{"id":521,"date":"1976-02-01T03:18:53","date_gmt":"1976-02-01T03:18:53","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=521"},"modified":"2022-03-24T01:36:42","modified_gmt":"2022-03-24T01:36:42","slug":"se-acabo-el-milagro-economico-brasileno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=521","title":{"rendered":"Se acab\u00f3 el milagro econ\u00f3mico brasile\u00f1o"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-style-default\"><img decoding=\"async\" width=\"922\" height=\"520\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/real-brasileno-moneda-de-brasil.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2588\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/real-brasileno-moneda-de-brasil.jpg 922w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/real-brasileno-moneda-de-brasil-300x169.jpg 300w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/real-brasileno-moneda-de-brasil-768x433.jpg 768w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/real-brasileno-moneda-de-brasil-600x338.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 922px) 100vw, 922px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente:\u00a0Exc\u00e9lsior, M\u00e9xico, 1\u00b0 de febrero de 1976.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">El llamado \u201cmilagro econ\u00f3mico brasile\u00f1o\u201d, que arroj\u00f3 tasas anuales de crecimiento del producto nacional del orden del 10 por ciento entre 1968 y 1973, se apoy\u00f3 en gran medida en el sector externo. Adem\u00e1s de un acelerado crecimiento de las exportaciones, tanto de bienes primarios como de manufacturados, cont\u00f3 con considerables ingresos de capital extranjero privado y un sustancial aumento de la deuda p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde 1974 se observ\u00f3 la desaceleraci\u00f3n del ritmo de crecimiento, la cual se hizo patente el a\u00f1o pasado, cuando la econom\u00eda no alcanz\u00f3 siquiera la mitad del promedio de la tasa de aumento anual obtenida en los a\u00f1os del \u201cmilagro\u201d. Entre los indicadores m\u00e1s significativos de la crisis que se esboza est\u00e1 la balanza de pagos, que tuvo en 1975 (con base en las cifras correspondientes a 11 meses) un d\u00e9ficit de 7,000 millones de d\u00f3lares en la cuenta corriente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El a\u00f1o pasado casi no hubo crecimiento<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Pese a que los ingresos de capital extranjero (financiamientos e inversiones directas), alcanzaron los 5,000 millones de d\u00f3lares en 1975, ello no fue suficiente para limitar el d\u00e9ficit. S\u00f3lo las amortizaciones e intereses de la deuda externa se llevaron cerca de 2,500 millones. Por su parte, mientras las importaciones aumentaban sensiblemente en valor por efecto de la inflaci\u00f3n mundial, el valor de las exportaciones creci\u00f3 s\u00f3lo del 8.3 por ciento respecto al a\u00f1o anterior (el mismo indicador se\u00f1ala un crecimiento de 28.2 por ciento en 1974 y, de 55.3 por ciento en 1973).<\/p>\n\n\n\n<p>Este comportamiento insatisfactorio de las exportaciones se debi\u00f3 en buena medida al peso que tuvieron en ellas los productos primarios. En efecto, las manufacturas participaron con cerca del 40 por ciento del total, quedando lo dem\u00e1s por cuenta de los bienes primarios, de los cuales cinco (soya, caf\u00e9, mineral de hierro, az\u00facar y cacao) respondieron por m\u00e1s de la mitad de los ingresos totales.<\/p>\n\n\n\n<p>Se entiende mal, as\u00ed, que el r\u00e9gimen brasile\u00f1o haya reaccionado tan fuertemente en contra de las declaraciones sobre las perspectivas de 1976, hechas por el coordinador de la Asesor\u00eda Econ\u00f3mica del Ministerio de Hacienda, Augusto Jefferson de Oliveira Lemos, a fines del a\u00f1o pasado. Entre otras cosas, \u00e9ste afirm\u00f3 que, para 1976, la inflaci\u00f3n deber\u00e1 ser del orden del 20 por ciento y el d\u00e9ficit comercial de mil millones de d\u00f3lares, mientras que la tasa de crecimiento del producto caer\u00e1 a cero. Todo ello significando el fracaso del II Plan Nacional de Desarrollo. Estas declaraciones le costaron el cargo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, las mismas autoridades econ\u00f3micas han confirmado por lo menos la gravedad de la situaci\u00f3n a que alud\u00eda el funcionario, al tomar un conjunto de medidas orientadas a regularizar la balanza de pagos, defender el nivel de las divisas y reducir al m\u00e1ximo el d\u00e9ficit de la balanza comercial. Seg\u00fan el influyente&nbsp;<em>O Estado de S\u00e3o Paulo<\/em>, respecto de tales medidas, \u201ctodo lo dem\u00e1s, incluso las tasas de desarrollo, en 1976 y en los a\u00f1os siguientes, ser\u00e1 secundario\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Las se\u00f1ales de crisis del modelo de crecimiento econ\u00f3mico se dan en una coyuntura en la cual arrecian las manifestaciones de crisis pol\u00edtica. \u00c9sta, que no debiera de presentarse hasta 1978, a\u00f1o de elecciones parlamentarias y de renovaci\u00f3n de gobernadores estatales, amenaza con estallar en 1976, cuando se realizar\u00e1n en todo el pa\u00eds elecciones municipales.<\/p>\n\n\n\n<p>La mala actuaci\u00f3n del partido oficial, Alianza Renovadora Nacional (ARENA), en las elecciones parlamentarias de 1974, contra la oposici\u00f3n, el Movimiento Democr\u00e1tico Brasile\u00f1o (MDB), todav\u00eda no ha sido digerida. Forzado a representar al gobierno y a alejarse, por tanto, de un electorado cuyas reivindicaciones chocan cada vez m\u00e1s con lo que \u00e9ste puede ofrecerle, el ARENA se ve amenazado con una rotunda derrota electoral este a\u00f1o. Esta perspectiva tiende a producir divisiones internas en el partido, generando corrientes que embisten contra el gobierno y exigen autonom\u00eda en su acci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Supuesta amenaza comunista interna<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Paralelamente, crece el malestar en las Fuerzas Armadas. Ante el ascenso de la oposici\u00f3n civil y las vacilaciones del gobierno, los altos mandos militares desatan una nueva \u201ccaza de brujas\u201d, con el prop\u00f3sito de unir a las Fuerzas Armadas ante una supuesta \u201camenaza comunista interna\u201d y restaurar el prestigio del r\u00e9gimen frente a los sectores empresariales. Es en este marco que se produce el relevo del jefe del segundo ej\u00e9rcito, con sede en S\u00e3o Paulo, general Eduardo D\u2019Avila Melo, quien se hab\u00eda destacado por la represi\u00f3n y el asesinato de presos pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>El r\u00e9gimen militar brasile\u00f1o, que hab\u00eda hecho del crecimiento econ\u00f3mico su bandera, empieza a resquebrajarse desde el momento en que se vuelve dif\u00edcil mantener el ritmo de ese crecimiento. Ello coincide con el cansancio del pa\u00eds tras casi doce a\u00f1os de dictadura. Es natural, pues, esperar que se acent\u00fae la lucha pol\u00edtica en Brasil en el curso de este a\u00f1o y no ser\u00eda sorpresa que ella empezara a asumir connotaciones espectaculares.<\/p>\n\n\n\n<p>Es extra\u00f1o que un pa\u00eds como Brasil, beneficiado por un amplio r\u00e9gimen de r\u00edos muy favorable, no haya desarrollado m\u00e1s a\u00fan un sistema moderno de riego para la agricultura. Pa\u00edses como Jap\u00f3n, cuya \u00e1rea \u00fatil equivale a la del estado de Sergipe, utilizan mucho el riego artificial y consiguen producir cerca del 35 por ciento de los alimentos que consumen.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin minusvaluar al estado de Sergipe, se puede imaginar lo que ocurrir\u00eda si dependiese el pa\u00eds de \u00e9l para abastecerse en esa misma proporci\u00f3n, considerando que las poblaciones brasile\u00f1a y japonesa casi se equivalen.<\/p>\n\n\n\n<p>Las agriculturas m\u00e1s desarrolladas hace ya mucho que aprendieron que el hombre debe reducir al m\u00ednimo su dependencia en relaci\u00f3n con la naturaleza y sus caprichos. Aqu\u00ed entre nos, entretanto, hasta los proyectos m\u00e1s ambiciosos \u2014para los que se ha llamado la atenci\u00f3n, el inter\u00e9s y las inversiones de los empresarios del sur\u2014 tropiezan con problemas y dificultades.<\/p>\n\n\n\n<p>El costo de una hect\u00e1rea regada es alto, la convivencia entre la agricultura de subsistencia y la agricultura tecnificada, con buen grado de mecanizaci\u00f3n, es motivo de discusiones interminables. No falta quien quiera condenar al interior de Brasil al atraso, alegando que as\u00ed se mantendr\u00e1n fuera de las ciudades mayores contingentes humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia ha demostrado que el aumento de zonas plantadas y la modernizaci\u00f3n de la agricultura terminan reabsorbiendo a los liberados por la m\u00e1quina y por la introducci\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas. Las sequ\u00edas \u2014cuando las legiones de hambrientos aumentan repentinamente\u2014 deber\u00edan funcionar por s\u00ed solas como un elocuente elemento de convencimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>En este caso, el gobierno es la clave de los programas de riego debido al elevado costo de las inversiones que son necesarias. Falta acci\u00f3n en este sentido. Y es urgente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-text-color\" style=\"color:#757575\"><em>Ruy Mauro Marini<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background\" style=\"background-color:#757575;color:#757575\"\/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente:\u00a0Exc\u00e9lsior, M\u00e9xico, 1\u00b0 de febrero de 1976. 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