{"id":477,"date":"1973-06-01T02:46:21","date_gmt":"1973-06-01T02:46:21","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=477"},"modified":"2022-03-06T15:19:28","modified_gmt":"2022-03-06T15:19:28","slug":"el-rearme-del-pueblo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=477","title":{"rendered":"El rearme del pueblo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente:\u00a0El reformismo y la contrarrevoluci\u00f3n. Estudios sobre Chile, Ediciones Era, Serie Popular, M\u00e9xico, 1976. Publicado originalmente en la revista\u00a0Chile Hoy\u00a0n. 51, Santiago de Chile, 1\u00ba al 7 de junio de 1973. Se publica en Internet gracias a\u00a0Ediciones Era. <\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Masacre_Seguro_Obrero_3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2625\" width=\"312\" height=\"487\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Masacre_Seguro_Obrero_3.jpg 623w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Masacre_Seguro_Obrero_3-192x300.jpg 192w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Masacre_Seguro_Obrero_3-600x938.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 312px) 100vw, 312px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">Hace algunas semanas todo parec\u00eda apuntar hacia el desenlace. Las asonadas callejeras de la reacci\u00f3n en torno a la ENU, el asesinato de un obrero desde la sede nacional del PDC, el enfrentamiento de la calle Hu\u00e9rfanos, el estallido generalizado de huelga en El Teniente, todo ello indicaba la disposici\u00f3n de la burgues\u00eda a desatar la ofensiva. Los hechos pol\u00edticos que ten\u00edan lugar en sus filas confirmaban esa impresi\u00f3n. Entre ellos, la divulgaci\u00f3n de los planes de la extrema derecha, a ra\u00edz de la reaparici\u00f3n de Roberto Thieme en Mendoza; la derrota de la l\u00ednea Fuentealba a manos del ala dura del fre\u00edsmo, en el pleno del PDC, y las incitaciones abiertamente sediciosas del Partido Nacional. Es comprensible que la Unidad Popular hubiera iniciado la campa\u00f1a publicitaria contra la guerra civil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, con el paso de los d\u00edas, el clima pol\u00edtico experiment\u00f3 cierta distensi\u00f3n. Los problemas a que se enfrenta el pueblo se han agravado: a las colas para el aceite, a la b\u00fasqueda infructuosa de az\u00facar y gas licuado, al alza de los precios de los textiles, se ha a\u00f1adido un paro extraordinariamente largo de la locomoci\u00f3n colectiva. En cualquier pa\u00eds, aun el m\u00e1s estable, esto no dejar\u00eda de provocar una grave conmoci\u00f3n. Pero aqu\u00ed ocurri\u00f3 lo contrario. La huelga de El Teniente, aunque entre sobresaltos, empez\u00f3 a reducirse con el desgranamiento progresivo de la base que la apoyaba. Los intentos de la burgues\u00eda de echarle le\u00f1a al paro de la locomoci\u00f3n se frustraron, como se vio en las manifestaciones estudiantiles de la semana pasada; lo que en otras oportunidades los secundarios realizaron solos, no pudo lograrse ahora ni siquiera apelando al refuerzo de la Universidad de Chile y la Universidad Cat\u00f3lica. Tampoco lograron parar el gremio del transporte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El presidente de la Rep\u00fablica se sinti\u00f3 suficientemente tranquilo como para realizar un triunfal viaje a la Argentina, la jornada de trabajos voluntarios se llev\u00f3 a cabo sin tropiezos y la Democracia Cristiana opt\u00f3 por retirarse moment\u00e1neamente del escenario de sus fracasos, promoviendo una menguada &#8220;gran marcha&#8221; a Rancagua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es necesario, empero, no dejarse enga\u00f1ar por las apariencias. Los factores que trabajan en el sentido de ampliar la capacidad de absorci\u00f3n de los conflictos de clase que caracteriza la sociedad chilena son los mismos que pueden llevar a que salten ma\u00f1ana todas la barreras de contenci\u00f3n. Consideremos, esquem\u00e1ticamente, dos de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La situaci\u00f3n de las clases dominantes se ha modificado, despu\u00e9s de marzo. La unidad electoral expresada en la CODE cedi\u00f3 lugar a un deslinde de posiciones. De un lado se ha definido la t\u00e1ctica que propicia un paro patronal masivo, el terrorismo y la acusaci\u00f3n de ilegitimidad contra el gobierno, y que busca quebrar a las fuerzas armadas. La defienden los nacionales y las organizaciones patronales m\u00e1s influyentes (SOFOFA, SNA, Confederaci\u00f3n del Comercio y Producci\u00f3n), as\u00ed como los grupos armados de la derecha. De otro lado est\u00e1 la l\u00ednea que plantea una acci\u00f3n a mediano plazo, basada en paros escalonados de origen laboral y en el conflicto institucional de poderes, adoptada por el PDC y otras organizaciones (C\u00e1mara Chilena de la Construcci\u00f3n, ASIMET, etc\u00e9tera).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/6CH.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-480\" width=\"345\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/6CH.png 689w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/6CH-224x300.png 224w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/6CH-600x803.png 600w\" sizes=\"(max-width: 345px) 100vw, 345px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son diferencias de m\u00e9todo, no de fines. Pero en este caso los m\u00e9todos revisten especial importancia. Primero, porque definen la hegemon\u00eda dentro del bloque dominante: la t\u00e1ctica triunfante asegura a quienes la imponen el derecho a la mejor parte del bot\u00edn. Segundo, porque m\u00e1s all\u00e1 de resolver el problema inmediato de la recuperaci\u00f3n del gobierno, enfocan de manera distinta la cuesti\u00f3n fundamental del poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es esto lo que est\u00e1 en juego en \u00faltima instancia: el poder. La l\u00ednea de la subversi\u00f3n total e inmediata ofrece una respuesta al primer problema: el del gobierno, pero deja abierta la cuesti\u00f3n del poder; en efecto, su soluci\u00f3n es la de la guerra civil, y \u00e9sta significa simplemente que la lucha pol\u00edtica se mantiene por otros medios. Inversamente, la l\u00ednea de &#8220;no dejar pasar una al gobierno&#8221; intenta resolver los dos problemas: combatir al gobierno a trav\u00e9s de acciones de masas que aseguren una base social a la burgues\u00eda y entregarle a \u00e9sta, v\u00eda conflicto de poderes, la bandera de la legitimidad, de primordial importancia para inclinar en su favor a las fuerzas armadas. Son \u00e9stas las dos condiciones para que el derrocamiento del gobierno signifique tambi\u00e9n, para la burgues\u00eda, el ejercicio del poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas orientaciones divergentes, que pugnan por imponerse en el campo de la burgues\u00eda, no han impedido su unidad de acci\u00f3n contra el pueblo, pero han limitado su eficacia. Sin embargo, la causa decisiva del relativo fracaso que viene sufriendo la reacci\u00f3n en sus preparativos para desatar una gran ofensiva reside m\u00e1s bien en el movimiento de masas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se\u00f1alamos ya algunas de las dificultades que aquejan al pueblo en su lucha diaria por la supervivencia. Se observa aqu\u00ed una situaci\u00f3n parad\u00f3jica: aunque se derive directamente de la pol\u00edtica y s\u00f3lo pueda resolverse en ese plano, la lucha por la supervivencia tiende a alejar a las masas de las preocupaciones pol\u00edticas m\u00e1s generales. Esto se puede captar en la vida de todos los d\u00edas. En el curso de las asonadas callejeras contra la ENU, mientras escolares y lumpen promov\u00edan des\u00f3rdenes en el centro, las colas formadas ante las tiendas por mujeres y hombres del pueblo permanec\u00edan impasibles, y se resist\u00edan a disolverse incluso cuando las fuerzas policiales recurr\u00edan a las bombas lacrim\u00f3genas. Esa misma indiferencia se pudo comprobar tambi\u00e9n en la actitud popular ante el paro del transporte colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero por detr\u00e1s de esa indiferencia cunde una sorda irritaci\u00f3n. Irritaci\u00f3n, primero, por la demagogia de los mismos que le han negado al pueblo el reajuste en el Parlamento, que promueven el mercado negro y la especulaci\u00f3n, que incitan al paro de la locomoci\u00f3n y llegan incluso \u2014como lo hizo el se\u00f1or Villar\u00edn\u2014 a prohibir a los camioneros afiliados a su gremio el colaborar en el transporte de la poblaci\u00f3n durante el paro. Irritaci\u00f3n tambi\u00e9n contra quienes, desde el gobierno, contemporizan con la reacci\u00f3n y toleran sus abusos en contra de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese estado de esp\u00edritu contradictorio de las masas, donde se mezclan la indiferencia y la indignaci\u00f3n, tiene efectos tambi\u00e9n contradictorios. Por un lado, las lleva a perder transitoriamente la visi\u00f3n general de sus problemas, as\u00ed como a dispersarse en acciones individuales en beneficio propio. Por otro lado, tiende a precipitar, en situaciones aisladas, su descontento y acarrea explosiones de c\u00f3lera, como la que ocurri\u00f3 en La Pincoya.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La responsabilidad que .tienen en ello las direcciones de la izquierda es innegable. Y les exige plantearse firmemente all\u00ed donde se est\u00e1 librando la m\u00e1s dura lucha entre las clases, a fin de abrir cauces a la movilizaci\u00f3n del pueblo. Las grandes campa\u00f1as, en torno a temas como la guerra civil, tendr\u00e1n poco \u00e9xito si no llevan a las masas consignas concretas y tareas pr\u00e1cticas en relaci\u00f3n a sus problemas inmediatos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo dem\u00e1s, esto se hace necesario para frenar el avance de la burgues\u00eda. Aunque haya avanzado poco en lo pol\u00edtico, ha ganado terreno en lo econ\u00f3mico; las alzas de precios de los bienes esenciales, la especulaci\u00f3n, el acaparamiento y el mercado negro le han proporcionado evidentes ventajas sobre las masas populares. Y no deja de ser un \u00e9xito pol\u00edtico el sumir a los trabajadores en dificultades de supervivencia de tal magnitud que limitan el desarrollo de su lucha pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una situaci\u00f3n como la que vivimos, ninguna clase mejora su posici\u00f3n econ\u00f3mica sin herir los intereses de las otras. Se dice en las esferas gubernamentales que se ha procedido a una redistribuci\u00f3n del ingreso excesivo en relaci\u00f3n a las posibilidades reales de la oferta. Y esto es verdad. \u00bfQu\u00e9 entender empero por &#8220;exceso&#8221;? Para los trabajadores, el exceso se deriva de que la distribuci\u00f3n del ingreso se realiz\u00f3 sin afectar los ingresos de las capas privilegiadas, sin traspasarlos al pueblo. Los reajustes desfinanciados que aprob\u00f3 el Congreso, la retenci\u00f3n de las ganancias sin control en manos de los capitalistas, la no adopci\u00f3n de una pol\u00edtica racional de distribuci\u00f3n de los bienes esenciales de consumo, \u00e9stas son algunas causas principales de la actual crisis del abastecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es por ah\u00ed entonces que habr\u00e1 de pasar el rearme del pueblo. Es necesario denunciar el car\u00e1cter clasista de la inflaci\u00f3n, proponiendo la revisi\u00f3n del \u00cdndice de Precios al Consumidor, con el fin de discriminar los productos esenciales para el consumo popular; los precios de \u00e9stos deben contenerse r\u00edgidamente, aun a costa de subvenciones (que pueden, por lo dem\u00e1s, financiarse mediante las alzas de precios de los bienes no esenciales, particularmente los de lujo). Es necesario ampliar el control del Estado sobre la producci\u00f3n y la distribuci\u00f3n de tales productos mediante la estatizaci\u00f3n, e imponer una racionalizaci\u00f3n que no podr\u00e1 dispensar el racionamiento. Es necesario apoyarse plenamente en el control popular sobre la distribuci\u00f3n y los precios, establecer con los trabajadores de las empresas estatales objetivos de producci\u00f3n y fijarles cuotas a las empresas privadas, entregando a los obreros que all\u00ed laboran la tarea de controlar su cumplimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La burgues\u00eda puede obtener \u00e9xitos parciales en su prop\u00f3sito de mellar la conciencia y la combatividad de los trabajadores. Pero se ha visto c\u00f3mo esa conciencia y combatividad resurgen redobladas cuando se los convoca a tareas concretas en beneficio de todo el pueblo. La gran ense\u00f1anza de octubre ha sido que cuando las energ\u00edas de las masas se encuentran en tensi\u00f3n es mayor la estabilidad del gobierno y m\u00e1s claras las perspectivas del triunfo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#757575\"><em>Ruy Mauro Marini<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background\" style=\"background-color:#757575;color:#757575\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-191b68df\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-e5a7e3ea\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-a7561605\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-37431acf-c45a-45ed-af1e-2b23f1772db1\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/6-El-rearme-del-pueblo-PDF.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">El-rearme-del-pueblo-PDF<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente:\u00a0El reformismo y la contrarrevoluci\u00f3n. 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