{"id":1288,"date":"1974-01-01T19:17:52","date_gmt":"1974-01-01T19:17:52","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=1288"},"modified":"2022-03-23T16:56:18","modified_gmt":"2022-03-23T16:56:18","slug":"reforma-y-revolucion-una-critica-a-lelio-basso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=1288","title":{"rendered":"Reforma y Revoluci\u00f3n:  una cr\u00edtica a Lelio Basso"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/2017092618244658037-edited-e1645724545175.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1947\" width=\"659\" height=\"328\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/2017092618244658037-edited-e1645724545175.jpg 521w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/2017092618244658037-edited-e1645724545175-300x149.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: Acerca de la transici\u00f3n al socialismo, varios autores, Ediciones Periferia, Buenos Aires, Argentina, 1974.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">En el Symposium sobre &#8220;La transici\u00f3n al socialismo y la experiencia chilena&#8221;, realizado por el Centro de Estudios Socio-Econ\u00f3micos de la Universidad de Chile y el Centro de Estudios de la Realidad Nacional de la Universidad Cat\u00f3lica en octubre del a\u00f1o pasado&nbsp;<sup>1<\/sup>, Lelio Basso pronunci\u00f3 una conferencia que se titulaba &#8220;El uso de la legalidad en la transici\u00f3n al socialismo&#8221;. Tuve ocasi\u00f3n de plantearle al mismo Basso, en esa oportunidad, mis objeciones a lo que \u00e9l sustentaba, objeciones que se vertieron despu\u00e9s en un texto de circulaci\u00f3n interna <sup>2<\/sup>. No volver\u00eda hoy al tema si los planteamientos de Basso no hubieran tenido repercusi\u00f3n favorable en ciertos sectores de la izquierda chilena, los cuales han visto en ellos una justificaci\u00f3n te\u00f3rica, establecida en el terreno del marxismo, a determinadas concepciones pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>No pretendo enfocar aqu\u00ed esas concepciones ni tampoco polemizar con los que las defienden. Mi \u00fanico prop\u00f3sito es demostrar que, cualquiera que sea el valor pol\u00edtico de los planteamientos de Basso, ellos se hacen totalmente fuera del campo del marxismo y, a\u00fan m\u00e1s, en contradicci\u00f3n flagrante can sus principios fundamentales. Para esto, respetar\u00e9 el rechazo que Basso manifest\u00f3 a las obras de Marx anteriores a 1859, aunque no est\u00e9 de acuerdo en ello. No puedo, empero, hacer lo mismo en lo que se refiere a Kautsky, Lenin y dem\u00e1s autores marxistas. De hecho, las tesis de Basso se enmarcan de manera definida en la controversia entre los marxistas a prop\u00f3sito del tema reforma o revoluci\u00f3n, pol\u00e9mica que se agudiz\u00f3 a fines del siglo pasado, cuando Bernstein dio a conocer sus planteamientos revisionistas. Recurrir a dichos autores es por tanto no s\u00f3lo justificable, sino que necesario.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, me excuso por lo extenso de las citas, pr\u00e1ctica que no suelo emplear; sin embargo, mi intenci\u00f3n en este peque\u00f1o trabajo no es la de presentar algo nuevo, sino tan s\u00f3lo restablecer el punto de vista del marxismo revolucionario sobre el tema abordado por Basso.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>La l\u00f3gica &#8220;socializante&#8221;<\/h2>\n\n\n\n<p>Independientemente de las reflexiones de inter\u00e9s que present\u00f3 el discurso de Basso sobre la manera c\u00f3mo la lucha de clases incide en el derecho burgu\u00e9s, nos encontramos all\u00ed con cosas verdaderamente extra\u00f1as para un marxista. La m\u00e1s notoria es que la acci\u00f3n que el proletariado ejerce sobre la legislaci\u00f3n burguesa, imprimi\u00e9ndole su sello de clase, no se traduce, como siempre se ha cre\u00eddo, en reformas, sino en elementos de la l\u00f3gica socializante que han sido progresivamente introducidos en el ordenamiento jur\u00eddico. Esta idea, repetida hasta la saciedad, nace del planteamiento de Basso, seg\u00fan el cual la sociedad capitalista es el campo donde se enfrentan dos l\u00f3gicas: la de las relaciones sociales, encarnadas en la burgues\u00eda, y la de las fuerzas productivas, protagonizadas por el proletariado. \u00a1Sorprendente aplicaci\u00f3n del famoso pasaje del pr\u00f3logo de Marx a la&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>!<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario tener presente que la expresi\u00f3n &#8220;l\u00f3gica&#8221; no es un simple recurso ret\u00f3rico, sino un concepto que se registra a lo largo de todo el texto. Por otra parte, a lo que Basso alude con su doble l\u00f3gica no es, como se podr\u00eda suponer, de acuerdo a las primeras p\u00e1ginas del texto de su conferencia, a la contradicci\u00f3n entre la burgues\u00eda y el proletariado. Ello, evidentemente, no permitir\u00eda hablar de dos l\u00f3gicas, sino de una sola l\u00f3gica contradictoria, de un proceso comandado por el antagonismo en sus dos polos: en el curso de su desarrollo, el proceso llevar\u00eda al sistema a un punto de ruptura y forzar\u00eda a la sociedad a superarlo para ingresar a una nueva etapa, regida por una l\u00f3gica distinta&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>3<\/sup>. No se trata tampoco para Basso de la dial\u00e9ctica estructuralista de Balibar, relativa al enfrentamiento de dos estructuras de relaciones de producci\u00f3n, que definir\u00eda la transici\u00f3n del feudalismo al capitalismo y, en general, toda fase de transici\u00f3n&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>4<\/sup>. Ser\u00eda, en efecto, excesivo negar la existencia del modo de producci\u00f3n capitalista y convertirlo en un sistema, ya no transitorio (que esto s\u00ed el capitalismo lo es), sino de transici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea de Basso es otra: en el seno mismo del sistema capitalista se da &#8220;una l\u00f3gica antag\u00f3nica al sistema&#8221;, &#8220;la l\u00f3gica socializante que resulta del desarrollo de las fuerzas productivas&#8221;. El proceso revolucionario se entiende as\u00ed &#8220;como conflicto permanente de momentos contradictorios presentes en la estructura y superestructura de la sociedad burguesa, y como construcci\u00f3n progresiva de los elementos de la nueva sociedad que de ese proceso resultan&#8221;. Hemos llegado as\u00ed al punto en que la tesis de las dos l\u00f3gicas muestra su alcance pol\u00edtico: el proceso revolucionario se ve reducido a un proceso de reformas obtenidas en el seno mismo de la sociedad burguesa. El problema central de toda pol\u00edtica revolucionaria, la conquista del poder pol\u00edtico, aparece como una simple condici\u00f3n para que la &#8220;l\u00f3gica socializante&#8221; someta as\u00ed a la l\u00f3gica capitalista dominante&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>5<\/sup>. Basso cree haber resuelto as\u00ed el problema de la transici\u00f3n pac\u00edfica y, en consecuencia, el de la revoluci\u00f3n pac\u00edfica. El nuevo sistema de relaciones sociales se gesta dentro del anterior, a trav\u00e9s del proceso de reformas. Cuando el proletariado llega al poder (Basso no entra en detalles sobre la manera c\u00f3mo esto se da), se trata para \u00e9ste simplemente de afirmar algo ya existente, sin dolor y sin pena. Dejemos la palabra al propio Basso:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8220;La presencia a la cabeza del pa\u00eds de fuerzas animadas por la clara voluntad de dirigir este proceso en un sentido revolucionario, da a todos los elementos antag\u00f3nicos un punto preciso de referencia y de coordinaci\u00f3n que permite dar cuerpo y sustancia a la l\u00f3gica socializante que resulta del desarrollo de las fuerzas productivas. De ese modo esta l\u00f3gica asume finalmente el rol de eje de cristalizaci\u00f3n de todos los elementos que deben concurrir a la formaci\u00f3n de la nueva sociedad socialista&#8221;.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Si Basso es extremadamente cauto cuando se trata de dar explicaciones, sobre c\u00f3mo se produce el milagro del poder popular, es expl\u00edcito en su formal condena de la conquista violenta del poder. Observamos que, en caso de la conquista pac\u00edfica del poder, se habla con eufemismos: \u201ccuando la direcci\u00f3n pol\u00edtica del pa\u00eds pasa a manos de las fuerzas populares\u201d, \u201cla presencia a la cabeza del pa\u00eds de fuerzas&#8221;, etc\u00e9tera. En el caso contrario, se emplea claramente la expresi\u00f3n &#8220;conquista del poder&#8221;:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8220;Destaco que lo que distingue el verdadero revolucionario del reformista no es la lucha por la conquista violenta del poder, sino la capacidad de intervenir subjetivamente en los procesos objetivos del desarrollo de la sociedad, subordinando todo momento t\u00e1ctico a una estrategia global socialista rigurosa&#8221;.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>La frase podr\u00eda considerarse correcta en abstracto, siempre y cuando nos entendi\u00e9ramos sobre qu\u00e9 es una &#8220;estrategia socialista rigurosa&#8221;. En el marco de la lucha de clases que se desarrolla en la sociedad capitalista, su objetivo central es necesariamente la conquista del poder, y ser\u00e1n las circunstancias las que determinar\u00e1n su car\u00e1cter pac\u00edfico o violento. En el plano en que sit\u00faa su an\u00e1lisis, a Basso no le deber\u00eda, pues, preocupar tanto la forma c\u00f3mo se lleva a cabo la conquista del poder, sino m\u00e1s bien el poder para proceder al cambio radical de la vieja sociedad \u2014como lo hizo Marx en el texto que sirve de principal apoyo a Basso.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>El mensaje inaugural de la Internacional<\/h2>\n\n\n\n<p>Por cierto, el cambio de la vieja sociedad no consiste tan s\u00f3lo en hacer cristalizar los elementos que han de conformar la sociedad socialista, sino tambi\u00e9n en la destrucci\u00f3n de las estructuras de explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n que se oponen a su surgimiento. No plantearlo as\u00ed lleva, como lo veremos, a borrar las fronteras entre la reforma y la revoluci\u00f3n. Conviene, antes de orientarnos en esa direcci\u00f3n, establecer c\u00f3mo los autores marxistas plantearon el problema.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Reforma y revoluci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Es Kautsky quien plantea el problema con mayor claridad. En 1902, refiri\u00e9ndose a la revoluci\u00f3n francesa, escribe:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8220;La revoluci\u00f3n hab\u00eda sido precedida de una serie de intentos reformistas, particularmente los de Turgot, para no citar los m\u00e1s conocidos, y esos intentos ten\u00edan, bajo muchos aspectos, el mismo objetivo que deber\u00eda orientar despu\u00e9s a la revoluci\u00f3n. Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 distingue las reformas de las medidas an\u00e1logas tomadas por los poderes revolucionarios? El hecho de que las segundas resultaban de la conquista del poder pol\u00edtico por una nueva clase. All\u00ed reside la diferencia esencial entre las reformas y una revoluci\u00f3n&#8221;.<meta charset=\"utf-8\"><sup>6<\/sup><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En lo sucesivo, Kautsky se hace m\u00e1s expl\u00edcito:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8220;Medidas tendientes a adoptar las superestructuras pol\u00edtica y jur\u00eddica de la sociedad a condiciones econ\u00f3micas nuevas son reformas, si emanan de las clases que, hasta entonces, han ejercido en la sociedad la soberan\u00eda pol\u00edtica y econ\u00f3mica. Son tambi\u00e9n reformas si en vez de haber sido acordadas de buen grado, fueron arrancadas por un esfuerzo de las clases dominadas, o simplemente impuestas por la fuerza de las circunstancias. Inversamente, son fases de una revoluci\u00f3n si son la obra de una clase que, hasta entonces oprimida pol\u00edtica y econ\u00f3micamente, acaba de conquistar el poder pol\u00edtico y lo emplea, como es necesario y, adem\u00e1s, fatal, para metamorfosear en su provecho, lenta o r\u00e1pidamente, la totalidad de las superestructuras pol\u00edtica y jur\u00eddica, e instituir nuevos modos de relaciones sociales.\u201d<meta charset=\"utf-8\"><sup>7<\/sup><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Como se ve, el texto de Kautsky establece, con meridiana claridad, no s\u00f3lo la diferencia entre las reformas y la revoluci\u00f3n, sino tambi\u00e9n el hecho de que las transformaciones superestructurales siguen, no preceden a la revoluci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea se encuentra tambi\u00e9n expresada por Rosa Luxemburgo, quien establece una relaci\u00f3n hist\u00f3rica a\u00fan m\u00e1s precisa para los procesos reformistas y revolucionarios:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8220;Cada constituci\u00f3n pol\u00edtica es el producto de una revoluci\u00f3n. En la historia de las clases, la revoluci\u00f3n es el acto de creaci\u00f3n pol\u00edtica, mientras la legislaci\u00f3n es la expresi\u00f3n pol\u00edtica de la vida de una sociedad que ha surgido ya. La lucha por las reformas no genera su propia fuerza independientemente de la revoluci\u00f3n. Durante cada per\u00edodo hist\u00f3rico, la lucha por las reformas se lleva a cabo s\u00f3lo en el sentido indicado por el \u00edmpetu de la \u00faltima revoluci\u00f3n; y contin\u00faa en tanto que el impulso de ella sigue haci\u00e9ndose sentir. O, para decirlo m\u00e1s concretamente, en cada per\u00edodo hist\u00f3rico la lucha por las reformas se lleva a cabo solamente dentro del marco de la forma social creada por la \u00faltima revoluci\u00f3n. He aqu\u00ed el meollo del problema&#8221;.<meta charset=\"utf-8\"><sup>8<\/sup> <\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Para Rosa Luxemburgo, las reformas no tienen como efecto crear los \u201celementos\u201d de la nueva sociedad dentro de la vieja, sino tan s\u00f3lo mejorar las condiciones a partir de las cuales la clase que niega a la sociedad existente acumula fuerzas para liquidar esa sociedad<sup> 9<\/sup> . Es a partir de este punto de vista que ella ataca las posiciones sustentadas por Bernstein (el reformismo moderno no hace m\u00e1s que resucitar a Bernstein), quien pretend\u00eda liquidar progresivamente el sistema capitalista mediante reformas legislativas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al contestar la concepci\u00f3n bernsteiniana, Rosa Luxemburgo (en una l\u00ednea que ser\u00eda retomada m\u00e1s tarde por Lukacs) se plantea precisamente el problema de si es posible que las relaciones socialistas empiecen a engendrarse a\u00fan dentro del sistema capitalista, del mismo modo como \u00e9ste se gest\u00f3 dentro del m\u00f3do de producci\u00f3n anterior, ya que tal posibilidad constituye la condici\u00f3n&nbsp;<em>sine qua non<\/em>&nbsp;de la transici\u00f3n pac\u00edfica. Despu\u00e9s de constatar que &#8220;cuando consideramos a cuesti\u00f3n desde el punto de vista abstracto, y no hist\u00f3rico, podemos imaginar (en vista de las anteriores relaciones de clases) un paso legal, seg\u00fan el m\u00e9todo reformista, de la sociedad feudal a la sociedad burguesa&#8221;&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>10<\/sup>, Rosa Luxemburgo niega enf\u00e1ticamente que esa posibilidad exista, cuando se trata de la transici\u00f3n del capitalismo al socialismo. Y va a\u00fan m\u00e1s lejos:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&nbsp;&#8220;Es una nota peculiar del orden capitalista, que en \u00e9l los elementos de la sociedad futura adquieran primero, en su desarrollo, una forma que no se acerca al socialismo, sino por el contrario, se alelaja m\u00e1s y m\u00e1s de \u00e9l&#8221;.&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>11<\/sup><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Hecho evidente para cualquier persona que no pretenda ver en la naci\u00f3n capitalista moderna m\u00e1s desarrollada, Estados Unidos, la forma m\u00e1s desarrollada de la &#8220;l\u00f3gica socializante&#8221; de Basso, sino la expresi\u00f3n por excelencia de todo aquello contra lo que lucha un verdadero revolucionario, es decir, la explotaci\u00f3n, la violencia y la degeneraci\u00f3n propias de la sociedad capitalista, que el imperialismo lleva a sus \u00faltimas consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p>En un plano mas inmediato, es lo mismo que Kautsky indica:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8220;Este idilio (Kautsky se refiere al que proponen los &#8220;enemigos del m\u00e9todo revolucionario&#8221;, RMM) s\u00f3lo tiene validez si se admite que uno de los t\u00e9rminos de la oposici\u00f3n, el proletariado, es el \u00fanico cuya fuerza crece, mientras que el otro, la burgues\u00eda, permanece en su situaci\u00f3n anterior. En esta hip\u00f3tesis, el proletariado debe naturalmente triunfar progresivamente, a\u00fan sin revoluci\u00f3n, sobre la burgues\u00eda y expropiarla de modo insensible.<\/p><p>&#8220;Pero las cosas cambian si se considera el otro polo. Se ve entonces que la burgues\u00eda crece en poder. Cada progreso del proletariado la impulsa a desarrollar nuevas fuerzas, a inventar y emplear nuevos modos de resistencia y opresi\u00f3n. Si se examina incompletamente la situaci\u00f3n, no se ve sino la evoluci\u00f3n progresiva hacia el socialismo. Pero, en realidad, masas de combatientes cada vez m\u00e1s compactas se organizan. Las armas que se crean y se emplean son cada vez m\u00e1s poderosas, el campo de batalla se ampl\u00eda constantemente. La lucha de clases no desaparece, el capitalismo no es absorbido por el socialismo. Muy al contrario, la lucha se reproduce con una amplitud cada vez mayor; cada victoria, cada derrota tienen consecuencias cada vez m\u00e1s profundas.&#8221;&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>12<\/sup><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Un planteamiento de Lenin<\/h2>\n\n\n\n<p>Lenin combati\u00f3 constantemente el reformismo y toda forma de pacifismo social. Son muchos los textos en que me podr\u00eda apoyar para aclarar su punto de vista. Me limitar\u00e9 a uno de los planteamientos m\u00e1s novedosos que se han hecho, en la literatura marxista, sobre el problema de las reformas. Me refiero a&nbsp;<em>La importancia del oro ahora y despu\u00e9s de la victoria del socialismo<\/em>, de noviembre de 1921&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>13<\/sup>, escrito cuando Lenin libraba una fuerte lucha por una pol\u00edtica de repliegue, que \u00e9l llamaba sin ambages &#8220;reformista&#8221; (p. 94).<\/p>\n\n\n\n<p>En este texto, notable bajo varios puntos de vista, en que hace un balance de la revoluci\u00f3n rusa en la celebraci\u00f3n de su cuarto aniversario, Lenin se dedica a clarificar el concepto de reforma, a la luz del hecho nuevo que representaba el poder de los soviets:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8220;La relaci\u00f3n entre las reformas y la revoluci\u00f3n fue definida de modo exacto y acertado s\u00f3lo por el marxismo, si bien Marx no pudo ver esta relaci\u00f3n m\u00e1s que en forma unilateral, o sea, en las condiciones que imperaban antes del primer triunfo m\u00e1s o menos s\u00f3lido, m\u00e1s o menos duradero del proletariado, aunque sea s\u00f3lo en un pa\u00eds. En esas condiciones, la base de una relaci\u00f3n acertada era \u00e9sta: las reformas son el producto subsidiario de la lucha revolucionaria de clase del proletariado.\u201d (p. 100)<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Se\u00f1ala m\u00e1s adelante:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8220;En el terreno de los principios, el problema sigue planteado del mismo modo, pero en cuanto a las formas aparece una modificaci\u00f3n, que Marx no pudo prever y que s\u00f3lo se puede comprender en base a la filosof\u00eda y a la pol\u00edtica marxista.&#8221; (p. 100)<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Y conclu\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8220;Antes del triunfo del proletariado, las reformas son un producto&nbsp; subsidiario de la lucha de clases revolucionaria. Despu\u00e9s, constituyen, adem\u00e1s, en el pa\u00eds en que aqu\u00e9l ha triunfado (aunque en el plano internacional sigan siendo un producto subsid\u00edario), una tregua necesaria y leg\u00edtima en los casos en que es evidente que las fuerzas sometidas a la m\u00e1xima tensi\u00f3n no bastaban para dar tal o cual paso revolucionario.\u201d (p. 101)<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Se observa que, en la concepci\u00f3n de Lenin, la revoluci\u00f3n constituye el mismo principio b\u00e1sico de periodizaci\u00f3n que en la de Rosa Luxemburgo. Asimismo, las reformas son un producto subsidiario de la lucha de clases revolucionaria: lo fundamental es la lucha revolucionaria, la lucha por la conquista del poder. Lo novedoso est\u00e1 en que Lenin atribuye a las reformas el car\u00e1cter de elemento t\u00e1ctico, para ser utilizado por el proletariado victorioso en su estrategia de transformaci\u00f3n revolucionaria de la sociedad. No se ve all\u00ed sombra alguna de los elementos de un nuevo orden social, nada que se parezca a una &#8220;l\u00f3gica socializante&#8221; en el periodo previo a la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Marx y la reforma<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00bfSer\u00eda falsa la afirmaci\u00f3n de Lenin en el sentido de que \u00e9ste era el planteamiento de Marx? Intentemos responder a esa cuesti\u00f3n, empezando por distinguir la lucha reivindicativa del proletariado, por un lado, y las reformas legislativas a que ella puede dar luagar, de otro. Si no lo hacemos as\u00ed, podemos llegar hasta donde llega Basso, cuando afirma que &#8220;los aumentos salariales son indudablemente reformas estructurales&#8221;.&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>14<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Es evidente que, llegados a este punto, en que los aumentos salariales son reformas, mientras que las reformas significan, como vimos, no s\u00f3lo lo mismo que proceso revolucionario, sino tambi\u00e9n transici\u00f3n al socialismo, zozobramos en la m\u00e1s completa confusi\u00f3n, en cuyo seno s\u00f3lo una cosa es cierta: se ha abandonado definitivamente el campo del marxismo. Empecemos por restablecer el planteamiento de Marx sobre la cuesti\u00f3n salarial.<\/p>\n\n\n\n<p>En&nbsp;<em>Salario, precio y ganancia<\/em>&nbsp;(1865), dice Marx:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8220;Peri\u00f3dicamente, los trabajadores se oponen a una reducci\u00f3n de salarios; peri\u00f3dicamente, tratan de obtener un aumento de salarios. Esas luchas, como vimos, son inseparables del r\u00e9gimen asalariado, donde el trabajo es asimilado a las mercanc\u00edas, y en consecuencia, sometido a las leyes que regulan el movimiento general de los precios.&#8221;&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>15<\/sup><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/images-1-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1945\" width=\"262\" height=\"337\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el resultado de esas luchas? se pregunta Marx. Simplemente, &#8220;el trabajo, como toda mercanc\u00eda, ver\u00e1 a la larga su precio de mercado ajustarse a su valor&#8221; (p. 527, subrayado por Marx). En efecto, siendo el salario &#8220;el pago del trabajo de acuerdo a su valor o a precios que divergen de \u00e9ste&#8221;&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>16<\/sup>, s\u00f3lo mediante la lucha del proletariado las variaciones que implican tales divergencias pueden compensarse, haciendo que el salario tienda a coincidir con el valor de la fuerza de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>En suma: los aumentos salariales no son sino una expresi\u00f3n \u2014en lo referente a esa mercanc\u00eda espec\u00edfica que es la fuerza de trabajo\u2014 de la ley de la oferta y la demanda, es decir, de esa misma ley en que se basa la econom\u00eda pol\u00edtica del capital, de acuerdo a la expresi\u00f3n de Marx en&nbsp;<em>Mensaje inaugural de la Internacional<\/em>, que tanto impacto a Lelio Basso.<\/p>\n\n\n\n<p>Se hace as\u00ed evidente que la idea de que los aumentos salariales sean reformas estructurales es totalmente extra\u00f1a al marxismo. No lo es, sin embargo, la importancia de las reformas, entendidas como modificaciones introducidas en el ordenamiento jur\u00eddico capitalista mediante la presi\u00f3n de las masas \u2014y es a esto a lo que alude Marx cuando se refiere, en el mencionado mensaje, a la &#8220;victoria de un principio&#8221;. Pero, insistamos en ello: la importancia real de las reformas es que constituyen productos subsidiarios de la lucha revolucionaria del proletariado.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en la medida en que lleva adelante esa lucha, c\u00f3mo el proletariado realiza su desarrollo hist\u00f3rico, que es simult\u00e1neamente el desarrollo del sistema capitalista mismo. Como lo se\u00f1ala el &#8220;Marx maduro&#8221;, citando al &#8220;joven Marx&#8221; del&nbsp;<em>Manifiesto Comunista<\/em>, al cerrar el primer volumen de&nbsp;<em>El Capital<\/em>, el progreso del capitalismo se traduce en el crecimiento constante del proletariado, que es el producto natural de la gran industria. Pero esta lucha no desarrolla una l\u00f3gica ajena al capitalismo, ni mucho menos una l\u00f3gica socialista: el proletariado no es el agente de un principio l\u00f3gico (lo que suena m\u00e1s a Hegel que a Marx), \u00e9l es el fruto del capitalismo y su condici\u00f3n de existencia. Cada avance del proletariado, cada incremento de su capacidad de lucha, es tambi\u00e9n un avance del capitalismo; en este sentido, el proletariado es sujeto, al mismo t\u00edtulo que la burgues\u00eda, aunque de manera distinta, del desarrollo capitalista. Medidas como las de defensa de su salario, por ejemplo, impulsan el sistema a avanzar, a llevar hasta el l\u00edmite la acumulaci\u00f3n basada en la plusval\u00eda relativa, a enfrentarse en forma siempre m\u00e1s dram\u00e1tica a la baja tendencial de la tasa de ganancia.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay all\u00ed ninguna l\u00f3gica doble: es la propia l\u00f3gica del capitalismo la que lo lleva a desarrollar Ia clase llamada a destruirlo. Pero es tambi\u00e9n a trav\u00e9s de esas medidas como el proletariado acumula fuerzas y reune mejores condiciones para luchar contra la burgues\u00eda. La l\u00f3gica capitalista es una l\u00f3gica contradictoria, su resultado, en la perspectiva hist\u00f3rica m\u00e1s amplia, es el punto de ruptura a que Marx alude en el pr\u00f3logo a la&nbsp;<em>Cr\u00edtica<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata de una fatalidad, ni mucho menos de un resultado autom\u00e1tico del desarrollo capitalista, sino de algo que depende de la intervenci\u00f3n consciente del proletariado. Por esto, el partido; por esto, tambi\u00e9n, la revoluci\u00f3n pol\u00edtica. &#8220;Para que las masas laboriosas sean liberadas \u2014escribe Marx en el mismo texto que Basso utiliz\u00f3, el&nbsp;<em>Mensaje inaugural de la Internacional<\/em>\u2014 la cooperaci\u00f3n debe tomar amplitud nacional, y en consecuencia deber\u00e1 ser favorecida con medios nacionales&#8221;. Y concluye: &#8220;Por lo tanto, la gran tarea de las clases trabajadoras es conquistar el poder pol\u00edtico.&#8221;&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>17<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>La cr\u00edtica de Marx al movimiento cooperativo arroja m\u00e1s luz sobre el problema que discutimos aqu\u00ed: no hay posibilidades que el proletariado lleve a la pr\u00e1ctica su forma de organizaci\u00f3n de la vida social por m\u00e9todos reformistas; el proletariado no tiene la menor posibilidad de crear algo disinto en el interior del capitalismo, y mientras permanezca bajo la dominaci\u00f3n burguesa. Para transformar la econom\u00eda, necesita conquistar el poder pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por ello que, en los Estatutos de la Internacional, todo el art\u00edculo 7\u00b0 est\u00e1 dedicado a la cuesti\u00f3n del partido y a la conquista del poder, considerada \u00e9sta como &#8220;el gran deber del proletariado&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por ello que, en uno de sus \u00faltimos trabajos, la&nbsp;<em>Cr\u00edtica del programa de Gotha<\/em>, Marx escribe:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8220;Entre la sociedad capitalista y la sociedad comunista, se sit\u00faa el periodo de transformaci\u00f3n revolucionaria de una en la otra. A ese periodo corresponde igualmente una fase de transici\u00f3n pol\u00edtica, en que el Estado no podr\u00e1 ser otra cosa que&nbsp;<em>la dictadura revolucionaria del proletariado<\/em>\u201d (subrayado por Marx).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>La cuesti\u00f3n de la legalidad<\/h2>\n\n\n\n<p>Me quedan por hacer algunas apreciaciones sobre el tema mismo de la relaci\u00f3n entre la transici\u00f3n al socialismo y la legalidad burguesa, que constituye el objeto del discurso de Basso.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1alemos inicialmente la manera incorrecta en que el problema est\u00e1 planteado, en el p\u00e1rrafo en que Basso enuncia su posici\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8220;He querido referirme a los aspectos te\u00f3ricos del problema, sobre todo para responder a la argumentaci\u00f3n de aquellos que, sobre la base de una interpretaci\u00f3n a mi juicio errada del pensamiento de Marx, consideran el orden jur\u00eddico como un conjunto coherente y org\u00e1nico de normas a exclusivo beneficio de las clases dominantes y por tanto exigen que la transici\u00f3n al socialismo suponga la abrogaci\u00f3n integral de todo el sistema de leyes existentes y la introducci\u00f3n de un nuevo cuerpo legislativo. Por mi parte, creo por el contrario, que la transici\u00f3n al socialismo, precisamente porque exige la transformaci\u00f3n radical del ordenamiento jur\u00eddico, pol\u00edtico y social, as\u00ed como los valores \u00e9ticos y de la propia conciencia de los hombres, no puede ser obtenida con procedimientos desde arriba, sino que debe saber utilizar al m\u00e1ximo el patrimonio cultural existente, evitando, en los l\u00edmites de lo posible, la ruptura demasiado brusca del proceso hist\u00f3rico. La transformaci\u00f3n socialista no se hace eliminando, por un golpe de varita m\u00e1gica, todo el patrimonio hist\u00f3rico-cultural acumulado, sino apoy\u00e1ndose en la realidad, en los aspectos favorables contenidos en las instituciones y su reflejo en la conciencia&#8221;, (subrayado por Lelio Basso). [N. E. En la edici\u00f3n consultada no aparecen las cursivas.]<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Son muchos los errores que ah\u00ed comete Basso, pero me limitar\u00e9 a los que se refieren al tema espec\u00edfico que nos ocupa. Como se observa, desde un principio Basso se opone a la &#8220;abrogaci\u00f3n integral, etc.&#8221;. Es decir, se opone a una verdadera revoluci\u00f3n, que se ataque a las viejas relaciones de producci\u00f3n, empezando por la destrucci\u00f3n de los elementos institucionales y jur\u00eddicos que las apoyan. Para Basso, la transformaci\u00f3n del ordenamiento jur\u00eddico, pol\u00edtico y social no puede obtenerse mediante &#8220;procedimientos desde arriba&#8221;. La afirmaci\u00f3n es a todas luces absurda: si se quiere decir que no basta con abolir el viejo derecho para hacer surgir nuevas relaciones de producci\u00f3n, se est\u00e1 descubriendo lo obvio; lo contrario, ser\u00eda eliminar la problem\u00e1tica misma de la transici\u00f3n. Si se pretende que, para transformar las relaciones de producci\u00f3n, no hay que partir de la supresi\u00f3n de las instituciones jur\u00eddicas que las consagran, ello implica que el proletariado victorioso deber\u00eda plegarse a las trabas impuestas por la vieja clase dominante al desarrollo de la sociedad y limitarse a modificarlas progresivamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Habr\u00eda que se\u00f1alar aqu\u00ed los dos supuestos equivocados que subyacen en este planteamiento. El primero, es la raz\u00f3n por la cual Lelio Basso aboga por ese procedimiento: la preservaci\u00f3n del &#8220;patrimonio hist\u00f3rico-cultural\u201d legado por las sociedades anteriores. Se incurre evidentemente en un error: el ordenamiento jur\u00eddico, pol\u00edtico y social no es lo mismo que ese patrimonio, sino m\u00e1s bien uno de los factores que determinan que, en la sociedad capitalista, la mayor parte de la poblaci\u00f3n est\u00e9 excluida de su goce. Para poner tan s\u00f3lo un ejemplo, al suprimir las trabas que limitan hoy el acceso a la universidad y al marchar en direcci\u00f3n a la supresi\u00f3n de esa instituci\u00f3n, no estar\u00e1 da\u00f1ando el patrimonio hist\u00f3rico-cultural; por el contrario, se lo estar\u00e1 poniendo al alcance de toda la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo supuesto es que el sistema legal es independiente de la dominaci\u00f3n de clase, o sea, el de que una clase puede ejercer su dominaci\u00f3n cualquiera que sea el marco institucional y jur\u00eddico vigente. Tr\u00e1tase desde luego de un error, ya que no hay leyes ni instituciones neutrales: las leyes de la herencia suponen la apropiaci\u00f3n privada de la riqueza, el juego parlamentario burgu\u00e9s no puede llevarse a cabo en una democracia basada en organismos del tipo soviet.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero suponer esa neutralidad de la superestructura es m\u00e1s que un error conceptual, tiene implicaciones pol\u00edticas. Su resultado es el de pedir al proletariado victorioso que no suprima &#8220;de golpe&#8221; los instrumentos que aseguran la dominaci\u00f3n burguesa, lo que es una manera de mantener durante un cierto per\u00edodo, por lo menos una situaci\u00f3n de dualidad de poder. Mediante los cambios progresivos que se har\u00edan a partir de all\u00ed, el proletariado volcar\u00eda progresivamente a su favor el control pol\u00edtico de la vieja sociedad explotadora y, por ende, de la clase capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, esto llevar\u00eda a la adopci\u00f3n de m\u00e9todos reformistas despu\u00e9s de la toma del poder. Las reformas no ser\u00edan aqu\u00ed exactamente lo que pensaba Lenin, al plantear el problema en el per\u00edodo posterior a la toma del poder: un elemento t\u00e1ctico sino que ser\u00edan en s\u00ed el m\u00e9todo de transformaci\u00f3n de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, para Lelio Basso no es s\u00f3lo el proceso revolucionario que culmina en la conquista del poder lo que debe reducirse a simples reformas; es la revoluci\u00f3n misma, que, a sus ojos, debe ser un conjunto de reformas. Es \u00e9ste el sentido \u00faltimo de la tesis de las dos l\u00f3gicas y es por esa raz\u00f3n que ella se ubica fuera del campo del marxismo, en el rinc\u00f3n al que ha sido relegado el reformismo en todas sus variantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em><span class=\"has-inline-color has-nv-dark-bg-color\">Ruy Mauro Marini<\/span><\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>NOTAS<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>Los materiales del Symposium aparecen publicados en&nbsp;<em>La transici\u00f3n al socialismo y la experiencia chilena<\/em>. CESO-CERENPLA, Santiago, 1972.<\/li><li>&#8220;\u00bfTransici\u00f3n, o revoluci\u00f3n? Las dos l\u00f3gicas de Lelio Basso&#8221;, CESO, 1971, mimeo.<\/li><li>Esta es la manera en que Marx y Engels presentan el problema, en la primera parte de&nbsp;<em>El Manifiesto Comunista<\/em>. Aunque sea un texto anterior a 1859, no se le podr\u00eda leg\u00edtimamente descartar, ya que Marx siempre lo reivindic\u00f3, incluso en el mismo Capital.<\/li><li>Para Balibar, &#8220;los per\u00edodos de transici\u00f3n est\u00e1n caracterizados, al mismo tiempo que por las formas de la no correspondencia, por la coexistencia de varios modos de producci\u00f3n&#8221;. O, a\u00fan m\u00e1s precisamente &#8220;en los per\u00edodos de transici\u00f3n el desajuste de las relaciones y de las instancias s\u00f3lo refleja la coexistencia de dos modos de producci\u00f3n (o m\u00e1s) en una sola \u2018simultaneidad\u2019 y la dominaci\u00f3n de uno sobre otro&#8221;. Cfr. Louis Althusser y Etienne Balibar,&nbsp;<em>Para leer El Capital<\/em>, M\u00e9xico, Siglo XXI, 1969, p. 334, subrrayado por Balibar.<\/li><li>As\u00ed se expresa textualmente Basso: &#8220;Dicho esto, no desconozco que todo el sistema de normas que puede considerarse expresi\u00f3n de una l\u00f3gica antag\u00f3nica al sistema, se halla sometido a la l\u00f3gica dominante en \u00e9ste, y por lo tanto, normalmente ser\u00e1 inoperante o estar\u00e1 distorsionado. Pero las cosas asumen un aspecto completamente distinto cuando la direcci\u00f3n pol\u00edtica del pa\u00eds pasa a manos de las fuerzas populares&#8221;.<\/li><li>Cito, en traducci\u00f3n libre,&nbsp;<em>La R\u00e9volution sociale<\/em>, Par\u00eds, Marcel Rivi\u00e9re, 1912, pp. 16-17.<\/li><li><em>Ib\u00eddem<\/em>.<\/li><li><em>Reforma o Revoluci\u00f3n<\/em>, M\u00e9xico, Grijalbo, 1967, pp. 88-89, subrayado en el original.<\/li><li>&#8220;En la historia de la sociedad burguesa, la reforma legislativa sirvi\u00f3 para fortalecer progresivamente la clase naciente, hasta que \u00e9sta fue lo bastante poderosa para adue\u00f1arse del poder pol\u00edtico, suprimir el sistema jur\u00eddico entonces imperante y construir por s\u00ed misma uno nuevo&#8221;. Op. cit., p. 88.<\/li><li>p. 91, subrayado en el original.<\/li><li>p. 92.<\/li><li>Op. cit., p. 87.<\/li><li>V\u00e9ase Lenin,&nbsp;<em>El papel de los sindicatos<\/em>, Buenos Aires, Estudio, 1965.<\/li><li>Citar\u00e9 toda la frase: &#8220;Los aumentos salariales son indudablemente reformas estructurales, que modifican la vieja tendencia capitalista de contener los salarios y representan una conquista de los obreros, permitiendo al mismo tiempo mantener en alto y acrecentar el nivel de producci\u00f3n, desarrollando las fuerzas productivas&#8221;.<\/li><li>Esta cita, como las dem\u00e1s de Marx, est\u00e1 tomada de la edici\u00f3n francesa de sus obras, editada por Maximilien Rubel, tomo I, p. 527.<\/li><li><em>El capital<\/em>, I, ed. Rubel, tomo I, p. 1034.<\/li><li>Marx se refiere aqu\u00ed al movimiento cooperativo, de que Owen fue el gran representante en Inglaterra.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-78bfedee\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-c83ae97b\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-3c638dde\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-9c398a33-91a9-4b78-a960-f05534974841\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1974\/01\/30-Reforma-y-Revolucio\u0301n-una-cri\u0301tica-a-Lelio-Basso.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Reforma y Revolucio\u0301n- una cri\u0301tica a Lelio Basso<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Acerca de la transici\u00f3n al socialismo, varios autores, Ediciones Periferia, Buenos Aires, Argentina, 1974. En el Symposium sobre &#8220;La transici\u00f3n al socialismo y la experiencia chilena&#8221;, realizado por el Centro de Estudios Socio-Econ\u00f3micos&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1947,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"_ti_tpc_template_sync":false,"_ti_tpc_template_id":"","footnotes":""},"categories":[],"tags":[27,18],"class_list":["post-1288","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-27","tag-articulos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1288","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1288"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1288\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3338,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1288\/revisions\/3338"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1947"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1288"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1288"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1288"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}