{"id":65,"date":"1965-04-04T07:48:16","date_gmt":"1965-04-04T07:48:16","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=65"},"modified":"2022-03-23T17:45:49","modified_gmt":"2022-03-23T17:45:49","slug":"contradicciones-y-conflictos-en-el-brasil-contemporaneo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=65","title":{"rendered":"Contradicciones y conflictos en el Brasil contempor\u00e1neo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-style-default\"><img decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"529\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Destino_pres_1852020185219-edited.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2059\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Destino_pres_1852020185219-edited.jpg 940w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Destino_pres_1852020185219-edited-300x169.jpg 300w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Destino_pres_1852020185219-edited-768x432.jpg 768w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Destino_pres_1852020185219-edited-600x338.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente:\u00a0<em>Foro Internacional<\/em>, v. 5, n. 4, abril-junio de 1965, pp. 511-546, El Colegio de M\u00e9xico.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">El golpe militar que depuso al presidente constitucional del Brasil, Joao Goulart, en abril de 1964, fue presentado por los militares brasile\u00f1os como una revoluci\u00f3n y definido, un a\u00f1o despu\u00e9s, por uno de sus voceros, como una \u201ccontrarrevoluci\u00f3n preventiva\u201d. Por sus repercusiones internacionales, sobre todo en la pol\u00edtica interamericana, y ante las concesiones econ\u00f3micas que tuvo para los capitales norteamericanos, muchos lo consideraron sencillamente como una intervenci\u00f3n disfrazada de los Estados Unidos. Esta opini\u00f3n es compartida por amplios sectores de la izquierda brasile\u00f1a, que, sin embargo, nunca explicaron bien por qu\u00e9, en el momento mismo en que parec\u00edan llegar al poder, \u00e9ste les fue arrebatado sorpresivamente, sin que se disparara un solo tiro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A nosotros parece que ninguna explicaci\u00f3n de un fen\u00f3meno pol\u00edtico es buena si lo reduce a s\u00f3lo uno de sus elementos, y que es decididamente mala si toma por clave justamente a un factor externo, que lo condiciona desde fuera. En un mundo caracterizado por la interdependencia, quiz\u00e1 por la integraci\u00f3n, nadie niega la influencia de los factores internacionales sobre las cuestiones internas, sobre todo cuando se est\u00e1 en presencia de una econom\u00eda de las llamadas \u201cdominantes\u201d o \u201cmetropolitanas\u201d y un pa\u00eds subdesarrollado. Mas \u00bfen qu\u00e9 medida se ejerce esa influencia? \u00bfQu\u00e9 peso tiene, frente a los factores internos, espec\u00edficos de la sociedad sobre la cual act\u00faa?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Brasil, con sus 80 millones de habitantes y su econom\u00eda industrialmente diversificada, es una realidad social compleja, cuya din\u00e1mica, aunque condicionada y limitada por el cuadro internacional en que se inserta, reh\u00faye las interpretaciones unilaterales. Sin un an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n interna brasile\u00f1a, de las relaciones de fuerza all\u00ed existentes entre los grupos pol\u00edticos, de las tensiones sociales que se desarrollaban con base en una determinada configuraci\u00f3n econ\u00f3mica, no se comprender\u00e1 el cambio pol\u00edtico de 1964 ni se podr\u00e1n estimar las perspectivas probables de su evoluci\u00f3n. Perspectivas que, en fin de cuentas, no se refieren tan s\u00f3lo al Brasil, sino a toda Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">El compromiso de 37<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">La historia pol\u00edtica brasile\u00f1a presenta, en este siglo, dos fases bien caracterizadas. La primera, que va de 1922 a 1937, es de gran agitaci\u00f3n social, marcada por varias rebeliones y una revoluci\u00f3n, la de 1930. Sus causas pueden buscarse en la industrializaci\u00f3n que se produce en el pa\u00eds en la d\u00e9cada de 1910, gracias sobre todo a la guerra de 1914, que lleva a la econom\u00eda brasile\u00f1a a realizar un considerable esfuerzo de sustituci\u00f3n de importaciones. La crisis mundial de 1929 y sus repercusiones sobre el mercado internacional van a mantener en un nivel bajo la capacidad de importar del pa\u00eds y acelerar as\u00ed su proceso de industrializaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las transformaciones que se operan en la estructura econ\u00f3mica, en ese per\u00edodo, se traducen, socialmente, en el surgimiento de una nueva clase media, es decir una burgues\u00eda industrial directamente vinculada al mercado interno, y de un nuevo proletariado, pasando las dos clases a presionar a los antiguos grupos dominantes, para obtener un lugar propio en la sociedad pol\u00edtica. El resultado de las luchas desencadenadas por ese conflicto es, pasando por la revoluci\u00f3n de 1930, un compromiso \u2014el \u201cEstado nuevo\u201d de 1937, bajo la dictadura de Getulio Vargas\u2014 con el cual la burgues\u00eda se estabiliza en el poder, en asociaci\u00f3n con los terratenientes y los viejos grupos comerciantes, al mismo tiempo que establece un esquema particular de relaciones con el proletariado. En este esquema, el proletariado ser\u00e1 beneficiado por toda una serie de concesiones sociales (concretadas sobre todo en la legislaci\u00f3n laboral del Estado nuevo) y, de otra parte, encuadrado en una organizaci\u00f3n sindical r\u00edgida, que lo subordina al gobierno, dentro de un modelo de tipo corporativo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con peque\u00f1os cambios, y a pesar de que se derroca, en 1945, a la dictadura de Vargas, este compromiso pol\u00edtico, este contrato social si se le puede llamar as\u00ed, se mantiene estable hasta 1950. Empieza entonces un nuevo per\u00edodo de agudas luchas pol\u00edticas, de las que el suicidio de Vargas (que regresa al poder, a trav\u00e9s de elecciones), en 1954, es el primer fruto, y que conducir\u00e1n al pa\u00eds, en diez a\u00f1os tormentosos, al golpe militar de 1964. En la ra\u00edz de esas luchas, encontramos el esfuerzo de la burgues\u00eda industrial por poner a su servicio el aparato del Estado y los recursos econ\u00f3micos disponibles, rompiendo o, por lo menos, transgrediendo las reglas del juego que se hab\u00edan fijado en 1937. Las razones, en verdad, son m\u00e1s profundas: se asiste, en ese per\u00edodo, a la deterioraci\u00f3n de las condiciones en las que se basaban esas reglas, lo que se debe, por una parte, al crecimiento constante del sector industrial y, por otra, a las dificultades que, apareciendo primero en el sector externo, hicieron que la complementariedad hasta entonces existente entre el desarrollo industrial y las actividades agrario-exportadoras se convirtieran en una verdadera oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Junto con la escisi\u00f3n vertical que se produc\u00eda entre las clases dominantes, las presiones de las masas en busca de nuevas conquistas sociales rompen el dique que la dictadura les impuso, hasta 1945, y que el gobierno fuerte del mariscal Dutra (1945- 50) hab\u00eda mantenido de pie. La tendencia ascendente del movimiento de masas, que se expresa ya en la elecci\u00f3n de Vargas para Presidente de la Rep\u00fablica (cuando, por primera vez en Brasil, lleg\u00f3 al poder un candidato de la oposici\u00f3n), es estimulada por la burgues\u00eda, que se apoya en ella para quebrar la resistencia de las antiguas clases dominantes. Esa alianza era posible porque, proponiendo un amplio programa de expansi\u00f3n econ\u00f3mica, la burgues\u00eda abr\u00eda perspectivas de empleo y de elevaci\u00f3n del nivel de vida a la clase obrera y a las clases medias urbanas, creando as\u00ed una zona de intereses comunes que tend\u00edan a expresarse pol\u00edticamente en un comportamiento homog\u00e9neo. Esa tendencia ser\u00e1 acentuada por la burgues\u00eda a trav\u00e9s del manejo de las directivas sindicales (v\u00eda Ministerio del Trabajo), y por el impulso que dio a las ideas nacionalistas, que le permitieron ejercer un control ideol\u00f3gico sobre las masas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Reflejando esa correlaci\u00f3n de fuerzas, Getulio Vargas no tarda en definirse por una pol\u00edtica progresista y nacionalista, de la que fueron frutos: la creaci\u00f3n, en 1952, del Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico; la decisi\u00f3n de concretar el Plan Salte (programaci\u00f3n de las inversiones p\u00fablicas en los sectores de salud, alimentaci\u00f3n, transporte y energ\u00eda) ; el Plan nacional de carreteras y el Fondo nacional de electrificaci\u00f3n; el reequipamiento de la marina mercante y del sistema portuario; el monopolio estatal del petr\u00f3leo (Petrobr\u00e1s) y el proyecto de monopolio estatal de energ\u00eda el\u00e9ctrica (Eletrobr\u00e1s). El env\u00edo al Congreso de un proyecto de ley limitando a los beneficios extraordinarios y los pronunciamientos favorables a la restricci\u00f3n de la exportaci\u00f3n de beneficios fueron acompa\u00f1ados, por el gobierno, de una pol\u00edtica laboral destinada a atraer el apoyo obrero y que Vargas conf\u00eda a un joven gaucho desconocido, llamado Joao Goulart, a quien nombra ministro del Trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un esfuerzo para movilizar de modo org\u00e1nico a las masas obreras, Goulart echa mano de diferentes m\u00e9todos, desde el aumento de 100% del salario m\u00ednimo (congelado desde 1945) hasta la organizaci\u00f3n unitaria de las directivas sindicales. La demostraci\u00f3n de fuerza que represent\u00f3 el I Congreso Nacional de la Previsi\u00f3n Social, en R\u00edo, y los ataques que all\u00ed, rodeado de conocidos l\u00edderes comunistas, lanz\u00f3 Goulart contra las oligarqu\u00edas dominantes y la explotaci\u00f3n imperialista conmovieron a la derecha y asustaron a las clases dominantes con la amenaza de una \u201crep\u00fablica sindicalista\u201d, de tipo peronista. Las estrechas relaciones de amistad que manten\u00edan el Brasil de Vargas y la Argentina de Per\u00f3n reforzaban ese temor. Presionado furiosamente, Goulart se vio obligado a abandonar el ministerio y exiliarse en el Uruguay.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era, para Vargas, el principio del fin. Retrocediendo ante la reacci\u00f3n derechista, trat\u00f3 de calmar la furia de la oposici\u00f3n con varias medidas, entre ellas la Ley de Seguridad Nacional y la prorrogaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n del Acuerdo militar Brasil-Estados Unidos. La primera, sin consecuencias inmediatas, creaba el marco jur\u00eddico para la represi\u00f3n del movimiento popular, que el gobierno militar de 1964 utiliza ampliamente; el segundo, pon\u00eda definitivamente a las fuerzas armadas brasile\u00f1as bajo la influencia del Pent\u00e1gono norteamericano. Mas el mejor ejemplo de la pol\u00edtica de conciliaci\u00f3n de Vargas fue la reforma cambiaria de 1953, por la cual se busc\u00f3 incrementar las exportaciones y contener las importaciones (realizadas, bajo el control gubernamental, en el mercado oficial), al mismo tiempo que, transfiri\u00e9ndolas al mercado libre, se liberaba la entrada y salida de capitales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa reforma cambiaria, si tuvo poca influencia sobre las exportaciones, comprimi\u00f3 fuertemente el nivel de las importaciones, equilibrando provisionalmente las cuentas externas del pa\u00eds, aunque buena parte del saldo as\u00ed obtenido fue absorbido por la evasi\u00f3n de divisas permitidas por el nuevo sistema. La ca\u00edda del precio internacional del caf\u00e9 y la reducci\u00f3n del volumen de las exportaciones brasile\u00f1as hacen que, en 1954, la balanza comercial vuelva a presentar un d\u00e9ficit, lanzando nuevamente a la econom\u00eda a una grave crisis cambiaria. Internamente, la marcha de la inflaci\u00f3n (en el promedio mensual de los precios pasa de 175 en 1953 a 222 en 1954) impulsa al movimiento obrero a reivindicar reajustes de salarios, contando ahora los sindicatos con el recurso efectivo de la huelga (cuyo derecho fue conquistado, de hecho, cuando el gran paro de los metal\u00fargicos, vidrieros y gr\u00e1ficos en Sao Paulo, en 1953).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sobre esa base la campa\u00f1a de la derecha se intensifica, dirigida por un periodista llamado Carlos Lacerda, frente a Vargas cuya pol\u00edtica de conciliaci\u00f3n le aisl\u00f3 de las masas y atrajo la oposici\u00f3n de sus fuerzas organizadas, sobre todo de los comunistas. Un intento de asesinar a Lacerda, aunque frustrado, proporciona el pretexto para que se exija la renuncia del presidente, puesto que varios miembros de su&nbsp;<em>entourage<\/em>&nbsp;hab\u00edan quedado comprometidos. En la madrugada del 24 de agosto, virtualmente depuesto, Getulio Vargas se suicida, de un tiro en el coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cUna vez m\u00e1s \u2014dec\u00eda en un mensaje p\u00f3stumo, divulgado poco despu\u00e9s por Goulart\u2014 las fuerzas y los intereses contrarios al pueblo se unieron, y nuevamente se desencadenaron contra m\u00ed\u201d. Tras denunciar como responsables de su muerte a los grupos econ\u00f3micos nacionales e internacionales, Vargas conclu\u00eda: \u201cHe luchado mes a mes, d\u00eda a d\u00eda, hora a hora, resistiendo a una presi\u00f3n constante, incesante, soportando todo en silencio, olvidando todo, renunciando a m\u00ed mismo para defender al pueblo, que ahora se queda desamparado. No puedo daros nada m\u00e1s que no sea mi propia sangre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Una falsa soluci\u00f3n: la Instrucci\u00f3n 113<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">Se clausuraba as\u00ed un per\u00edodo de gobierno que marca la eclosi\u00f3n de las contradicciones que se ven\u00edan gestando hac\u00eda mucho en el proceso de desarrollo econ\u00f3mico de Brasil. El hecho b\u00e1sico a considerar es que la industria nacional se expandi\u00f3 gracias al sistema semicolonial de exportaci\u00f3n, que caracteriz\u00f3 a la econom\u00eda brasile\u00f1a antes de los a\u00f1os 30, y que esa industria no sufri\u00f3 limitaci\u00f3n o competencia sensible, en virtud de las condiciones excepcionales que hab\u00edan engendrado la crisis de 1929 y el conflicto mundial. El compromiso pol\u00edtico de 37 hab\u00eda tenido por base esa realidad objetiva. Hacia los a\u00f1os 50, la situaci\u00f3n cambia. Mientras la industria se empe\u00f1a en mantener altos los tipos de cambio, lo que la lleva a chocar con el sector agrario exportador, cuyas ganancias quedaban as\u00ed disminuidas, este sector ya no puede ofrecer a la industria el monto de divisas que le proporcionaba en otros tiempos. Por el contrario, se hace muchas veces necesario que, a trav\u00e9s de la formaci\u00f3n de existencias generosamente pagadas, el gobierno garantice las ganancias de los plantadores y exportadores, existencias que, en verdad, corresponden a la inmovilizaci\u00f3n de recursos necesarios a la actividad industrial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La crisis del sector externo de la econom\u00eda brasile\u00f1a expresaba, por lo tanto, la ruptura de la complementariedad que hab\u00eda caracterizado a las relaciones de la industria con las actividades agrario-exportadoras, y se agravaba con otro elemento, la remuneraci\u00f3n del capital extranjero. Como observa Caio Prado J\u00fanior <sup>1<\/sup>, los gastos anuales medios relativos a la exportaci\u00f3n de capital fueron, en el per\u00edodo 1949-53, de casi 3 mil millones de cruzeiros, suma s\u00f3lo superada por la exportaci\u00f3n de caf\u00e9 y muy superior a la que se gast\u00f3 en la importaci\u00f3n de equipos mec\u00e1nicos y veh\u00edculos de motor, que constituyen suplementos esenciales a la econom\u00eda. Como la remuneraci\u00f3n del capital extranjero s\u00f3lo puede cubrirse normalmente con los recursos de la exportaci\u00f3n, y como se asist\u00eda a una crisis de la exportaci\u00f3n, era evidente la interacci\u00f3n de esos dos elementos del sector externo y sus repercusiones sobre los intereses de la industria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las luchas pol\u00edticas de 1954 reflejaron la agudizaci\u00f3n de esas contradicciones de la sociedad brasile\u00f1a y se terminaron con una tregua, no con una soluci\u00f3n. Tras la muerte de Vargas, efectivamente, se intent\u00f3 un compromiso, entreg\u00e1ndose la presidencia de la Rep\u00fablica a Caf\u00e9 Filho, vicepresidente cuya candidatura fue presentada por el Partido Socialista, al mismo tiempo que se le rodeaba de un ministerio donde la derecha se encontraba muy bien representada. El importante ministerio de la Hacienda qued\u00f3 en manos de Eugenio Gudin, abiertamente favorable a la m\u00e1s estrecha colaboraci\u00f3n con el capital extranjero y contrario a todo programa intensivo de industrializaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese compromiso mostraba, en realidad, el callej\u00f3n donde se encontraban las fuerzas pol\u00edticas brasile\u00f1as. El gobierno abandon\u00f3 los arrojados proyectos de Vargas para hacer lo que se llam\u00f3 \u201cun sondeo (palpamiento) de la pol\u00edtica econ\u00f3mica por regresar a su modelo convencional, preocupada por la estabilidad a trav\u00e9s de la contenci\u00f3n de la demanda global\u201d.<sup>2<\/sup> Hasta 1956, ninguna iniciativa importante marc\u00f3 la acci\u00f3n gubernamental, capaz de alterar el equilibrio relativo que se estableciera entre los grupos dominantes, a excepci\u00f3n de la Instrucci\u00f3n 113, de la Superintendencia de la Moneda y del Cr\u00e9dito, actual Banco Central.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa Instrucci\u00f3n, sin alterar el sistema cambiario vigente, daba facilidades excepcionales al ingreso de capitales extranjeros, en la medida en que permit\u00eda que las m\u00e1quinas y equipos introducidos en el pa\u00eds por empresas extranjeras no tuvieran cobertura cambiar\u00eda, exigencia que se manten\u00eda para las empresas nacionales. Bajo la vigencia de esa norma, combinada con la ley 2.145\/54, es decir de 1955 a 1961, el importe total de capitales extranjeros que, bajo la forma de financiamientos o inversiones directas, entraron en el pa\u00eds, fue de unos 2.300 millones de d\u00f3lares. Hecho que, como veremos, no podr\u00eda dejar de tener influencia sobre el equilibrio social y pol\u00edtico existente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por este m\u00e9todo, la burgues\u00eda industrial tomaba una opci\u00f3n frente a la crisis que hab\u00eda surgido en el sector externo. Agobiada por la escasez de divisas, que amenazaba con un colapso de todo el sistema industrial, la burgues\u00eda aceptaba el suministro de divisas necesarias a la superaci\u00f3n de esa crisis por parte de los grupos extranjeros, concedi\u00e9ndoles a cambio una amplia libertad de ingreso y de acci\u00f3n y renunciando, por lo tanto, a la pol\u00edtica nacionalista que se hab\u00eda esbozado con Vargas, Las condiciones especiales de la econom\u00eda norteamericana, m\u00e1s que nunca necesitada de nuevos campos de inversi\u00f3n, garantizaban el acuerdo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Las relaciones de clase (I) la coalici\u00f3n dominante<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">Es evidente que ese acuerdo no fue firmado mientras se tomaba el t\u00e9. En noviembre de 1955, tras una tentativa de la derecha para quedarse sola en el poder, se verific\u00f3 lo que se llam\u00f3, con un eufemismo, el \u201ccontragolpe del 11 de noviembre\u201d, bajo el mando del ministro de guerra, mariscal Teixeira Lott. Se asegur\u00f3, as\u00ed, la toma de posesi\u00f3n en la presidencia y vicepresidencia de la Rep\u00fablica de los candidatos elegidos, en octubre, por la coalici\u00f3n del Partido Social Dem\u00f3crata y el Partido Laborista: Juscelino Kubitschek, ex-gobernador de Minas Gerais, y Joao Goulart.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el primer a\u00f1o de su gobierno, 1956, el nuevo presidente lanz\u00f3 un ambicioso programa de desarrollo econ\u00f3mico \u2014el Plan de Metas\u2014 cuya aplicaci\u00f3n empez\u00f3 al a\u00f1o siguiente. Aunque contaba con facilidades arancelarias y est\u00edmulos fiscales a la iniciativa privada, el Plan se respaldaba, principalmente, en las inversiones p\u00fablicas en sectores b\u00e1sicos y en los ingresos de capital extranjero. Para mantener el ritmo previsto, se hac\u00eda necesaria una inyecci\u00f3n monetaria importante en las obras p\u00fablicas y en la construcci\u00f3n civil; Kubitschek prefiri\u00f3 concentrarlas,&nbsp;<em>ad suam majorem gloriara<\/em>, en la edificaci\u00f3n de una nueva capital: Brasilia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La expansi\u00f3n econ\u00f3mica que se logr\u00f3 fue apreciable, mas hay que examinar las condiciones en que se produjo, para que se comprenda c\u00f3mo evolucionaron las relaciones de clase. Un primer punto que se debe destacar es la participaci\u00f3n del capital extranjero. Dijimos que el total de inversiones y financiaciones de origen externo suma casi 2.500 millones de d\u00f3lares para el per\u00edodo, lo que indica un refuerzo considerable de la posici\u00f3n de los grupos extranjeros en la econom\u00eda brasile\u00f1a. Las formas espec\u00edficas que asume ese refuerzo se pueden imaginar si se\u00f1alamos que la casi totalidad de esa suma se destin\u00f3 a las actividades infraestructurales y a la industria ligera y pesada; y si se considera que grandes partes, de dif\u00edcil estimaci\u00f3n, de esos capitales vinieron como&nbsp;<em>asociados<\/em>&nbsp;a empresas nacionales, que, procediendo as\u00ed, se aprovecharon de la facilidad creada por la Instrucci\u00f3n 113 para la importaci\u00f3n de equipos sin cobertura cambiar\u00eda. Es natural, por lo tanto, que, en virtud del aumento del sector extranjero de la econom\u00eda y de los lazos que el mecanismo de la asociaci\u00f3n estableci\u00f3 entre este sector y el nacional, los grupos econ\u00f3micos internacionales vieron crecer su influencia en la sociedad pol\u00edtica brasile\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra consecuencia tendr\u00e1 la ampliaci\u00f3n del sector extranjero, y ser\u00e1 su repercusi\u00f3n sobre las relaciones existentes entre el sector industrial y el agrario-exportador. Efectivamente, la deterioraci\u00f3n de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de este \u00faltimo, que ya se\u00f1alamos, no correspondi\u00f3 a la depreciaci\u00f3n de su fuerza pol\u00edtica. Eso no se debi\u00f3 tan s\u00f3lo a la firme posici\u00f3n que ocupaba en la estructura pol\u00edtica, ni al dominio que ejerc\u00eda sobre la masa campesina, decisivo en el juego electoral, sino, tambi\u00e9n, a la dependencia en que se encontraba todav\u00eda la industria en relaci\u00f3n a la exportaci\u00f3n, fuente de divisas para sus importaciones, dependencia que la extensi\u00f3n del sector extranjero vino a acentuar: \u201c&#8230;los beneficios obtenidos por las empresas imperialistas en Brasil s\u00f3lo se pueden liquidar (y s\u00f3lo entonces constituir\u00e1n para ellos verdaderos lucros) con los saldos de nuestro comercio exterior, por ser de la exportaci\u00f3n de donde proceden nuestros recursos en moneda extranjera. Descontada la parte de esos recursos que se destinan a pagar las importaciones, es del saldo restante, y solamente de \u00e9l, de donde podr\u00e1 salir el beneficio de las inversiones hechas aqu\u00ed por los trusts\u201d.<sup>3<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta observaci\u00f3n tiene implicaciones seguras sobre el an\u00e1lisis de las relaciones de clase, tal como se desarrollaron en ese per\u00edodo. Es, de hecho, evidente que la tregua que se estableci\u00f3 entre los grupos industriales y agrario-exportadores, en la fase de ejecuci\u00f3n del Plan de Metas, termin\u00f3 por traducirse en un incremento de su solidaridad mutua, gracias a la influencia del capital extranjero invertido en la industria, a quien le importa mucho m\u00e1s el aumento de las ganancias de la exportaci\u00f3n. Se comprende as\u00ed que, en el proceso de intensiva capitalizaci\u00f3n que represent\u00f3 el per\u00edodo Kubitschek, la industria haya permitido, sin protestar, que una buena parte del aumento de la productividad urbana fuera transferida hacia el sector agrario-exportador, por mediaci\u00f3n de la mec\u00e1nica de los precios <sup>4<\/sup>, como incentivo a las actividades de este sector: y que haya igualmente aceptado la pol\u00edtica de almacenamiento del caf\u00e9, destinada a sostener los precios internacionales del producto, que absorbi\u00f3, entre 1954 y 1960, nada menos de 147 mil millones de cruzeiros, correspondientes a un promedio anual de 1.32% del producto bruto nacional.<sup>5<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero si la contradicci\u00f3n entre los sectores industrial y agrario-exportador tend\u00eda a disminuir, otra oposici\u00f3n, nueva en cierta manera, hac\u00eda su aparici\u00f3n en la econom\u00eda brasile\u00f1a. El examen del cuadro de los precios de intercambio entre los productos agr\u00edcolas e industriales no muestra tan s\u00f3lo una transferencia de renta urbana hacia la agricultura en general, sino que, en particular, una fuerte transferencia hacia la agricultura que produce para el mercado interno.<sup>6<\/sup>&nbsp;Si se considera que, en el per\u00edodo 1955-60, en que se acent\u00faa esa tendencia, la tasa de expansi\u00f3n de la producci\u00f3n agr\u00edcola para el mercado interno disminuye (pasando de 4.9% en el per\u00edodo 1947-54 a 4.3% en 1955-60), mientras se eleva la tasa anual de crecimiento industrial (de 8.8% a 10.4% en los per\u00edodos considerados), se concluir\u00e1 que la aceleraci\u00f3n de la transferencia de rendimientos relativos a la productividad urbana hacia el campo se debe, b\u00e1sicamente, a una rigidez relativa de la oferta de bienes agr\u00edcolas, frente a una demanda urbana creciente.<sup>7<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La causa fundamental de esa rigidez no ha de buscarse muy lejos: \u201cTodos los estudios e investigaciones sobre las causas del atraso relativo de la agricultura brasile\u00f1a, de su baja productividad y de la pobreza de las poblaciones rurales conducen, un\u00e1nime e inevitablemente, a la identificaci\u00f3n de sus or\u00edgenes en la deficiente estructura agraria del pa\u00eds\u201d, dir\u00e1 el gobierno de Goulart, al lanzar su Plan Trienal de Desarrollo, subrayando: \u201cEl rasgo caracter\u00edstico de esa estructura agraria arcaica y superada, que est\u00e1 en conflicto peligroso con las necesidades sociales y materiales de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a, es la absurda y antiecon\u00f3mica distribuci\u00f3n de las tierras\u201d.<sup>8<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa estructura, que deja en las manos de menos del 26% de los propietarios m\u00e1s de la mitad de las tierras, mientras mantiene en el 10<em>%<\/em>&nbsp;de \u00e9stas al 75<em>%<\/em>&nbsp;de la poblaci\u00f3n activa rural, en condiciones de improductividad casi total, coloca la mayor\u00eda de los campesinos en una situaci\u00f3n permanente de subempleo y de miseria, permitiendo, adem\u00e1s, que, a trav\u00e9s del alquiler de la tierra, toda la riqueza producida en el sector agr\u00edcola se la apropie una minor\u00eda de terratenientes. Tal estructura es un obst\u00e1culo a la ampliaci\u00f3n del mercado interno para los productos industriales. En un momento, por lo tanto, en que las inversiones extranjeras en la industria tienden a minimizar el divorcio creciente entre los intereses industriales y los del sector agrario-exportador, la oposici\u00f3n entre la industria y la agricultura para el mercado interno agrava la contradicci\u00f3n existente entre el sector industrial y el sector agr\u00edcola, globalmente. La consecuencia es el planteamiento cada vez m\u00e1s urgente de la reforma agraria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta verdad ser\u00e1 a\u00fan m\u00e1s evidente cuando, hacia 1960, declinen los ingresos de capital extranjero, al mismo tiempo que, pasado el per\u00edodo de maduraci\u00f3n de las inversiones, los grupos internacionales vuelvan a presionar sobre la balanza de pagos, para exportar sus beneficios. En este momento \u2014sobre todo grave por la tendencia a la baja de los precios de exportaci\u00f3n\u2014la expansi\u00f3n industrial brasile\u00f1a se ver\u00e1 contenida de dos maneras: desde el exterior, por la crisis de la balanza de pagos, que no deja otra alternativa sino devaluar la moneda, dificultando todav\u00eda m\u00e1s las importaciones esenciales, o contener la exportaci\u00f3n de beneficios y ampliar el mercado internacional para los productos brasile\u00f1os; y desde el sector interno, por el agotamiento del mercado para los productos industriales, el cual s\u00f3lo podr\u00e1 ampliarse a trav\u00e9s de la reforma de la estructura agraria. Ah\u00ed se funda, desde el punto de vista de la burgues\u00eda industrial, el binomio&nbsp;<em>pol\u00edtica externa independiente-reforma agraria<\/em>, que dominar\u00e1 el debate pol\u00edtico a partir de 1960.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Las relaciones de clase (II): la escisi\u00f3n horizontal<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">De manera general, este dilema es el mismo que se present\u00f3 hacia los a\u00f1os 1953-54 y que desencaden\u00f3 la crisis pol\u00edtica colmada por el suicidio de Vargas. Se podr\u00eda decir, entonces, que, con ayuda sobre todo de la Instrucci\u00f3n 113, se logr\u00f3 superar la crisis sin solucionarla, y que su aplazamiento s\u00f3lo llev\u00f3 a que se volviera a presentar con mayor violencia. Aqu\u00ed es donde debemos verificar el comportamiento de factores que, teniendo todav\u00eda un papel secundario en la crisis de 1954, se hab\u00edan seguido desenvolviendo. Dijimos que, gracias sobre todo al alquiler de la tierra, la estructura agraria brasile\u00f1a permite el drenaje de toda la riqueza producida en el campo hacia una minor\u00eda de grandes propietarios. M\u00e1s grave es que cualquier cambio tecnol\u00f3gico introducido en el trabajo agr\u00edcola, como la utilizaci\u00f3n de equipos y fertilizantes producidos por la industria, no se refleja en una mejora real de la situaci\u00f3n del campesino. Al contrario, es fuente de desempleo, que fuerza al trabajador rural a huir a las ciudades, donde va, por una parte, a sumarse al triste cuadro de las&nbsp;<em>favelas<\/em>&nbsp;cariocas, de los&nbsp;<em>mocambos<\/em>&nbsp;de Recife, de las ciudades-sat\u00e9lites de Brasilia; y, por otra parte, a envilecer el nivel de los salarios urbanos, por el aumento de la oferta de mano de obra. Adem\u00e1s, mientras la introducci\u00f3n de la tecnolog\u00eda en la agricultura aumenta el nivel de la productividad (subi\u00f3 de 100 en 1950 a 127.7 en 1960, el producto por persona ocupada en la agricultura), esa estructura impide que esas ganancias vayan al trabajador, pasando el aumento de la productividad a significar tan s\u00f3lo intensificaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n del trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es natural, pues, que, en la segunda mitad de la d\u00e9cada del 50, se agudizasen las luchas en el campo por la posesi\u00f3n de la tierra. En 1958, surge, en Galilea, Pernambuco, la primera liga campesina, bajo el liderato de Francisco Juliao. El movimiento se ampl\u00eda r\u00e1pidamente y, en poco tiempo, desborda el Noreste y llega al Sur, sobre todo al viejo y olig\u00e1rquico estado de Minas Gerais. Mera asociaci\u00f3n de autodefensa y solidaridad, al principio, las ligas campesinas no tardan a situarse en el escenario pol\u00edtico, con una bandera arrancada de las manos a las clases dominantes: la&nbsp;<em>reforma agraria radical<\/em>. El Congreso nacional de los campesinos, efectuado en 1961, en Belo Horizonte, con una representaci\u00f3n de m\u00e1s de mil l\u00edderes rurales de todo el pa\u00eds, constituye la afirmaci\u00f3n definitiva del movimiento campesino. La reforma agraria dejaba de ser un tema para la discusi\u00f3n de los expertos y se convert\u00eda en uno de los factores m\u00e1s importantes de la lucha de masas en Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De una manera m\u00e1s sutil, la cuesti\u00f3n agraria influir\u00e1 tambi\u00e9n sobre el movimiento de masas en la ciudad. Supliendo constantemente, con sus excedentes, el mercado urbano de trabajo, la estructura agraria brasile\u00f1a contribu\u00eda a que el nivel de los salarios se mantuviera estacionario, al mismo tiempo en que, por el aumento desproporcionado de los precios agr\u00edcolas, forzaba violentamente el costo de la vida en el sentido del alza. El fen\u00f3meno afectaba tambi\u00e9n a la clase media asalariada, cuyos ingresos estuvieron siempre en funci\u00f3n del salario m\u00ednimo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta tendencia era reforzada por la pol\u00edtica general del gobierno, y se constitu\u00eda en una necesidad del programa de industrializaci\u00f3n, el cual depend\u00eda de una intensificaci\u00f3n del proceso de acumulaci\u00f3n de capital. \u201cDurante el per\u00edodo del Plan de Metas \u2014dice un estudio del Centro de Desarrollo Econ\u00f3mico CEPAL-BNDE\u2014 se procur\u00f3 mantener constantes los salarios nominales, resistiendo a la concesi\u00f3n de reajustes, facilit\u00e1ndose as\u00ed la captaci\u00f3n de ahorros forzados de los sectores de ingresos contractuales\u201d. Y a\u00f1ade: \u201cEs evidente que el factor mayor para el \u00e9xito de esa pol\u00edtica fue la presencia de una oferta flexible de mano de obra sin un elevado grado de organizaci\u00f3n sindical&#8230; [siendo el] comportamiento salarial de indiscutible importancia en la obtenci\u00f3n de altas tasas de inversi\u00f3n\u201d.<sup>9<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gracias a este expediente, fue posible contener de manera relativa las presiones inflacionarias, en esta fase de intenso desarrollo econ\u00f3mico, de tal manera que la tasa de inflaci\u00f3n, que fuera de 14.9<em>%<\/em>&nbsp;en 1953, no va m\u00e1s all\u00e1 del promedio de 22.7<em>%<\/em>&nbsp;en el per\u00edodo 1957-59. Desde 1959, sin embargo, un factor perturbador interviene en el comportamiento de la econom\u00eda, representado por la ascensi\u00f3n espectacular de los movimientos reivindicativos de la clase obrera, que pasa a presionar para detener la ca\u00edda del poder de compra de los salarios. La raz\u00f3n directa de esta tendencia puede buscarse en la elevaci\u00f3n brusca del costo de la vida, determinada, principalmente, por el alza de los precios de los productos alimenticios, que se vuelve sensible a partir de este a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa elevaci\u00f3n del costo de la vida coincide con la aceleraci\u00f3n del grado de organizaci\u00f3n sindical de la clase obrera. En efecto, mientras crec\u00edan por la industrializaci\u00f3n los efectivos del ej\u00e9rcito obrero, los sindicatos pasaron a buscar f\u00f3rmulas para superar los obst\u00e1culos a su acci\u00f3n com\u00fan, que derivaban de la legislaci\u00f3n heredada del \u201cEstado nuevo\u201d: en la imposibilidad inmediata de formar una directiva \u00fanica, los \u201cpactos de acci\u00f3n conjunta\u201d les permitieron coordinar sus acciones. Eso fue sensible especialmente en los trabajadores de las empresas estatales o paraestatales -como Petrobr\u00e1s, los ferrocarriles y las administraciones de los puertos- cuya importancia econ\u00f3mica y estrat\u00e9gica les proporcionaba mayor poder de discusi\u00f3n. La llamada \u201chuelga de la paridad\u201d, que reuni\u00f3, en R\u00edo de Janeiro, hacia fines de 1960, a los portuarios, estibadores y mar\u00edtimos, con el apoyo de otras categor\u00edas, fue una demostraci\u00f3n de fuerza del movimiento obrero, cuya importancia estriba en que no le fue posible al gobierno detenerla a trav\u00e9s del manejo de los&nbsp;<em>pelegos<\/em>&nbsp;al servicio del Ministerio del Trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La consecuencia es que la curva de los salarios, que, despu\u00e9s de un per\u00edodo estacionario, present\u00f3 una tendencia al descenso desde 1956, indica, a partir de 1961, una ligera recuperaci\u00f3n. Al intento de las clases empresariales de contestar a la presi\u00f3n sindical con nuevos aumentos de precios (el costo de la vida sube de 24<em>%<\/em>&nbsp;en 1960 a 81<em>%<\/em>&nbsp;en 1963), la clase obrera contesta con la obtenci\u00f3n de reajustes salariales. Eso se ve cuando se considera que el salario m\u00ednimo urbano, en el per\u00edodo 1955-60, se mantuvo estable por un promedio de 25 meses, y pasa a reajustarse todos los a\u00f1os, despu\u00e9s de 1961, y hasta de seis en seis meses, a partir de 1963.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La inflaci\u00f3n es, normalmente, un mecanismo por el cual las clases dominantes de una sociedad buscan mejorar su participaci\u00f3n en el monto de las riquezas producidas. En el Brasil del 60, su aceleraci\u00f3n indicaba una lucha entre precios y salarios que s\u00f3lo significaba que la inflaci\u00f3n, como instrumento de acumulaci\u00f3n de capital, dejaba de ser eficaz. Era imposible continuar financiando la industrializaci\u00f3n a trav\u00e9s de ahorros forzados, cuando se ten\u00eda el nivel de vida popular comprimido al m\u00e1ximo (gracias a la erosi\u00f3n constante a que hab\u00edan estado sometidos los salarios) y un movimiento sindical cada vez en mejores condiciones para defenderse. Paralelamente a la disputa entre las clases dominantes por las ganancias originadas en el aumento de la productividad (que mostramos, al tratar de la relaci\u00f3n entre precios industriales y agr\u00edcolas), esas clases ten\u00edan que enfrentarse ahora con la resistencia opuesta por las masas populares. In\u00fatilmente la tasa de inflaci\u00f3n saltar\u00e1 de 25<em>%<\/em>&nbsp;en 1960, a 37<em>%<\/em>&nbsp;en 1961, a 51<em>%<\/em>&nbsp;en 1962 y a 73<em>%<\/em>&nbsp;en 1963; de ser un mecanismo de distribuci\u00f3n de la renta en favor de las clases dominantes, el proceso inflacionario se convierte en una lucha a muerte entre todas las clases de la sociedad brasile\u00f1a para la propia supervivencia, y no podr\u00eda terminar de otra manera sino poniendo a esa sociedad frente a la necesidad de una soluci\u00f3n de fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El desarrollo econ\u00f3mico que el pa\u00eds experiment\u00f3 desde la segunda d\u00e9cada del siglo lo hab\u00eda conducido a una crisis, que se hab\u00eda podido contornar, en 1954, gracias al insuficiente grado de agudizaci\u00f3n de las contradicciones que conten\u00eda. En los primeros a\u00f1os 60, sin embargo, tales contradicciones asum\u00edan un car\u00e1cter mucho m\u00e1s grave, no solamente desde el punto de vista de las relaciones externas, como pretenden muchos, sino tambi\u00e9n desde el de las oposiciones que se hab\u00edan desarrollado en el interior mismo de la sociedad. A la escisi\u00f3n vertical que opon\u00eda la burgues\u00eda industrial al sector agrario-exportador y a los grupos extranjeros, en 1954, se sumaba, ahora, horizontalmente, la oposici\u00f3n entre las clases dominantes, como un todo, y las masas trabajadoras de la ciudad y del campo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">El bonapartismo de Quadros<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">De enero de 1961 a abril de 1964, el pa\u00eds asisti\u00f3 a tres tentativas para implantarse un gobierno fuerte, tentativas que se basaron en diferentes coaliciones de clase y que reflejaron, en \u00faltimo t\u00e9rmino, la correlaci\u00f3n real de fuerzas en la sociedad brasile\u00f1a. La primera, concretada en el gobierno de Janio Quadros, que sucedi\u00f3, por v\u00eda electoral, a Juscelino Kubistchek, represent\u00f3 un ensayo de bonapartismo carism\u00e1tico, unido de legalidad y te\u00f1ido de progresismo en grado suficiente para obtener la adhesi\u00f3n de las masas, al mismo tiempo que lo bastante liberado de compromisos partidarios para que, en nombre del inter\u00e9s nacional, pudiese arbitrar los conflictos de clase. No perteneciendo a los cuadros del principal partido que lo apoy\u00f3 -la Uni\u00f3n Democr\u00e1tica Nacional- y siendo por su naturaleza contrario a la actuaci\u00f3n pol\u00edtica basada en fuerzas organizadas, Quadros estaba a\u00fan m\u00e1s indicado para ese papel en virtud de la ambig\u00fcedad que hab\u00eda marcado su llegada al poder, puesto que, candidato de la derecha, lograra enorme penetraci\u00f3n popular, gracias a los temas&nbsp;<em>estabilidad monetaria, reformas estructurales, pol\u00edtica externa independiente<\/em>, en que centr\u00f3 su campa\u00f1a electoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Declarado presidente, se rode\u00f3 de un ministerio conservador e inexpresivo, dejando claro, desde el principio, que gobernar\u00eda solo, no siendo sus ministros m\u00e1s que secretarios particulares. Su primera medida de gobierno fue aplastar violentamente, inclusive moviendo una parte de la escuadra, una huelga estudiantil sin importancia, acaecida en Recife. En lo sucesivo, su comportamiento fue el de un d\u00e9spota, despectivo frente a cualquier tipo de presi\u00f3n y mostrando un soberano desprecio por los sindicatos, las directivas estudiantiles, los \u00f3rganos patronales, los partidos pol\u00edticos, en fin, por cualquier forma de organizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su iniciativa m\u00e1s notable fue la reformulaci\u00f3n general del esquema cambiario. Por medio de la Instrucci\u00f3n 204, de la SUMOC, y su complemento, qued\u00f3 abolido el sistema adoptado en 1953, extinci\u00f3n que alcanzaba a todos los reg\u00edmenes establecidos bajo tal sistema, incluso la Instrucci\u00f3n 113. El nuevo esquema cambiario creaba un solo mercado para las importaciones y exportaciones, donde la tasa de cambio se fijaba libremente \u2014dejando as\u00ed de ser uno de los instrumentos primordiales de la pol\u00edtica econ\u00f3mica. El gobierno sustitu\u00eda ese instrumento por la tributaci\u00f3n interna sobre las importaciones y exportaciones, por la utilizaci\u00f3n de cuotas de retenci\u00f3n de los beneficios y por la emisi\u00f3n de bonos de importaci\u00f3n. Aumentaba de este modo las disponibilidades del Tesoro p\u00fablico, al mismo tiempo que beneficiaba a las exportaciones, gracias a la devaluaci\u00f3n monetaria provocada por la 204.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La nueva pol\u00edtica cambiaria fue considerada, por amplios sectores de la izquierda, como una capitulaci\u00f3n de Quadros frente a los intereses del sector agrario-exportador y de los grupos extranjeros, traducidos \u00e9stos por el Fondo Monetario Internacional. Esto nos parece una simplificaci\u00f3n. Es significativo, en efecto, que los grandes grupos econ\u00f3micos, ya sean de la industria o de la agricultura y comercio de exportaci\u00f3n (en una palabra, la econom\u00eda de Sao Paulo), aplaudiesen las directrices gubernamentales. La oposici\u00f3n parti\u00f3, sobre todo, de los productores de caf\u00e9 de tipo inferior, principalmente los del estado de Paran\u00e1, y de los grupos comerciales a ellos ligados, cuya actividad antiecon\u00f3mica fue sancionada por Quadros a trav\u00e9s de la tributaci\u00f3n diferencial; y de los sectores industriales que se encontraban en situaci\u00f3n econ\u00f3mica dif\u00edcil o que estaban todav\u00eda en fase de implantaci\u00f3n (necesitados, por lo tanto, de los privilegios concedidos por el antiguo sistema cambiario) , que tienen su mejor ejemplo en la industria textil, en todo el pa\u00eds, y en la joven siderurgia de Minas Gerais.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La liberaci\u00f3n de los cambios ten\u00eda, pues, un doble objetivo: desahogar el sector externo, abriendo perspectivas para superar la grave crisis en que viv\u00eda, y ampliando, al mismo tiempo, los recursos del Estado, para atender a los compromisos de la deuda exterior y permitir, a trav\u00e9s de un mayor liberalismo econ\u00f3mico, que la econom\u00eda interna marchase hacia una \u201cracionalizaci\u00f3n\u201d; es decir, eliminase a los sectores considerados antiecon\u00f3micos o todav\u00eda incapaces de enfrentarse a la competencia. No es necesaria mucha perspicacia para ver que eso libraba las empresas medias y peque\u00f1as al apetito de los grandes grupos econ\u00f3micos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La misma tendencia se manifest\u00f3 en la pol\u00edtica relativa al capital extranjero. Anulando los privilegios que hab\u00eda tenido hasta entonces, la 204 no establec\u00eda cualquier limitaci\u00f3n a su actividad. El proyecto de ley, encaminado al Congreso por el gobierno, que se propon\u00eda reglamentar la exportaci\u00f3n de beneficios, se basaba, a su vez, en m\u00e9todos liberales, principalmente la tributaci\u00f3n. Ning\u00fan l\u00edmite cuantitativo se planteaba all\u00ed a la exportaci\u00f3n de beneficios y tan s\u00f3lo se ofrec\u00edan ventajas fiscales a aqu\u00e9llos que se reinvert\u00edan en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Simult\u00e1neamente, el gobierno trat\u00f3 de desahogar al sector externo en otras dos direcciones: primero, negociando la recomposici\u00f3n de la deuda exterior, mientras gestiona la obtenci\u00f3n de nuevos cr\u00e9ditos en los Estados Unidos y en Europa y un poco m\u00e1s tarde, tambi\u00e9n en los pa\u00edses socialistas; segundo, planteando la reformulaci\u00f3n del comercio exterior, con el objetivo de ampliar el mercado para las exportaciones tradicionales, pero tambi\u00e9n diversificar las exportaciones, con la inclusi\u00f3n de productos manufacturados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es natural, pues, que la diplomacia brasile\u00f1a presentase cambios sensibles. Quadros inici\u00f3 conversaciones para normalizar las relaciones con los pa\u00edses socialistas, en especial con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (interrumpidas desde 1947); envi\u00f3 una misi\u00f3n comercial a China, encabezada por el vicepresidente Goulart; lanz\u00f3 una activa pol\u00edtica africana, abriendo nuevas embajadas y consulados y enviando misiones comerciales a los j\u00f3venes pa\u00edses de \u00c1frica, y esboz\u00f3 una pol\u00edtica nueva en relaci\u00f3n a Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este campo, la cuesti\u00f3n cubana desempe\u00f1a un papel importante. Manifestando siempre su simpat\u00eda por la Revoluci\u00f3n de Castro, Quadros reprueba abiertamente el intento de invasi\u00f3n de 1961, y define su posici\u00f3n: el pueblo cubano tiene derecho a autodeterminarse, y hay que impedir que, con motivo de la cuesti\u00f3n cubana, los pa\u00edses latinoamericanos se conviertan en mero juguete en el conflicto americano-sovi\u00e9tico. La \u00fanica soluci\u00f3n es la constituci\u00f3n de un bloque aut\u00f3nomo, que sirva de contrapeso a la influencia norteamericana y permita a Latinoam\u00e9rica solucionar libremente sus problemas. Este bloque, en las condiciones vigentes de 1961, tendr\u00eda por eje a la Argentina y Brasil. En abril de ese a\u00f1o, en Uruguiaiana, en la frontera brasile\u00f1o-argentina, Quadros y Frondizi se ponen de acuerdo sobre esas cuestiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pol\u00edtica exterior apareci\u00f3 como la faz m\u00e1s espectacular del gobierno de Quadros, quien la utiliz\u00f3 conscientemente para solucionar no s\u00f3lo el problema de mercado que apremiaba a la econom\u00eda brasile\u00f1a, sino el de los cr\u00e9ditos externos que se necesitaban. Esto permiti\u00f3 a Brasil presentarse como una de las estrellas en la conferencia de Punta del Este, en agosto de 1961, de donde saldr\u00eda la Alianza para el Progreso. Decidiendo enviar un diplom\u00e1tico de alto rango a la conferencia neutralista de Belgrado, fijada para septiembre, condecorando al ministro cubano, Ernesto \u201cChe\u201d Guevara, estableciendo una correspondencia personal con el premier sovi\u00e9tico, Khruschev, donde se planteaba abiertamente la posibilidad de ayuda econ\u00f3mica al Brasil, y preparando cuidadosamente la delegaci\u00f3n brasile\u00f1a que participar\u00eda en la sesi\u00f3n anual de las Naciones Unidas, Quadros mostraba que evolucionaba cada vez m\u00e1s hacia una posici\u00f3n de autonom\u00eda en el plano internacional, dispuesto a aprovecharse, al estilo nasserista, de las ventajas que eso pod\u00eda proporcionarle.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el interior, esa pol\u00edtica externa rend\u00eda, tambi\u00e9n, sus dividendos. El respaldo un\u00e1nime que le daba el pueblo y la importancia que las cuestiones internacionales asum\u00edan en el debate pol\u00edtico permit\u00edan a Quadros hacer olvidar los sacrificios que su pol\u00edtica econ\u00f3mica representaba para el pueblo. Es natural que la contenci\u00f3n de las emisiones monetarias, la supresi\u00f3n de los subsidios a bienes esenciales de importaci\u00f3n (como el trigo y el petr\u00f3leo) y la libertad cambiar\u00eda se manifestaban en la elevaci\u00f3n del costo de la vida. Quadros no parec\u00eda inclinado, sin embargo, a permitir un aumento correlativo de los salarios. Despreciando la presi\u00f3n de los sindicatos y la oposici\u00f3n parlamentaria, convocaba a la naci\u00f3n al sacrificio de una \u201cpol\u00edtica de austeridad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte, atacaba los problemas estructurales internos, sobre todo el agrario, a trav\u00e9s de medidas de efecto inmediato, mientras exig\u00eda del Congreso una reforma global. El establecimiento de una pol\u00edtica de precios m\u00ednimos, favorables al agricultor medio y peque\u00f1o, fue seguido por la creaci\u00f3n del \u201ccr\u00e9dito rural m\u00f3vil\u201d, suministrado, sin dificultades burocr\u00e1ticas, por unidades volantes del Banco de Brasil. Her\u00eda con eso, hondamente, a la estructura del dominio de los latifundistas y especuladores comerciales sobre los campesinos, estructura que se apoyaba principalmente en la fijaci\u00f3n arbitraria de precios a la producci\u00f3n y en el agio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Abriendo tantos frentes, que despertaban el descontento de los sectores m\u00e1s distintos, desde los comunistas hasta la extrema derecha, Quadros se escudaba s\u00f3lo en su fuerza personal, no preocup\u00e1ndose nunca de resguardarse en un dispositivo pol\u00edtico, popular y militar propio. Cuando, tras dos o tres ataques de Lacerda, renunci\u00f3 sorpresivamente a la presidencia, el 25 de agosto de 1961, su prestigio popular llegaba a una culminaci\u00f3n y nada parec\u00eda, en verdad, amenazar su posici\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda pasado?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se admite que, al desafiarle, Lacerda estaba respaldado por los ministros militares y cubierto por grupos patronales insatisfechos con la pol\u00edtica de Quadros. Cuando \u00e9ste trat\u00f3 de impedir que Lacerda hablase por la televisi\u00f3n, el 24 de agosto, los jefes militares se negaron a cumplir sus \u00f3rdenes. Se le forzaba, as\u00ed, a arreglarse con la derecha o a declararle la guerra, y su renuncia fue una estratagema para eludir ese dilema. La conciencia de su fuerza pol\u00edtica, Quadros la ten\u00eda confirmada por el hecho que la derecha no osaba atacarlo de frente, limit\u00e1ndose a intentar contenerlo. La circunstancia de encontrarse sin sucesor legal, al renunciar (el vicepresidente Goulart estaba en China), llevar\u00eda el pa\u00eds al caos, pues, en cualquier hip\u00f3tesis, Quadros se sent\u00eda seguro de que la derecha le prefer\u00eda mil veces m\u00e1s a \u00e9l que a Goulart. Renunciando (proceso que emple\u00f3, con \u00e9xito, durante la campa\u00f1a electoral, para doblegar a la UDN), esperaba volver al poder en brazos del pueblo, disponiendo de una fuerza tal que ya nadie \u2014ni el Congreso, ni los partidos, ni los militares\u2014podr\u00eda enfrent\u00e1rsele. Si las articulaciones de la derecha, bajo el liderato de Lacerda, permiten, pues, que se hable de una tentativa de golpe, la respuesta de Quadros, a trav\u00e9s de su renuncia, era tambi\u00e9n un gesto \u201cgolpista\u201d, inscribi\u00e9ndose ambas en la tendencia hacia el gobierno fuerte que caracterizaba a la pol\u00edtica brasile\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Goulart y la colaboraci\u00f3n de clases<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">Los acontecimientos que siguieron confirmaron y desmintieron, al mismo tiempo, las esperanzas de Quadros. Ten\u00eda raz\u00f3n al creer que su renuncia llevar\u00eda al pa\u00eds al borde de la guerra civil, pero se enga\u00f1aba al pensar que el movimiento popular le restituir\u00eda el poder. Al contrario de lo que le dec\u00eda su concepci\u00f3n carism\u00e1tica y peque\u00f1o burguesa de la pol\u00edtica, el pueblo como tal no existe, sino como fuerzas populares que se mueven siempre bajo la direcci\u00f3n de grupos organizados. La desconfianza que inspiraba a esas fuerzas hizo que ellas tratasen de aprovecharse a su manera del caos que su renuncia cre\u00f3. El pueblo, como esperaba Quadros, sali\u00f3 a las calles para enfrentarse a la derecha, pero no tom\u00f3 su nombre como bandera y s\u00ed el de Goulart, mucho m\u00e1s allegado a las directivas de las masas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras un intento fracasado de los ministros militares de Quadros de, anunciando lo que pasar\u00eda en 1964, someter el pa\u00eds a la tutela militar, y gracias sobre todo a la resistencia opuesta por el gobernador de R\u00edo Grande del Sur, Leonel Brizola, el vicepresidente Joao Goulart asumi\u00f3 por fin la presidencia, aunque en el marco de un compromiso que sustitu\u00eda el r\u00e9gimen presidencial por el parlamentario. Se trataba, evidentemente, de una tregua. Muy pronto, Goulart dej\u00f3 claro que no aceptar\u00eda la situaci\u00f3n, iniciando una campa\u00f1a cada vez m\u00e1s violenta de desmoralizaci\u00f3n del parlamentarismo. Por otra parte, si, en el plano de la pol\u00edtica externa, se manten\u00eda el dinamismo impreso por Quadros, en el plan interno se entraba en una fase de relativo inmovilismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es necesario observar aqu\u00ed que ese inmovilismo no era exclusivamente el resultado ni siquiera principalmente, de la tregua parlamentaria, como Goulart y sus partidarios daban a entender, sino, por encima de todo, del estancamiento de la expansi\u00f3n industrial y del equilibrio a que hab\u00edan llegado las tensiones sociales. Desde 1962, efectivamente, la tasa de inversiones declina (se\u00f1al segura de que hab\u00eda ca\u00eddo la tasa de beneficios), mientras, reforzados por la movilizaci\u00f3n provocada por la crisis de agosto, los movimientos reivindicativos de la clase obrera y de la peque\u00f1a burgues\u00eda se vuelven cada vez m\u00e1s agresivos. Era evidente que la econom\u00eda brasile\u00f1a estaba en un callej\u00f3n sin salida. La tregua pol\u00edtica, resultando de esa situaci\u00f3n, la agravaba, ya que no permit\u00eda a ninguna clase imponer una soluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fuerza de Goulart en el movimiento sindical llev\u00f3 a la burgues\u00eda a depositar en \u00e9l sus esperanzas de contenerlo y utilizarlo en su intento de constituir un gobierno fuerte, capaz de atacar a los dos factores determinantes de la crisis econ\u00f3mica (el sector externo y la cuesti\u00f3n agraria), abri\u00e9ndole as\u00ed a la econom\u00eda nuevas perspectivas de expansi\u00f3n. Es decir que se intentar\u00e1 sustituir el bonapartismo carism\u00e1tico de Quadros, basado en una concepci\u00f3n abstracta de la autoridad, por un bonapartismo de masas, sostenido por fuerzas organizadas y con una ideolog\u00eda social. Esa tendencia se concreta por la actuaci\u00f3n de Goulart, que se movi\u00f3 en dos direcciones: mont\u00f3, poco a poco, un dispositivo militar propio y reforz\u00f3 su posici\u00f3n en el movimiento sindical. Data de esta fecha el surgimiento de un organismo nuevo, que tendr\u00eda gran repercusi\u00f3n en el equilibrio de las fuerzas pol\u00edticas: el Comando General de los Trabajadores, cuya constituci\u00f3n era una superaci\u00f3n de los obst\u00e1culos levantados por la legislaci\u00f3n del \u201cEstado nuevo\u201d a la unificaci\u00f3n de la cumbre sindical. Apoyado por la fracci\u00f3n militar progresista y por el CGT, Goulart desarroll\u00f3 la campa\u00f1a presidencialista de 1962.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que as\u00ed resurg\u00eda en el panorama pol\u00edtico brasile\u00f1o era una forma de Frente Popular que Vargas hab\u00eda intentado, sin atreverse a concretarla, y que se convirti\u00f3, en seguida, en una orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica del Partido Comunista. Bajo el liderato de Goulart y presentando como finalidad la obtenci\u00f3n de \u201creformas de base\u201d, ese amplio movimiento, a trav\u00e9s de la movilizaci\u00f3n militar y de dos huelgas generales (5 de julio y 14 de septiembre de 1962), dobleg\u00f3 la resistencia de los sectores reaccionarios del Congreso y logr\u00f3 la convocaci\u00f3n de un plebiscito para decidir sobre la forma nacional de gobierno. El 6 de enero de 1963, por aplastante mayor\u00eda, el pueblo brasile\u00f1o aprob\u00f3 la derogaci\u00f3n de la enmienda constitucional de 1961 y la devoluci\u00f3n de los poderes presidencialistas a Goulart. Parec\u00eda, finalmente, que la tendencia bonapartista que se esbozaba en el escenario pol\u00edtico de la naci\u00f3n iba a concretarse y que vencer\u00eda la tesis, preconizada por el PCB, de un gobierno de la burgues\u00eda industrial, respaldado por la clase obrera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tarea fundamental del nuevo gobierno era hacer frente a la situaci\u00f3n econ\u00f3mica, cuya deterioraci\u00f3n se manifestaba en dos \u00edndices: disminuci\u00f3n de la tasa de crecimiento del producto nacional, de 7.7<em>%<\/em>&nbsp;en 1961 a 5.5<em>%<\/em>&nbsp;en 1962 (con un aumento demogr\u00e1fico de 3.1<em>%<\/em>&nbsp;al a\u00f1o); y elevaci\u00f3n de la tasa de inflaci\u00f3n de 37<em>%<\/em>&nbsp;en 1961 a 51<em>%<\/em>&nbsp;en 1962. Todav\u00eda en diciembre de 1962, Goulart dio a conocer su plan econ\u00f3mico, el llamado Plan Trienal de Desarrollo (1963-65). En l\u00edneas generales, se trataba de un conjunto de medidas destinadas a reactivar el crecimiento econ\u00f3mico y a promover una vuelta progresiva a la estabilidad monetaria. La palabra \u201cdesinflaci\u00f3n\u201d, que estuviera de moda en el per\u00edodo Quadros, volv\u00eda a los peri\u00f3dicos y declaraciones oficiales.<sup>10<\/sup>&nbsp;En este sentido, se preve\u00eda la reducci\u00f3n del 4<em>%<\/em>&nbsp;en los gastos gubernamentales y una reforma tributaria, destinadas ambas medidas a reducir el d\u00e9ficit de m\u00e1s de 700 mil millones de cruzeiros a 300 mil millones; la renegociaci\u00f3n de la deuda externa, con el aplazamiento de los pagos; la disciplina del mercado interno de capitales; una contenci\u00f3n relativa de los salarios y sueldos, en proporci\u00f3n al aumento de la productividad; y, en consecuencia, la reducci\u00f3n del aumento del nivel general de los precios de 50<em>%<\/em>&nbsp;en 1962 a 25<em>%<\/em>&nbsp;en 1963, y al 10<em>%<\/em>&nbsp;en 1965. Paralelamente, trazaba el Plan una serie de directrices para las reformas estructurales: administrativa, bancaria, fiscal y agraria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fracaso del Plan Trienal, en el mismo a\u00f1o de 1963, no se debi\u00f3, en \u00faltima instancia, al hecho de que se trataba de una programaci\u00f3n defectuosa, sino a la contradicci\u00f3n misma que se encontraba a la base del gobierno Goulart. Nacido de un movimiento popular, que se despleg\u00f3 en agosto de 1961 y culmin\u00f3 con el plebiscito de 1963, ese gobierno ten\u00eda por misi\u00f3n, desde el punto de vista de la burgues\u00eda, restablecer las condiciones necesarias a la rentabilidad de las inversiones \u2014es decir, detener la tendencia a la baja que acusaba la tasa de beneficios. A largo plazo, eso significaba ampliar el mercado interno, a trav\u00e9s de una reforma agraria, que, mientras no diera resultados, se compensar\u00eda con la ampliaci\u00f3n del mercado externo buscado por la pol\u00edtica exterior. A corto plazo, se trataba de disciplinar el mercado existente, conteniendo el movimiento reivindicativo de las clases asalariadas. Es decir que, trayendo la marca de un gobierno popular, exig\u00eda del gobierno Goulart que tuviera una actuaci\u00f3n impopular, reprimiendo las reivindicaciones de las masas. Cuando, pues, tras la protesta de los grupos independientes de izquierda y de los sindicatos, el PCB se vio forzado a condenar el Plan Trienal (el primer fruto de un gobierno que ten\u00eda todo su respaldo), no hac\u00eda, en verdad, sino confesar la imposibilidad de su \u201cfrente \u00fanico\u201d obrero-burgu\u00e9s. Esa condenaci\u00f3n, en efecto, tendr\u00eda que hacerla el PCB cualquiera que fuera el plan del gobierno, ya que no son las fases c\u00edclicas de depresi\u00f3n las m\u00e1s indicadas para que se establezca una colaboraci\u00f3n de clases entre la burgues\u00eda y el proletariado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro factor contribu\u00eda a dificultar el tipo de alianza que Goulart y el PCB, cada uno por su lado, buscaban. La ascensi\u00f3n del movimiento de masas, que se advert\u00eda desde el fin del gobierno de Kubitschek y acelerado por la crisis de agosto de 1961, se hab\u00eda reflejado en el plano pol\u00edtico de modo perturbador. El movimiento de la izquierda que se divid\u00eda, hasta 1960 entre el PC y el ala izquierda del nacionalismo\u2014 sufri\u00f3 varios fraccionamientos desde 1961. En enero de ese a\u00f1o, se constituy\u00f3 la Organizaci\u00f3n Revolucionaria Marxista \u2014m\u00e1s conocida por POLOP, en virtud de su \u00f3rgano de divulgaci\u00f3n&nbsp;<em>Pol\u00edtica Operaria<\/em>\u2014 que se propuso restablecer el car\u00e1cter revolucionario del marxismo-leninismo, que el PCB traicionaba. Esa ruptura del monopolio marxista hasta entonces en manos del PCB (con excepci\u00f3n de la reducida fracci\u00f3n trotskista) era solamente una se\u00f1al: en 1962, se produjo el cisma interno del Partido Comunista Brasile\u00f1o, entre su directiva y un grupo del Comit\u00e9 Central, constituy\u00e9ndose los disidentes en un partido independiente \u2014el PC de Brasil, teniendo como vocero el peri\u00f3dico&nbsp;<em>Classe Operaria<\/em>. El mismo a\u00f1o, Francisco Juliao, en su manifiesto de Ouro Preto, llama a la formaci\u00f3n del Movimiento Radical Tiradentes e inicia la publicaci\u00f3n del peri\u00f3dico&nbsp;<em>Liga<\/em>, pero se escinde en octubre el MRT. Surge, finalmente, la Acci\u00f3n Popular, iniciativa de los cat\u00f3licos de izquierda, que tiene como vocero el peri\u00f3dico&nbsp;<em>Brasil Urgente<\/em>. Esa proliferaci\u00f3n de organizaciones se completa con las corrientes que se forman alrededor de l\u00edderes populares, como Brizola y Miguel Arraes, gobernador de Pernambuco, y se encuentran, en la cumbre, en el Frente de Movilizaci\u00f3n Popular, en R\u00edo de Janeiro que re\u00fane, adem\u00e1s, los principales organismos de masas, como el CGT, el Comando General de los Sargentos, la Uni\u00f3n Nacional de los Estudiantes, la Confederaci\u00f3n de los Trabajadores Agr\u00edcolas, la Asociaci\u00f3n de Marineros. En este parlamento de las izquierdas, el sector radical se opone con una fuerza cada vez mayor al ala reformista, encabezada por el PCB, en lo que se refiere a la posici\u00f3n a asumir frente al gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ascenso del movimiento de masas y la polarizaci\u00f3n que se efectuaba en su representaci\u00f3n pol\u00edtica repercutieron inmediatamente sobre las clases dominantes. Protestando contra la amenaza de reforma agraria, los latifundistas, bajo la direcci\u00f3n de la Sociedad Rural Brasile\u00f1a, empezaron a armar milicias. Formaciones urbanas del mismo tipo \u2014como el Grupo de Acci\u00f3n Patri\u00f3tica (dirigido por el almirante Heck, uno de los ministros militares de Quadros), las Milicias Anticomunistas (vinculadas al gobernador Lacerda) y la Patrulla Auxiliar Brasile\u00f1a (financiada por el gobernador de Sao Paulo, Ademar de Barros)\u2014 hicieron su aparici\u00f3n. Mientras los industriales de Sao Paulo y de R\u00edo formaban una \u201csociedad de estudios\u201d \u2014el Instituto de Investigaciones Econ\u00f3micas y Sociales (IPES)\u2014 que se destinaba a reunir fondos para la actuaci\u00f3n contra el gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La intervenci\u00f3n norteamericana no tard\u00f3 tampoco a revelarse. Como declar\u00f3 p\u00fablicamente el subsecretario Thomas Mann, los cr\u00e9ditos de la ALPRO, sin pasar por el gobierno federal, se dirigir\u00edan a aquellos gobernadores \u201ccapaces de sostener la democracia\u201d; s\u00f3lo el gobernador Lacerda recibi\u00f3, entre 1961 y 1963, 71 millones de d\u00f3lares por esa v\u00eda. El embajador Lincoln Gordon desplegaba una actividad inmensa junto a las clases empresariales. Y un organismo directamente financiado por los grupos extranjeros y \u2014como denunci\u00f3 el gobierno Goulart\u2014 por la Embajada de los Estados Unidos, el Instituto Brasile\u00f1o de Acci\u00f3n Democr\u00e1tica (IBAD), interfiri\u00f3 abiertamente en la vida pol\u00edtica, sosteniendo a un grupo parlamentario (Acci\u00f3n Democr\u00e1tica Parlamentaria) y financiando, en las elecciones, a los candidatos de su preferencia.<sup>11<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa movilizaci\u00f3n de las clases dominantes mostraba que el esquema burgu\u00e9s-popular, bajo el cual se form\u00f3 el gobierno Goulart, era impracticable. Frente a la intensificaci\u00f3n de la lucha de clases (que la tasa de inflaci\u00f3n relativa a 1963, de 73%, claramente expresa) y el estancamiento de la producci\u00f3n (aumento bruto de 2.1%, con las inversiones a\u00fan en recesi\u00f3n), la burgues\u00eda retiraba cada vez m\u00e1s su apoyo a Goulart y se dejaba ganar por el p\u00e1nico difundido por los grupos reaccionarios. Adem\u00e1s, como se\u00f1alamos, la expansi\u00f3n del sector extranjero de la econom\u00eda, su penetraci\u00f3n intensiva en el campo industrial y su organizaci\u00f3n en el plan pol\u00edtico, a trav\u00e9s de \u00f3rganos como el IBAD, todo eso contribu\u00eda a diluir la resistencia burguesa. El fracaso de Goulart, al tratar de contener al movimiento reivindicatorio de las masas \u2014el Plan Trienal se frustrar\u00e1 justamente por eso; m\u00e1s espec\u00edficamente por el aumento de sueldos logrado por la burocracia p\u00fablica, en octubre de 1963\u2014 y la radicalizaci\u00f3n pol\u00edtica, que llegaba ya a las fuerzas armadas (rebeli\u00f3n de los sargentos, en Brasilia, en septiembre de 1963), alejaron progresivamente a la burgues\u00eda de Goulart.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese divorcio fue agravado por la polarizaci\u00f3n a la derecha que se produjo en las clases medias. Sufriendo una violenta compresi\u00f3n de su nivel de vida y ocurriendo esto bajo un gobierno llamado de izquierda, esas clases se hicieron cada vez m\u00e1s permeables a la propaganda que les presentaba las reivindicaciones obreras como el elemento determinante del alza del costo de la vida; las huelgas sucesivas que paralizaban a los transportes y dem\u00e1s servicios p\u00fablicos, afect\u00e1ndolas directamente, les parec\u00edan una confirmaci\u00f3n de que el pa\u00eds se encontraba al borde del caos y las llevaron a aceptar la tesis de la derecha, de que todo eso no era sino un plan comunista. La intervenci\u00f3n de la Iglesia cat\u00f3lica precipit\u00f3 esa tendencia. A trav\u00e9s del \u201ctercio en familia\u201d se realizaron, en todas las ciudades, concentraciones hogare\u00f1as anticomunistas. De ah\u00ed se pas\u00f3 a las manifestaciones p\u00fablicas, a las llamadas \u201cmarchas de la familia, con Dios, por la libertad\u201d. En enero de 1964, con ocasi\u00f3n del Congreso Unitario de los Trabajadores de Am\u00e9rica Latina, que se deber\u00eda realizar all\u00ed, la peque\u00f1a burgues\u00eda de Belo Horizonte sali\u00f3 a la calle, azuzada por los latifundistas y los curas, y logr\u00f3 que se transfiriera a Brasilia. Por primera vez, desde el integrismo fascista de los a\u00f1os 30, la derecha movilizaba a las masas. Los conflictos populares, entre grupos radicales, se hicieron cada vez m\u00e1s frecuentes y violentos, y el pa\u00eds pas\u00f3 a vivir un clima prerrevolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Goulart, sintiendo que la tierra se mov\u00eda bajo sus pies, intent\u00f3 volverse a la izquierda. Su mensaje anual al Congreso, el 15 de marzo, constitu\u00eda un ultim\u00e1tum para la aprobaci\u00f3n de las reformas de base. Luego, emprendi\u00f3 la movilizaci\u00f3n popular. En el mitin del 13 de marzo, en R\u00edo, que reuni\u00f3 alrededor de 500 mil personas, dio a conocer al pueblo varios decretos, entre ellos el de la limitaci\u00f3n de los alquileres urbanos, el de la nacionalizaci\u00f3n de las refiner\u00edas petroleras privadas y el de la incautaci\u00f3n de las tierras al borde de las carreteras. All\u00ed, con los representantes del CGT, de los estudiantes y de los sargentos, al lado de Brizola y Arraes y frente a las pancartas del PCB y dem\u00e1s organizaciones de izquierda, Goulart aceptaba la prueba de fuerza con la reacci\u00f3n. Las clases dominantes, el 13 de marzo, vieron a la izquierda unida, anunciando el fin de una era.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mas si la estrategia de Goulart fue buena para devolverle un a\u00f1o antes los poderes presidenciales, no lo era para hacerlo el dictador de un gobierno popular. Cuando la rebeli\u00f3n de los marinos y su reconciliaci\u00f3n con los trabajadores, en el Sindicato de los Metal\u00fargicos, en R\u00edo, quebr\u00f3, d\u00edas despu\u00e9s, la disciplina militar y dio pretexto a la derecha para evocar a los soviets, su dispositivo de sustentaci\u00f3n se escindi\u00f3. La fracci\u00f3n militar le hizo saber que no le seguir\u00eda apoyando si no disolv\u00eda el CGT y liquidaba a las organizaciones de izquierda. Ceder a los militares era convertirse en su prisionero, y un prisionero sin valor, puesto que Goulart no ignoraba que toda fuerza pol\u00edtica reposaba en su prestigio junto a los sindicatos. Por otra parte, confiando siempre en que su triunfo depend\u00eda de la superioridad que tuviese en t\u00e9rminos militares, Goulart no hab\u00eda creado las condiciones efectivas para una insurrecci\u00f3n popular. El comportamiento de la mayor\u00eda de la izquierda, sobre todo del PCB, con su teor\u00eda de la revoluci\u00f3n pac\u00edfica y su cretinismo parlamentario, tuvieron el mismo efecto, desarmando a las masas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 2 de abril, alegando no querer derramar sangre, Goulart pasaba la frontera brasile\u00f1a-uruguaya. La v\u00edspera se hab\u00eda constituido un gobierno provisional, que, aunque era ileg\u00edtimo (el presidente constitucional se encontraba todav\u00eda en Brasil), fue reconocido por los Estados Unidos. Siete d\u00edas despu\u00e9s, las fuerzas armadas se adue\u00f1aban del poder, proclamando el Acta Institucional, que suspend\u00eda pr\u00e1cticamente la Constituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">La intervenci\u00f3n militar<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">El an\u00e1lisis de los hechos muestra claramente que no tienen raz\u00f3n los que ven al actual bonapartismo militar de Brasil como el resultado de una acci\u00f3n externa. El intento fracasado de 1961 dej\u00f3 claro que una intervenci\u00f3n militar s\u00f3lo podr\u00eda tener \u00e9xito si: a) correspond\u00eda a una situaci\u00f3n objetiva de crisis de la sociedad brasile\u00f1a, y b) se insertaba dentro del juego de las fuerzas pol\u00edticas en conflicto. El respaldo que los militares recibieron de la peque\u00f1a burgues\u00eda, expresado en la \u201cmarcha de la familia\u201d que reuni\u00f3, el 2 de abril de 1964, a un mill\u00f3n de manifestantes en R\u00edo, es se\u00f1al evidente de que la acci\u00f3n de las fuerzas armadas correspond\u00eda a una realidad social objetiva. Otra confirmaci\u00f3n es la adhesi\u00f3n un\u00e1nime que recibieron de las clases dominantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es necesario comprender que la escisi\u00f3n que se produjo en las clases medias y que las llev\u00f3, bajo banderas extremistas opuestas, a chocar violentamente en las calles, en los primeros meses de 1964 (eso pas\u00f3 sobre todo en Minas Gerais, de donde procedi\u00f3 el movimiento armado que derroc\u00f3 a Goulart), indicaba claramente que las tensiones sociales hab\u00edan llegado a un punto cr\u00edtico. Tales tensiones opon\u00edan, con fuerza creciente las clases dominantes, como un bloque, al proletariado, a las capas radicales de la peque\u00f1a burgues\u00eda urbana (de las que fue expresi\u00f3n el brizolismo) y a los campesinos y trabajadores rurales, a causa de la agudizaci\u00f3n de las contradicciones que analizarnos anteriormente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si se considera, en efecto, el modelo de las crisis pol\u00edticas por las que pas\u00f3 el pa\u00eds, se ver\u00e1 claramente que, desde 1961, las fuerzas populares ganaban autonom\u00eda de acci\u00f3n y las crisis se resolv\u00edan cada vez menos f\u00e1cilmente por acuerdos palaciegos. En el \u201cmovimiento pro legalidad\u201d, que se despleg\u00f3 tras la renuncia de Quadros, fue todav\u00eda posible a los grupos pol\u00edticos dominantes encontrar una forma de transacci\u00f3n, el r\u00e9gimen parlamentario. Pero, en las luchas subsecuentes por el restablecimiento del presidencialismo, si el mando estuvo siempre en las manos de Goulart, hubo un momento \u2014en la huelga general de julio de 1962\u2014 en que casi se le escap\u00f3. Fue el p\u00e1nico provocado por la amplitud de la huelga general de septiembre y el recuerdo de los disturbios sangrientos que se hab\u00edan verificado, en julio, en R\u00edo de Janeiro, los que, aliados al temor de una intervenci\u00f3n militar pro Goulart, doblegaron la resistencia del Congreso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La crisis de septiembre de 1963 presenta, ya, un modelo nuevo. Su iniciativa no se origina en las esferas dominantes, como las anteriores, sino que pertenece a un sector espec\u00edfico del movimiento popular, los sargentos, cuya rebeli\u00f3n, en Brasilia, se halla en el origen de los acontecimientos. En ning\u00fan momento Goulart pudo contener la acci\u00f3n aut\u00f3noma de los sindicatos obreros y estudiantiles. La soluci\u00f3n de la crisis, es decir el rechazo por el Congreso de la declaraci\u00f3n estableciendo el estado de sitio de Goulart, tuvo como factor decisivo la movilizaci\u00f3n popular que se desarroll\u00f3 en todo el pa\u00eds. Una tal demostraci\u00f3n de fuerza del movimiento popular y una prueba tal de debilidad de Goulart convencen a la burgues\u00eda de que la esperanza de que \u00e9ste pudiera ofrecerle una garant\u00eda de \u201cpaz social\u201d, gracias al control que ejerci\u00f3 siempre sobre los organismos de masas, era vana. El fracaso subsecuente del Plan Trienal refuerza esa desilusi\u00f3n. Es entonces cuando la burgues\u00eda abandona a Goulart y cuando las aspiraciones que tuvo de lograr un gobierno bonapartista, act\u00faan en beneficio de la derecha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Naturalmente, no es solamente el recelo que inspiraba el movimiento de masas el que contribuye a aproximar a la burgues\u00eda a las dem\u00e1s clases dominantes y a fundirlas en un bloque. Indicamos ya que la crisis econ\u00f3mica, visible desde 1962, no favorec\u00eda la alianza de la burgues\u00eda con las clases populares, sobre todo con la clase obrera, por los sacrificios que aqu\u00e9lla deber\u00eda imponer al pa\u00eds. Desde el momento en que Goulart se mostr\u00f3 incapaz de realizar el milagro de esa alianza (y su viraje hacia la izquierda, en marzo de 1964, apenas confirmaba esa incapacidad), la burgues\u00eda, necesitando siempre de un gobierno fuerte, ten\u00eda que contar con la derecha. Por otra parte, el cambio que se efect\u00faa en el interior de la clase burguesa, desde 1955, con el aumento del sector vinculado al capital extranjero, hac\u00eda cada vez m\u00e1s posible este arreglo entre los grupos dominantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto explica por qu\u00e9 la primera faz que mostr\u00f3 el gobierno militar fue la represi\u00f3n polic\u00edaca en contra del movimiento de masas: la intervenci\u00f3n en los sindicatos, la disoluci\u00f3n de los \u00f3rganos directivos populares (incluso el CGT), la persecuci\u00f3n de los l\u00edderes obreros y campesinos, la supresi\u00f3n de mandatos y derechos pol\u00edticos, la prisi\u00f3n y la tortura. Explica tambi\u00e9n la pol\u00edtica econ\u00f3mica de ese gobierno, que fue, ante todo, de contenci\u00f3n de los salarios, de restricci\u00f3n del cr\u00e9dito y de aumento de la carga tributaria.<sup>12<\/sup>&nbsp;En l\u00edneas generales, la pol\u00edtica de estabilizaci\u00f3n financiera del actual gobierno quiere crear una oferta de mano de obra m\u00e1s abundante, bajando as\u00ed su precio, y, al mismo tiempo, \u201cracionalizar\u201d la econom\u00eda, liquidando la competencia excesiva que gener\u00f3, en ciertos sectores, la expansi\u00f3n industrial y favoreciendo, por lo tanto, la concentraci\u00f3n del capital en las manos de los grupos m\u00e1s poderosos. Esto beneficia, por supuesto, a los grupos extranjeros, pero tambi\u00e9n a la gran burgues\u00eda nacional. Esa pol\u00edtica representa un intento para resucitar las pr\u00e1cticas originadas por la Instrucci\u00f3n 113, para superar la crisis del sector externo, pero obedece tambi\u00e9n a las exigencias planteadas por el propio desarrollo capitalista brasile\u00f1o, como son la rebaja de los salarios y la racionalizaci\u00f3n de la producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hecho de que la burgues\u00eda brasile\u00f1a, finalmente, acept\u00f3 el papel de socio menor en su alianza con los capitales extranjeros y decidi\u00f3 intensificar la capitalizaci\u00f3n rebajando a\u00fan m\u00e1s el nivel de vida popular y concentrando en sus manos el capital disperso en la burgues\u00eda peque\u00f1a y media, tiene serias implicaciones pol\u00edticas. Para amplios sectores de la izquierda, el actual r\u00e9gimen militar representa el fracaso de una clase \u2014la burgues\u00eda nacional\u2014 y de una pol\u00edtica \u2014el reformismo. Planteada as\u00ed en t\u00e9rminos radicalmente antiburgueses, la lucha popular tiende a rehuir los cuadros legales y conduce a la lucha armada. Es evidente que la concreci\u00f3n de esa tendencia depende de la evoluci\u00f3n de la crisis en que se debate la econom\u00eda brasile\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pol\u00edtica del gobierno no dio, hasta el momento, en este particular, muy buenos resultados. A pesar de que el aumento de los precios fue de 87<em>%<\/em>&nbsp;en 1964 (m\u00e1s elevado, por lo tanto, que en 1963), las autoridades econ\u00f3micas garantizaron que no ser\u00eda de m\u00e1s del 25<em>%<\/em>&nbsp;en 1965 (la misma tasa que fijaba el Plan Trienal para su primer a\u00f1o de aplicaci\u00f3n). Aun adoptando medidas coercitivas en relaci\u00f3n a las empresas, para que no aumenten sus precios m\u00e1s all\u00e1 del l\u00edmite establecido, los \u00edndices de Guanabara presentaron, este a\u00f1o, aumentos de 4.5<em>%<\/em>&nbsp;en enero, 5.7<em>%<\/em>&nbsp;en febrero y 7 8<em>%<\/em>&nbsp;en marzo \u2014es decir que, en tres meses, se absorbi\u00f3 el 18<em>%<\/em>&nbsp;del previsto para todo el a\u00f1o, manteni\u00e9ndose sensiblemente igual la tasa de inflaci\u00f3n. Paralelamente, se suceden las quiebras de empresas (incluso de grandes grupos, como las Minas Jaffet y la Panair do Brasil) y asciende el n\u00famero de desempleados: solamente en Sao Paulo, 80 mil obreros quedaron sin trabajo en los cuatro primeros meses del a\u00f1o, siendo de mil la media diaria de despidos en todo el estado.<sup>13<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema no mejora, si lo consideramos desde el punto de vista externo. Los Estados Unidos informaron, con motivo del primer aniversario del golpe de 1964, que el Brasil se hab\u00eda colocado en la primera fila de los pa\u00edses beneficiados, el a\u00f1o pasado, por la ayuda norteamericana, habi\u00e9ndosele destinado un total de mil millones de d\u00f3lares. No explicaron, sin embargo, que la mayor parte de esa suma no represent\u00f3 dinero en caja, sino que eran s\u00f3lo aplazamientos de los pagos de las deudas contra\u00eddas anteriormente. Las inversiones privadas no aumentaron sensiblemente despu\u00e9s del cambio pol\u00edtico. La consecuencia es que la balanza de pagos de Brasil present\u00f3, en 1964, un d\u00e9ficit global de 290 millones de d\u00f3lares. Si se tiene en cuenta que el programa econ\u00f3mico del gobierno est\u00e1 basado ante todo en la esperanza de cr\u00e9ditos e inversiones norteamericanas, se comprende la gravedad de esta comprobaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no s\u00f3lo de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica pueden valerse las izquierdas brasile\u00f1as para llevar las masas al camino de la insurrecci\u00f3n. El car\u00e1cter \u201cextranjero\u201d del actual r\u00e9gimen militar puede ayudarlas considerablemente. En efecto, si realizamos la interpretaci\u00f3n simplista que quiere ver en el golpe de abril una acci\u00f3n exterior a la realidad brasile\u00f1a, no pretendemos negar la existencia y la importancia de la influencia norteamericana en los acontecimientos, no s\u00f3lo, como se\u00f1alamos, por la actuaci\u00f3n de la Embajada de los Estados Unidos, en R\u00edo, y por la de organismos como el IBAD, sino tambi\u00e9n por la pol\u00edtica de vinculaci\u00f3n de las fuerzas armadas de Brasil a la estrategia del Pent\u00e1gono. El acuerdo militar entre los dos pa\u00edses (firmado en 1942 y ampliado en 1954), la estandarizaci\u00f3n de los armamentos (1955), la creaci\u00f3n de organismos continentales, como el Colegio Interamericano de Defensa (1961), las misiones de instrucci\u00f3n y de entrenamiento, todo eso cre\u00f3 progresivamente una \u00e9lite militar inclinada a enfocar los problemas brasile\u00f1os desde la perspectiva de los intereses estrat\u00e9gicos de los Estados Unidos. A trav\u00e9s de un centro de irradiaci\u00f3n \u2014la Escuela Superior de Guerra, a la que pertenecen Castelo Branco y otros jefes militares del actual r\u00e9gimen\u2014 se difundieron teor\u00edas como la de la \u201cagresi\u00f3n comunista interna\u201d y la de la \u201cguerra revolucionaria\u201d, creadas por los franceses en la campa\u00f1a de Indochina. El esp\u00edritu de casta y el paternalismo, que caracterizan a los militares latinoamericanos, hicieron el resto, lo que explica el comportamiento de tropas de ocupaci\u00f3n de las fuerzas armadas brasile\u00f1as, as\u00ed como la orientaci\u00f3n pro norteamericana del gobierno de Castelo Branco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ocupando un poder que las luchas pol\u00edticas dejaron vacante en 1964, los militares, respaldados por la coalici\u00f3n de las clases dominantes, decidieron sacar al pa\u00eds del callej\u00f3n en que se encontraba. Desde entonces, han tratado de crear nuevos cuadros institucionales, presentando una nueva ley electoral, un nuevo estatuto para los partidos, encaminando reformas como la agraria y la administrativa, intentando promover, por medio de una pol\u00edtica econ\u00f3mica r\u00edgida y la reglamentaci\u00f3n de las reivindicaciones obreras, condiciones para un nuevo equilibrio entre las fuerzas productivas. La burgues\u00eda acept\u00f3 su tutela y lo que \u00e9sta significa, es decir, el abandono de la idea de un desarrollo econ\u00f3mico aut\u00e1rquico en provecho de la integraci\u00f3n definitiva al capitalismo norteamericano. La cuesti\u00f3n reside menos en saber si tal direcci\u00f3n puede aprovecharle, que en saber si habr\u00e1 tiempo para que fructifique.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Efectivamente, la deterioraci\u00f3n acelerada de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica, la ca\u00edda constante del nivel de vida de las masas, la proletarizaci\u00f3n de la peque\u00f1a burgues\u00eda y el desempleo obrero son factores que dificultan las soluciones moderadas y que tienden a expresarse pol\u00edticamente en comportamientos radicales. Si las izquierdas brasile\u00f1as no se muestran capaces de aprovechar la ocasi\u00f3n, ya se presenta qui\u00e9n quiere sustituirlas: un radicalismo neofascista, que se organiza alrededor de la LIDER (Liga Democr\u00e1tica Radical, entidad paramilitar), de Lacerda y otros jefes derechistas y que gana creciente terreno en las fuerzas armadas. Si las clases dominantes, bajo el actual gobierno militar o a trav\u00e9s de una recomposici\u00f3n con los sectores moderados de la izquierda (como intenta una corriente liberal burguesa, con una campa\u00f1a pro elecciones y amnist\u00eda), no detienen la crisis econ\u00f3mica y encuentran nuevos caminos para el progreso del pa\u00eds, la oposici\u00f3n pol\u00edtica radical, que marc\u00f3 el \u00faltimo per\u00edodo del gobierno de Goulart, volver\u00e1 a presentarse con mucho m\u00e1s fuerza \u2014as\u00ed como los problemas no solucionados en 1954 generaron una crisis m\u00e1s violenta, diez a\u00f1os despu\u00e9s. Eso es a\u00fan m\u00e1s probable porque las masas trabajadoras pueden sentirse traicionadas, mas no vencidas, dado que no llegaron a dar la batalla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro del cuadro que presenta la Am\u00e9rica Latina, las clases dominantes brasile\u00f1as, respaldadas por los Estados Unidos y por las oligarqu\u00edas latinoamericanas, podr\u00e1n frenar por alg\u00fan tiempo la explosi\u00f3n de los conflictos sociales que maduran en Brasil, pero no habr\u00e1 medios de postergar indefinidamente su ca\u00edda, si no logran abrir nuevas perspectivas de desarrollo econ\u00f3mico y social a las grandes masas, si no pueden iluminar el horizonte sombr\u00edo que les presenta hoy el porvenir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>Ruy Mauro Marini<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">NOTAS<\/h2>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>Caio PRADO J\u00daNIOR,&nbsp;<em>Hist\u00f3ria econ\u00f3mica do Brasil<\/em>, S\u00e1o Paulo, Ed. Brasilende, 1959, p. 321.<\/li><li>Centro de desenvolvimiento econ\u00f3mico CEPAL \u2014Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico de Brasil,&nbsp;<em>15 anos de pol\u00edtica econ\u00f3mica no Brasil<\/em>, 1964, p. 16.<\/li><li>Caio PRADO J\u00daNIOR,&nbsp;<em>op. cit<\/em>., p. 325.<\/li><li>Los precios agr\u00edcolas globales pasaron del \u00edndice 222,6 en 1954 a 686,3 en 1960, mientras el \u00edndice de los precios industriales progres\u00f3 de 204,2 a apenas 462,4 en los a\u00f1os considerados (1949=100).&nbsp;<em>S\u00edntesis del<\/em>&nbsp;<em>Plan trienal de desarrollo<\/em>, publicada por la Presidencia de la Rep\u00fablica de Brasil, diciembre de 1962, p. 126.<\/li><li><em>15 anos<\/em>, p. 66.<\/li><li>Si el \u00edndice relativo de los precios agr\u00edcolas en general y los precios industriales, tomando por base a 1949, pasa de 118,8 en 1955 a 148,4 en 1960, el de los precios del producto agr\u00edcola para el mercado interno el\u00e9vase de 109 a 147,6 en los a\u00f1os considerados, presentando, pues, una progresi\u00f3n mucho m\u00e1s r\u00e1pida.&nbsp;<em>Plan trienal<\/em>, p. 126.<\/li><li><em>Ibid<\/em>., p. 127.<\/li><li><em>Ibid<\/em>., pp. 140-41.<\/li><li><em>15 anos<\/em>, p. 63.<\/li><li>La expresi\u00f3n \u201cdesinflaci\u00f3n\u201d se utiliz\u00f3 por primera vez en el per\u00edodo Kubitschek, en el plan de estabilizaci\u00f3n financiera presentado por su ministro de Hacienda, Lucas Lopes, que no lleg\u00f3 a aplicarse. V. Embajada de Brasil en EE. UU.,&nbsp;<em>Survey of the Brazilian Economy<\/em>, 1958, p. 71.<\/li><li>Los gastos del IBAD en los comicios para gobernador de Pernambuco, en 1962, por ejemplo, en que apoy\u00f3 al adversario de Miguel Arraes. Joao Cleofas, representaron alrededor de 500 millones de cruzeiros, como comprob\u00f3 la Comisi\u00f3n parlamentaria que investig\u00f3 la actuaci\u00f3n de ese organismo. Sobre la intervenci\u00f3n norteamericana en la pol\u00edtica de Brasil. en ese per\u00edodo, v\u00e9ase el informe period\u00edstico de Robinson ROJAS,&nbsp;<em>Estados Unidos en Brasil<\/em>, Santiago de Chile, Prensa Latinoamericana, 1965.<\/li><li>Es interesante observar que la pol\u00edtica tributaria del gobierno Castelo Branco se basa sobre todo en la hoja de salarios, y no en la capacidad de producci\u00f3n de las empresas: salario familia, impuestos para educaci\u00f3n y habitaciones populares, 13\u00b0 salario, etc. Es decir que aumenta principalmente la carga fiscal de las empresas tecnol\u00f3gicamente menos evolucionadas, que emplean m\u00e1s mano de obra, y que corresponden, socialmente, a la media y peque\u00f1a burgues\u00eda.<\/li><li>Datos suministrados por el Consejo consultivo de empleo y salario y publicados por el&nbsp;<em>Correio da Manha<\/em>, R\u00edo, 13 de mayo de 1965. La informaci\u00f3n agrega que, en la industria automovil\u00edstica de S\u00e1o Paulo, dos empresas ya funcionan solamente tres veces por semana y redujeron los salarios de sus obreros. En su edici\u00f3n del 16 de mayo, el mismo peri\u00f3dico informa que las existencias de esta industria elev\u00e1ronse de 8.500 veh\u00edculos, en enero, a 14 mil, en abril de 1965.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-2-columns has-desktop-oneTwo-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-78bfedee\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-c83ae97b\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-3c638dde\">\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-d4411b9d-39c4-491c-bd45-0e8112fd2916\" href=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/1965\/04\/1-Contradicciones-y-conflictos-en-el-Brasil-contempora\u0301neo.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Contradicciones y conflictos en el Brasil contempora\u0301neo<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente:\u00a0Foro Internacional, v. 5, n. 4, abril-junio de 1965, pp. 511-546, El Colegio de M\u00e9xico. 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