{"id":1299,"date":"1977-04-21T17:52:36","date_gmt":"1977-04-21T17:52:36","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=1299"},"modified":"2022-03-22T18:59:56","modified_gmt":"2022-03-22T18:59:56","slug":"la-universidad-brasilena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=1299","title":{"rendered":"La universidad brasile\u00f1a"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img decoding=\"async\" width=\"1120\" height=\"630\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/042-045_ufrj-historia_295-1-1140-edited.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1918\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/042-045_ufrj-historia_295-1-1140-edited.jpg 1120w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/042-045_ufrj-historia_295-1-1140-edited-300x169.jpg 300w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/042-045_ufrj-historia_295-1-1140-edited-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/042-045_ufrj-historia_295-1-1140-edited-768x432.jpg 768w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/042-045_ufrj-historia_295-1-1140-edited-600x338.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 1120px) 100vw, 1120px\" \/><figcaption>revistapesquisa<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: Revista de Educaci\u00f3n Superior, vol. VI, n. 2 (22), ANUIES, M\u00e9xico, abril-junio de 1977. [PDF en portugu\u00e9s]<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">El problema de la educaci\u00f3n debe ser examinado desde el punto de vista del proceso global de la sociedad considerada. Trataremos pues, de analizar la universidad brasile\u00f1a en el marco del proceso econ\u00f3mico y social del pa\u00eds. Sin embargo, empezaremos con algunas consideraciones de car\u00e1cter general, respecto a la funci\u00f3n de la universidad en la sociedad capitalista contempor\u00e1nea y su relaci\u00f3n con el Estado, a fin de comprender mejor el papel que cumple el sistema educativo superior en Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el seno de las ciencias sociales, y en particular de las ciencias sociales marxistas, se desarrolla actualmente una interesante discusi\u00f3n respecto al papel de la universidad, y en general de la escuela, en la sociedad capitalista. El tema ha ganado relevancia y se ha vuelto crecientemente pol\u00e9mico en los \u00faltimos a\u00f1os, a ra\u00edz de los movimientos juveniles contestatarios que se produjeron en Europa, Am\u00e9rica Latina y otras partes del mundo hacia el a\u00f1o de 1968. A partir de ah\u00ed, en Francia, Alemania e Italia, particularmente, se ha intentado realizar la cr\u00edtica radical de la universidad burguesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una tesis, surgida en el curso de ese debate, que tiene bastante importancia. Los estudios que se llevan a cabo actualmente sobre la cuesti\u00f3n de la dominaci\u00f3n ideol\u00f3gica en la sociedad capitalista la utilizan frecuentemente. Se trata del planteamiento de Luis Althusser, uno de los fil\u00f3sofos marxistas vivos de mayor proyecci\u00f3n, que sostiene que la universidad es un aparato ideol\u00f3gico del Estado, un instrumento mediante el cual el aparato del Estado opera en el \u00e1mbito de la producci\u00f3n ideol\u00f3gica. Los aparatos ideol\u00f3gicos del Estado incluir\u00edan, adem\u00e1s de la universidad, un conjunto de instituciones como los partidos pol\u00edticos, los sindicatos, la prensa, la iglesia, la familia (Althusser, 1970). Tales aparatos se constituir\u00edan sin confundirse con el otro elemento del aparato del Estado: el aparato represivo, el cuerpo del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siendo indiscutible que la mayor\u00eda de las instituciones que componen lo que podr\u00edamos llamar sistema de dominaci\u00f3n (Marini, 1976) normalmente se encuentran bajo el control de la clase dominante, es decir, la clase que detenta el poder del Estado, el t\u00e9rmino aparato ideol\u00f3gico de Estado se presta a confusi\u00f3n, puesto que no permite distinguir qu\u00e9 instituciones del sistema de dominaci\u00f3n escapan al control de la clase dominante ni cu\u00e1ndo ocurre esto. Un partido revolucionario que se propone el derrocamiento de la clase dominante, pero que en ciertas circunstancias act\u00faa en la legalidad, es decir, constituye una instituci\u00f3n enmarcada en el sistema jur\u00eddico de dominaci\u00f3n, \u00bfdebe considerarse tambi\u00e9n como aparato ideol\u00f3gico del Estado? Las universidades mismas, tales como surgieron y se desarrollaron en Francia e Inglaterra, as\u00ed como en Estados Unidos, \u00bfno nacieron fuera del aparato del Estado entonces existente y no se mantienen hoy, en muchos pa\u00edses, separados de \u00e9l?; lo que no quiere decir que no est\u00e9n bajo el control de la clase dominante. \u00bfNo existe, en la sociedad burguesa, bajo condiciones normales, una prensa que se orienta a combatir la ideolog\u00eda dominante, es decir, la ideolog\u00eda de la clase dominante?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si consideramos situaciones concretas, veremos que la relaci\u00f3n misma que puede existir entre el Estado y la universidad var\u00eda considerablemente en el espacio y en el tiempo. Las universidades surgen, en la Edad Media, como corporaciones de estudiantes y profesores que trataban precisamente de defenderse del poder del Estado y mantener un \u00e1rea propia de autonom\u00eda. La lucha por la autonom\u00eda universitaria, en sus distintas etapas y en diferentes \u00e9pocas, ha implicado siempre enfrentamientos entre los integrantes de la instituci\u00f3n acad\u00e9mica y el Estado. La intervenci\u00f3n del Estado es menor, hoy d\u00eda, en pa\u00edses como M\u00e9xico o Per\u00fa, en la vida universitaria, que en Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son las condiciones hist\u00f3ricas, determinadas por la lucha de clases, las que determinan la vinculaci\u00f3n o la desvinculaci\u00f3n, as\u00ed como el grado de una y otra, de la universidad en relaci\u00f3n al Estado. La universidad nace fuera del Estado y es independiente de \u00e9l, en el periodo medieval, precisamente como consecuencia de la debilidad del Estado en el marco del fuerte sistema de dominaci\u00f3n propio de la clase feudal. La universidad se integra despu\u00e9s al Estado, en el periodo de la dominaci\u00f3n burguesa, precisamente como resultado de la mayor debilidad de la burgues\u00eda, en tanto que clase dominante que, como lo se\u00f1al\u00f3 Engels, s\u00f3lo en condiciones excepcionales gobierna sola. En consecuencia de ello, la burgues\u00eda necesita un Estado m\u00e1s fuerte, que pueda incluso asumir cierta independencia respecto a ella, sin que esto implique el debilitamiento de su dominaci\u00f3n de clase, como se da, por ejemplo, en la forma del Estado bonapartista. Finalmente, al agudizarse la lucha de clases, \u00e9sta incide antes en las instituciones que componen el sistema de dominaci\u00f3n \u2014y por tanto en la universidad\u2014 que en el Estado; lo caracter\u00edstico de una situaci\u00f3n revolucionaria en que las clases dominadas hacen peligrar el poder de la clase dominante y amenazan con derribarlo, es precisamente el hecho de que el sistema de dominaci\u00f3n entra en crisis, pasando una parte m\u00e1s o menos significativa de las instituciones que lo componen al control de las clases dominadas y se tambalea, entonces, el Estado, en tanto que c\u00faspide del sistema de dominaci\u00f3n, centro de poder que reposa sobre el conjunto del sistema de dominaci\u00f3n. S\u00f3lo en el caso de que triunfe la contrarrevoluci\u00f3n, es decir, de que las clases dominadas sean derrotadas, suele ocurrir que, para reconstituirlo, el Estado absorba, por un cierto periodo, la mayor parte del sistema de dominaci\u00f3n; el fascismo representa el caso t\u00edpico en que el l\u00edmite del Estado coincide con los l\u00edmites del sistema de dominaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tanto que instituci\u00f3n funcional al sistema de dominaci\u00f3n, es decir, en condiciones en que se mantiene intacto el control de la clase dominante sobre ella, la universidad cumple en la sociedad burguesa tres funciones principales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera es la de reproducci\u00f3n de las condiciones ideol\u00f3gicas en que la burgues\u00eda basa su dominaci\u00f3n de clase. Podemos distinguir all\u00ed dos niveles. Un primer nivel est\u00e1 dado por la reproducci\u00f3n, en el seno de la universidad, de la divisi\u00f3n del trabajo, de la estructura de autoridad y dem\u00e1s elementos constitutivos de la dominaci\u00f3n burguesa; es as\u00ed como la universidad reproduce permanentemente la separaci\u00f3n entre trabajo manual e intelectual que rige en el conjunto de la sociedad, forma los cuadros directivos para la vida pol\u00edtica y econ\u00f3mica que en \u00e9sta se desarrolla, etc\u00e9tera. En un segundo nivel, la reproducci\u00f3n del sistema de dominaci\u00f3n se da por la transmisi\u00f3n de los valores ideol\u00f3gicos mediante los cuales la burgues\u00eda legitima su dominaci\u00f3n; el an\u00e1lisis de teor\u00edas pedag\u00f3gicas burguesas nos mostrar\u00eda c\u00f3mo su contenido, sus m\u00e9todos, etc\u00e9tera, responden a las fases que atraviesa en la historia la dominaci\u00f3n burguesa; en un plano m\u00e1s inmediato, se puede se\u00f1alar el hecho de que la universidad transmite, en forma permanente, valores como el individualismo y la competencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda funci\u00f3n que cumple la universidad burguesa es de orden econ\u00f3mico y se traduce en la transmisi\u00f3n, e incluso la creaci\u00f3n a trav\u00e9s de la investigaci\u00f3n, de las t\u00e9cnicas de producci\u00f3n. La universidad constituye uno de los centros fundamentales de concentraci\u00f3n de la ciencia y la t\u00e9cnica, y su finalidad es su desarrollo y transmisi\u00f3n a los que deber\u00e1n utilizarlas como medio para llevar a cabo la explotaci\u00f3n del trabajo, en beneficio del capital. Con ello, la universidad burguesa se convierte en uno de los instrumentos principales para la reproducci\u00f3n del sistema econ\u00f3mico capitalista. En otro plano, la universidad cumple esa funci\u00f3n econ\u00f3mica asegurando la formaci\u00f3n de cuadros medios y superiores requeridos por el mercado de trabajo, es decir, proveyendo a \u00e9ste de la mano de obra calificada que requiere el funcionamiento del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tercera funci\u00f3n de la universidad burguesa, de car\u00e1cter pol\u00edtico, es la de ser uno de los campos en que la burgues\u00eda puede concretar las alianzas de clases que necesita para afirmar su dominaci\u00f3n. En un sentido, esto significa alianza con las antiguas clases dominantes, lo cual es particularmente cierto en los periodos en que la burgues\u00eda lucha todav\u00eda por la hegemon\u00eda sobre ellas y se integra a la vieja universidad de tipo olig\u00e1rquico, tratando de modificarla en su beneficio, pero preservando parte de los privilegios que la universidad otorgaba a las primeras (esto se puede traducir, por ejemplo, en el car\u00e1cter selectivo y excluyente, en favor de las viejas oligarqu\u00edas, que sellan algunas carreras, como es el caso de las de derecho y medicina, en algunos pa\u00edses). En otro sentido, la universidad propicia la ampliaci\u00f3n de la alianza de la burgues\u00eda con las clases subalternas, en especial con la peque\u00f1a burgues\u00eda, al presentarse a \u00e9stas como un medio de promoci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Precisamente porque cumple esta funci\u00f3n pol\u00edtica, la universidad constituye uno de los puntos cr\u00edticos del sistema de dominaci\u00f3n, en lo que a lucha de clases se refiere. Si consideramos los dos grandes momentos de la reforma universitaria en Am\u00e9rica Latina, veremos claramente que expresan procesos particulares de lucha de clases. En la d\u00e9cada de los 20, nos encontramos con una burgues\u00eda ascendente, en alianza con la peque\u00f1a burgues\u00eda, que lucha contra las antiguas fracciones burguesas hegem\u00f3nicas, latifundistas y comerciales, por transformar a la universidad y abrir camino a su adecuaci\u00f3n a las exigencias del desarrollo urbano, industrial. En la d\u00e9cada de los 60, el espect\u00e1culo que se nos ofrece es el de una peque\u00f1a burgues\u00eda \u2014que la industrializaci\u00f3n dependiente ha hecho aumentar num\u00e9ricamente y proletarizarse en forma creciente\u2014 en lucha contra la burgues\u00eda industrial y financiera, y buscando para ello el acercamiento con las masas trabajadoras, en particular el proletariado urbano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este marco general, que nos permite distinguir las funciones ideol\u00f3gicas, econ\u00f3micas y pol\u00edticas de la universidad burguesa, es perfectamente aplicable a Am\u00e9rica Latina. Es m\u00e1s, s\u00f3lo el desarrollo real de la sociedad burguesa latinoamericana lleva al surgimiento de una universidad de este tipo. Esto es verdad incluso para pa\u00edses que, como Per\u00fa y M\u00e9xico, han contado con instituciones universitarias desde el principio de la colonizaci\u00f3n, instituciones que han seguido la pauta de la universidad feudal ib\u00e9rica (el doble origen de la Universidad de M\u00e9xico, real y pontificia, lo ilustra a perfecci\u00f3n). A medida que esas sociedades ingresan a la fase econ\u00f3mica de tipo capitalista, tales instituciones se van refuncionalizando, hasta desprenderse de su antigua piel colonial. Ser\u00eda interesante, en este sentido, analizar las modificaciones sufridas por la educaci\u00f3n superior en M\u00e9xico en el periodo del porfiriato, las vicisitudes de la Universidad de M\u00e9xico a partir de 1910 y su resurgimiento bajo una forma modernizada, en el periodo posterior a 1929, coincidentemente con el ingreso de la sociedad mexicana a la etapa de pleno desarrollo capitalista, industrial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El caso brasile\u00f1o es a\u00fan m\u00e1s ilustrativo, puesto que, all\u00ed, la universidad es directamente una creaci\u00f3n del capitalismo industrial, posterior a los a\u00f1os 30. Sus primeros pasos, los primeros intentos de formaci\u00f3n de instituciones universitarias, corresponden a la d\u00e9cada anterior, precisamente aqu\u00e9lla en que arranca el proceso de industrializaci\u00f3n brasile\u00f1a, al tiempo en que es manifiesta ya la crisis de la antigua econom\u00eda exportadora. La historia de la universidad brasile\u00f1a no cubre todav\u00eda un periodo mucho mayor a los 40 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las razones para que ello haya sido as\u00ed son muchas, pero se derivan siempre del car\u00e1cter de la formaci\u00f3n social brasile\u00f1a. Econom\u00eda de exportaci\u00f3n, que produce materias primas, alimentos y metales preciosos para el mercado internacional; Brasil depend\u00eda de \u00e9ste para proveerse de los medios de vida y de producci\u00f3n que necesitaba; hasta la mano de obra, durante un largo periodo, le fue proporcionada a trav\u00e9s del comercio internacional, mediante el tr\u00e1fico de esclavos africanos y, luego, la importaci\u00f3n de trabajadores europeos. Es natural, por lo tanto, que las ideas, as\u00ed como los productores y administradores de ideas, los letrados, se importaran tambi\u00e9n de los centros metropolitanos europeos. El env\u00edo de estudiantes a la Universidad de Coimbra, que eran devueltos al pa\u00eds transformados en juristas y hombres de letras, es la respuesta fiel, en el plano ideol\u00f3gico, del esquema de producci\u00f3n y circulaci\u00f3n propio de la econom\u00eda exportadora brasile\u00f1a, tanto en un periodo colonial como independiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde luego, ello correspond\u00eda, particularmente en la fase colonial, a los intereses de dominaci\u00f3n ideol\u00f3gica de la metr\u00f3poli. Pero esta dominaci\u00f3n no hubiera podido establecer ese peculiar sistema educativo si \u00e9sta no correspondiera a un esquema dado de producci\u00f3n y circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas. Tampoco se entender\u00eda el contenido mismo de la educaci\u00f3n brasile\u00f1a, en su periodo colonial as\u00ed como en buena parte del independiente, si no le ponemos atenci\u00f3n a las relaciones de producci\u00f3n que se encontraban en la base del sistema productivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos se\u00f1alado ya ese contenido: la formaci\u00f3n de letrados, hombres de leyes y de letras. \u00bfQu\u00e9 otra cosa esperar en un pa\u00eds donde el trabajo productivo se identificaba con la condici\u00f3n esclava? La esclavitud lleva a su l\u00edmite extremo la separaci\u00f3n entre el trabajo manual e intelectual. El trabajo manual es considerado no s\u00f3lo como algo desagradable, sino degradante, se\u00f1al visible del estatus de sujeci\u00f3n. La formaci\u00f3n educativa de las capas medias y superiores se aleja, pues, hasta donde puede, de todo lo que tenga que ver con la producci\u00f3n material. Ah\u00ed donde el trabajo productivo es sujeci\u00f3n y degradaci\u00f3n, la cultura se cristaliza en el otro polo como refinamiento y exquisitez. La educaci\u00f3n superior no tiene c\u00f3mo desarrollar as\u00ed las tres funciones que la caracterizan, en el marco de la sociedad burguesa, y aparece, mutilada y caricaturizada, reducida a su funci\u00f3n puramente ideol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ello repercute, naturalmente, en los dem\u00e1s niveles educativos. Si nos fijamos en la sociedad colonial brasile\u00f1a, veremos que all\u00ed pr\u00e1cticamente no existe la instrucci\u00f3n primaria como instituci\u00f3n social independiente, sino que m\u00e1s bien se identifica todav\u00eda con la instituci\u00f3n familiar, reserv\u00e1ndose as\u00ed a las clases pudientes. La instrucci\u00f3n media, extremadamente limitada, apenas empieza su proceso de institucionalizaci\u00f3n en el marco de la instituci\u00f3n religiosa, desempe\u00f1ando all\u00ed un papel relevante los jesuitas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las caracter\u00edsticas mismas del proceso de producci\u00f3n, eminentemente agr\u00edcola y basado en la incorporaci\u00f3n extensiva de tierras y hombres, agrava m\u00e1s esas tendencias. Las artesan\u00edas y manufacturas no s\u00f3lo no encuentran campo para desenvolverse, dado el car\u00e1cter mismo de la econom\u00eda exportadora, sino que son prohibidas por la metr\u00f3poli cuando, en el siglo XVIII, al abrirse el ciclo de la mineraci\u00f3n y, con ello, la urbanizaci\u00f3n, se dan condiciones para que ellas se desarrollen con base en una separaci\u00f3n m\u00e1s marcada entre la ciudad y el campo. Pero, entonces, act\u00faa como elemento sobredeterminante la condici\u00f3n dependiente de la metr\u00f3poli misma: su subordinaci\u00f3n a Inglaterra la obliga a impedir el desarrollo industrial urbano para asegurar as\u00ed un mercado para las florecientes manufacturas de aquel pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La extremada polarizaci\u00f3n de la estructura social, generada por la esclavitud, no plantea tampoco a la clase dominante la necesidad de establecer alianzas pol\u00edticas. La educaci\u00f3n superior se reserva as\u00ed a la oligarqu\u00eda terrateniente. El desarrollo de una estrecha capa media aut\u00f3ctona, surgida con la urbanizaci\u00f3n del siglo XVIII, y su acceso a la cultura, apenas introduce un elemento conflictivo en el seno de la \u00e9lite letrada, que coincide con la crisis de la econom\u00eda colonial, a fines del siglo. La participaci\u00f3n de letrados en las primeras luchas por la independencia es un hecho relevante. La respuesta de la clase dominante es la represi\u00f3n en todos los planos, no siendo accidental que, tras la expulsi\u00f3n de los jesuitas, el gobierno colonial establezca por primera y \u00fanica vez en la historia de Brasil el breve periodo de monopolio estatal de la ense\u00f1anza, que la primera constituci\u00f3n independiente (1824) suprimir\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es, sin embargo, el hecho pol\u00edtico de la independencia lo que va a sentar las bases para un progresivo cambio en el plano educativo, sino la transformaci\u00f3n de la base econ\u00f3mica, representada por la traslaci\u00f3n del centro de gravedad de la econom\u00eda brasile\u00f1a hacia el centro-sur, con base en el cultivo del caf\u00e9. Apareciendo ya hacia 1830, este cultivo s\u00f3lo va a ganar peso en la producci\u00f3n brasile\u00f1a en la mitad del siglo, precisamente cuando el r\u00e9gimen esclavo recib\u00eda su primer golpe mortal, con la prohibici\u00f3n de tr\u00e1fico que se completar\u00e1 en 1888, con la abolici\u00f3n de la esclavitud. Mientras tanto la poblaci\u00f3n esclava, entregada a su propia reproducci\u00f3n y concentrada mayormente en las zonas decadentes del noreste azucarero, ir\u00eda a perder progresivamente importancia ante el crecimiento de la poblaci\u00f3n trabajadora libre, sujeta a reg\u00edmenes variados de contrataci\u00f3n, que tend\u00edan, sin embargo, a conformar una base real de trabajo asalariado. Empezaba as\u00ed el tr\u00e1nsito del pa\u00eds hacia una econom\u00eda capitalista plena, que llevar\u00eda todav\u00eda tiempo para expresarse en el plano pol\u00edtico y echar por tierra la dominaci\u00f3n de la oligarqu\u00eda azucarera. En ese lapso, la educaci\u00f3n superior sigue regida por el patr\u00f3n colonial, aunque se observe, desde la segunda mitad de la d\u00e9cada, el surgimiento de algunas instituciones superiores \u2014facultades de derecho, en general\u2014 mientras gana impulso la formaci\u00f3n militar, de car\u00e1cter m\u00e1s t\u00e9cnico (all\u00ed empieza la ense\u00f1anza de ingenier\u00eda), de la que se benefician mayormente las capas medias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es precisamente esa nueva \u00e9lite militar la que servir\u00e1 de punta de lanza para golpear pol\u00edticamente a la oligarqu\u00eda azucarera y forzarla a aceptar una alianza con la burgues\u00eda del caf\u00e9, en la cual \u00e9sta no tardar\u00e1 en asumir la hegemon\u00eda. El Estado cambia de piel, la Rep\u00fablica sucede al Imperio. Con ello, se precipitan las transformaciones del aparato de Estado. Entre ellas, la creaci\u00f3n del Ministerio de Educaci\u00f3n, Correo y Tel\u00e9grafos, m\u00e1s tarde convertido en Ministerio de Educaci\u00f3n y Justicia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque importantes, las modificaciones verificadas en el marco de la Primera Rep\u00fablica (1889-1930) no revolucionan la base real de la sociedad brasile\u00f1a; m\u00e1s bien, abren paso a que se afirmen plenamente los rasgos que ya se desarrollaban desde mediados del siglo pasado, sobre los cuales se hab\u00eda gestado la moderna econom\u00eda exportadora, de corte capitalista. El sistema productivo sigue reposando en el r\u00e9gimen de incorporaci\u00f3n de nuevas tierras y m\u00e1s fuerza de trabajo, mediante la inmigraci\u00f3n. La econom\u00eda mantiene su car\u00e1cter marcadamente agrario, y el desarrollo industrial, de base esencialmente artesanal, contin\u00faa frenado por la forma misma de la articulaci\u00f3n de la econom\u00eda nacional con el mercado mundial, es decir, el esquema simple de dependencia: exportaci\u00f3n de materias primas y alimentos e importaci\u00f3n de manufacturas. En consecuencia, la urbanizaci\u00f3n mantiene tambi\u00e9n un ritmo lento y, con ella, la formaci\u00f3n gradual de las clases medias urbanas, tanto propietarias (artesanos, peque\u00f1os industriales y comerciantes) como no propietarias (funcionarios, empleados).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El r\u00e9gimen republicano, por esa misma raz\u00f3n, tiende a asumir la forma olig\u00e1rquica. El intento de las capas medias urbanas encabezadas por la oficialidad joven, de asumir un rol decisivo en el plano del Estado, pronto se ve obstaculizado por la alianza establecida entre la vieja oligarqu\u00eda azucarera y la nueva burgues\u00eda del caf\u00e9. Desalojadas de la conducci\u00f3n del bloque republicano en 1893, las capas medias intentar\u00e1n librar la lucha pol\u00edtica y jugar\u00e1n sus cartas en la llamada campa\u00f1a civilista de 1910, en la que buscan impedir la consolidaci\u00f3n del bloque burgu\u00e9s-olig\u00e1rquico, que se apoyaba en la alta oficialidad del ej\u00e9rcito. Su derrota significa la proscripci\u00f3n de la vida pol\u00edtica por un largo periodo y las har\u00e1 desembocar, en la d\u00e9cada de 1920, conducidas siempre por la oficialidad joven \u2014los \u201ctenientes\u201d\u2014, en una t\u00e1ctica insurreccional que agitar\u00e1 el pa\u00eds y preparar\u00e1 las condiciones para la Revoluci\u00f3n de 1930.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se entiende as\u00ed que los cambios introducidos por la Primera Rep\u00fablica en el plano educativo hayan sido limitados. Aunque se hubiera producido la separaci\u00f3n entre la Iglesia y el Estado, esto s\u00f3lo repercute en las escuelas primarias p\u00fablicas, que son las menos, al suprimirse all\u00ed la ense\u00f1anza religiosa. El sistema educativo primario y medio sigue en su inmensa mayor\u00eda en manos de particulares, principalmente la iglesia, adem\u00e1s de descentralizarse, escapando as\u00ed a la esfera del gobierno federal. No se verifica, pues, la formaci\u00f3n de un sistema educativo nacional integrado, y ni siquiera de una legislaci\u00f3n que oriente la educaci\u00f3n en todo el pa\u00eds. La educaci\u00f3n superior sigue desarroll\u00e1ndose bajo la forma de instituciones aisladas, facultades de derecho en su mayor\u00eda, que proporcionan al pa\u00eds los administradores, juristas y pol\u00edticos; se observa tambi\u00e9n el surgimiento de las primeras escuelas de medicina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ello explica por qu\u00e9 el movimiento reformista de C\u00f3rdoba, que tuvo tanta influencia en muchos pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica, haya repercutido poco en Brasil. La derrota de las capas medias a que hicimos alusi\u00f3n, fue sin duda un factor decisivo para que ello fuera as\u00ed. De todas maneras, el problema educativo se plantea ya para ellas, dando lugar al intento de formaci\u00f3n de universidades (la Universidad de R\u00edo de Janeiro, en 1920, y la Universidad de Minas Gerais, en 1927), que eran, de hecho, un mero agregado de instituciones aisladas. M\u00e1s importante es el debate educativo en torno a los m\u00e9todos y contenidos de la educaci\u00f3n, particularmente la media, que se expres\u00f3 en la corriente de la llamada escuela nueva, y algunas reformas llevadas a cabo en los estados, particularmente la que tuvo lugar en Minas Gerais, tambi\u00e9n referidas al nivel medio y elemental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los grandes cambios en el campo educativo surgir\u00e1n a ra\u00edz de la Revoluci\u00f3n de 1930. \u00c9sta corresponde al ascenso al poder de las capas medias burguesas, comercial e industrial, ligadas al mercado interno, en alianza con las antiguas clases dominantes. \u00c9ste es el esquema de relaciones de clases que prevalece, tras un periodo de turbulencia pol\u00edtica, al llegar la Revoluci\u00f3n del 30 a su verdadero resultado: el Estado Novo, nacido del golpe de 1937, bajo la conducci\u00f3n de Getulio Vargas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recogiendo en su ropaje ideol\u00f3gico y en sus m\u00e9todos de gobierno muchos elementos del fascismo italiano, el Estado Novo no tiene con el r\u00e9gimen mussoliniano sino una semejanza formal. Anticipa, en algunos rasgos, el justicialismo peronista, que se implantar\u00e1 en la d\u00e9cada siguiente en Argentina, y se identifica con muchos intentos de estructuraci\u00f3n del moderno Estado Latinoamericano en otros pa\u00edses del continente. Su caracter\u00edstica esencial es la de ser el marco en el cual se establece la alianza entre la burgues\u00eda industrial y la burgues\u00eda latifundista; es decir, entre la clase que hegemoniza los sectores ligados al mercado interno y la que representa los intereses de los grupos ligados a la exportaci\u00f3n. En ese marco, se establecen relaciones de compromiso y subordinaci\u00f3n respecto a la peque\u00f1a burgues\u00eda urbana, por un lado, y la clase obrera, por otro, para lo que sirve el r\u00e9gimen corporativo ideado por el fascismo italiano. Data de entonces la creaci\u00f3n de la moderna organizaci\u00f3n sindical brasile\u00f1a, estrechamente subordinada al Estado, y que busca trascender el \u00e1mbito obrero para extenderse a la peque\u00f1a burgues\u00eda urbana. Es importante se\u00f1alar, en este sentido, la creaci\u00f3n de un sindicato nacional estudiantil: la Uni\u00f3n Nacional de Estudiantes, en 1938, que desempe\u00f1ar\u00eda un papel relevante en las luchas educativas y pol\u00edticas del futuro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el proceso de creaci\u00f3n de un Estado capitalista moderno, la revoluci\u00f3n de 1930 no descuida el campo educativo. Con la creaci\u00f3n, en 1930, del Ministerio de Educaci\u00f3n y Salud (m\u00e1s tarde, de Educaci\u00f3n y Cultura), se asiste a la formaci\u00f3n de un sistema educativo nacional, altamente centralizado. Se impulsa la educaci\u00f3n primaria; se restructura la ense\u00f1anza media, con las reformas de 1931 (que restablece la ense\u00f1anza religiosa en las escuelas p\u00fablicas, con car\u00e1cter facultativo) y de 1942, y se estructura un importante sistema de formaci\u00f3n profesional, que asegura la oferta de mano de obra calificada y semicalificada que la industrializaci\u00f3n requer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de 1931, se crea un sistema universitario nacional, con autonom\u00eda did\u00e1ctica y administrativa. Se reforman las antiguas universidades creadas en la d\u00e9cada anterior, particularmente la de Minas Gerais y la de R\u00edo de Janeiro; \u00e9sta se transforma en 1938 en lo que ser\u00eda la cabeza del sistema universitario brasile\u00f1o: la Universidad de Brasil. En 1934 se funda la Universidad de Sao Paulo, y en 1935 la del Distrito Federal; en Sao Paulo se verifica tambi\u00e9n, en 1932, la creaci\u00f3n de la Escuela Libre de Sociolog\u00eda y Pol\u00edtica, pionera en el estudio de las ciencias sociales en Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sistema de educaci\u00f3n superior surg\u00eda, pues, en el contexto de la transformaci\u00f3n del antiguo Brasil agrario y exportador en el Brasil industrial de nuestros d\u00edas. Su suerte va a estar ligada al desarrollo econ\u00f3mico y pol\u00edtico de esa nueva realidad, y se caracterizar\u00e1 por un crecimiento an\u00e1rquico que desborda los marcos establecidos en el periodo del Estado Novo, sin que nuevos estatutos legales le vengan a dar coherencia. S\u00f3lo en 1961 se aprueba una ley global, la de Directrices y Bases de la Educaci\u00f3n fruto de las luchas pol\u00edticas que durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os hab\u00edan sacudido el pa\u00eds. Su vigencia fue sin embargo corta, puesto que el golpe militar de 1964, que culmina el agitado periodo que vive Brasil a partir de 1950, acarrear\u00e1 profundas transformaciones institucionales en el pa\u00eds, incluso en el campo educativo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una breve ojeada a lo que all\u00ed pas\u00f3, en el periodo previo a 1964, nos muestra, de partida, una fuerte expansi\u00f3n de la matr\u00edcula. A nivel primario, entre 1948 Y 1965, el crecimiento hab\u00eda sido relativamente alto; en 64, el 90% de la poblaci\u00f3n correspondiente recib\u00eda ya atenci\u00f3n, aunque su eficiencia fuera muy baja. La ense\u00f1anza media, a ejemplo de lo que ocurr\u00eda en toda Am\u00e9rica Latina, crec\u00eda a ritmo a\u00fan m\u00e1s r\u00e1pido, alcanzando un 257%, pero manten\u00eda la tradicional predominancia de la escuela privada (el 64% del total). Un fen\u00f3meno opuesto se observaba a nivel superior, donde pese al gran crecimiento de la matr\u00edcula, la ense\u00f1anza p\u00fablica segu\u00eda siendo mayoritaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre las tendencias m\u00e1s relevantes del periodo, habr\u00eda que destacar el \u00e9nfasis que empieza a adquirir, a partir de los 60, el tema de la formaci\u00f3n de recursos humanos. El primer plan educativo nacional (1963-1965) pon\u00eda un acento particular en este aspecto. Igualmente, se desarrollan los estudios de econom\u00eda y ciencias sociales en general. Su expresi\u00f3n a nivel superior fueron particularmente relevantes en el Instituto Superior de Estudios Brasile\u00f1os (ISEB), creado en 1957, Y en la Universidad de Brasilia (UnB), que empieza a funcionar en 1962; ambas instituciones tuvieron la caracter\u00edstica de ubicarse fuera del esquema formal universitario, para escapar a la rigidez de \u00e9ste, y jugaron un papel decisivo en el proceso ideol\u00f3gico que acompa\u00f1\u00f3 el auge y la crisis de la industrializaci\u00f3n sustitutiva de importaciones en el pa\u00eds, con los fen\u00f3menos pol\u00edticos correlativos: el nacionalismo y el populismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, habr\u00eda que se\u00f1alar el desarrollo y la importancia pol\u00edtica que tuvo el movimiento estudiantil, liderado por la UNE, en el periodo de la posguerra, que hicieron de \u00e9l una de las grandes fuerzas pol\u00edticas en la gran crisis de principios de la d\u00e9cada de los 60. Actuando activamente en las grandes campa\u00f1as nacionales, particularmente en la lucha por la nacionalizaci\u00f3n del petr\u00f3leo; asumiendo las causas m\u00e1s avanzadas, como la defensa de la Revoluci\u00f3n cubana; lanzando iniciativas osadas, como la campa\u00f1a de alfabetizaci\u00f3n, en el periodo presidencial de Joao Goulart, la UNE desempe\u00f1\u00f3 un papel importante en el proceso pol\u00edtico brasile\u00f1o de ese periodo. Este proceso, al arrastrar a amplias capas de la poblaci\u00f3n urbana y rural al centro de la vida pol\u00edtica, llev\u00f3 a las clases dominantes y el imperialismo norteamericano a la soluci\u00f3n contrarrevolucionaria, expresada en el golpe militar de 1964.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las convulsiones pol\u00edticas que sacuden Brasil desde la d\u00e9cada de 1950, desembocan finalmente en el golpe de Estado del 1\u00ba de abril de 1964, que da lugar a la formaci\u00f3n del actual r\u00e9gimen tecnocr\u00e1tico-militar, al que se encuentra sometido el pa\u00eds. A trav\u00e9s del Estado Militar, el gran capital nacional y extranjero asume la plena hegemon\u00eda pol\u00edtica sobre la sociedad en su conjunto y se impone la tarea de restructurarla en su propio beneficio. Ello acarrea profundas alteraciones institucionales, cambios radicales en la estructura econ\u00f3mica, desplazamientos en las alianzas y relaciones de clases, que se extienden hasta 1968 y permiten, a partir de esa fecha, edificar de manera acelerada la moderna sociedad brasile\u00f1a (Marini, 1974).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto a la educaci\u00f3n superior, la dictadura militar se mueve, en su primera fase, es decir, hasta 1968, en dos sentidos: busca doblegar al movimiento estudiantil, que ganara en el periodo anterior gran capacidad de movilizaci\u00f3n, y desempe\u00f1a un papel destacado en el proceso pol\u00edtico que precedi\u00f3 al golpe de Estado; y pretende establecer nuevos lineamientos para las estructuras educativas, con el fin de adecuarlas a los objetivos econ\u00f3micos y pol\u00edticos que se daba el r\u00e9gimen del gran capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La lucha contra el movimiento estudiantil adquiere un car\u00e1cter netamente represivo. Adem\u00e1s de ilegalizar sus organizaciones, en particular a la UNE, el r\u00e9gimen perseguir\u00e1 durante todo el periodo a los dirigentes y cuadros pol\u00edticos estudiantiles. En 1965 se dicta la llamada Ley Suplicy, que recibe su nombre del entonces ministro de Educaci\u00f3n, la cual plantea una nueva estructura organizativa para los estudiantes, eminentemente apol\u00edtica y centrada en cuestiones estrictamente gremiales, culturales y recreativas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Paralelamente se establecen los acuerdos MEC-USAID, es decir, entre el Ministerio de Educaci\u00f3n y Cultura y la Agencia Internacional para el Desarrollo Norteamericano, destinados a reorganizar la estructura educativa superior del pa\u00eds. Tales acuerdos nunca se hicieron p\u00fablicos y se les conoce m\u00e1s bien por los resultados que fueron arrojando. En lo fundamental, como m\u00e1s tarde se ver\u00eda, estaban centrados en la concepci\u00f3n de una educaci\u00f3n funcional y rentable, que convirtiera a la universidad en una f\u00e1brica de recursos humanos para la econom\u00eda capitalista brasile\u00f1a, tal como la quer\u00edan conformar los grandes monopolios nacionales y extranjeros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Reorganizada en la clandestinidad, la UNE dirigi\u00f3 durante todo ese periodo la lucha de los estudiantes contra los dos objetivos planteados por los militares. Aunque utilizando las formas legales de lucha establecidas por la misma Ley Suplicy, la UNE se manifest\u00f3 por su derogaci\u00f3n, al tiempo que se ergu\u00eda contra los intentos gubernamentales de implantar las medidas derivadas de los acuerdos WEC-USAID. En este sentido, la UNE se bati\u00f3 por la gratuidad de la ense\u00f1anza; la ampliaci\u00f3n de la matr\u00edcula, con la supresi\u00f3n de los ex\u00e1menes de ingreso a la universidad; el mantenimiento de los comedores escolares, que beneficiaban sobre todo a los estudiantes que contaban con pocos recursos, y el aumento del gasto p\u00fablico para la educaci\u00f3n. Al mismo tiempo, vinculando la lucha espec\u00edfica de los estudiantes con los intereses populares generales, la UNE particip\u00f3 activamente en la lucha por la defensa de las libertades democr\u00e1ticas, contra la penetraci\u00f3n imperialista en la econom\u00eda del pa\u00eds, contra las campa\u00f1as de esterilizaci\u00f3n masiva practicada entre los campesinos por agencias gubernamentales con asesor\u00eda norteamericana, etc\u00e9tera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El movimiento estudiantil gan\u00f3 as\u00ed un lugar destacado entre las fuerzas antidictatoriales. \u00c9stas, incorporando a la clase obrera y los campesinos, a amplios sectores de la peque\u00f1a burgues\u00eda e incluso a fracciones burguesas desplazadas, ganaron la calle en 1968. La amplitud del movimiento y el vigor de las movilizaciones hicieron tambalear el r\u00e9gimen militar. La respuesta del gobierno fue la contraofensiva a fondo, mediante el Acta Institucional del 13 de diciembre n. 5, que suspend\u00eda el Congreso, cercenaba los derechos individuales m\u00e1s elementales y pon\u00eda en manos del Estado poderes discrecionales como ning\u00fan otro r\u00e9gimen ha tenido en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde fines de 1968 se asiste a la reorganizaci\u00f3n del sistema educativo. Entre las medidas b\u00e1sicas a destacar est\u00e1 la Ley 5540, del 28 de noviembre, que dispon\u00eda la restructuraci\u00f3n de la educaci\u00f3n superior, y que se complet\u00f3 con el Decreto-Ley n. 464, del 11 de febrero de 1969, que suprimi\u00f3 pr\u00e1cticamente la Ley de Directrices y Bases de la Educaci\u00f3n (1961) entonces vigente. En el marco de la nueva legislaci\u00f3n se conced\u00edan amplias facilidades a los particulares para la creaci\u00f3n de escuelas y cursos aislados, se manten\u00eda el sistema de examen de ingreso a la ense\u00f1anza superior y se daba prioridad absoluta a la educaci\u00f3n cient\u00edfica y t\u00e9cnica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el mismo mes, el gobierno dict\u00f3 el Decreto-Ley n. 477, que defin\u00eda los delitos pol\u00edticos en las universidades y establec\u00eda sanciones para los mismos. Mediante procesos sumarios, los profesores encontrados culpables quedar\u00edan impedidos de impartir ense\u00f1anza en cualquier escuela por el plazo de cinco a\u00f1os; y se prohib\u00eda a los estudiantes matricularse en una instituci\u00f3n de ense\u00f1anza superior por el plazo de tres a\u00f1os. Se\u00f1alemos, finalmente, que en septiembre de 1969, por el Decreto-Ley n. 869, se hizo obligatoria, a todos los niveles de ense\u00f1anza, la Educaci\u00f3n Moral y C\u00edvica, incluso en los cursos de posgrado, donde se imparte bajo la denominaci\u00f3n de Estudios de Problemas Brasile\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9ste es, en lo esencial, el marco jur\u00eddico en el cual se desenvuelve la educaci\u00f3n superior brasile\u00f1a, bajo el actual r\u00e9gimen militar. Trataremos, ahora, de analizar sus resultados en funci\u00f3n de las l\u00edneas b\u00e1sicas que orientan el pensamiento gubernamental en esa materia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas l\u00edneas pueden resumirse en tres: primero, el liberalismo, en el sentido cl\u00e1sico de que el Estado ejerce un papel normativo pero deja en manos de la empresa privada las iniciativas respecto a la educaci\u00f3n; segundo, el desarrollismo, es decir, el \u00e9nfasis en la educaci\u00f3n como factor decisivo en el proceso de desarrollo econ\u00f3mico, y tercera, el doctrinarismo, en cuya perspectiva la educaci\u00f3n aparece como un elemento integrante de la defensa de la seguridad nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El liberalismo en materia educativa, practicado por el r\u00e9gimen militar, se manifiesta: a) en la entrega de la educaci\u00f3n superior a la empresa privada, lo que conduce a la privatizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza y convierte a la ense\u00f1anza en un negocio; b) la liberaci\u00f3n de la matr\u00edcula, que s\u00f3lo encuentra l\u00edmites en la capacidad del capital privado para crear oportunidades de ense\u00f1anza y en la capacidad del estudiante para aprovecharlas (entendi\u00e9ndose aqu\u00ed que esa capacidad es tanto intelectual como socioecon\u00f3mica), y c) en la adecuaci\u00f3n entre la oferta y la demanda de mano de obra t\u00e9cnica y profesional seg\u00fan el libre juego del mercado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es as\u00ed como podemos entender que, entre 1964 y 1973, las instituciones privadas de ense\u00f1anza superior hayan pasado de un 38% del total, a un 61%; para 1976 se estim\u00f3 que el 74% de las escuelas superiores son privadas y s\u00f3lo el 26% p\u00fablicas (v\u00e9ase Cuadro I). Ello tiene importantes consecuencias:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.marini-escritos.unam.mx\/tablas\/053_universidad_brasil_cuadro_01.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">a) Un porcentaje significativo de los cursos (un 30% sobre el total), son irregulares o no reconocidos oficialmente, lo que dificulta la inserci\u00f3n de los egresados en el mercado de trabajo (v\u00e9ase Cuadro II);<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.marini-escritos.unam.mx\/tablas\/053_universidad_brasil_cuadro_02.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">b) La calidad de la ense\u00f1anza se deteriora, lo que se puede estimar por el hecho de que, entre 1966 y 1973, mientras la matr\u00edcula en la ense\u00f1anza superior creci\u00f3 en un 797%, el n\u00famero de profesores aument\u00f3 s\u00f3lo en un 194%. Se trata de un fen\u00f3meno que tiende a agravarse: en 1960, la relaci\u00f3n profesor\/alumno en la ense\u00f1anza superior era de 4.4, mientras que en 1973 era de 13.1; paralelamente, mientras el alumnado creci\u00f3 a una tasa anual de 10.8 entre 1960-1965, de 21.4 entre 1965-1968 y de 23.9 entre 1968-1973, el n\u00famero de profesores aument\u00f3 en 9.5, 10.5 y 6.8 respectivamente (v\u00e9ase gr\u00e1fica I);<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.marini-escritos.unam.mx\/tablas\/053_universidad_brasil_grafica.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">c) Las posibilidades mismas de matr\u00edcula que crea el sistema educativo no pueden ser aprovechadas, lo que se acusa en los grandes centros: en 1974, 25% del total de plazas para educaci\u00f3n superior en el pa\u00eds no fue ocupado, proporci\u00f3n que en la ciudad de Sao Paulo lleg\u00f3 al 41%. Ello se debe al costo de los estudios, la saturaci\u00f3n del mercado de trabajo para ciertas carreras, la situaci\u00f3n irregular de muchos de los cursos ofrecidos y la baja calidad de la ense\u00f1anza (v\u00e9ase Cuadro III).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.marini-escritos.unam.mx\/tablas\/053_universidad_brasil_cuadro_03.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La escasez de profesores es particularmente marcada en el sector privado del sistema educativo: en 1972, el sector p\u00fablico absorb\u00eda el 56% del total de profesores y el 82% de los profesores de tiempo completo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el sector p\u00fablico federal, el que est\u00e1 en mejores condiciones, en 1973, el 35% de los profesores all\u00ed empleados ten\u00eda tiempo completo y el 65% 24 horas semanales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se\u00f1alamos ya que el liberalismo del r\u00e9gimen militar brasile\u00f1o en materia educativa implica la liberaci\u00f3n de la matr\u00edcula en las instituciones de ense\u00f1anza superior. Ello se ha traducido en un incremento espectacular de la misma, puesto que en diez a\u00f1os, entre 1963 y 1973, creci\u00f3 m\u00e1s del 550%, Y lo hizo en sentido progresivo: en 1963-1968, la tasa media anual de crecimiento fue de 17.5 y, en 1968-1973, de 23.9. Sin embargo estas cifras, que son exhibidas con orgullo por el r\u00e9gimen, adem\u00e1s de conllevar problemas como los que indicamos arriba, ocultan particularidades que debemos se\u00f1alar. Es as\u00ed como ha sido el sector privado del sistema educativo que, como hemos visto, es el que presenta condiciones menos adecuadas, el que ha absorbido la mayor parte de ese crecimiento, en detrimento del sector p\u00fablico. En especial las instituciones federales, que concentraban en 1966 el 45% del total de la matr\u00edcula, han bajado su participaci\u00f3n a un 24% en 1972 y deber\u00e1n disminuirla todav\u00eda m\u00e1s, una vez que, para 1976, el gobierno logr\u00f3 finalmente implantar el sistema de la ense\u00f1anza pagada, con mediaci\u00f3n de su Programa de Cr\u00e9dito Escolar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte, el gran aumento de la capacidad de matr\u00edcula, que se ha verificado en el sistema educativo, no atiende todav\u00eda a la demanda real de educaci\u00f3n superior. En 1966 se presentaron al examen de ingreso en todo el pa\u00eds 144 mil candidatos, de los cuales s\u00f3lo 69 mil, es decir, el 47%, lograron inscripci\u00f3n; en 1968, los candidatos fueron 228 mil y los inscritos 102 mil (el 44%) y, en 1972, los candidatos fueron 408 mil y los inscritos 221 mil (el 54%). Conviene tener presente que la disminuci\u00f3n relativa de rechazados que se observa en el \u00faltimo periodo corresponde, en t\u00e9rminos reales, a un aumento, si trabajamos con datos absolutos, una vez que en 1966 fueron rechazados 75 mil estudiantes, y 187 mil en 1972. Adem\u00e1s, el fen\u00f3meno es desigual si lo consideramos por regiones y carreras; as\u00ed, para medicina, en 1976, hab\u00eda una proporci\u00f3n de candidatos\/plazas mientras que en R\u00edo de Janeiro, la relaci\u00f3n era de 7.2 (v\u00e9ase Cuadro IV).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.marini-escritos.unam.mx\/tablas\/053_universidad_brasil_cuadro_04.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pese al aumento de la matr\u00edcula, la ense\u00f1anza superior sigue siendo altamente discriminatoria con respecto a las clases populares, una vez que, seg\u00fan los datos disponibles, un poco menos del 80% de los estudiantes en ese nivel pertenecen a la clase alta y media, siendo de suponerse que, del 20%, buena parte corresponde a la peque\u00f1a burgues\u00eda pobre. Ello se debe a los costos de la ense\u00f1anza, que son consecuencia de la extensi\u00f3n misma de la iniciativa privada en materia educativa, pero que se agravan con el sistema de examen de ingreso a la universidad. En efecto, ese sistema ha dado lugar a una nueva faja de comercio educativo: los llamados cursillos, que sustituyeron al curso proped\u00e9utico, suprimido por la reforma de 1942, como nivel informal de acceso a la ense\u00f1anza superior. Existen empresas privadas que mantienen cursillos hasta con 20 mil alumnos inscritos, con filiales en diversas ciudades. El costo del cursillo para el estudiante ha sido estimado en 400 cruceiros mensuales (36 d\u00f3lares aproximadamente), al principio de 1976, para ciudades como R\u00edo y Sao Paulo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, como una tercera consecuencia de la liberaci\u00f3n de la matr\u00edcula en el marco de una ense\u00f1anza superior privatizada, se observa que dicha matr\u00edcula sufre fuertes deformaciones, que la alejan considerablemente de la estructura de la demanda de mano de obra que prevalece en el mercado de trabajo. Es as\u00ed como la tasa anual de crecimiento global de la educaci\u00f3n superior, que fue de 10.8 en el periodo 1960-1965 y de 23.7% en el periodo 1965-1972, tuvo su aumento fuertemente influenciado por carreras como las de filosof\u00eda, ciencias y letras, cuya tasa de crecimiento pas\u00f3 del 12.2 en el primer periodo, al 25.9% en el segundo; de derecho, que present\u00f3 respectivamente tasas de 7.6 y 12.8; y medicina, con tasas de 8.6 y 11.2; inversamente, en los periodos considerados, la matr\u00edcula baj\u00f3 en agricultura, de 17.8 a 4.7; y en ingenier\u00eda, de 15.2 a 9.5. En t\u00e9rminos globales, si analizamos la estructura de la matr\u00edcula en la ense\u00f1anza superior para el a\u00f1o 1972, observamos que el 54% de la misma se encuentra en el \u00e1rea de ciencias sociales y humanas (que incluye derecho), el 12% en letras y artes, mientras que el \u00e1rea de ciencias exactas y tecnol\u00f3gicas se lleva s\u00f3lo un 18%, y la de ciencias biom\u00e9dicas un 15%. Es decir, la matr\u00edcula ha crecido en carreras con menor demanda en el mercado, pero que presentan, para los empresarios de la educaci\u00f3n, menores costes en materia de instalaciones, ayudas did\u00e1cticas, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asimismo, ya se observan los efectos de esta pol\u00edtica. El Cuadro V, que se presenta a continuaci\u00f3n, muestra claramente c\u00f3mo no hay relaci\u00f3n entre los egresados en cada carrera y las necesidades del mercado de trabajo, ya sea el real o el potencial. Vemos, por ejemplo, que en 1975 tres carreras representan m\u00e1s de la mitad (52.05%) de los egresados: Letras (26.88%); Pedagog\u00eda (13.34%), y Derecho (11.83%). (V\u00e9ase Cuadro V.)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.marini-escritos.unam.mx\/tablas\/053_universidad_brasil_cuadro_05.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra tendencia que orienta la actual pol\u00edtica educativa en Brasil, la desarrollista, merece tambi\u00e9n algunas observaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se\u00f1alemos, inicialmente, que el caos que la iniciativa privada ha introducido en la ense\u00f1anza superior contradice, en una amplia medida, las prioridades establecidas por el Plan de Educaci\u00f3n, en el sentido de formar principalmente recursos humanos en el \u00e1rea de ciencias y tecnolog\u00eda. Ello no implica que esa formaci\u00f3n no tenga lugar y que, incluso, genere situaciones a las que hay que dar atenci\u00f3n. Es as\u00ed como, en parte, la formaci\u00f3n de mano de obra t\u00e9cnica, cuya demanda ha aumentado en funci\u00f3n del mismo desarrollo industrial, es atendido mediante carreras cortas terminales. \u00c9stas no representan, en muchos casos, sino simulacros de cursos universitarios que debieran ubicarse fuera de \u00e9sta, a nivel de la ense\u00f1anza media y vocacional; por otra parte, al ser terminales, cierran al estudiante el acceso a una verdadera formaci\u00f3n universitaria, creando subprofesionales vitalicios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el otro extremo, encontramos el incentivo a los cursos de posgrado, que tratan de compensar las insuficiencias y el desprestigio que afectan al nivel de licenciatura, mediante la creaci\u00f3n de lo que podr\u00eda llamar de ultra-universidad, marcada por el elitismo y la superespecializaci\u00f3n. En 1971, por ejemplo, hab\u00eda poco menos de 8 mil estudiantes matriculados en los cursos de maestr\u00eda y doctorado, lo que correspond\u00eda al 1.4% de la matr\u00edcula en licenciatura. La mayor parte se concentraba en ciencias exactas y tecnolog\u00eda (un 60% del total de los estudiantes de posgrado, que correspond\u00eda al 6.2% de los estudiantes de licenciatura en esa \u00e1rea), registr\u00e1ndose empero aberraciones, como la de que 54% de los estudiantes de doctorado se encontraban en la carrera de derecho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, la inserci\u00f3n de la educaci\u00f3n en la pol\u00edtica de seguridad nacional ha implicado que la Universidad brasile\u00f1a haya sido puesta bajo estricto control policiaco y sometida a la m\u00e1s severa represi\u00f3n. Hemos citado ya el Decreto Ley N\u00b0 477, que constituye la pieza fundamental de la legislaci\u00f3n represiva aplicada a la universidad. Sobre esa base, ha surgido en las instituciones superiores un r\u00e9gimen de infiltraci\u00f3n policiaca y de soplonaje, que se completa con la estrecha colaboraci\u00f3n establecida entre las autoridades universitarias y los \u00f3rganos represivos, que llega al control minucioso de todas las actividades realizadas en las universidades, incluso los congresos cient\u00edficos y las sesiones de cine-club. Por otra parte, se mantiene la persecuci\u00f3n a los cuadros estudiantiles, que ha llegado al asesinato de sus dirigentes m\u00e1s destacados como le pas\u00f3, entre otros, a Honestino Monteiro Guimaraes, presidente de la UNE, que muri\u00f3 en la tortura en un cuartel de Brasilia entre 1963 y 1964.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la universidad es vista tambi\u00e9n como un factor de adoctrinamiento de los j\u00f3venes, proceso que se inicia en la escuela primaria y sigue hasta los cursos de posgrado, principalmente a trav\u00e9s de la l\u00ednea de ense\u00f1anza que comprende la Educaci\u00f3n Moral y C\u00edvica y su correspondiente universitario, los Estudios de Problemas Brasile\u00f1os. Para implementar dicha l\u00ednea se ha creado una Comisi\u00f3n Nacional de Moral y Civismo, directamente adscrita al Ministerio de Educaci\u00f3n. Algunos de los textos que sirven de base a la ense\u00f1anza de la disciplina son altamente significativos, respecto a la ideolog\u00eda conservadora, chovinista y agresiva que se trata de inculcar en la juventud brasile\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras el golpe de 1964, el gran capital nacional y extranjero lograron imponer sin cortapisas su dominaci\u00f3n al conjunto de la sociedad brasile\u00f1a. Abriendo las puertas de la econom\u00eda a la penetraci\u00f3n de las inversiones extranjeras, la burgues\u00eda nacional orient\u00f3 el desarrollo capitalista del pa\u00eds hacia una industrializaci\u00f3n acelerada, la cual, al centrarse en la producci\u00f3n y exportaci\u00f3n al mercado exterior, divorcia la capacidad de producci\u00f3n de las necesidades de consumo de las amplias masas. Los trabajadores han sido privados del derecho de organizaci\u00f3n y de huelga, proscritos de la vida pol\u00edtica y sometidos a la m\u00e1s despiadada explotaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La puesta en marcha de ese sistema econ\u00f3mico, que extrema las condiciones de dependencia y miseria propias de las econom\u00edas latinoamericanas, exigi\u00f3 un Estado dictatorial, en el cual un reducido sector tecnocr\u00e1tico, civil y militar, se encuentra directamente vinculado a los representantes del gran capital. Ese Estado no es una superestructura aislada, impuesta simplemente por la fuerza, sino la c\u00faspide de un sistema de dominaci\u00f3n renovada, que ha removido y transformado a todas las instituciones que lo componen. Entre \u00e9stas, la universidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este marco, la universidad brasile\u00f1a, siguiendo la tendencia de la sociedad en que se encuentra inserta, acent\u00faa hasta el l\u00edmite las funciones propias de la universidad burguesa. La universidad brasile\u00f1a no cumple simplemente con el cometido de reproducir la divisi\u00f3n entre trabajo manual e intelectual, as\u00ed como de transmitir a los j\u00f3venes los valores de la ideolog\u00eda burguesa: es en s\u00ed misma parte del aparato estatal, contribuyendo directamente al ejercicio de la pol\u00edtica represiva de \u00e9ste e identificando los contenidos que transmite con la ideolog\u00eda dominante, travestida de seguridad nacional. La universidad brasile\u00f1a no es tan s\u00f3lo uno de los medios de que se sirve la burgues\u00eda para formar la mano de obra calificada que requiere la reproducci\u00f3n del capital: se convierte en campo para la reproducci\u00f3n del propio capital; en \u00e1rea de inversi\u00f3n de la empresa privada. La universidad brasile\u00f1a, al reflejar el esquema de alianzas de clases peculiar al r\u00e9gimen tecnocr\u00e1tico-militar, no s\u00f3lo abre espacio para que se afirmen las pretensiones de promoci\u00f3n social de la peque\u00f1a burgues\u00eda, sino que destaca de \u00e9sta una capa privilegiada, al tiempo que, mediante la masificaci\u00f3n y la degradaci\u00f3n de la ense\u00f1anza, precipita a las masas peque\u00f1oburguesas cultas a la proletarizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Expresi\u00f3n fiel de la sociedad a que pertenece, la universidad brasile\u00f1o persigue sus fines creando y agudizando contradicciones. Tanto fija prioridades que la hagan funcional a las necesidades del mercado de trabajo capitalista, como traslada hacia su seno, al abrirse a las inversiones privadas, la anarqu\u00eda caracter\u00edstica de la econom\u00eda que sustenta ese mercado. Tanto desarrolla rasgos elitistas, tendientes a la ultra-universidad, como provoca el crecimiento masivo y tumultuoso de sus efectivos, al mismo tiempo que rebaja continuamente la calidad de la ense\u00f1anza. Tanto pretende ser un centro de encuadramiento ideol\u00f3gico como, al permitir a los j\u00f3venes vislumbrar las posibilidades de la ciencia y la cultura, estimula su descontento y su aversi\u00f3n al r\u00e9gimen econ\u00f3mico y pol\u00edtico que ella expresa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es as\u00ed como la universidad brasile\u00f1a cumple los objetivos que le han asignado la clase dominante y su Estado, despilfarrando j\u00f3venes para elaborar el producto espec\u00edfico: la fuerza de trabajo reducida, pero altamente calificada, que necesita el capital; concentrando masas crecientes de estudiantes para llevar a cabo su formaci\u00f3n elitista y ultraespecializada; dejando entrever a la juventud los amplios horizontes de la ciencia y la cultura para tratar de imponerle los contenidos r\u00edgidos de la ideolog\u00eda dominante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La universidad brasile\u00f1a lleva as\u00ed, en su seno, su propia crisis. En la medida en que, como los dem\u00e1s elementos que conforman el sistema de dominaci\u00f3n en Brasil, se encuentra enmarcada en el aparato mismo del Estado, su crisis es tambi\u00e9n la crisis del Estado tecnocr\u00e1tico-brasile\u00f1o. El imperativo de su transformaci\u00f3n trasciende, pues, a la masa estudiantil universitaria y se convierte en tarea de las fuerzas sociales que trabajan por una sociedad de libertad, de bienestar y de justicia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em><span class=\"has-inline-color has-nv-dark-bg-color\">Ruy Mauro Marini<\/span><\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Fuentes<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ALTHUSSER, L.&nbsp;<em>Id\u00e9ologie et appareils id\u00e9ologiques d&#8217;etat<\/em>, Paris, La Pens\u00e9e, 1970.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">AZEVEDO, Fernando de.&nbsp;<em>A Cultura Brasileira<\/em>, 4a. ed., Sao Paulo, Edi\u00e7oes Melhoramentos, 1964.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">MARINI, R. M.&nbsp;<em>El Reformismo y la contrarrevoluci\u00f3n<\/em>. Estudios sobre Chile, M\u00e9xico, Editorial Era, 1976.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u2014\u2014\u2014 \u201cAcerca de la Universidad Latinoamericana\u201d, entrevista a la&nbsp;<em>Revista<\/em>&nbsp;<em>S\u00edntesis<\/em>, M\u00e9xico, N\u00b0 5, enero de 1973.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u2014\u2014\u2014&nbsp;<em>Subdesarrollo y revoluci\u00f3n<\/em>, 5a. ed., M\u00e9xico, Siglo XXI, 1974.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SUCUPIRA, Newton. \u201cAspectos da organiza\u00e7ao e funcionamiento da educa\u00e7ao brasileira\u201d (Relatorio apresentado na XXIV Sessao da Conferencia Internacional de Educa\u00e7ao realizada em Genebra), Brasilia, Minist\u00e9rio de Educa\u00e7ao e Cultura, 1974.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Nota<\/strong>: Los datos relativos a la Educaci\u00f3n Superior en Brasil han sido tomados de reportes del Departamento de Asuntos Universitarios del Ministerio de Educaci\u00f3n y Cultura (DAUMEC).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-78bfedee\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-c83ae97b\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-3c638dde\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-cd37766f-6ed6-4dcc-a05e-744fc59d7a8a\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1977\/04\/32-La-universidad-brasilen\u0303a.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La universidad brasilen\u0303a<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-2da0fb32\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-7507665b\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-348ab588\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-7420e56d-d1c8-4d3c-905c-071557712dee\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/32-A-universidade-brasileira.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">A-universidade-brasileira<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Revista de Educaci\u00f3n Superior, vol. VI, n. 2 (22), ANUIES, M\u00e9xico, abril-junio de 1977. 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