{"id":557,"date":"1976-11-02T04:09:29","date_gmt":"1976-11-02T04:09:29","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=557"},"modified":"2022-03-04T05:48:30","modified_gmt":"2022-03-04T05:48:30","slug":"el-precio-de-la-austeridad-norteamericana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=557","title":{"rendered":"El precio de la austeridad norteamericana"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-style-default\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/dolar-divisas-ied-billetes-1024x597-1-edited.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2444\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/dolar-divisas-ied-billetes-1024x597-1-edited.jpg 1024w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/dolar-divisas-ied-billetes-1024x597-1-edited-300x169.jpg 300w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/dolar-divisas-ied-billetes-1024x597-1-edited-768x432.jpg 768w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/dolar-divisas-ied-billetes-1024x597-1-edited-600x338.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente:\u00a0El Sol de M\u00e9xico, M\u00e9xico, 2 noviembre de 1976.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">En la reciente reuni\u00f3n del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, en Manila, el secretario del Tesoro norteamericano, William Simon, hizo notar su presencia. Simon empez\u00f3 ech\u00e1ndole la culpa de la actual crisis internacional al alza de los precios del petr\u00f3leo. Se abstuvo de se\u00f1alar que \u00e9sta benefici\u00f3 ampliamente a las empresas multinacionales que operan en el ramo. Es as\u00ed como, seg\u00fan&nbsp;<em>Visi\u00f3n<\/em>, entre las diez mayores empresas del mundo, en 1975, ocho eran petroleras. De las ocho, seis son norteamericanas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUn pa\u00eds con d\u00e9ficit (de pagos) considerables \u2014continu\u00f3 Simon, austeramente\u2014 debiera partir hacia un programa de estabilidad interna, acompa\u00f1ado por modificaciones en la tasa de cambio acordes con las fuerzas del mercado\u201d. Se olvid\u00f3 de agregar que, desde 1950, Estados Unidos empez\u00f3 a arrojar d\u00e9ficits considerables en su balanza de pagos, sin preocuparse de la estabilidad interna, y lleg\u00f3 a la devaluaci\u00f3n del d\u00f3lar veinte a\u00f1os despu\u00e9s. Fue sobre la base de la emisi\u00f3n de d\u00f3lares que ten\u00edan como contrapartida una reserva de divisas en franca contracci\u00f3n, como medr\u00f3 el eurod\u00f3lar y la euromoneda en general, dando lugar a una expansi\u00f3n de la circulaci\u00f3n mundial de dinero sin respaldo efectivo. El resultado de la existencia de ese capital-dinero en busca de aplicaci\u00f3n ha sido la gigantesca deuda externa que pesa hoy sobre los pa\u00edses dependientes y semicoloniales, esa misma deuda que fue objeto de la severa cr\u00edtica de Simon.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no es s\u00f3lo la deuda el fruto de la expansi\u00f3n del capital financiero. En su estela, como siempre, ha florecido la especulaci\u00f3n m\u00e1s desenfrenada. El caso reciente de la libra esterlina es aleccionador. Basta que un grupo de especuladores venda libras para comprar marcos alemanes para que la moneda inglesa se desplome, el marco se reval\u00fae (proporcionando a los especuladores las ganancias esperadas, hasta la pr\u00f3xima operaci\u00f3n, a costa del yen, del franco o qui\u00e9n sabe qu\u00e9 moneda) e Inglaterra tenga que presentarse, como cualquier pa\u00eds del llamado Tercer Mundo, a disputar con \u00e9ste los pr\u00e9stamos del FMI.<\/p>\n\n\n\n<p>Pagan los pa\u00edses del Tercer Mundo, pero pagan tambi\u00e9n por supuesto, los obreros ingleses. All\u00ed est\u00e1 la Confederaci\u00f3n de la Industria Brit\u00e1nica, organizaci\u00f3n patronal, con un programa de acci\u00f3n listo para ofrecer al gobierno laborista. La CIB exige reformas en favor del capital y en detrimento del consumo; la elevaci\u00f3n de la productividad obrera, acompa\u00f1ada naturalmente de frenos a las demandas salariales; una reducci\u00f3n de los impuestos directos; y un corte de m\u00e1s de 3 mil millones de libras esterlinas en los gastos p\u00fablicos, en los pr\u00f3ximos tres a\u00f1os, obviamente a costa de la disminuci\u00f3n de los gastos sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas son, pr\u00e1cticamente, las mismas exigencias que el FMI ha hecho a Inglaterra para concederle el solicitado pr\u00e9stamo de 3,900 millones de d\u00f3lares. Las mismas que hace a los pa\u00edses dependientes que enfrentan id\u00e9ntica situaci\u00f3n. Que se recuerde el caso de Per\u00fa, que comentamos la semana pasada.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la dificultad de encontrar con qu\u00e9 cubrir los hoyos de la balanza de pagos, y ante el costo creciente que acarrea la inflaci\u00f3n exportada por los pa\u00edses capitalistas avanzados, mediante la elevaci\u00f3n de los precios de sus manufacturas, los pa\u00edses dependientes buscan abrir campos de inversi\u00f3n al capital extranjero p\u00fablico y privado, al costo que sea, para lograr as\u00ed las deseadas divisas. Las recientes andanzas de Brasil por Europa Occidental y Jap\u00f3n son un buen ejemplo de ello. S\u00f3lo con este \u00faltimo pa\u00eds, Brasil contrajo compromisos de inversiones por 3,500 millones de d\u00f3lares para los pr\u00f3ximos tres a\u00f1os, que llegar\u00e1n a 8 mil millones en 1985.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs buena la soluci\u00f3n? La deuda externa brasile\u00f1a era, en marzo de este a\u00f1o, de 22,500 millones de d\u00f3lares y creci\u00f3, respecto a marzo de 1975, en un 30%. Si se amortiza en los plazos previstos, Brasil deber\u00e1 pagar hasta 1984 un 80% del total, o sea, aproximadamente, 18 mil millones, calculados sobre la base de marzo \u00faltimo. De aqu\u00ed hasta all\u00e1, es dif\u00edcil predecir a cu\u00e1nto llegar\u00e1 el endeudamiento externo del pa\u00eds y qu\u00e9 nuevos grav\u00e1menes acarrear\u00e1n los compromisos que se vayan estableciendo, de acuerdo con lo que acaba de concertarse con Europa y Jap\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando William Simon, cerrando con broche de oro su intervenci\u00f3n en Manila, se opuso a cualquier aumento de los techos hasta ahora vigentes en el FMI para cr\u00e9ditos al Tercer Mundo, no pod\u00eda dejar de saber qu\u00e9 estaba haciendo: apurar a los pa\u00edses dependientes para que sigan m\u00e1s aprisa el tranco de Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em><span class=\"has-inline-color has-nv-dark-bg-color\">Ruy Mauro Marini<\/span><\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background\" style=\"background-color:#757575;color:#757575\"\/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente:\u00a0El Sol de M\u00e9xico, M\u00e9xico, 2 noviembre de 1976. En la reciente reuni\u00f3n del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, en Manila, el secretario del Tesoro norteamericano, William Simon, hizo notar su presencia.&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2444,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"_ti_tpc_template_sync":false,"_ti_tpc_template_id":"","footnotes":""},"categories":[],"tags":[39,40,20],"class_list":["post-557","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-39","tag-el-sol-de-mexico","tag-prensa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/557","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=557"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/557\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2562,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/557\/revisions\/2562"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2444"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=557"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=557"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=557"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}