{"id":1432,"date":"1989-01-01T18:20:29","date_gmt":"1989-01-01T18:20:29","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=1432"},"modified":"2022-03-22T18:24:17","modified_gmt":"2022-03-22T18:24:17","slug":"elementos-para-un-balance-historico-de-treinta-anos-de-izquierda-revolucionaria-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=1432","title":{"rendered":"Elementos para un balance hist\u00f3rico de treinta a\u00f1os de izquierda revolucionaria en Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/220218_40-edited.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1810\" width=\"745\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/220218_40-edited.jpg 600w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/220218_40-edited-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 745px) 100vw, 745px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: El maestro en rojo y negro. Textos recuperados, Patricio Rivas, Instituto de Altos Estudios Nacionales, Quito, Ecuador, 2012, pp. 179-222. Se publica en este sitio gracias al compilador de la obra.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Nuestro esfuerzo se encamina a proponer una reflexi\u00f3n acerca del surgimiento y desarrollo que la izquierda revolucionaria ha experimentado a lo largo de tres d\u00e9cadas; intentaremos establecer los factores que implican este proceso y por qu\u00e9 se plantea, en cierto momento, una crisis de la izquierda revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos fijar el nacimiento de la izquierda revolucionaria en Am\u00e9rica Latina en la segunda mitad del siglo XX. En el per\u00edodo inmediatamente anterior van surgiendo una serie de factores para dar a esa izquierda las caracter\u00edsticas que presenta en los cincuenta y que van a marcar de cierta manera su desarrollo posterior. En la d\u00e9cada de los cincuenta podemos apreciar tres grandes determinantes que nos permiten intentar explicar el surgimiento de una nueva izquierda en el continente: un factor de orden econ\u00f3mico, un factor de orden social y un factor de orden ideol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">1. La d\u00e9cada de los cincuenta:<br>penetraci\u00f3n imperialista y antiimperialista<br>en el nacimiento de la izquierda revolucionaria en Am\u00e9rica Latina<\/h2>\n\n\n\n<p>Los a\u00f1os cincuenta van a marcar en Am\u00e9rica Latina la consolidaci\u00f3n del ejercicio efectivo de la hegemon\u00eda que EE.UU. hab\u00eda ganado despu\u00e9s de los a\u00f1os treinta, particularmente despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial. A inicios de los cuarenta, EE.UU. despliega una serie de iniciativas en relaci\u00f3n a Am\u00e9rica Latina con el fin de integrarla a su esquema pol\u00edtico-militar \u2014espec\u00edficamente la DEA (Agencia de Control de Drogas) y el TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Rec\u00edproca)\u2014 en el contexto de la Guerra Fr\u00eda. Pero es realmente a partir de los cincuenta que observamos una penetraci\u00f3n masiva de capitales estadounidenses en las econom\u00edas latinoamericanas que cambia las bases del desarrollo capitalista anterior. El hecho nuevo de la posguerra es que una serie de pa\u00edses \u2014entre ellos Argentina, Chile, M\u00e9xico, Brasil (el proceso reci\u00e9n comienza en Colombia)\u2014 han pasado por cierta industrializaci\u00f3n en el per\u00edodo de entreguerras. Es cierto que la industrializaci\u00f3n es anterior, puesto que exist\u00eda ya el desarrollo de la industria. Argentina antes de la Primera Guerra Mundial ten\u00eda su industria liviana de bienes de consumo ya constituida; Chile ten\u00eda tambi\u00e9n un cierto desarrollo, junto con Uruguay y Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto se refleja tambi\u00e9n en el crecimiento de la clase obrera desde fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX. M\u00e9xico tambi\u00e9n vivi\u00f3 un proceso similar. Pero es a partir de los veinte y los treinta cuando se acelera la industrializaci\u00f3n del capital nacional. \u00c9ste es verdaderamente nacional, porque a excepci\u00f3n de M\u00e9xico \u2014donde por su cercan\u00eda territorial con EE.UU. ya se presenta cierta penetraci\u00f3n del capital extranjero\u2014, en ese entonces, en el resto de Am\u00e9rica Latina el sector industrial manufacturero se desarrolla sobre una base esencialmente nacional. Esto crea tambi\u00e9n, de cierta manera, una burgues\u00eda nacional industrial con muy poca dependencia e influencia de capital extranjero, debido a la crisis internacional del per\u00edodo del treinta. A partir de los cincuenta, en la medida en que presentan tasas m\u00e1s altas de rentabilidad y debido a las condiciones particulares de la econom\u00eda estadounidense \u2014que la lanzaban a exportar capitales, a exportar maquinaria\u2014, EE.UU. presiona para penetrar al sector manufacturero a trav\u00e9s de inversiones directas privadas. EE.UU. concreta en los a\u00f1os sesenta acuerdos de garant\u00edas de inversiones extranjeras con varios pa\u00edses latinoamericanos, que le garantizan ubicar el espacio para la penetraci\u00f3n de capitales privados; junto con la acci\u00f3n moderada de capitales p\u00fablicos que flu\u00edan hacia Am\u00e9rica Latina de manera muy moderada, limitada hacia la generaci\u00f3n de infraestructura, provenientes del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo. En la mayor parte de los pa\u00edses esta situaci\u00f3n va a provocar una reacci\u00f3n contra la inversi\u00f3n extranjera de sectores de la misma burgues\u00eda, de las clases medias y de los sectores populares en general. Esto lleva en los a\u00f1os cincuenta a una exacerbaci\u00f3n del sentimiento antiimperialista, como contrarr\u00e9plica a las presiones estadounidenses por penetrar con sus capitales las econom\u00edas y copar el desarrollo industrial en expansi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta forma, un factor pol\u00edtico muy importante de las culturas nacionales en ese per\u00edodo va a ser la cuesti\u00f3n antiimperialista, que no se hab\u00eda planteado de manera muy fuerte en el continente \u2014salvo en M\u00e9xico, Centroam\u00e9rica y el Caribe\u2014 desde el per\u00edodo anterior. Si volvemos hacia los a\u00f1os treinta, el antiimperialismo se plantea con fuerza sobre todo en M\u00e9xico, los pa\u00edses centroamericanos y del Caribe, que desde mediados del siglo XIX y principios del XX son objeto de ataques de la pol\u00edtica de los capitales norteamericanos. Podemos decir que el antiimperialismo surge como uno de los componentes importantes del desarrollo pol\u00edtico de Am\u00e9rica Latina en ese per\u00edodo, y que va a ser naturalmente asumido por los sectores m\u00e1s j\u00f3venes de la izquierda, no vinculados necesariamente a los partidos conservadores, sino mucho m\u00e1s a partidos progresistas de izquierda moderada que preexist\u00edan, que ven\u00edan de etapas anteriores. El mismo 26 de julio y Fidel salen de esos procesos; partidos similares \u2014en los casos venezolano, peruano y brasile\u00f1o\u2014 tuvieron cierta influencia en la formaci\u00f3n de la izquierda revolucionaria en los a\u00f1os cincuenta en esos pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>El elemento antiimperialista es uno de los factores que va a favorecer, va a empujar el surgimiento de la izquierda revolucionaria, en la medida en que esta trata de asumir de forma no tradicional, con una propuesta m\u00e1s fuerte, m\u00e1s radical, el enfrentamiento al avance imperialista.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">2. El campesinado y el nacimiento de la izquierda revolucionaria<\/h2>\n\n\n\n<p>Un segundo elemento, ahora de orden social, es el desarrollo del movimiento campesino. Si observamos la reformulaci\u00f3n, el cambio del patr\u00f3n de reproducci\u00f3n que se genera en los a\u00f1os treinta, los reg\u00edmenes que se crean, los tipos de Estados que surgen, que han sido llamados vulgarmente \u00abpopulistas\u00bb, \u00abEstados de compromiso\u00bb, veremos en ellos que los pactos, las formas de alianzas de clases \u2014que se generalizan pr\u00e1cticamente en todos los pa\u00edses\u2014 excluyen al campesinado. El nuevo pacto pol\u00edtico, las alianzas y compromisos que se establecen entre el bloque dominante y las clases dominantes implican, por un lado, el cambio del bloque dominante mediante la incorporaci\u00f3n de la burgues\u00eda industrial, y muestran c\u00f3mo una clase media logra insertarse en el bloque dominante junto con los grupos identificados en el antiguo polo exportador.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, se establecen acuerdos, alianzas, pactos, compromisos con las clases medias urbanas, que van a convertirse en la principal clase de apoyo de esos reg\u00edmenes junto a la clase obrera industrial. Hay pa\u00edses que demoran, que tardan en hacer la reestructuraci\u00f3n del sistema de alianzas y pactos, como el caso de Argentina, donde en los a\u00f1os veinte la oligarqu\u00eda, de hecho, respondi\u00f3 m\u00e1s bien con represi\u00f3n, intentando mantener el antiguo sistema de poder con la dictadura militar; finalmente va a ser Per\u00f3n quien lograr\u00e1 cristalizar ese tipo de alianzas. El peronismo va a activar a la clase obrera y establece con ella un cierto tipo de pacto a partir de la legitimaci\u00f3n de sus intereses corporativos. En los a\u00f1os cincuenta, entonces, la \u00fanica excepci\u00f3n en el cuadro latinoamericano en la relaci\u00f3n con el movimiento campesino es M\u00e9xico, como producto de la Revoluci\u00f3n de 1910. Si observamos desde esta perspectiva los a\u00f1os diez y veinte, veremos el surgimiento en Am\u00e9rica Latina de movimientos m\u00e1s o menos radicales de car\u00e1cter urbano, que van a dar origen a fen\u00f3menos como el de Alessandri en Chile, Irigoyen en Argentina, Vargas en Brasil. Se observa que el \u00fanico caso donde esa emergencia de las clases medias urbanas \u2014en las cuales se incluye, en ese momento, la burgues\u00eda industrial\u2014 se combina con la revoluci\u00f3n campesina es M\u00e9xico. As\u00ed, el sistema mexicano de poder que se forma a partir de 1910 \u2014y que de hecho se cristaliza a partir de los treinta con C\u00e1rdenas\u2014 es totalmente distinto de los que exist\u00edan en los dem\u00e1s pa\u00edses latinoamericanos. Solamente all\u00ed hay un sistema de poder en el que participa en forma subordinada el campesinado, y es el campesinado el que se convierte en la principal clase de apoyo de la dominaci\u00f3n burguesa.<\/p>\n\n\n\n<p>En el resto de Am\u00e9rica Latina el campesinado es excluido de las alianzas de clase y de cierta manera se le va a utilizar, se le va a hacer pagar el costo de la industrializaci\u00f3n. Pero a la altura de los cincuenta eso comienza a cambiar. Casi de improviso, el campesinado empieza a emerger, a aparecer en los diferentes pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, en algunos casos asumiendo papeles protag\u00f3nicos en la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer caso interesante, relevante, es el de Bolivia en la revoluci\u00f3n de 1952. Se trata de una revoluci\u00f3n obrero-campesina por su car\u00e1cter social. \u00c9sta es la primera vez despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n Mexicana que vemos al movimiento campesino emergiendo como sujeto y transform\u00e1ndose realmente en factor de poder; luego de 1910, se trata de la primera reforma agraria que se hace desde abajo, pues los campesinos toman las tierras y las reparten. Al mismo tiempo, se est\u00e1 desarrollando un proceso similar en Guatemala; \u00e9ste hab\u00eda empezado en la segunda mitad de los a\u00f1os cuarenta, pero se consolida y cobra expresi\u00f3n institucional en la primera mitad de los a\u00f1os cincuenta con \u00c1rbenz, cuyo gobierno se prolonga hasta 1954. En esta experiencia el campesinado juega un papel fundamental y la cuesti\u00f3n agraria es lo central; aunque por sus peculiaridades, esta cuesti\u00f3n est\u00e1, en este caso, ligada al antiimperialismo, al enfrentamiento con EE.UU.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no s\u00f3lo en estos pa\u00edses la cuesti\u00f3n campesina empieza a presentarse con fuerza hacia la segunda mitad de la d\u00e9cada: podemos ver c\u00f3mo a pesar de estar sometidos, aislados, empiezan los campesinos a asumir iniciativas, a buscar formas de organizaci\u00f3n, a pasar al plano pol\u00edtico. Un caso t\u00edpico es el de Brasil, donde quiz\u00e1s en ese tiempo ten\u00edamos el campesinado m\u00e1s sometido, m\u00e1s explotado de Am\u00e9rica Latina, sin duda, porque se manten\u00eda el esclavismo \u2014que en Brasil perdura hasta casi fines del siglo XIX\u2014. Eso marca las formas de dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n en el campo; sin embargo, a partir de 1956-1957 empieza a surgir un movimiento campesino que va ganando fuerzas hacia fines de la d\u00e9cada en el marco de las Ligas Campesinas, organizadas en esa \u00e9poca por Juli\u00e1o. En Chile, el problema campesino empieza a plantearse y a exigir una soluci\u00f3n, tambi\u00e9n a fines de los cincuenta, y va a ser un factor decisivo en los sesenta, con la gran f\u00f3rmula de acci\u00f3n de la democracia cristiana. El fen\u00f3meno se da tambi\u00e9n, en general, en Per\u00fa y Colombia, donde despu\u00e9s de la Violencia, luego del Bogotazo, lo que vamos a presenciar es el desarrollo de la lucha armada en el campo. A diferencia de los procesos de lucha armada que se van a desarrollar en Am\u00e9rica Latina en la d\u00e9cada de los sesenta, el proceso de lucha armada en Colombia en los cincuenta tiene una base esencialmente campesina, es el movimiento campesino el que lucha; eso va a cambiar despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">3. Los partidos comunistas, el monopolio del marxismo<br>y el surgimiento de la izquierda revolucionaria en Am\u00e9rica Latina<\/h2>\n\n\n\n<p>Un elemento decisivo que tambi\u00e9n ayuda a comprender los factores que van a influir y contribuir a la conformaci\u00f3n del proyecto, la estrategia, la t\u00e1ctica y hasta las formas de organizaci\u00f3n de la izquierda revolucionaria, es la cuesti\u00f3n de los Partidos Comunistas (PC). En los a\u00f1os cincuenta el peso de los PC en la izquierda continental y nacional es muy grande y ellos tienen, por decirlo as\u00ed, el monopolio del marxismo \u2014con muy pocas excepciones en tal o cual pa\u00eds, sobre todo en aquellos pa\u00edses donde hab\u00edan desarrollado algunas bases los partidos progresistas y se hab\u00edan dado experiencias de movilizaci\u00f3n radicales\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p>Que el marxismo aparezca como monopolio identificado con los PC en los a\u00f1os cincuenta es el resultado de las derrotas de los movimientos populares en los a\u00f1os veinte y treinta, y la imposici\u00f3n de los pactos frente-populistas, los que en muchos casos ayudaron a la represi\u00f3n de los movimientos obreros m\u00e1s radicales \u2014entre ellos el anarquismo\u2014 y bloquearon el desarrollo del pensamiento revolucionario. Todo esto va a dar a los PC un peso muy grande, aumentado durante y despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, como consecuencia de la participaci\u00f3n de la URSS y los PC en la alianza antifascista.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de 1947-1948, con el inicio de la Guerra Fr\u00eda comienza la etapa de represi\u00f3n a los PC, que en los a\u00f1os cincuenta aparecen todav\u00eda como los due\u00f1os del marxismo. De un marxismo extremadamente limitado, porque el marxismo en Am\u00e9rica Latina hab\u00eda tenido una fase importante de crecimiento en algunos pa\u00edses en los a\u00f1os veinte, pero por las condiciones socio-pol\u00edticas que se dan despu\u00e9s de los treinta, el marxismo va resultar muy presionado, muy contenido en su desarrollo: va a ser desplazado por la ideolog\u00eda de los partidos populistas, y en ese per\u00edodo hay cambios reales en su composici\u00f3n, en sus relaciones con el campesinado, etc. Los PC, limitados a una esfera reducida de acci\u00f3n, aparecen con el monopolio del marxismo, el que es por lo tanto identificado con partidos de poco peso en el juego pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Los PC en los cincuenta defienden todav\u00eda las tesis de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa y, por lo tanto, de la alianza con la burgues\u00eda nacional, aut\u00f3noma, independientemente de que hayan tomado una posici\u00f3n m\u00e1s radical despu\u00e9s de la represi\u00f3n de 1947-1948. En determinados pa\u00edses, algunos se plegaron y otros intentaron formaciones m\u00e1s radicales de expresi\u00f3n, pero la ideolog\u00eda era com\u00fan en su visi\u00f3n, en su estrategia, su cr\u00edtica; su proyecto global era el mismo, heredado de la Tercera Internacional Comunista. \u00c9sta hab\u00eda trabajado sus concepciones a partir de los a\u00f1os veinte con base en Asia. Por eso, la visi\u00f3n que aporta la Tercera Internacional es, sobre todo, la de los pa\u00edses no desarrollados, donde no exist\u00eda una clase obrera y un capitalismo desarrollado; entonces, generalizan la situaci\u00f3n asi\u00e1tica para otros continentes y situaciones nacionales. As\u00ed se generaliza la visi\u00f3n de lo que hoy llamamos subdesarrollo, dependencia, a partir de lo que llamaban ellos \u00absituaci\u00f3n colonial\u00bb. Esto aunque Lenin, en su trabajo sobre el imperialismo, llama la atenci\u00f3n sobre las formas de dominaci\u00f3n en el sistema mundial, desde las m\u00e1s complejas hasta las menos complejas; incluso se refiere a las formas de dependencia, sobre todo a la dependencia financiera, haciendo \u00e9nfasis en lo que es la dominaci\u00f3n inglesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que recordar que todav\u00eda no se est\u00e1 en la fase en que la penetraci\u00f3n imperialista, la dominaci\u00f3n se efect\u00faa mediante inversiones en el sector productivo. A pesar de que Lenin hace referencia a eso, la Tercera Internacional va a elaborar su visi\u00f3n a partir de lo que conoce de Asia. Como se sabe, all\u00ed Lenin jug\u00f3 un papel relativamente peque\u00f1o, porque la Internacional se constituye en 1922 y ya en 1924 Lenin muere; o sea, tuvo poca influencia, a pesar de que particip\u00f3 en sus primeras formulaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra hip\u00f3tesis respecto a c\u00f3mo se va constituyendo esa concepci\u00f3n de la Tercera Internacional sobre la situaci\u00f3n colonial es que el peso te\u00f3rico decisivo es de Bujarin; incluso llega a plantear algo que es interesante, porque en verdad Bujarin, ya en 1922-1923, plantea ideas similares. \u00c9l comienza a proponer el traslado de la revoluci\u00f3n hacia los pa\u00edses revolucionarios en Europa, con la derrota de la revoluci\u00f3n h\u00fangara, alemana, etc., con las cuales contaban los bolcheviques para mantener su revoluci\u00f3n y extenderla. Desde el a\u00f1o 1917 hasta m\u00e1s o menos 1921 se mantiene la preocupaci\u00f3n sobre todo por Europa; para la Tercera Internacional la clave est\u00e1 en la revoluci\u00f3n europea, particularmente en Alemania. En 1919 empiezan las derrotas de los procesos revolucionarios en gran escala en Europa; y ya en 1921 coincide con el proceso de la Nueva Pol\u00edtica Econ\u00f3mica (NEP). A estas alturas, Lenin est\u00e1 consciente de que no hay posibilidades de acortar, de apresurar los pasos de una revoluci\u00f3n socialista en Europa que asegurase estrat\u00e9gicamente la sobrevivencia de la URSS. Es en ese momento cuando ellos se vuelven hacia la b\u00fasqueda de otra estrategia mundial, capaz de asegurar el desarrollo de la revoluci\u00f3n socialista iniciada por ellos y que ve\u00edan amenazada. Eso es lo que va a llevar tanto a Lenin como a Bujarin a proyectar en el plano internacional el esquema de alianzas, el modelo estrat\u00e9gico que hab\u00eda hecho triunfar a la revoluci\u00f3n en Rusia; o sea, la alianza obrero-campesina.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces esos pa\u00edses, particularmente los de Asia, aplican el esquema del campo con relaci\u00f3n a la ciudad, de la periferia con relaci\u00f3n al centro: a Alemania, Inglaterra, Francia; ellos ven c\u00f3mo el campesinado asi\u00e1tico y de la periferia, del sistema colonial, se pod\u00eda aliar al proletariado ruso y sostener el poder obrero, el poder bolchevique, y al mismo tiempo crear nuevas formas de poder que hicieran avanzar el proceso de la lucha mundial revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en la Tercera Internacional est\u00e1n pensando en pa\u00edses donde no existe proceso de industrializaci\u00f3n \u2014y no hay proletariado o \u00e9ste es muy d\u00e9bil\u2014; est\u00e1n refiri\u00e9ndose a pa\u00edses que traen toda la marca del pasado, sociedades m\u00e1s o menos feudales, pa\u00edses fundamentalmente campesinos, con una d\u00e9bil burgues\u00eda de car\u00e1cter artesanal, una burgues\u00eda comercial interna; por eso plantean como tarea la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa. Suponen que esas burgues\u00edas tienen un papel fundamentalmente antiimperialista, nacional, y son capaces de encabezar revoluciones nacionales. Por esa \u00e9poca, Bujarin llega a postular la tesis del cerco de la ciudad por el campo, en escala mundial; as\u00ed ser\u00eda posible hacer avanzar la revoluci\u00f3n en gran escala. Lo que llamaba campo en el plano mundial eran los pa\u00edses coloniales; se trataba de cercar a las burgues\u00edas en los pa\u00edses avanzados, creando condiciones: la oportunidad para que el proletariado se pudiese levantar contando con un respaldo internacional fuerte. Esa idea, que Mao va a aplicar despu\u00e9s en China \u2014el cerco de la ciudad por el campo\u2014 en realidad nace con Bujarin dentro de la Tercera Internacional. Con muy poco rigor \u2014porque la verdad es que la Tercera Internacional act\u00faa con muy poco rigor en ese caso\u2014, desde ah\u00ed se extiende a Am\u00e9rica Latina el mismo concepto de campo y de situaci\u00f3n colonial. No obstante, nuestra regi\u00f3n ten\u00eda ya a mediados del siglo XIX un desarrollo capitalista importante, un sector exportador fuerte y estaba a punto de ingresar a la fase de industrializaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La Tercera Internacional traslada mec\u00e1nicamente una caracterizaci\u00f3n construida para la situaci\u00f3n colonial de Asia en direcci\u00f3n a Am\u00e9rica Latina, de tal manera que los PC van a trabajar con esa visi\u00f3n de situaci\u00f3n colonial. Uno de los pocos que se rebelan contra esas tesis en los a\u00f1os veinte es Mari\u00e1tegui. Lo cierto es que antes y al principio de la Tercera Internacional hay choques y resistencias: el mismo Mari\u00e1tegui y otros autores que todav\u00eda no asimilaban, no aceptaban las tesis del centro dirigente internacional; pero los PC van poco a poco imponiendo la ortodoxia y la estrategia marxista en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p>Derivada de esa visi\u00f3n, del proceso hist\u00f3rico de una revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa que implicaba un papel protag\u00f3nico para la burgues\u00eda nacional, se produce una alianza de clases amplia, con una base sobre todo campesina. Lo curioso es que pese a esa visi\u00f3n te\u00f3rica de los PC, estos no se lanzan, como ser\u00eda l\u00f3gico, al trabajo campesino, sino que se concentran en el trabajo hacia la clase obrera urbana, porque la misma existencia de una clase obrera los presiona hacia eso; y porque en el campo de la lucha te\u00f3rica, la batalla que los PC dan en los a\u00f1os veinte es contra el anarquismo, lo que los obliga a centrarse en el trabajo con la clase obrera. En realidad, los PC piensan una cosa y hacen otra, porque las condiciones reales de Am\u00e9rica Latina de hecho exigen otro tipo de acci\u00f3n pol\u00edtica: ganarse al proletariado naciente y en proceso de expansi\u00f3n. Hay aqu\u00ed un divorcio evidente entre lo que los actores pol\u00edticos est\u00e1n pensando, lo que est\u00e1n diciendo y lo que realmente est\u00e1n haciendo. Am\u00e9rica Latina exig\u00eda otro tipo de acci\u00f3n pol\u00edtica, el desarrollo urbano era muy grande, las clases medias y la clase obrera eran m\u00e1s amplias de lo que se suele suponer, y ah\u00ed era necesario dar la lucha ideol\u00f3gica, la lucha pol\u00edtica para ganar la lucha contra el anarquismo, ganarse al movimiento sindical. Pero los PC llegan a los a\u00f1os cincuenta con esa visi\u00f3n de la revoluci\u00f3n por etapas, reforzada por todo lo que fue la experiencia del frente antifascista, de los pactos nacionales, aunque esto ya estuviera puesto en cuesti\u00f3n por la Guerra Fr\u00eda. As\u00ed, su visi\u00f3n de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa no les permit\u00eda plantearse una estrategia distinta debido a la concepci\u00f3n que ten\u00edan de lo que era Am\u00e9rica Latina: eso los llev\u00f3 inevitablemente a una pol\u00edtica de colaboraci\u00f3n de clases que se expresa no s\u00f3lo en el plano pol\u00edtico, sino tambi\u00e9n en el plano ideol\u00f3gico. Los PC no s\u00f3lo son incapaces de desarrollar una pol\u00edtica aut\u00f3noma en la lucha de clases nacional, sino que adem\u00e1s pierden su capacidad de elaboraci\u00f3n, de comprensi\u00f3n de lo que es Am\u00e9rica Latina, su econom\u00eda, su desarrollo capitalista y, en verdad, pasan a adoptar una tesis elaborada por la burgues\u00eda en la CEPAL.<\/p>\n\n\n\n<p>En esos a\u00f1os, d\u00e9cada del cincuenta, surgen resistencias, fricciones y choques entre la burgues\u00eda industrial y los sectores olig\u00e1rquicos del bloque en el poder. Aqu\u00e9lla hab\u00eda ocupado un espacio y se ve\u00eda presionada ahora por los capitales manufactureros. La burgues\u00eda industrial inicialmente se resiste a la entrada de capitales extranjeros e intenta pol\u00edticas nacionalistas \u2014casos t\u00edpicos: Per\u00f3n, Vargas, etc\u00e9tera. La apreciaci\u00f3n de ese hecho, de que hay una burgues\u00eda industrial que se est\u00e1 resistiendo, que est\u00e1 buscando asegurar su espacio de acumulaci\u00f3n frente a la presi\u00f3n estadounidense, lleva a los PC a convencerse de que realmente sus tesis eran correctas: realmente exist\u00eda una burgues\u00eda nacional antiimperialista. Ellos entonces van a jugar sus cartas a esa tesis. Sin embargo, nosotros estamos viendo c\u00f3mo la d\u00e9cada del cincuenta fue extremadamente agitada, de un claro ascenso de la lucha de clases en Am\u00e9rica Latina, en casi todos los pa\u00edses, con fen\u00f3menos a veces espectaculares como la revoluci\u00f3n boliviana de 1952, la revoluci\u00f3n guatemalteca que fracas\u00f3 en 1954; en los dem\u00e1s pa\u00edses tambi\u00e9n el movimiento popular creci\u00f3, tanto por el peso que tienen la ciudad y las luchas del movimiento obrero y de las clases medias, como por la presencia cada vez mayor del movimiento campesino en la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p>En la d\u00e9cada del cincuenta vamos a asistir en el Cono Sur al ascenso del peronismo; los compromisos finalmente llevan a la ca\u00edda de Per\u00f3n, al suicidio de Vargas en Brasil, a la elecci\u00f3n de Ib\u00e1\u00f1ez en Chile&#8230; mientras los problemas en Colombia van a desembocar en la Violencia y la guerrilla originada en el seno de la propia burgues\u00eda. Pero todav\u00eda quedan buena parte de las dictaduras implantadas en el per\u00edodo anterior, porque el peso creciente de la dominaci\u00f3n americana a partir de los treinta favorece la formaci\u00f3n de gobiernos dictatoriales. Para asegurar los intereses de los EE.UU. \u2014una fuerza y presencia crecientes, producto de ello\u2014, van a consolidarse una serie de dictaduras como las de Somoza, Batista, Trujillo, P\u00e9rez Jim\u00e9nez, Vargas en Brasil hasta 1945, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, hay un claro respaldo de los reg\u00edmenes dictatoriales. Pero, como la guerra mundial hab\u00eda obligado a toda una propaganda democr\u00e1tica \u2014la democracia luchando contra la barbarie, la propaganda antifascista\u2014, esto lleva a favorecer el desarrollo de la lucha democr\u00e1tica en esos pa\u00edses; y, as\u00ed, inmediatamente al t\u00e9rmino de la guerra (en 1945), es el momento en que cae la dictadura argentina, aunque el movimiento pol\u00edtico que le sucede asume la forma del peronismo, basado realmente en un movimiento popular. Este tipo de procesos se van extendiendo a otros pa\u00edses y son un factor pol\u00edtico que refuerza la lucha contra las dictaduras que ven\u00edan del per\u00edodo anterior. \u00c9stas son luchas amplias, no de la izquierda revolucionaria particularmente, sino luchas populares mucho m\u00e1s generales, donde incluso participan sectores importantes de la burgues\u00eda interesados en tomar el control del Estado, pero cuya participaci\u00f3n favorece el clima de lucha pol\u00edtica, de lucha ideol\u00f3gica de car\u00e1cter democr\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>1952 es el a\u00f1o de la lucha contra la dictadura en Bolivia; la lucha de Guatemala tambi\u00e9n es un proceso antidictatorial, el intento de creaci\u00f3n de una revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-nacionalista. Las cosas no se detienen ah\u00ed y vamos a tener otros procesos en Cuba y Venezuela; son dos revoluciones que est\u00e1n todav\u00eda en los l\u00edmites de la d\u00e9cada del cincuenta: la revoluci\u00f3n venezolana en 1958 y la cubana en 1959. \u00c9sta fue una d\u00e9cada muy rica desde el punto de vista de la lucha de clases, de los cambios y posibilidades revolucionarias, pero en ese contexto tenemos que hacer diferencias, porque realmente las revoluciones de 1952 y 1954 (en Bolivia y Guatemala), aunque fueron verdaderamente populares, no tuvieron la presencia de una izquierda revolucionaria, de una nueva izquierda, de una vanguardia, sino de fuerzas que ven\u00edan de las fuerzas m\u00e1s avanzadas del pasado, aliadas a sectores de la burgues\u00eda progresista, sectores radicales de clase media, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trataba de partidos populares o populistas, tanto en Bolivia como en Guatemala. En Bolivia eso va a dar origen al Movimiento Nacional Revolucionario (MNR), y en Guatemala el Partido Guatemalteco de los Trabajadores (PGT) va a jugar un papel importante en el proceso revolucionario, aunque sin tener la capacidad de levantar una pol\u00edtica aut\u00f3noma, un proyecto revolucionario. Si observamos las dos revoluciones de la segunda mitad de la d\u00e9cada, lo anterior ya no ocurre: la de 1958, en Venezuela, despliega una acci\u00f3n popular amplia con la participaci\u00f3n de sectores burgueses, pero ya observamos ah\u00ed el surgimiento de sectores de izquierda, desgajados de los partidos tradicionales, que van a asumir un gran peso y que realmente dan origen a la izquierda revolucionaria m\u00e1s avanzada de Am\u00e9rica Latina de fines de la d\u00e9cada, que aparec\u00eda para el resto de la regi\u00f3n con m\u00e1s proyecci\u00f3n o m\u00e1s peso. En efecto, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) venezolano tiene en un momento mucho m\u00e1s proyecci\u00f3n que el mismo Movimiento 26 de Julio, tal vez por el mayor desarrollo de la intelectualidad venezolana de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo concreto es que el MIR de Venezuela alcanza una proyecci\u00f3n muy grande, una gran influencia en los procesos de formaci\u00f3n de la izquierda revolucionaria en otros pa\u00edses. Esto es particularmente cierto en el caso brasile\u00f1o. All\u00ed, la relaci\u00f3n es mucho m\u00e1s estrecha con el MIR de Venezuela que con el Movimiento 26 de Julio, entre 1957 y 1959. El 26 de Julio, que a su vez se forma en los a\u00f1os cincuenta \u2014tambi\u00e9n desgaj\u00e1ndose del seno de los partidos m\u00e1s progresistas de la clase pol\u00edtica burguesa\u2014, va a ser el conductor de la Revoluci\u00f3n Cubana. Tenemos aqu\u00ed ya la presencia de una izquierda revolucionaria fuerte, con base social importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Los grupos que se van a formar en la segunda mitad de los a\u00f1os cincuenta no se basan en la visi\u00f3n de los PC. Al contrario, tienen choques con los comunistas, no s\u00f3lo en la lucha por el espacio pol\u00edtico sino tambi\u00e9n choques ideol\u00f3gicos, aunque no est\u00e1 claro todav\u00eda, hacia fines de la d\u00e9cada, el discurso te\u00f3rico y el proyecto marxista de estos grupos. Algunos sectores en Brasil y Argentina van a intentar la construcci\u00f3n de un nuevo modelo de an\u00e1lisis de Am\u00e9rica Latina, porque no est\u00e1n claras todav\u00eda las condiciones en que la lucha se est\u00e1 dando; aunque existe una evidente separaci\u00f3n entre la visi\u00f3n que esas organizaciones tienen del desarrollo de Am\u00e9rica Latina y respecto a las fuerzas con las cuales hay que contar, y lo que hacen y piensan los PC. Para estas fuerzas m\u00e1s radicales \u2014en general originadas en la clase media, en la peque\u00f1a burgues\u00eda, desprendidas tanto de los partidos tradicionales m\u00e1s progresistas de la burgues\u00eda, como de la izquierda\u2014, los PC van a aparecer m\u00e1s como un obst\u00e1culo, un factor de estabilizaci\u00f3n de la dominaci\u00f3n burguesa, que propiamente como aliados. Por eso mismo, la lucha anticomunista va a ser fuerte, porque la concepci\u00f3n que ellos tienen de una revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa los lleva a luchar por los intereses de la burgues\u00eda, contraponi\u00e9ndose a las posibilidades de avance de los movimientos populares en esos procesos que se abren y se desarrollan en los a\u00f1os cincuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>La nueva izquierda carece todav\u00eda de una visi\u00f3n program\u00e1tica propia y, sobre todo, el marxismo a\u00fan no es el elemento clave en el desarrollo te\u00f3rico y pol\u00edtico de la izquierda revolucionaria. El Movimiento 26 de Julio no fue en sus or\u00edgenes un movimiento popular de orientaci\u00f3n socialista, ni su gu\u00eda te\u00f3rica fue el marxismo, aunque algunos de sus dirigentes estaban influidos por el pensamiento de Marx, Engels y Lenin. La izquierda venezolana no es una izquierda marxista, aunque hay grupos de estudios, elementos individuales con formaci\u00f3n marxista actuando en la izquierda venezolana.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfD\u00f3nde y cu\u00e1ndo empieza a formarse un pensamiento marxista fuera de los PC, un intento de interpretaci\u00f3n marxista sobre Am\u00e9rica Latina distinta a la de los PC y no ligada umbilicalmente a los trotskistas? Al parecer, ello comienza en algunos c\u00edrculos intelectuales argentinos: ah\u00ed tuvo un gran peso Silvio Frondizi. Desde Argentina se transfiere esa influencia hacia Brasil y, m\u00e1s retrasadamente, hacia Chile.<\/p>\n\n\n\n<p>En Brasil, la preocupaci\u00f3n por el marxismo surge en los a\u00f1os cincuenta, en n\u00facleos de la intelectualidad joven y de los estudiantes universitarios radicalizados, junto a una que otra persona descolgada del PC. Se empieza a discutir la cuesti\u00f3n del marxismo como una opci\u00f3n te\u00f3rico-pol\u00edtica real para la lucha popular en Am\u00e9rica Latina. El punto de mayor elaboraci\u00f3n en ese momento est\u00e1 localizado en Argentina. Posiblemente la primera revista te\u00f3rico-pol\u00edtica importante en la revoluci\u00f3n del marxismo en Am\u00e9rica Latina fue la revista&nbsp;<em>Praxis<\/em>, que no ten\u00eda propiamente una organizaci\u00f3n pol\u00edtica importante detr\u00e1s; mientras que la primera organizaci\u00f3n pol\u00edtica marxista que se forma fuera de y enfrentada a un PC en Am\u00e9rica Latina es brasile\u00f1a: Organiza\u00e7\u00e1o Comunista Pol\u00edtica Oper\u00e1ria (POLOP), fundada por un grupo de cuadros pol\u00edticos, trabajadores e intelectuales. Empieza a constituirse desde 1950 a partir de tres vertientes: la juventud trabajadora del Partido Laborista Brasile\u00f1o (PTB), junto a sectores de su juventud estudiantil intelectual y elementos que ten\u00edan cierta vinculaci\u00f3n con los trotskistas, m\u00e1s bien luxemburguistas vinculados al movimiento obrero y al movimiento obrero de S\u00e1o Paulo, y algunos elementos que proven\u00edan del PC. Tal confluencia va a dar como resultado que se inicie la construcci\u00f3n de una organizaci\u00f3n a partir de 1958-1959, junto con la publicaci\u00f3n de una revista que tuvo bastante peso e influencia en la consolidaci\u00f3n de ese movimiento,&nbsp;<em>Revoluci\u00f3n Socialista<\/em>. El socialismo empieza a aparecer entonces a principios de los sesenta como una posici\u00f3n, y da como resultado, en enero de 1961, la fundaci\u00f3n de una organizaci\u00f3n pol\u00edtica: la Pol\u00edtica Operaria, organizaci\u00f3n revolucionaria marxista-leninista, que es la primera entre las formaciones pol\u00edticas de la nueva izquierda que va a adoptar el marxismo como su base te\u00f3rico-program\u00e1tica. POLOP intenta, a partir del marxismo, una reelaboraci\u00f3n de un proyecto, de un programa a partir del marxismo, que se va a llamar \u00abBrasil Socialista\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto, aunque se presenta en los sesenta, se viene dando como proceso desde fines de los treinta y, como consecuencia, en la evoluci\u00f3n de la izquierda revolucionaria encontramos ya un n\u00facleo que est\u00e1 tomando posici\u00f3n por el socialismo; proceso que se va a ver reforzado al coincidir con la evoluci\u00f3n que va tomando la Revoluci\u00f3n Cubana, que en abril de 1961 se proclama como una revoluci\u00f3n socialista. Esto \u00faltimo da mucha fuerza a Pol\u00edtica Operaria de Brasil, en el sentido de que la organizaci\u00f3n se siente segura de que hay una revoluci\u00f3n caminando en esa direcci\u00f3n. Al mismo tiempo, esto abre una nueva l\u00ednea de influencia de las ideas del socialismo y del marxismo-leninismo sobre el resto de la izquierda revolucionaria latinoamericana; particularmente en la izquierda venezolana, la peruana y, posteriormente, la chilena, creando de hecho una base com\u00fan con la Revoluci\u00f3n Cubana. A veces se dice que la izquierda revolucionaria viene de la Revoluci\u00f3n Cubana, lo que no es la verdad estricta, pues surge y tiene sus ra\u00edces en el proceso de lucha de clases de los cincuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>A fines de los cincuenta nosotros podemos encontrar g\u00e9rmenes, brotes de izquierda revolucionaria en varios pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina; algunos realmente importantes como la izquierda revolucionaria venezolana. Estos movimientos son contempor\u00e1neos del 26 de Julio y del proceso mismo de la Revoluci\u00f3n Cubana, cuyo gran papel fue, por un lado, estimular y potenciar ese desarrollo ya en curso y, por otro lado, generalizar y poner al marxismo como referencia para la izquierda revolucionaria; lo que no quiere decir en absoluto que el marxismo se convierta y sea asimilado inmediatamente por las organizaciones revolucionarias. Lo cierto es que el marxismo se convierte en el punto central de referencia de la ideolog\u00eda de la izquierda revolucionaria a partir de la Revoluci\u00f3n Cubana.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante esa transici\u00f3n de los a\u00f1os cincuenta a los sesenta, es necesario y conveniente tener presente la situaci\u00f3n por la cual est\u00e1 transitando Am\u00e9rica Latina globalmente. Tenemos por una parte que la ofensiva imperialista, con el objetivo de asegurar la penetraci\u00f3n del capital norteamericano en el sector manufacturero, viene avanzando y conquistando espacios, para llevar finalmente, en el curso de los a\u00f1os cincuenta, al doblegamiento de la resistencia que inicialmente despliega la burgues\u00eda industrial. Se van creando as\u00ed las condiciones para la asociaci\u00f3n, la alianza efectiva de la burgues\u00eda industrial en Am\u00e9rica Latina \u2014que aparece todav\u00eda con el velo de una supuesta \u00abburgues\u00eda nacional\u00bb\u2014 con la industria imperialista. La inversi\u00f3n de capitales extranjeros en la industria no frena el proceso de acumulaci\u00f3n de la burgues\u00eda local; ni siquiera van a entrar, en ese momento, en competencia directa los capitales extranjeros con la burgues\u00eda industrial nativa, porque la tendencia de EEUU es invertir en ramas a las cuales la burgues\u00eda industrial no hab\u00eda llegado y que no se hab\u00eda planteado como campo inmediato de acumulaci\u00f3n; por ejemplo, como la rama automotriz y la petroqu\u00edmica. Esto fue lo que permiti\u00f3, por lo tanto, una alianza efectiva entre la burgues\u00eda industrial latinoamericana y la burgues\u00eda imperialista.<\/p>\n\n\n\n<p>El curso del proceso hist\u00f3rico demostr\u00f3 que las potencialidades que los PC cre\u00edan ver en la burgues\u00eda latinoamericana \u2014una capacidad para comportarse como una burgues\u00eda antiimperialista seg\u00fan las tesis de la Tercera Internacional\u2014 no exist\u00edan. Porque la burgues\u00eda nacional aut\u00f3noma no exist\u00eda; la burgues\u00eda industrial local no era una burgues\u00eda capaz de desarrollar un movimiento antiimperialista. Este impasse hist\u00f3rico de los PC y su err\u00f3nea interpretaci\u00f3n de la \u00abnaturaleza\u00bb de la burgues\u00eda es lo que va transfiriendo la iniciativa pol\u00edtica hacia la izquierda revolucionaria, que corresponde a sectores m\u00e1s radicalizados de clase media, que tienen ligazones, por lo general, en la ciudad y en el campo; y que van a buscar el apoyo en el campo a trav\u00e9s de la movilizaci\u00f3n del sector campesino. Hay que recordar que los PC hab\u00edan terminado por concentrarse en el trabajo urbano en torno al proletariado industrial, mientras que desde 1930 en adelante se va tejiendo una alianza objetiva entre burgues\u00eda industrial y fracciones del proletariado fabril.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, los sectores m\u00e1s organizados y activos del proletariado aparecen bajo el liderazgo de los PC o de la burgues\u00eda, por lo que fueron un campo m\u00e1s dif\u00edcil de penetrar y atraer hacia una pol\u00edtica m\u00e1s radical. El campesinado permanec\u00eda, sin embargo, como una gran clase olvidada. En ese escenario resulta comprensible por qu\u00e9 la izquierda revolucionaria latinoamericana va a ser marcadamente antiimperialista, y va a concentrarse en un primer momento en el papel del movimiento campesino. El eje central en la d\u00e9cada de los sesenta es el campesinado, con muy pocas excepciones: Chile, Brasil y algunos grupos de Argentina. El grueso del movimiento revolucionario ve realmente al campesinado como fuerza motriz de la revoluci\u00f3n. Esta idea s\u00f3lo va a comenzar a cambiar a fines de los sesenta y los setenta, sobre todo con los procesos chileno, uruguayo y argentino. La incapacidad de los PC para entender la ligaz\u00f3n entre lo que era la lucha antiimperialista y la lucha anticapitalista; o sea, la lucha contra las burgues\u00edas \u2014incluidas las burgues\u00edas industriales en que estaban esperanzados, ya que estas se revelaron incapaces de llevar una lucha antiimperialista consecuente\u2014, favoreci\u00f3 el desarrollo creciente de la izquierda revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>La burgues\u00eda se hab\u00eda convertido, objetivamente, en un factor que favorec\u00eda las nuevas formas de penetraci\u00f3n imperialista en la producci\u00f3n; apoyaba las nuevas formas de dominaci\u00f3n emergentes, distintas a las que exist\u00edan antes de la guerra \u2014cuando las formas de penetraci\u00f3n eran mucho m\u00e1s financieras y comerciales, s\u00f3lo localizadamente en tareas de producci\u00f3n de bienes primarios, pero que no alcanzaban al mercado interno, no se establec\u00edan directamente dentro de la sociedad\u2014. Esta vinculaci\u00f3n de la lucha anticapitalista y de la lucha antiimperialista, que se hace internamente inescindible a partir de los a\u00f1os cincuenta, va a favorecer la asimilaci\u00f3n del marxismo por la naciente izquierda revolucionaria. El antiimperialismo lleva al anticapitalismo y esto obliga a buscar otras formas de acci\u00f3n social, otras formas de poder. El socialismo aparece, entonces, como el elemento, la respuesta natural. Esto tambi\u00e9n es v\u00e1lido para el caso de la Revoluci\u00f3n Cubana. Aunque no hay que olvidar que, pese a que la presencia y la pol\u00edtica sovi\u00e9tica en Am\u00e9rica Latina son muy reducidas y hasta conservadoras, la URSS juega un papel importante en la sustentaci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n Cubana. Esta influencia favorece el paso hacia el marxismo como doctrina, que se convierte as\u00ed en l\u00ednea ideol\u00f3gica central del proceso revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>Conviene ahora volver a se\u00f1alar lo que estaba pasando en Am\u00e9rica Latina, despu\u00e9s de ese proceso de ofensiva imperialista y de capitulaci\u00f3n de la burgues\u00eda industrial, en el terreno de la teor\u00eda, de los proyectos de desarrollo econ\u00f3mico-social, del pensamiento social y pol\u00edtico. Por ese entonces, la CEPAL hab\u00eda levantado un an\u00e1lisis global de lo que consideraba el desarrollo capitalista en nuestros pa\u00edses, donde planteaba como cuesti\u00f3n central la industrializaci\u00f3n basada fundamentalmente en capitales estatales y privados nacionales, reservando a los capitales extranjeros un rol complementario y siempre bajo control estatal. La CEPAL, de hecho, en un primer momento est\u00e1 radicalmente en contra de que se acepten los capitales privados: s\u00f3lo es favorable al uso de capitales p\u00fablicos, de pr\u00e9stamos hechos al Estado, para asegurar sobre todo las grandes inversiones de infraestructura, que viabilizaban el proceso de industrializaci\u00f3n. As\u00ed se gesta y surge la ideolog\u00eda de la CEPAL; el \u00abdesarrollismo\u00bb aparece como la expresi\u00f3n de la burgues\u00eda industrial.<\/p>\n\n\n\n<p>La CEPAL plantea la industrializaci\u00f3n como el factor capaz de crear empleos en gran cantidad y elevar los salarios, abriendo espacios para el desarrollo de la clase media y la clase obrera; por lo tanto, creando condiciones objetivas para una alianza entre la burgues\u00eda industrial, la clase media y la clase obrera. Pero ve que todo eso lo hace el desarrollo capitalista, un poco autom\u00e1ticamente. La ideolog\u00eda desarrollista plantea que las soluciones a los problemas sociales en general \u2014la reforma agraria, entre ellas\u2014 aparecen como conflictos sociales que no tienen que resolverse mediante medidas pol\u00edticas, sino a trav\u00e9s del desarrollo econ\u00f3mico: el mismo desarrollo econ\u00f3mico tender\u00e1 naturalmente a resolver los problemas sociales, de la distribuci\u00f3n del ingreso, de la elevaci\u00f3n de la productividad en el campo, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>La CEPAL cree, por lo tanto, que el mejoramiento de la distribuci\u00f3n de ingresos, las reformas en general, y en particular la reforma agraria y el desarrollo del campo, son m\u00e1s bien el resultado de la acumulaci\u00f3n de capitales en la industria. Desde su perspectiva, la industria asegurar\u00eda una elevaci\u00f3n de productividad en el campo, mientras que en la ciudad ampliar\u00eda el margen de empleo y permitir\u00eda subir los salarios. La reforma agraria es algo que debe descartarse en las primeras formulaciones de la CEPAL. Tal es la tesis que sustenta en el Informe Econ\u00f3mico del a\u00f1o 1949, publicado en 1951. En documentos posteriores, la CEPAL llega a aceptar que es necesario tomar ciertas medidas en relaci\u00f3n al campo, para acelerar su transformaci\u00f3n; pero se trata de reformas de car\u00e1cter tributario \u2014hacer pagar impuestos a los latifundistas improductivos, de manera que se vean obligados a vender la tierra e invertir\u2014, pero en ning\u00fan momento, en esta fase, la CEPAL admite reformas estructurales. Y, por sobre todo, es totalmente contraria a la reforma agraria: ello corresponde a la ideolog\u00eda y a la posici\u00f3n de la burgues\u00eda industrial, que hereda del pacto populista de los a\u00f1os treinta, el compromiso con la clase terrateniente. Lo importante a destacar es que la CEPAL crea una ideolog\u00eda compleja, sofisticada, bien apoyada en datos emp\u00edricos e hist\u00f3ricos, que va a proporcionar a los PC la interpretaci\u00f3n econ\u00f3mica que les falta; y la justificaci\u00f3n para su apoyo a la industrializaci\u00f3n a la burgues\u00eda industrial y al estado burgu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os sesenta, a medida que se va desarrollando la lucha te\u00f3rica contra el PC, la izquierda revolucionaria comienza a necesitar la construcci\u00f3n de su propio discurso te\u00f3rico. Este fen\u00f3meno se va a dar sobre todo en Brasil, porque all\u00ed la lucha se va a plantear como una disputa por el marxismo. Lo que ocurre es que se pone en duda el monopolio del marxismo. Al surgir una organizaci\u00f3n que se dice marxista, pero que est\u00e1 enfrentada al PC, se hace necesario dar la lucha en el terreno de las ideas y de la teor\u00eda. Esto lleva naturalmente la lucha ideol\u00f3gica contra el desarrollismo y contra la CEPAL.<\/p>\n\n\n\n<p>Respecto a esto, hay mucha gente que cree que el resultado te\u00f3rico del pensamiento de la izquierda revolucionaria en los a\u00f1os sesenta, la teor\u00eda de la dependencia, es el surgimiento de la lucha contra la CEPAL, pero esto no es cierto. Dicha teor\u00eda surge de la lucha contra el PC, pero como \u00e9ste adopta la visi\u00f3n de la CEPAL, su ideolog\u00eda y sus concepciones, en esa lucha ideol\u00f3gica es necesario pasar a enfrentar al desarrollismo, en el campo te\u00f3rico, a partir del marxismo. Eso es lo que va a dar origen, en la segunda mitad de los sesenta, a la teor\u00eda de la dependencia. Cuando esto sale de los espacios propios de la izquierda, a la lucha en los sindicatos, cuando trasciende llegando a la universidad y pasa a tener un discurso y un estatus te\u00f3rico-acad\u00e9mico, su influencia se expande y atrae a intelectuales que no est\u00e1n necesariamente ligados a la izquierda revolucionaria, pero que son atra\u00eddos por las ideas que se est\u00e1n levantando. Todo esto va a dar lugar a un proceso de elaboraci\u00f3n te\u00f3rica hegem\u00f3nica de la izquierda en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p>En el sistema de ideas de la teor\u00eda de la dependencia y su cr\u00edtica a la teor\u00eda de la CEPAL, la principal de ellas es una perspectiva de la relaci\u00f3n con el imperialismo, distinta a la manera como la plantea la CEPAL. \u00c9sta plantea lo que llama la dependencia externa: en el sistema centro-periferia los pa\u00edses de la periferia tienen una dependencia externa con relaci\u00f3n al centro. Para la teor\u00eda de la dependencia lo realmente central en el proceso de constituci\u00f3n de la econom\u00eda dependiente es que se da en el marco del proceso de expansi\u00f3n del capitalismo mundial, a partir de los pa\u00edses m\u00e1s avanzados. De tal manera que el imperialismo no es un elemento externo a la econom\u00eda dependiente, una dependencia externa que se puede suplantar o ampliar, sino que es un elemento constitutivo de la econom\u00eda capitalista dependiente, de tal manera que la burgues\u00eda en esos pa\u00edses y el imperialismo son elementos constitutivos de la econom\u00eda nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto lleva a la teor\u00eda de la dependencia en su forma m\u00e1s radical, en su forma m\u00e1s de izquierda \u2014no todos llegaron a eso, s\u00f3lo algunos\u2014, en que la liquidaci\u00f3n de la dependencia tiene que ser, al mismo tiempo \u2014y s\u00f3lo puede ser\u2014 resultado de la superaci\u00f3n de la dependencia por el socialismo. Para el ala izquierda de la teor\u00eda de la dependencia, esa superaci\u00f3n es igual a socialismo y vincula a socialistas. Esa es la importancia que va a tener la teor\u00eda de la dependencia, y precisamente esto va a servir de base para fundamentar te\u00f3ricamente la atracci\u00f3n hacia el marxismo que la izquierda revolucionaria latinoamericana viene experimentando.<\/p>\n\n\n\n<p>El rol de la teor\u00eda de la dependencia, de los a\u00f1os sesenta, fue justamente dar a la izquierda revolucionaria un marco de referencia claramente distinto del que hab\u00eda manejado la izquierda hasta entonces con las tesis de los PC derivadas de las formulaciones de la Tercera Internacional. Este marco permit\u00eda que la izquierda revolucionaria tuviera una fuerza te\u00f3rica e ideol\u00f3gica muy grande, que lleva a los PC a batirse en retirada desde el punto de vista te\u00f3rico. Por otra parte, el resultado de ese proceso fue la teorizaci\u00f3n de la alianza de la burgues\u00eda industrial con el capital imperialista a fines de los a\u00f1os cincuenta; la teor\u00eda de la dependencia mostr\u00f3 que la profundidad de la dependencia, o su nuevo car\u00e1cter, est\u00e1 expresado en la penetraci\u00f3n de capitales extranjeros en las esferas productivas. Esta situaci\u00f3n no s\u00f3lo no resolv\u00eda, sino que agravaba los problemas de las masas y los problemas nacionales en general. Esto era as\u00ed debido a que los capitales extranjeros iban a servir a la burgues\u00eda industrial, en un primer momento, frente a polos de exportaci\u00f3n est\u00e1ticos, con pocas condiciones para aumentar las divisas que la econom\u00eda necesitaba para importar las maquinarias, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Los capitales extranjeros van a servir para traer por s\u00ed mismos las maquinarias bajo formas de inversi\u00f3n directa, o sea, para traer las divisas necesarias y ampliar la capacidad de exportaci\u00f3n. Sin embargo, como son capitales privados, al invertirse en la actividad productiva tienen un plazo, un tiempo de maduraci\u00f3n, y consiguen un m\u00e1ximo de 5 a\u00f1os de maduraci\u00f3n y comienzan a generar excedentes que superan las posibilidades de inversi\u00f3n en la econom\u00eda interna, dado que no son econom\u00edas particularmente din\u00e1micas. Como adem\u00e1s son capitales locales, sus excedentes dan a remitir parte de esos beneficios al exterior. Para transferir beneficios, van a necesitar divisas, de tal manera que vuelven a presionar la balanza comercial y la capacidad de pago. Entonces, la capacidad de importaci\u00f3n del pa\u00eds se reduce, ya que parte de las divisas que se podr\u00edan obtener para la importaci\u00f3n ahora se tienen que destinar a las empresas extranjeras para que puedan remitir sus beneficios.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, esa industrializaci\u00f3n, m\u00e1s o menos acelerada, que se hace en los cincuenta, en vez de resolver los problemas de empleo y de salario, en la medida en que se efect\u00faa sin las reformas necesarias \u2014sobre todo sin la reforma agraria\u2014, va a determinar que frente a un cuerpo estancado haya un crecimiento del proceso de acumulaci\u00f3n muy r\u00e1pido en la ciudad, lo que conlleva una sobrepoblaci\u00f3n creciente. En la medida en que no se reforma el campo, la tierra est\u00e1 monopolizada y el campesino no puede trabajarla bien, alcanzado s\u00f3lo una productividad muy baja, y eso lleva a impulsar las migraciones a las ciudades a gran escala. De esta forma, vamos a ver en los cincuenta el crecimiento r\u00e1pido de las ciudades, simult\u00e1neamente con el aumento del desempleo y del subempleo y, por eso mismo, con la construcci\u00f3n de un enorme ej\u00e9rcito industrial de reserva.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello genera una presi\u00f3n para que los salarios en la industria se mantengan bajos. As\u00ed las cosas, en este tipo de desarrollo no est\u00e1n solucionados, como esperaba la CEPAL, los problemas del campo ni de los trabajadores urbanos. De tal manera que el final de la d\u00e9cada de los cincuenta est\u00e1 marcado por problemas graves que se manifiestan en la ca\u00edda del crecimiento de las econom\u00edas latinoamericanas y una fuerte tendencia al estancamiento. Sobre esa base, van a surgir de nuevo choques con EE.UU.; se van a agudizar las movilizaciones populares, tanto el movimiento campesino como el obrero, y tambi\u00e9n las clases medias Esto determina que en los a\u00f1os sesenta se desarrolle con mucha m\u00e1s fuerza el proceso de lucha de clases, ahora con mayor peso de la clase obrera, lo que es un factor importante tambi\u00e9n para el mismo desarrollo del marxismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta composici\u00f3n de las luchas obreras, de la lucha de las clases medias urbanas y la presencia cada vez m\u00e1s activa del movimiento campesino, se ve reforzada por el car\u00e1cter que asume la cuesti\u00f3n antiimperialista, en la medida en que la penetraci\u00f3n imperialista directa en la producci\u00f3n agrava los problemas de los pa\u00edses latinoamericanos y de las masas.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto a la nueva industrializaci\u00f3n y al pensamiento cepalino, en Am\u00e9rica Latina se asist\u00eda al despliegue de la crisis econ\u00f3mica y social desencadenada en la segunda mitad de los cincuenta. Por otro lado, esa crisis se acentuaba como consecuencia del nuevo car\u00e1cter que adquir\u00eda la industrializaci\u00f3n dependiente; pero adem\u00e1s de eso, hay factores ideol\u00f3gicos importantes. Uno de ellos ya lo mencionamos: c\u00f3mo la crisis de Am\u00e9rica Latina va a terminar de poner en crisis la ideolog\u00eda hegem\u00f3nica de la izquierda hasta los a\u00f1os cincuenta y hasta 1963 inclusive. S\u00f3lo frente a la crisis econ\u00f3mica objetiva, la CEPAL empieza a quedarse sin respuesta y es forzada a introducir nuevos planteamientos al esquema original. El desarrollismo ya no es la soluci\u00f3n a todos los problemas; tiene que apelar a la necesidad de la reforma. La CEPAL incorpora entonces el lenguaje de las reformas de estructuras, reformas sociales. En 1963 Ra\u00fal Prebisch, hasta entonces a la cabeza de la CEPAL \u2014en verdad un gran ide\u00f3logo de la burgues\u00eda industrial\u2014, deja la CEPAL y se va a la UNCTAD, pero ya realmente muy confundido; se queda callado por muchos a\u00f1os y guarda r\u00edgido silencio sobre qu\u00e9 hab\u00eda ocurrido: \u00bfpor qu\u00e9 todo el esquema creado por la CEPAL no lleva al desarrollo? Las econom\u00edas del continente finalmente han desembocado en una crisis mucho peor que la de fines de los cuarenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto se va profundizando en 1964, con el golpe de Estado en Brasil, justamente el pa\u00eds que m\u00e1s asumi\u00f3 la ideolog\u00eda de la CEPAL en la \u00e9poca. Primero, Kubitschek propone incluso una especie de Plan Marshall para Am\u00e9rica Latina en 1958, que llama Operaci\u00f3n Panamericana. Mientras tanto, Am\u00e9rica Latina est\u00e1 entrando en crisis, porque ya el desarrollo no es la clave m\u00e1gica; es necesario encontrar otras formas que garanticen el desarrollo. El golpe militar de 1964 en Brasil termina con todo lo que la CEPAL hab\u00eda promovido y propagado en materia de desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>Este golpe tiene caracter\u00edsticas realmente nuevas en el continente, lo que crea gran confusi\u00f3n en los ide\u00f3logos desarrollistas. Hay que ver que, adem\u00e1s, la econom\u00eda brasile\u00f1a y el golpe de Estado se inscriben en un contexto de crisis econ\u00f3mica, de recesi\u00f3n, que se hab\u00eda abierto en 1962 y durar\u00eda hasta 1967.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis del desarrollismo se va a manifestar en los trabajos de la CEPAL, y un caso muy claro es el estudio de Furtado publicado en castellano como&nbsp;<em>Estancamiento y subdesarrollo en Am\u00e9rica Latina<\/em>. \u00c9ste es un trabajo muy sofisticado, muy bien escrito, en el que se trata de demostrar que el subdesarrollo tiende necesariamente al estancamiento. Lo que pasa es que Furtado considera que la crisis c\u00edclica de acumulaci\u00f3n, desde 1962 en adelante, es un estancamiento, cuando en realidad se trata de una crisis que va a permitir un salto mayor despu\u00e9s. Pero como Furtado y los desarrollistas no tienen esa visi\u00f3n marxista-dial\u00e9ctica del proceso de desarrollo capitalista, cuando ven la econom\u00eda estancarse, cuando caen los \u00edndices de crecimiento, etc., interpretan que se trata de un proceso de estancamiento, sin ver que esto crea las condiciones para una nueva expansi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La consecuencia de este razonamiento es que las propuestas pol\u00edticas de desarrollo para los pa\u00edses llamados subdesarrollados no podr\u00e1n tener ninguna efectividad, porque la din\u00e1mica normal de los pa\u00edses dependientes era el estancamiento&#8230; no obstante, las contradicciones del desarrollismo se mantienen en el fondo. El mismo Furtado tiene un trabajo muy interesante sobre la concentraci\u00f3n de los frutos del progreso t\u00e9cnico en el desarrollo latinoamericano; all\u00ed se\u00f1ala un hecho de mayor trascendencia: el desarrollo tal como hab\u00eda tenido lugar en los a\u00f1os cincuenta \u2014que era el desarrollo que la CEPAL promov\u00eda\u2014 hab\u00eda permitido, como resultado, la formaci\u00f3n de grupos monop\u00f3licos extranjeros y nacionales que, de cierta manera, comenzaron a obstaculizar, a concentrar los frutos del proceso t\u00e9cnico. De tal manera que el desarrollo significaba finalmente desempleo, miseria, empobrecimiento de capas medias y de capas burguesas medias y bajas, en favor de una concentraci\u00f3n monop\u00f3lica. Tenemos ah\u00ed la confesi\u00f3n del fracaso total del desarrollismo porque, al constatar eso, paralelamente afirma que es ampliamente necesario impedirlo a trav\u00e9s de reformas, pero a trav\u00e9s de reformas pol\u00edticas y ya no s\u00f3lo a trav\u00e9s de reformas puramente econ\u00f3micas.<\/p>\n\n\n\n<p>Furtado advierte que el ataque, la destrucci\u00f3n de ese capitalismo monop\u00f3lico que est\u00e1 form\u00e1ndose, significa paralizar, obstaculizar el desarrollo econ\u00f3mico capitalista tal cual se est\u00e1 presentando. Es decir, los ide\u00f3logos que pregonaban el \u00abdesarrollo\u00bb como la clave de la soluci\u00f3n de todos los problemas, se despiden de este concepto y empiezan a tomar en cuenta que el problema es m\u00e1s pol\u00edtico y de reformas sociales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">4. La teor\u00eda de la dependencia, primer esfuerzo de reflexi\u00f3n global<br>de Am\u00e9rica Latina desde las posiciones de la izquierda revolucionaria<\/h2>\n\n\n\n<p>Esta cr\u00edtica desde el lado marxista va a dar origen, a partir de la segunda mitad de los sesenta, a la teor\u00eda de la dependencia propiamente dicha, en su forma p\u00fablica, aunque varios art\u00edculos ya hab\u00edan salido. La teor\u00eda de la dependencia se va a basar, en buena parte, en los avances de la izquierda marxista revolucionaria brasile\u00f1a. Esa \u00e9poca se caracteriz\u00f3 por una lucha de clases intensa, tal como fue el per\u00edodo de Goulart. A veces se confunde la aparici\u00f3n de la teor\u00eda de la dependencia de una forma acad\u00e9mica, incluso internacional, con la publicaci\u00f3n del libro de Gunder Frank,&nbsp;<em>Capitalismo y subdesarrollo en Am\u00e9rica Latina<\/em>, editado en 1967 por&nbsp;<em>Monthly Review<\/em>&nbsp;en Nueva York.<\/p>\n\n\n\n<p>A decir verdad, la mayor parte del trabajo publicado por G. Frank tambi\u00e9n hab\u00eda sido hecho en Brasil. G. Frank hab\u00eda estado en la Universidad de Brasilia, y durante todo el a\u00f1o de 1963 hab\u00eda participado en los debates y asimilado lo que se estaba desarrollando al interior de sectores marxistas cr\u00edticos al PC y a la CEPAL. All\u00ed comienza a integrar elementos de la teor\u00eda de la dependencia. Pero sus primeros trabajos G. Frank los hace en Chile: las bases del libro son conferencias, sobre todo referidas al capitalismo chileno; eso no es muy dependentista en realidad. Su tesis central es la idea del desarrollo del subdesarrollo; pero, sobre todo, sus trabajos son de cr\u00edtica a las sociolog\u00edas norteamericanas; el desarrollo del subdesarrollo es un trabajo de cr\u00edtica a las teor\u00edas funcionalistas.<\/p>\n\n\n\n<p>En Brasil es donde reci\u00e9n G. Frank realmente incorpora esas ideas nuevas que est\u00e1n surgiendo, todav\u00eda no muy sistematizadas, en las cuales \u00e9l es el primero en invertir un tiempo para su sistematizaci\u00f3n m\u00e1s seria, y as\u00ed proyectarlas. A partir de entonces, y sobre todo entre 1967 y 1969, van a aparecer varias obras dependentistas, de tal manera que en 1970, sin duda alguna, ya la teor\u00eda de la dependencia tiene un peso muy grande y se ha vuelto el pensamiento hegem\u00f3nico en la izquierda latinoamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>El otro factor ideol\u00f3gico importante de los sesenta, de la primera mitad de la d\u00e9cada, es que junto al fracaso del desarrollismo se produce un proceso de desestalinizaci\u00f3n, y estalla la crisis chino-sovi\u00e9tica. Estos dos elementos entraron a socavar, a retirar las bases de sustentaci\u00f3n de la hegemon\u00eda de los PC. A ello se agrega la casi natural influencia de la izquierda revolucionaria como consecuencia del triunfo de la Revoluci\u00f3n Cubana, en la que el PC m\u00e1s bien es una fuerza marginal y no central. Tambi\u00e9n cabe considerar la forma en que se configura el proceso venezolano, donde el PC no ten\u00eda una participaci\u00f3n central \u2014al contrario, se opon\u00eda a la profundizaci\u00f3n del proceso revolucionario en Venezuela\u2014. La crisis del movimiento comunista internacional \u2014reflejada en el XX Congreso del PCUS, y el estallido del conflicto chino-sovi\u00e9tico\u2014 genera repercusiones de distinta amplitud en los PC del continente. En Brasil, por ejemplo, la crisis se refleja inmediatamente: la lucha interna se desata con fuerza a partir de 1960 y empiezan a surgir fracciones, y ya en 1962 se constituyen frontalmente el Partido Mao\u00edsta y el Partido Comunista de Brasil (PCdoB). Esto rompe a\u00fan m\u00e1s la hegemon\u00eda del PC. Procesos similares se vivieron en Per\u00fa, Colombia, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo a Brasil, podemos decir que durante la primera mitad de los sesenta fue en este pa\u00eds donde el proceso de formaci\u00f3n de la izquierda revolucionaria alcanz\u00f3 la mayor amplitud y un significativo reconocimiento internacional. Por esa \u00e9poca se produce un proceso generalizado de radicalizaci\u00f3n de la juventud brasilera; esto va a tomar formas particulares. Este desplazamiento ideol\u00f3gico y la radicalizaci\u00f3n de la juventud cat\u00f3lica, de sectores de la Iglesia, van a dar como resultado en 1962-1963 la formaci\u00f3n de Acci\u00f3n Popular (AP), que es un partido de izquierda, una organizaci\u00f3n que se liga a la izquierda revolucionaria pero que arranca de una ra\u00edz cristiana, de un pensamiento pol\u00edtico cat\u00f3lico que posteriormente va a volverse mao\u00edsta.<\/p>\n\n\n\n<p>El mao\u00edsmo en ese momento aparece como una fuerza importante en Brasil, e ideol\u00f3gicamente va a coincidir en la reivindicaci\u00f3n del rol del campesinado y del papel de la guerra de guerrillas hecha por la Revoluci\u00f3n Cubana.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos hechos sensibilizaron la atenci\u00f3n de la izquierda revolucionaria latinoamericana por el proceso chino, fen\u00f3meno simult\u00e1neo a la emergencia del mao\u00edsmo como una alternativa al estalinismo. Por otra parte, al parecer, el pensamiento cat\u00f3lico tuvo m\u00e1s atracci\u00f3n por el mao\u00edsmo que por el leninismo; eso parece relacionarse con cierto moralismo presente en el mao\u00edsmo, con su \u00e9nfasis en que la pol\u00edtica est\u00e9 por sobre la econom\u00eda, y la moral sobre la pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Este fen\u00f3meno de la atracci\u00f3n del sector de la Iglesia y del pensamiento cat\u00f3lico por el mao\u00edsmo se observa en casi en toda la izquierda cat\u00f3lica, en todos los movimientos revolucionarios de origen cat\u00f3lico en el continente y, finalmente, en Brasil; paralelas, esas tres l\u00edneas, que se han desarrollado fuera del PC, son las que van a constituir el principal tronco para la creaci\u00f3n de la izquierda revolucionaria posteriormente. En efecto, hay varias organizaciones que son influenciadas por estas l\u00edneas o salen de ellas directamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto a esto habr\u00eda que se\u00f1alar que el movimiento campesino, en particular el de las ligas campesinas, ten\u00eda una cierta organizaci\u00f3n pol\u00edtica e incluso llega a asumir un nombre: Movimiento Revolucionario Tiradentes, reivindicando toda la tradici\u00f3n nacional en la figura de uno de los m\u00e1rtires de la independencia en la lucha contra Portugal <sup>1<\/sup>. El movimiento campesino se organiza como un movimiento pol\u00edtico y adopta abiertamente, ya en esa \u00e9poca, las tesis del campesinado como fuerza motriz y de la preparaci\u00f3n de la guerrilla, en un momento en que las dem\u00e1s fuerzas que pensaban en la lucha armada no estaban preocupadas de forma inmediata por la guerrilla, dada la amplitud de las luchas de masas que cruzaban entonces el pa\u00eds y que se extendieron hasta 1964.<\/p>\n\n\n\n<p>La izquierda revolucionaria s\u00f3lo se va a adherir a la tesis de la guerrilla, y va a preocuparse de su creaci\u00f3n, despu\u00e9s de 1964; despu\u00e9s del golpe militar, no antes. Sin embargo, las ligas campesinas ya est\u00e1n, desde antes, tratando de desarrollar el estudio del terreno, la instrucci\u00f3n de la gente, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n existe otra fuerza: se trata de una radicalizaci\u00f3n del ala izquierda de las fuerzas que apoyan a Goulart, con mucha base sobre todo en las FFAA, lo que es parte de un trabajo que hab\u00eda sido realizado por la POLOP \u2014quiz\u00e1s en eso ellos sean pioneros\u2014. \u00c9ste es un trabajo muy influenciado por la experiencia de la revoluci\u00f3n bolchevique y el pensamiento leninista. La labor realizada en las FFAA es de cierta importancia; una expresi\u00f3n de ello fue la rebeli\u00f3n de los sargentos en Brasilia, con la toma de la ciudad en 1963. Tambi\u00e9n la asociaci\u00f3n de los marinos, una especie de sindicatos, va a tener un papel muy importante como elemento radicalizador debido a la amplitud que adquiere, y por el hecho de que rompe totalmente la disciplina interna de las FFAA. Todo esto se va reflejando en el mot\u00edn de los marinos en 1964. Eso correspondi\u00f3 a condiciones internas objetivas en las FFAA que hicieron posible, en cierto modo, el trabajo de la POLOP, principalmente del PC, porque ellos ten\u00edan un cierto trabajo en las FFAA. Esto permiti\u00f3 que muchos de sus elementos del PC se pusieran a trabajar y fueran atra\u00eddos en otra l\u00ednea; las condiciones objetivas crecen para el producto de un trabajo ideol\u00f3gico de la tesis insurreccional, que era la concepci\u00f3n que ten\u00eda la POLOP: la concepci\u00f3n insurreccional y no de la guerrilla.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa corriente insurreccionalista va a cobrar influencia en sectores militares de baja graduaci\u00f3n; entre los soldados y marineros, porque Brizola es el que ten\u00eda m\u00e1s condiciones para dar salida, despu\u00e9s de 1964, a una pol\u00edtica insurreccional, y hacia all\u00ed se van a encaminar todos los planes, los estudios, los trabajos que se hicieron por la POLOP. Incluso la POLOP participar\u00e1 en el intento fallido de guerrilla de 1965 en Campano. A partir de ah\u00ed, la cuesti\u00f3n de la izquierda brasile\u00f1a se va a centrar en c\u00f3mo enfrentar el asunto de la lucha armada y, de cierta manera, el foquismo pasa entonces a ser la tesis, y logra un avance muy grande porque permit\u00eda ver muy bien c\u00f3mo enfrentar el problema y daba la soluci\u00f3n m\u00e1gica: \u00abhagamos el foco en el campo y con ello resolvemos la cuesti\u00f3n\u00bb. Se convoca a la mayor\u00eda de los cuadros; entonces empieza todo el proceso de preparaci\u00f3n de focos de las diferentes l\u00edneas y organizaciones que ya se\u00f1alamos.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1968 comienzan las acciones armadas, que tienen como escenario la ciudad y, de hecho, toda la lucha armada de la izquierda revolucionaria brasile\u00f1a se va a hacer en la ciudad. Por eso mismo va a ser derrotada definitivamente en la ciudad por las FFAA y la polic\u00eda, a la altura de 1972 y 1973.<\/p>\n\n\n\n<p>A mediados de los sesenta, entonces, se produce ese viraje de la izquierda revolucionaria brasile\u00f1a: la misma POLOP, que era la m\u00e1s ortodoxa en la defensa de las insurrecciones con modelos cl\u00e1sicos \u2014otorgando el papel central a la clase obrera\u2014, tiene que hacer un juego de equilibrio para poder conciliar eso con la adopci\u00f3n de las tesis foquistas a partir de 1964. Con esto, de cierta manera, el conjunto del movimiento revolucionario brasile\u00f1o y la propia izquierda tradicional van a entrar en la din\u00e1mica com\u00fan de Am\u00e9rica Latina de ese per\u00edodo, que va a dar origen tambi\u00e9n a la formaci\u00f3n del MIR en Chile en 1965; al proceso de formaci\u00f3n de la izquierda peruana con base en la guerrilla rural de Luis de la Puente, el MIR peruano; al desarrollo del movimiento guerrillero de la izquierda revolucionaria en Venezuela; incluso va a ser el punto de partida del desarrollo de la organizaci\u00f3n urbana como en el caso de los Tupamaros, que parten del campo, de la idea del campo como centro, pero que en realidad van a hacer la lucha en la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed entonces, la d\u00e9cada del sesenta es, por un lado, la d\u00e9cada de hegemon\u00eda de la izquierda, de una teor\u00eda con base marxista y revolucionaria como es la teor\u00eda de la dependencia y, al mismo tiempo, un per\u00edodo de crecimiento de la izquierda revolucionaria y del desarrollo de los procesos de lucha armada, la mayor parte centrados en la idea de la guerrilla rural, el foquismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En este marco, conviene detenerse en la formaci\u00f3n del MIR chileno, profundizar un poco, porque algunos lo ven como simple resultado de la Revoluci\u00f3n Cubana, y no es as\u00ed. Claro, la Revoluci\u00f3n Cubana introduce un salto cualitativo a partir de 1961 para el desarrollo de la izquierda revolucionaria latinoamericana; le dio un impulso que seguramente no hubiera tenido con el \u00e9xito y la victoria del Movimiento 26 de Julio. Pero, pese a todas las influencias de la Revoluci\u00f3n Cubana en ese proceso, es necesario analizar las particularidades de cada pa\u00eds, los procesos nacionales espec\u00edficos. En Chile, entonces, habr\u00e1 que considerar los factores concretos, objetivos, que llevan al surgimiento de esa fuerza de la izquierda revolucionaria en 1965.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, tenemos que considerar los problemas del propio desarrollo econ\u00f3mico chileno, m\u00e1s acentuado incluso que el de Brasil u otros pa\u00edses. El estancamiento de la econom\u00eda chilena tiende a ser profundo y prolongado. Sin embargo, junto a ese proceso de industrializaci\u00f3n se van creando sectores de pobres urbanos, en m\u00e1s o menos grandes ciudades, lo que se manifiesta en Chile ya desde 1956, cuando el 2 de abril esa masa hace una primera aparici\u00f3n p\u00fablica en la vida pol\u00edtica del pa\u00eds, para llegar a tener luego un peso muy grande en la determinaci\u00f3n de la pol\u00edtica chilena. Por otro lado, la posici\u00f3n del movimiento campesino y la presi\u00f3n que \u00e9ste empieza a ejercer sobre la sociedad establecida en los a\u00f1os sesenta van a tener un peso muy grande en la determinaci\u00f3n de la misma din\u00e1mica de la lucha de clases; la burgues\u00eda va a tener que dar respuestas a un fen\u00f3meno y trata de hacerlo al abrir tambi\u00e9n el espacio para una mayor actuaci\u00f3n de esas fuerzas radicalizadas. As\u00ed se da la lucha pol\u00edtica en el pa\u00eds. Por otra parte, la derrota de la izquierda en 1964, junto con los factores de ascenso de la lucha de clases y el triunfo de la Revoluci\u00f3n Cubana, influyen sobre el nacimiento del MIR, que no es resultado de una crisis por la ascensi\u00f3n de la izquierda, de la juventud del partido socialista o del entusiasmo de sectores juveniles por el movimiento revolucionario de Cuba, sino que resulta de la uni\u00f3n de varias generaciones de cuadros, de varios grupos y organizaciones que se ven\u00edan formando en los a\u00f1os precedentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay un proceso similar al que se ven\u00eda dando en Brasil y otros pa\u00edses en los cincuenta: el ascenso de la lucha de clases, del movimiento de masas, la crisis del modelo econ\u00f3mico y la crisis larvaria de la dominaci\u00f3n burguesa; la presi\u00f3n creciente del imperialismo, que act\u00faa de manera abierta en la elecci\u00f3n de 1964 para poder poner en pie la \u00abRevoluci\u00f3n en Libertad\u00bb de Frei y la DC. \u00c9sta es una de las cartas que jug\u00f3 el imperialismo para hacer frente a la Revoluci\u00f3n Cubana. En tal contexto se produce el desarrollo de varias fuerzas que convergen despu\u00e9s en la formaci\u00f3n del MIR. Este proceso proviene, en definitiva, m\u00e1s o menos de unas cinco l\u00edneas que confluyen: existen sectores que provienen de las corrientes adscritas al mao\u00edsmo, luego de la crisis del movimiento internacional y la ruptura chino-sovi\u00e9tica; sectores trotskistas del per\u00edodo de la izquierda comunista de los a\u00f1os treinta; nuevos grupos trotskistas; tambi\u00e9n un desprendimiento de la Juventud Comunista y del PC; corrientes cristianas vinculadas al fundador de la CUT, Clotario Blest; un amplio sector de j\u00f3venes provenientes de las juventudes socialistas; sectores independentistas influenciados por la Revoluci\u00f3n Cubana. Socialmente, la base inicial del MIR estaba constituida por estudiantes, intelectuales, cuadros obreros y empleados del sector servicio.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, aunque en Am\u00e9rica Latina la izquierda revolucionaria, en general, nace poniendo \u00e9nfasis en la importancia del campesinado y la guerrilla rural, en el caso chileno el MIR, sin dejar de lado estas determinantes, tiene que buscar un curso de desarrollo distinto. Las caracter\u00edsticas urbanas de la sociedad chilena y la influencia de sectores que vienen de una u otra tradici\u00f3n pol\u00edtico-cultural, particularmente sectores trotskistas, obligan a que la formulaci\u00f3n del programa y de la estrategia del MIR tenga que mantener como elemento importante el papel de la clase obrera y el rol del partido.<\/p>\n\n\n\n<p>La verdad es que se puede decir que la d\u00e9cada del sesenta, en medio de ese gran ascenso de la lucha de clases en Am\u00e9rica Latina, fue una d\u00e9cada de esperanza. Se ve\u00edan las cosas m\u00e1s o menos claras; se conoc\u00eda la estrategia, se sab\u00edan los caminos; se ten\u00edan los instrumentos. Era cuesti\u00f3n simplemente de ponerlos en pr\u00e1ctica. A la conciencia revolucionaria no se le presentaban mayores problemas, mayores complicaciones. Desde el punto de vista de la formulaci\u00f3n ideol\u00f3gica, te\u00f3rica, las organizaciones no ten\u00edan grandes dificultades: el modelo de la Revoluci\u00f3n Cubana contaba con un gran consenso, un poderoso atractivo.<\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n de la revoluci\u00f3n parec\u00eda algo m\u00e1s o menos simple; las dificultades aparecer\u00edan m\u00e1s tarde en la pr\u00e1ctica, debido al hecho de que desde 1964 los EE.UU. implementaron la contrarrevoluci\u00f3n a gran escala. Aunque, ya en 1961, cuando asciende Kennedy, se empieza a poner en pie la doctrina de la contrainsurgencia, logrando, finalmente, a partir del golpe militar en Brasil, iniciar el proceso de ofensiva contrarrevolucionaria en Latinoam\u00e9rica. A partir de entonces, el problema se va a plantear m\u00e1s bien desde la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo enfrentar ese nuevo factor; significaba entender que hab\u00eda una contrarrevoluci\u00f3n en marcha, dirigida por el imperialismo yanqui, y que hab\u00eda que buscar las formas de enfrentarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Las caracter\u00edsticas que ten\u00eda el pensamiento de la izquierda en su nacimiento, en los a\u00f1os cincuenta, permiten que se acent\u00fae el antiimperialismo y tender\u00e1n a resaltar el papel del campesinado en la lucha armada. Las cosas se vuelven mucho m\u00e1s sencillas en apariencia y le permiten a la izquierda moverse con relativa facilidad desde el punto de vista te\u00f3rico. Pero, en la pr\u00e1ctica, se enfrentaba con muchas dificultades porque hab\u00eda que confrontar la acci\u00f3n contrarrevolucionaria y la acci\u00f3n contrainsurgente.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os sesenta, sin embargo, la izquierda revolucionaria todav\u00eda no percib\u00eda, no se daba cuenta de la eficacia de la contrainsurgencia en el enfrentamiento de los procesos de lucha armada; y no la percib\u00eda porque todav\u00eda los procesos estaban en auge. Es cierto que ya para finales de los sesenta el proceso venezolano estaba estancado, pero el proceso en Brasil emerg\u00eda, as\u00ed como el de Uruguay. En M\u00e9xico, despu\u00e9s del movimiento de 1968, seguir\u00e1 el Movimiento 23 de Septiembre y los movimientos guerrilleros de la \u00e9poca: Lucio Caba\u00f1as y el partido de los pobres, etc. Es decir, hay un auge tan grande que es una guerra en desarrollo; cuando no toma en cuenta la lucha de clases, incluso la izquierda tiende a reducir la guerra \u00fanicamente a sus aspectos militares, con lo cual cae poco a poco en la trampa de la contrainsurgencia; y el problema est\u00e1 precisamente en c\u00f3mo resolver las situaciones militares de manera eficaz para hacer frente a la contrainsurgencia que act\u00faa. Hay que entender que la contrainsurgencia es un enfoque militar de la lucha pol\u00edtica, porque la lucha pol\u00edtica supone el juego de diferentes sectores, distintas fracciones, fuerzas y victorias que no implican el aniquilamiento del adversario; simplemente, el que pierde pasa a la oposici\u00f3n y desde la oposici\u00f3n tiene la oportunidad, a trav\u00e9s de la lucha pol\u00edtica, de volver a asumir el poder.<\/p>\n\n\n\n<p>En este modelo del proceso de lucha pol\u00edtica, concebido y practicado por la burgues\u00eda hasta 1960, la aplicaci\u00f3n de la contrainsurgencia considera la lucha pol\u00edtica como un proceso en que hay que aniquilar, destruir al enemigo. Por eso es un enfoque militar que sustituye al pol\u00edtico. La izquierda cay\u00f3 en gran medida en esa trampa, en tanto que vio los enfrentamientos de clase s\u00f3lo en el aspecto militar, y se plante\u00f3 enfrentar en esos t\u00e9rminos a la ofensiva de la contrainsurgencia. Por eso, su preocupaci\u00f3n se centr\u00f3 en cu\u00e1les eran los mejores instrumentos, m\u00e9todos, t\u00e9cnicas y procedimientos para enfrentar al enemigo. Se volvi\u00f3 una izquierda muy instrumentalista, muy fetichista del arma, del medio, antes que del sujeto y de las fuerzas sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, en ese proceso que va tornando a la izquierda revolucionaria cada vez m\u00e1s hacia el aparato, hacia la valorizaci\u00f3n de la pura eficacia de los m\u00e9todos y de las t\u00e9cnicas, sin percibir claramente ni el perfil ni la estrategia real del enemigo, la izquierda no percibi\u00f3 su proceso de derrota, que ya se hab\u00eda iniciado; porque aqu\u00e9lla continu\u00f3 extendi\u00e9ndose, al tiempo que el ascenso de masas se prolongaba, pese a los \u00e9xitos que la contrainsurgencia iba logrando.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal es el caso de Brasil. El \u00e9xito de la contrainsurgencia es relativo. De hecho, la contrainsurgencia da el golpe en 1964 y lo profundiza en 1968, pero precisamente es en ese a\u00f1o cuando se lanza, se despliega, la lucha armada. En un primer momento, la lucha armada brasile\u00f1a provoc\u00f3 mucha conmoci\u00f3n, gener\u00f3 muchas esperanzas y expectativas en algunos sectores, ya que dio la impresi\u00f3n de un movimiento de mucho vuelo y alcance. Entre tanto, segu\u00edan los procesos de ascenso de lucha de masas en otros pa\u00edses, como Venezuela y Chile, donde en 1970 llega la Unidad Popular (UP) al gobierno; mientras en Argentina empieza a hacer agua la dictadura militar y se va preparando, de cierta manera, el regreso de Per\u00f3n. Est\u00e1 tambi\u00e9n el proceso de Bolivia. La misma contrainsurgencia se enmascara en pa\u00edses como Per\u00fa, donde derrota a la izquierda; esto no es muy patente debido al reformismo de Velasco Alvarado y lo que fue el velasquismo hasta 1976. Aun en M\u00e9xico, al inicio, las acciones armadas urbanas est\u00e1n combinadas con el ascenso del movimiento de guerrillas rural, como m\u00e9todo importante y en el marco del ascenso de masas que hab\u00eda tenido lugar en 1968, y que se mantiene latente y da nuevos saltos entre 1970 y 1972.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">5. La d\u00e9cada de los setenta: ascenso y derrota<br>de los movimientos de masas y movimientos revolucionarios<\/h2>\n\n\n\n<p>Pero ya en los setenta hay una situaci\u00f3n nueva en Latinoam\u00e9rica, en t\u00e9rminos de la formaci\u00f3n y desarrollo de las clases. Sucede, de hecho, que se va ampliando una lucha armada que va a aparecer como una fuerza ahora realmente impresionante, porque se combina o coincide con el ascenso de masas, en el cual juega un papel importante ya la clase obrera, como en el caso de Chile, Uruguay y Argentina. Esto har\u00e1 que la idea del socialismo y la ideolog\u00eda socialista se vuelvan altamente dominantes. Se produce una evoluci\u00f3n visible de todas las organizaciones de la izquierda revolucionaria hacia el marxismo y hacia el proyecto socialista. Eso fue claramente visible en Chile, con el MIR en la coyuntura de la UP. La necesidad del MIR de dar respuesta a ese movimiento de masas en esa nueva situaci\u00f3n obliga realmente a este partido a dar un salto definitivo hacia el marxismo, a convertirse en un partido marxista-leninista y organizarse como tal, superando ciertas formas poco ortodoxas que hab\u00eda tenido en la d\u00e9cada del sesenta.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de la izquierda brasile\u00f1a, de la izquierda marxista de esa \u00e9poca, se da un fen\u00f3meno similar. Tambi\u00e9n esta corriente se refleja en los progresos del marxismo en la izquierda venezolana, en Colombia y en Per\u00fa, aunque en este \u00faltimo pa\u00eds hay mucho m\u00e1s mao\u00edsmo que leninismo. Entretanto, en M\u00e9xico todav\u00eda el mao\u00edsmo va a pesar mucho m\u00e1s que el leninismo. Es interesante anotar que en pa\u00edses como M\u00e9xico y Per\u00fa, con una tradici\u00f3n ind\u00edgena y campesina grande, una tradici\u00f3n comunitaria muy importante, el mao\u00edsmo en general parece tener una respuesta mejor, m\u00e1s eficaz de organizaci\u00f3n de la izquierda imperante, por las formas de organizaci\u00f3n del campesinado, con toda una tradici\u00f3n colectiva previa, que parece m\u00e1s pr\u00f3xima a la tradici\u00f3n china que a pa\u00edses como Argentina, Chile y Brasil, con otro tipo de formaci\u00f3n econ\u00f3mico-social. En los a\u00f1os setenta, en el primer quinquenio, la izquierda revolucionaria ingresa a una etapa de retroceso: tanto los movimientos de masas como los movimientos de lucha armada son reprimidos y derrotados, y el avance de la contrarrevoluci\u00f3n hacia la mitad de 1975 es indetenible.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1975 el proceso se hace dram\u00e1tico con el golpe en Argentina y la derrota del ascenso de masas y la guerrilla urbana. Ah\u00ed comienza la percepci\u00f3n de la derrota hist\u00f3rica a que la izquierda revolucionaria hab\u00eda sido llevada. Ese fen\u00f3meno coincidir\u00e1 en el campo te\u00f3rico-ideol\u00f3gico con lo que tambi\u00e9n se considera la crisis de la teor\u00eda de la dependencia. Es precisamente a partir de 1975 que comienzan los ataques a dicha teor\u00eda, provenientes de dos frentes: por un lado, un retorno de la iniciativa burguesa que toma la forma del neodesarrollismo: ah\u00ed encontramos los viejos desarrollistas, los antiguos cepalinos; Prebisch vuelve a tener mucha importancia, junto a Furtado. Ellos expresan el intento de querer poner al desarrollismo como eje de soluci\u00f3n nacional, pero ya no es el viejo desarrollismo nacionalista, centrado en la formaci\u00f3n de capital nacional, poniendo la industrializaci\u00f3n como soluci\u00f3n para todos los problemas. Es mucho m\u00e1s complejo en sus elaboraciones; la burgues\u00eda toma la iniciativa en el sentido de imponer, en general a la sociedad, y a la izquierda tambi\u00e9n, su concepci\u00f3n de que Am\u00e9rica Latina debe resolver los problemas a trav\u00e9s de la ideolog\u00eda neodesarrollista.<\/p>\n\n\n\n<p>La otra vertiente de ataque a la teor\u00eda de la dependencia proviene del hecho de que la derrota de la izquierda revolucionaria da nuevo aliento a los PC (no es el caso del PC chileno, que fue muy permeado por la teor\u00eda de la dependencia; tal vez el \u00fanico caso en que ocurri\u00f3 eso). As\u00ed sucedi\u00f3 con el PC uruguayo, el mexicano y otros m\u00e1s. Tambi\u00e9n el PC brasile\u00f1o fue influido, a trav\u00e9s de Luis Carlos Prestes, por la teor\u00eda de la dependencia, pero Prestes fue expulsado del PCB. Hoy en d\u00eda [1989], el PCB no tiene nada que ver con esa teor\u00eda, porque el ala dependentista fue expulsada del partido junto a Prestes.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta te\u00f3rica de los PC a la teor\u00eda de la dependencia va a tener como principales protagonistas a los PC uruguayo y mexicano, que van a tratar en eso de coincidir con sectores mao\u00edstas; se juntan a esa ofensiva, en lo que podemos llamar la ideolog\u00eda endogenista, que en cierto punto es muy similar a las tesis desarrollistas. Tanto el neodesarrollismo como el endogenismo se preocupan, sobre todo, de la econom\u00eda interna, y de cierta manera dan menos importancia, menos peso, a los problemas de las relaciones entre la econom\u00eda nacional y el imperialismo. Justamente por ah\u00ed se ataca a la teor\u00eda de la dependencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El marxismo va a ser pensado por los endogenistas en una forma que podr\u00edamos llamar \u00abortodoxa\u00bb; es decir, pensando el desarrollo de toda econom\u00eda capitalista en Latinoam\u00e9rica como una econom\u00eda capitalista a secas, en s\u00ed misma, para pasar a preocuparse de c\u00f3mo ah\u00ed sucedi\u00f3 la acumulaci\u00f3n originaria, c\u00f3mo se hizo la divisi\u00f3n social del trabajo, c\u00f3mo se desarroll\u00f3 la clase obrera, etc., sin mayor preocupaci\u00f3n por el imperialismo, que es visto como algo externo, que favorece hasta cierto punto esos procesos, pero no es responsable por ellos. Es todo lo contrario de lo que planteaba la dependencia, que ve\u00eda una estrecha articulaci\u00f3n entre la dependencia en s\u00ed y el imperialismo. Para los endogenistas, el problema de la dependencia ser\u00eda como el subdesarrollo: el resultado, por un lado, de ese proceso de acumulaci\u00f3n end\u00f3gena y, por otro, su consecuencia natural. Y el que hubiera una articulaci\u00f3n de modos de producci\u00f3n que seguir\u00edan coexistiendo, lo que constituir\u00eda la especificidad de cada pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina, es lo que se tratar\u00eda de rescatar y estudiar. Asimismo, los endogenistas trataron de ver qu\u00e9 modo de producci\u00f3n es el dominante y c\u00f3mo se establecen las relaciones de clase, al interior de cada sociedad; all\u00ed se centr\u00f3 su mayor preocupaci\u00f3n, y tambi\u00e9n en que la relaci\u00f3n entre la econom\u00eda latinoamericana y la econom\u00eda mundial, es decir, la dependencia, es puesta de cierta manera de lado: esos son los dos l\u00edmites de la teor\u00eda de la dependencia que logran bastante espacio en los medios intelectuales de izquierda. Desde entonces, se puede decir que dicha teor\u00eda entra en declinaci\u00f3n, pierde la posici\u00f3n hegem\u00f3nica que hab\u00eda empezado a asumir en la segunda mitad de los sesenta y que mantiene hasta mediados de los setenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso crea un problema serio, que hoy en d\u00eda [1989] tiene que enfrentar el movimiento revolucionario. Es que ese retiro, esa p\u00e9rdida de posici\u00f3n de la teor\u00eda de la dependencia, y un cierto estancamiento al que fue llevada por la p\u00e9rdida y deserci\u00f3n de sus cuadros te\u00f3ricos, por la derrota del movimiento revolucionario, llev\u00f3 a que actualmente la izquierda revolucionaria no tenga una teor\u00eda propia.<\/p>\n\n\n\n<p>La tradici\u00f3n y la alternativa vienen por el lado del neodesarrollismo, por el lado del endogenismo. La izquierda revolucionaria no ha sido capaz de partir de lo que hab\u00eda acumulado la teor\u00eda de la dependencia y seguir construyendo una visi\u00f3n de Am\u00e9rica Latina y del mundo; una visi\u00f3n propia del socialismo. Claro que para eso concurri\u00f3 mucho nuestro colonialismo cultural, porque coincidi\u00f3 tambi\u00e9n, en la segunda mitad de los setenta, con el fracaso, la derrota que sufri\u00f3 la izquierda europea \u2014con la cual se hab\u00edan construido nexos bastante estrechos, sobre todo en la primera mitad de los setenta con la izquierda francesa\u2014, y lo que pas\u00f3 fue que a mediados de los setenta, esa izquierda europea, que se hab\u00eda construido posteriormente a la izquierda revolucionaria latinoamericana, se convirti\u00f3 en su referente principal.<\/p>\n\n\n\n<p>La derrota es una derrota material, o sea, las izquierdas fueron duramente reprimidas. El resultado de eso va a ser la adopci\u00f3n del terrorismo como salida. Pero tambi\u00e9n es una derrota ideol\u00f3gica, porque son pa\u00edses en los cuales la burgues\u00eda y los mismos PC tienen una gran capacidad de elaboraci\u00f3n te\u00f3rica, dado que tienen un desarrollo material infinitamente superior y pudieron elaborar respuestas a la ideolog\u00eda revolucionaria que iba avanzando en Europa. Incluso iba aumentando el desarrollo de la ideolog\u00eda revolucionaria europea sobre la base de la incorporaci\u00f3n de la teor\u00eda de la dependencia: hubo una gran absorci\u00f3n, un estado favorable a la recepci\u00f3n de ideas. En esa \u00e9poca Am\u00e9rica Latina exportaba ideas; los te\u00f3ricos de la dependencia eran invitados a Europa para conferenciar en las universidades y centros de cultura, eran ampliamente publicitados. Hab\u00eda una gran efervescencia intelectual que, junto con el ascenso de la lucha del movimiento obrero, de la lucha de clases en Europa, favorec\u00eda el desarrollo de la ideolog\u00eda revolucionaria. Pero todo eso entr\u00f3 en crisis en la segunda mitad de los setenta. Como sabemos, se generalizan en las izquierdas alemana, francesa e italiana, los procesos de dispersi\u00f3n, de atomizaci\u00f3n \u2014como en el caso de Lotta Continua\u2014, el debilitamiento de la izquierda revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>En todos los pa\u00edses en que hab\u00eda movimiento revolucionario en desarrollo en la primera mitad de los setenta esos movimientos entran en crisis en la segunda mitad de la d\u00e9cada, sufren rupturas y los remanentes comienzan a hacer terrorismo. En realidad, qued\u00f3 muy poca fuerza de la izquierda revolucionaria en Europa: algo en Espa\u00f1a, en Irlanda \u2014aunque el IRA nunca fue realmente una organizaci\u00f3n de izquierda revolucionaria, pese a estar pr\u00f3xima por los m\u00e9todos; tampoco ETA fue de izquierda revolucionaria propiamente\u2014. Todo este reflujo y crisis influyeron sobre la izquierda revolucionaria latinoamericana. Por otro lado, hoy en d\u00eda, para reflexionar sobre la crisis de la izquierda revolucionaria latinoamericana, sobre los problemas que enfrentamos en Brasil, Chile, Argentina, Uruguay, en todas partes, hay que partir de la base de que estos problemas tienen mucho que ver con esa p\u00e9rdida te\u00f3rica e ideol\u00f3gica, con la p\u00e9rdida de la capacidad de reflexi\u00f3n que tuvo la izquierda revolucionaria hasta la mitad de los setenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto, claro est\u00e1, ligado a la derrota de la izquierda, a la derrota del movimiento de masas en Am\u00e9rica Latina; pero tambi\u00e9n la influencia europea contribuye. No obstante, la realidad es mucho m\u00e1s compleja y cambiante; por lo mismo tenemos una crisis en Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, pr\u00e1cticamente en toda Sudam\u00e9rica. Porque tambi\u00e9n esto se expresa en Venezuela, Colombia: una crisis m\u00e1s o menos generalizada. Pero, por otro lado, en el mismo momento en que esta crisis se produce, y que en esos pa\u00edses (incluso en M\u00e9xico) se llega a los puntos m\u00e1s hondos de la curva, se da la emergencia del movimiento de izquierda, de movimientos de masas en Centroam\u00e9rica, que recogen toda la tradici\u00f3n de la izquierda revolucionaria de los a\u00f1os cincuenta, sesenta y setenta, por razones dif\u00edciles de entender.<\/p>\n\n\n\n<p>Centroam\u00e9rica es capaz de rescatar lo mejor del desarrollo de la izquierda revolucionaria en el per\u00edodo 1950-1970, y transformar la acumulaci\u00f3n pol\u00edtica y militar positiva de esos a\u00f1os en l\u00ednea pol\u00edtico-revolucionaria de victoria. Tenemos el caso de Nicaragua, de El Salvador, Guatemala. Es decir, se produce un auge del movimiento revolucionario centroamericano, precisamente en un momento en que la izquierda revolucionaria en Am\u00e9rica Latina, globalmente, est\u00e1 en crisis.<\/p>\n\n\n\n<p>Si analizamos el desarrollo de la izquierda revolucionaria, la vemos en marcha en Centroam\u00e9rica, rescatando lo mejor del pensamiento, de la experiencia en su conjunto, que incluso, bajo cierto punto de vista, recupera la teor\u00eda de la dependencia. Es importante darse cuenta de que la manera de razonar de muchos de los dirigentes nicarag\u00fcenses est\u00e1 centrada, basada en buena medida, en la mencionada teor\u00eda. De hecho, en la pr\u00e1ctica, hubo por parte de la revoluci\u00f3n nicarag\u00fcense una b\u00fasqueda y utilizaci\u00f3n de los materiales, de las conceptualizaciones de la teor\u00eda de la dependencia. Hay en los \u00faltimos a\u00f1os un cierto reflotamiento de la influencia nicarag\u00fcense, salvadore\u00f1a. En los cubanos la situaci\u00f3n no es exactamente as\u00ed, por la influencia sovi\u00e9tica, pero aun ellos est\u00e1n abiertos a una revalorizaci\u00f3n de la teor\u00eda de la dependencia; buscan conocer m\u00e1s, discutir m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una realidad a enfrentar, ser capaces de retomar la teor\u00eda de la dependencia y desarrollarla, rescatando lo mejor de ella para la \u00e9poca actual; es necesario actualizar una teor\u00eda marxista, porque la teor\u00eda de la dependencia tuvo de todo mezclado: marxistas, desarrollistas&#8230; Hoy podemos avanzar sobre la construcci\u00f3n de una teor\u00eda marxista de la dependencia que es la manera de resolver te\u00f3ricamente el problema de dar a la izquierda una base te\u00f3rica firme. Hoy, ya entrando a los ochenta, tenemos que discutir los hechos que pasan a influir en el desarrollo de la izquierda, por lo menos describir lo que est\u00e1 pasando m\u00e1s detenidamente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">6. La d\u00e9cada de los ochenta:<br>la revoluci\u00f3n se traslada hacia Centroam\u00e9rica<\/h2>\n\n\n\n<p>La d\u00e9cada de los ochenta aparece todav\u00eda clara por su proximidad, pero hay una serie de elementos a considerar. Por un lado, el ascenso de Reagan y su pol\u00edtica de contraofensiva, y el intento de recuperaci\u00f3n de la hegemon\u00eda en el campo internacional. Reagan va a centrar buena parte de su acci\u00f3n sobre Am\u00e9rica Latina, despu\u00e9s de un cierto fracaso relativo y un casi abandono de la doctrina de contrainsurgencia, en el restablecimiento de democracias burguesas m\u00e1s o menos viables o gobernables. No lo ha logrado, pero \u00e9se es el objetivo que se pone a partir de los a\u00f1os ochenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que observar que donde m\u00e1s se ha hecho sentir la ofensiva contrarrevolucionaria estadounidense es en Centroam\u00e9rica, y justamente ah\u00ed es donde se ha ido avanzando en la construcci\u00f3n de ese tipo de democracias controladas, combinadas con la contrainsurgencia; tal es el caso de Guatemala, Honduras, El Salvador, junto con la ofensiva sobre Nicaragua. Por otra parte, otro elemento que tenemos que considerar como una carencia de la izquierda es la elaboraci\u00f3n de una teor\u00eda que nos permita tener un proyecto claro para Am\u00e9rica Latina en la crisis internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Un tercer elemento es la cuesti\u00f3n de la democratizaci\u00f3n. Este problema, en Am\u00e9rica Latina, corresponde a un cambio de la estrategia estadounidense, de la pol\u00edtica imperialista ya iniciada con Carter a mediados de los setenta. Esto fue un factor que tambi\u00e9n debilit\u00f3 a la izquierda revolucionaria, porque no tuvo respuestas adecuadas. El gobierno de Carter asumi\u00f3, en lo m\u00e1s profundo de la crisis (interna y externa) de EE.UU., despu\u00e9s de la derrota de Vietnam, una posici\u00f3n defensiva. Se da en EE.UU. un proceso de revisi\u00f3n de su estrategia internacional. Carter va a lanzar dos l\u00edneas buscando resolver esto: por un lado, una propuesta compartida de administraci\u00f3n de la crisis internacional, la trilateral: es decir, la asociaci\u00f3n de Europa y Jap\u00f3n al proceso de administraci\u00f3n de la crisis; por otro lado, se propone ir desarmando los focos de posibles procesos revolucionarios. Esto consta en un informe de Sol Linowitz que sirvi\u00f3 de base para la pol\u00edtica de Carter hacia Latinoam\u00e9rica, donde se indicaba cu\u00e1les eran los problemas principales y se pon\u00eda como central el de Panam\u00e1, a partir de lo cual vino toda la revisi\u00f3n del acuerdo del Canal.<meta charset=\"utf-8\"><sup>2<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>La verdad es que se equivocaron, porque el problema no estaba ah\u00ed: estaba en Nicaragua, en El Salvador. Pero lo cierto es que hubo esa preocupaci\u00f3n. Junto con ello se produjo la constataci\u00f3n de que las dictaduras militares, los reg\u00edmenes de contrainsurgencia, no hab\u00edan resuelto los problemas para los que fueron concebidos, no aseguraban gobiernos estatales que dieran cierta continuidad y tranquilidad a la administraci\u00f3n de la crisis en Am\u00e9rica Latina. De tal manera que hay un alejamiento del gobierno estadounidense en relaci\u00f3n a las dictaduras, choques incluso, fricciones que favorecen, contribuyen a los movimientos internos democr\u00e1ticos antidictatoriales que se iban desarrollando en la \u00e9poca. No es que los estadounidenses estuvieran realmente a favor de una democratizaci\u00f3n; lo que ellos estaban buscando \u2014y los ide\u00f3logos de Carter lo plantearon muy claramente\u2014 era c\u00f3mo llegar a administrar Latinoam\u00e9rica de una manera m\u00e1s eficiente que a trav\u00e9s de las dictaduras militares, que ya no ofrec\u00edan estabilidad y que creaban problemas de choques, roces cada vez m\u00e1s abiertos con EE.UU.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, en EE.UU. se postula la idea de las democracias \u00abgobernables\u00bb, las democracias vigiladas, democracias limitadas donde hubiera un elemento de tutela por parte de las FFAA sobre el juego democr\u00e1tico. Esto es lo que ellos llamaron \u00ablas democracias viables\u00bb. Aunque limitado, el objetivo norteamericano era suficiente para ponerlo en conflicto con las dictaduras militares y, de cierta manera, obligaba o favorec\u00eda ciertos elementos de apoyo a las oposiciones burguesas en esos pa\u00edses. De tal manera que eso favoreci\u00f3, abri\u00f3 espacios para la lucha democr\u00e1tica en los pa\u00edses latinoamericanos. Esto lo hicieron, de todas maneras, muy pragm\u00e1ticamente porque, para ellos, la democracia gobernable era una cuesti\u00f3n en Brasil, y otra cosa en Honduras o El Salvador. Es algo que var\u00eda seg\u00fan el grado de agudizaci\u00f3n de la lucha de clases en cada pa\u00eds y la posibilidad o no de manejo de la burgues\u00eda local en relaci\u00f3n al Estado y al control sobre los movimientos de masas.<\/p>\n\n\n\n<p>En los pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica, en los setenta, a partir de la derrota de la izquierda se van dando procesos de recomposici\u00f3n de los movimientos populares, de los movimientos de masas; una recomposici\u00f3n en la que tuvo una participaci\u00f3n efectiva la izquierda, no tanto como organizaci\u00f3n \u2014ya que estaba destruida, clandestina, disminuida en su capacidad de acci\u00f3n\u2014, sino m\u00e1s bien a trav\u00e9s de los cuadros desprendidos de esas organizaciones, que actuaban en los movimientos de masas que manten\u00edan sus v\u00ednculos, que segu\u00edan actuando. Esto es lo que llamamos los \u00abmovimientos sociales\u00bb, un tema central para la sociolog\u00eda latinoamericana, sobre todo para la izquierda, como elementos importantes a considerar para el an\u00e1lisis de la lucha de clases en esos pa\u00edses. Estos movimientos \u2014al rev\u00e9s de lo que ocurri\u00f3 en el pasado, en los a\u00f1os sesenta y principio de los setenta\u2014 no son movimientos sociales que tengan claramente una conducci\u00f3n de izquierda, sino que tienen bastante autonom\u00eda, toda vez que se crean fuera de la acci\u00f3n directa de la izquierda. \u00c9sta, en tanto fuerza organizada, pesa poco para la recomposici\u00f3n de los movimientos populares, pero pesa enormemente por la cantidad de cuadros que aporta, que fueron formados por la izquierda revolucionaria. Esto obliga a la b\u00fasqueda de una relaci\u00f3n nueva de los partidos, de las organizaciones de izquierda con los frentes de masas que tienen, hoy en d\u00eda, una autonom\u00eda que no ten\u00edan antes. As\u00ed, entonces, junto a la cuesti\u00f3n te\u00f3rica, que es un problema grave que hay que resolver, otro problema relevante es precisamente la redefinici\u00f3n de las relaciones de la izquierda revolucionaria con el movimiento de masas, con los frentes de masas, con los llamados movimientos sociales, sindicatos, las organizaciones de los barrios y poblaciones, con las organizaciones de mujeres, de estudiantes, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que repensar todo eso porque tenemos movimientos que se han formado de otra manera, que se han recompuesto de otra manera, pero que son movimientos abiertos para la izquierda. \u00c9sta es una cuesti\u00f3n central a resolver. De cierto modo, siempre fue un problema para la izquierda, pero se tend\u00eda a resolver de una manera muy simple, en un solo sentido: de dominaci\u00f3n del partido sobre el movimiento, pese a todas las discusiones. Eso no deber\u00eda haber sucedido, pero \u00e9sa era la tendencia. Actualmente eso es un suicidio, porque los movimientos sociales realmente disponen de una autonom\u00eda, por lo que es necesario partir del reconocimiento de ese hecho para definir la relaci\u00f3n de conducci\u00f3n que la izquierda puede tener en relaci\u00f3n a ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, esos movimientos van a encontrar espacios para desarrollarse, no s\u00f3lo por las contradicciones que se est\u00e1n dando entre el imperialismo estadounidense y los gobiernos, las dictaduras, sino por el hecho tambi\u00e9n de que las mismas oposiciones burguesas van ganando fuerza, van creciendo, y las contradicciones interburguesas se van agudizando, sobre todo a partir de la segunda mitad de los setenta, por los efectos de lo que se\u00f1alamos antes: la crisis mundial y sus repercusiones en la lucha de clases y en los procesos de democratizaci\u00f3n que empiezan en Am\u00e9rica del Sur en particular.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">7. Crisis de las dictaduras<br>y procesos de democratizaci\u00f3n en el Cono Sur<\/h2>\n\n\n\n<p>Los procesos de democratizaci\u00f3n, de hecho, empiezan en 1980 en Per\u00fa; y van a seguir extendi\u00e9ndose despu\u00e9s, progresivamente, en Argentina, Uruguay y Brasil; no los vamos a analizar todos, pero haremos algunos se\u00f1alamientos sobre el proceso en Brasil, porque es \u00fatil tener esto presente para la discusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La izquierda revolucionaria en Brasil estaba pr\u00e1cticamente derrotada en 1973: destruida, desmantelada, sus mejores cuadros asesinados, exiliados, realmente aniquilada como fuerza pol\u00edtica significativa.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de 1972 y 1973 se empiezan a sentir los movimientos de recomposici\u00f3n del movimiento popular, que van a tener una caracter\u00edstica muy peculiar: sin una conducci\u00f3n de izquierda, bajo una dictadura muy violenta \u2014porque el gobierno brasile\u00f1o fue muy violento, produjo el aniquilamiento de la izquierda\u2014, la represi\u00f3n, la coacci\u00f3n, la tortura y el terrorismo de Estado se hacen presentes con fuerza. \u00bfQu\u00e9 pasa entonces? La masa se tiene que replegar a los reductos \u00faltimos donde puede resistir: la casa, el barrio, la f\u00e1brica. Intentar\u00e1n recomponerse a partir de ah\u00ed, carentes de una conducci\u00f3n de izquierda, algo que s\u00f3lo van a lograr progresiva y lentamente; pero eso va a dar como resultado un desarrollo bastante intenso y vigoroso del movimiento de masas, del movimiento popular. A partir de una posici\u00f3n defensiva se van reconstruyendo las bases de defensa ante la presi\u00f3n del Estado. Pero ese movimiento popular \u2014en verdad son movimientos m\u00e1s corporativos; esto es una caracter\u00edstica del movimiento de sectores altamente corporativizados, bien organizados, en la defensa de sus intereses inmediatos\u2014 est\u00e1 poco articulado con la lucha com\u00fan y carece de un proyecto global. Adem\u00e1s, esa caracter\u00edstica com\u00fan de autonom\u00eda, de una suerte de desconfianza frente a cualquier mecanismo de direcci\u00f3n que se le quiera imponer, lo hace extremadamente delicado a retomar una ligaz\u00f3n entre las organizaciones de izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese corporativismo se combina con movimientos que se fueron reconstruyendo desde la base hacia arriba, en una concepci\u00f3n de organizaci\u00f3n que tiene muy poco que ver con las ideas, con los modelos, con los conceptos de organizaci\u00f3n del leninismo. M\u00e1s bien predominan el asamble\u00edsmo, el basismo, y en sus ideas son un poco espontane\u00edstas.<\/p>\n\n\n\n<p>Este fen\u00f3meno en Brasil ha dado como resultado, en t\u00e9rminos de partido, que las organizaciones de izquierda, independientemente de la fuerza real que tengan (por ejemplo el PT), intentar\u00e1n y lograr\u00e1n implementar una f\u00f3rmula de construcci\u00f3n real de partido. El PT se entiende \u2014a diferencia de c\u00f3mo se estudian las organizaciones de antes, que se conformaban como organizaciones de revolucionarios para actuar sobre el movimiento de masas\u2014 como emanaci\u00f3n del movimiento de masas, un partido que se construye de abajo hacia arriba, lo que crea enormes problemas, naturalmente, porque choca con la concepci\u00f3n de partido leninista.<\/p>\n\n\n\n<p>En algunos sectores del PT, por las necesidades organizativas propias de la conducci\u00f3n, en la construcci\u00f3n del partido se ha ido arribando hacia f\u00f3rmulas que, sin estar necesariamente adscritas formalmente al leninismo, se acercan a los m\u00e9todos leninistas de conducci\u00f3n, organizaci\u00f3n y direcci\u00f3n. Pero eso es muy resistido por amplios sectores de dicho partido, que lo ven casi como un resultado del movimiento de masas y, por lo tanto, determinado por las din\u00e1micas del movimiento de masas en su base. Eso ha hecho que el PT haya sido muy eficaz en la organizaci\u00f3n de los movimientos populares. En el plano sindical, la central que form\u00f3 el PT, la CUT, es sin duda la m\u00e1s din\u00e1mica, la m\u00e1s combativa, la que m\u00e1s crece. Pero, por otro lado, esto no le ha permitido al PT construir una alternativa pol\u00edtica en la situaci\u00f3n brasile\u00f1a actual. El PT es un excelente instrumento de organizaci\u00f3n popular, pero no una alternativa de poder; y no se lo plantea, no se proyecta como tal hasta hoy; incluso su proyecto pol\u00edtico es el m\u00ednimo posible, pero es el principal partido de izquierda en Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p>El PT es el resultado de ese proceso objetivo que resulta de la derrota hist\u00f3rica de la izquierda y de la manera en que se recompusieron los movimientos populares en Brasil. Algo de eso se puede ver tambi\u00e9n en la evoluci\u00f3n de los partidos de izquierda mexicanos, en lo que ahora se llama Partido Socialista Mexicano (PSM), como resultado de la fusi\u00f3n de varios partidos, incluido el PC. Es el \u00fanico pa\u00eds donde el PC se autodisuelve en un partido m\u00e1s amplio, en el que se juntan corrientes de la izquierda revolucionaria y no revolucionaria, como el PC. Este partido tambi\u00e9n tiene ese problema: c\u00f3mo manejarse, c\u00f3mo vincularse, c\u00f3mo conducir los movimientos populares. \u00bfCu\u00e1l es el problema que se presenta? Que como resultado de los movimientos populares, como es el caso del PT, muchas veces tienden a desarrollarse m\u00e1s mecanismos de tipo aparatista, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>En la misma l\u00ednea, debido a las derrotas de las izquierdas y la presi\u00f3n del movimiento de masas, surgen los frentes de izquierda, tipo Izquierda Unida en Per\u00fa, Izquierda Unida en Chile, Frente Amplio en Uruguay. Al mismo tiempo, tenemos un fen\u00f3meno importante: una modificaci\u00f3n, un viraje en la posici\u00f3n de los organismos coordinadores que empieza con los PC de Centroam\u00e9rica, particularmente el salvadore\u00f1o y el guatemalteco. Pero que con el viraje del PC chileno alcanza una dimensi\u00f3n mucho mayor por el alcance que tiene. El PC argentino ejecuta un viraje radical y realmente se hace una autocr\u00edtica despiadada: jam\u00e1s se ha visto algo as\u00ed. Es una revisi\u00f3n total del pasado e incluso una revisi\u00f3n de su pol\u00edtica hacia el Che Guevara. Son todos estos los factores que debemos considerar.<\/p>\n\n\n\n<p>La izquierda revolucionaria hoy en d\u00eda tiene un muchos desaf\u00edos, y muy grandes; el reto es c\u00f3mo relacionarse para establecer un nuevo tipo de vinculaci\u00f3n adecuada, para conducir el movimiento de masas que se va recomponiendo, y que es importante, tal vez m\u00e1s importante que en el pasado. La cuesti\u00f3n es establecer una relaci\u00f3n distinta, posible en la mayor parte de los pa\u00edses, con los PC. No es el caso del PC brasile\u00f1o, que est\u00e1 a la derecha; diferente es la situaci\u00f3n en Centroam\u00e9rica, a partir de la situaci\u00f3n en El Salvador, y que se ha extendido hacia el Cono Sur, como en el caso de la Izquierda Unida peruana, el caso chileno, el caso colombiano. Es decir que se viene extendiendo el problema de la unidad de la izquierda con elementos nuevos que no estaban presentes ni en los cincuenta, ni en los sesenta, ni siquiera en los setenta. Son elementos nuevos que tenemos que considerar y trabajar, entendiendo que la posibilidad del desarrollo de la izquierda revolucionaria pasa por la soluci\u00f3n de los problemas a los cuales est\u00e1 enfrentada.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso brasile\u00f1o, la derrota de la izquierda en 1973 y el principio de recomposici\u00f3n de los movimientos populares; el proyecto de institucionalizaci\u00f3n de la dictadura; el choque con EE.UU.; la p\u00e9rdida del dinamismo de la econom\u00eda brasile\u00f1a despu\u00e9s de los setenta (no se puede hablar todav\u00eda de crisis, que empieza en los ochenta); y, por lo tanto, las contradicciones interburguesas agudizadas, van a llevar a una modificaci\u00f3n de la pol\u00edtica de la izquierda, que se niega a tener participaci\u00f3n bajo cualquier forma institucional, en cualquier proceso electoral, sobre todo el planteado por la dictadura. \u00c9sta hab\u00eda disuelto todos los partidos; hab\u00eda creado s\u00f3lo dos: el partido de gobierno y el partido de oposici\u00f3n (de la oposici\u00f3n burguesa). Hasta 1974, las elecciones daban una mayor\u00eda aplastante al partido de gobierno, porque la oposici\u00f3n burguesa era d\u00e9bil y porque la izquierda se negaba a cualquier tipo de participaci\u00f3n en los procesos electorales, tomando siempre como consigna el \u00abvoto en blanco o nulo\u00bb. No obstante, en Brasil, la gente tiene que votar, est\u00e1 obligada a votar por Ley. La consigna de la izquierda de voto en blanco o nulo significaba no meterse en los problemas interburgueses. Pero con la derrota de la izquierda en 1973 y el anuncio de la dictadura de que iba a iniciar el proceso de institucionalizaci\u00f3n con elecciones libres, la izquierda cambia de posici\u00f3n y llama a votar. El Movimiento Democr\u00e1tico Brasile\u00f1o (MDB) era el partido de oposici\u00f3n: una fuerza peque\u00f1a, d\u00e9bil num\u00e9ricamente y con una d\u00e9bil posici\u00f3n antidictatorial&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>3<\/sup>. El resultado fue una votaci\u00f3n espectacular para el MDB; en buena parte, por responsabilidad de la izquierda. Eso dicen los c\u00e1lculos, debido a que los votos nulos y blancos, que eran m\u00e1s o menos un tercio de la fuerza electoral que ten\u00eda la izquierda, se convierten en votos pol\u00edticos para el MDB, y cada vez crece m\u00e1s y funciona como un Frente Amplio de lucha democr\u00e1tica, presionando sobre la dictadura para la democratizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La dificultad se presenta porque, cuando la izquierda hace eso, lo hace en los diferentes sectores, grupos y cuadros, pero no piensa, no precisa bien el problema. Adem\u00e1s, no tiene condiciones para plantearse como una fuerza independiente en ese proceso para asumir fuerzas, para sacar a la dictadura, pues la izquierda no actu\u00f3 como fuerza independiente. Se mete al MDB, lo infiltra con sus posiciones; llega incluso, en determinados momentos, a tener peso en las din\u00e1micas del movimiento. Sin embargo, progresivamente, el MDB le va imprimiendo la din\u00e1mica a la oposici\u00f3n burguesa. Al llegar al t\u00e9rmino del proceso de 1979, despu\u00e9s de las elecciones de 1978, pero sobre todo a partir de 1979, con la amnist\u00eda y la aprobaci\u00f3n de los nuevos partidos, el MDB est\u00e1 totalmente bajo hegemon\u00eda burguesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso es lo que lleva a la escisi\u00f3n del MDB en dos partidos: el Partido del Movimiento Democr\u00e1tico Brasile\u00f1o (PMDB), que es hoy [1989] el partido dominante del gobierno, con una enorme mayor\u00eda en Brasil, y que es un conglomerado de fuerzas dispares con hegemon\u00eda burguesa; y el Partido de los Trabajadores (PT), como fuerza de izquierda m\u00e1s consistente. Por otro lado est\u00e1 Leonel Brizola con un proyecto m\u00e1s personal: el Partido Democr\u00e1tico Laborista (PDL), que se apoya en ciertos cuadros y grupos de izquierda. O sea, hay dos partidos populares en Brasil efectivamente: el PDL y el PT. Los peque\u00f1os partidos de izquierda que restaban, como el PC, el MR-8, etc., quedaron subordinados a la hegemon\u00eda burguesa del PMDB.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1alamos esto porque es importante ver c\u00f3mo el proceso de resistencia por parte de la izquierda, de no aceptaci\u00f3n de los marcos legales-institucionales de lucha, de oposici\u00f3n dentro del r\u00e9gimen para provocar su reemplazo por otro r\u00e9gimen que brinde mejores condiciones de lucha, se realiza en Brasil de una manera muy equivocada; esto se puede explicar por la p\u00e9rdida de cuadros dirigentes, por la situaci\u00f3n represiva, pero es equivocado. En la medida en que la izquierda no act\u00faa como fuerza independiente, sino m\u00e1s bien a partir de un frente amplio que va progresivamente poni\u00e9ndose bajo la hegemon\u00eda burguesa, termina diluida en la iniciativa de esta \u00faltima.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">8. Los desaf\u00edos actuales de la izquierda revolucionaria<br>en Am\u00e9rica Latina<\/h2>\n\n\n\n<p>Conviene hacer ciertos se\u00f1alamientos que son parte de los retos m\u00e1s generales: los desaf\u00edos que la izquierda revolucionaria latinoamericana tiene que enfrentar hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de Chile, esto asume un car\u00e1cter m\u00e1s serio, m\u00e1s profundo, porque Chile tiene ciertas peculiaridades que pueden explicar y permitir entender por qu\u00e9 la dictadura chilena se mantiene. Por un lado, la reconversi\u00f3n econ\u00f3mica: la transformaci\u00f3n de la base econ\u00f3mica chilena fue mucho m\u00e1s profunda que en cualquier otro pa\u00eds bajo la dictadura militar; y eso implic\u00f3 un cambio radical en la estructura de clases, porque la base econ\u00f3mica es la base de la reproducci\u00f3n social de las clases.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda, el campesinado chileno, el proletariado, las clases medias chilenas, son muy distintas de las que eran hace 10 o 15 a\u00f1os, y eso tiene que ser estudiado y asimilado como una cuesti\u00f3n capital. Otra cosa, todav\u00eda m\u00e1s importante \u2014porque no se trata solamente de saber que los movimientos populares, sobre una base social relativamente modificada, se han venido reafirmando con cierta independencia de la izquierda como ocurri\u00f3 en Brasil y Argentina\u2014 es el hecho de que los movimientos sociales tienen una base objetiva distinta, que ha sido transformada durante el per\u00edodo dictatorial de manera mucho m\u00e1s radical que en los otros pa\u00edses. Entonces, el problema de estudio de los movimientos sociales y la manera de relacionarse con ellos es muy agudo para la izquierda chilena, y a\u00fan m\u00e1s que para la izquierda de los dem\u00e1s pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, ese gran cambio econ\u00f3mico y social chileno se hizo con la relativa permanencia de la superestructura pol\u00edtica, incluso con la permanencia del cuadro partidario chileno, que si bien ha sufrido algunas transformaciones, b\u00e1sicamente no ha sido transformado. En el caso chileno, la izquierda sigue teniendo vigencia en sus organizaciones, con sus partidos. No ha sido destruida como en los dem\u00e1s pa\u00edses \u2014como en Argentina y Brasil\u2014, sino que mantiene una l\u00ednea de continuidad, con modificaciones, que tiene que sufrir inevitablemente en etapas como \u00e9stas; pero probablemente est\u00e1 ah\u00ed la raz\u00f3n, la dificultad para echar abajo a la dictadura, porque los mismos estadounidenses tienen hacia Chile una pol\u00edtica distinta de la que tuvieron hacia Brasil y Argentina. En algunos momentos avanzan un poco presionando a Pinochet para una apertura pol\u00edtica, para que haya un espacio partidario de izquierda. De ah\u00ed que la izquierda se mantenga viva y capaz \u2014en un proceso de apertura, como se ha visto en otros pa\u00edses\u2014 de avanzar, de crecer. Es evidente que en el caso de una apertura chilena, con la ca\u00edda de Pinochet, la izquierda va a tener un espacio amplio de desarrollo; y, en ese sentido, es m\u00e1s peligrosa que las otras, porque mantiene su estructura organizativa, tiene una relaci\u00f3n de continuidad con el pasado; ha conservado mayor n\u00famero de cuadros, ha creado cuadros nuevos en el resurgimiento de sus estructuras partidarias y, sin duda, es un peligro mayor que cualquier otro pa\u00eds en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em><span class=\"has-inline-color has-nv-dark-bg-color\">Ruy Mauro Marini<\/span><\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Notas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>El Movimento Revolucion\u00e1rio Tiradentes (MRT) fue fundado en 1969 por Devanir Jos\u00e9 de Carvalho, como un desprendimiento del PCdoB. [N. del E.]<\/li><li>El Informe Linowitz fue el segundo de una serie de informes de la Comisi\u00f3n sobre las Relaciones Estados Unidos-Latinoam\u00e9rica, presentado por Sol M. Linowitz al presidente Carter, en 1976. [N. del E.]<\/li><li>El Movimiento Democr\u00e1tico Brasile\u00f1o fue fundado el 24 de marzo de 1966, durante la dictadura militar, en un momento de obligado bipartidismo. [N. del E.]<\/li><\/ol>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-78bfedee\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-c83ae97b\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-3c638dde\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-f379c555-4068-4693-bf2a-1881fba6f4de\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1989\/01\/55-Elementos-para-un-balance-histo\u0301rico-de-treinta-an\u0303os-de-izquierda-revolucionaria-en-Ame\u0301rica-Latina.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Elementos para un balance histo\u0301rico de treinta an\u0303os de izquierda revolucionaria en Ame\u0301rica Latina<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: El maestro en rojo y negro. Textos recuperados, Patricio Rivas, Instituto de Altos Estudios Nacionales, Quito, Ecuador, 2012, pp. 179-222. Se publica en este sitio gracias al compilador de la obra. 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