{"id":1353,"date":"1981-11-01T20:06:55","date_gmt":"1981-11-01T20:06:55","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=1353"},"modified":"2022-03-22T18:51:12","modified_gmt":"2022-03-22T18:51:12","slug":"en-el-caribe-y-centroamerica-los-pueblos-defienden-su-revolucion-de-la-amenaza-yanqui","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=1353","title":{"rendered":"En el Caribe y Centroam\u00e9rica:  Los pueblos defienden su revoluci\u00f3n de la amenaza yanqui"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-style-default\"><img decoding=\"async\" width=\"820\" height=\"432\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/112-1120941_to-sam-la-personificacin-nacional-de-estados-unidos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1868\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/112-1120941_to-sam-la-personificacin-nacional-de-estados-unidos.jpg 820w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/112-1120941_to-sam-la-personificacin-nacional-de-estados-unidos-300x158.jpg 300w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/112-1120941_to-sam-la-personificacin-nacional-de-estados-unidos-768x405.jpg 768w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/112-1120941_to-sam-la-personificacin-nacional-de-estados-unidos-600x316.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 820px) 100vw, 820px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: Punto Final Internacional, A\u00f1o IX, No. 198, M\u00e9xico, noviembre-diciembre de 1981.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Am\u00e9rica Latina vive, desde los primeros d\u00edas de noviembre, un clima de tensi\u00f3n. La pol\u00edtica belicista y aventurera del gobierno de Reagan se ha materializado, finalmente, en amenazas concretas de intervenci\u00f3n directa en El Salvador, as\u00ed como de agresi\u00f3n armada a Cuba e invasi\u00f3n de Nicaragua, posiblemente a partir de Honduras. En estos dos \u00faltimos pa\u00edses, las fuerzas armadas, las milicias populares y todo el pueblo han sido movilizados para defender su revoluci\u00f3n. En El Salvador, los revolucionarios se preparan para enfrentar una intervenci\u00f3n cuyo resultado previsible ser\u00eda la regionalizaci\u00f3n del conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p>El punto cr\u00edtico a que ha sido llevada la pol\u00edtica del imperialismo norteamericano no representa, estrictamente hablando, una sorpresa. Al reaparecer en mayo pasado, esta misma revista indicaba, al analizar la situaci\u00f3n creada por el ascenso de Reagan a la presidencia de Estados Unidos, la tendencia de este pa\u00eds a inmiscuirse de manera creciente en el proceso salvadore\u00f1o, \u201chasta configurar una intervenci\u00f3n abierta\u201d; a buscar el enfrentamiento pol\u00edtico con Nicaragua, para tratar, en un segundo momento, \u201cde aniquilarla, ya sea mediante la desestabilizaci\u00f3n interna, a trav\u00e9s de acciones de los somocistas radicados en pa\u00edses vecinos (al estilo Escambray), o por una eventual guerra con Honduras, que podr\u00eda involucrar a otros pa\u00edses de la zona\u201d, y a intentar atarle las manos a Cuba, \u201clo que podr\u00eda llevar al bloqueo econ\u00f3mico e, incluso, en situaciones m\u00e1s graves, a acciones como el bombardeo de puntos estrat\u00e9gicos, minamiento de puertos, etc., tal como los que se realizaron en su tiempo en Vietnam del Norte\u201d (v\u00e9ase&nbsp;<em>PF Internacional<\/em>, n. 193, pp. 16-18).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, una cosa es el planteamiento de la tendencia, otra su concreci\u00f3n. La determinaci\u00f3n de la tendencia depende de la construcci\u00f3n de un marco anal\u00edtico que d\u00e9 cuenta, de manera satisfactoria, del movimiento de la realidad; pero \u00e9sta tiene que mantenerse bajo observaci\u00f3n, si se quiere saber c\u00f3mo opera la tendencia. Para intentar comprender la situaci\u00f3n creada por el imperialismo norteamericano en este momento, no basta, pues, referirse a sus tendencias generales, sino que es necesario preguntarse por los factores que, de forma inmediata, la explican; s\u00f3lo entonces puede uno avanzar al terreno de la previsi\u00f3n y, en consecuencia, de las posibilidades de acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La falacia del \u201cempate militar\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La raz\u00f3n inmediata de la agresividad exacerbada de la pol\u00edtica norteamericana hacia Centroam\u00e9rica reside, fundamentalmente, en el fracaso a que est\u00e1 siendo llevada la estrategia planteada por el gobierno de Reagan para hacer frente a la situaci\u00f3n que prevalece en esa zona. Hagamos un poco de memoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Reagan lleg\u00f3 a la Casa Blanca enfrentado a la ofensiva general que desatara, el 10 de enero, el Frente Farabundo Mart\u00ed para la Liberaci\u00f3n Nacional. Quienes esperaban, desconociendo las condiciones internas salvadore\u00f1as y las determinaciones derivadas de la situaci\u00f3n internacional, que esa ofensiva culminar\u00eda pronto con la conquista del poder no pueden sino subestimar sus resultados, ya que estos no se cifran en un triunfo f\u00e1cil sobre el enemigo. De hecho, al implicar el paso de una estrategia defensiva a una estrategia ofensiva, el 10 de enero tiene un significado trascendental: expresa la capacidad de los revolucionarios salvadore\u00f1os para llevar a una nueva etapa de desarrollo un proceso que, en su forma anterior, se hab\u00eda ya agotado.<\/p>\n\n\n\n<p>La suerte de un proceso revolucionario est\u00e1 siempre ligada a la posibilidad que tienen las masas de desplegar en forma creciente su iniciativa. El per\u00edodo que se iniciara con la instalaci\u00f3n de la junta militar dem\u00f3crata-cristiana, el 15 de octubre de 1979, permiti\u00f3 a los revolucionarios completar el movimiento de expansi\u00f3n iniciado en el per\u00edodo anterior y pasar de los peque\u00f1os n\u00facleos de vanguardia, eminentemente urbanos, que operaban sobre un movimiento de masas en ascenso, a una fusi\u00f3n creciente con \u00e9ste, sobre la base de amplias movilizaciones de masas en las ciudades y la conquista progresiva de la conducci\u00f3n de las luchas campesinas. Esto comenz\u00f3 a encontrar un tope al desatarse la acci\u00f3n de bandas paramilitares en las ciudades, al estilo de la \u201cguerra sucia\u201d argentina, acompa\u00f1ada de la represi\u00f3n masiva, que tiene su m\u00e1s clara expresi\u00f3n en la masacre del Domingo de Ramos en San Salvador, con ocasi\u00f3n del sepelio del arzobispo Arnulfo Romero (\u00e9l mismo, v\u00edctima de la \u201cguerra sucia\u201d). Paralelamente, el ej\u00e9rcito inici\u00f3 operativos contrainsurgentes continuados en todo el territorio. Se bloque\u00f3 as\u00ed el camino de las movilizaciones populares pac\u00edficas y se oblig\u00f3 a cualquier manifestaci\u00f3n en contra de la junta a asumir la forma militar, lo que plante\u00f3 a los revolucionarios el reto de ofrecer nuevo cauce al movimiento de masas, vale decir, de impulsar la conversi\u00f3n de la lucha de clases en guerra civil revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>La ofensiva general fue la respuesta a ese reto. Lo fue en un sentido amplio, al proporcionar nuevas esferas de actividad a las masas, lo que se tradujo en el encauzamiento de sus sectores m\u00e1s combativos hacia las filas del ej\u00e9rcito insurgente, as\u00ed como hacia las milicias y las redes de apoyo. Lo fue, tambi\u00e9n, de manera m\u00e1s estricta, al forzar el repliegue del ej\u00e9rcito enemigo a los centros urbanos, en especial San Salvador, abriendo espacio a la acci\u00f3n revolucionaria y permitiendo que \u00e9sta cristalizara \u2014mediante la implantaci\u00f3n del control militar en zonas campesinas\u2014 en la conquista de una retaguardia geogr\u00e1fica interior. El ejercicio del poder por los revolucionarios en el \u00e1mbito de esa retaguardia dio lugar al surgimiento de un verdadero poder alternativo al de la junta militar democristiana y dot\u00f3 a los revolucionarios de una capacidad creciente en el plano de la iniciativa pol\u00edtica y militar.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la junta y el imperialismo norteamericano el problema principal pas\u00f3 a ser, pues, el enfrentamiento a ese nuevo polo de poder y su aniquilamiento. Se entiende, as\u00ed, que lo militar pasara al primer plano en la estrategia formulada por Reagan para El Salvador y relegara a segundo puesto los objetivos propiamente pol\u00edticos. En efecto, junto a la urgencia de cortarle a los revolucionarios la posibilidad de abastecerse de armas en el exterior (de all\u00ed la importancia de Cuba y Nicaragua, que Estados Unidos considera como fuentes principales de abastecimiento), la implementaci\u00f3n de la estrategia imperialista se basa en la constituci\u00f3n de una fuerza m\u00f3vil de intervenci\u00f3n (la Brigada Atl\u00e1catl, en realidad una fuerza compuesta por tres brigadas) y el establecimiento de bases de contrainsurgencia en las zonas donde operan las fuerzas revolucionarias. Combinados con la presi\u00f3n constante sobre la poblaci\u00f3n civil, de manera de aislar a los revolucionarios, estos elementos deber\u00edan permitirle al ej\u00e9rcito de la junta asestarle a aqu\u00e9llos el golpe de gracia en la estaci\u00f3n no lluviosa (noviembre a febrero), para pasar entonces a la fase propiamente pol\u00edtica del plan: la realizaci\u00f3n de elecciones, en marzo de 1982.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, aparte de sus propias limitaciones, que han retrasado la puesta en pr\u00e1ctica del plan estrat\u00e9gico (as\u00ed, por ejemplo, la Brigada Atl\u00e1catl s\u00f3lo entra plenamente en operaci\u00f3n en octubre), el imperialismo norteamericano y la junta no contaron con la modificaci\u00f3n de la situaci\u00f3n inicial a partir de la iniciativa de los revolucionarios. M\u00e1s bien se confiaron en un supuesto \u201cempate militar\u201d, que s\u00f3lo exist\u00eda en apariencia; dado que, en un plano profundo, los factores que operaban contribu\u00edan al fortalecimiento de los revolucionarios. Consciente de ello, el FMLN lanz\u00f3, en julio y agosto, una campa\u00f1a militar nacional, que elev\u00f3 el nivel de coordinaci\u00f3n de sus fuerzas, convirti\u00e9ndola en un verdadero ej\u00e9rcito, y consolid\u00f3 su poder en las zonas que controla, las cuales dejaron de ser s\u00f3lo una retaguardia para tornarse en territorios liberados.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, estos territorios est\u00e1n dotados de sus propias estructuras de poder popular, lo que implica no s\u00f3lo la participaci\u00f3n del pueblo en las decisiones pol\u00edticas, sino sobre todo, en esta fase, su incorporaci\u00f3n plena a las tareas de organizaci\u00f3n y control de la producci\u00f3n y la distribuci\u00f3n de bienes, as\u00ed como a las obras de construcci\u00f3n militar, en particular de defensa antia\u00e9rea, y a las redes de abastecimiento, sanidad y comunicaciones. El enemigo ha debido entender esa realidad y es lo que le hace temer que los revolucionarios decidan separar formalmente esos territorios, para all\u00ed formar un gobierno susceptible de contar con reconocimiento internacional. Esto, que indica el grado de desarrollo del poder revolucionario, es tambi\u00e9n la prueba del rotundo fracaso de la campa\u00f1a contrainsurgente desatada por el ej\u00e9rcito enemigo, en octubre.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una estrategia fracasada<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Se trata del fracaso no s\u00f3lo de una campa\u00f1a, sino de un plan estrat\u00e9gico. En efecto, con ello se frustra la primera etapa del plan imperialista: la etapa militar, y hace problem\u00e1tico el paso a la etapa pol\u00edtica. \u00bfC\u00f3mo realizar elecciones all\u00ed donde, adem\u00e1s de existir dos poderes, es el otro, el poder revolucionario, el que se desarrolla y se refuerza? \u00bfQu\u00e9 legitimidad tendr\u00edan elecciones efectuadas en un pa\u00eds que vive en estado de sitio hace casi dos a\u00f1os, bajo toque de queda hace diez meses, cuyos centros de ense\u00f1anza se encuentran cerrados o militarizados, as\u00ed como los medios de comunicaci\u00f3n y los centros de trabajo, y que tiene a sus ciudades, en particular la capital, sujetas a constantes operaciones rastrillo, mientras en todo el territorio bajo control gubernamental se ejerce una represi\u00f3n que deja, a diario, un saldo de 8 a 10 muertos?<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el problema es a\u00fan m\u00e1s grave. La crisis econ\u00f3mica ha alcanzado niveles sin precedentes, con la ca\u00edda en picada de los \u00edndices de producci\u00f3n y empleo, el colapso de las exportaciones y el crecimiento de la deuda externa, junto a la p\u00e9rdida de control por parte del gobierno de las v\u00edas de comunicaci\u00f3n y la destrucci\u00f3n en gran escala de la red energ\u00e9tica. A ello se suma, tras la campa\u00f1a del FMLN en julio y agosto, la acci\u00f3n constante de columnas regulares sobre las ciudades, donde operan ya los comandos y las milicias populares, que restan al enemigo la capacidad de ejercer su dominio a\u00fan en las zonas que supuestamente est\u00e1n bajo su control.<\/p>\n\n\n\n<p>Se entiende as\u00ed la debilidad creciente de Duarte, tanto en funci\u00f3n del descontento que cunde en los c\u00edrculos burgueses como ante las desavenencias y conflictos que se extienden en el sector militar. Problema que se agrava por las fisuras que el imperialismo resiente en su propio seno, respecto a su estrategia para El Salvador. Junto a una creciente oposici\u00f3n popular (que se complica por el descontento y la movilizaci\u00f3n que ha producido entre los trabajadores norteamericanos la pol\u00edtica econ\u00f3mica gubernamental y que debilita la posici\u00f3n de Reagan), la disidencia llega al Congreso, donde es grande la resistencia a seguir sosteniendo la pol\u00edtica intervencionista del binomio Reagan-Haig.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, las amenazas de intervenci\u00f3n directa en El Salvador y de agresi\u00f3n a Cuba y Nicaragua aparecen como lo que realmente son: una pretensi\u00f3n aventurera y desesperada de intentar cambiar por la fuerza el curso de una historia que se anuncia, de manera cada vez m\u00e1s clara, como la historia de la decadencia del imperialismo norteamericano. En la crisis que se cierne hoy sobre Centroam\u00e9rica, se est\u00e1 resumiendo lo esencial del rechazo que los c\u00edrculos m\u00e1s reaccionarios de Estados Unidos oponen a las exigencias que plantea la realidad de transformaci\u00f3n del orden internacional y, en particular, del papel que all\u00ed ha jugado desde 1945 el imperio norteamericano. Los cambios que le hizo Carter a la pol\u00edtica exterior de Estados Unidos eran por dem\u00e1s precarios y superficiales para sostenerse; comenzaron a derrumbarse con el mismo Carter y, con Reagan, se han vuelto en su contra; es decir, se han convertido en la pretensi\u00f3n de volver atr\u00e1s y reafirmar una posici\u00f3n hegem\u00f3nica que el mundo actual ya no puede admitir.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde un punto de vista racional, esa pretensi\u00f3n es tan absurda, por desligada de la realidad, que parece impracticable. Todo, en el caso que nos ocupa, va en contra de la realizaci\u00f3n de las aspiraciones norteamericanas. La situaci\u00f3n interna salvadore\u00f1a y su tendencia, que apunta al fortalecimiento de las fuerzas revolucionarias, hablan ya en este sentido, y de tal manera que, seg\u00fan la informaci\u00f3n de prensa, una de las razones que tendr\u00eda el Pent\u00e1gono para resistir las presiones de Haig en favor de una intervenci\u00f3n militar inmediata ser\u00eda la duda que alimenta respecto a la posibilidad de obtener victorias militares efectivas.<\/p>\n\n\n\n<p>La visi\u00f3n norteamericana del conflicto salvadore\u00f1o, en tanto que resultado del apoyo cubano y nicarag\u00fcense, complica m\u00e1s las cosas, porque hace necesario que cualquier acci\u00f3n en El Salvador se acompa\u00f1e de medidas contra Cuba y Nicaragua. Pero agredir a Cuba es agredir a la comunidad socialista internacional, sin contar que se trata de un pa\u00eds cuya capacidad militar de respuesta puede interesar al territorio norteamericano mismo. Invadir a Nicaragua implica el involucramiento en el conflicto de Honduras, seguramente, y muy probablemente de Guatemala y Costa Rica; es decir, implica generalizar la guerra civil salvadore\u00f1a, regionalizar el proceso revolucionario, y hacerlo en una zona que \u2014como lo muestra Guatemala\u2014 cuenta con un enorme potencial revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>Es comprensible, en este sentido, la oposici\u00f3n que la pol\u00edtica de Reagan-Haig encuentra en el pueblo norteamericano y las reservas que al respecto expresan los mismos c\u00edrculos gobernantes. Pero se comprende a\u00fan m\u00e1s el temor que esa pol\u00edtica despierta en muchos gobiernos latinoamericanos. En un continente agobiado por los efectos de la crisis econ\u00f3mica internacional y signado desde hace cinco a\u00f1os por la recuperaci\u00f3n y ascenso de los movimientos de masas, la concreci\u00f3n de las amenazas norteamericanas en Centroam\u00e9rica tendr\u00eda consecuencias fatales para la ya precaria estabilidad de los sistemas de dominaci\u00f3n vigentes.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, si reg\u00edmenes militares como los de Argentina y Chile se muestran dispuestos a acompa\u00f1ar a Estados Unidos en la aventura, ello no es un factor que refuerce realmente al gobierno norteamericano, ya que se trata de reg\u00edmenes intr\u00ednsecamente d\u00e9biles, que se han mostrado incapaces (por las mismas razones que los hacen proclives a la intervenci\u00f3n en Centroam\u00e9rica) de establecerse sobre bases s\u00f3lidas en sus propios pa\u00edses. No representan, pues, aliados de fiar; en cambio, un r\u00e9gimen militar bien asentado, como el de Brasil, adopta al respecto una posici\u00f3n mucho m\u00e1s cautelosa. Por su parte, M\u00e9xico, quien se opone de manera decidida a la pol\u00edtica norteamericana, cuenta, de manera expl\u00edcita o impl\u00edcita \u2014especialmente despu\u00e9s de firmar con Francia la declaraci\u00f3n que reconoci\u00f3 legitimidad al Frente Democr\u00e1tico Revolucionario y al FMLN en la lucha salvadore\u00f1a\u2014 con el respaldo de los gobiernos de Europa occidental y, en general, de la socialdemocracia, frente al aventurerismo norteamericano.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Detener la agresi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Todo ello deber\u00eda pesar en el sentido de alejar las amenazas existentes contra los pueblos de El Salvador, Cuba y Nicaragua, e imponer, como salida racional, el camino de la negociaci\u00f3n que, a nombre del FDR y del FMLN, el comandante Daniel Ortega propuso formalmente, al intervenir en la XXXVI Asamblea de las Naciones Unidas, el 7 de octubre. Pero no puede asegurar, de por s\u00ed, que sea capaz de hacer entrar en raz\u00f3n al binomio Reagan-Haig. No lo puede porque ese binomio no es sino la expresi\u00f3n extrema de la inadecuaci\u00f3n de la mentalidad norteamericana a los nuevos tiempos que se est\u00e1n gestando. Esa mentalidad es el fruto del dominio interno de una burgues\u00eda monopolista rapaz y agresiva, que ha sacado sin inhibiciones todas las ventajas que le daba el haber decidido en su favor las contradicciones interimperialistas que caus\u00f3 la Segunda Guerra Mundial y que no acepta hoy el movimiento de los pueblos por liberarse del r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n en que los ha sumido.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras esa burgues\u00eda detente las posiciones que ostenta en Estados Unidos, la liberaci\u00f3n representar\u00e1 una fuente permanente de sacrificios y conflictos para los pueblos en lucha. Se podr\u00e1 conjurar, hoy, la amenaza que pesa sobre Centroam\u00e9rica. Ella resurgir\u00e1, sin embargo, muchas veces m\u00e1s, tantas veces cuantas se haga presente la posibilidad de victoria de un movimiento revolucionario, como pasa en El Salvador. No queda sino un camino: la movilizaci\u00f3n sistem\u00e1tica y permanente en solidaridad con los pueblos en lucha. Esto es lo que se les pide ahora a las fuerzas populares de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p>Al hacerlo, \u00e9stas han de tener presente que su campo de lucha no se circunscribe a Latinoam\u00e9rica, no queda limitado a este lado del R\u00edo Bravo, sino que penetra al interior de la naci\u00f3n norteamericana. All\u00ed est\u00e1n, latinoamericanos como nosotros, el pueblo puertorrique\u00f1o oprimido y los chicanos. All\u00ed est\u00e1n, interesados como nosotros en la lucha contra el belicismo de su gobierno, los trabajadores blancos y negros, los movimientos juveniles y de mujeres, los sectores liberales y de izquierda. Se trata de un potencial de enorme magnitud, que supera en mucho al que gener\u00f3 el movimiento en contra de la guerra de Vietnam.<\/p>\n\n\n\n<p>La alianza de los pueblos latinoamericanos y norteamericano, con el concurso de las fuerzas progresistas y revolucionarias de todo el mundo, puede evitar aventuras como las que se pretende lanzar contra El Salvador, Cuba y Nicaragua. Actuando con firmeza, cada vez que se presenten situaciones como \u00e9sta, contribuir\u00e1 a asegurar que la agon\u00eda del imperialismo norteamericano, costar\u00e1 menos vidas y sufrimientos que lo que pretenden los que hoy gobiernan a Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em><span class=\"has-inline-color has-nv-dark-bg-color\">Ruy Mauro Marini<\/span><\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-78bfedee\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-c83ae97b\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-3c638dde\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-5e601967-bbcd-4c4a-b36a-e48fc86e1f8e\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1981\/11\/42-En-el-Caribe-y-Centroame\u0301rica.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">En el Caribe y Centroame\u0301rica<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Punto Final Internacional, A\u00f1o IX, No. 198, M\u00e9xico, noviembre-diciembre de 1981. Am\u00e9rica Latina vive, desde los primeros d\u00edas de noviembre, un clima de tensi\u00f3n. La pol\u00edtica belicista y aventurera del gobierno de Reagan&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1868,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"_ti_tpc_template_sync":false,"_ti_tpc_template_id":"","footnotes":""},"categories":[],"tags":[48,18],"class_list":["post-1353","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-48","tag-articulos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1353","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1353"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1353\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3319,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1353\/revisions\/3319"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1868"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1353"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1353"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1353"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}