{"id":2879,"date":"1974-04-06T23:33:59","date_gmt":"1974-04-06T23:33:59","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=2879"},"modified":"2022-03-23T19:15:49","modified_gmt":"2022-03-23T19:15:49","slug":"sobre-la-tactica-y-estrategia-del-mir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=2879","title":{"rendered":"Sobre la t\u00e1ctica y estrategia del MIR"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/220px-AllendeNacionalizacion-edited.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2623\" width=\"752\" height=\"424\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: Luis Cerda, representante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria de Chile en Europa. Frankfurt, abril de 1974.\u00a0<em>Correo de la Resistencia<\/em>\u00a0n. 1, junio de 1974, pp. 46-52<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1. El ascenso de la Unidad Popular al gobierno, en 1970, se dio en el marco de una crisis del sistema de dominaci\u00f3n en Chile, provocada fundamentalmente por la movilizaci\u00f3n y la radicalizaci\u00f3n del movimiento de masas, que se observaba desde 1967, y por la agudizaci\u00f3n de la lucha interburguesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos estrategias se perfilaron para hacer frente a esta situaci\u00f3n. La primera pretendi\u00f3, sobre la base de la movilizaci\u00f3n del movimiento de masas y aprovechando las contradicciones interburguesas, sellar una alianza con una fracci\u00f3n de la burgues\u00eda, para poner fin a la crisis del sistema de dominaci\u00f3n mediante reformas econ\u00f3mico-sociales y la democratizaci\u00f3n del Estado burgu\u00e9s; esa fue la estrategia del reformismo obrero y peque\u00f1oburgu\u00e9s, que hegemonizaba la Unidad Popular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda se propuso desarrollar y profundizar la movilizaci\u00f3n de masas, con el fin de agravar la lucha interburguesa y permitir a la clase obrera concertar alianzas con sectores del pueblo (campesinado, capas pobres de la ciudad, peque\u00f1a burgues\u00eda empobrecida), para constituir un poder alternativo, al Estado burgu\u00e9s, que llevara a la crisis del sistema de dominaci\u00f3n a su l\u00edmite extremo y permitiera abrir paso a la formaci\u00f3n de un nuevo Estado, revolucionario y popular. Esta fue la estrategia del MIR, que logr\u00f3 polarizar algunos sectores de la UP.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2. Llevando a la pr\u00e1ctica sus concepciones estrat\u00e9gicas, reformistas y revolucionarios \u2014aunque haciendo frente com\u00fan cuando se trataba de frenar las embestidas de la reacci\u00f3n\u2014 se enfrentaron permanentemente en todos los terrenos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto al imperialismo, los revolucionarios exigieron la expropiaci\u00f3n sin indemnizaci\u00f3n de las propiedades extranjeras, incluso en la miner\u00eda del cobre, y la suspensi\u00f3n del pago de la deuda externa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los reformistas se batieron por la renegociaci\u00f3n de la deuda externa y, al nacionalizar el cobre, aunque buscaron recursos legales para no pagar la indemnizaci\u00f3n, recurrieron al Congreso Nacional, permitiendo que los partidos burgueses se asociaran a esa conquista del movimiento popular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto a la burgues\u00eda, los revolucionarios plantearon la expropiaci\u00f3n de todas las grandes empresas productoras y distribuidoras, as\u00ed como una nueva Reforma Agraria que entregara a los campesinos los fundos en manos de la burgues\u00eda agraria (con m\u00e1s de 40 hect\u00e1reas de riego b\u00e1sico).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los reformistas limitaron a 91 el n\u00famero de empresas que deb\u00edan ser expropiadas y dejaron en manos de la burgues\u00eda incluso las grandes distribuidoras de alimentos y otros bienes esenciales. Por otra parte, se limitaron a aplicar la ley de Reforma Agraria legada por el gobierno, democratacristiano de Eduardo Frei, la cual her\u00eda tan s\u00f3lo a la fracci\u00f3n latifundista, aunque abri\u00e9ndole la posibilidad de convertirse en una verdadera burgues\u00eda agraria (derecho a reserva de 80 hect\u00e1reas de riego b\u00e1sico).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto al movimiento de masas, los revolucionarios impulsaron las movilizaciones campesinas y de las capas m\u00e1s atrasadas del proletariado y del semiproletariado, con el prop\u00f3sito de integrarlas al bloque de clases dirigido por la clase obrera. No retrocedieron ante la tarea de encauzar y organizar las formas de lucha espont\u00e1neas que el pueblo pon\u00eda en pr\u00e1ctica, tales como las ocupaciones de tierras en el campo, las tomas de terrenos en las ciudades, la toma de f\u00e1bricas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los reformistas, en cambio, se jugaron siempre contra la movilizaci\u00f3n independiente de las masas y contra sus formas de lucha. Y no vacilaron incluso, en situaciones puntuales, en recurrir a la represi\u00f3n policial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto a las medidas que se deb\u00edan adoptar ante la ofensiva econ\u00f3mica de la burgues\u00eda, que tomaba la forma de la no reinversi\u00f3n de utilidades, del acaparamiento de mercanc\u00edas y la especulaci\u00f3n, los revolucionarios exigieron medidas para expropiar las ganancias no reinvertidas (adem\u00e1s de la expropiaci\u00f3n de las grandes empresas) y para aplicar el control de masas sobre la distribuci\u00f3n y el control obrero sobre la producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los reformistas se negaron a adoptar esas medidas y prefirieron, en lo fundamental, mantenerse en el aparato burocr\u00e1tico y policial del Estado burgu\u00e9s para combatir el acaparamiento y la especulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto a las Fuerzas Armadas, los revolucionarios exigieron el derecho al voto y otras medidas democr\u00e1ticas para los suboficiales y soldados, as\u00ed como su incorporaci\u00f3n a los organismos populares que ten\u00edan por objetivo controlar la distribuci\u00f3n de bienes, con el prop\u00f3sito de facilitar su inserci\u00f3n en la vida pol\u00edtica y abrir la instituci\u00f3n militar a los embates de la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los reformistas prefirieron buscar alianzas en el cuerpo de generales, dejando en sus manos el control de la instituci\u00f3n militar y proclamando la neutralidad de \u00e9sta respecto a las luchas pol\u00edticas y sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto, en fin, a la pol\u00edtica de poder, los revolucionarios impulsaron la organizaci\u00f3n de la clase obrera en los cordones industriales, as\u00ed como la creaci\u00f3n de los comandos comunales, como \u00f3rganos de lucha y g\u00e9rmenes embrionarios de poder, en el seno de los cuales la clase obrera pod\u00eda concretar su alianza con otros sectores del pueblo y darles conducci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los reformistas, por el contrario, se opusieron a esos \u00f3rganos de poder popular y se mantuvieron amarrados en la legalidad burguesa, en las maniobras parlamentarias y en el respeto a las instituciones del Estado controladas por la burgues\u00eda, so\u00f1ando con la posibilidad de aumentar su propio peso en el Estado a trav\u00e9s de las elecciones presidenciales de 1976.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3. Fue sobre la base de las concesiones otorgadas por los reformistas, fieles a su estrategia, y de las vacilaciones de los sectores de la Unidad Popular que, aunque sensibilizados por la estrategia del MIR, no se atrevieron a cerrar filas con \u00e9ste para enfrentar al enemigo de clase; y fue sobre la base de estas concesiones y vacilaciones que la reacci\u00f3n nacional y extranjera pudo retomar la ofensiva, reunir en torno suyo una base social, cambiar en su favor la correlaci\u00f3n de fuerzas en el seno de la instituci\u00f3n militar y desatar la contrarrevoluci\u00f3n el 11 de septiembre de 1973.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como lo declar\u00f3 el secretario general del MIR, Miguel Enr\u00edquez, lo que fracas\u00f3 en Chile no fue el socialismo ni la revoluci\u00f3n proletaria, sino el reformismo, que arrastr\u00f3 en su ca\u00edda al centrismo de izquierda, es decir, a aquel sector incapaz de hacer opciones claras en los momentos cr\u00edticos de la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El precio de esa derrota lo paga hoy toda la izquierda y las masas trabajadoras de la ciudad y del campo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">4. Su pol\u00edtica represiva ha representado para la clase obrera y el pueblo miles de muertos y detenidos, la supresi\u00f3n de las libertades m\u00e1s elementales y un r\u00e9gimen de terror. Se ha aumentado la jornada de trabajo, al mismo tiempo que se rebajaban los salarios reales, con el prop\u00f3sito de abrir paso a la superexplotaci\u00f3n desenfrenada de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los precios han sido multiplicados por diez, por veinte y hasta por treinta, excluyendo a las amplias masas del mercado de bienes esenciales, restableciendo los privilegios de las capas altas y conformando una estructura de consumo destinada a apuntalar un desarrollo industrial vuelto hacia los grupos de altos ingresos y hacia la exportaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las f\u00e1bricas y los fundos han sido devueltos a los antiguos patrones, se han abierto las puertas de la econom\u00eda al capital imperialista y se ha puesto en pr\u00e1ctica una pol\u00edtica externa de subordinaci\u00f3n al subimperialismo brasile\u00f1o y al imperialismo norteamericano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">5. Todo ello ha abierto un profundo abismo entre el gran capital y su brazo armado, por un lado, y la clase obrera y el pueblo, por el otro. A\u00fan m\u00e1s: se han generado conflictos en la base social misma de la dictadura militar, en la medida en que la pol\u00edtica descarnada del gran capital hiere tambi\u00e9n intereses de las capas peque\u00f1oburguesas y de la mediana burgues\u00eda que apoyaron el golpe. Se observa ya un proceso de desintegraci\u00f3n de esa base social, que tiende a aislar ante los ojos de todo el pueblo a los enemigos principales de la clase obrera: el gran capital nacional y extranjero y sus gendarmes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se abre as\u00ed la posibilidad de ampliar las alianzas de clase del proletariado, de atraer hacia su campo a la mayor\u00eda del pueblo y de contar con su apoyo en la lucha contra la dictadura militar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">6. Para que esta tarea pueda ser cumplida con \u00e9xito es necesario evitar las formulaciones enga\u00f1osas y las ilusiones que el reformismo est\u00e1 siempre listo a alimentar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para los reformistas, el problema se presenta de una manera sencilla: la junta militar pierde base social \u2014dicen\u2014 con lo que ella se debilita y el movimiento popular se refuerza\u2026 Pero, si bien es cierto que la dictadura pierde base social, no necesariamente significa que ella se debilite y que la clase obrera y el pueblo se refuercen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">7. \u00bfPor qu\u00e9 no es cierto que la clase obrera y el pueblo se refuerzan a medida que se disgrega la base social de la dictadura?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En primer lugar, porque la tendencia normal de esos sectores no es la de unirse inmediatamente a la clase obrera, sino m\u00e1s bien de buscar sus propias soluciones, que juegan de preferencia en favor de eventuales movimientos de oposici\u00f3n burguesa y peque\u00f1oburguesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En segundo lugar, porque, para que el proletariado pueda traer a su campo esos sectores y ponerlos bajo su conducci\u00f3n, es necesario que se encuentre organizado y que se constituya en una aut\u00e9ntica alternativa pol\u00edtica a la dictadura del gran capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">8. Algunos elementos de la izquierda tienden a aceptar el desarrollo de una eventual oposici\u00f3n burguesa, como un mal menor respecto a la situaci\u00f3n actual, ya que permitir\u00eda, a su juicio, una cierta redemocratizaci\u00f3n favorable a la lucha del proletariado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El MIR no incurre en ese error. El golpe militar ha tenido, como objetivo expl\u00edcito, desarticular el movimiento de masas y liquidar a sus vanguardias, como lo demuestra la salvaje represi\u00f3n que se ejerce contra el MIR, as\u00ed como sobre las dem\u00e1s organizaciones de izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la capacidad misma del MIR para resistir a la represi\u00f3n, por un lado, as\u00ed como en menor grado otras fuerzas (dada su menor preparaci\u00f3n para circunstancias de este tipo); y la presencia amenazadora de un movimiento de masas que, golpeado y malherido, conserva fresca la memoria de sus conquistas y sus luchas y que da muestras ya de su disposici\u00f3n de resistencia a la dictadura, por el otro, cierran al gran capital la posibilidad de una redemocratizaci\u00f3n, aunque sea parcial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La condici\u00f3n para \u00e9sta, ser\u00eda la liquidaci\u00f3n de la vanguardia y la pasividad del movimiento de masas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">9. La tarea principal que los revolucionarios se dan en este momento es precisamente la de reorganizar el movimiento de masas, y en particular la clase obrera, sobre la base de la defensa de su nivel de vida y de la lucha por las libertades democr\u00e1ticas, con el prop\u00f3sito de constituir un amplio frente social, encabezado por la clase obrera y destinado a desarrollar la m\u00e1s inflexible resistencia contra la dictadura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estos t\u00e9rminos, los revolucionarios llamamos a todos los sectores dispuestos a sumarse a la lucha de la clase obrera, a unirse al frente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estos t\u00e9rminos, los revolucionarios no descartamos el trabajo de masas en ning\u00fan tipo de organizaci\u00f3n en que las masas est\u00e9n presentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estos t\u00e9rminos, destacamos la importancia de organizaciones de masas como las juntas de vecinos y otras, pero particularmente la importancia de los sindicatos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">10. Las luchas del pasado, y particularmente las que se han librado recientemente en Chile a principios de este a\u00f1o, nos han ense\u00f1ado, sin embargo, que las organizaciones de masas tradicionales son muy vulnerables ante la represi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando una huelga en una empresa, por ejemplo, cuesta a la clase obrera y a los revolucionarios 140 trabajadores despedidos&#8230; es necesario tener la flexibilidad suficiente para saber recurrir a otras formas de lucha, que, por ser menos espectaculares, no por ello dejan de abrir cauce a la disposici\u00f3n de combate de los trabajadores. M\u00e1s que esto: cuando las formas tradicionales de lucha tienen un margen demasiado estrecho para ser desarrolladas, es necesario pensar en la preparaci\u00f3n de formas de lucha de otro tipo, que tienden a desembocar necesariamente a la lucha armada, entendida \u00e9sta como forma general de la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, es indispensable preparar org\u00e1nicamente a la clase obrera y al pueblo para ser capaces de llevar con \u00e9xito su lucha en esas condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa preparaci\u00f3n significa para nosotros, hoy d\u00eda, la creaci\u00f3n por la base de los Comit\u00e9s de Resistencia clandestinos, columna vertebral del movimiento de resistencia armada que se desplegar\u00e1 ma\u00f1ana en todo Chile, y que desembocar\u00e1 en el Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">11. No alimentar ilusiones sobre las posibilidades de democratizaci\u00f3n en Chile (sin rechazar la posibilidad de fluctuaciones limitadas y precarias en los niveles de represi\u00f3n all\u00ed existentes) nos conduce, pues, necesariamente a enfocar nuestro trabajo desde el punto de vista de la resistencia armada en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero hay otras razones para que adoptemos esta perspectiva estrat\u00e9gica. Esas razones se derivan del an\u00e1lisis que hacemos del car\u00e1cter del actual Estado militar chileno y sus relaciones con la contrarrevoluci\u00f3n latinoamericana y mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">12. Hemos dicho que la p\u00e9rdida de base social no debilita necesariamente a la dictadura. Esto es as\u00ed, precisamente porque \u00e9sta no representa un verdadero r\u00e9gimen fascista, sino m\u00e1s bien un r\u00e9gimen militar con rasgos fascistoides.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No fue la base social de la contrarrevoluci\u00f3n la que permiti\u00f3 a \u00e9sta la victoria del 11 de septiembre: fueron las Fuerzas Armadas. No es sobre esa base social que se basa el poder del gran capital, sino en sus relaciones con el capital imperialista y su integraci\u00f3n en la estrategia militar imperialista para Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto a sus relaciones con el capital imperialista, es innegable que la Junta ha hecho progresos: lo demuestran suficientemente los pr\u00e9stamos recibidos de las organizaciones financieras internacionales y gobiernos, as\u00ed como la renegociaci\u00f3n de la deuda externa obtenida en la reuni\u00f3n del Club de Par\u00eds. Ese apoyo internacional se expresa hoy en el impulso a la creaci\u00f3n de condiciones favorables en Chile para las inversiones de las compa\u00f1\u00edas multinacionales, condiciones que van desde la represi\u00f3n salarial hasta las obras de infraestructura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00f3lo la lucha de la clase obrera chilena y el apoyo solidario de las fuerzas revolucionarias y progresistas del exterior pueden impedir que tengan \u00e9xito los prop\u00f3sitos del gran capital nacional y extranjero. Pero, justamente por esto, el gran capital necesita reprimir con fuerza cada vez m\u00e1s grande los esfuerzos de la clase obrera y los revolucionarios para desarrollar un amplio movimiento de resistencia; y tiene que buscar para esto el apoyo militar que le pueden brindar el imperialismo yanqui y el subimperialismo brasile\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La presencia actuante de la CIA en Chile, a trav\u00e9s incluso del embajador norteamericano; la acci\u00f3n de los agentes brasile\u00f1os que se encargan, entre otras cosas, de crear la agencia de inteligencia de la Junta, DINA, Departamento de Inteligencia Nacional, as\u00ed como la central de torturas de Tejas Verdes, est\u00e1 demostrando el inter\u00e9s sol\u00edcito de la reacci\u00f3n imperialista y latinoamericana hacia la dictadura militar chilena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ello presagia tambi\u00e9n grados crecientes de intervenci\u00f3n externa, a medida que crezca y fortalezca el movimiento de resistencia obrera y popular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">13. En esta lucha, la clase obrera y el pueblo no pueden estar solos. Ellos necesitan de la solidaridad activa de las fuerzas revolucionarias y progresistas que act\u00faan en los pa\u00edses capitalistas, as\u00ed como el apoyo del campo socialista, en particular de Cuba revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero necesitan por sobre todo estrechar sus lazos de relaci\u00f3n com\u00fan con el proletariado y las capas populares de Am\u00e9rica Latina, principalmente en el Cono Sur.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asumiendo su papel de vanguardia revolucionaria, el MIR ha constituido con organizaciones hermanas del Cono Sur una Junta de Coordinaci\u00f3n Revolucionaria, que culmina un trabajo solidario de varios a\u00f1os y abre nuevas perspectivas de lucha unitaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hombro a hombro marchan juntos con el MIR el Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo (ERP) de Argentina, el Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional (ELN) de Bolivia y el Movimiento de Liberaci\u00f3n Nacional (MLN Tupamaros) de Uruguay.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otras fuerzas revolucionarias de Am\u00e9rica Latina se sumar\u00e1n ma\u00f1ana a la JCR, haciendo sonar en todo el continente el grito de guerra de Che: \u00a1Uno, dos, tres, muchos Vietnams!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">14. Las experiencias de los combatientes de la d\u00e9cada del 60, las ense\u00f1anzas sacadas de los fracasos del reformismo en Brasil, en Chile y otros pa\u00edses, lo ha hecho m\u00e1s fuerte y m\u00e1s maduro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es avanzando en el camino que nos hemos trazado que estaremos contribuyendo al movimiento revolucionario en Europa y en los dem\u00e1s continentes. Es avanzando por ese camino como podremos pesar ma\u00f1ana en la correlaci\u00f3n de fuerzas, de manera mucho m\u00e1s ponderable que hoy, y que podremos reclamar leg\u00edtimamente la solidaridad activa de las fuerzas revolucionarias y progresistas de todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estamos seguros que esa solidaridad no nos faltar\u00e1 y agradecemos a aquellas fuerzas que ya nos la han dado y la est\u00e1n dando desde ahora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El MIR desea \u00e9xito a la Conferencia Europea de Frankfurt y expresa su satisfacci\u00f3n por la contribuci\u00f3n que, a trav\u00e9s de las luchas pasadas y presentes, pueda aportar a los trabajos de la misma. Nuestros saludos a los organizadores y participantes, nuestros votos para que la Conferencia sea un paso m\u00e1s en la definici\u00f3n de la estrategia y la t\u00e1ctica de lucha de la clase obrera europea por su liberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">PATRIA O MUERTE<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u00a1VENCEREMOS!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>Ruy Mauro Marini<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-5e956883-e290-4b06-9d81-312dbca20e40\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1974\/04\/3.1-Sobre-la-ta\u0301ctica-y-estrategia-del-MIR.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">3.1 Sobre la ta\u0301ctica y estrategia del MIR<\/a><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:27px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-30dc5a84-af02-4f61-83db-fb982c5cf01c\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1974\/04\/3.2-Sobre-la-ta\u0301ctica-y-estrategia-del-MIR.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">3.2 Sobre la ta\u0301ctica y estrategia del MIR<\/a><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:27px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-c6f468ff-50b5-4cc7-b827-510c5f0bd94b\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1974\/04\/3.3-Sobre-la-ta\u0301ctica-y-estrategia-del-MIR.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">3.3 Sobre la ta\u0301ctica y estrategia del MIR<\/a><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Luis Cerda, representante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria de Chile en Europa. Frankfurt, abril de 1974.\u00a0Correo de la Resistencia\u00a0n. 1, junio de 1974, pp. 46-52 1. El ascenso de la Unidad Popular al&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2623,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"_ti_tpc_template_sync":false,"_ti_tpc_template_id":"","footnotes":""},"categories":[95],"tags":[27,80],"class_list":["post-2879","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mir-comite-central","tag-27","tag-chile"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2879","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2879"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2879\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3468,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2879\/revisions\/3468"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2623"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2879"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2879"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2879"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}