{"id":1525,"date":"1995-01-26T18:23:05","date_gmt":"1995-01-26T18:23:05","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=1525"},"modified":"2023-04-20T22:56:42","modified_gmt":"2023-04-20T22:56:42","slug":"produccion-estrategica-y-hegemonia-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=1525","title":{"rendered":"Producci\u00f3n estrat\u00e9gica y hegemon\u00eda mundial"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image is-style-default\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/neoliberalismo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1714\" width=\"640\" height=\"360\"\/><figcaption>nancykarinalopezaguilaritt<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: Archivo de Ruy Mauro Marini. Publicado en Ana Esther Cece\u00f1a y Andr\u00e9s Barreda, <em>Producci\u00f3n estrat\u00e9gica y hegemon\u00eda mundial<\/em>, Siglo XXI Editores, M\u00e9xico, 1995.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-vivid-red-color has-css-opacity has-vivid-red-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"prologo\">Pr\u00f3logo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La d\u00e9cada de los 80 marc\u00f3 una inflexi\u00f3n acentuada en la vida latinoamericana. Bajo el impacto de la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica y de los profundos cambios tecnol\u00f3gicos que se verifican entonces, los pa\u00edses de la regi\u00f3n vieron inviabilizarse el patr\u00f3n de desarrollo econ\u00f3mico y social que hab\u00edan adoptado despu\u00e9s de la segunda guerra mundial. Este se basaba en una industrializaci\u00f3n diversificada y centrada en el mercado interno, que ten\u00eda como resortes la subordinaci\u00f3n al comercio exterior, el proteccionismo y una importante intervenci\u00f3n del Estado en el proceso de acumulaci\u00f3n del capital.<\/p>\n\n\n\n<p>La acci\u00f3n estatal se manifestaba de muchas maneras: en la inversi\u00f3n directa en ramas b\u00e1sicas de producci\u00f3n; en complejos esquemas de financiamiento, incentivos y subsidios a las empresas nacionales y extranjeras y en pol\u00edticas monetarias, fiscales, salariales y de control de precios, que favorec\u00edan la concentraci\u00f3n del ingreso. Las alianzas de clases que sosten\u00edan a ese Estado nacional desarrollista lo llevaban a tratar de compensar el favorecimiento abierto del capital mediante un significativo gasto p\u00fablico en educaci\u00f3n, salud, vivienda y previsi\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello se ha visto cuestionado cuando las nuevas tendencias que se afirmaron en la econom\u00eda internacional plantearon a los pa\u00edses latinoamericanos el imperativo de la apertura comercial; de la reducci\u00f3n del gasto p\u00fablico, en particular en los renglones sociales; del retiro del Estado de las actividades econ\u00f3micas, con la consecuente privatizaci\u00f3n de las empresas p\u00fablicas; de la especializaci\u00f3n productiva, sobre el supuesto de una mayor eficiencia y competitividad, aun a costa de una relativa desindustrializaci\u00f3n, y del recurso indiscriminado al capital extranjero, principalmente privado.<\/p>\n\n\n\n<p>Se derrumbaron as\u00ed los par\u00e1metros que hab\u00edan regido la vida econ\u00f3mica y pol\u00edtica de la regi\u00f3n y que, enmarcados en el paradigma desarrollista, trataban de legitimarse en funci\u00f3n de objetivos de progreso y justicia social. Los gobiernos y las clases dirigentes latinoamericanas se han ido plegando progresivamente a los postulados neoliberales, que ponen en jaque a los proyectos nacionales, alteran las bases en que se encontraba planteado el concepto de soberan\u00eda, obligan a la b\u00fasqueda de nuevos modos de inserci\u00f3n internacional, exigen la construcci\u00f3n de nuevos esquemas de alianzas de clases y apuntan a cambios en los sistemas de dominaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El discurso democratizante que se impone, entonces, en Am\u00e9rica Latina se plantea establecer formas m\u00e1s amplias y regulares de representaci\u00f3n pol\u00edtica y proceder a la ampliaci\u00f3n del sufragio, el perfeccionamiento del sistema electoral, la revitalizaci\u00f3n de la vida partidaria, el respeto a las libertades p\u00fablicas y la defensa de los derechos humanos. Sin embargo, en la medida en que va de la mano con la adopci\u00f3n de la doctrina y las pr\u00e1cticas neoliberales, implica de hecho retirar a las grandes mayor\u00edas la posibilidad de incidir en la direcci\u00f3n de la econom\u00eda, es decir, en la determinaci\u00f3n de sus condiciones materiales de vida. Estas quedan libradas al juego del mercado, donde reinan sin contrapeso los sagrados derechos de la iniciativa privada, asegurados esto s\u00ed por el Estado, ya sea por su retiro de la vida econ\u00f3mica y social, ya sea por transformaciones que independizan y hasta contraponen los poderes que lo constituyen. Esas transformaciones afectan tanto los poderes que tradicionalmente lo han conformado: el ejecutivo, el legislativo y el judiciario, como, al interior de cada uno, sus elementos componentes. Se forman as\u00ed comisiones designadas ex profeso para cada problema que se plantea, \u00f3rganos de verificaci\u00f3n y contralor\u00eda sobrepuestos a la representaci\u00f3n popular, bancos centrales aut\u00f3nomos, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Un cambio de esta naturaleza, tan profundo y tan radical, que pone fin a toda una concepci\u00f3n sobre la relaci\u00f3n entre econom\u00eda y pol\u00edtica y que se traduce en una visi\u00f3n absolutamente nueva del papel del Estado en la sociedad no podr\u00eda realizarse sin una vasta labor ideol\u00f3gica. Ha sido, pues, necesario reorientar la reflexi\u00f3n que se aplica a la sociedad, mediante la subordinaci\u00f3n de los intelectuales al nuevo orden, a trav\u00e9s de mecanismos institucionales de castigos y recompensas, as\u00ed como la revisi\u00f3n de los contenidos y la mec\u00e1nica del sistema educativo, en particular para coartar la vocaci\u00f3n cr\u00edtica que hab\u00edan desarrollado las universidades p\u00fablicas y para establecer desde los primeros niveles los valores que se estiman deseables para los j\u00f3venes. Eficiencia, capacidad competitiva y \u00e9xito profesional vienen as\u00ed a reemplazar la valorizaci\u00f3n del conocimiento, el trabajo cooperativo y solidario y la dedicaci\u00f3n a causas que trascienden la motivaci\u00f3n puramente individual.<\/p>\n\n\n\n<p>No sorprende, pues, que uno de los terrenos en que los cambios de los 80 incidieron de manera m\u00e1s decisiva haya sido el de la investigaci\u00f3n en econom\u00eda y, en general, en ciencias sociales, lo que afect\u00f3 tambi\u00e9n a la industria editorial que le corresponde. Si, desde el ascenso del desarrollismo cepalino, en los a\u00f1os 50, hasta las pujantes corrientes de ideas y los enconados debates a que se libraron, en los 70, el pensamiento latinoamericano avanzara ininterrumpidamente en sentido ascendente, su movimiento a partir de los 80 se ha caracterizado por el desconcierto y el retroceso. Las discusiones te\u00f3ricas, los intentos audaces de interpretaci\u00f3n, los an\u00e1lisis novedosos, las valientes reivindicaciones pol\u00edticas y \u00e9ticas que lo hab\u00edan caracterizado y que impactaban incluso la elaboraci\u00f3n intelectual de los grandes centros, han pr\u00e1cticamente desaparecido del escenario, en los \u00faltimos diez a\u00f1os. En su lugar, han proliferado estudios eminentemente emp\u00edricos, guiados por paradigmas y procedimientos metodol\u00f3gicos importados de los grandes centros.<\/p>\n\n\n\n<p>No es dif\u00edcil comprender que la quiebra de los patrones econ\u00f3micos, pol\u00edticos e ideol\u00f3gicos que se ha producido en Am\u00e9rica Latina afecte su producci\u00f3n te\u00f3rica, tanto m\u00e1s que ella se ha dado concomitantemente al derrumbe del marco que rigi\u00f3 las relaciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas en la posguerra. La fase que estamos viviendo debe necesariamente implicar la investigaci\u00f3n concienzuda de lo que ha ocurrido, en los diferentes planos de la vida social, el examen de los factores reales que determinan las relaciones de fuerza que prevalecen en el mundo y la consideraci\u00f3n de las transformaciones econ\u00f3micas y tecnol\u00f3gicas que all\u00ed se verifican, con el prop\u00f3sito de explorar los nuevos modos de inserci\u00f3n que nos permite la econom\u00eda mundial y los patrones de desarrollo que, en ese marco, nos ser\u00e1 posible plantear. Para llevar a cabo esa tarea, se impone que nos armemos te\u00f3rica y metodol\u00f3gicamente y,&nbsp;sobre todo, que recuperemos los ideales de progreso y justicia social que han dado vida a lo mejor del pensamiento latinoamericano.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en esta direcci\u00f3n que apunta el trabajo que, con el t\u00edtulo&nbsp;<em>Producci\u00f3n estrat\u00e9gica y hegemon\u00eda mundial<\/em>&nbsp;y bajo la coordinaci\u00f3n de Ana Esther Cece\u00f1a y Andr\u00e9s Barreda Mar\u00edn, presentamos aqu\u00ed. Con base en una exhaustiva investigaci\u00f3n emp\u00edrica y atendiendo a las exigencias de rigor te\u00f3rico metodol\u00f3gico y enfoque cr\u00edtico, este trata de producir conocimiento sobre las determinaciones reales&nbsp;en las que las potencias mundiales y los bloques econ\u00f3micos emergentes asientan su poder\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal como se explicita en el cap\u00edtulo introductorio, el estudio busca dar cuenta de determinados sectores clave o estrat\u00e9gicos de la econom\u00eda mundial, es decir, de aquellos que contribuyen de manera decisiva para explicar los cambios en las condiciones de producci\u00f3n. El esquema mismo de exposici\u00f3n ya sugiere el marco de an\u00e1lisis: la relaci\u00f3n instrumentos de trabajo-materias primas y auxiliares-fuerza motriz, en que se plasma el proceso de trabajo, articula los cap\u00edtulos referentes a la industria electro inform\u00e1tica, a la extracci\u00f3n y aleaci\u00f3n de metales y a la producci\u00f3n de energ\u00e9ticos. Lo que sostiene esa relaci\u00f3n: la fuerza de trabajo, lleva al estudio de un aspecto fundamental de su reproducci\u00f3n, que se concreta en el cap\u00edtulo dedicado a la producci\u00f3n de alimentos, mientras su organizaci\u00f3n y explotaci\u00f3n se examinan cuando se trata de cuestiones atinentes al estatuto del obrero en el contexto del proceso productivo.<\/p>\n\n\n\n<p>El an\u00e1lisis as\u00ed condensado de la econom\u00eda mundial permite acercarse ya a las relaciones de fuerza que est\u00e1n all\u00ed presentes, principalmente en tanto que muestra el poder\u00edo relativo que, en tanto que unidades econ\u00f3micas, ostentan los Estados nacionales. Pero, y eso es particularmente cierto en el mundo globalizado en que vivimos, los Estados nacionales son s\u00f3lo una dimensi\u00f3n de la investigaci\u00f3n: es indispensable abordar el tema de las empresas multinacionales, como se hace en el cap\u00edtulo 8.<\/p>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis, el trabajo que presentamos destaca por el esfuerzo que realiza para investigar determinaciones fundamentales de la moderna econom\u00eda capitalista, recurriendo al arsenal te\u00f3rico metodol\u00f3gico de la econom\u00eda pol\u00edtica marxista y vali\u00e9ndose de una amplia y actualizada bibliograf\u00eda, que privilegia estudios e informes&nbsp;de organismos especializados y de agencias internacionales, los cu\u00e1les revisten, en una investigaci\u00f3n de esta naturaleza, mayor confiabilidad. Se trata, pues, de un libro que constituye una contribuci\u00f3n valiosa al conocimiento&nbsp;del proceso que estamos viviendo y un incentivo a los investigadores latinoamericanos a retomar su tradici\u00f3n creativa y cr\u00edtica, en el estudio de las realidades que conforman las opciones que nuestros pa\u00edses tendr\u00e1n que hacer en este fin de siglo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-nv-dark-bg-color\">Ruy Mauro Marini<\/mark><\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-vivid-red-color has-css-opacity has-vivid-red-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-78bfedee\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-c83ae97b\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-3c638dde\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-71c1cbb2-20b4-4383-8f1e-c8c0dceee308\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1995\/01\/73-Produccio\u0301n-estrate\u0301gica-y-hegemoni\u0301a-mundial.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Produccio\u0301n estrate\u0301gica y hegemoni\u0301a mundial<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Archivo de Ruy Mauro Marini. 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