{"id":632,"date":"1977-07-06T05:08:13","date_gmt":"1977-07-06T05:08:13","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=632"},"modified":"2022-03-04T04:45:39","modified_gmt":"2022-03-04T04:45:39","slug":"replanteo-norteamericano-retorno-a-la-guerra-fria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=632","title":{"rendered":"Replanteo norteamericano: \u00bfretorno a la guerra fr\u00eda?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/america-latina-y-la-nueva-guerra-fria-2056-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2493\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/america-latina-y-la-nueva-guerra-fria-2056-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/america-latina-y-la-nueva-guerra-fria-2056-300x169.jpg 300w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/america-latina-y-la-nueva-guerra-fria-2056-768x432.jpg 768w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/america-latina-y-la-nueva-guerra-fria-2056-600x338.jpg 600w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/america-latina-y-la-nueva-guerra-fria-2056.jpg 1242w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: Archivo de Ruy Mauro Marini. Publicado en\u00a0El Universal, M\u00e9xico, mi\u00e9rcoles, 6 julio 1977.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">No hace mucho, en la sede de la Organizaci\u00f3n del Tratado del Atl\u00e1ntico Norte, el presidente James Carter caus\u00f3 sorpresa, al denunciar el poder\u00edo militar del Pacto de Varsovia como una amenaza a la seguridad de occidente y al concitar a los pa\u00edses de Europa occidental a aumentar sus presupuestos militares. Ese pronunciamiento oblig\u00f3 a reflexionar a quienes hab\u00edan preferido fijarse en las posturas liberales y humanitarias adoptadas por el Gobierno norteamericano, considerando como un mero traspi\u00e9s su posici\u00f3n respecto a la limitaci\u00f3n de armas estrat\u00e9gicas, que tanto disgusto ha suscitado en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa posici\u00f3n, que fue comunicada a los dirigentes sovi\u00e9ticos por el secretario de Estado, Cyrus Vance, en su visita a Mosc\u00fa, pone obst\u00e1culos a que los dos pa\u00edses puedan seguir la l\u00ednea de reducci\u00f3n concertada de su esfuerzo armamentista, establecida hace dos a\u00f1os en las primeras negociaciones sobre la materia (SALT\u2011I). En efecto, las condiciones norteamericanas para la segunda ronda de negociaciones implican una reducci\u00f3n del armamento sovi\u00e9tico en beneficio del poder\u00edo b\u00e9lico de Estados Unidos o la se\u00f1al verde por parte de ambos gobiernos para el desarrollo de nuevas armas estrat\u00e9gicas, en lo que Estados Unidos tambi\u00e9n lleva ventaja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La resistencia que esas proposiciones han encontrado en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica pone en peligro a la distensi\u00f3n. Este peligro se ha acentuado en la medida en que, lejos de revisar su posici\u00f3n, Estados Unidos ha pasado a implementarla, como lo demuestra el pronunciamiento de Carter en la OTAN o su reciente decisi\u00f3n de empezar la producci\u00f3n masiva del proyectil Crucero, una de las nuevas armas que los sovi\u00e9ticos han objetado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las propuestas de Vance hab\u00edan dado lugar a la suposici\u00f3n de que el Gobierno norteamericanos se lanzaba a un juego peligroso, que podr\u00eda llevar a la ruptura de la distensi\u00f3n, sin que esto fuera sin embargo el objeto que \u00e9l persiguiera deliberadamente. Los pasos posteriores de Carter le quitan base a esa suposici\u00f3n y hacen m\u00e1s bien pensar que \u00e9ste lleva a cabo el reemplazo de la distensi\u00f3n por una pol\u00edtica dura hacia la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, que el ex presidente Gerald Ford hab\u00eda bautizado como de &#8220;paz con fuerza&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPodr\u00eda esta pol\u00edtica representar el resurgimiento de la guerra fr\u00eda? Es improbable. La guerra fr\u00eda, tal como se plante\u00f3 en 1947, era la expresi\u00f3n de una correlaci\u00f3n mundial de fuerzas, en la que Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica aparec\u00edan no s\u00f3lo como dos superpotencias, sino que como las \u00fanicas potencias econ\u00f3micas y militares en un mundo devastado por la guerra. Treinta a\u00f1os despu\u00e9s, la reconstrucci\u00f3n europea, la reafirmaci\u00f3n de potencias como Alemania Federal y Jap\u00f3n, la emergencia de China, el surgimiento de potencias medias como Israel, Ir\u00e1n, India, Brasil, Sud\u00e1frica, todo ello configura una estructura internacional mucho m\u00e1s compleja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cierto momento, cuando Henry Kissinger reinaba en la pol\u00edtica exterior norteamericana, se pens\u00f3 incluso en el paso de un esquema bipolar de poder, a escala mundial, a uno multipolar. Esta tendencia se expresaba en la regionalizaci\u00f3n del conflicto norteamericano\u2011sovi\u00e9tico, en \u00e1reas como el sudeste asi\u00e1tico, el Medio Oriente, \u00c1frica Austral e, incluso, Am\u00e9rica Latina, particularmente en la cuenca del Caribe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pol\u00edtica exterior que implementa la actual administraci\u00f3n norteamericana parece ir destinada a modificar esa situaci\u00f3n, para lo que act\u00faa en dos sentidos. Primero, realinear tras la conducci\u00f3n norteamericana a las potencias capitalistas de m\u00e1s expresi\u00f3n, principalmente Alemania Federal y Jap\u00f3n, y retomar la posici\u00f3n de interlocutor privilegiado del campo occidental ante la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Segundo, desconflagrar o enfriar las &#8220;zonas calientes&#8221; del Tercer Mundo, para dar viabilidad a la primera l\u00ednea de acci\u00f3n y tambi\u00e9n, o sobre todo, por el hecho de que el enfrentamiento con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en este plano ha resultado desastroso para Estados Unidos, en esta d\u00e9cada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero es evidente que el replanteamiento de la hegemon\u00eda norteamericana, en estos t\u00e9rminos, est\u00e1 limitado por la actual estructura internacional de poder, as\u00ed como por el grado de desarrollo del potencial destructivo de la industria b\u00e9lica, que vuelve mucho m\u00e1s costosa que hace tres d\u00e9cadas una confrontaci\u00f3n directa entre las grandes potencias mundiales. M\u00e1s que de un retorno a la bipolaridad, que estuvo en la base de la guerra fr\u00eda, habr\u00eda que pensar en una multipolaridad controlada, con la acentuaci\u00f3n del papel rector de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dilucidaci\u00f3n de esta cuesti\u00f3n es de gran inter\u00e9s para los pa\u00edses dependientes, en particular los de Am\u00e9rica Latina, en la medida en que determina el grado de autonom\u00eda que la estrategia global norteamericana est\u00e1 dispuesta a concederles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em><span class=\"has-inline-color has-nv-dark-bg-color\">Ruy Mauro Marini<\/span><\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background\" style=\"background-color:#757575;color:#757575\"\/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Archivo de Ruy Mauro Marini. Publicado en\u00a0El Universal, M\u00e9xico, mi\u00e9rcoles, 6 julio 1977. 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