{"id":1452,"date":"1992-01-01T18:37:52","date_gmt":"1992-01-01T18:37:52","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=1452"},"modified":"2022-02-23T17:19:20","modified_gmt":"2022-02-23T17:19:20","slug":"el-experimento-neoliberal-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=1452","title":{"rendered":"El experimento neoliberal en Brasil"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/image_750x422_61795d5f4d752.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1797\" width=\"745\" height=\"419\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/image_750x422_61795d5f4d752.jpg 750w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/image_750x422_61795d5f4d752-300x169.jpg 300w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/image_750x422_61795d5f4d752-600x338.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 745px) 100vw, 745px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: Archivo de Ruy Mauro Marini, con la anotaci\u00f3n: &#8220;(1992)&#8221;.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La pol\u00edtica neoliberal que se trata de poner en pr\u00e1ctica actualmente en Brasil tiene un precedente en su vida econ\u00f3mica reciente y no se puede entender fuera del contexto del desarrollo de la sociedad de clases nacional, en particular del modo como se ha venido modificando la naturaleza y la composici\u00f3n de la burgues\u00eda, as\u00ed como de las relaciones que, en tanto pa\u00eds dependiente, Brasil mantiene con los grandes centros econ\u00f3micos internacionales. Hoy, como ayer, la cuesti\u00f3n planteada es la de c\u00f3mo seguir viabilizando una econom\u00eda industrial que, habiendo llegado a ser, en su mejor momento, la octava del mundo capitalista, ocupa en la clasificaci\u00f3n de las Naciones Unidas uno de los \u00faltimos puestos en cuanto a la distribuci\u00f3n de la riqueza creada.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro inter\u00e9s aqu\u00ed es el de acompa\u00f1ar los movimientos de cambio de la pol\u00edtica econ\u00f3mica brasile\u00f1a, sin insistir m\u00e1s que lo indispensable en las circunstancias regionales y mundiales en que se producen. Damos as\u00ed por supuesta la caracterizaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial contempor\u00e1nea, con su proceso de globalizaci\u00f3n, constituci\u00f3n de bloques econ\u00f3micos y cuestionamiento de Estados nacionales aparentemente consolidados. Estamos convencidos de que, todav\u00eda por un tiempo, el Estado naci\u00f3n seguir\u00e1 siendo un factor determinante en la vida econ\u00f3mica y social de los pueblos.<sup>1<\/sup><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Hacia una econom\u00eda cerrada<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Brasil se orienta decididamente por la v\u00eda de la industrializaci\u00f3n al ser derrotado, en la posguerra, el proyecto de restauraci\u00f3n de la vieja econom\u00eda exportadora, que hab\u00eda sido puesto en cuesti\u00f3n entre las dos guerras mundiales. Ese proyecto era sustentado por las fracciones burguesas agrarias y comerciales y mirado con simpat\u00eda por el gobierno norteamericano. Los embarques de bienes primarios respond\u00edan entonces por el 80% del valor de las exportaciones, con destaque para el caf\u00e9, cuya participaci\u00f3n giraba en torno al 60% y, en sus dos terceras partes, se destinaba a Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>La reestructuraci\u00f3n econ\u00f3mica de la posguerra afecta de dos maneras a las exportaciones brasile\u00f1as. Por un lado, sobre todo despu\u00e9s del breve per\u00edodo de animaci\u00f3n del comercio mundial suscitado por la guerra de Corea, provoca su estancamiento y a\u00fan su retroceso; as\u00ed, ellas m\u00e1s que cuadruplican su valor entre 1941 y 1947 y alcanzan su punto m\u00e1ximo en 1951 (1.769 millones de d\u00f3lares), pero caen desde entonces y no pasan de 1.282 millones de d\u00f3lares en 1959&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>2<\/sup>. Por otro lado, pone fin a la diversificaci\u00f3n creciente que ellas presentaban: del 20% que representaba en el total, en 1945, la participaci\u00f3n de los productos manufacturados cae a cifras cercanas al 5% a comienzos de los 60.<\/p>\n\n\n\n<p>En estas circunstancias, para mantener el equilibrio en las transacciones con el exterior y para utilizarlas en provecho del desarrollo interno, el procedimiento principal pas\u00f3 a ser la contenci\u00f3n de las importaciones, aliada a una progresiva selectividad de las mismas. Pese a la tradici\u00f3n librecambista heredada del per\u00edodo anterior a la guerra y revigorizada por las presiones del gobierno norteamericano, del GATT y del Fondo Monetario Internacional, el pa\u00eds se ve forzado, ya en la segunda mitad de los 40, a establecer un control limitado de cambio y a contingenciar las importaciones. Tras algunos movimientos err\u00e1ticos, se llega en 1953 a un sistema de tasas m\u00faltiples de cambio, establecidas en funci\u00f3n del grado de esencialidad de las importaciones, lo que implicaba subsidiar unas a costa de otras, seg\u00fan los objetivos de la pol\u00edtica econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, mediante la creaci\u00f3n de reservas de mercado y el manejo discriminatorio de las tasas de cambio, se puso en pr\u00e1ctica una verdadera pol\u00edtica de industrializaci\u00f3n sustitutiva de importaciones, que se reforzar\u00eda, a partir de 1957, con la utilizaci\u00f3n de mecanismos de car\u00e1cter tarifario. Ello permit\u00eda administrar las divisas obtenidas, pero no las aumentaba, manteni\u00e9ndose el saldo comercial y los escasos aportes financieros como l\u00edmite a la acumulaci\u00f3n de capital en el pa\u00eds. Para sortear ese obst\u00e1culo, se hac\u00eda necesario aumentar los ingresos de capital extranjero.<\/p>\n\n\n\n<p>El Plan Marshall, con el que Estados Unidos financiaba la reconstrucci\u00f3n europea, generara expectativas en Latinoam\u00e9rica. En la conferencia de constituci\u00f3n de la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos, en 1948, los pa\u00edses de la regi\u00f3n, Brasil inclusive, trataron de obtener de Estados Unidos algo similar, sin mayor \u00e9xito. Pragm\u00e1ticamente, el gobierno brasile\u00f1o busc\u00f3 valerse del Punto IV del discurso de toma de posesi\u00f3n de Harry Truman, en 1949, que contemplaba la concesi\u00f3n de cr\u00e9ditos p\u00fablicos, v\u00eda Eximbank y Banco Mundial, a proyectos de desarrollo en los pa\u00edses dependientes, llegando, en 1950, a la formaci\u00f3n de una Comisi\u00f3n Mixta Brasil-Estados Unidos para ese prop\u00f3sito.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa Comisi\u00f3n aprob\u00f3, en 1951, un plan de obras que implicaba financiamientos del orden de 1.000 millones de d\u00f3lares, comprometi\u00e9ndose el gobierno norteamericano a proporcionar la mitad de esa cifra, la otra mitad quedando a cargo de Brasil&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>3<\/sup>. Sin embargo, el fin de la guerra de Corea y el reemplazo de Truman por Eisenhower llevaron al abandono del Punto IV por parte de Estados Unidos, en beneficio de una pol\u00edtica de exportaci\u00f3n de capitales privados. La consecuencia de ello fue la desactivaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Mixta y la interrupci\u00f3n del flujo de financiamientos que esta aprobara.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1953, cediendo a las presiones norteamericanas, el gobierno brasile\u00f1o concedi\u00f3 amplia libertad de movimientos a los capitales privados extranjeros en el mercado libre, reservando empero a los capitales considerados de inter\u00e9s para la econom\u00eda nacional el privilegio de realizarse en el mercado oficial, a una tasa de cambio subvencionada. A partir de 1955, se permite el ingreso de capitales bajo la forma de maquinaria y equipo. Esos instrumentos proporcionar\u00e1n apreciable flexibilidad a la capacidad para importar, permitiendo al pa\u00eds impulsar su proceso de industrializaci\u00f3n sin incurrir en d\u00e9ficits de la balanza comercial, es decir, pasando a lo largo de las limitaciones inherentes a \u00e9sta.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a las concesiones y compromisos a que fuera llevado, Brasil no renunciara a su prop\u00f3sito de lograr financiamientos p\u00fablicos para su pol\u00edtica nacionalista y estatizante. Cambiando de t\u00e1ctica para ubicarse en el plan multilateral, volvi\u00f3 a la carga en 1958, mediante la llamada Operaci\u00f3n Panamericana, destinada a obtener el deseado Plan Marshall. La respuesta del gobierno norteamericano fue empero la Alianza para el Progreso, mediante la cual Estados Unidos sostuvo su pol\u00edtica de vincular las posibilidades de desarrollo de la regi\u00f3n con las facilidades por ella otorgadas a sus capitales privados.<\/p>\n\n\n\n<p>A comienzos de los 60, el pa\u00eds vive a\u00fan una acentuada expansi\u00f3n industrial, que le ha servido para consolidar los grandes grupos nacionales, asociar el capital extranjero a su proceso de industrializaci\u00f3n y plantearse el paso a etapas m\u00e1s complejas de la sustituci\u00f3n de importaciones, vueltas ahora hacia los bienes intermedios y de capital. Choca empero con las limitaciones impuestas por su sector externo, derivadas del d\u00e9bil dinamismo de las exportaciones y de la sangr\u00eda de divisas impuestas por los grupos extranjeros, los cuales, completada la maduraci\u00f3n de sus inversiones, pasan a exportar sus beneficios. As\u00ed, al mismo tiempo que se liberalizan las importaciones, se busca aumentar la capacidad para importar, v\u00eda diversificaci\u00f3n de las exportaciones, para incluir a los bienes manufacturados, al tiempo que se limitan las remesas de beneficios al exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Esos cambios provocan la resistencia norteamericana, que se manifiesta mediante presiones econ\u00f3micas y maniobras de desestabilizaci\u00f3n pol\u00edtica. En la medida en que ello obstaculiza la adopci\u00f3n de las medidas, las dificultades econ\u00f3micas se agravan y crece la agitaci\u00f3n social. Desde 1962, la econom\u00eda reduce su tasa de crecimiento para desembocar, en 1963, en una recesi\u00f3n, acompa\u00f1ada de alza inflacionaria. La crisis pol\u00edtica se acent\u00faa y culmina con el golpe de Estado de 1964, que pondr\u00e1 el pa\u00eds durante veinte a\u00f1os bajo una dictadura militar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>De la opci\u00f3n liberal al neoproteccionismo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La crisis brasile\u00f1a de los 60 no es sino la expresi\u00f3n de la inviabilidad del patr\u00f3n de desarrollo adoptado a partir de los 50. Provocando la escisi\u00f3n de la esfera de realizaci\u00f3n en dos mercados: el externo, de donde proven\u00edan los bienes de capital necesarios al desarrollo industrial, y el interno, adonde se dirig\u00edan los productos de la industria, ella pusiera en evidencia la debilidad de las exportaciones tradicionales para sostener el proceso y forzara la apertura a las inversiones extranjeras privadas. Sin embargo, la misma estrechez del mercado interno acabar\u00eda por limitar los ingresos de capitales for\u00e1neos y llevar\u00eda \u00e9stos a salir al exterior, mediante la remesa de beneficios, creando nuevo factor de presi\u00f3n sobre las escasas divisas del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>La soluci\u00f3n dada al problema consiste en crear nuevos incentivos para la atracci\u00f3n de capitales externos y superar las contradicciones que se manifestaban en el plano de la realizaci\u00f3n, gracias a la proyecci\u00f3n de la industria en direcci\u00f3n al mercado mundial. Al lado de una nueva ley de inversiones extranjeras, se comienza pues a practicar una pol\u00edtica de promoci\u00f3n de la exportaci\u00f3n de manufacturados. Empezando con el manejo de instrumentos cambiarios y de cr\u00e9dito, con el fin de aumentar la competitividad de las exportaciones, y una pol\u00edtica fiscal que busca incrementar la disponibilidad de bienes exportables, se pasa a desmontar la estructura de protecci\u00f3n tarifaria que sosten\u00eda a la industrializaci\u00f3n sustitutiva, mediante la reducci\u00f3n de al\u00edcuotas y la supresi\u00f3n de las dem\u00e1s limitaciones a la importaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La pol\u00edtica liberal de la dictadura brasile\u00f1a opera en armon\u00eda con los cambios que se verifican en la econom\u00eda mundial, de los que cabe destacar la exacerbaci\u00f3n de la competencia entre los grandes centros por mercados y campos de inversi\u00f3n, junto al predominio de los flujos de capital financiero respecto a la inversi\u00f3n directa. Mientras el crecimiento de \u00e9sta diera lugar a las firmas multinacionales, cuya producci\u00f3n en todos los pa\u00edses correspond\u00eda ya, en 1968, a la cuarta parte del producto mundial bruto a precios de mercado&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>4<\/sup>, los seguidos d\u00e9ficits de la balanza de pagos norteamericana crearon una enorme disponibilidad de d\u00f3lares en el mercado internacional, llevando a que la cantidad de d\u00f3lares-billete en circulaci\u00f3n pasara de 6.4 a 35.7 mil millones, entre 1949 y 1968, quedando la mayor parte de esa masa en manos de los bancos privados.<meta charset=\"utf-8\"><sup>5<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Desde 1965, se hace sentir el efecto de las medidas gubernamentales en el sector externo de la econom\u00eda. Las exportaciones retoman su crecimiento, para alcanzar 2.311 millones de d\u00f3lares en 1969, doblando el piso de que hab\u00edan partido en 1960, mientras las exportaciones de manufacturados aumentan progresivamente su participaci\u00f3n en la pauta, pasando de 100 millones de d\u00f3lares en 1964 a 366 millones en 1969, equivalentes al 16% del total. Paralelamente, al lado de inversiones directas que crecen prudentemente (28 millones de d\u00f3lares en 1964, en t\u00e9rminos netos, contra 177 millones en 1969), los pr\u00e9stamos y financiamientos a medio y largo plazo evolucionan, en esas fechas, de 221 para 1.023 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, desde 1968, las luchas libradas en Brasil por el gran capital industrial y financiero para imponer su pol\u00edtica a sectores desplazados de la gran y mediana burgues\u00eda, as\u00ed como a la clase media y a las masas trabajadoras, llevaron a un segundo golpe de Estado, consubstanciado en el Acta Institucional n\u00famero 5, que puso al Estado enteramente a su servicio. En ese contexto, se pasa de una pol\u00edtica marcadamente liberal a una nueva pol\u00edtica proteccionista, s\u00f3lo que ahora centrada en la promoci\u00f3n de exportaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de la unificaci\u00f3n de la tasa de cambio, la pr\u00e1ctica de un cambio flexible (que condujo a las minidevaluaciones) y de medidas administrativas, como la desburocratizaci\u00f3n, la promoci\u00f3n de exportaciones se basaba fundamentalmente en incentivos fiscales y facilidades de cr\u00e9dito. Despu\u00e9s de 1968, eso se modifica, en virtud de la creaci\u00f3n de subsidios fiscales, figura distinta a la del incentivo: mientras este representa una renuncia del Estado a la tributaci\u00f3n, v\u00eda exenci\u00f3n, reducci\u00f3n o suspensi\u00f3n del pago del tributo, el subsidio fiscal es una transferencia activa de recursos p\u00fablicos al capital privado, cualquiera que sea su forma, implicando para la sociedad, aunque no para el comprador, que el precio del producto exceda el costo de los factores de producci\u00f3n. Con \u00e9l y otras medidas, en particular los subsidios crediticios, los privilegios concedidos a la burgues\u00eda industrial exportadora, nacional y extranjera, asumieron car\u00e1cter abierto, en perjuicio de las fracciones vinculadas al mercado interno, proceso que se completar\u00eda con los favores crecientes otorgados a las empresas extranjeras, a fin de garantizar el patr\u00f3n de desarrollo correspondiente a la nueva econom\u00eda industrial-exportadora.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, aunque reaccionando positivamente a los est\u00edmulos gubernamentales&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>6<\/sup>, las exportaciones lo hicieron de modo insuficiente para garantizar el monto de importaciones que el crecimiento industrial exig\u00eda y que las reducciones tarifarias permit\u00edan. A partir de 1971, empiezan los d\u00e9ficits comerciales, que caracterizar\u00e1n de manera general toda la d\u00e9cada, forzando la econom\u00eda a recurrir permanentemente al aumento de los ingresos de capital extranjero. Es por ello que, entre 1970 y 1979, mientras el valor de las exportaciones se multiplican por 5.6, pasando de 2.739 a 15.244 millones de d\u00f3lares (los manufacturados evolucionando de 15 a 44% de la pauta), la deuda externa total, correspondiente a 5.295 y 49.904 millones de d\u00f3lares, se multiplicar\u00e1 por 9.4.<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto que pesaron para ello de modo determinante las condiciones creadas en la econom\u00eda mundial por el choque petrolero de 1973, la retracci\u00f3n comercial y las grandes disponibilidades financieras resultantes de la recesi\u00f3n en los centros. Esas circunstancias, aunadas a la ideolog\u00eda del &#8220;Brasil potencia&#8221;, llevaron hasta el l\u00edmite la promoci\u00f3n de exportaciones e hicieron tambi\u00e9n resucitar a la pol\u00edtica de sustituci\u00f3n de importaciones, yuxtaponi\u00e9ndolas en una f\u00f3rmula h\u00edbrida, cuya principal consecuencia fue agravar la sangr\u00eda de recursos del Estado en provecho del gran capital. Para sostener ese esquema, que configur\u00f3 una verdadera econom\u00eda de transferencia, se recurri\u00f3 sin tapujos al financiamiento externo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Perdiendo la br\u00fajula<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">El segundo choque del petr\u00f3leo, en 1979-80, elev\u00f3 bruscamente el valor de las importaciones, pero esto pronto se normaliz\u00f3. Efecto m\u00e1s duradero ha tenido la flotaci\u00f3n de las tasas de inter\u00e9s, que hicieron pasar la tasa Libor del d\u00f3lar de un promedio de 9,4% en 1978 al 19,5% en marzo de 1980. La deuda externa total aceler\u00f3 su crecimiento, para rebasar los 100 mil millones de d\u00f3lares en 1986, mientras su servicio subi\u00f3 de 2,7 mil millones de d\u00f3lares que representaban en 1978 para 8,7 mil millones ya en 1982.<\/p>\n\n\n\n<p>Intentando sortear una situaci\u00f3n cuya gravedad no era bien comprendida, el gobierno recurri\u00f3 a la liquidaci\u00f3n masiva de divisas, con el prop\u00f3sito de mantener el prestigio internacional del pa\u00eds y asegurar as\u00ed la mantenci\u00f3n de los flujos externos de capital. El resultado fue la moratoria de 1982, que lo entreg\u00f3 de pies y manos atados a sus acreedores y sustituy\u00f3 su voluntad pol\u00edtica por la del Fondo Monetario Internacional. Es cuando se define, como criterio central de la pol\u00edtica econ\u00f3mica, la obtenci\u00f3n de elevados saldos comerciales, capaces de garantizar el cumplimiento de los compromisos externos del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>La clave de esa pol\u00edtica ha sido la contenci\u00f3n de las importaciones&nbsp;<em>vis-\u00e0-vis<\/em>&nbsp;del crecimiento de las exportaciones, lo que tiene una serie de implicaciones. Contener las importaciones ha significado cercenar la modernizaci\u00f3n y expansi\u00f3n del parque productivo, lo que contribuye a explicar que se haya pasado de una tasa promedio de crecimiento del 8.5% en los 70 para una de 3% en los 80 o casi 0, si se toma en cuenta el incremento demogr\u00e1fico (algo m\u00e1s del 2%). Por otra parte, la exigencia de sostener el crecimiento de las exportaciones (que han pasado de 20.132 millones de d\u00f3lares en 1980 a 34.392 millones de d\u00f3lares en 1989), sin las inversiones tecnol\u00f3gicas necesarias, ha significado reprimir la demanda interna y rebajar costos, gracias a la reducci\u00f3n de los salarios, as\u00ed como estimular a cualquier precio los empresarios a salir al exterior, mediante la devaluaci\u00f3n permanente de la moneda y la concesi\u00f3n de todo tipo de incentivos y subsidios.<\/p>\n\n\n\n<p>La pol\u00edtica de formaci\u00f3n de grandes saldos comerciales es causa directa de la inflaci\u00f3n, aunque m\u00e1s no sea porque representa la transferencia de parte de la riqueza creada al exterior, sin que disminuya la masa monetaria en la misma proporci\u00f3n. En efecto, el gobierno, que ha estatizado la deuda externa, es forzado a adquirir los ingresos cambiarios que servir\u00e1n a la transferencia de fondos, pero no es capaz de impedir que esos ingresos no se traduzcan en moneda nacional a disposici\u00f3n de los particulares.<\/p>\n\n\n\n<p>La principal fuente de ingresos del gobierno, de orden fiscal, se encuentra disminuida por las transferencias aparentes u ocultas que este hace al capital privado. De ello resulta un d\u00e9ficit presupuestario que, deflacionado, se ha acercado, en los a\u00f1os de mayor sangr\u00eda, a los 8% del PIB. Para cubrir ese d\u00e9ficit, el gobierno echa mano de la emisi\u00f3n de moneda y t\u00edtulos p\u00fablicos de rescate inmediato, con lo que vuelve efectiva la existencia de una masa monetaria sin contrapartida real, que presiona la demanda interna y repercute sobre los precios.<\/p>\n\n\n\n<p>Peor, todav\u00eda. Mediante ese procedimiento, el gobierno crea el espacio y las condiciones para que parte del capital dinerario se vuelque a la m\u00e1s desenfrenada especulaci\u00f3n y vuelva a presentarle al gobierno todos los d\u00edas una factura m\u00e1s abultada. Por esa v\u00eda, se llega al punto en que la deuda p\u00fablica interna total alcanza una proporci\u00f3n superior a 20% del PIB, rindiendo a los detentadores de t\u00edtulos p\u00fablicos intereses anuales del 40% en t\u00e9rminos reales.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen: las pol\u00edticas de estabilizaci\u00f3n intentadas en los 80, particularmente los planes econ\u00f3micos heterodoxos de 1986 y 1987, que pretend\u00edan suprimir la inflaci\u00f3n sin pagar el costo de la recesi\u00f3n impl\u00edcito en las pol\u00edticas preconizadas por el FMI&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>7<\/sup>, se mostraron incapaces de ir a la ra\u00edz del problema. Planteadas por la fracci\u00f3n burguesa hegem\u00f3nica, el empresariado industrial de S\u00e3o Paulo, esas pol\u00edticas fueron obstaculizadas por los otros sectores de la burgues\u00eda, en especial la fracci\u00f3n financiera, que impidieron que se hicieran efectivas las reformas fiscal, tributaria y bancaria que ellas supon\u00edan. Con ello, esos planes se quedaron literalmente en las ramas, es decir, en el congelamiento de precios y salarios <meta charset=\"utf-8\"><sup>8<\/sup>, hasta ser rebasados, v\u00eda desabastecimiento de bienes y mercado negro, por la realidad econ\u00f3mica objetiva.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Los a\u00f1os 90<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La llegada de Fernando Collor de Mello a la presidencia de la Rep\u00fablica hizo pensar en una ruptura del nudo gordiano que constri\u00f1e la iniciativa burguesa. Su candidatura no contaba con el respaldo de la burgues\u00eda industrial tradicional, que detenta la hegemon\u00eda en el bloque dominante y se articula en torno a los grupos ligados a la industria metalmec\u00e1nica, petroqu\u00edmica y de construcci\u00f3n pesada, la cual dispers\u00f3 sus preferencias entre cuatro o cinco nombres, en el primer turno de los comicios de 1989. Liberado de compromisos, Collor formul\u00f3 un discurso centrado en el combate a la corrupci\u00f3n, la estabilizaci\u00f3n monetaria, la reforma del Estado y la modernizaci\u00f3n de la econom\u00eda y acab\u00f3 atrayendo la simpat\u00eda de un segmento empresarial que, con base en la inform\u00e1tica, las telecomunicaciones y otras industrias de punta, se ha desarrollado en la d\u00e9cada de 1980; aunque tenga peso reducido en la burgues\u00eda industrial, esa fracci\u00f3n se destaca por su dinamismo (los grupos que la integran son los que realmente crecieron en los 80) y por su inter\u00e9s en la reestructuraci\u00f3n a fondo del capitalismo nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>La amenaza que representaban los votos sumados de los dos candidatos de izquierda (24 millones contra los 17 millones obtenidos por Collor en la primera vuelta) llev\u00f3 al conjunto de la burgues\u00eda a darle a \u00e9ste su apoyo. La unidad as\u00ed lograda se revel\u00f3 empero transitoria. Asumiendo la presidencia sin v\u00ednculos reales ni con la burgues\u00eda dominante ni con las fuerzas de izquierda, sin curriculum pol\u00edtico y sin partido, el nuevo presidente se cerc\u00f3 de un ministerio inexpresivo y carente de experiencia, al tiempo en que ejerc\u00eda la iniciativa pol\u00edtica de manera compulsiva, espectacular y espasm\u00f3dica, despertando recelos en las m\u00e1s diversas \u00e1reas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el aspecto que aqu\u00ed interesa, a las pocas semanas de la toma de posesi\u00f3n, el nuevo gobierno decret\u00f3 m\u00e1s un choque heterodoxo, que, como los anteriores, implic\u00f3 una reforma monetaria y el congelamiento de precios y salarios; elementos nuevos fueron la desindexaci\u00f3n de la econom\u00eda y el confisco del ahorro privado. Sin embargo, agobiado con la escasez cr\u00f3nica de recursos, no tard\u00f3 a restablecer la indexaci\u00f3n para el pago de tributos, siendo luego forzado a consentirla en otras \u00e1reas, en particular la financiera, hasta llegar a los salarios del sector privado (no as\u00ed los del sector p\u00fablico). Por otro lado, las presiones de los grandes grupos econ\u00f3micos, que esgrim\u00edan como argumento la paralizaci\u00f3n de los negocios provocada por el choque, lo llevaron a restituirles el dinero confiscado, quedando grosso modo la expropiaci\u00f3n reservada tan s\u00f3lo a la clase media. Pasado el primer momento, en que es todav\u00eda posible contener los precios, e iniciada la fase llamada de &#8220;flexibilizaci\u00f3n&#8221;, la inflaci\u00f3n retomar\u00eda su curso, nuevamente fuera de control: 1700% en 1990 y, sobre el tel\u00f3n de fondo de una aguda recesi\u00f3n, cerca de 500% en 1991.<\/p>\n\n\n\n<p>El plan contemplaba todav\u00eda algunos aspectos. Entre ellos, la suspensi\u00f3n de los incentivos y subsidios fiscales a la exportaci\u00f3n, medida que no ha llegado a cuajar, por limitaci\u00f3n de orden constitucional. En 1992, esos beneficios han sido restablecidos por ley, debiendo provocar una renuncia fiscal de 5,6 mil millones de d\u00f3lares, equivalentes a 1.4% del PIB y m\u00e1s de la mitad de lo que el gobierno espera recaudar con el ajuste fiscal de 9,5 mil millones de d\u00f3lares aprobado para este a\u00f1o <meta charset=\"utf-8\"><sup>9<\/sup>. En relaci\u00f3n a la pol\u00edtica de privatizaciones, esta s\u00f3lo empez\u00f3 a operar en octubre de 1991, llevando hasta la fecha a la subasta en bolsa de valores de 10 empresas estatales, principalmente del sector sider\u00fargico y petroqu\u00edmico. Entre los compradores, destacan algunos grandes grupos nacionales industriales y financieros y algunas entidades p\u00fablicas, en particular fondos de previsi\u00f3n de empresas estatales, siendo casi nula la participaci\u00f3n del capital extranjero. El gobierno ha obtenido con ello 2,7 mil millones de d\u00f3lares, que le han servido tan s\u00f3lo para reducir su propia deuda junto al mercado, dado que se ha empleado preferentemente lo que se llama de &#8220;moneda podrida&#8221;, es decir, t\u00edtulos p\u00fablicos con precarias posibilidades de rescate; en dinero efectivo, se estima que lo que ha entrado a las arcas del Estado no alcanza a los 100 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<p>La apertura comercial, cuesti\u00f3n a la cual el gobierno ha atribuido gran importancia, ha sido tambi\u00e9n una de las m\u00e1s pol\u00e9micas de la actual pol\u00edtica econ\u00f3mica, constituy\u00e9ndose en motivo de descontento de la burgues\u00eda tradicional. Las embestidas de \u00e9sta sobre el gobierno para forzarlo a cambiar de orientaci\u00f3n (lo que, m\u00e1s de una vez, se ha convertido en amenaza a la sobrevivencia misma del gobierno)&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>10<\/sup>&nbsp;llevaron al reemplazo del equipo econ\u00f3mico, asumiendo su conducci\u00f3n el ex embajador en Washington, Marcilio Marques Moreira, quien abandon\u00f3 la pol\u00edtica de choque en beneficio de una pol\u00edtica m\u00e1s ortodoxa, centrada en la reducci\u00f3n del d\u00e9ficit p\u00fablico, en el molde preconizado por el FMI. Se mantuvo empero y hasta se anticip\u00f3 el cronograma de rebajamiento de las al\u00edcuotas de las tarifas de importaci\u00f3n a los niveles fijados por el GATT. Para ello, se procedi\u00f3 previamente a una devaluaci\u00f3n de la moneda nacional, que sigue adem\u00e1s sufriendo minidevaluaciones constantes, bajo la supervisi\u00f3n del gobierno. Se prev\u00e9 que el proceso dar\u00e1 su \u00faltimo paso en julio de 1973, con un tope de 35% en materia de protecci\u00f3n aduanera.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los planteamientos hechos con m\u00e1s fuerza por Collor en su campa\u00f1a electoral y al cual dio \u00e9nfasis la pol\u00edtica econ\u00f3mica desde la primera hora refi\u00e9rese a la modernizaci\u00f3n industrial. La gravedad del problema se percibe cuando se considera que la tasa anual promedio de formaci\u00f3n bruta de capital fijo baj\u00f3 del 25.6% en los a\u00f1os 1970-79 al 16.8% en los a\u00f1os 1980-88. La participaci\u00f3n en el total del \u00edtem maquinaria y equipo declin\u00f3 del 36.4% al 29.1%, en los dos per\u00edodos considerados. Todo indica que tiene raz\u00f3n el presidente de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de la Industria de Maquinaria y Equipo, Luiz P\u00e9ricles Michelin, cuando sostiene que los gastos en ese rengl\u00f3n se destinan mayormente al mantenimiento del parque productivo existente&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>11<\/sup>. A\u00fan ramas de producci\u00f3n que se destacaron en los a\u00f1os recientes por su dinamismo, como la inform\u00e1tica, se han afinado con el tono menor en que opera hoy la econom\u00eda brasile\u00f1a, adem\u00e1s de resentir tambi\u00e9n los efectos de la apertura comercial.<meta charset=\"utf-8\"><sup>12<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Pese a esa preocupaci\u00f3n, el gobierno no ha sido capaz de inducir grandes cambios, debido a su pol\u00edtica recesiva y a las dificultades que encuentra para tomar la iniciativa<strong>.&nbsp;<\/strong>Pese a haber anunciado, desde el comienzo de su gesti\u00f3n, el Programa Brasile\u00f1o de Calidad y Productividad, este s\u00f3lo entr\u00f3 a funcionar a fines de 1990 y en una escala modesta, abarcando principalmente peque\u00f1as y medianas empresas. Paralelamente, los recursos gubernamentales dirigidos a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica se mantienen a niveles bajos, lo que es grave en un pa\u00eds donde el Estado responde por 75% de los gastos realizados en ese rengl\u00f3n. A partir de 1992, se ha recurrido a acuerdos o pactos sectoriales, que comenzaron con la industria automotriz, en el sentido de revertir esa situaci\u00f3n y, simult\u00e1neamente, reducir los puntos de fricci\u00f3n entre el empresariado y el gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, la econom\u00eda se ha estancado, la inflaci\u00f3n no cede y los trabajadores pagan el precio de la recesi\u00f3n. El PIB disminuy\u00f3 4% en 1990 y present\u00f3 el d\u00e9bil crecimiento de 1,2% en 1991, volviendo al nivel de 1988, gracias a una peque\u00f1a recuperaci\u00f3n en la producci\u00f3n agropecuaria y los servicios. La producci\u00f3n industrial manufacturera, que se contrajera ya 8% en 1990, se redujo de nuevo en 0.5% en 1991, con destaque para los bienes de capital, cuya producci\u00f3n cay\u00f3 10%. Respecto a la inflaci\u00f3n, tras recular espectacularmente en los primeros meses del gobierno, no tard\u00f3 en retomar la tendencia ascendiente; todo lo que ha logrado la actual pol\u00edtica de estabilizaci\u00f3n es sujetarla a un nivel un poco arriba del 20% mensual. La renegociaci\u00f3n de la deuda externa se encuentra todav\u00eda en marcha, pero ha significado ya la reanudaci\u00f3n de los desembolsos para hacer frente a su servicio, los cuales deber\u00e1n aumentar, cuando se concluya el acuerdo con los bancos privados. A su vez, la deuda interna, seg\u00fan proyecci\u00f3n reciente del Banco Central, acarrear\u00e1 en 1992 pago de intereses en un monto de 21,1 mil millones de d\u00f3lares, o sea, 4,9% del PIB.<\/p>\n\n\n\n<p>En el plano laboral, a par de medidas de flexibilizaci\u00f3n del trabajo a cambio de estabilidad en el empleo, que se registra en sectores m\u00e1s organizados, como el automotriz, obs\u00e9rvase entre los trabajadores empleados el aumento de los que corresponden al sector informal de la econom\u00eda, los cuales, para 1991, representaban ya el 47% del total. Esta tendencia es particularmente fuerte en el comercio y los servicios, pero alcanza tambi\u00e9n el sector manufacturero. S\u00f3lo en 1991 la industria de S\u00e3o Paulo, la mayor concentraci\u00f3n manufacturera del pa\u00eds, demiti\u00f3 158,5 mil trabajadores, provocando una ca\u00edda de 8,45% en el nivel de empleo del sector. En ese a\u00f1o, en todo el pa\u00eds, el n\u00famero de personas ocupadas se redujo en 10,2%, la mayor ca\u00edda registrada en los \u00faltimos veinte a\u00f1os, mientras la masa salarial declin\u00f3 en 13,3%.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La complejidad social, el grado relativo de organizaci\u00f3n de las clases y fracciones de clase, la permeabilidad del Estado a los intereses corporativos, la estrecha vinculaci\u00f3n del pa\u00eds a la econom\u00eda internacional hacen que las transiciones en Brasil sean largas y frecuentemente traum\u00e1ticas. El experimento liberal de los 60 supuso el derrocamiento previo del r\u00e9gimen pol\u00edtico y la implantaci\u00f3n de una dictadura militar, sobre la base de una nueva alianza de clases. El actual intento neoliberal ha exigido el desmonte del r\u00e9gimen militar, proceso que se prolong\u00f3 por diez a\u00f1os, pero no ha cambiado todav\u00eda radicalmente el esquema de poder, lo que requiere la conformaci\u00f3n de un nuevo bloque dominante.<\/p>\n\n\n\n<p>La hegemon\u00eda que todav\u00eda detenta la burgues\u00eda industrial tradicional la ha conducido, a trav\u00e9s de los choques heterodoxos de los 80, a buscar respuestas f\u00e1ciles para los problemas de la econom\u00eda, capaces de ahorrarle los sacrificios que involucran las soluciones reales. Pese a los fracasos, proporcion\u00f3 armas a su fracci\u00f3n m\u00e1s joven, llev\u00e1ndola a intentar algo similar, con el primer plan del gobierno Collor, aunque ahora a costa de sus intereses. La burgues\u00eda tradicional ha logrado reaccionar, poniendo incluso tras de s\u00ed a los sindicatos obreros y a las fuerzas de izquierda, para obligar el gobierno a alterar su pol\u00edtica y adoptar un gradualismo que no estaba en sus planes.<\/p>\n\n\n\n<p>Cualquiera que sea el ritmo de los cambios, existe empero en el pa\u00eds la sensaci\u00f3n generalizada de que este no puede seguir siendo lo que ha sido. Peter Drucker, uno de los autores que mejor han percibido las tendencias econ\u00f3micas contempor\u00e1neas, observa que hoy d\u00eda no son m\u00e1s posibles ni la estrategia de desarrollo que privilegia la exportaci\u00f3n de bienes producidos por una mano de obra barata ni la que se bas\u00f3 en el proteccionismo para asegurar el desarrollo industrial&nbsp;<meta charset=\"utf-8\"><sup>13<\/sup>. El actual patr\u00f3n de desarrollo brasile\u00f1o tiene el inconveniente de combinar las dos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por ello que se viene imponiendo en los hechos una pol\u00edtica que visa a la modernizaci\u00f3n industrial, a la redefinici\u00f3n de las funciones del Estado, con su renuncia a la intervenci\u00f3n directa en la econom\u00eda, y a la b\u00fasqueda de un nuevo modo de inserci\u00f3n en el mercado mundial. Es probable que el consenso existente sobre esos puntos represente una base s\u00f3lida y exenta de cuestionamientos. Lo que est\u00e1 todav\u00eda en discusi\u00f3n es en provecho de qui\u00e9n se realizan esos cambios y c\u00f3mo se organiza la sociedad para asegurar el control sobre su proceso y sus resultados.<\/p>\n\n\n\n<p>Las discusiones que se verifican actualmente en Brasil sobre el parlamentarismo, el ensayo de distintos modos de organizaci\u00f3n del poder local, los planteamientos que surgen aqu\u00ed y all\u00ed sobre las formas de gesti\u00f3n de las empresas est\u00e1n significando tanteos de las distintas fuerzas sociales, en b\u00fasqueda de nuevos esquemas de poder y nuevas formas de convivencia. Hasta que se imponga una f\u00f3rmula victoriosa, no hay que excluir la posibilidad de sobresaltos y a\u00fan de retrocesos. Pero no hay tampoco razones para suponer que el proceso de cambio que est\u00e1 en curso podr\u00e1 ser interrumpido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em><span class=\"has-inline-color has-nv-dark-bg-color\">Ruy Mauro Marini<\/span><\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Notas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>&#8220;A medida que se ha intensificado la mundializaci\u00f3n de la competencia, no faltan quienes han empezado a atribuir un papel m\u00e1s reducido a las naciones. Antes al contrario, la internacionalizaci\u00f3n y la eliminaci\u00f3n de la protecci\u00f3n y de otros factores de distorsi\u00f3n de la competencia es perfectamente razonable decir que si en algo han afectado a las naciones ha sido para hacerlas m\u00e1s importantes&#8221;. Porter, M. E.,&nbsp;<em>La ventaja competitiva de las naciones<\/em>, Buenos Aires, Vergara, 1991, p. 59.<\/li><li>Los datos relativos a Brasil han sido tomados de informes y estudios del IBGE, en particular&nbsp;<em>Estat\u00edsticas hist\u00f3ricas do Brasil<\/em>, Rio de Janeiro, 1990, 2a. ed. revisada y actualizada.<\/li><li>Vianna, S. B.,&nbsp;<em>A pol\u00edtica econ\u00f4mica no segundo Governo Vargas, 1951-1954<\/em>, R\u00edo de Janeiro, Banco Nacional de Desenvolvimento Econ\u00f4mico e Social, 1987.<\/li><li>Levinson, C.,&nbsp;<em>Capital, infla\u00e7\u00e3o e empresas multinacionais<\/em>, R\u00edo de Janeiro, Ed. Civiliza\u00e7\u00e3o Brasileira, pp. 62 ss.<\/li><li>Tamames, R.,&nbsp;<em>Estructura econ\u00f3mica internacional<\/em>, Madrid, Alianza, 1974, p. 111, e U. S. House of Representatives,&nbsp;<em>Financial Institutions and the National Economy. Discussion Principles<\/em>, Washington, nov. 1975.<\/li><li>Aparte algunos trabajos especializados, pocos y dispersos, no se dispone de una evaluaci\u00f3n de lo que ha costado al pa\u00eds la pol\u00edtica de incentivos y subsidios a las exportaciones. El estudio m\u00e1s integral sobre el tema estima que, en su punto \u00e1lgido, 1982, ellos habr\u00edan alcanzado el 68,96% del valor exportado. Cfr. Baumann, R., y H. C. Moreira, &#8220;Os incentivos \u00e0s exporta\u00e7\u00f5es brasileiras de produtos manufaturados, 1969\/1985&#8221;,&nbsp;<em>Pesquisa &amp; Planejamento Econ\u00f4mico<\/em>&nbsp;(R\u00edo de Janeiro), 17-2, agosto 1987. El estudio referido contempla la mayor parte de los beneficios concedidos a los exportadores, pero no todos; as\u00ed, no contempla los subsidios a la exportaci\u00f3n referidos al impuesto sobre la renta de personas jur\u00eddicas, que habr\u00edan llegado al 4,2% del total de la carga efectiva, en 1974 (cfr. Varsano, R., &#8220;Os incentivos fiscais do imposto de renda das empresas&#8221;,&nbsp;<em>Revista Brasileira de Economia<\/em>&nbsp;(R\u00edo de Janeiro), 36-2, abril-junio 1982 (tabela 1). Finalmente, un estudio de la Secretar\u00eda Nacional de Planeamiento, casi oficial pues, considerando tres impuestos principales (sobre la renta de personas jur\u00eddicas, sobre productos industrializados y de importaci\u00f3n), hace para 1989 una previsi\u00f3n de renuncia fiscal, a t\u00edtulo de incentivos relativos a la promoci\u00f3n de exportaciones, de 21,4% sobre la recaudaci\u00f3n efectiva (cfr. SEPLAN-SOF:&nbsp;<em>Or\u00e7amento da Uni\u00e3o, 1989. A receita estimada<\/em>, Bras\u00edlia, agosto 1988, mimeo.)<\/li><li>Como lo dijo francamente uno de los ide\u00f3logos del Plan Cruzado, refiri\u00e9ndose al car\u00e1cter recesivo de la pol\u00edtica de estabilizaci\u00f3n preconizada por el FMI, &#8220;la propuesta del choque heterodoxo es exactamente la de rehuir ese efecto recesivo actuando directamente sobre el mecanismo de alza de los precios&#8221;. Francisco Lopes,&nbsp;<em>O choque heterodoxo. Combate \u00e0 infla\u00e7\u00e3o e reforma monet\u00e1ria<\/em>, R\u00edo de Janeiro, Campus, 1986, p. 180.<\/li><li>Aunque no de todos los precios, ya que el precio del dinero, la tasa de inter\u00e9s, qued\u00f3 fuera. Y, como observa justamente un autor, &#8220;la libertad de los intereses, en una econom\u00eda de precios congelados, implica una inexorable transferencia de ingreso del sector productivo al sector financiero, en la raz\u00f3n directa de la tasa de remuneraci\u00f3n del ahorro `libre'&#8221;. V\u00e9ase J. Carlos de Assis,&nbsp;<em>sombra do cruzado. O impacto da reforma monet\u00e1ria sobre o sistema banc\u00e1rio<\/em>, R\u00edo de Janeiro, Paz e Terra, 1986. p. 85.<\/li><li>Declaraciones del Coordinador General de Proyectos Especiales de la Secretar\u00eda de Pol\u00edtica Econ\u00f3mica del Ministerio de Hacienda, Jos\u00e9 Rui Gon\u00e7alves Rosa.&nbsp;<em>Gazeta Mercantil<\/em>&nbsp;(R\u00edo de Janeiro), 30 de diciembre de 1991.<\/li><li>En abril de 1992, el entonces ministro de Infraestructura, Jo\u00e3o Santana, refiri\u00e9ndose al reemplazo del equipo ministerial que acabar\u00eda por derribarlo, se manifestaba p\u00fablicamente convencido de que se trataba de un verdadero golpe de Estado, conducido por grandes grupos econ\u00f3micos, con el respaldo de liderazgos pol\u00edticos. V\u00e9ase reportaje &#8220;Ex-ministros acreditavam em golpe&#8221;, publicado por Etevaldo Dias en el influyente&nbsp;<em>Jornal do Brasil<\/em><strong>&nbsp;<\/strong>(R\u00edo de Janeiro), 19 de abril de 1992.<\/li><li><em>Jornal do Brasil<\/em>&nbsp;(R\u00edo de Janeiro), 30 de mayo de 1992. Para la industria automotriz, blanco de las cr\u00edticas de Collor durante la campa\u00f1a electoral, que moviliza recursos del orden de 30 mil millones de d\u00f3lares, equivalentes al 7,5% del PIB, una investigaci\u00f3n realizada en 1991 por la firma de consultor\u00eda M&amp;L Magnus-Landmann, que abarc\u00f3 620 plantas, estima un rezago tecnol\u00f3gico de 20 a\u00f1os respecto a los centros europeos. Su \u00edndice de automatizaci\u00f3n oscila entre 4 y 5%, en contraste con el 25% que se registra en los pa\u00edses industrializados. Operando adem\u00e1s escalas de mercado insuficientes, arroja costos de producci\u00f3n superiores en 40% a los de Jap\u00f3n, seg\u00fan afirm\u00f3 Jacques Baroukh, directivo de Autolatina, holding de las firmas Ford y Volkswagen, a la edici\u00f3n de&nbsp;<em>Maiores e melhores<\/em>&nbsp;de la revista&nbsp;<em>Exame<\/em>&nbsp;(S o Paulo), 18 de marzo de 1992.<\/li><li>El gobierno ha decidido anticipar para el pr\u00f3ximo a\u00f1o el t\u00e9rmino de la reserva de mercado de que dispon\u00eda la industria de inform\u00e1tica y ha comenzado a bajar las tarifas de protecci\u00f3n del sector. Este obtuvo en 1990 una facturaci\u00f3n de 6,3 mil millones de d\u00f3lares, equivalentes a casi 3% del PIB, situaci\u00f3n excepcional en Am\u00e9rica Latina y que se acerca a la que presentan los pa\u00edses industrializados. En los 80, ven\u00eda creciendo a una tasa de 20% al a\u00f1o, pero, desde 1987, redujo su \u00edmpetu y, en 1991, fue, como el resto de la econom\u00eda, v\u00edctima de una recesi\u00f3n.<\/li><li>Drucker, P. E.,&nbsp;<em>As novas realidades. No governo e na pol\u00edtica, na economia e nas empresas, na sociedade e na vis\u00e3o do mundo<\/em>, S\u00e3o Paulo, Livraria Pioneira, 1989, p. 118. 1992.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-78bfedee\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-c83ae97b\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-3c638dde\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-793daf50-af20-42ee-ab97-d197ce4d6076\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/58-El-experimento-neoliberal-en-Brasil.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">El-experimento-neoliberal-en-Brasil<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El golpe militar que depuso al presidente constitucional del Brasil, Joao Goulart, en abril de 1964, fue presentado por los militares brasile\u00f1os como una revoluci\u00f3n y definido, un a\u00f1o despu\u00e9s, por uno de sus voceros, como una \u201ccontrarrevoluci\u00f3n preventiva\u201d. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1797,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"_ti_tpc_template_sync":false,"_ti_tpc_template_id":"","footnotes":""},"categories":[],"tags":[43,18,77],"class_list":["post-1452","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-43","tag-articulos","tag-brasil"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1452","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1452"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1452\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1799,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1452\/revisions\/1799"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1797"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}