{"id":483,"date":"1973-07-06T02:49:49","date_gmt":"1973-07-06T02:49:49","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=483"},"modified":"2022-03-06T15:12:04","modified_gmt":"2022-03-06T15:12:04","slug":"la-crisis-de-junio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=483","title":{"rendered":"La crisis de junio"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente:\u00a0El reformismo y la contrarrevoluci\u00f3n. Estudios sobre Chile, Ediciones Era, Serie Popular, M\u00e9xico, 1976. Publicado originalmente en la revista\u00a0Chile Hoy\u00a0n. 56, Santiago de Chile, 6 al 12 de julio de 1973. Se publica en Internet gracias a\u00a0Ediciones Era. <\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/220px-AllendeNacionalizacion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2622\" width=\"291\" height=\"237\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Uno de los modos de desarrollo de la lucha de clases es el que se realiza mediante modificaciones casi imperceptibles en la correlaci\u00f3n de fuerzas y la lenta maduraci\u00f3n de la conciencia que de sus objetivos e intereses tienen las diversas clases. En esas condiciones, la sociedad parece casi paralizada, estancada, y los individuos tienden a desagregarse de la fuerza social a que pertenecen, sumergi\u00e9ndose en sus peque\u00f1os problemas cotidianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra es la situaci\u00f3n cuando la lucha de clases, tras un periodo de ese car\u00e1cter, salta a su forma m\u00e1s pura de desarrollo: la crisis. En medio de bruscos desplazamientos de fuerzas y rel\u00e1mpagos de conciencia que ilumina el oscuro trasfondo en que se mueven, las clases antag\u00f3nicas exhiben crudamente sus diferencias, sueldan estrechamente a sus integrantes, arrastran tras de s\u00ed a las capas intermedias vacilantes, escinden brutalmente la sociedad y hacen crujir el marco institucional vigente. El horizonte limitado de los individuos se rompe entonces para dar paso a visiones de una grandeza insospechada.<\/p>\n\n\n\n<p>El ritmo de un proceso revolucionario se mide por la frecuencia con que estos periodos de crisis interrumpen el curso normal, acumulativo, de la lucha de clases. En este sentido, la crisis es la pulsaci\u00f3n del proceso revolucionario. Temerle es como tenerle miedo a la aceleraci\u00f3n de la sangre que precede a los grandes actos de la existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El pa\u00eds ha sido sacudido por una nueva crisis, cuya superaci\u00f3n parec\u00eda todav\u00eda azarosa al escribirse estas l\u00edneas. El intervalo entre esa crisis y la de octubre ha sido el m\u00e1s corto que se haya verificado en los \u00faltimos tres a\u00f1os. Las jornadas de junio representan una prueba de vitalidad del proceso chileno.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no se debe s\u00f3lo a la frecuencia de la crisis: se debe tambi\u00e9n a la forma que ha revestido. Los elementos fundamentales que en ella intervinieron han sido los mismos que comandaron el desarrollo de la crisis de octubre. Pero han surgido diferencias, que indican el curso positivo que ha tenido el proceso entre esos dos eventos.<\/p>\n\n\n\n<p>La burgues\u00eda, primero. La hemos visto dividida, falta de conducci\u00f3n y respaldo de masas. Su pretensi\u00f3n de maniobrar por arriba y por abajo, en el plano institucional y en la lucha de masas, no le ha resultado. Mientras ganaba terreno en la creaci\u00f3n del conflicto de poderes a nivel del Estado, agrandando la brecha entre el gobierno, de un lado, y el Parlamento, la Contralor\u00eda y la Justicia, de otro, no hac\u00eda lo mismo respecto a la movilizaci\u00f3n de masas. Peor: se le desgranaba la base social que hab\u00eda reunido antes de marzo, donde se inclu\u00edan sectores del pueblo. En junio, cuando los patrones pensaron poder atraer a sus filas a los mismos obreros, debieron hacer frente a la dura realidad: su penetraci\u00f3n en las masas peque\u00f1oburguesas y semiproletarias hab\u00eda menguado, mientras los obreros que pensaban haber conquistado se reduc\u00edan a un pu\u00f1ado de trabajadores, que no deseaban otra cosa sino zafarse del mal paso en que se hab\u00edan metido.<\/p>\n\n\n\n<p>Habr\u00e1 que analizar un d\u00eda, con m\u00e1s detenimiento, por qu\u00e9 el fascismo en Chile no es capaz de hacer realidad las esperanzas que en \u00e9l han depositado los patrones. Entre otras razones, tendr\u00e1 que tomarse en cuenta, parad\u00f3jicamente, la solidez misma de las organizaciones burguesas. El enga\u00f1o que el fascismo pudo personificar para las masas&nbsp;<em>del&nbsp;<\/em>pueblo en Alemania e Italia se debi\u00f3, en una amplia medida, a su rechazo aparente a los patrones y a la dominaci\u00f3n burguesa. En Chile, a la inversa, el fascismo se confundi\u00f3 con los partidos burgueses tradicionales y acab\u00f3 claramente identificado con \u00e9stos a los ojos del pueblo. \u00bfQu\u00e9 obrero le va a creer a un representante patronal, que tiene las manos manchadas por la represi\u00f3n contra su clase, cuando \u00e9ste intenta erigirse en campe\u00f3n del derecho de huelga? \u00bfQu\u00e9 hombre del pueblo ignora que aquellos que ponen el grito en el cielo contra las colas y la carest\u00eda son los mismos que promueven el acaparamiento, el mercado negro y la inflaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/7CH.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-486\" width=\"382\" height=\"513\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/7CH.png 697w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/7CH-223x300.png 223w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/7CH-600x806.png 600w\" sizes=\"(max-width: 382px) 100vw, 382px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>El drama de la burgues\u00eda, en la \u00faltima crisis, consisti\u00f3 en que, cuando ten\u00eda campo para avanzar en el cuestionamiento institucional del gobierno, para as\u00ed comprometer a las fuerzas armadas con su plan, no cont\u00f3 con el apoyo de masas necesario. En una entrevista en televisi\u00f3n, el ex-presidente Frei lo admiti\u00f3, con amarga lucidez. Esto fue lo que llev\u00f3 a la reacci\u00f3n burguesa a congelar por un tiempo el conflicto de poderes y bajar al terreno de la lucha de masas, mediante el traslado de un grupo de mineros a Santiago. Al desplazar as\u00ed el centro del enfrentamiento, la burgues\u00eda favoreci\u00f3 lo que la izquierda ven\u00eda intentando ya, sin \u00e9xitos sustanciales: poner en tensi\u00f3n la energ\u00eda de las masas y desatar una contraofensiva popular.<\/p>\n\n\n\n<p>Las jornadas que se iniciaron el viernes 15 y que alcanzaron su punto culminante en el paro del jueves 21 han tenido, como en octubre, a la clase obrera como protagonista. Pero una clase obrera diferente. Adem\u00e1s de contar con amplios sectores del pueblo (inclusive peque\u00f1oburgueses) que hab\u00edan empezado a ganarse en octubre \u2014como se ver\u00eda en marzo\u2014, los obreros han recorrido desde entonces un largo trecho en materia de conciencia y organizaci\u00f3n. Las consignas del poder popular, que apenas afloraban en octubre, se constituyeron en la nota dominante de todas las manifestaciones a partir del viernes 15. Los cordones industriales, que empezaron a formarse en octubre, se han organizado en todo Santiago y dem\u00e1s centros obreros del pa\u00eds y han impactado positivamente a la CUT. La actitud de los obreros hacia el gobierno, sin dejar de ser de amplio respaldo, es tambi\u00e9n de independencia y vigilancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre esta base se han modificado igualmente las relaciones entre las fuerzas de izquierda. El sectarismo no desaparece en un d\u00eda. Pero la misma burgues\u00eda se ha dado cuenta \u2014y se ha puesto inmediatamente a intrigar en contra de esto y a presionar por arriba\u2014 de que, desde abajo, se est\u00e1 gestando un nuevo tipo de unidad entre los militantes de izquierda. Las jornadas de junio lo han demostrado categ\u00f3ricamente.<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo del movimiento obrero y popular y sus repercusiones en la izquierda hacen que se perfile en Chile una poderosa fuerza pol\u00edtica, a la que cabe llamar \u2014en la acepci\u00f3n que le daba Marx\u2014 partido de la revoluci\u00f3n. Es decir: un bloque social y pol\u00edtico, en el que las diferencias entre las organizaciones partidarias que lo integran son superadas por el empuje revolucionario de las masas mismas. Es este fen\u00f3meno, sin duda alguna, el hecho m\u00e1s importante de las \u00faltimas semanas.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta de la clase obrera a la ofensiva patronal es lo que explica los sucesos posteriores, que condujeron al cambio de gabinete. Forzada a replegarse, la burgues\u00eda vio entrar en crisis su conducci\u00f3n pol\u00edtica y mostr\u00f3 su autonom\u00eda el pu\u00f1ado de aventureros que hab\u00eda logrado compartir dicha conducci\u00f3n con los partidos tradicionales. Los acontecimientos a que el pa\u00eds asisti\u00f3, a partir del viernes 29, se inscriben en el marco de ese doble proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el punto de vista de la burgues\u00eda, el giro tomado por la crisis ha tenido la ventaja de desplazar nuevamente el enfrentamiento hacia el plano del Estado, donde ella juega con cartas marcadas. Los esfuerzos del gobierno por asumir all\u00ed la iniciativa chocan sistem\u00e1ticamente con los \u00f3rganos estatales que se le contraponen y tienden a desembocar en un punto muerto, que no deja otra alternativa sino la de recurrir a los resortes b\u00e1sicos del Estado, en especial las fuerzas armadas. Estas son tentadas por tanto a ejercer el papel de \u00e1rbitro, cuyo sentido \u00faltimo es impedir la ruptura del orden vigente.<\/p>\n\n\n\n<p>La semana pasada, una revista burguesa interpretaba la situaci\u00f3n reinante en el pa\u00eds en t\u00e9rminos de empate. En realidad, el empate s\u00f3lo se verifica en el plano del Estado. A nivel de la lucha de masas, el retroceso de la reacci\u00f3n burguesa es visible y esto es lo que la hace buscar un terreno m\u00e1s propicio para maniobrar.<\/p>\n\n\n\n<p>El intento de solucionar en el plano del aparato estatal las dificultades existentes ha llevado a la izquierda a desaprovechar el inmenso potencial que la crisis de junio encerraba. El movimiento de masas, que hab\u00eda revertido la situaci\u00f3n creada por la burgues\u00eda y ocupaba el centro de la vida pol\u00edtica, ha sido puesto en la posici\u00f3n de espectador. El empuje que tra\u00eda consigo fue suspendido y no ha podido traducirse en realizaciones pr\u00e1cticas, m\u00e1s all\u00e1 de garantizar las condiciones de negociaci\u00f3n entre las fuerzas pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, son esas tareas pr\u00e1cticas del movimiento de masas las que se pueden implementar actualmente, en la medida en que escapan a las limitaciones que la burgues\u00eda atrincherada en el Estado intenta establecer. Son ellas, tambi\u00e9n, las que, asegurando el desarrollo de la conciencia y la organizaci\u00f3n de la clase obrera, permiten seguir modificando la correlaci\u00f3n de fuerzas y, por ende, superar positivamente la crisis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-text-color\" style=\"color:#757575\"><em>Ruy Mauro Marini<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background\" style=\"background-color:#757575;color:#757575\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-191b68df\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-e5a7e3ea\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-a7561605\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-40abc211-7f71-4177-8031-83b5dc7ced90\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/7-La-crisis-de-junio-PDF.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La-crisis-de-junio-PDF<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente:\u00a0El reformismo y la contrarrevoluci\u00f3n. Estudios sobre Chile, Ediciones Era, Serie Popular, M\u00e9xico, 1976. Publicado originalmente en la revista\u00a0Chile Hoy\u00a0n. 56, Santiago de Chile, 6 al 12 de julio de 1973. Se publica en&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2623,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"_ti_tpc_template_sync":false,"_ti_tpc_template_id":"","footnotes":""},"categories":[],"tags":[26,80,35,20],"class_list":["post-483","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-26","tag-chile","tag-chile-hoy","tag-prensa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/483","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=483"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/483\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2624,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/483\/revisions\/2624"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2623"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=483"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=483"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=483"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}