{"id":2849,"date":"1979-02-06T18:53:45","date_gmt":"1979-02-06T18:53:45","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=2849"},"modified":"2022-03-23T17:48:35","modified_gmt":"2022-03-23T17:48:35","slug":"tres-tareas-de-la-izquierda-socialismo-unidad-y-lucha-armada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=2849","title":{"rendered":"Tres tareas de la izquierda:  socialismo, unidad y lucha armada"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente:\u00a0<em>Correo de la Resistencia<\/em>, \u00f3rgano del Movimiento de Izquierda Revolucionaria de Chile en el exterior, n\u00famero 21, febrero-abril de 1979, (Editorial).<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Ya nadie duda que Am\u00e9rica Latina ha ingresado en un nuevo per\u00edodo de la lucha de clases. Los nuevos patrones de desarrollo econ\u00f3mico que se impusieron en la regi\u00f3n, a partir de la d\u00e9cada pasada y que al acelerar la industrializaci\u00f3n, acentuaron el desarrollo de la burgues\u00eda y el proletariado y promovieron la liquidaci\u00f3n creciente de las viejas burgues\u00edas, as\u00ed como de capas peque\u00f1o-burguesas y semiproletarias; la ruptura o los cambios sustanciales en las alianzas de clases, con el consiguiente derrumbamiento de los antiguos sistemas de dominaci\u00f3n y formas de organizaci\u00f3n estatal; los efectos de la crisis econ\u00f3mica mundial, que obligan al gran capital nacional y extranjero a apurar el tranco en la reconversi\u00f3n de los aparatos productivos en nuestros pa\u00edses para asegurarse un lugar en la nueva divisi\u00f3n internacional del trabajo; el desarrollo del movimiento revolucionario en Asia, \u00c1frica y Oriente Medio, con<strong>&nbsp;<\/strong>su profunda incidencia en la correlaci\u00f3n mundial de fuerzas; el resurgimiento de las grandes luchas obreras en los pa\u00edses capitalistas avanzados, y el impacto que han tenido en la izquierda; la tirantez creciente entre el bloque imperialista y los pa\u00edses socialistas, que, al mismo tiempo que vincula a \u00e9stos m\u00e1s estrechamente al desarrollo del movimiento revolucionario mundial, produce all\u00ed desgarramientos y empuja a algunos, como China, por el camino del revisionismo y la traici\u00f3n, al campo del enemigo, todo esto ha implicado transformaciones de tal envergadura en nuestros pa\u00edses que los viejos esquemas se hacen inservibles para hacer frente a las exigencias que nos est\u00e1 planteando todos los d\u00edas la realidad latinoamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, se impone la reflexi\u00f3n sobre la experiencia del movimiento popular y de la izquierda, particularmente en los \u00faltimos quince a\u00f1os; el estudio de las nuevas condiciones econ\u00f3micas y sociales en que se basa la lucha pol\u00edtica latinoamericana de nuestros d\u00edas; la adecuaci\u00f3n de la estrategia y la t\u00e1ctica, de los programas y las plataformas de lucha; el examen de los problemas organizativos y de la pr\u00e1ctica concreta del movimiento de masas y de la izquierda; la consideraci\u00f3n a la luz de los nuevos hechos de nuestros m\u00e9todos de trabajo y de las formas de lucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esta labor no puede cumplirse al margen de la lucha de clases. Tanto m\u00e1s que \u00e9sta nos est\u00e1 planteando en todo momento las grandes tareas a resolver, cuya soluci\u00f3n proporciona la \u00fanica base s\u00f3lida a partir de la cual es posible seguir avanzando. En particular, los revolucionarios latinoamericanos se encuentran hoy enfrentados a tres cuestiones claves: la conducci\u00f3n revolucionaria de la clase obrera, la unidad de la izquierda y la lucha armada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conducci\u00f3n obrera<\/h2>\n\n\n\n<p>El problema de proporcionar una conducci\u00f3n revolucionaria a las luchas de la clase obrera no es ya, en Am\u00e9rica Latina, una simple cuesti\u00f3n de principios, sino una exigencia pr\u00e1ctica de la lucha de clases. El desarrollo econ\u00f3mico de las dos \u00faltimas d\u00e9cadas ha tenido como contrapartida la aceleraci\u00f3n de la extensi\u00f3n del capitalismo en nuestros pa\u00edses, que se ha traducido, inevitablemente, en cambios significativos en lo que se refiere al proletariado. Este ha crecido, en la industria, aumentando su peso social y su concentraci\u00f3n (que es la otra cara de la centralizaci\u00f3n del capital a que hemos asistido). Aun en pa\u00edses donde antes era relativamente d\u00e9bil, como Per\u00fa, Colombia o los pa\u00edses centroamericanos, la clase obrera se ha vuelto un contingente numeroso, concentrado y crecientemente organizado.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa fuerza social de la clase obrera se ha acrecentado por la proletarizaci\u00f3n del campo, con la consiguiente emergencia de un proletariado agr\u00edcola importante, que constituye la fracci\u00f3n sobre la que recae con mayor peso la superexplotaci\u00f3n del trabajo que impone el capital. Al mismo tiempo, se ha ampliado la masa de las capas medias asalariadas, las cuales se desprenden cada vez m\u00e1s de su entorno peque\u00f1o-burgu\u00e9s para adoptar formas de organizaci\u00f3n y de lucha que las acercan a la clase obrera. El r\u00e1pido crecimiento demogr\u00e1fico se ha traducido adem\u00e1s por un aumento notable de los j\u00f3venes, cuya expresi\u00f3n m\u00e1s visible es la masa de estudiantes de ense\u00f1anza media y superior, que, por sus condiciones de vida, su nivel cultural y su organizaci\u00f3n propia, constituyen un importante destacamento social, junto a los intelectuales de todo tipo (maestros, periodistas, artistas). Finalmente, la modernizaci\u00f3n de nuestras sociedades empieza a hacer avanzar el movimiento de las mujeres, quienes vanguardizan las luchas contra las distintas formas de discriminaci\u00f3n sexual y reciben de manera m\u00e1s visible, la influencia de la ideolog\u00eda proletaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Situada en el centro de ese vasto movimiento social, la clase obrera ha entablado su lucha contra el desempleo, los bajos salarios, las largas jornadas y la intensificaci\u00f3n del trabajo. Pero, lo decisivo es que lo hace en un marco pol\u00edtico transformado: la ruptura de las antiguas alianzas de clases y el derrumbamiento de los populismos la enfrentan hoy a un Estado que es el \u00f3rgano desnudo de la dominaci\u00f3n de clase de la burgues\u00eda. Aun all\u00ed donde esa desnudez no llega a revestir el disfraz del uniforme, como suele ser la norma, aun all\u00ed el Estado ha dejado de ser para los trabajadores un elemento de confusi\u00f3n. Su car\u00e1cter de clase se ha acentuado al ritmo de las transformaciones econ\u00f3micas y sociales de estas dos d\u00e9cadas y ha dado como resultado un movimiento obrero mucho m\u00e1s consciente y, por ello mismo, mucho m\u00e1s capaz de plantear sus luchas en el terreno del socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es responsabilidad de la izquierda asegurar que esto sea as\u00ed. La vigencia que empieza a adquirir, para amplios sectores de la burgues\u00eda latinoamericana, la ideolog\u00eda socialdem\u00f3crata es una prueba de que ya las clases dominantes se dan cuenta de la evoluci\u00f3n pol\u00edtica que observa el proletariado y tratan de desviarlo hacia nuevos enga\u00f1os. S\u00f3lo un planteamiento program\u00e1tico claro y la propaganda socialista sin concesiones asegurar\u00e1n a la izquierda la correcta conducci\u00f3n del movimiento obrero, hoy d\u00eda, en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Unidad de la izquierda<\/h2>\n\n\n\n<p>Pero la izquierda no lo podr\u00e1 hacer si no avanza en la clarificaci\u00f3n de sus propias dudas, si no suprime las desviaciones que la aquejan desde hace mucho tiempo, si no hace frente con decisi\u00f3n a la confusi\u00f3n que se trata de introducir, bajo las formas sofisticadas que exporta el moderno revisionismo europeo en sus filas. La izquierda latinoamericana tiene una rica y variada experiencia en materia de errores: de las desviaciones anarcosindicalistas, pas\u00f3 al ultraizquierdismo propiciado por los partidos comunistas de la primera fase, luego trastocado en su reformismo y colaboraci\u00f3n de clases; el intento de superar esas desviaciones la condujo al militarismo y al vanguardismo, a lo cual se pretende hoy oponer como remedio la vuelta al reformismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El an\u00e1lisis de esa experiencia es \u00fatil, al demostrarnos que aquellos que pretenden hoy dar a la izquierda lecciones de pol\u00edtica llevan ya casi sesenta a\u00f1os sin hacer una sola revoluci\u00f3n en nuestro continente.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la superaci\u00f3n no depende s\u00f3lo y ni siquiera principalmente de este an\u00e1lisis, sino de la apreciaci\u00f3n correcta de lo que es la burgues\u00eda supuestamente progresista que el reformismo privilegia como aliado y la din\u00e1mica real de la clase obrera, que la conduce por el camino de la autonom\u00eda de clase, y, pues, del socialismo. La vida misma, a trav\u00e9s del fraccionamiento que sufren en este momento varios partidos comunistas, y su estancamiento o achicamiento en un sinn\u00famero de pa\u00edses, es suficiente para demostrar que no es el retorno al reformismo un ant\u00eddoto seguro contra las desviaciones izquierdistas, capaz de garantizar un desarrollo org\u00e1nico y pol\u00edtico adecuado.<\/p>\n\n\n\n<p>La unidad de la izquierda no puede lograrse a trav\u00e9s de pol\u00e9micas est\u00e9riles ni del intento de conducir a los revolucionarios a la autoflagelaci\u00f3n. La unidad de la izquierda s\u00f3lo puede lograrse en la lucha diaria con las masas, que implica la discusi\u00f3n ideol\u00f3gica sobre los problemas concretos, la b\u00fasqueda de t\u00e1cticas de lucha correctas y formas de lucha que permitan el pleno desarrollo de esas pr\u00e1cticas. Es all\u00ed, en las bases, codo a codo con los obreros, como la izquierda dirimir\u00e1 sus problemas internos, al insertarlos en la din\u00e1mica m\u00e1s amplia que le abre el desarrollo del movimiento popular.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese camino, se plantean alianzas de alcance m\u00e1s o menos limitado, seg\u00fan la disposici\u00f3n revolucionaria de las fuerzas que las contratan. Esta es una exigencia en el plano nacional, para asegurar un frente com\u00fan contra la represi\u00f3n estatal y los intentos burgueses de dividir e infiltrar al movimiento popular. Pero es una exigencia tambi\u00e9n en el plano internacional, donde la integraci\u00f3n de los aparatos productivos latinoamericanos a la econom\u00eda imperialista tiende a expresarse en la internacionalizaci\u00f3n creciente de la solidaridad interburguesa y de sus aparatos armados y de seguridad. La revoluci\u00f3n latinoamericana se perfila cada vez m\u00e1s como un proceso continental, con m\u00e1s fuerza a\u00fan que el mismo proceso revolucionario que se est\u00e1 llevando a cabo en \u00c1frica, Medio Oriente o el Sudeste asi\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lucha armada<\/h2>\n\n\n\n<p>La revoluci\u00f3n continental ha sido siempre, desde que el Che la levant\u00f3 como bandera en Am\u00e9rica Latina, sin\u00f3nimo de lucha<strong>&nbsp;<\/strong>armada. Muchas cosas han cambiado desde entonces, pero, m\u00e1s que negar, no hacen sino afirmar el inevitable car\u00e1cter armado que asumir\u00e1 la revoluci\u00f3n latinoamericana, en su fase decisiva. La lecci\u00f3n que nos dan los revolucionarios africanos, palestinos, iran\u00edes, vietnamitas, no tiene por qu\u00e9 ser; menospreciada. No hay raz\u00f3n alguna para sostener que Am\u00e9rica Latina es excepci\u00f3n; quien lo dude, consulte la experiencia reciente de Nicaragua. Y \u00bfqu\u00e9 hacer entonces? \u00bfsostener que Nicaragua no es Chile? Esto apenas nos dice que los revolucionarios chilenos tendr\u00e1n que enfrentar las tareas de la lucha armada con las variantes que les impone su espec\u00edfica situaci\u00f3n nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>El curso que est\u00e1 tomando el proceso de institucionalizaci\u00f3n burguesa e imperialista en Am\u00e9rica Latina no hace sino confirmar esto. El nuevo Estado que la clase dominante est\u00e1 gestando pone l\u00edmites mucho m\u00e1s estrechos a la acci\u00f3n de las masas y trata de proveerse de seguridades militares mucho mayores que antes, para enfrentar dicha acci\u00f3n. \u00bfCuestiona el imperialismo, cuestiona la burgues\u00eda la preeminencia de las Fuerzas Armadas en el Estado? \u00bfNo existen o se est\u00e1n creando Consejos de Seguridad Nacional, Centros Nacionales de Informaci\u00f3n, Estados Mayores conjuntos de las Fuerzas Armadas? \u00bfNo se enfatiza cada vez m\u00e1s la necesidad que las FFAA preserven el orden interno y la seguridad para que el imperialismo y la burgues\u00eda sigan llevando a cabo su explotaci\u00f3n? \u00bfNo ha alentado la OEA, el imperialismo yanqui y los gobiernos latinoamericanos (con raras excepciones, que ya desaparecen, como el de Costa Rica) la campa\u00f1a de aniquilamiento desatada por la dictadura somocista contra la insurrecci\u00f3n nicarag\u00fcense de septiembre?<\/p>\n\n\n\n<p>La izquierda no tiene ning\u00fan derecho de hacerse ilusiones al respecto: la lucha armada es la fase superior de la revoluci\u00f3n latinoamericana. Pero esa fase no llegar\u00e1 en un ma\u00f1ana lejano, separado del presente por concepciones etapistas o mecanicistas. La lucha armada es ya una dimensi\u00f3n de la lucha de clases en Am\u00e9rica Latina, aqu\u00ed y ahora, aunque no adquiera todav\u00eda, salvo en algunos pocos pa\u00edses, al car\u00e1cter dominante. Pero el desarrollo mismo de la lucha de masas la pondr\u00e1 cada vez m\u00e1s en primer plano y resolver los problemas que ella plantea se ir\u00e1 convirtiendo crecientemente en exigencia&nbsp;<em>sine qua non<\/em>&nbsp;para que esa lucha pueda seguir avanzando. La cuesti\u00f3n militar es ya una cuesti\u00f3n actual para la izquierda latinoamericana y lo ser\u00e1 cada vez m\u00e1s, por las leyes de hierro de la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p>Es obvio que eso plantea a la izquierda una gran cantidad de problemas m\u00e1s pol\u00edticos que t\u00e9cnicos, aunque estos tengan tambi\u00e9n su lugar. Empezar a enfrentarlos ahora, cuando comienzan a presentarse, es la forma correcta para que no pase ma\u00f1ana lo que pas\u00f3, hace cinco a\u00f1os en Chile. Hay que aprender de las derrotas. Y, en este sentido en lo que a lucha armada se refiere, la derrota de la izquierda chilena en 1973 fue mucho m\u00e1s terrible y tuvo consecuencias mucho m\u00e1s importantes que las derrotas que la guerrilla venezolana, brasile\u00f1a o uruguaya experimentaron en su tiempo. Pues, independientemente de los errores que cometieron, y en parte por ellos mismos, \u00e9stas no tuvieron, como lo tuvo la izquierda chilena, la posibilidad hist\u00f3rica, al alcance de la mano, de triunfar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Estrategia socialista<\/h2>\n\n\n\n<p>Esas cuestiones claves forman, como todo lo que se refiere al movimiento revolucionario, una sola: la cuesti\u00f3n de desarrollar una t\u00e1ctica correcta, que asegure la organizaci\u00f3n m\u00e1s amplia y m\u00e1s eficaz de la clase obrera y del movimiento popular, en un proceso que abra lugar a todas las fuerzas de izquierda. Esa estrategia implica una pol\u00edtica de alianzas de los revolucionarios con los revolucionarios, en el plano nacional e internacional. Exige una lucha ideol\u00f3gica severa, llevada sin contemplaciones en el seno del movimiento de masas, en que los obreros participen de manera cada vez m\u00e1s amplia y decidida. Exige capacitaci\u00f3n militar, a todos los niveles, de los cuadros de izquierda y de masas y el adue\u00f1arse de los m\u00e9todos de lucha que el an\u00e1lisis pol\u00edtico indique como m\u00e1s eficaces, en cada momento, sin excomuniones ni exclusiones, de manera totalmente desprejuiciada y creativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Es sobre esta base y no sobre ninguna otra, como la izquierda estar\u00e1 reivindicando su pasado y su papel en la historia. Es as\u00ed, y s\u00f3lo as\u00ed, como estar\u00e1 conquistando su lugar en el presente, aquel lugar por el que siempre luch\u00f3: el de ser el destacamento de avanzada del movimiento revolucionario de la clase obrera y las amplias masas trabajadoras de Am\u00e9rica Latina, en su lucha por el poder y por el socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Ruy Mauro Marini<\/em><\/p>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/20-Tres-tareas-de-la-izquierda-socialismo-unidad-y-lucha-armada.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:857px\" aria-label=\"Incrustado de Incrustado de Tres-tareas-de-la-izquierda-socialismo-unidad-y-lucha-armada..\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-3b24c397-088b-41c0-aeb4-39d02e052b2a\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/20-Tres-tareas-de-la-izquierda-socialismo-unidad-y-lucha-armada.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Tres-tareas-de-la-izquierda-socialismo-unidad-y-lucha-armada<\/a><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente:\u00a0Correo de la Resistencia, \u00f3rgano del Movimiento de Izquierda Revolucionaria de Chile en el exterior, n\u00famero 21, febrero-abril de 1979, (Editorial). 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