{"id":2843,"date":"1978-11-06T18:49:22","date_gmt":"1978-11-06T18:49:22","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=2843"},"modified":"2022-03-23T17:52:34","modified_gmt":"2022-03-23T17:52:34","slug":"la-reactivacion-de-las-masas-y-las-tareas-de-los-revolucionarios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=2843","title":{"rendered":"La reactivaci\u00f3n de las masas  y las tareas de los revolucionarios"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente:\u00a0<em>Correo de la Resistencia<\/em>, \u00f3rgano del Movimiento de Izquierda Revolucionaria de Chile en el exterior, n\u00famero 20, noviembre-diciembre de 1978, (Editorial).<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Am\u00e9rica Latina ha comenzado a vivir una nueva situaci\u00f3n. La reactivaci\u00f3n de las masas proporciona una inmensa posibilidad de avanzar en el fortalecimiento de las fuerzas revolucionarias y el paso a formas superiores de lucha, que permitan el derrocamiento obrero y popular de las dictaduras. Pero, para que esto se haga realidad, la situaci\u00f3n debe ser conscientemente aprovechada por los revolucionarios, para, combinando distintas formas de acumulaci\u00f3n de fuerzas, plantear abiertamente la lucha por el poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ello, habr\u00e1 que frustrar la penetraci\u00f3n, en unos casos, o el fortalecimiento, en otros, de ideolog\u00edas y proyectos pol\u00edticos que, enmascarados detr\u00e1s de la lucha democr\u00e1tica, defienden los intereses de la fracci\u00f3n del gran capital que, habiendo quedado fuera de los actuales bloques dominantes, busca apoyarse en las masas en provecho propio. Por otra parte, ser\u00e1 necesario profundizar la lucha ideol\u00f3gica con sectores de la izquierda que, ilusionados por un retorno a la democracia burguesa, esperanzados en las pugnas al interior de las clases dominantes, as\u00ed como en la pol\u00edtica de Carter y de la social democracia europea, optan por la salida f\u00e1cil: centrar el fuego sobre el dictador de turno, convirtiendo esta t\u00e1ctica en fin decisivo y, por tanto, amortiguando y rebajando el nivel de la lucha de masas, para poder aparecer como aliados confiables ante la oposici\u00f3n burguesa.<\/p>\n\n\n\n<p>La reactivaci\u00f3n actual del movimiento de masas s\u00f3lo podr\u00e1 desarrollarse y fructificar en el marco de una pol\u00edtica revolucionaria, capaz de pasar a formas superiores de organizaci\u00f3n y lucha. Los trillados senderos de la colaboraci\u00f3n de clases no pueden sino llevar otra vez a las masas a callejones sin salida y a la derrota. Nuestro principal objetivo, hoy, debe ser el de impulsar la reactivaci\u00f3n de las masas y su autonom\u00eda de clase. S\u00f3lo una pol\u00edtica revolucionaria, capaz de captar y unificar los intereses profundos de las masas y convertirlos en base para la construcci\u00f3n de una fuerza pol\u00edtica y militar aut\u00f3noma del proletariado, podr\u00e1 aprovechar, efectivamente, los nuevos momentos que est\u00e1 viviendo nuestro continente.<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha del pueblo nicarag\u00fcense es parte integrante de las luchas de masas que se libran en la regi\u00f3n y su m\u00e1s alta expresi\u00f3n, en el actual per\u00edodo. Ella muestra con claridad los factores que, con grados distintos, cruzan varios pa\u00edses latinoamericanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los extremos a los cuales ha llegado Somoza, bombardeando la poblaci\u00f3n civil, arrasando ciudades, fusilando indiscriminadamente j\u00f3venes y adolescentes, no son patrimonio suyo. Atrocidades similares han plagado, en grados distintos, la historia de todos los pueblos de Am\u00e9rica Latina. S\u00f3lo los que perdieron la memoria pueden pensar que Nicaragua es una excepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El imperialismo norteamericano y de la socialdemocracia europea, ante la fuerza ganada por el movimiento obrero y popular, acudieron sin pudor a evitar la ca\u00edda de Somoza y, simult\u00e1neamente, preparan su recambio, para evitar una ruptura en la continuidad burguesa. En estos momentos, Carter asegura la sobrevida de Somoza y lo fortalece militarmente, ya de manera directa, ya a trav\u00e9s de Israel y Sud\u00e1frica. La socialdemocracia s\u00f3lo se atrevi\u00f3 a sacar una declaraci\u00f3n contra Somoza cuando el per\u00edodo m\u00e1s cr\u00edtico de la lucha hab\u00eda pasado. La OEA, con sus grandes aspavientos, no hizo sino darle tiempo a Somoza para concretar la brutal represi\u00f3n que llev\u00f3 a cabo contra la insurgencia popular.<\/p>\n\n\n\n<p>Por todo ello, las dictaduras del continente pueden tener hoy la seguridad de que el imperialismo internacional correr\u00e1 en su auxilio, en cualquier momento en que la lucha de las masas las amenace.<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha del pueblo de Nicaragua, encabezada por el Frente Sandinista, evidencia una cuesti\u00f3n de primer orden: que no se puede golpear efectivamente a las dictaduras sino mediante un intenso y permanente trabajo ideol\u00f3gico, pol\u00edtico y militar entre las masas. Aunque sea un factor significativo, la presi\u00f3n internacional por s\u00ed sola es insuficiente, una vez que el imperialismo, aun cuando se plantee contener los excesos de las dictaduras en beneficio de una mayor estabilidad pol\u00edtica, no s\u00f3lo los tolera sino que los avala, cuando estas se enfrentan a la presi\u00f3n creciente de las fuerzas populares.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una l\u00ednea pol\u00edtico-militar e internacionalista<\/h2>\n\n\n\n<p>Sin embargo, para el imperialismo internacional y las clases dominantes latinoamericanas, el problema reside en que Nicaragua no s\u00f3lo muestra un camino de lucha, sino que evidencia que la \u00fanica fuerza capaz de derribar a las dictaduras es la de la clase obrera y el pueblo, y que esto pasa necesariamente por la derrota pol\u00edtico-militar de la burgues\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que ha puesto en cuesti\u00f3n la dictadura de Somoza es la fuerza pol\u00edtica y militar acumulada por el pueblo nicarag\u00fcense bajo la conducci\u00f3n de la vanguardia sandinista. Este es uno de los problemas estrat\u00e9gicos fundamentales que la revoluci\u00f3n latinoamericana debe resolver: el de crear un ej\u00e9rcito obrero y popular, capaz de asegurar el desarrollo del movimiento revolucionario de masas.<\/p>\n\n\n\n<p>La insurrecci\u00f3n nicarag\u00fcense ha puesto tambi\u00e9n en el orden del d\u00eda otra cuesti\u00f3n: la necesidad, para las fuerzas revolucionarias latinoamericanas, de coordinar a un nivel m\u00e1s alto sus relaciones y resolver conjuntamente los distintos problemas a que tienen que enfrentarse. Debemos desarrollar la capacidad de golpear en varios frentes, simult\u00e1neamente; de concentrar fuerzas en un punto, cuando sea necesario, y de dispersar la capacidad ofensiva del imperialismo y las burgues\u00edas a lo largo del continente. El internacionalismo proletario es hoy un imperativo, es la base material de la revoluci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p>La cadena de la dominaci\u00f3n imperialista en el continente amenaz\u00f3 con romperse all\u00ed donde las masas se han mostrado m\u00e1s fuertes, la vanguardia m\u00e1s enraizada y decidida, y las clases dominantes m\u00e1s divididas. Con todo, el elemento decisivo ha sido la capacidad pol\u00edtico-militar que el pueblo manifest\u00f3 en su ofensiva. Con la experiencia ganada, la lucha ha alcanzado hoy otro nivel y, cuando las masas nicarag\u00fcenses retornen de nuevo a la ofensiva, \u00e9sta ser\u00e1 a\u00fan m\u00e1s amplia y decidida.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, la insurrecci\u00f3n nicarag\u00fcense ha incrementado la conciencia pol\u00edtica y la experiencia militar de las masas, ha fortalecido al F.S.L.N., no s\u00f3lo militarmente, sino por su mayor presencia pol\u00edtica y el crecimiento de su base social, todo lo que ha creado condiciones favorables al desarrollo de la lucha revolucionaria. Si es verdad que la historia avanza a saltos, las masas nicarag\u00fcenses aprendieron en semanas lo que, en otras circunstancias, se adquiere en d\u00e9cadas. Pero la base de esos saltos no es, ni la espontaneidad ni la improvisaci\u00f3n, como bien lo demuestra Nicaragua, donde el avance ha sido el resultado de a\u00f1os de heroica y paciente labor.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Nicaragua es Am\u00e9rica Latina<\/h2>\n\n\n\n<p>Aunque la situaci\u00f3n en el resto de Am\u00e9rica Latina no expresa el mismo grado de maduraci\u00f3n de los factores revolucionarios, no es menos<strong>&nbsp;<\/strong>cierto que, en la mayor\u00eda aplastante de los pa\u00edses, los elementos que est\u00e1n presentes en Nicaragua se dan tambi\u00e9n con mucho m\u00e1s fuerza que a principios de esta d\u00e9cada. Los partidos revolucionarios, la creciente conciencia de clase de extensos contingentes obreros y populares, las experiencias de lucha llevadas a cabo en condiciones de severa represi\u00f3n, todo esto genera la posibilidad de seguir avanzando en medio de una situaci\u00f3n contrarrevolucionaria. Si lo hacernos con firmeza, paciencia y decisi\u00f3n, entonces s\u00ed podremos concretar la tarea hist\u00f3rica de derrocar a las dictaduras y marchar, sin interrupci\u00f3n, hacia la destrucci\u00f3n del sistema que las engendra, es decir, el capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>No pretendemos sacar aqu\u00ed, todas las ense\u00f1anzas que nos brinda la experiencia nicarag\u00fcense. Pero s\u00ed hay que tener presente que \u00e9sta ha revivido viejos problemas y creado nuevos, que los revolucionarios latinoamericanos deben saber resolver. Entre ellos, el de asumir, cuando las condiciones lo permitan y exijan, la creaci\u00f3n de brigadas internacionales, que nos permitan acudir en apoyo a la lucha revolucionaria en cualquier pa\u00eds del continente.<\/p>\n\n\n\n<p>Los combates de clases que se avecinan hacen precaria cualquier posibilidad de reingreso a la democracia burguesa formal. Es necesario, m\u00e1s bien, prepararnos para una agudizaci\u00f3n de la lucha de clases, que har\u00e1 surgir nuevas situaciones cr\u00edticas en la regi\u00f3n. El desarrollo de la lucha revolucionaria latinoamericana convocar\u00e1 un apoyo m\u00e1s abierto de los pa\u00edses socialistas y las fuerzas progresistas de todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo fundamental, Nicaragua confirma las lecciones de Bolivia, Uruguay, Chile y Argentina, de principios de la d\u00e9cada, y ratifica la fuerza con que act\u00faan las leyes de la lucha de clases. Aquellos que creen que Am\u00e9rica Latina es una excepci\u00f3n, o quienes, en Am\u00e9rica Latina misma, piensan que Chile es m\u00e1s europeo que latinoamericano, seguramente dir\u00e1n que Nicaragua es m\u00e1s centroamericana que latinoamericana. Posiciones similares sustentaron Kautsky y otros ep\u00edgonos de la Segunda Internacional, cuando, ante el triunfo de la revoluci\u00f3n bolchevique, negaron la posibilidad de construir el socialismo en Rusia, porque \u00e9sta era m\u00e1s asi\u00e1tica que europea, y sustentan hoy quienes niegan la validez de la experiencia rusa para el movimiento revolucionario europeo.<\/p>\n\n\n\n<p>En este mismo marco, hubo quienes vieron en la Revoluci\u00f3n Cubana una excepci\u00f3n hist\u00f3rica y no la vanguardia de la revoluci\u00f3n latinoamericana, se\u00f1alada por el Che. Este fatalismo geogr\u00e1fico es cuestionado hoy en \u00c1frica, Asia y Am\u00e9rica Latina, as\u00ed como en Europa Occidental misma, donde se radicalizan las contradicciones de clase y se despliega con fuerza el movimiento obrero. Para nosotros, Nicaragua muestra que el \u00fanico camino para derrocar a la dictadura chilena y avanzar hacia la revoluci\u00f3n proletaria es la lucha aut\u00f3noma, pol\u00edtica y militar de la clase obrera y el pueblo de Chile, as\u00ed como la pr\u00e1ctica consecuente del internacionalismo proletario junto a las fuerzas revolucionarias y progresistas de todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Ruy Mauro Marini<\/em><\/p>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1978\/11\/19-La-reactivacio\u0301n-de-las-masas-y-las-tareas-de-los-revolucionarios.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:800px\" aria-label=\"Incrustado de Incrustado de La reactivacio\u0301n de las masas y las tareas de los revolucionarios..\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-31b7ca74-0c75-4f19-a50e-a816512fa404\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1978\/11\/19-La-reactivacio\u0301n-de-las-masas-y-las-tareas-de-los-revolucionarios.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La reactivacio\u0301n de las masas y las tareas de los revolucionarios<\/a><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente:\u00a0Correo de la Resistencia, \u00f3rgano del Movimiento de Izquierda Revolucionaria de Chile en el exterior, n\u00famero 20, noviembre-diciembre de 1978, (Editorial). 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