{"id":1463,"date":"1992-01-25T18:52:19","date_gmt":"1992-01-25T18:52:19","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=1463"},"modified":"2022-03-22T18:10:43","modified_gmt":"2022-03-22T18:10:43","slug":"transicion-y-crisis-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=1463","title":{"rendered":"Transici\u00f3n y crisis en Brasil"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/download-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1789\" width=\"745\" height=\"389\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/download-4.jpg 310w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/download-4-300x157.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 745px) 100vw, 745px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: Archivo de Ruy Mauro Marini, con la anotaci\u00f3n &#8220;in\u00e9dito, (1992)&#8221;.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La econom\u00eda brasile\u00f1a, que, a partir de los a\u00f1os 50, basara su desarrollo en la sustituci\u00f3n de importaciones, v\u00eda instrumentos tarifarios, cambiarios y crediticios, sufre, a ra\u00edz del golpe militar de 1964, un brusco viraje en la pol\u00edtica econ\u00f3mica, el cual se extiende por todo el primer gobierno castrense (1964-1967). Es cuando se plantea la conversi\u00f3n del pa\u00eds en econom\u00eda industrial-exportadora, a cuyo efecto se comprimen los salarios, se unifican las tasas de cambio, se rebajan los aranceles, se redirecciona el cr\u00e9dito estatal, se modifica la pol\u00edtica de precios p\u00fablicos y se pone en pr\u00e1ctica una pol\u00edtica exterior de corte subimperialista.<\/p>\n\n\n\n<p>La insatisfacci\u00f3n de las clases medias y sectores populares, as\u00ed como de fracciones burguesas desplazadas, con la pol\u00edtica dicha de promoci\u00f3n de exportaciones dio origen a una activa resistencia al proyecto burgu\u00e9s-militar, que fortaleci\u00f3 a la izquierda y alcanz\u00f3 su m\u00e1xima expresi\u00f3n en las guerrillas urbanas y rurales que se desarrollaron entonces en el pa\u00eds, las cuales fueron enfrentadas sin contemplaciones por la dictadura, mediante un r\u00e9gimen de terror. Tras atravesar una dura recesi\u00f3n (1964-1966), la econom\u00eda aj\u00fastase al nuevo patr\u00f3n econ\u00f3mico, retoma su crecimiento y comienza a salir al exterior, en un proceso que qued\u00f3 conocido como &#8220;milagro econ\u00f3mico&#8221; (1968-1973).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>La crisis del modelo industrial-exportador<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">En 1974, al asumir el gobierno el general Ernesto Geisel, la lucha armada dejaba de existir y la recomposici\u00f3n de la izquierda mov\u00edase hacia el trabajo de masas y la lucha democr\u00e1tica pac\u00edfica, en lo que era alentada por la experiencia que sus militantes m\u00e1s j\u00f3venes hab\u00edan vivido en Chile, durante el gobierno de Salvador Allende. Esa evoluci\u00f3n de la izquierda, que reforzaba su n\u00facleo m\u00e1s tradicional, contribuy\u00f3 de modo significativo para que la lucha antidictatorial transitase de la resistencia, que implicaba la no aceptaci\u00f3n del r\u00e9gimen militar, a la oposici\u00f3n, que part\u00eda del reconocimiento de \u00e9ste y se daba como objetivo su transformaci\u00f3n. El Movimiento Democr\u00e1tico Brasile\u00f1o (MDB), partido de oposici\u00f3n consentida, fue el instrumento por excelencia de la nueva estrategia, viabilizando una alianza de clases que reun\u00eda sectores descontentos de la burgues\u00eda, masas crecientes de la peque\u00f1a burgues\u00eda, la clase obrera y el campesinado, adem\u00e1s de pol\u00edticos y militares disidentes.<\/p>\n\n\n\n<p>La adhesi\u00f3n de los sectores mayoritarios de la burgues\u00eda al r\u00e9gimen militar limitaba el peso y la capacidad de expresi\u00f3n de sus representantes en el frente antidictatorial. Hasta 1980, cuando una nueva ley de partidos sigui\u00f3 al decreto de la amnist\u00eda pol\u00edtica, el discurso del MDB fue fuertemente influido por la intelectualidad peque\u00f1o-burguesa, discurriendo en un cauce caracterizado por la exaltaci\u00f3n de la democracia, la defensa de los intereses nacionales y las aspiraciones de justicia social.<\/p>\n\n\n\n<p>La coyuntura internacional favorec\u00eda la configuraci\u00f3n de ese perfil ideol\u00f3gico. Frente al reto que implicaba la confluencia creciente de las luchas de liberaci\u00f3n nacional en los pa\u00edses del Tercer Mundo con el poder\u00edo econ\u00f3mico y militar de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, Estados Unidos, bajo la presidencia de James Carter, proced\u00eda a una revisi\u00f3n dram\u00e1tica de su pol\u00edtica internacional, lo que acarreaba desentendimientos y conflictos con las dictaduras militares latinoamericanas. Aunado a ello, la crisis prolongada a que ingresa la econom\u00eda capitalista despu\u00e9s del alza de los precios del petr\u00f3leo, en 1973, acentuaba la competencia en el mercado mundial, conduciendo a la b\u00fasqueda de nuevas alianzas internacionales y a la pr\u00e1ctica de pol\u00edticas proteccionistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo la presi\u00f3n de esos factores internos y externos, el gobierno de Geisel es llevado a modificar sustancialmente el proyecto burgu\u00e9s-militar. En el plano internacional, abre mano de la subordinaci\u00f3n incondicional a Estados Unidos, para poner de pie lo que llam\u00f3 de &#8220;pragmatismo responsable&#8221;, vale decir un conjunto de acciones destinadas a sacar provecho de la fragilidad del liderazgo norteamericano y de las contradicciones que la agudizaci\u00f3n de la competencia provocaba entre los centros imperialistas; el fruto m\u00e1s espectacular de esa nueva pol\u00edtica fue la firma de un acuerdo con Alemania Occidental que abr\u00eda a Brasil el dominio de la tecnolog\u00eda nuclear. En el plano interno, revigoriza la pol\u00edtica proteccionista, orientada a la sustituci\u00f3n de importaciones, y la articula con la pol\u00edtica de promoci\u00f3n de exportaciones adoptada desde 1964, aumentando considerablemente las transferencias de recursos estatales a los grupos privados, v\u00eda cr\u00e9dito subsidiado, incentivos y exenciones fiscales.<\/p>\n\n\n\n<p>Reside all\u00ed, junto a la derrota de la izquierda, el secreto de la estabilizaci\u00f3n pol\u00edtica alcanzada por la dictadura. Al restablecer la sustituci\u00f3n de importaciones, combin\u00e1ndola con la promoci\u00f3n de exportaciones, el Estado mantuvo el crecimiento econ\u00f3mico y logr\u00f3 neutralizar a los sectores burgueses descontentos, as\u00ed como a las clases asalariadas, en particular la clase media. Pero, adem\u00e1s de&nbsp;volver irreconocible el proyecto econ\u00f3mico original, ello implic\u00f3 para el sector p\u00fablico un enorme esfuerzo de financiaci\u00f3n. El Estado hizo frente al aumento de gastos mediante el endeudamiento interno y externo, as\u00ed como estimulando la competencia de los capitales originarios de Alemania y Jap\u00f3n con los capitales norteamericanos ya instalados en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue sobre esa base como el pa\u00eds pudo mantener altas tasas de inversi\u00f3n (la tasa media anual de formaci\u00f3n bruta de capital fijo gir\u00f3 en torno a 22% del PIB, entre 1971-1980) y de crecimiento del PIB (tasa media anual, en el per\u00edodo, de 8,7%). Eso se verific\u00f3 independientemente de que, pese a la expansi\u00f3n de las exportaciones (que vieron, simult\u00e1neamente, los embarques de productos manufacturados y semimanufacturados pasar a representar dos tercios del total), la balanza comercial registrase, durante todo el per\u00edodo, un d\u00e9ficit anual medio de 1750 mil millones de d\u00f3lares. La explotaci\u00f3n intensiva del mercado interno, con base en el tramo de 20% a 25% que constituye su elemento din\u00e1mico, permiti\u00f3 a la industria automotriz ubicarse en el d\u00e9cimo puesto internacional, en 1980, con producci\u00f3n superior a 1 mill\u00f3n de unidades, al tiempo que \u2014gracias a las &#8220;grandes obras&#8221; financiadas por el Estado (presas, carreteras, etc.)\u2014 se observ\u00f3 el surgimiento de una nuevo y poderoso segmento industrial, representado por las constructoras. Desde 1976, acel\u00e9rase tambi\u00e9n el montaje de una industria b\u00e9lica, que repercute en el desarrollo de la industria automotriz y de autopiezas, de las constructoras y de la mec\u00e1nica pesada, llegando, al final de la d\u00e9cada, a inducir el surgimiento de una industria microelectr\u00f3nica y de inform\u00e1tica y de una producci\u00f3n sofisticada en telecomunicaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la doble v\u00eda de la b\u00fasqueda de una mayor autonom\u00eda relativa en el plano internacional y de desarrollo interno enmascaraba la base real sobre la cual ella se realizaba: la dependencia creciente en relaci\u00f3n al capital extranjero y, a\u00fan m\u00e1s, a los capitales de pr\u00e9stamo. El segundo choque del petr\u00f3leo, en 1979, y el alza de las tasas internacionales de inter\u00e9s pusieron en evidencia esa realidad. Bajo la presi\u00f3n de los organismos de cr\u00e9dito y la banca internacional, as\u00ed como de los Estados acreedores, en especial Estados Unidos, el gobierno brasile\u00f1o es forzado a tratar de reducir el d\u00e9ficit p\u00fablico y a formar grandes saldos comerciales, capaces de asegurar el pago del servicio de la deuda externa (que en 1982, a\u00f1o en que se decreta la primera moratoria y se acepta formalmente la tutela del FMI, asciende a 5% del PIB).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es, pues, sobre el tel\u00f3n de fondo de la crisis del patr\u00f3n de desarrollo adoptado en los 70s que se inicia el agotamiento de la dictadura militar y comienza la transici\u00f3n a la democracia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>La redemocratizaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">El cambio de guardia efectuado por la dictadura en 1979, con el reemplazo del general Geisel por el general Jo\u00e3o Baptista Figueiredo en la presidencia de la Rep\u00fablica, le permiti\u00f3 lanzar formalmente la pol\u00edtica de redemocratizaci\u00f3n. La reforma partidaria de 1980, que suprimi\u00f3 el bipartidismo, parti\u00f3 de la constataci\u00f3n de que, en la medida en que el MDB se volviera el partido mayoritario, los comicios a dos bandas asum\u00edan car\u00e1cter de verdaderos plebiscitos y conduc\u00edan inevitablemente a la derrota del r\u00e9gimen militar. Con la reforma, el ala izquierda del partido opositor se desprendi\u00f3 para formar dos nuevos partidos: el de los Trabajadores (PT) y el Democr\u00e1tico Laborista (PDT), permitiendo a la burgues\u00eda asumir el control del nuevo PMDB. Paralelamente, la dictadura intent\u00f3 crear una tercera agrupaci\u00f3n burguesa con desprendimientos del partido oficial, el Democr\u00e1tico Social (PDS), y del PMDB. Sin embargo, esa agrupaci\u00f3n: Partido Popular (PP) tuvo vida corta, fusion\u00e1ndose luego con el PMDB.<\/p>\n\n\n\n<p>La suma de esos movimientos llev\u00f3 a que, al pasar de MDB a PMDB, hubiese m\u00e1s que un cambio de sigla. Es cierto que una radiograf\u00eda de la base social del nuevo partido mostrar\u00eda una composici\u00f3n de clases similar a la del MDB, pero en proporciones distintas. Y, en pol\u00edtica, cantidades diversas pueden resultar en configuraciones radicalmente diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p>El PMDB exhib\u00eda una base obrera, que se expresaba en la Central General de los Trabajadores; pero los sectores m\u00e1s combativos y progresivamente m\u00e1s numerosos del movimiento obrero y del campesinado quedaban fuera de \u00e9l, agrupados en la Central \u00danica de los Trabajadores, vinculada al PT. El PMDB segu\u00eda siendo el partido por excelencia de las clases medias, pero, en sus expresiones org\u00e1nicas e ideol\u00f3gicas m\u00e1s avanzadas, ellas estaban en el PT y tambi\u00e9n en el PDT. El PMDB contaba con el respaldo de la gran burgues\u00eda industrial, as\u00ed como de la mediana y la peque\u00f1a (estas \u00faltimas, presentes tambi\u00e9n en el PDT), pero la gran burgues\u00eda ejerc\u00eda en el PMDB una hegemon\u00eda que nunca hab\u00eda tenido en el viejo MDB.<\/p>\n\n\n\n<p>Esas caracter\u00edsticas hac\u00edan del PMDB, independientemente de su base policlasista, un partido burgu\u00e9s y determinaron su comportamiento en el episodio que fij\u00f3, en 1984, el modo de transici\u00f3n de la dictadura militar al gobierno civil. Capitalizando los frutos pol\u00edticos de la campa\u00f1a nacional en pro de elecciones presidenciales directas inmediatas, o directas-ya, como qued\u00f3 conocida, el PMDB los utiliz\u00f3 siempre como medio de negociaci\u00f3n al interior del bloque burgu\u00e9s y no dud\u00f3 en hacerla fracasar, cuando eso pareci\u00f3 conveniente al \u00e9xito de la negociaci\u00f3n. Asegurando de antemano su participaci\u00f3n en el Colegio Electoral que proceder\u00eda a las elecciones indirectas, el partido favoreci\u00f3 la derrota en el Congreso de la enmienda constitucional que deber\u00eda instituir el voto directo. Imprimi\u00f3 as\u00ed al cambio de r\u00e9gimen el sello de la continuidad, antes que de la ruptura.<\/p>\n\n\n\n<p>Para llegar a la victoria, la burgues\u00eda debi\u00f3 recomponer su unidad de clase. Este fue el sentido de la escisi\u00f3n del partido gobiernista, que dio origen al Partido del Frente Liberal (PFL), y de la alianza del bloque disidente con el PMDB para hacer posible la elecci\u00f3n de Tancredo Neves en el Colegio Electoral. La prematura muerte de \u00e9ste llev\u00f3 a que el cetro acabara en las manos de Jos\u00e9 Sarney, ex-presidente del PDS y mentor del movimiento de escisi\u00f3n. Resultado que rebasaba las expectativas de los m\u00e1s prudentes estrategas de la dictadura, como los que hab\u00edan llevado a que, durante su gobierno, el general Geisel expresase el deseo de que la transici\u00f3n democr\u00e1tica tuviese lugar de manera &#8220;lenta, gradual y segura&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras haber sido iniciada por la misma dictadura militar, con sus leyes de amnist\u00eda y de partidos, la redemocratizaci\u00f3n entraba as\u00ed a una nueva etapa, en la cual estar\u00eda profundamente ligada al PMDB, principal partido de oposici\u00f3n, pero seriamente condicionada por el PFL, expresi\u00f3n de la continuidad del viejo r\u00e9gimen. Esa ambig\u00fcedad determinar\u00e1 el modo de ejercicio del poder por la burgues\u00eda, o m\u00e1s bien por sus fracciones, entre las que destacaban la gran burgues\u00eda industrial, todav\u00eda sin marcadas diferenciaciones internas, y los conglomerados financieros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>1985, primer a\u00f1o de gobierno, transcurri\u00f3 en un contexto de empate hegem\u00f3nico, sin cambios significativos a nivel de las pol\u00edticas p\u00fablicas. Reinando sin gobernar, el PMDB se limit\u00f3 a usufructuar las ventajas que le proporcionaba el ejercicio del poder: en el Congreso, en los ministerios, en las empresas p\u00fablicas, protagoniz\u00f3 una serie de esc\u00e1ndalos, exhibiendo la misma irresponsabilidad y codicia que criticara en los gobiernos militares. El r\u00e9gimen, a su vez, carente de legitimidad y frenado por el empate hegem\u00f3nico en que se sustentaba, llev\u00f3 el pa\u00eds a experimentar una sensaci\u00f3n de vac\u00edo de poder, que estimulaba la manifestaci\u00f3n de intereses fraccionales y corporativos.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese contexto, recrudeci\u00f3 la lucha de clases, sin que empero de ella emergieran proyectos pol\u00edticos capaces de movilizar a las amplias masas y abrir nuevos horizontes a la sociedad como un todo. Los conflictos se centraban m\u00e1s bien en el esfuerzo de cada clase y sector de clase por garantizar y mejorar su participaci\u00f3n en la riqueza creada. Indicadores por excelencia de esa participaci\u00f3n, los salarios y los precios aceleraron su movimiento y pusieron el pa\u00eds al borde la hiperinflaci\u00f3n. Esto se har\u00eda a\u00fan m\u00e1s evidente despu\u00e9s de las elecciones municipales de noviembre de 1985: mientras los partidos no comprometidos con el gobierno, como el PT y el PDT, obten\u00edan victorias significativas en su propio campo y avanzaban en el resto del pa\u00eds, el PMDB regred\u00eda en el plano nacional y amargaba una humillante derrota en S o Paulo, su plaza fuerte.<\/p>\n\n\n\n<p>El debilitamiento del PMDB abri\u00f3 espacio a sus parceros, propiciando la conquista de nuevas posiciones por el PFL (pese a su pobre desempe\u00f1o electoral) y la autonomizaci\u00f3n de Sarney, quien se beneficia de su estrecha ligaz\u00f3n con los militares. Mediante el acercamiento del PDT al PT y la atracci\u00f3n que ejerce Leonel Brizola sobre sectores descontentos del PMDB, empieza a gestarse un nuevo frente pol\u00edtico, que se propone hacer lo que el PMDB no hab\u00eda osado: devolver al bloque burgu\u00e9s-popular la conducci\u00f3n del proceso e imponer al r\u00e9gimen la vocaci\u00f3n de cambio que presidiera a la lucha antidictatorial, a trav\u00e9s de la convocaci\u00f3n de elecciones directas para la presidencia de la Rep\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>El Plano Cruzado, de marzo de 1986, primero de una serie de choques heterodoxos, fue la respuesta del gobierno y del PMDB a esa situaci\u00f3n. Dise\u00f1ado y conducido por el ministro de Hacienda, Dilson Funaro, empresario de S o Paulo, vis\u00f3 a legitimar el gobierno de Sarney, restablecer el control burgu\u00e9s, v\u00eda PMDB, sobre el movimiento de masas y devolver la iniciativa a la burgues\u00eda industrial. El mayor sacrificio qued\u00f3 reservado a la burgues\u00eda comercial ligada al mercado interno, eslab\u00f3n d\u00e9bil del bloque burgu\u00e9s, pero la pol\u00edtica monetaria y las reformas pretendidas, en particular la bancaria, deber\u00edan impactar tambi\u00e9n a la fracci\u00f3n financiera. En la medida en que esta impidi\u00f3 su realizaci\u00f3n, el plano no pas\u00f3 del congelamiento de precios y salarios, junto a la devaluaci\u00f3n de la moneda, y acab\u00f3 por beneficiarla, as\u00ed como a los grupos agrarios dedicados a la exportaci\u00f3n. Sin embargo, las expectativas que cre\u00f3 y la liquidaci\u00f3n de ahorros a que procedi\u00f3 la clase media estimularon la demanda y mantuvieron en patamar elevado las tasas de crecimiento econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacia mediados del a\u00f1o, la euforia provocada por el plano empez\u00f3 a ceder. Por un lado, el aumento artificial de la demanda llev\u00f3 al desabastecimiento de bienes y luego al mercado negro; por otro, la equivocada pol\u00edtica cambiaria condujo al crecimiento de las importaciones y a la ca\u00edda en flecha de las exportaciones. El resultado fue la liquidaci\u00f3n de las escasas divisas del pa\u00eds y su incapacidad para hacer frente a los compromisos externos, que llevar\u00edan a la moratoria de 1987. Pese a ello, el PMDB result\u00f3 el gran vencedor en las elecciones parlamentarias y para gobiernos estatales de 1986. El partido conmemor\u00f3 esa victoria poniendo fin al Plano Cruzado, mediante la suspensi\u00f3n del congelamiento de precios.<\/p>\n\n\n\n<p>Al reunirse el nuevo Congreso, a quien cab\u00eda tambi\u00e9n erigirse en Asamblea Constituyente, la \u00e9lite pol\u00edtica del pa\u00eds se encontraba de nuevo desacreditada y era blanco de manifestaciones populares de descontento, que en Brasilia, capital de la Rep\u00fablica, asumieron car\u00e1cter de verdadero mot\u00edn. Hu\u00e9rfano de respaldo pol\u00edtico, Sarney es cada vez m\u00e1s reh\u00e9n de los militares y disfruta esa situaci\u00f3n, pasando a gobernar con un grupo de \u00e1ulicos, en su mayor\u00eda incompetentes y corruptos. Con la econom\u00eda viendo caer sus tasas de crecimiento y tendiendo al estancamiento, mientras se aceleran los \u00edndices inflacionarios, la cuesti\u00f3n econ\u00f3mica pasa paradoxalmente a segundo plano, quedando la escena ocupada por las presiones y debates en torno a la futura Constituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>El fin de la transici\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>agregar: Possibilidades e limites da Assembl\u00e9ia Constituinte &#8211; A nova Constitui\u00e7\u00e3o e os caminhos da democracia<\/p>\n\n\n\n<p>inserir, no princ\u00edpio, o estudo do ILDES e aproveitar o que for poss\u00edvel do resto<\/p>\n\n\n\n<p>considerar o estudo sobre distribui\u00e7\u00e3o da renda<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em><span class=\"has-inline-color has-nv-dark-bg-color\">Ruy Mauro Marini<\/span><\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-78bfedee\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-c83ae97b\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-3c638dde\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-d5f1ae0f-cb3b-4b0d-a370-4514e923e55d\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1992\/01\/60-Transicio\u0301n-y-crisis-en-Brasil.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Transicio\u0301n y crisis en Brasil<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Archivo de Ruy Mauro Marini, con la anotaci\u00f3n &#8220;in\u00e9dito, (1992)&#8221;. La econom\u00eda brasile\u00f1a, que, a partir de los a\u00f1os 50, basara su desarrollo en la sustituci\u00f3n de importaciones, v\u00eda instrumentos tarifarios, cambiarios y&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1789,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"_ti_tpc_template_sync":false,"_ti_tpc_template_id":"","footnotes":""},"categories":[],"tags":[43,18,77],"class_list":["post-1463","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-43","tag-articulos","tag-brasil"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1463"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1463\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3287,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1463\/revisions\/3287"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1789"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}