{"id":1332,"date":"1979-01-01T19:49:34","date_gmt":"1979-01-01T19:49:34","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=1332"},"modified":"2024-04-09T01:59:00","modified_gmt":"2024-04-09T01:59:00","slug":"el-ciclo-del-capital-en-la-economia-dependiente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=1332","title":{"rendered":"El ciclo del capital en la econom\u00eda dependiente"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized is-style-default\"><img decoding=\"async\" width=\"268\" height=\"151\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/arton13831-edited.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1897\" style=\"width:659px\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: Mercado y dependencia, \u00darsula Oswald (Coord.), Nueva Imagen, M\u00e9xico, 1979, pp. 37-55.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><a href=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Marini-Ruy-Mauro-1979-El-ciclo-del-capital-en-la-economia-dependiente.pdf\">[Descargar PDF]<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-vivid-red-color has-css-opacity has-vivid-red-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ciclo de capital y sus formas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Antes de entrar a analizar el ciclo del capital de la econom\u00eda dependiente, conviene dejar sentados algunos elementos. Inicialmente debo precisar que, al referirme a la econom\u00eda dependiente, tengo en vista la forma actual que \u00e9sta ha asumido, despu\u00e9s que en su seno se conform\u00f3 un sector de producci\u00f3n para el mercado interno que asumi\u00f3 progresivamente el rol hegem\u00f3nico en la din\u00e1mica de esa econom\u00eda. Situaci\u00f3n a todas luces diferente de la que privaba todav\u00eda a principios de este siglo, cuando, bajo la forma de econom\u00eda exportadora, la econom\u00eda dependiente latinoamericana representaba un sistema de producci\u00f3n complementario al sistema de las econom\u00edas centrales, teniendo su ciclo determinado por \u00e9ste.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, nos interesa analizar aqu\u00ed las tres fases del ciclo: circulaci\u00f3n, producci\u00f3n y circulaci\u00f3n, para lo que nos conviene echar mano de la f\u00f3rmula D \u2014 M . . . P . . . M&#8217; \u2014 D&#8217;. Esta describe el movimiento por el cual el dinero asume la forma de mercanc\u00edas (medios de producci\u00f3n y fuerza de trabajo), en lo que es la primera fase de circulaci\u00f3n, para dar curso a un proceso de producci\u00f3n, de lo cual resultan mercanc\u00edas que deben transitar por la segunda fase de circulaci\u00f3n, para que el capital recupere nuevamente la forma dinero.<\/p>\n\n\n\n<p>La fase de producci\u00f3n tiene la caracter\u00edstica de ser un proceso de valorizaci\u00f3n, es decir, de creaci\u00f3n de valor nuevo. La fuerza de trabajo, actuando sobre los medios de producci\u00f3n, no s\u00f3lo transfiere a las mercanc\u00edas que elabora el valor contenido en \u00e9stos, en el capital constante, sino que crea un valor nuevo que, por un lado repone el valor equivalente que se le ha pagado bajo la forma de capital variable, y por otro arroja un valor excedente, un remanente sobre el capital inicial, que corresponde a la plusval\u00eda. Estos distintos valores se encuentran englobados en el valor total de las mercanc\u00edas que, terminado el proceso de producci\u00f3n entran a la segunda fase de circulaci\u00f3n para, mediante su venta, realizarse en dinero.<\/p>\n\n\n\n<p>Respecto a esto, creo necesario subrayar algunos aspectos que deben retenerse. El primero de ellos es la importancia del dinero en el proceso de valorizaci\u00f3n, ya que es bajo esa forma como el capital aparece para iniciarlo y es \u00e9sa la forma que recupera el capital, o que debe recuperar, para que pueda tener lugar otro ciclo. En segundo lugar, no hay que perder de vista la importancia de la fase de producci\u00f3n donde tiene efectivamente lugar la valorizaci\u00f3n del capital mediante la producci\u00f3n de plusval\u00eda; todas las formas de remuneraci\u00f3n del capital: ganancia industrial, ganancia comercial, inter\u00e9s y renta de la tierra tienen su fuente en la plusval\u00eda resultante de la valorizaci\u00f3n, y nacen pues de la acci\u00f3n del capital productivo o, en su sentido amplio, capital industrial.<\/p>\n\n\n\n<p>La ilusi\u00f3n que crean esas formas de remuneraci\u00f3n del capital, en cuanto a que pudieran darse procesos de valorizaci\u00f3n que no pasaran por la producci\u00f3n, se esfuma tan pronto consideremos un caso concreto cualquiera. Tomemos uno que nos es conocido, el de una casa editorial. Esta establece, sobre la base de la experiencia y el c\u00e1lculo de los costos vigentes, el precio final (expresi\u00f3n transfigurada del valor que va a tener el producto: el libro). Distingue all\u00ed lo que corresponde a la reposici\u00f3n del capital invertido en la producci\u00f3n del libro (capital constante y variable m\u00e1s lo que se paga al autor); le suma lo que quedar\u00e1 en manos del vendedor, del comerciante, que representa un porcentaje pr\u00f3ximo al 40% del valor total y acrecienta el porcentaje correspondiente a los intereses y amortizaciones de deudas (partida que va incluida en el costo de producci\u00f3n), quedando un remanente que es la ganancia propiamente dicha de la editorial. En consecuencia, el valor de la mercanc\u00eda libro debe ser capaz de reponer el capital constante (materias primas y depreciaci\u00f3n del capital fijo) y variable, remunerar al capital industrial responsable de su producci\u00f3n, al capital comercial y al financiero, que hayan intervenido de alg\u00fan modo en la circulaci\u00f3n. El elemento renta de la tierra, en el estado financiero de la empresa, aparece incluido en los costos de producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El proceso de producci\u00f3n, en la medida en que nos permite entender el de creaci\u00f3n de plusval\u00eda, da cuenta del proceso de explotaci\u00f3n del trabajo por el capital. Lo que es valorizaci\u00f3n para el capitalista es explotaci\u00f3n para el trabajador.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, nos interesa considerar que tendremos tres partes a analizar en el ciclo de capital o, para ser m\u00e1s precisos, en el ciclo de reproducci\u00f3n y circulaci\u00f3n del capital. La primera corresponde a la fase de circulaci\u00f3n, que podemos llamar C1, en la que se estudia el capital que, bajo forma dinero, comparece en la circulaci\u00f3n para adquirir, en el acto de compra, medios de producci\u00f3n y contratar fuerza de trabajo. La segunda corresponde a la de acumulaci\u00f3n y producci\u00f3n, mediante la cual el capital reviste la forma material de medios de producci\u00f3n y fuerza de trabajo para, mediante un proceso de explotaci\u00f3n, promover su propia valorizaci\u00f3n, es decir, la creaci\u00f3n de plusval\u00eda. La tercera es la segunda fase de circulaci\u00f3n, C2, en la que el capital, bajo la forma de mercanc\u00edas que contienen el valor inicial m\u00e1s la plusval\u00eda generada, entra al mercado para buscar su transformaci\u00f3n en dinero a trav\u00e9s del intercambio, de la venta; el dinero resultante, si el ciclo se realiza normalmente, debe representar una magnitud superior respecto al capital dinero que se acumul\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Primera fase de circulaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Consideremos ahora la manera c\u00f3mo se presenta el ciclo del capital en la econom\u00eda dependiente latinoamericana. Lo primero que nos debe preocupar es determinar el origen del capital dinero que comparece para iniciar el ciclo. Podemos distinguir, b\u00e1sicamente, tres fuentes.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, el capital privado interno o la inversi\u00f3n privada interna, es decir, la parte de la plusval\u00eda generada al interior de la econom\u00eda que (deducidos los gastos improductivos del capital) se presenta para acumularse bajo la forma de medios de producci\u00f3n y fuerza de trabajo. El hecho de que ese capital sea jur\u00eddicamente propiedad de nacionales y extranjeros no afecta en absoluto la situaci\u00f3n, puesto que estamos considerando s\u00f3lo la parte de la plusval\u00eda que se acumula; ello quiere decir que se ha hecho ya deducci\u00f3n de la parte de la plusval\u00eda que sale de la esfera de la econom\u00eda nacional bajo formas diversas: remesa de utilidades, pagos por concepto de intereses, amortizaciones, regal\u00edas, etc\u00e9tera. La plusval\u00eda generada en la econom\u00eda nacional e invertida en ella es inversi\u00f3n nacional, independientemente de la nacionalidad de los que detentan t\u00edtulos de propiedad sobre ella; es obvio que esto no se presenta as\u00ed desde el punto de vista de las cuentas nacionales, donde la parte de la plusval\u00eda que se encuentra en manos de extranjeros es, una vez invertida, contabilizada como capital extranjero (reinversi\u00f3n); pero es obvio tambi\u00e9n que, desde el punto de vista del an\u00e1lisis del funcionamiento de la econom\u00eda, es el juicio que adoptamos el que debe primar.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, podemos distinguir la inversi\u00f3n p\u00fablica, que tiene origen en el estado. All\u00ed, las fuentes de la inversi\u00f3n son diversas. Por un lado, ella corresponde simplemente a una parte de la plusval\u00eda generada, mediante su transferencia al estado a trav\u00e9s de los impuestos directos al capital y a los sueldos, as\u00ed como la parte de los impuestos indirectos que recaen sobre tipos de ingresos (ganancias, sueldos, etc\u00e9tera) que corresponden a la distribuci\u00f3n de la plusval\u00eda; junto a esa parte de la plusval\u00eda en manos del estado, encontramos que parte del capital variable tambi\u00e9n puede aparecer all\u00ed mediante los impuestos al trabajo o los impuestos indirectos pagados por los trabajadores. Una segunda fuente de la inversi\u00f3n p\u00fablica es la que resulta del proceso directo de explotaci\u00f3n que el estado, en tanto que capitalista, lleva a cabo; las empresas estatales funcionan en un sistema capitalista como capitales privados, y dan origen directamente a la producci\u00f3n de plusval\u00eda que, por su mediaci\u00f3n, es apropiada por el estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que tener presente, desde luego, que no todo el gasto estatal es productivo, es decir, no todo ese gasto lleva a la acumulaci\u00f3n de capital. Esto depende de la proporci\u00f3n, dentro del gasto p\u00fablico, de las partidas que se destinan propiamente al capital: sea la que corresponde a las inversiones estatales, o a las transferencias de plusval\u00eda al capital privado para alimentar la inversi\u00f3n privada; en este \u00faltimo caso, est\u00e1n aquellos gastos que el estado realiza para hacer m\u00e1s rentable la inversi\u00f3n privada (infraestructura, etc\u00e9tera), las subvenciones directas o indirectas al capital privado. Las subvenciones indirectas pueden tomar varias formas, como, por ejemplo, las exenciones de impuestos o la manipulaci\u00f3n de precios. As\u00ed, si el estado produce petr\u00f3leo, materia prima fundamental en la industria, y vende a los capitalistas privados ese petr\u00f3leo a precios bajos, de hecho est\u00e1 transfiriendo a \u00e9stos parte de la plusval\u00eda que aqu\u00ed se conten\u00eda. En s\u00edntesis, la inversi\u00f3n p\u00fablica depende de la proporci\u00f3n, en el gasto p\u00fablico, de las partidas destinadas a la inversi\u00f3n productiva y de las que se destinan a inversiones llamadas improductivas. Hay que tener presente que las \u00faltimas pueden ocultar transferencias con objetivo productivo (el ejemplo del petr\u00f3leo lo ilustra, siempre que ese petr\u00f3leo sea utilizado como insumo industrial) o gastos que se llaman improductivos, y que lo son desde el punto de vista estricto de la valorizaci\u00f3n de capital, pero que en rigor corresponde a gastos productivos; all\u00ed se incluyen los gastos sociales, tales como los de educaci\u00f3n y salud, que contribuyen a la reproducci\u00f3n y calificaci\u00f3n de la fuerza de trabajo, imprescindibles para la valorizaci\u00f3n. Los gastos realmente improductivos (aunque cumplan una funci\u00f3n importante en la mantenci\u00f3n del sistema en que se opera la valorizaci\u00f3n) son aquellos que el estado realiza con su propia burocracia, tanto civil, como policial y militar.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se puede ver, la importancia del papel del estado en el ciclo del capital propiamente dicho (y no en t\u00e9rminos m\u00e1s generales en la creaci\u00f3n de condiciones para la valorizaci\u00f3n, donde ese papel es a\u00fan m\u00e1s amplio) es considerable, dada la capacidad que tiene de transferir hacia s\u00ed parte de la plusval\u00eda generada por el capital privado, la de producir \u00e9l mismo plusval\u00eda y, finalmente, la de captar parte del capital variable de los salarios pagados a la fuerza de trabajo. Esto explica, en cierto modo, el peso que tiene la inversi\u00f3n p\u00fablica en la econom\u00eda dependiente. En el caso de Brasil, por ejemplo, el estado participa en la formaci\u00f3n de capital fijo, es decir instalaciones y maquinarias, con un 60% del total anual, quedando s\u00f3lo un 40% para el capital privado.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercer aspecto a considerar, cuando analizamos el origen del capital dinero que desencadena el ciclo del capital en un pa\u00eds dependiente, es el capital extranjero. Este puede presentarse b\u00e1sicamente bajo dos formas. Como inversi\u00f3n directa cuando de manera exclusiva o compartida, es decir asociada, el capitalista extranjero invierte directamente en la econom\u00eda dependiente, detentando la propiedad total o parcial del capital productivo a que la inversi\u00f3n dio lugar y apropi\u00e1ndose directamente de la plusval\u00eda total o parcial all\u00ed generada. Se presenta como inversi\u00f3n indirecta cuando el capital extranjero se pone a disposici\u00f3n de los capitalistas internos (nacionales y extranjeros), bajo la forma de pr\u00e9stamos o financiamientos, contratados directamente con los capitalistas receptores o con el estado, que los redistribuye a \u00e9stos o los integra a su propia inversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En Am\u00e9rica Latina, durante el largo per\u00edodo de la postguerra, hasta la d\u00e9cada de 1960, la forma predominante de la inversi\u00f3n extranjera fue la inversi\u00f3n directa. Sin embargo, desde fines de esa d\u00e9cada y en el curso de la presente, aunque la inversi\u00f3n directa haya seguido creciendo, su proporci\u00f3n en la inversi\u00f3n extranjera total ha tendido a disminuir (en t\u00e9rminos relativos). Actualmente, en particular en los pa\u00edses de mayor desarrollo relativo como M\u00e9xico o Brasil, la forma predominante del capital financiero tiende a ser la de la inversi\u00f3n indirecta. El tipo de remuneraci\u00f3n que obtiene cambia en este caso: a diferencia de la ganancia o beneficio industrial, el capital extranjero, adem\u00e1s de las cuotas de amortizaci\u00f3n, cobra tasas de inter\u00e9s que se deducen de la plusval\u00eda generada por la inversi\u00f3n productiva que \u00e9l contribuy\u00f3 a generar, sin haber asumido, sin embargo, los riesgos de la producci\u00f3n y realizaci\u00f3n de esa plusval\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal como planteamos el problema, es evidente que consideramos al capital extranjero como un elemento m\u00e1s que interviene en la formaci\u00f3n de la masa de capital dinero que da lugar al proceso de acumulaci\u00f3n. Esto puede llevar a la conclusi\u00f3n equivocada de que es cierta la tesis que sostiene que el capital extranjero juega un papel complementario a la inversi\u00f3n interna y contribuye, por tanto, al desarrollo de la econom\u00eda dependiente. Siendo evidente que el capital extranjero se integra y determina el ciclo de capital de la econom\u00eda dependiente, y por ende su proceso de desarrollo capitalista, no hay que perder de vista que&nbsp;\u00e9l representa una mera restituci\u00f3n de capital, en relaci\u00f3n al que ha drenado desde la econom\u00eda dependiente; restituci\u00f3n que es, por lo dem\u00e1s, parcial. As\u00ed, se puede observar que en el per\u00edodo de 1960-1967, la mayor parte de la inversi\u00f3n directa norteamericana no se dirigi\u00f3 a los pa\u00edses dependientes, sino que, en un 70%, se destin\u00f3 a los pa\u00edses desarrollados, particularmente los de Europa occidental y Canad\u00e1. Sin embargo, en ese periodo en el que s\u00f3lo recibieron el 30% de la inversi\u00f3n directa norteamericana, los pa\u00edses dependientes aportaron a Estados Unidos el 60% del total de ingresos que \u00e9stos recibieron del exterior por concepto dc ganancias, intereses y regal\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que considerar adem\u00e1s, como ya se\u00f1alamos, que el capital extranjero no s\u00f3lo se mueve en un sentido, el de ingreso a la econom\u00eda dependiente, sino tambi\u00e9n en el sentido inverso, de salida de aqu\u00e9lla. Desde el momento en que, cumplido el ciclo de producci\u00f3n, el capital extranjero contribuy\u00f3 a la producci\u00f3n de plusval\u00eda \u00e9l tiene derecho a una parte de ella bajo la forma de ganancia o de inter\u00e9s, seg\u00fan se trate de inversi\u00f3n directa o indirecta. Ello da lugar a transferencias de plusval\u00eda al exterior. A\u00fan m\u00e1s, en los casos en que esa transferencia no opera y en que la plusval\u00eda o parte de ella se reinvierte en el propio pa\u00eds donde se gener\u00f3, el capital productivo de all\u00ed resultante es contabilizado como capital extranjero, aunque haya sido generado a partir de la plusval\u00eda creada en el propio pa\u00eds. Es por esto que, en el Brasil de Goulart, la discusi\u00f3n sobre las nacionalizaciones trajeron al primer plano el problema de qu\u00e9 deber\u00eda considerarse como capital extranjero: si solamente la inversi\u00f3n inicial, procedente del exterior, o si tambi\u00e9n las reinversiones a que ella dio lugar. Es obvio que, en rigor, s\u00f3lo la primera se justifica y, siendo el capital adicional generado por la inversi\u00f3n inicial, de por s\u00ed capital nacional, no puede dar lugar a ning\u00fan tipo de indemnizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, respecto al an\u00e1lisis de la formaci\u00f3n del capital dinero y su incidencia en la fase de circulaci\u00f3n C1 del ciclo del capital en la econom\u00eda dependiente, lo que cabe se\u00f1alar es la importancia que tienen all\u00ed el estado y el capital extranjero. En consecuencia, ya desde ahora, e independientemente de los problemas de realizaci\u00f3n que consideraremos despu\u00e9s, podemos afirmar que el ciclo econ\u00f3mico de la econom\u00eda dependiente, las distintas fases de expansi\u00f3n y recesi\u00f3n por las que \u00e9sta atraviesa, se encuentra directamente articulado con el exterior, y es susceptible en una amplia medida de ser influido por el estado. Insistimos: en esta primera aproximaci\u00f3n de lo que es la econom\u00eda dependiente, desde el punto del ciclo del capital, observamos que en su primera fase de circulaci\u00f3n \u2014de la que depende el proceso de acumulaci\u00f3n\u2014 act\u00faa un factor externo a la econom\u00eda dependiente, un factor que se encuentra totalmente fuera de su control: el capital extranjero, y que sin embargo, el hecho de que se incorpore a esa fase de circulaci\u00f3n, lo&nbsp;<em>internaliza,&nbsp;<\/em>por as\u00ed decirlo, lo constituye en factor directo del ciclo de capital de esa econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Prosigamos con nuestro an\u00e1lisis de la fase de circulaci\u00f3n C1, considerando ahora lo que pasa con el acto de compra, mediante el cual se pasa al proceso de acumulaci\u00f3n. Hab\u00edamos visto que el capital dinero asume, mediante el intercambio, la forma de medios de producci\u00f3n y fuerza de trabajo, para dar lugar al proceso de producci\u00f3n. Respecto a la fuerza de trabajo, de manera general y haciendo a un lado los casos espec\u00edficos de mano de obra altamente calificada, sabemos que est\u00e1 constituida por los trabajadores nacionales, por la clase obrera nacional. No pasa lo mismo con los medios de producci\u00f3n que incluyen materias primas, equipo y maquinaria, adem\u00e1s de instalaciones y la tierra. Parte de esos medios de producci\u00f3n tienen un origen interno: la tierra, los materiales de construcci\u00f3n, la mayor parte de las materias primas, parte de los equipos. La otra parte viene del exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Deteng\u00e1monos un momento en un aspecto del problema: una magnitud dada de capital extranjero entra al proceso de circulaci\u00f3n de la econom\u00eda dependiente, para promover un proceso de producci\u00f3n. Para ello, contrata fuerza de trabajo y compra maquinaria, terreno, materias primas. Sin embargo, parte de ese capital que entr\u00f3 para invertirse, sale inmediatamente al intercambiarse por medios de producci\u00f3n adquiridos en el exterior, particularmente equipo y maquinaria; esto puede incluso dar lugar a que la operaci\u00f3n de ingreso y salida se obvie y que \u2014lo que sucedi\u00f3 particularmente en la d\u00e9cada de 1950, pero sigue teniendo vigencia\u2014 se considere inversi\u00f3n extranjera a los equipos y maquinarias puestos en el pa\u00eds dependiente directamente, sin la intermediaci\u00f3n de la fase que corresponde a la circulaci\u00f3n de capital dinero.<\/p>\n\n\n\n<p>La adquisici\u00f3n de medios de producci\u00f3n en el mercado mundial no es, de por s\u00ed, una caracter\u00edstica de la econom\u00eda dependiente. Ning\u00fan pa\u00eds capitalista, ninguna econom\u00eda en general vive hoy aislada. Lo que caracteriza a la econom\u00eda dependiente es la forma aguda que adquiere esa caracter\u00edstica y el hecho de que ella responde a la estructura misma de su proceso hist\u00f3rico de acumulaci\u00f3n de capital. En efecto, en los pa\u00edses capitalistas avanzados, la tendencia general del proceso de industrializaci\u00f3n fue la de producir primero bienes de consumo para desarrollar despu\u00e9s la producci\u00f3n de bienes de capital. En Inglaterra, donde esto es particularmente notorio, no son los bienes de capital sino los bienes de consumo \u2014como los productos textiles\u2014 los que impulsan el desarrollo de su industria. Sin embargo, la expansi\u00f3n de la industria productora de bienes de consumo obliga a desarrollar la producci\u00f3n de bienes de capital para esa industria, dando lugar a una industrializaci\u00f3n que podemos llamar org\u00e1nica.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n en los pa\u00edses dependientes es distinta. Trat\u00e1ndose de una industrializaci\u00f3n tard\u00eda, que se realiza ya en este siglo sobre la base de un amplio desarrollo de la industria en los pa\u00edses centrales o avanzados, los pa\u00edses dependientes van a prolongar la fase que corresponde a la producci\u00f3n de bienes de consumo m\u00e1s all\u00e1 de lo que fue normal en la industrializaci\u00f3n org\u00e1nica de los pa\u00edses centrales. Lo han podido hacer por el hecho de contar con una oferta externa de medios de producci\u00f3n, en particular equipo y maquinaria, que les permite no s\u00f3lo avanzar sin base propia en la producci\u00f3n de bienes de consumo habitual, ordinario, sino desdoblarla en producci\u00f3n de bienes de consumo suntuario (donde los productos tienen muchas veces el car\u00e1cter de bienes mixtos, como los de la industria automotriz), sin contar con un sector din\u00e1mico de bienes de capital. M\u00e1s bien la industria manufacturera de los pa\u00edses dependientes se apoya en buena parte en el sector de bienes de capital de los pa\u00edses capitalistas avanzados, v\u00eda mercado mundial. En consecuencia, esa industria manufacturera es dependiente, no s\u00f3lo materialmente, en lo que se refiere a los equipos y m\u00e1quinas en tanto que medios materiales de producci\u00f3n, sino que tecnol\u00f3gicamente, es decir, en tanto que debe importar tambi\u00e9n el conocimiento para operar esos medios de producci\u00f3n y, eventualmente, fabricarlos. Esto incide, a su vez, en la relaci\u00f3n financiera con el exterior, dando lugar a los pagos por concepto de regal\u00edas o asistencia t\u00e9cnica, que constituyen otros tantos factores de transferencia de plusval\u00eda, de descapitalizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el punto de vista que nos interesa, o sea de la determinaci\u00f3n de aspectos caracter\u00edsticos del ciclo del capital en la econom\u00eda dependiente, lo que importa destacar es que, as\u00ed como dicho ciclo depende del flujo circulatorio externo de capital dinero, depende tambi\u00e9n, para completar la primera fase de circulaci\u00f3n, de medios de producci\u00f3n proporcionados por el exterior. En la fase de circulaci\u00f3n C1, por tanto, el ciclo de capital de esa econom\u00eda se encuentra doblemente articulado y es doblemente dependiente respecto al exterior. Esa circulaci\u00f3n se encuentra parcialmente centrada en el exterior, tanto en lo que se refiere al capital dinero, como en lo que respecta al capital mercanc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Fase de acumulaci\u00f3n y producci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Pasemos ahora a la segunda fase del ciclo, la de producci\u00f3n. Aqu\u00ed se borra el origen del capital; ya no importa qui\u00e9nes son sus propietarios, de d\u00f3nde vino el dinero o los medios de producci\u00f3n. Nos encontramos simplemente con elementos materiales, constituidos por las materias primas, los equipos y maquinarias, las instalaciones, sobre las cuales ejerce su capacidad de creaci\u00f3n de nuevos valores de uso y de nuevos valores la fuerza de trabajo. Estamos, pues, ante un proceso de valorizaci\u00f3n que debe arrojar una plusval\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la fase de producci\u00f3n no es independiente respecto a la primera fase de circulaci\u00f3n; la manera como \u00e9sta se realiz\u00f3 condiciona el proceso de producci\u00f3n imprimi\u00e9ndole caracter\u00edsticas propias. Observemos que, dado el desnivel tecnol\u00f3gico existente entre los pa\u00edses avanzados y los dependientes, los medios de producci\u00f3n que provienen de aquellos implican la utilizaci\u00f3n de una tecnolog\u00eda m\u00e1s sofisticada que la que existe en el pa\u00eds dependiente o, incluso, una tecnolog\u00eda que no existe en \u00e9ste. Por su conexi\u00f3n con el exterior, o mediante la vinculaci\u00f3n m\u00e1s estrecha que se da en la fase de circulaci\u00f3n entre el capital extranjero bajo la forma dinero y bajo la forma mercanc\u00edas, la tendencia es que sean las empresas extranjeras que operan en la econom\u00eda dependiente, o las que corresponden a asociaciones de capital interno y extranjero, las que tengan acceso m\u00e1s directo a la tecnolog\u00eda impl\u00edcita en esos medios de producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Analicemos el efecto de la introducci\u00f3n de tecnolog\u00eda nueva en el pa\u00eds dependiente, considerando dos capitales individuales:&nbsp;<em>A,&nbsp;<\/em>correspondiente a un capitalista extranjero que opera, supongamos, en la rama de producci\u00f3n de zapatos y&nbsp;<em>B,&nbsp;<\/em>representativo de un capital interno que act\u00faa en esa misma rama.&nbsp;<em>A&nbsp;<\/em>puede traer equipos y m\u00e9todos de producci\u00f3n m\u00e1s sofisticados que le permitan bajar su costo de producci\u00f3n respecto a&nbsp;<em>B,&nbsp;<\/em>quien produce en condiciones tecnol\u00f3gicas medias. Sin embargo, pese a producir con costos menores,&nbsp;<em>A&nbsp;<\/em>vender\u00e1 su mercanc\u00eda por el precio establecido al nivel de producci\u00f3n del capitalista&nbsp;<em>B,&nbsp;<\/em>es decir, del que opera en condiciones normales de producci\u00f3n. En consecuencia, aunque venda al mismo precio de mercado, la ganancia de&nbsp;<em>A&nbsp;<\/em>ser\u00e1 mayor que la de&nbsp;<em>B&nbsp;<\/em>debido a la diferencia del costo de producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, vista en su conjunto, la masa de ganancias producidas en una econom\u00eda corresponde al conjunto de los capitalistas que all\u00ed operan, y es apropiada por \u00e9stos de acuerdo a la magnitud del capital invertido por cada uno, la composici\u00f3n org\u00e1nica de su capital y el n\u00famero de rotaciones del mismo en un per\u00edodo dado a trav\u00e9s del mecanismo de la competencia. La mayor ganancia de&nbsp;<em>A&nbsp;<\/em>es, en consecuencia, un fen\u00f3meno normal, correspondiente a la transferencia del valor al interior de la rama de zapatos. El problema no reside all\u00ed, sino en que la ganancia diferencial o extraordinaria de&nbsp;<em>A&nbsp;<\/em>dif\u00edcilmente puede ser anulada por un esfuerzo de&nbsp;<em>B&nbsp;<\/em>para, elevando su composici\u00f3n org\u00e1nica, su nivel tecnol\u00f3gico y la productividad del trabajo que emplea, igualar el costo de producci\u00f3n que tiene&nbsp;<em>A.&nbsp;<\/em>Esto porque la diferencia de los costos de producci\u00f3n no procede de un desarrollo t\u00e9cnico interno sino que resulta de la introducci\u00f3n desde el exterior de una nueva tecnolog\u00eda con lo que&nbsp;<em>A&nbsp;<\/em>detenta respecto a&nbsp;<em>B&nbsp;<\/em>la posici\u00f3n de un monopolio tecnol\u00f3gico. Si \u00e9ste no se anula de inmediato tendremos que al cabo de dos, tres o m\u00e1s per\u00edodos de producci\u00f3n,&nbsp;<em>A&nbsp;<\/em>pudo beneficiarse sistem\u00e1ticamente de una plusval\u00eda extraordinaria, que concentr\u00f3 en sus manos una parte creciente de la plusval\u00eda producida en la rama. Con esto \u2014en caso de que (supongamos que por un descenso del precio internacional del equipo que&nbsp;<em>A&nbsp;<\/em>utiliza)&nbsp;<em>B&nbsp;<\/em>iguale su nivel tecnol\u00f3gico\u2014 la superioridad en t\u00e9rminos de magnitud del capital que detenta le da condiciones para responder de inmediato introduciendo otro adelanto tecnol\u00f3gico que bajando nuevamente su costo de producci\u00f3n, restablezca su ganancia extraordinaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto significa que a partir de las condiciones generadas en la primera fase de circulaci\u00f3n se acent\u00faa, por circunstancias propias a la esfera misma de producci\u00f3n, la concentraci\u00f3n del capital. Las empresas que operan en condiciones privilegiadas, y obtienen sistem\u00e1ticamente una plusval\u00eda extraordinaria, concentran tajadas cada vez mayores de la plusval\u00eda producida y, por ende, del capital que se invierte en la econom\u00eda dependiente, por lo que adquieren una posici\u00f3n de dominancia indiscutible. La situaci\u00f3n s\u00f3lo se agravar\u00eda si ellas operaran de manera diversa: es decir si, en lugar de establecer precios de mercado de acuerdo al nivel medio de los costos de producci\u00f3n, trataran de fijarlo de acuerdo al nivel de su propio costo de producci\u00f3n, que es menor. En este caso las empresas que operan con nivel medio pasar\u00edan a sufrir p\u00e9rdidas, pudiendo llegar a la situaci\u00f3n de tener que vender a precios inferiores a sus costos. El resultado inevitable ser\u00eda la quiebra de esas empresas y, a diferencia de la concentraci\u00f3n de capitales que opera mediante el mecanismo de la ganancia extraordinaria, lo que tendr\u00edamos ser\u00eda una centralizaci\u00f3n brutal del capital mediante la absorci\u00f3n de los capitales menores por los mayores, debido a la incapacidad de los primeros para hacer frente a la competencia. En cualquier caso, lo que tenemos son procesos que conducen a la monopolizaci\u00f3n precoz que se observa en las econom\u00edas dependientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Dijimos ya, y la evidencia emp\u00edrica lo comprueba, que en situaci\u00f3n normal prevalece la primera relaci\u00f3n, mediante la cual el capital se concentra a trav\u00e9s del mecanismo de la ganancia extraordinaria. Avancemos un paso m\u00e1s en el an\u00e1lisis, pregunt\u00e1ndonos c\u00f3mo reaccionan las empresas medias y peque\u00f1as que operan en condiciones medias de producci\u00f3n, o por debajo de ellas, y deben por esto transferir parte de su plusval\u00eda a las empresas monop\u00f3licas. Esa reacci\u00f3n consiste en que, ante la sangr\u00eda creciente de su plusval\u00eda, y dada la imposibilidad de detenerla mediante el aumento de la productividad del trabajo, esas empresas medias y peque\u00f1as tratar\u00e1n de recomponer su cuota de ganancia a trav\u00e9s de la elevaci\u00f3n de la cuota de plusval\u00eda, obtenida a costa de \u2014sin variaci\u00f3n significativa en la productividad\u2014 extraer m\u00e1s trabajo no remunerado de sus obreros. Esto s\u00f3lo es posible si (descartada siempre la elevaci\u00f3n de la productividad) se aumenta la intensidad del trabajo, se prolonga la jornada laboral y\/o simplemente se rebaja forzosamente el salario del trabajador, sin que esa reducci\u00f3n salarial est\u00e9 correspondiendo a un abaratamiento real de la fuerza de trabajo. En todos esos casos, la fuerza de trabajo se est\u00e1 remunerando por debajo de su valor, y por consiguiente se est\u00e1 dando una superexplotaci\u00f3n de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Siendo un resorte que accionan los capitales con menor poder de competencia, la superexplotaci\u00f3n acaba, a la larga, favoreciendo a los capitales monop\u00f3licos, puesto que all\u00ed tambi\u00e9n se emplea fuerza de trabajo cuyo nivel de remuneraci\u00f3n obedece, en l\u00edneas generales, al nivel medio fijado en las empresas que trabajan en condiciones medias. Por tanto se reduce tambi\u00e9n, en t\u00e9rminos relativos, la masa de salarios pagados por las empresas monop\u00f3licas, abati\u00e9ndose su costo de producci\u00f3n. Es m\u00e1s, como la superexplotaci\u00f3n implica que se reduzcan los costos de producci\u00f3n, todas las materias primas y dem\u00e1s insumos industriales ven deprimidos sus precios de mercado, lo que beneficia tambi\u00e9n a las grandes empresas. Se establece as\u00ed un c\u00edrculo vicioso en el cual la estructura de precios tiende siempre a deprimirse, por el hecho de que se deprime artificialmente el precio del trabajo, el salario. Esto tendr\u00e1 consecuencias, como veremos, para las condiciones en que se realiza la segunda fase de circulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A estos dos elementos extremos que encontramos al analizar el proceso de producci\u00f3n, ganancias extraordinarias y salarios inferiores al valor de la fuerza de trabajo, podemos a\u00f1adir dos caracter\u00edsticas m\u00e1s que hacen a la fase de producci\u00f3n en el ciclo del capital de la econom\u00eda dependiente. La primera se refiere directamente a la superexplotaci\u00f3n: en efecto, para que \u00e9sta pueda operar es indispensable que la clase obrera se encuentre en condiciones dif\u00edciles para reivindicar remuneraciones que compensen el desgaste de su fuerza de trabajo. Esas condiciones dif\u00edciles pueden resultar, y resultan frecuentemente, de factores extraecon\u00f3micos, derivados de la acci\u00f3n estatal, que no trataremos aqu\u00ed (conviene se\u00f1alar que aun la acci\u00f3n de esos factores extraecon\u00f3micos s\u00f3lo puede darse si existen condiciones econ\u00f3micas que la propicien). Nos preocuparemos tan s\u00f3lo del mecanismo fundamental mediante el cual el capital debilita la capacidad de los obreros para llevar adelante sus reivindicaciones: la creaci\u00f3n de un ej\u00e9rcito industrial de reserva, esa masa de obreros sobrantes no incorporados a la producci\u00f3n (de manera permanente o temporaria), que presionan constantemente sobre el mercado de trabajo y amenazan la situaci\u00f3n del sector empleado de la clase obrera.<\/p>\n\n\n\n<p>En la econom\u00eda dependiente, ese ej\u00e9rcito industrial de reserva tiende a crecer desde el momento en que se introducen (principalmente a trav\u00e9s del capital extranjero, como ya vimos) nuevas t\u00e9cnicas de producci\u00f3n, dise\u00f1adas para econom\u00edas donde la mano de obra es relativamente escasa y que obedecen, por lo dem\u00e1s, a la b\u00fasqueda natural de una mayor productividad y, por ende, de m\u00e1s producci\u00f3n por hombre-hora. Vimos tambi\u00e9n que a esa introducci\u00f3n de tecnolog\u00eda corresponde la agilizaci\u00f3n de formas de superexplotaci\u00f3n que implican tambi\u00e9n arrancar m\u00e1s producci\u00f3n a los obreros ya en funciones. Se reduce en consecuencia la capacidad del capital para emplear m\u00e1s mano de obra, haciendo que el ej\u00e9rcito obrero activo crezca a un ritmo lento, lo que resulta como contrapartida en expansi\u00f3n r\u00e1pida del ej\u00e9rcito de reserva. Este puede existir bajo forma abierta de desempleo, o disfrazada de subempleo; pero, en cualquier caso, es un ej\u00e9rcito de reserva que merma la capacidad reivindicativa de la clase obrera y propicia la superexplotaci\u00f3n de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00faltima caracter\u00edstica que queremos se\u00f1alar respecto a la fase de producci\u00f3n en la econom\u00eda dependiente, se refiere al hecho de que su supeditaci\u00f3n al exterior, que observ\u00e1bamos al analizar la circulaci\u00f3n en su primera fase, lleva a que los sectores productivos y las t\u00e9cnicas que emplean son impuestos muchas veces desde afuera, aunque en funci\u00f3n de su din\u00e1mica interna. Tomemos un ejemplo: si en determinado pa\u00eds las barreras aduanales al ingreso de autom\u00f3viles son muy altas, esto encarece el precio de los mismos e impide que se expanda su consumo. El capital extranjero sortea ese obst\u00e1culo pasando a producir en el interior de la econom\u00eda en cuesti\u00f3n y benefici\u00e1ndose, incluso, de las tantas proteccionistas impuestas a los coches, realizando un sobreprecio y un beneficio extraordinario. Con ello desarrolla un nuevo sector productivo en la econom\u00eda dependiente introduciendo simult\u00e1neamente la tecnolog\u00eda que le corresponde: ambas innovaciones no surgieron org\u00e1nicamente del desdoblamiento del aparato productivo existente, sino que se impusieron de golpe a la econom\u00eda dependiente; es cierto que esto supone que \u00e9sta ofrezca condiciones para la producci\u00f3n y realizaci\u00f3n de esos productos, pero no es menos cierto que nos encontramos ante una decisi\u00f3n de inversi\u00f3n que le es totalmente ajena, si consideramos la l\u00f3gica de su desarrollo interno.<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho de que tomemos la industria automotriz como ejemplo no es accidental. Por el hecho mismo de que el nivel de desarrollo capitalista es mucho m\u00e1s elevado en los pa\u00edses centrales, \u00e9stos exportar\u00e1n a la econom\u00eda dependiente la producci\u00f3n de art\u00edculos que son corrientes en ellas pero que, en \u00e9sta, son suntuarios; es decir, no responden a las necesidades de las masas consumidoras y menos a\u00fan de las trabajadoras. En consecuencia, la estructura de producci\u00f3n se separa progresivamente de la capacidad real y de las necesidades reales de consumo de las masas trabajadoras. Ya tendremos ocasi\u00f3n de ver c\u00f3mo esto repercute en la segunda fase de circulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Segunda fase de circulaci\u00f3n (realizaci\u00f3n)<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Al considerar esa fase, C2, debemos partir tambi\u00e9n de la constataci\u00f3n de que, al igual que en el proceso de producci\u00f3n, en ella se borra el origen de las mercanc\u00edas que fluyen al mercado, en busca de su cambio por dinero, de su realizaci\u00f3n. Esas mercanc\u00edas han sido producidas en el seno de la econom\u00eda dependiente; independientemente de que las haya fabricado un capital interno o extranjero todas llevar\u00e1n la marca&nbsp;<em>made in&nbsp;<\/em>o&nbsp;<em>hecho en.&nbsp;<\/em>El origen del capital s\u00f3lo reaparecer\u00e1 al terminar esa fase cuando, reconvertido en dinero, sea apropiado por la empresa&nbsp;<em>A&nbsp;<\/em>o la empresa&nbsp;<em>B.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras circula bajo la forma de mercanc\u00edas, el capital presenta tres categor\u00edas fundamentales. La primera est\u00e1 constituida por los bienes de consumo necesario, que podemos llamar tambi\u00e9n bienes salario, aunque los consuman obreros y burgueses; existe internamente una diferencia entre lo que consumen las distintas clases sociales, pero ello no modifica su definici\u00f3n conceptual. Son bienes de consumo necesario aquellos que entran en la composici\u00f3n del consumo de los trabajadores y determinan, por lo tanto, el valor de su fuerza de trabajo. No importa que sean&nbsp;<em>realmente&nbsp;<\/em>necesarios, basta que sean consumidos ordinariamente por los trabajadores para que se definan como tal. Desde ese punto de vista, no hay diferencia entre los frijoles, los zapatos y las radios a transistores siempre y cuando los trabajadores consuman frijoles, zapatos y radios a transistores. En segundo lugar, est\u00e1n los bienes de consumo suntuario. Estos pueden ser, en realidad, bienes de consumo necesario (por ejemplo, zapatos hechos a mano, en condiciones en que, por su menor precio, la masa obrera consume zapatos fabricados mec\u00e1nicamente), pero no llegan a constituir un&nbsp;<em>\u00edtem&nbsp;<\/em>significativo desde el punto de vista del an\u00e1lisis. Pueden ser claramente bienes suntuarios, en el sentido de que no se incluyen en el consumo ordinario de los trabajadores, por ejemplo los autom\u00f3viles. La tercera categor\u00eda de mercanc\u00edas est\u00e1 constituida por los bienes de capital, es decir, las materias primas, los bienes intermedios y las m\u00e1quinas que sirven para la producci\u00f3n tanto de bienes de consumo como de bienes de capital. Estos se intercambian entre los capitalistas sin pasar por el mercado de bienes finales para el consumo individual. En \u00faltima instancia toda la producci\u00f3n industrial est\u00e1 referida a \u00e9ste, puesto que representa la destinaci\u00f3n \u00faltima de la producci\u00f3n, aunque buena parte de ella, e incluso una parte mayoritaria, se consuma en el curso del proceso mismo de producci\u00f3n y no comparezca nunca en el mercado de bienes de consumo. Ese car\u00e1cter relativizado de la producci\u00f3n de bienes de capital \u2014independientemente de que represente la mayor parte de la producci\u00f3n y sea la base para la producci\u00f3n de bienes de consumo\u2014 se acent\u00faa en la econom\u00eda dependiente, por lo que se\u00f1alamos ya anteriormente: el hecho de que \u00e9sta prolonga su producci\u00f3n de bienes de consumo en funci\u00f3n de la oferta externa de bienes de capital a la que puede recurrir. Por ello, la importancia de los bienes de consumo en la segunda etapa de la circulaci\u00f3n es mayor en una econom\u00eda dependiente que en una econom\u00eda central, avanzada. Se trata de una tendencia contradictoria ya que, como vimos, al nivel de la producci\u00f3n la tendencia es inversa por la separaci\u00f3n de la estructura productiva respecto a las necesidades de consumo. Aqu\u00ed, como en todos los dem\u00e1s aspectos, la econom\u00eda dependiente revela una vez m\u00e1s su esencia interna que corresponde a la agudizaci\u00f3n hasta el l\u00edmite de las contradicciones inherentes al modo de producci\u00f3n capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, esa relaci\u00f3n m\u00e1s estrecha que encontramos entre las mercanc\u00edas producidas, que circulan en la fase C2, y el consumo individual se encuentra con obst\u00e1culos que le vienen de las fases anteriores, y que ya indicamos al analizar el proceso de producci\u00f3n. As\u00ed, la superexplotaci\u00f3n del trabajo que implica, como vimos, que no se remunere a su valor la fuerza de trabajo, acarrea la reducci\u00f3n de la capacidad de consumo de los trabajadores y restringe la posibilidad de realizaci\u00f3n de esos bienes. La superexplotaci\u00f3n se refleja en una escala salarial cuyo nivel medio se encuentra por debajo del valor de la fuerza de trabajo, lo que implica que a\u00fan aquellas capas de obreros que logran su remuneraci\u00f3n por encima del valor medio de la fuerza de trabajo (los obreros calificados, los t\u00e9cnicos, etc\u00e9tera) ven su salario constantemente presionado en sentido descendente, arrastrado hacia abajo, por el papel regulador que cumple el salario medio respecto a la escala de salarios en su conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos lo que pasa en el otro polo relativo a las ganancias. Sabemos ya que parte de ellas ni se acumula ni se gasta como ingreso en la econom\u00eda dependiente una vez que fluyen hacia el exterior a trav\u00e9s de los distintos mecanismos de transferencia de plusval\u00eda que indicamos. Esa parte no cuenta, en consecuencia, para la realizaci\u00f3n de las mercanc\u00edas y restringe el \u00e1mbito en que opera la segunda fase de la circulaci\u00f3n, reduciendo el mercado interno. La plusval\u00eda que queda en el pa\u00eds se divide en dos partes: la que, tras pasar por la metamorfosis en ganancia, inter\u00e9s, etc\u00e9tera, se orienta hacia la acumulaci\u00f3n y la que, a trav\u00e9s tambi\u00e9n de esas formas m\u00e1s los sueldos (que, como vimos, se derivan de la plusval\u00eda y no del capital variable), aparece como ingresos que dan lugar a gastos improductivos, es decir, a la adquisici\u00f3n de bienes para el consumo individual de los capitalistas y las clases o sectores de clases (entre las que se incluyen las llamadas clases medias) a ellos vinculados, en lo que se refiere a su ingreso.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, la estructura del consumo individual responde a la de la distribuci\u00f3n del ingreso que comprende la plusval\u00eda no acumulada y el capital variable. Vimos ya c\u00f3mo la superexplotaci\u00f3n del trabajo corresponde a la elevaci\u00f3n de la cuota de plusval\u00eda; es normal, por tanto, que la parte relativa a la plusval\u00eda no acumulada aumente en detrimento de la que se refiere al capital variable. En esto reside la raz\u00f3n de la estructura de distribuci\u00f3n del ingreso altamente concentrada que encontramos en la econom\u00eda dependiente, en la que, en el mejor de lo casos, s\u00f3lo un 20% de la poblaci\u00f3n tiene niveles de consumo aceptables o m\u00e1s que aceptables, mientras que el 80% vive en condiciones de bajo consumo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto, que resulta de la producci\u00f3n, revierte sobre ella influyendo en su desarrollo. Si el sector din\u00e1mico del mercado est\u00e1 constituido por los ingresos que responden a la plusval\u00eda no acumulada, ganancias y sueldos, la estructura de producci\u00f3n tiende a orientarse hacia ese sector haciendo cada vez m\u00e1s a un lado la gran masa de consumidores que debe comparecer en el mercado apoyada sobre la base de salarios bajos. La segunda fase de la circulaci\u00f3n contribuye a orientar la producci\u00f3n en el sentido de que se separe a\u00fan m\u00e1s de las necesidades de consumo de las masas. Es por esta raz\u00f3n que la mayor parte de las ramas que producen para el consumo popular, llamadas en lenguaje desarrollista tradicionales, tengan poco dinamismo en contraposici\u00f3n a las industrias denominadas &#8220;din\u00e1micas&#8221;, que crecen r\u00e1pidamente, y que producen bienes de consumo suntuario o bienes de capital para la producci\u00f3n de \u00e9stos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta limitaci\u00f3n del mercado, adem\u00e1s de influir sobre el aparato productivo, tiende tambi\u00e9n a desplazar parte de la circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas hacia el mercado mundial a trav\u00e9s de la exportaci\u00f3n. Para ello concurre de modo determinante el hecho de que la masa de plusval\u00eda generada no se queda \u00edntegra en el pa\u00eds sino que parte se transfiere al exterior, lo que reduce el mercado.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos as\u00ed concluir que, as\u00ed como la circulaci\u00f3n en su primera fase influye sobre la producci\u00f3n, tambi\u00e9n en su segunda fase revierte sobre \u00e9sta, al mismo tiempo que las dos fases de circulaci\u00f3n dependen de la forma en que se desarrolla el aparato de producci\u00f3n. Es decir que el capital extranjero no puede inducir la producci\u00f3n de autom\u00f3viles en una econom\u00eda que no ha desarrollado determinada infraestructura e industria b\u00e1sica como para sostenerla, pero, si estas condiciones existen, el hecho puede darse ya que, una vez iniciada la producci\u00f3n de autom\u00f3viles, ello no s\u00f3lo modifica el contenido de la segunda fase de circulaci\u00f3n, sino que, al crear all\u00ed un mercado que era entonces inexistente, estimula el desarrollo de la producci\u00f3n automotriz y acent\u00faa la tendencia de los capitales que entran en la primera fase de circulaci\u00f3n a invertir en esa rama. Es, pues, el conjunto de las fases consideradas lo que nos permite entender el ciclo del capital con las caracter\u00edsticas particulares que asume en la econom\u00eda dependiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Resumiendo, podr\u00edamos decir que el ciclo del capital en la econom\u00eda dependiente se caracteriza por un conjunto de particularidades. Entre ellas el papel que juega el capital extranjero en la primera fase de circulaci\u00f3n, tanto bajo la forma dinero como la de mercanc\u00eda, as\u00ed como el hecho de que la producci\u00f3n determina transferencias de plusval\u00eda (que se har\u00e1n visibles en la segunda fase de circulaci\u00f3n); fija la plusval\u00eda extraordinaria y se desarrolla sobre la base de la superexplotaci\u00f3n del trabajo; ambos hechos llevan a la concentraci\u00f3n del capital y a la monopolizaci\u00f3n precoz, al tiempo que divorcian la estructura de producci\u00f3n de las necesidades de consumo de las masas. La distorsi\u00f3n en la distribuci\u00f3n del ingreso que de all\u00ed se origina dinamiza, en la segunda fase de circulaci\u00f3n, el sector del mercado capaz de sostener el desarrollo de las ramas de producci\u00f3n suntuaria, forzando a agravar esa distorsi\u00f3n en la medida en que dichas ramas aumentan su producci\u00f3n y demandan m\u00e1s mercado. Los l\u00edmites con que choca esa segunda fase de circulaci\u00f3n, tanto por la transferencia de plusval\u00eda al exterior como por la deformaci\u00f3n de la estructura de ingreso interna, la empujan hacia el exterior llev\u00e1ndola a buscar la realizaci\u00f3n de parte de las mercanc\u00edas en el mercado mundial, con lo que se cierra el c\u00edrculo de la dependencia del ciclo del capital respecto al exterior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em><span class=\"has-inline-color has-nv-dark-bg-color\">Ruy Mauro Marini<\/span><\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-78bfedee\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-c83ae97b\">\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-aad93515-95f6-45c7-8485-3ceab2df1ace\" href=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Marini-Ruy-Mauro-1979-El-ciclo-del-capital-en-la-economia-dependiente.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Marini-Ruy-Mauro-1979-El-ciclo-del-capital-en-la-economia-dependiente<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-3c638dde\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-b89925f5-1a8d-48c3-aca6-64aed2aa76a0\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/38-El-ciclo-del-capital-.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">El-ciclo-del-capital<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Mercado y dependencia, \u00darsula Oswald (Coord.), Nueva Imagen, M\u00e9xico, 1979, pp. 37-55. [Descargar PDF] Ciclo de capital y sus formas Antes de entrar a analizar el ciclo del capital de la econom\u00eda dependiente,&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1897,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"_ti_tpc_template_sync":false,"_ti_tpc_template_id":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[46,18],"class_list":["post-1332","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","tag-46","tag-articulos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1332","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1332"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1332\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3896,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1332\/revisions\/3896"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1897"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1332"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1332"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1332"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}