{"id":3081,"date":"1991-01-08T04:10:27","date_gmt":"1991-01-08T04:10:27","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=3081"},"modified":"2022-08-10T15:28:25","modified_gmt":"2022-08-10T15:28:25","slug":"en-torno-a-dialectica-de-la-dependencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=3081","title":{"rendered":"En torno a Dial\u00e9ctica de la dependencia"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/600MarxbyThierryehrmann69cf34e4_z-2-edited.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1834\" width=\"676\" height=\"380\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/600MarxbyThierryehrmann69cf34e4_z-2-edited.jpg 640w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/600MarxbyThierryehrmann69cf34e4_z-2-edited-300x169.jpg 300w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/600MarxbyThierryehrmann69cf34e4_z-2-edited-600x338.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 676px) 100vw, 676px\" \/><figcaption>RONALDO SCHEMIDT. GETTY<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: Ruy Mauro Marini,\u00a0<em>Dial\u00e9ctica de la dependencia<\/em>, Ediciones Era, M\u00e9xico, decimoprimera reimpresi\u00f3n, 1991. ISBN: 968-411-253-X. Se publica en Internet gracias a\u00a0Ediciones Era.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-vivid-red-color has-css-opacity has-vivid-red-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00cdndice<\/h2>\n\n\n\n<p>1.&nbsp;Dos momentos en la econom\u00eda internacional<\/p>\n\n\n\n<p>2.&nbsp;El desarrollo capitalista y la superexplotaci\u00f3n del trabajo<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Inicialmente, mi intenci\u00f3n fue la de escribir un prefacio al ensayo precedente. Pero es dif\u00edcil presentar un trabajo que es de por s\u00ed una presentaci\u00f3n.&nbsp;<em>Y Dial\u00e9ctica de la dependencia&nbsp;<\/em>no pretende ser sino esto: una introducci\u00f3n a la tem\u00e1tica de investigaci\u00f3n que me viene ocupando y de las l\u00edneas generales que me orientan en esa labor. Su publicaci\u00f3n obedece al prop\u00f3sito de adelantar algunas de las conclusiones a que he llegado, susceptibles quiz\u00e1 de contribuir al esfuerzo de otros que se dedican al estudio de las leyes de desarrollo del capitalismo dependiente, as\u00ed como al deseo de darme a m\u00ed mismo la oportunidad de lanzar una ojeada global sobre el terreno que intento desbrozar.<\/p>\n\n\n\n<p>Aprovechar\u00e9, pues, este post\u2011scriptum para aclarar algunas cuestiones y deshacer ciertos equ\u00edvocos que el texto ha suscitado. En efecto, pese al cuidado puesto en matizar las afirmaciones m\u00e1s tajantes, su extensi\u00f3n limitada llev\u00f3 a que las tendencias analizadas se pintaran a brochazos, lo que les confiri\u00f3 a veces un perfil muy acusado. Por otra parte, el nivel mismo de abstracci\u00f3n del ensayo no propiciaba el examen de situaciones particulares, que permitieran introducir en el estudio un cierto grado de relativizaci\u00f3n. Sin pretender justificarme con esto, los inconvenientes mencionados son los mismos a que alude Marx, cuando advierte:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8230; te\u00f3ricamente, se parte del supuesto de que las leyes de la producci\u00f3n capitalista se desarrollan en estado de pureza. En la realidad, las cosas ocurren siempre aproximadamente; pero la aproximaci\u00f3n es tanto mayor cuanto m\u00e1s desarrollada se halla la producci\u00f3n capitalista y m\u00e1s se elimina su mezcla y su entrelazamiento con los vestigios de sistemas econ\u00f3micos anteriores.<sup>1<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, una primera cuesti\u00f3n a destacar es precisamente la de que las tendencias se\u00f1aladas en mi ensayo inciden de forma diversa en los diferentes pa\u00edses latinoamericanos, seg\u00fan la especificidad de su formaci\u00f3n social. Es probable que, por deficiencia m\u00eda, el lector no advierta uno de los supuestos que informan mi an\u00e1lisis: el de que&nbsp;<em>la econom\u00eda exportadora constituye la etapa de transici\u00f3n a una aut\u00e9ntica econom\u00eda capitalista nacional la cual s\u00f3lo se configura cuando emerge all\u00ed la econom\u00eda industrial&nbsp;<sup>2<\/sup><\/em> , y que las supervivencias de los antiguos modos de producci\u00f3n que reg\u00edan en la econom\u00eda colonial determinan todav\u00eda en un grado considerable la manera c\u00f3mo se manifiestan en esos pa\u00edses las leyes de desarrollo del capitalismo dependiente. La importancia del r\u00e9gimen de producci\u00f3n esclavista en la determinaci\u00f3n de la actual econom\u00eda de algunos pa\u00edses latinoamericanos, como por ejemplo Brasil, es un hecho que no puede ser soslayado.<\/p>\n\n\n\n<p>Un segundo problema se refiere al m\u00e9todo utilizado en el ensayo, que se explicita en la indicaci\u00f3n de la necesidad de partir de la circulaci\u00f3n hacia la producci\u00f3n, para emprender despu\u00e9s el estudio de la circulaci\u00f3n que \u00e9sta engendra. Esto, que ha suscitado algunas objeciones,&nbsp;<em>corresponde rigurosamente al camino seguido por Marx.&nbsp;<\/em>Basta recordar c\u00f3mo, en El&nbsp;<em>Capital&nbsp;<\/em>las primeras secciones del Libro 1 est\u00e1n dedicadas a problemas propios de la esfera de la circulaci\u00f3n y s\u00f3lo a partir da la tercera secci\u00f3n se entra al estudio de la producci\u00f3n; asimismo, una vez concluido el examen de las cuestiones generales, las cuestiones particulares del modo de producci\u00f3n capitalista se analizan de id\u00e9ntica manera en los dos libros siguientes. M\u00e1s all\u00e1 del simple ordenamiento formal de la exposici\u00f3n, ello tiene que ver con la esencia misma del m\u00e9todo dial\u00e9ctico, que hace coincidir el examen te\u00f3rico de un problema con su desarrollo hist\u00f3rico; es as\u00ed como esa orientaci\u00f3n metodol\u00f3gica no s\u00f3lo corresponde a la f\u00f3rmula general del capital, sino que tambi\u00e9n da cuenta de la transformaci\u00f3n de la producci\u00f3n mercantil simple en producci\u00f3n mercantil capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>La secuencia se aplica con m\u00e1s fuerte raz\u00f3n cuando el objeto de estudio est\u00e1 constituido por la econom\u00eda dependiente. No insistamos aqu\u00ed en el \u00e9nfasis que los estudios tradicionales sobre la dependencia dan al papel que desempe\u00f1a en ella el mercado mundial o, para usar el lenguaje desarrollista, el sector externo. Destaquemos m\u00e1s bien lo que constituye uno de los temas centrales del ensayo: al comienzo de su desarrollo, la econom\u00eda dependiente se encuentra enteramente subordinada a la din\u00e1mica de la acumulaci\u00f3n en los pa\u00edses industriales, a tal punto que es en funci\u00f3n de la tendencia a la baja de la cuota de ganancia en \u00e9stos, o sea, de la manera c\u00f3mo all\u00ed se expresa la acumulaci\u00f3n de capital&nbsp;<sup>3<\/sup> , que dicho desarrollo puede ser explicado. S\u00f3lo a medida que la econom\u00eda dependiente se va convirtiendo de hecho en un verdadero centro productor de capital, que trae incorporada su fase de circulaci\u00f3n&nbsp;<sup>4<\/sup>\u2014lo que alcanza su madurez al constituirse all\u00ed un sector industrial\u2014 es que se manifiestan plenamente en ella sus leyes de desarrollo, las cuales representan siempre una expresi\u00f3n particular de las leyes generales que rigen al sistema en su conjunto. A partir de ese momento, los fen\u00f3menos de circulaci\u00f3n que se presentan en la econom\u00eda dependiente dejan de corresponder primariamente a&nbsp;<em>problemas de realizaci\u00f3n de la naci\u00f3n industrial a la que ella est\u00e1 subordinada&nbsp;<\/em>para tornarse cada vez m\u00e1s&nbsp;<em>en problemas de realizaci\u00f3n referidos a su propio ciclo de capital.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Habr\u00eda que considerar, adem\u00e1s, que el \u00e9nfasis en los problemas de realizaci\u00f3n s\u00f3lo ser\u00eda criticable si se hiciera en desmedro del que cabe a las condiciones en que se realiza la producci\u00f3n y no contribuyera a explicarlas. Ahora bien, al constatar el divorcio que se verifica entre producci\u00f3n y circulaci\u00f3n en la econom\u00eda dependiente (y subrayar las formas particulares que asume ese divorcio en las distintas fases de su desarrollo), se insisti\u00f3 a] en el hecho de que ese divorcio&nbsp;<em>se genera a partir de las condiciones peculiares que adquiere la explotaci\u00f3n del trabajo en dicha econom\u00eda&nbsp;<\/em>\u2014las que denomin\u00e9 de superexplotaci\u00f3n\u2014 y b] en la manera como esas condiciones hacen brotar, permanentemente,&nbsp;<em>desde el seno mismo de la producci\u00f3n,&nbsp;<\/em>los factores que agravan el divorcio y lo llevan, al configurarse la econom\u00eda industrial, a desembocar en graves problemas de realizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>1. Dos momentos en la econom\u00eda internacional<\/h2>\n\n\n\n<p>Es en esta perspectiva como podremos avanzar hacia la elaboraci\u00f3n de una teor\u00eda marxista de la dependencia. En mi ensayo trat\u00e9 de demuestra que es en funci\u00f3n de la acumulaci\u00f3n de capital en escala mundial, y en particular en funci\u00f3n de su resorte vital, la cuota general de ganancia, como podemos entender la formaci\u00f3n de la econom\u00eda dependiente. En lo esencial, los pasos seguido: fueron: a] examinar el problema desde el punto de vista de la tendencia a la baja de la cuota de ganancia en las econom\u00edas industriales y b] plantearlo a la luz de las leyes que operan en el comercio internacional, y que le dan el car\u00e1cter de un intercambio desigual; posteriormente, el foco de atenci\u00f3n se desplaza hacia los fen\u00f3menos internos de la econom\u00eda dependiente, para proseguir despu\u00e9s en la l\u00ednea metodol\u00f3gica ya indicada. Dado el nivel de abstracci\u00f3n del trabajo, me preocup\u00e9 tan s\u00f3lo, al desarrollar el tema del intercambio desigual, del mercado mundial capitalista en su estado de madurez, es decir, sometido plenamente a los mecanismos de la acumulaci\u00f3n de capital. Conviene, sin embargo, indicar aqu\u00ed c\u00f3mo esos mecanismos llegan a imponerse.<\/p>\n\n\n\n<p>La diversidad del grado de desarrollo de las fuerzas productivas en las econom\u00edas que se integran al mercado mundial conlleva diferencias significativas en sus respectivas composiciones org\u00e1nicas de capital, que apuntan a distintas formas y grados de explotaci\u00f3n del trabajo. A medida que se va estabilizando el intercambio entre ellas, tiende a cristalizarse un precio comercial cuyo t\u00e9rmino de referencia es, m\u00e1s all\u00e1 de sus variaciones c\u00edclicas, el valor de las mercanc\u00edas producidas. En consecuencia, el grado de participaci\u00f3n en el valor global realizado en la circulaci\u00f3n internacional es&nbsp;<em>mayor&nbsp;<\/em>para las econom\u00edas de composici\u00f3n org\u00e1nica m\u00e1s baja, o sea, para las econom\u00edas dependientes.&nbsp;<em>En t\u00e9rminos estrictamente econ\u00f3micos,&nbsp;<\/em>las econom\u00edas industriales se enfrentan a esa situaci\u00f3n recurriendo a mecanismos que tienen como resultado extremar las diferencias iniciales en que se daba el intercambio. Es as\u00ed como echan mano del aumento de su productividad, con el fin de rebajar el valor individual de las mercanc\u00edas en relaci\u00f3n, al valor medio en vigor y de elevar por lo tanto su participaci\u00f3n en el monto total de valor intercambiado; esto se verifica tanto entre productores individuales de una misma naci\u00f3n como entre las naciones competidoras. Sin embargo, ese procedimiento, que corresponde al intento de burlar las leyes del mercado mediante la aplicaci\u00f3n de las mismas, conlleva la elevaci\u00f3n de su composici\u00f3n org\u00e1nica y activa la tendencia a la baja de su cuota de ganancia, por las razones se\u00f1aladas en mi ensayo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se ha visto all\u00ed, la acci\u00f3n de las econom\u00edas industriales repercute en el mercado mundial en el sentido de inflar la demanda de alimentos y materias primas, pero la respuesta que le da la econom\u00eda exportadora es rigurosamente inversa: al rev\u00e9s de recurrir al aumento de productividad, o al menos de hacerlo con car\u00e1cter prioritario, ella se vale de un mayor empleo extensivo e intensivo de la fuerza de trabajo; en consecuencia, baja su composici\u00f3n org\u00e1nica y aumenta el valor de las mercanc\u00edas producidas, lo que hace elevar simult\u00e1neamente la plusval\u00eda y la ganancia. En el plano del mercado, lleva a que mejoren en su favor los t\u00e9rminos de intercambio, all\u00ed donde ha llegado a establecerse un precio comercial para los productos primarios. Oscurecida por las fluctuaciones c\u00edclicas del mercado, esa tendencia se mantiene hasta la d\u00e9cada de 1870; el crecimiento de las exportaciones latinoamericanas conduce, incluso, a que empiecen a presentarse saldos favorables en la balanza comercial, que superan los pagos por concepto de amortizaci\u00f3n e intereses de la deuda externa, lo que est\u00e1 indicando que el sistema de cr\u00e9dito concebido por los pa\u00edses industriales, y que se destinaba primariamente a funcionar como fondo de compensaci\u00f3n de las transacciones internacionales, no es suficiente para revertir la tendencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Es evidente que, independientemente de las dem\u00e1s causas que act\u00faan en el mismo sentido y que tienen que ver con el paso del capitalismo industrial a la etapa imperialista, la situaci\u00f3n descrita contribuye a motivar las exportaciones de capital hacia las econom\u00edas dependientes, una vez que las ganancias son all\u00ed considerables. Un primer resultado de esto es la elevaci\u00f3n de la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital en dichas econom\u00edas y el aumento de la productividad del trabajo, que se traducen en la baja del valor de las mercanc\u00edas y que (de no mediar la superexplotaci\u00f3n) deber\u00edan conducir a la baja de la cuota de ganancia. En consecuencia, empiezan a declinar sostenidamente los t\u00e9rminos de intercambio, como se indica en mi ensayo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, la presencia creciente del capital extranjero en el financiamiento, la comercializaci\u00f3n e incluso en la producci\u00f3n de los pa\u00edses dependientes, as\u00ed como en los servicios b\u00e1sicos, act\u00faa en el sentido de transferir parte de las ganancias all\u00ed obtenidas hacia los pa\u00edses industriales; a partir de entonces, el monto de capital cedido por la econom\u00eda dependiente a trav\u00e9s de las operaciones financieras crece m\u00e1s r\u00e1pidamente que el saldo comercial.<\/p>\n\n\n\n<p>La transferencia de ganancias, y por ende de plusval\u00eda, hacia los pa\u00edses industriales apunta en el sentido de la formaci\u00f3n de una tasa media de ganancia a nivel internacional, liberando por tanto el intercambio de su dependencia estricta en relaci\u00f3n al valor de las mercanc\u00edas; en otros t\u00e9rminos, la importancia que en la etapa anterior ten\u00eda el valor como regulador de las transacciones internacionales cede progresivamente lugar a la primac\u00eda del&nbsp;<em>precio de producci\u00f3n&nbsp;<\/em>(el costo de producci\u00f3n m\u00e1s la ganancia media, la cual, como vimos, es inferior a la plusval\u00eda, en el caso de los pa\u00edses dependientes). S\u00f3lo entonces se puede afirmar que (a pesar de seguir estorbada por factores de orden extraecon\u00f3mico, como por ejemplo los monopolios coloniales) la econom\u00eda internacional alcanza su plena madurez y hace jugar en escala creciente a los mecanismos propios de la acumulaci\u00f3n de capital.<sup>5<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos, para evitar equivocaciones, que la baja de la cuota de ganancia en los pa\u00edses dependientes, como contrapartida de la elevaci\u00f3n de su composici\u00f3n org\u00e1nica, se compensa mediante los procedimientos de la superexplotaci\u00f3n del trabajo, adem\u00e1s de las circunstancias peculiares que favorecen, en las econom\u00edas agrarias y mineras, la alta rentabilidad del capital variable. En consecuencia, la econom\u00eda dependiente sigue expandiendo sus exportaciones, a precios siempre m\u00e1s compensadores para los pa\u00edses industriales (con los efectos conocidos en la acumulaci\u00f3n interna de \u00e9stos) y, simult\u00e1neamente, mantiene su atractivo para los capitales externos, lo que permite dar continuidad al proceso.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>2. El desarrollo capitalista y la superexplotaci\u00f3n del trabajo<\/h2>\n\n\n\n<p>Es en este sentido que la econom\u00eda dependiente \u2014y por ende la superexplotaci\u00f3n del trabajo\u2014 aparece como una condici\u00f3n necesaria del capitalismo mundial, contradiciendo a quienes, como Fernando Henrique Cardoso, la entienden como un suceso accidental en el desarrollo de \u00e9ste. La opini\u00f3n de Cardoso, emitida en un comentario pol\u00e9mico a mi ensayo&nbsp;<sup>6<\/sup>, es la de que, teniendo a la vista que la especialidad del capitalismo industrial reside en la producci\u00f3n de plusval\u00eda relativa, todo lo que se refiere a las formas de producci\u00f3n basadas en la plusval\u00eda absoluta, por significativa que sea su importancia hist\u00f3rica, carece de inter\u00e9s te\u00f3rico. Sin embargo, para Cardoso, ello no implica abandonar el estudio de la econom\u00eda dependiente, una vez que en \u00e9sta se da un proceso simult\u00e1neo de desarrollo y de dependencia, lo que hace que, en su etapa contempor\u00e1nea, ella est\u00e9 basada tambi\u00e9n en la plusval\u00eda relativa y en el aumento de la productividad.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1alemos, inicialmente, que el concepto de superexplotaci\u00f3n no es id\u00e9ntico al de plusval\u00eda absoluta, ya que incluye tambi\u00e9n una modalidad de producci\u00f3n de plusval\u00eda relativa \u2014la que corresponde al aumento de la intensidad del trabajo. Por otra parte, la conversi\u00f3n de parte del fondo de salario en fondo de acumulaci\u00f3n de capital no representa rigurosamente una forma de producci\u00f3n de plusval\u00eda absoluta, puesto que afecta simult\u00e1neamente los dos tiempos de trabajo al interior de la jornada laboral, y no s\u00f3lo al tiempo de trabajo excedente, como pasa con la plusval\u00eda absoluta. Por todo ello, la superexplotaci\u00f3n se define m\u00e1s bien por la mayor explotaci\u00f3n de la fuerza f\u00edsica del trabajador, en contraposici\u00f3n a la explotaci\u00f3n resultante del aumento de su productividad, y tiende normalmente a expresarse en el hecho de que la fuerza de trabajo se remunere por debajo de su valor real.<\/p>\n\n\n\n<p>No es \u00e9ste, sin embargo, el punto central de la discusi\u00f3n. Lo que se discute es si las formas de explotaci\u00f3n que se alejan de la que engendra la plusval\u00eda relativa sobre la base de una mayor productividad deben ser excluidas del an\u00e1lisis te\u00f3rico del modo de producci\u00f3n capitalista. El equ\u00edvoco de Cardoso est\u00e1 en responder afirmativamente a esta cuesti\u00f3n, como si las formas superiores de la acumulaci\u00f3n capitalista&nbsp;<em>implicaran la exclusi\u00f3n de sus formas inferiores y se dieran independientemente de \u00e9stas. Si&nbsp;<\/em>Marx hubiera compartido esa opini\u00f3n, seguramente no se habr\u00eda preocupado de la plusval\u00eda absoluta y no la habr\u00eda integrado, en tanto que concepto b\u00e1sico, en su esquema te\u00f3rico.<sup>7<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, lo que se pretende demostrar en mi ensayo es, primero, que&nbsp;<em>la producci\u00f3n capitalista, al desarrollar la fuerza productiva del trabajo no suprime sino acent\u00faa, la mayor explotaci\u00f3n del trabajador, y segundo,&nbsp;<\/em>que&nbsp;<em>las combinaciones de formas de explotaci\u00f3n capitalista se llevan a cabo de manera desigual en el conjunto del sistema, engendrando formaciones sociales distintas seg\u00fan el predominio de una forma determinada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Desarrollemos brevemente estos puntos. El primero es fundamental, si se quiere entender c\u00f3mo act\u00faa la ley general de la acumulaci\u00f3n capitalista, o sea, por qu\u00e9 se produce la polarizaci\u00f3n creciente de la riqueza y la miseria en el seno de las sociedades en que ella opera. Es en esta perspectiva, y solamente en ella, como los estudios sobre la llamada marginalidad social pueden ser incorporados a la teor\u00eda marxista de la dependencia; dicho de otra manera, s\u00f3lo as\u00ed \u00e9sta podr\u00e1 resolver te\u00f3ricamente el problema planteado por el crecimiento de la superpoblaci\u00f3n relativa con las caracter\u00edsticas extremadas que presenta en las sociedades dependientes, sin caer en el eclecticismo de Jos\u00e9 Nun, que el mismo Cardoso critic\u00f3 con tanta raz\u00f3n&nbsp;<sup>8<\/sup>, ni tampoco en el esquema de An\u00edbal Quijano, que, independientemente de sus m\u00e9ritos, conduce a la identificaci\u00f3n de un polo marginal en esas sociedades que no guarda relaci\u00f3n con la manera como all\u00ed se polarizan las contradicciones de clase&nbsp;<sup>9<\/sup>. Sin pretender hacer aqu\u00ed un verdadero an\u00e1lisis del problema, sentemos algunos elementos explicativos que se derivan de las tesis arriba enunciadas.<\/p>\n\n\n\n<p>La relaci\u00f3n positiva entre el aumento de la fuerza productiva del trabajo y la mayor explotaci\u00f3n del trabajador, que adquiere un car\u00e1cter agudo en la econom\u00eda dependiente, no es privativa de ella, sino que&nbsp;<em>hace al modo de producci\u00f3n capitalista en s\u00ed mismo.&nbsp;<\/em>Esto se debe a la manera contradictoria como esas dos formas fundamentales de explotaci\u00f3n inciden en el valor de la producci\u00f3n y, por ende, en la plusval\u00eda que \u00e9sta arroja. El desarrollo de la fuerza productiva del trabajo, que implica producir m\u00e1s en el mismo tiempo y con un mismo gasto de fuerza de trabajo, reduce la cantidad de trabajo incorporada al producto individual y rebaja por ende su valor, afectando negativamente a la plusval\u00eda. La mayor explotaci\u00f3n del trabajador ofrece dos alternativas: aumentar el tiempo de trabajo excedente (modificando o no la jornada de trabajo), o, sin alterar la jornada y los tiempos de trabajo, elevar la intensidad del trabajo; en ambos casos, aumenta la masa de valor y la plusval\u00eda producidas, pero en el \u00faltimo (que se diferencia del aumento de productividad porque, aunque se produzca m\u00e1s en el mismo tiempo, ello acarrea un mayor gasto de fuerza de trabajo <sup>10<\/sup>), desde que el nuevo grado de intensidad se generaliza, desciende el valor individual de las mercanc\u00edas y, a circunstancias iguales, disminuye tambi\u00e9n la plusval\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En el marco del r\u00e9gimen capitalista de producci\u00f3n, esas tendencias opuestas que se derivan de las dos grandes formas de explotaci\u00f3n tienden a neutralizarse,&nbsp;<em>una vez que el aumento de la fuerza productiva del trabajo no s\u00f3lo crea la posibilidad de una mayor explotaci\u00f3n del trabajador, sino que conduce a ese resultado.&nbsp;<\/em>En efecto, la reducci\u00f3n del tiempo total de trabajo que el obrero necesita para producir una cierta masa de mercanc\u00edas le permite al capital,&nbsp;<em>sin extender la jornada legal e incluso, reduci\u00e9ndola,&nbsp;<\/em>exigir al trabajador m\u00e1s tiempo de trabajo efectivo y por lo tanto una masa superior de valor. Con ello, la amenaza que pesaba sobre la cuota de plusval\u00eda y de ganancia se contrarresta total o parcialmente. Lo&nbsp;<em>que aparece, en el plano de la producci\u00f3n como una disminuci\u00f3n del tiempo de trabajo, se convierte, desde el punto de vista del capital, en aumento de la producci\u00f3n exigida al trabajador.&nbsp;<\/em>Ello se expresa en las condiciones de producci\u00f3n a trav\u00e9s de la elevaci\u00f3n de la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital, es decir, en la disminuci\u00f3n relativa o absoluta (seg\u00fan el ritmo de la acumulaci\u00f3n) del capital variable; en otras palabras, en la reducci\u00f3n relativa o absoluta de la fuerza de trabajo empleada y en la expansi\u00f3n del ej\u00e9rcito industrial de reserva.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, existe una estrecha interdependencia entre el aumento de la productividad, la intensificaci\u00f3n del trabajo y la duraci\u00f3n de la jornada. El aumento de la fuerza productiva del trabajo, al implicar un menor gasto de fuerza f\u00edsica, es lo que permite aumentar la intensidad; pero el aumento de la intensidad choca con la posibilidad de extender la jornada de trabajo y juega m\u00e1s bien en el sentido de reducirla. Inversamente, una menor productividad limita la posibilidad de intensificar el ritmo de trabajo y apunta hacia la extensi\u00f3n de la jornada. El hecho de que, en los pa\u00edses altamente industrializados, la elevaci\u00f3n simult\u00e1nea de la productividad y de la intensidad del trabajo no se hayan traducido desde hace varias d\u00e9cadas en reducci\u00f3n de la jornada no invalida lo que se ha dicho; apenas revela la incapacidad de la clase obrera para defender sus leg\u00edtimos intereses, y se traduce en el agotamiento prematuro de la fuerza de trabajo, expresado en la reducci\u00f3n progresiva de la vida \u00fatil del trabajador, as\u00ed como en los trastornos psicof\u00edsicos provocados por el exceso de fatiga. En la misma l\u00ednea de razonamiento, las limitaciones surgidas en los pa\u00edses dependientes para distender al m\u00e1ximo la jornada de trabajo han obligado al capital a recurrir al aumento de la productividad y de la intensidad del trabajo, con los efectos conocidos en el grado de conservaci\u00f3n y desarrollo de \u00e9sta.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que importa se\u00f1alar aqu\u00ed, en primer lugar, es que la superexplotaci\u00f3n no corresponde a una supervivencia de modos primitivos de acumulaci\u00f3n de capital, sino que es&nbsp;<em>inherente a \u00e9sta y crece correlativamente al desarrollo de la fuerza productiva del trabajo;&nbsp;<\/em>suponer lo contrario equivale a admitir que el capitalismo, a medida que se aproxima de su modelo puro, se convierte en un sistema cada vez menos explotativo y lograr reunir las condiciones para solucionar indefinidamente sus contradicciones internas. En segundo lugar, seg\u00fan el grado de desarrollo de las econom\u00edas nacionales que integran el sistema, y del que se verifica en los sectores que componen cada una de ellas, la mayor o menor incidencia de las formas de explotaci\u00f3n y la configuraci\u00f3n espec\u00edfica que ellas asumen&nbsp;<em>modifican cualitativamente la manera como all\u00ed inciden las leyes de movimiento del sistema,&nbsp;<\/em>y en particular la ley general de la acumulaci\u00f3n de capital. Es por esta raz\u00f3n que la llamada marginalidad social no puede ser tratada independientemente del modo como se entrelazan en las econom\u00edas dependientes el aumento de la productividad del trabajo, que se deriva de la importaci\u00f3n de tecnolog\u00eda, con la mayor explotaci\u00f3n del trabajador, que ese aumento de la productividad hace posible.<\/p>\n\n\n\n<p>No por otra raz\u00f3n la marginalidad s\u00f3lo adquiere su plena expresi\u00f3n en los pa\u00edses latinoamericanos al desarrollarse en \u00e9stos la econom\u00eda industrial.<\/p>\n\n\n\n<p>La tarea fundamental de la teor\u00eda marxista de la dependencia consiste en determinar la&nbsp;<em>legalidad espec\u00edfica&nbsp;<\/em>por la que se rige la econom\u00eda dependiente. Ello supone, desde luego, plantear su estudio en el contexto m\u00e1s amplio de las leyes de desarrollo del sistema en su conjunto y definir los&nbsp;<em>grados intermedios&nbsp;<\/em>mediante los cuales esas leyes se van especificando. Es as\u00ed como la simultaneidad de la dependencia y del desarrollo podr\u00e1 ser realmente entendida. El concepto de subimperialismo emerge de la definici\u00f3n de esos grados intermedios y apunta a la especificaci\u00f3n de c\u00f3mo incide en la econom\u00eda dependiente la ley seg\u00fan la cual el aumento de la productividad del trabajo (y por ende de la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital) acarrea un aumento de la superexplotaci\u00f3n. Es evidente que dicho concepto no agota la totalidad del problema.<\/p>\n\n\n\n<p>Como quiera que sea, la exigencia de especificar las leyes generales del desarrollo capitalista no permite, desde un punto de vista rigurosamente cient\u00edfico, recurrir a generalidades como la de que la nueva forma de la dependencia reposa en la plusval\u00eda relativa y el aumento de la productividad. Y no lo permite porque \u00e9sta es la&nbsp;<em>caracter\u00edstica general de todo desarrollo capitalista, co<\/em>mo se ha visto. El problema est\u00e1 pues en&nbsp;<em>determinar el car\u00e1cter que asume en la econom\u00eda dependiente la producci\u00f3n de plusval\u00eda relativa y el aumento de la productividad del trabajo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, se pueden encontrar en mi ensayo indicaciones que, aunque notoriamente insuficientes, permiten vislumbrar el problema de fondo que la teor\u00eda marxista de la dependencia est\u00e1 urgida a enfrentar: el hecho de que las condiciones creadas por la superexplotaci\u00f3n del trabajo en la econom\u00eda capitalista dependiente tienden a obstaculizar su tr\u00e1nsito desde la producci\u00f3n de plusval\u00eda absoluta a la de plusval\u00eda relativa, en tanto que forma dominante en las relaciones entre el capital y el trabajo. La gravitaci\u00f3n desproporcionada que asume en el sistema dependiente la plusval\u00eda extraordinaria es un resultado de esto y corresponde a la expansi\u00f3n del ej\u00e9rcito industrial de reserva y al estrangulamiento relativo de la capacidad de realizaci\u00f3n de la producci\u00f3n. M\u00e1s que meros accidentes en el curso del desarrollo dependiente o elementos de orden transicional, estos fen\u00f3menos son manifestaciones de la manera particular como incide en la econom\u00eda dependiente la ley general de la acumulaci\u00f3n de capital. En \u00faltima instancia, es de nuevo a la superexplotaci\u00f3n del trabajo que tenemos que referirnos para analizarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas son algunas cuestiones sustantivas de mi ensayo, que conven\u00eda puntualizar y aclarar. Ellas est\u00e1n reafirmando la tesis central que all\u00ed se sostiene, es decir, la de que el fundamento de la dependencia es la superexplotaci\u00f3n del trabajo. No nos queda, en esta breve nota, sino advertir que las implicaciones de la superexplotaci\u00f3n trascienden el plano de an\u00e1lisis econ\u00f3mico y deben ser estudiadas tambi\u00e9n desde el punto de vista sociol\u00f3gico y pol\u00edtico. Es avanzando en esa direcci\u00f3n como aceleraremos el parto de la teor\u00eda marxista de la dependencia, liber\u00e1ndola de las caracter\u00edsticas funcional\u2011desarrollistas que se le han adherido en su gestaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Ruy Mauro Marini<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><br><strong>Notas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li><em>El&nbsp;Capital<\/em>. Ed. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, t. III, cap. VII, p. 180. Esta ser\u00e1 la edici\u00f3n citada, cuando no se indique otra.<\/li><li>V\u00e9ase el tratamiento que da a este tema Jaime Torres, en&nbsp;<em>Para un concepto de \u201cformaci\u00f3n social colonial\u201d.<\/em>&nbsp;CESO, Santiago, 1972, mimeo.<\/li><li>Seg\u00fan Marx, la tendencia descendiente de la cuota general de ganancia no es sino&nbsp;<em>\u201cuna manera propia al modo de producci\u00f3n capitalista&nbsp;<\/em>de expresar el progreso de la productividad social, del trabajo\u201d, siendo que \u201cla acumulaci\u00f3n misma \u2014y la concentraci\u00f3n del capital que ella implica\u2014 es un medio material de aumentar la productividad\u201d.&nbsp;<em>Le Capital. Oeuvres,&nbsp;<\/em>NRF. Par\u00eds, t. II, pp. 1002 y 1006, subrayado por Marx; cf. edici\u00f3n FCE, III, pp. 215 y 219.<\/li><li>\u201cEn un comienzo la producci\u00f3n fundada en el capital part\u00eda de la circulaci\u00f3n; vemos ahora c\u00f3mo aqu\u00e9lla pone la circulaci\u00f3n como su propia condici\u00f3n y pone asimismo al proceso de producci\u00f3n, en su inmediatez, en cuanto momento del proceso de circulaci\u00f3n, as\u00ed como pone a \u00e9ste como fase del proceso de producci\u00f3n en su totalidad.\u201d Marx,&nbsp;<em>Elementos fundamentales para la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica (borrador) 1857\u20111858.&nbsp;<\/em>Ed. Siglo XXI Argentina. Buenos Aires, 1972, vol. II, p. 34.<\/li><li>Para decirlo con Marx: \u201cEl cambio de mercanc\u00edas por sus valores o aproximadamente por sus valores presupone&#8230; una fase mucho m\u00e1s baja que el cambio a base de los precios de producci\u00f3n, lo cual requiere un nivel bastante elevado en el desarrollo capitalista.\u201d&nbsp;<em>El Capital<\/em>, III, VIII, p. 181.<\/li><li>V\u00e9ase \u201cNotas sobre el estado actual de los estudios sobre dependencia\u201d, en&nbsp;<em>Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales,&nbsp;<\/em>n. 4, Santiago, 1972.<\/li><li>\u201cLa producci\u00f3n de plusval\u00eda absoluta es la base general sobre la que descansa el sistema capitalista y el punto de arranque para la producci\u00f3n de plusval\u00eda relativa.\u201d&nbsp;<em>El Capital<\/em>, I, XIV, p. 246.<\/li><li>V\u00e9anse, de Jos\u00e9 Nun, \u201cSobrepoblaci\u00f3n relativa, ej\u00e9rcito industrial de reserva y masa marginal\u201d, en&nbsp;<em>Revista Latinoamericana de Sociolog\u00eda,&nbsp;<\/em>n. 2, Buenos Aires, 1969, y, de F. H. Cardoso, \u201cComentario sobre los conceptos de sobrepoblaci\u00f3n relativa y marginalidad\u201d, en&nbsp;<em>Revista latinoamericana de Ciencias Sociales,&nbsp;<\/em>n. 1\u20112, Santiago, 1971.<\/li><li>V\u00e9ase, de An\u00edbal Quijano,&nbsp;<em>Redefinici\u00f3n de la dependencia y marginalizaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina.&nbsp;<\/em>CESO<em>,&nbsp;<\/em>Santiago, 1970, mimeo.<\/li><li>La econom\u00eda burguesa no permite establecer claramente esa diferencia, ya que privilegia como t\u00e9rmino de referencia al producto y no a la fuerza de trabajo.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-6dcb6b10-789a-4051-b34f-ab014390b8fe\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1991\/01\/4-En-torno-a-Diale\u0301ctica-de-la-dependencia.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">En torno a Diale\u0301ctica de la dependencia<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Ruy Mauro Marini,\u00a0Dial\u00e9ctica de la dependencia, Ediciones Era, M\u00e9xico, decimoprimera reimpresi\u00f3n, 1991. ISBN: 968-411-253-X. Se publica en Internet gracias a\u00a0Ediciones Era. \u00cdndice 1.&nbsp;Dos momentos en la econom\u00eda internacional 2.&nbsp;El desarrollo capitalista y la&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1834,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"_ti_tpc_template_sync":false,"_ti_tpc_template_id":"","footnotes":""},"categories":[99],"tags":[51,76,103],"class_list":["post-3081","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-varios","tag-51","tag-america-latina","tag-compilaciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3081","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3081"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3081\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3752,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3081\/revisions\/3752"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1834"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3081"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3081"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3081"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}