{"id":884,"date":"1979-06-20T23:09:50","date_gmt":"1979-06-20T23:09:50","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=884"},"modified":"2022-03-04T00:42:10","modified_gmt":"2022-03-04T00:42:10","slug":"la-soga-en-el-cuello-hacia-una-moneda-latinoamericana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=884","title":{"rendered":"La soga en el cuello: hacia una moneda latinoamericana"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/IMG_2043a-edited.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2220\" width=\"754\" height=\"424\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/IMG_2043a-edited.jpg 620w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/IMG_2043a-edited-300x169.jpg 300w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/IMG_2043a-edited-600x338.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 754px) 100vw, 754px\" \/><figcaption>Noticias UNAM<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: Archivo de Ruy Mauro Marini. Publicado en\u00a0El Universal, M\u00e9xico, mi\u00e9rcoles, 20 de junio de 1979.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">El patr\u00f3n de dependencia de Am\u00e9rica Latina, que rigi\u00f3 hasta empezar la crisis capitalista de 1014, s\u00f3lo superada despu\u00e9s de la segunda Guerra Mundial, era sencillo. Nuestros pa\u00edses produc\u00edan, entonces, materias primas y alimentos, que vend\u00edan en el mercado mundial, obteniendo en cambio las divisas necesarias para importar las manufacturas que necesitaban. Aparte las crisis de corta duraci\u00f3n que a veces ocurr\u00edan, esa relaci\u00f3n, cuyo instrumento de ajuste era la balanza comercial, pudo sostenerse sin tropiezos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la segunda guerra, la situaci\u00f3n cambi\u00f3, por dos razones fundamentales: las disponibilidades de equipos y dinero con que contaban los grandes centros imperialistas, en especial Estados Unidos, y el desarrollo de la industria manufacturera en Am\u00e9rica Latina, en los treinta a\u00f1os que durara la crisis. Ambos elementos confluyeron a una soluci\u00f3n \u00fanica, mediante la aceleraci\u00f3n de la industrializaci\u00f3n latinoamericana sobre la base de capitales extranjeros, que transfirieron a la regi\u00f3n el dinero y los equipos excedentes en los grandes centros.<\/p>\n\n\n\n<p>La atracci\u00f3n de capitales quedaba empero supeditada, para Am\u00e9rica Latina, a las oportunidades que les ofreciera para funcionar como tal. Era indispensable ampliar constantemente la escala de la acumulaci\u00f3n, creando siempre nuevos campos de inversi\u00f3n, lo que a su vez exig\u00eda la ampliaci\u00f3n de los mercados.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque parte de la producci\u00f3n, incluso manufacturera, pudiera dirigirse al mercado mundial, su proporci\u00f3n m\u00e1s significativa tendr\u00eda que realizarse en el mercado interno. Ahora bien: aun creciendo \u00e9ste considerablemente, o m\u00e1s bien cuanto mayor fuera su expansi\u00f3n, m\u00e1s se agravaba el problema planteado por el nuevo patr\u00f3n de dependencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, la producci\u00f3n realizada en el mercado interno se transforma en dinero que funciona s\u00f3lo internamente. Ese dinero, en manos de las compa\u00f1\u00edas extranjeras, tiene que convertirse a su vez en divisas, en dinero mundial. Y, como vimos, aunque las divisas puedan obtenerse mediante el mismo movimiento de capitales, ellas s\u00f3lo son realmente efectivas, s\u00f3lo pertenecen de hecho al pa\u00eds, si se obtienen a trav\u00e9s de la exportaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Planteadas as\u00ed, las cosas se encaminan necesariamente hacia un callej\u00f3n sin salida. Si los capitales extranjeros que entran deben contar con una escala creciente de acumulaci\u00f3n y, pues, de mercado y si ese mercado es fundamentalmente nacional, lo que no les permite recobrar \u00edntegramente la forma dinero que ten\u00edan al entrar, llegar\u00e1 un momento en que el producto de las exportaciones tendr\u00e1 que dedicarse por entero o casi todo al pago de intereses y amortizaciones, as\u00ed como a la repatriaci\u00f3n de capitales. Alcanzado este l\u00edmite, los capitales dejar\u00edan de llegar, pero seguir\u00edan presionando para salir, lo que llevar\u00eda al estrangulamiento definitivo al actual patr\u00f3n de dependencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La soluci\u00f3n para el problema depende, pues, de que la moneda de los pa\u00edses latinoamericanos pueda funcionar tambi\u00e9n como divisa, como dinero mundial, aunque sea en el \u00e1mbito regional. Esto explica por qu\u00e9, en el reciente Congreso sobre la Libre Iniciativa en la Integraci\u00f3n Regional, que se reuni\u00f3 en Sao Paulo, Brasil haya propuesto la creaci\u00f3n de una moneda \u00fanica para la ALALC, apoyada por la capacidad productiva de los propios pa\u00edses y desvinculada del d\u00f3lar. No sorprende que haya sido Brasil, el pa\u00eds que m\u00e1s avanz\u00f3 en el nuevo patr\u00f3n de dependencia, quien se haya adelantado a proponer esa medida, dado que, con sus 40,000 millones de deuda externa, la soga ya le aprieta el cuello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em><span class=\"has-inline-color has-nv-dark-bg-color\">Ruy Mauro Marini<\/span><\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background\" style=\"background-color:#757575;color:#757575\"\/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Archivo de Ruy Mauro Marini. Publicado en\u00a0El Universal, M\u00e9xico, mi\u00e9rcoles, 20 de junio de 1979. 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