg 300w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/praxis-edited-600x337.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 740px) 100vw, 740px\" \/><figcaption>Semanario Voz<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: Intervenci\u00f3n en el Encuentro de Economistas Latinoamericanos e Italianos, Roma, septiembre 1972. Publicado en 1973 por el Centro de Estudios Socioecon\u00f3micos (CESO) de la Universidad de Chile. Reimpresi\u00f3n del Comit\u00e9 de Publicaciones de los Alumnos de la ENAH, M\u00e9xico, 1974; cotejado con la versi\u00f3n publicada por el Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA) \u201cJusto Arosemena\u201d, Cuaderno Universitario n. 2, Panam\u00e1, septiembre de 1981.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">Pretendo tan s\u00f3lo se\u00f1alar aqu\u00ed algunas ideas, algunas l\u00edneas de reflexi\u00f3n sobre la cuesti\u00f3n de la dependencia y dejar sentados los elementos que nos permitir\u00e1n discutir, en seguida, sus implicaciones sociol\u00f3gicas y pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera de ellas se refiere a la orientaci\u00f3n metodol\u00f3gica fundamental, que en mi entender, deben seguir los estudios de la dependencia. En tanto que intelectuales marxistas, tenemos la tendencia a ir a aquello que es lo esencial en una estructura econ\u00f3mica, es decir, la estructura de producci\u00f3n. Sin embargo, cuando se trata de una formaci\u00f3n dependiente, yo pienso que ser\u00eda necesario invertir esa orientaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Habr\u00eda que partir, inicialmente, de la circulaci\u00f3n del capital tal como ella se hace en el conjunto del sistema capitalista; en un segundo momento, plantearse el problema de c\u00f3mo ella determina las condiciones en que se desarrolla la estructura productiva dependiente; en fin, replantearse el problema de c\u00f3mo esa estructura dependiente crea su propia fase de circulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Voy a tratar de explicar por qu\u00e9 abogo por esta l\u00ednea de investigaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando digo que es necesario partir de la circulaci\u00f3n del capital en escala mundial, estoy pensando que lo que crea y determina las condiciones de evoluci\u00f3n de la estructura dependiente es fundamentalmente el mercado internacional. En consecuencia, s\u00f3lo podemos entender la formaci\u00f3n y la evoluci\u00f3n de un pa\u00eds dependiente cuando captamos su articulaci\u00f3n con el mercado mundial. De lo contrario, no podemos entender de qu\u00e9 manera se genera en una determinada zona del sistema capitalista, en un centro de circulaci\u00f3n que se convierte \u00e9l mismo en un centro de producci\u00f3n de capital. Yo dir\u00eda que est\u00e1 all\u00ed lo esencial de la formaci\u00f3n de una estructura dependiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al plantear la cosa en estos t\u00e9rminos, a lo que estamos apuntando es, desde luego, al problema de la divisi\u00f3n internacional del trabajo, puesto que la formaci\u00f3n del mercado mundial s\u00f3lo se da efectivamente sobre la base de \u00e9sta, a partir del momento en que la gran industria se desarrolla en los pa\u00edses centrales. Es el surgimiento de la gran industria, es la posibilidad de especializar ciertas zonas al interior del sistema capitalista en la producci\u00f3n de bienes manufacturados, lo que hace posible y necesario el intercambio permanente con otras zonas en materias de alimentos y materias primas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00f3lo en la medida en que existe un centro manufacturero, un centro fabril como Inglaterra en el siglo pasado, s\u00f3lo en esa medida se dan las condiciones para el desarrollo de estructuras productivas, exportadoras de alimentos y materias primas. Es por tanto la circulaci\u00f3n, que se engendra a partir de ese centro manufacturero europeo (Inglaterra), lo que da bases s\u00f3lidas para la divisi\u00f3n internacional del trabajo, y por ende, para el mercado mundial. La dependencia se refiere entonces, a esta altura del razonamiento, a estructuras de producci\u00f3n surgidas en funci\u00f3n de la circulaci\u00f3n internacional del capital y estrechamente condicionadas por ella. Para Am\u00e9rica Latina eso correspondi\u00f3, en el siglo pasado, a lo que nosotros llamamos la etapa de la econom\u00eda primaria exportadora, que exportaba alimentos y materias primas a los pa\u00edses industriales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El razonamiento no es v\u00e1lido tan s\u00f3lo para la econom\u00eda agraria dependiente, sino para la industrializaci\u00f3n que all\u00ed tendr\u00e1 lugar ulteriormente. \u00c9sta aparece, en los pa\u00edses dependientes, como una actividad destinada a sustituir importaciones y en consecuencia, no s\u00f3lo referida a la manera c\u00f3mo se inserta la econom\u00eda en la circulaci\u00f3n internacional, sino que principalmente determinada por una demanda interna preexistente, la cual se origin\u00f3 de la importaci\u00f3n de bienes manufacturados, o sea, de la circulaci\u00f3n internacional. La posibilidad de seguir con la industrializaci\u00f3n estar\u00e1 posteriormente vinculada al mercado mundial en un doble sentido: en virtud de su dependencia ante la oferta de bienes de capital que all\u00ed se verifica y como veremos m\u00e1s adelante, en funci\u00f3n de la capacidad de la econom\u00eda dependiente de redefinir su posici\u00f3n en el mercado mundial, convirti\u00e9ndose ella misma en exportadora de bienes manufacturados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su relaci\u00f3n con la circulaci\u00f3n internacional crea, en los pa\u00edses dependientes, un ciclo de capital con caracter\u00edsticas propias en relaci\u00f3n al que se da en los pa\u00edses industriales. Si observamos el proceso mediante el cual se verifica el ciclo de capital \u2014y esto es muy claro en la econom\u00eda primaria exportadora\u2014 o sea la fase de producci\u00f3n y la fase de circulaci\u00f3n en la econom\u00eda dependiente, veremos que no corresponde al que se realiza en los pa\u00edses centrales. En la econom\u00eda dependiente, la producci\u00f3n, desde el momento en que pasa a la fase de circulaci\u00f3n, se desplaza totalmente hacia el mercado mundial. Es una producci\u00f3n que no depende por tanto, del mercado interno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A diferencia de lo que pasa en los pa\u00edses industriales, donde una parte importante \u2014en el caso norteamericano la casi totalidad\u2014 de la producci\u00f3n se realiza en el mercado interior, en un pa\u00eds dependiente la parte principal de lo que se produce para el mercado se desplaza hacia la esfera del mercado mundial. Esto tiene una consecuencia decisiva para la situaci\u00f3n del productor, del obrero; la de que, en un pa\u00eds dependiente, el trabajador cuenta solamente en tanto que productor, en tanto que creador de bienes de consumo, pero no cuenta jam\u00e1s como consumidor, una vez que la producci\u00f3n no se destina a su consumo, sino al de los trabajadores y capas que viven de la plusval\u00eda en los pa\u00edses centrales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese divorcio entre el productor y el consumidor crea las condiciones para que, en una econom\u00eda de esa naturaleza, el trabajador pueda ser explotado pr\u00e1cticamente hasta el l\u00edmite. \u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n? En un pa\u00eds capitalista cl\u00e1sico, la fase de producci\u00f3n da origen a una oposici\u00f3n entre el obrero y el capitalista, un vez que en esa etapa interesa al capitalista reducir al m\u00e1ximo el salario del obrero. Sin embargo, en la fase siguiente del ciclo del capital, cuando se pasa a la circulaci\u00f3n y realizaci\u00f3n del producto, aquello que aparec\u00eda el capitalista como una p\u00e9rdida de dinero, o sea el pago de salario, es indispensable para que la producci\u00f3n se realice y, por tanto, para que el capital pueda reasumir su forma de dinero, que le permite encarar de nuevo la fase de producci\u00f3n. El consumo del trabajador, en la segunda fase lleva a que se supere en t\u00e9rminos relativos (una vez que la lucha de clases opera tambi\u00e9n a nivel de consumo) la oposici\u00f3n inicial que se daba en la fase de la producci\u00f3n entre el capitalista y el obrero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la econom\u00eda dependiente, las cosas se dan de otra manera, llevando a que la oposici\u00f3n entre el capitalista y el obrero no sea paliada en la segunda fase del ciclo del capital. La posibilidad de rebajar el salario del obrero no encuentra limitaci\u00f3n en la necesidad de realizar el producto, una vez que \u00e9ste se destina al exterior; el consumo del obrero es irrelevante para la realizaci\u00f3n del producto. En consecuencia, el car\u00e1cter que asume el ciclo del capital en una econom\u00eda de este tipo no pone ninguna traba a la explotaci\u00f3n del trabajador y, al contrario, la lleva a configurarse como una superexplotaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Precisamos el concepto de superexplotaci\u00f3n del trabajo, me parece que, aqu\u00ed tambi\u00e9n, si queremos ser buenos marxistas, debemos tomar ciertas libertades con la teor\u00eda. En efecto, si insistimos en aplicar a una econom\u00eda dependiente, de una manera excesivamente r\u00edgida, las categor\u00edas dise\u00f1adas por Marx, nos encontramos con grandes dificultades para entender la naturaleza de esa econom\u00eda. Pienso sobre todo en aquellas categor\u00edas fundamentales en el an\u00e1lisis marxista: la categor\u00eda de plusval\u00eda relativa y de plusval\u00eda absoluta. Si tenemos solamente su aspecto formal y no vamos a la esencia de lo que ellas se\u00f1alan, no podremos entender el proceso de explotaci\u00f3n y, por ende, de acumulaci\u00f3n en una econom\u00eda dependiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al estudiar las formas de explotaci\u00f3n del trabajo, Marx define la plusval\u00eda relativa como aqu\u00e9lla que nace de la reducci\u00f3n del tiempo de trabajo necesario al obrero para la reproducci\u00f3n de su fuerza de trabajo, o sea, del abaratamiento real de la fuerza de trabajo, lo que se da fundamentalmente aunque no esencialmente, a trav\u00e9s del aumento de la productividad; en cuanto a la plusval\u00eda absoluta, se deriva de la prolongaci\u00f3n del tiempo de trabajo excedente, independientemente de que se mantenga igual al tiempo de trabajo necesario dentro de la jornada total de trabajo. Marx tiene su motivo para conceptualizar de esta manera, a la explotaci\u00f3n del trabajo en una econom\u00eda capitalista, ya que parte del supuesto te\u00f3rico de que la fuerza de trabajo se remunera siempre a su justo valor, no para cada individuo pero s\u00ed como una tendencia para la clase. Ahora bien, ella no representa tan s\u00f3lo una premisa te\u00f3rica, sino que tiene tambi\u00e9n una validez hist\u00f3rica. Si consideramos la evoluci\u00f3n de los salarios en los pa\u00edses industriales, constatamos que se observa all\u00ed una tendencia permanente de los salarios a mantenerse cercanos al valor real de la fuerza de trabajo. Pero cuando desplazamos nuestro enfoque hacia las econom\u00edas dependientes vemos que eso no es as\u00ed; no podemos partir en absoluto, en el an\u00e1lisis de una econom\u00eda dependiente, afirmando que all\u00ed la fuerza de trabajo se remunera a su justo valor. Eso no es cierto; por lo contrario, lo caracter\u00edstico en una econom\u00eda dependiente es precisamente que la fuerza de trabajo se remunera siempre debajo de su valor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 podemos entonces proponer como categor\u00edas de an\u00e1lisis de la explotaci\u00f3n del trabajo en econom\u00edas dependientes? Yo dir\u00eda que, para ello es necesario hacer una nueva lectura de Marx y reencontrar all\u00ed lo esencial en su an\u00e1lisis de la explotaci\u00f3n del trabajo. Lo que importa es la manera por la cual el trabajador es explotado y, por tanto, la manera por la cual se da el proceso de acumulaci\u00f3n del capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es necesario abandonar el an\u00e1lisis formal de la cuesti\u00f3n de fondo, la especificidad del proceso de acumulaci\u00f3n de capital en las econom\u00edas dominantes y en las dependientes. Es posible afirmar, en este sentido, que, en las primeras, la acumulaci\u00f3n se ha basado sobre todo en el aumento de la capacidad productiva del trabajo, es decir, siempre en el aumento de la productividad del trabajo, mientras que, en los pa\u00edses dependientes, los principales resortes de la acumulaci\u00f3n no est\u00e1n vinculadas directamente a la productividad del trabajo, sino m\u00e1s bien a la mayor explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo en s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ello permite identificar, en la acumulaci\u00f3n dependiente, tres formas o modalidades principales de explotaci\u00f3n del trabajo, La primera de ellas es el aumento de la intensidad del trabajo sin que se modifique el nivel tecnol\u00f3gico existente. Tenemos ah\u00ed una forma particular de producci\u00f3n de plusval\u00eda relativa, ya que se incrementa el valor creado por el obrero, sin alterar la jornada de trabajo, aunque cambiando la relaci\u00f3n entre los dos tiempos de trabajo que existen en el interior de la jornada laboral: el tiempo de trabajo excedente y el tiempo de trabajo necesario. En esos tiempos el obrero produce m\u00e1s, porque se le exige m\u00e1s en materia de intensidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una segunda modalidad se deriva del mecanismo cl\u00e1sico de producci\u00f3n de plusval\u00eda absoluta, es decir, la prolongaci\u00f3n de la jornada de trabajo, lo que altera la relaci\u00f3n entre el tiempo de trabajo necesario y el tiempo de trabajo excedente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trata de una forma de explotaci\u00f3n empleada de manera abusiva en los pa\u00edses latinoamericanos, sobre todo en el campo, en la agricultura, donde la masa trabajadora llega a proporcionar jornadas de trabajo de catorce, diecis\u00e9is e incluso m\u00e1s horas. Pero ese mecanismo juega tambi\u00e9n en la industria, sobre todo en aquellos sectores menos protegidos y en la fuerza sindical m\u00e1s d\u00e9bil \u2014la peque\u00f1a y mediana industria\u2014 aunque aparezca igualmente en la gran industria, a trav\u00e9s de las horas de trabajo extraordinarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tercera forma, la menos ortodoxa, pero seguramente la m\u00e1s importante en un pa\u00eds dependiente, consiste simplemente en dar al obrero una remuneraci\u00f3n inferior al valor real de su fuerza de trabajo. En otros t\u00e9rminos, ello significa no respetar las condiciones t\u00e9cnicas y el costo de los medios de subsistencia para fijar la relaci\u00f3n entre el tiempo de trabajo necesario y el tiempo de trabajo excedente, sino tan s\u00f3lo rebajar la paga del obrero m\u00e1s all\u00e1 de lo que permitir\u00eda su tiempo de trabajo necesario, y convertir el fondo de consumo del obrero en una parte del fondo de la acumulaci\u00f3n del capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, todos estos mecanismos nos est\u00e1n llevando a un tipo de producci\u00f3n que, sea en la econom\u00eda exportadora, sea en la econom\u00eda industrial que surge despu\u00e9s, hace que la capacidad de demanda de los trabajadores sea siempre muy inferior a la que establece la capacidad real de producci\u00f3n. Se pude producir mucho m\u00e1s que aqu\u00e9llo que los trabajadores pueden absorber, raz\u00f3n por la cual la econom\u00eda no puede desarrollar la producci\u00f3n interna m\u00e1s all\u00e1 de un cierto l\u00edmite sin enfrentarse a problemas de realizaci\u00f3n. Por otro lado, encontramos all\u00ed una raz\u00f3n fundamental para que en esas econom\u00edas se observe una fuerte concentraci\u00f3n de capital. La misma superexplotaci\u00f3n tiende a crear necesariamente mecanismos de concentraci\u00f3n y \u00e9sta es la base del desarrollo de la econom\u00eda monop\u00f3lica en estos pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante esa oposici\u00f3n creciente entre producci\u00f3n y circulaci\u00f3n, producci\u00f3n y realizaci\u00f3n, producci\u00f3n y consumo que caracteriza la econom\u00eda capitalista dependiente, la respuesta del capital, de la burgues\u00eda, ha ido configurando un nuevo modelo de organizaci\u00f3n econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica. En su forma m\u00e1s avanzada, ese modelo encuentra una mejor expresi\u00f3n en el subimperialismo brasile\u00f1o, pero las tendencias all\u00ed cristalizadas se observan tambi\u00e9n en los dem\u00e1s pa\u00edses latinoamericanos, particularmente en aqu\u00e9llos que cuentan ya con un cierto grado de desarrollo industrial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera tendencia consiste en readecuar la estructura de la circulaci\u00f3n en el sentido de crear un mercado interior din\u00e1mico para la producci\u00f3n industrial. A trav\u00e9s de medidas que inciden en la pol\u00edtica salarial y de cr\u00e9dito, y utilizando el resorte de la inflaci\u00f3n, se transfieren entonces recursos desde los estratos bajos (o sea, la inmensa mayor\u00eda de la masa trabajadora) a las capas medias y altas, que est\u00e1n en condiciones de sustentar el mercado. En otras palabras, se acent\u00faa la redistribuci\u00f3n regresiva del ingreso. Esto equivale objetivamente a reconocer que los trabajadores de los pa\u00edses dependientes nada tienen que hacer en tanto que consumidores, y tienen que entenderse solamente como productores, como fuerza de trabajo a explotarse. El caso brasile\u00f1o es t\u00edpico en ese sentido. El r\u00e9gimen militar brasile\u00f1o, que representa de hecho la dictadura del gran capital en Brasil, ha reducido en los \u00faltimos a\u00f1os los salarios reales de la clase trabajadora cerca de la mitad. Simult\u00e1neamente, los sectores capitalistas y los sectores altos de la clase media han podido incrementar su consumo suntuario, su consumo de lujo, constituy\u00e9ndose en una esfera interna de circulaci\u00f3n relativamente din\u00e1mica para la producci\u00f3n industrial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una segunda tendencia, un segundo tipo de mecanismo que emplea el capital es la intervenci\u00f3n estatal. Se trata all\u00ed de hacer jugar al Estado ya no s\u00f3lo desde el punto de vista de promotor de ciertas inversiones de infraestructura, sino como creador de un mercado estatal, un mercado p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9sta se da mediante el aumento de la intervenci\u00f3n estatal en obras de infraestructura (hidroel\u00e9ctricas, carreteras, obras p\u00fablicas en general) lo que crea evidentemente toda una demanda estatal para la industria m\u00e1s sofisticada, sobre todo la industria pesada, sea mediante la orientaci\u00f3n del gasto estatal hacia el desarrollo de una industria que no tiene relaci\u00f3n con el consumo popular, al impulsarse la creaci\u00f3n de una industria b\u00e9lica. Por ejemplo, a partir de 1965 y en un principio para superar la crisis econ\u00f3mica entonces existente en el marco dela cual la industria automotriz no encontraba mercado para su producci\u00f3n, el Estado entr\u00f3 a hacer encomiendas crecientes a esa industria. Pero, al comprar su producci\u00f3n, no pod\u00eda comprar coches de paseo, el elemento fundamental en la producci\u00f3n automotriz. Sus encomiendas implicaron, entonces, exigir a la industria automotriz la producci\u00f3n de jeep, de tanques, de carros blindados para las Fuerzas Armadas. Esto explica en parte el aumento de los gastos militares que, implican en 1970 alrededor de mil millones de d\u00f3lares, aproximadamente una tercera parte del monto total de las exportaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tercera tendencia la dejo para el final, aunque tal vez deber\u00eda ponerla en primer lugar, ya que es la m\u00e1s importante. Cosiste en el esfuerzo por reemplazar la circulaci\u00f3n desde el mercado interno hacia el mercado externo. Es decir, ya no es exportar simplemente materia prima y alimentos, sino manufacturas, la producci\u00f3n industrial que no puede ser realizada totalmente en el mercado interno y que necesita crecer constantemente como consecuencia de la misma acumulaci\u00f3n de capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa producci\u00f3n busca el mercado externo, trata de desplazar su \u00f3rbita hacia el mercado mundial. Sin embargo, para un pa\u00eds como Brasil, la expansi\u00f3n comercial hacia el exterior de productos industriales no es f\u00e1cil. No es f\u00e1cil en la medida en que encuentra un mercado mundial ya dominado por los grandes pa\u00edses capitalistas. El Brasil va, entonces, a ofrecer a esos pa\u00edses capitalistas la posibilidad de obtener altas ganancias explotando una mano de obra barata \u2014y esa raz\u00f3n sirve para agudizar a\u00fan m\u00e1s el r\u00e9gimen de superexplotaci\u00f3n del trabajo\u2014 para obtener all\u00ed ganancias m\u00e1s altas que las que obtendr\u00edan en otra parte con el mismo tipo de equipamiento, a cambio de una participaci\u00f3n, una cuota en el mercado mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, se puede tomar como ejemplo el caso de Volkswagen. La filial m\u00e1s importante de Volkswagen alemana es la que opera en Sao Paulo; a principios del a\u00f1o pasado (1971), hubo un acuerdo entre la filial brasile\u00f1a de la Volkswagen y la Volkswagen alemana, en el sentido de que la primera se quede con el mercado latinoamericano. Ya anteriormente, para hacer frente a los problemas de realizaci\u00f3n de la Volkswagen brasile\u00f1a, se le hab\u00eda entregado una cuota en el mercado norteamericano. En suma, se busca la expansi\u00f3n comercial hacia el mercado mundial, pero se hace esto en base al capital extranjero, entreg\u00e1ndole una parte significativa de las ganancias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dej\u00e9 esa cuesti\u00f3n para el final porque, si analizamos las tres tendencias, los tres mecanismos, veremos que el primero, o sea la redistribuci\u00f3n regresiva del ingreso, es necesariamente un mecanismo limitado. \u00bfPor qu\u00e9? Porque no se puede hacer crecer indefinidamente esta capa privilegiada de consumo, esta \u201csociedad de consumo\u201d que existe al interior de la sociedad brasile\u00f1a, puesto que esa capa presupone una mano de obra fuertemente explotada y despose\u00edda. No se puede permitir a sectores de esa mano de obra participar en la \u201csociedad de consumo\u201d, sin desatar un proceso reivindicativo en el conjunto de la masa trabajadora, el cual pondr\u00eda en jaque la acumulaci\u00f3n basada en la superexplotaci\u00f3n del trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El segundo mecanismo, es decir, la creaci\u00f3n de mercado a trav\u00e9s de la intervenci\u00f3n estatal, ofrece mucho m\u00e1s posibilidades a corto plazo, lo que no es viable, en la medida en que nadie puede suponer el desarrollo del capitalismo sobre la base exclusiva de la demanda estatal. Es necesario que exista un campo de acumulaci\u00f3n de capital real y un campo real de circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas. El \u00fanico mecanismo, entonces, que a largo plazo podr\u00eda ofrecer la posibilidad de mantener la tasa de desarrollo, la tasa de acumulaci\u00f3n de capital, ser\u00eda precisamente la expansi\u00f3n comercial al exterior. Es decir, la \u00fanica salida del capitalismo dependiente brasile\u00f1o \u2014que por esto se caracteriza como un subimperialismo\u2014 es tratar de repetir la haza\u00f1a de las potencias imperialistas, pero intentarlo bajo el control, bajo el dominio de esas potencias imperialistas ya desarrolladas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo lo planteo as\u00ed, y no insisto m\u00e1s en el tema, en la medida en que ello nos obligar\u00eda a hacer un an\u00e1lisis detallado de lo que ha sido la pol\u00edtica expansionista brasile\u00f1a en los \u00faltimos ocho a\u00f1os. O bien, entrar a ver de manera mucho m\u00e1s detallada las posibilidades y las brechas que puede ofrecer hoy d\u00eda el mercado mundial para el surgimiento de un nuevo centro exportador de manufacturas. Simplemente se\u00f1alo que, si estudiamos las caracter\u00edsticas que ha asumido recientemente la divisi\u00f3n internacional del trabajo, podemos admitir que existe una cierta posibilidad. Es f\u00e1cil constatar que en 1970 ya no tenemos la divisi\u00f3n internacional del trabajo que reg\u00eda en 1870, cuando hab\u00eda, de un lado centros industriales, centros manufactureros y de otro lado, pa\u00edses agrarios o pa\u00edses mineros, productores de alimentos y materias primas. Vemos una gama mucho m\u00e1s compleja, con pa\u00edses que tienen econom\u00edas industriales a diferentes escalas, a diferentes etapas. Y vemos que la producci\u00f3n industrial en los pa\u00edses centrales pasa a requerir la existencia de centros industriales en otros pa\u00edses menos desarrollados. Por ejemplo el acero, hace 30 a\u00f1os atr\u00e1s, era un privilegio de los pa\u00edses dominantes, de los pa\u00edses centrales. El Brasil es hoy d\u00eda un pa\u00eds exportador de acero. No solamente pudo desarrollar una industria interna de acero, sino tambi\u00e9n exportarlo, aunque en peque\u00f1a cantidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 pasa a ser m\u00e1s importante para los pa\u00edses desarrollados? El control de ciertas etapas del proceso productivo, donde s\u00ed mantienen el monopolio; lo que es la electr\u00f3nica pesada, por ejemplo, o la industria qu\u00edmica. Pero, etapas menos sofisticadas de la producci\u00f3n industrial pueden ser transferidas a otros pa\u00edses y estos pa\u00edses deben participar de esas etapas de producci\u00f3n, plantearse necesariamente el problema de la escala del mercado. Una verdadera industria sider\u00fargica impone y exige un mercado bastante amplio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Creo que es mejor interrumpir aqu\u00ed la exposici\u00f3n y no entrar a analizar sus implicaciones de orden sociol\u00f3gico y pol\u00edtico. Eso tal vez lo pueda hacer, contestando algunas de las preguntas que ustedes quieran formular. Preferir\u00eda darles la ocasi\u00f3n de hablar un poco para romper la monoton\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Respuestas a preguntas del p\u00fablico<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>1. El problema de la llamada \u201cpoblaci\u00f3n marginal\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema del tiempo de trabajo, de los tiempos de trabajo al interior de la jornada de trabajo, no puede tomarse exclusivamente \u2014y Marx jam\u00e1s ha planteado eso\u2014 desde un punto de vista individual; o sea del trabajador individual. Hay que tener presente que, cuando Marx habla de que el obrero tiene un tiempo de trabajo necesario y un tiempo de trabajo excedente, etc., se refiere siempre a la poblaci\u00f3n trabajadora, que al fin y al cabo nosotros vamos a tener que jugar con t\u00e9rminos medios, esto es, un promedio. Me parece, que plantear una diferencia de fondo entre lo que podr\u00eda llamarse un sector marginal y un sector integrado, una clase fabril integrada a la producci\u00f3n, nos dificulta la visi\u00f3n real del problema. Debemos tomar al conjunto de la poblaci\u00f3n trabajadora que est\u00e9 en ese momento trabajando o desempleada; esto es lo correcto, y analizar entonces la manera por la cual la reducci\u00f3n real del tiempo de trabajo necesario repercute finalmente en el empleo. As\u00ed es como nosotros podemos entender el papel que est\u00e1 jugando esta poblaci\u00f3n desempleada o marginada. Para poner un ejemplo: es costumbre hablar entre los economistas de una tecnolog\u00eda \u201clabor saving\u201d (ahorradora de mano de obra), como si existiera otro tipo de tecnolog\u00eda. Como si el progreso t\u00e9cnico no fuera siempre, en cualquier circunstancia, menos esfuerzo f\u00edsico, menos tiempo para producir la misma cantidad de bienes. Ahora bien, \u00bfpor qu\u00e9 esto aparece como \u201clabor saving\u201d? porque ese progreso t\u00e9cnico va a ser tomado por el capitalista para reducir el n\u00famero de trabajadores (en t\u00e9rminos relativos), y para reducir la jornada de trabajo. Si hubiera reducci\u00f3n de la jornada de trabajo, y si se mantuviera la tasa de acumulaci\u00f3n, el aumento de productividad implicar\u00eda siempre aumento de empleo y mejores condiciones de trabajo para la mano de obra empleada. En la medida en que eso no es as\u00ed, y sobre todo en una econom\u00eda con altas tasas de trabajo excedente, con altas tasas de explotaci\u00f3n, como es el caso de los pa\u00edses dependientes, el resultado del progreso t\u00e9cnico es hacer que aumente constantemente la poblaci\u00f3n desempleada. Pero tenemos que contar con esta poblaci\u00f3n desempleada para determinar las condiciones generales de trabajo en la econom\u00eda y entender, adem\u00e1s que la existencia de esta poblaci\u00f3n desempleada es justamente lo que permite que la mano de obra empleada, la clase obrera existente, sea remunerada por debajo de su valor; ello se debe a la presi\u00f3n que esa mano de obra desocupada ejerce sobre el mercado de trabajo y a la producci\u00f3n de subsistencia que esa mano de obra engendra, con lo que lleva a abaratar realmente la fuerza de trabajo. Hay que ver el proceso en su conjunto, porque si lo tomamos en t\u00e9rminos individuales, llegaremos a escindir la poblaci\u00f3n trabajadora en la clase obrera y en la poblaci\u00f3n marginal, y eso no s\u00f3lo es una deformaci\u00f3n del an\u00e1lisis econ\u00f3mico, sino que lleva a implicaciones pol\u00edticas extremadamente graves.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>2. La clase obrera, dada la existencia de una poblaci\u00f3n que vive en condiciones infrahumanas \u00bfpuede considerarse como una clase privilegiada y solidaria con el sistema?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para contestar de manera bastante breve dir\u00e9 lo siguiente: el planteamiento de la forma de explotaci\u00f3n y de la tasa general de explotaci\u00f3n desde el punto de vista del conjunto de la masa trabajadora, nos lleva necesariamente a afirmar que la clase obrera no es una clase privilegiada, sino que, todo lo contrario, esa clase obrera es una clase superexplotada precisamente por la existencia de sectores miserables y m\u00e1s postergados al interior de la sociedad. Yo dir\u00eda que, en relaci\u00f3n a la clase obrera brasile\u00f1a, ella ser\u00e1 siempre superexplotada, en la medida en que existan esos amplios sectores desempleados, y que existan sectores de subsistencia. Como sosten\u00eda hace rato, eso es precisamente lo que crea las condiciones sobre las cuales puede operar el capital e imponer a la clase trabajadora un r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n mucho m\u00e1s violento. Es por tanto la clase obrera \u2014la que cuenta con mejores condiciones pol\u00edticas, econ\u00f3micas, sociales, para encabezar y dirigir un proceso revolucionario que derroque al r\u00e9gimen capitalista\u2014 la clase que tiene todo el inter\u00e9s en hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>3. \u00bfQu\u00e9 representa el subimperialismo brasile\u00f1o, con sus altas tasas de desarrollo econ\u00f3mico y su r\u00e9gimen pol\u00edtico represivo para el desarrollo del movimiento revolucionario?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tratar\u00e9 de contestar por lo menos aquellos puntos que me parecen m\u00e1s sustantivos, sin entrar a discutir si la concepci\u00f3n marxista sobre la tecnolog\u00eda es v\u00e1lida o no; esto ser\u00eda tema de otra discusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero yendo a los puntos sustantivos de lo que pude comprender de las preguntas, yo dir\u00eda que \u2014repitiendo un poco lo que se dijo hoy en la ma\u00f1ana\u2014 la culpa de los problemas no hay que buscarla en el an\u00e1lisis sino en la realidad, y la experiencia reciente del Brasil ha mostrado que el capitalismo dependiente puede encontrar en \u00e9l mismo condiciones que le permitan hacer frente a las contradicciones que su desarrollo plantea. Desde luego la manera como se resuelven esas contradicciones, las agudiza, y eso es lo que nos importa, cuando analizamos el desarrollo de un proceso capitalista. Es cierto que, a principios de la d\u00e9cada de los 60, se hablaba de la imposibilidad de un desarrollo capitalista aut\u00f3nomo, nacional. \u00bfQu\u00e9 quer\u00eda decir esto? \u00bfa qu\u00e9 iba referida la discusi\u00f3n? Era una manera de hacer frente a las expectativas reformistas de desarrollar, con base en una supuesta burgues\u00eda nacional independiente y contraria al imperialismo, un capitalismo nacional, aut\u00f3nomo, por tanto plantear como estrategia revolucionaria el frente \u00fanico de clases, la colaboraci\u00f3n de clases entre la burgues\u00eda y el proletariado. All\u00ed est\u00e1 el centro de la cuesti\u00f3n. S\u00ed algunos, reaccionando contra esto, dijeron que no exist\u00eda la burgues\u00eda, era su manera de enfrentar el problema. Yo no me hago cargo de ese tipo de enfoque, puesto que jam\u00e1s lo sostuve. M\u00e1s bien lo que se ha dicho \u2014es lo que en el fondo plantearon Gunder Frank y otros\u2014 es que esa burgues\u00eda argentina, no ten\u00edan la mayor capacidad de promover el desarrollo capitalista aut\u00f3nomo en los pa\u00edses dependientes al estilo del capitalismo cl\u00e1sico. Ahora bien, el an\u00e1lisis o las l\u00edneas de an\u00e1lisis que yo he tratado aqu\u00ed de presentar, nos indican que esa afirmaci\u00f3n era rigurosamente correcta. Es correcta en el sentido de que, cuando esta burgues\u00eda intenta superar las limitaciones con las cuales choca el desarrollo capitalista, tiene que someterse a\u00fan m\u00e1s al capitalismo internacional, tiene que abrir realmente el pa\u00eds a la inversi\u00f3n extranjera, tiene que promover la integraci\u00f3n del sistema productiva nacional con el sistema productivo de los pa\u00edses capitalistas centrales. Y solamente a partir de all\u00ed le es posible pensar en mantener su proceso de acumulaci\u00f3n de capital. En otras palabras, la acumulaci\u00f3n de capital en los pa\u00edses dependientes conlleva necesariamente la desnacionalizaci\u00f3n del pa\u00eds dependiente, conlleva necesariamente la imposibilidad de un desarrollo capitalista aut\u00f3nomo. Ese es el punto de vista a retener.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, \u00bfsignifica abrir la econom\u00eda nacional al capital extranjero? \u00bfqu\u00e9 significa hacer de la econom\u00eda nacional una base de operaci\u00f3n para los grandes consorcios financieros internacionales? Eso significa antes que nada, aumentar la tasa de explotaci\u00f3n en el interior de la econom\u00eda. Esa tasa de explotaci\u00f3n no alcanza solamente a la clase obrera, sino que va en aumento para aquellos sectores que normalmente son m\u00e1s explotados al interior de esa econom\u00eda: sobre todo los sectores campesinos. Cuando analizamos la transformaci\u00f3n que sufre actualmente la estructura agraria brasile\u00f1a vemos que lo que caracteriza esa transformaci\u00f3n no es ya, como en el pasado, la expropiaci\u00f3n o la toma de parte del producto de una mano de obra campesina, pero que segu\u00eda siendo campesina y que ten\u00eda la posibilidad de crear ciertos medios de subsistencia para su propio consumo, sino que lo que se da ahora es un proceso masivo de expropiaci\u00f3n de la tierra, que expulsa a la masa campesina de las tierras que trabajaba anteriormente, pero que no eran de su propiedad, y la obliga a agruparse en torno a centros urbanos del interior, donde ella pasa a vivir en funci\u00f3n de la posibilidad de trabajo temporal, ocasiona, en el campo. Siguen siendo trabajadores del campo pero totalmente proletarizados y en condiciones de explotaci\u00f3n mucho m\u00e1s violentas, una vez que ya no disponen siquiera de la v\u00e1lvula de escape que les permit\u00eda su econom\u00eda de subsistencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si tomamos esas cosas en consideraci\u00f3n, la conclusi\u00f3n a que llegamos desde el punto de vista de las contradicciones entre el capital y el trabajo, entre las clases dominantes y las clases trabajadoras de la ciudad y el campo no hacen sino agudizarse, y se agudizan de manera extremadamente violenta. De donde se puede ver la necesidad para la clase dominante de contar con el reforzamiento del aparato represivo del estado, y recurrir incluso a formas de fascistizaci\u00f3n, a formas de opresi\u00f3n fascistas. Eso nos est\u00e1 mostrando que el desarrollo capitalista, que puede tener lugar en esas econom\u00edas, es un desarrollo que agrava a un ritmo acelerado las contradicciones de clase y las lleva a aquel punto en que efectivamente no tienen ninguna posibilidad de conciliaci\u00f3n. En consecuencia, la imposibilidad del reformismo es m\u00e1s evidente que nunca, y quienquiera que sea reformista hoy d\u00eda en Am\u00e9rica Latina, materialmente no entiende cu\u00e1l es el proceso de acumulaci\u00f3n de capital que se da en esos pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero hay m\u00e1s: no podemos limitar el an\u00e1lisis puramente nacional, tendremos que ver esa agudizaci\u00f3n de contradicciones que no se va a dar solamente en la econom\u00eda nacional brasile\u00f1a, sino que va a ser necesariamente exportada a los otros pa\u00edses sobre los cuales el subimperialismo brasile\u00f1o logra alg\u00fan medio de presi\u00f3n, de dominaci\u00f3n. Ejemplo t\u00edpico es el caso de Bolivia, donde de hecho quien se jug\u00f3 hasta las \u00faltimas consecuencias para el golpe militar fueron los militares brasile\u00f1os, m\u00e1s que Estados Unidos. \u00bfQu\u00e9 ha resultado del golpe militar boliviano? Una mayor represi\u00f3n de las masas bolivianas, una mayor opresi\u00f3n del capital sobre el trabajo. No nos quedemos s\u00f3lo en Am\u00e9rica Latina. La necesidad de expansi\u00f3n comercial que experimenta hoy d\u00eda Brasil, lo hace volverse tambi\u00e9n hacia \u00c1frica. Pero \u00bfA qui\u00e9n va a buscar a \u00c1frica? \u00bfCu\u00e1les son sus puntos de apoyo para lograr una expansi\u00f3n en el mercado africano? \u00c1frica del Sur y Portugal. Es decir, el estado represivo brasile\u00f1o va a buscar aquellos reg\u00edmenes m\u00e1s represivos, m\u00e1s brutales que se ( &nbsp;&nbsp;) en \u00c1frica y va a aliarse con ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El resultado del capitalismo dependiente es una agudizaci\u00f3n acelerada de las contradicciones de clase. \u00bfEso nos plantea problemas? Claro que nos plantea problemas, de la misma manera como el desarrollo del fascismo en Europa plante\u00f3 problemas al movimiento revolucionario. No obstante, la soluci\u00f3n a que nosotros podemos llegar no vendr\u00e1 si cerramos los ojos a esa realidad, sino si reconocemos que esa realidad existe y que hay que destruirla. S\u00f3lo a partir de all\u00ed podemos plantearnos una estrategia revolucionaria que est\u00e9 realmente articulada con el desarrollo de las contradicciones del capitalismo dependiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa estrategia revolucionaria va a encontrar enormes dificultades para desarrollarse, puesto que se enfrenta a un Estado m\u00e1s estructurado, a un Estado m\u00e1s represivo, a una clase dominante m\u00e1s unificada en torno de su Estado. Pero por otra parte, esa estrategia revolucionaria tiene la posibilidad de jugar, de utilizar contradicciones de clase que van en constante agravamiento, que se agudizan constantemente, y es un desaf\u00edo entonces para los (*) revolucionarios saber enfrentar esa realidad, saber hacer frente a la agudizaci\u00f3n de esas contradicciones para, en funci\u00f3n de ellas, plantearse el derrocamiento de ese sistema. Ya no hay que plantear su reforma, hay que plantear su destrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si consideramos la situaci\u00f3n de los pa\u00edses que, en otras circunstancias, guardando todas las diferencias, han podido hacer su revoluci\u00f3n, vamos a ver que es precisamente cuando las contradicciones de clase son m\u00e1s agudas que esa revoluci\u00f3n es m\u00e1s posible. Tenemos el caso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, tomemos el caso de Cuba. No eran absolutamente democracias parlamentarias, reg\u00edmenes reformistas en los que el proletariado andaba de la mano de la burgues\u00eda. Eran reg\u00edmenes extremadamente represivos, en la que la acumulaci\u00f3n de capital se hac\u00eda siempre a costa de una mayor explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo, y peor que eso los revolucionarios encontraban el terreno propicio para desarrollar su acci\u00f3n revolucionaria. Pienso que eso es v\u00e1lido hoy para el Brasil, pienso que es v\u00e1lido para Am\u00e9rica Latina y para todos los pa\u00edses dependientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>4. Cu\u00e1l es la importancia del an\u00e1lisis te\u00f3rico para la formulaci\u00f3n de la estrategia revolucionaria?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un aspecto de la intervenci\u00f3n del compa\u00f1ero Salvati que merece reparos. Seg\u00fan entend\u00ed, al compa\u00f1ero Salvati no le parece bien que se haga la divisi\u00f3n entre las dos etapas del ciclo de capital, y es rigurosamente lo que hace Marx al analizar el ciclo del capital, cuando distingue claramente la fase de la circulaci\u00f3n de la fase de la producci\u00f3n. Es justamente a partir de esa distinci\u00f3n que Marx establece en&nbsp;<em>El Capital<\/em>, y a\u00fan m\u00e1s ampliamente en los&nbsp;<em>Grundrisse<\/em>, algunos elementos de su teor\u00eda del subconsumo, que no lleg\u00f3 jam\u00e1s a desarrollar totalmente. Pero la base para hacerlo est\u00e1 all\u00ed, en esa distinci\u00f3n entre el productor y el consumidor en el marco del ciclo del capital. Me parece, sin embargo, que no es ahora la ocasi\u00f3n de profundizar en la discusi\u00f3n del tema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cuesti\u00f3n de fondo de la intervenci\u00f3n de Salvati es la de que no cabr\u00eda, a partir del an\u00e1lisis de esa naturaleza, llegar a afirmar la no validez de la alternativa reformista o alternativa revolucionaria, y eso es lo que deber\u00eda definirse exclusivamente en el plano pol\u00edtico. Yo no estoy de acuerdo; si para algo sirve el an\u00e1lisis es para orientar la opci\u00f3n pol\u00edtica, la opci\u00f3n revolucionaria. Si nosotros tuvi\u00e9ramos en Am\u00e9rica Latina la posibilidad de un desarrollo capitalista aut\u00f3nomo, es evidente que las opciones reformistas seguir\u00edan siendo pol\u00edticamente v\u00e1lidas, y no podr\u00edamos descartar la posibilidad de avanzar en el desarrollo de la sociedad durante cierto periodo, echando mano de m\u00e9todos reformistas. Ahora bien, si analizamos el problema tal como yo trat\u00e9 de plantearlo aqu\u00ed, eso nos llevar\u00eda a la conclusi\u00f3n opuesta: la de que la soluci\u00f3n reformista no tiene la menor posibilidad de abrir nuevas v\u00edas de desarrollo a la sociedad latinoamericana tal como existe hoy, sino m\u00e1s bien lleva inmediatamente a esa sociedad a una crisis estructural y coyuntural, crisis que pone inmediatamente como opci\u00f3n, no la reforma y la revoluci\u00f3n, sino la revoluci\u00f3n y la contrarrevoluci\u00f3n. El ejemplo claro de esto es Brasil, donde a principios de la d\u00e9cada de los a\u00f1os sesenta se intent\u00f3 plantear un camino de desarrollo aut\u00f3nomo a trav\u00e9s de ciertas reformas \u2014reforma agraria, distribuci\u00f3n del ingreso, nacionalizaci\u00f3n de un sector p\u00fablico m\u00e1s importante, l\u00edmites a la inversi\u00f3n extranjera, apertura de relaciones comerciales y diplom\u00e1ticas con los pa\u00edses socialistas\u2014 pero lo que se logr\u00f3 realmente fue acelerar el proceso de crisis en la econom\u00eda brasile\u00f1a. O sea, la estructura fue puesta en jaque en su funcionamiento y entr\u00f3 a estallar, por as\u00ed decirlo. En ese momento, la opci\u00f3n que nosotros enfrentamos en Brasil no era ya la posibilidad de tomar un camino reformista, sino avanzar hacia un camino realmente revolucionario, que entrara a cambiar radicalmente esa estructura econ\u00f3mica. La otra opci\u00f3n que fue la que realmente se impuso, era permitir al gran capital nacional e internacional resolver el problema a su favor, reestructurar esa econom\u00eda en funci\u00f3n de sus intereses, imponiendo una superexplotaci\u00f3n mucho m\u00e1s violenta, desnacionalizando la econom\u00eda, abriendo campo libre a la acumulaci\u00f3n de capital y centrando el pa\u00eds de manera mucho m\u00e1s firme en el \u00e1rea de influencia imperialista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>Ruy Mauro Marini<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:19px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-b9b4ea97\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-c89a10fd\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-4a359200\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-18117193-52df-4adf-a5ad-a104d097709c\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1972\/09\/21-La-acumulacio\u0301n-capitalista-dependiente.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La acumulacio\u0301n capitalista dependiente<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Intervenci\u00f3n en el Encuentro de Economistas Latinoamericanos e Italianos, Roma, septiembre 1972. Publicado en 1973 por el Centro de Estudios Socioecon\u00f3micos (CESO) de la Universidad de Chile. Reimpresi\u00f3n del Comit\u00e9 de Publicaciones de&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1964,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"_ti_tpc_template_sync":false,"_ti_tpc_template_id":"","footnotes":""},"categories":[],"tags":[25,18],"class_list":["post-1221","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-25","tag-articulos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1221","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1221"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1221\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3349,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1221\/revisions\/3349"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1964"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1221"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1221"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1221"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}