{"id":897,"date":"1979-07-18T23:15:21","date_gmt":"1979-07-18T23:15:21","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/wordpress\/?p=897"},"modified":"2022-03-04T00:19:17","modified_gmt":"2022-03-04T00:19:17","slug":"estados-unidos-entre-roosvelt-y-carter","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/?p=897","title":{"rendered":"Estados Unidos: entre Roosvelt y Carter"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Fuente: Archivo de Ruy Mauro Marini. Publicado en\u00a0El Universal, M\u00e9xico, mi\u00e9rcoles, 18 de julio de 1979.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La d\u00e9cada de 1970 quedar\u00e1 en la memoria de la clase dominante norteamericana como un per\u00edodo de confusi\u00f3n y zozobra. Su intento de repetir, con James Carter, la haza\u00f1a que represent\u00f3 el liderazgo rooseveltiano en los dif\u00edciles a\u00f1os treinta parece estar destinado al fracaso. No por acaso la prensa ha evocado, al informar sobre su discurso del domingo pasado, la atm\u00f3sfera de los \u00faltimos d\u00edas de la era de Nixon.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo esencial, el discurso de Carter gir\u00f3 en torno al petr\u00f3leo. Pero este no era sino la punta del iceberg, el aspecto visible de la problem\u00e1tica a que se refer\u00eda la alocuci\u00f3n presidencial. En ella se inscribe la aguda recesi\u00f3n que afecta de nuevo a la potencia imperialista, con sus secuelas de inflaci\u00f3n y desempleo. Junto a ello, est\u00e1 lo que el presidente norteamericano llam\u00f3 de &#8220;crisis de confianza&#8221;, cuyo indicador m\u00e1s dram\u00e1tico es la ca\u00edda vertical de su popularidad, que pone en tela de juicio la posibilidad de que \u00e9l pueda presentarse a la reelecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/05-nlc00811-398h-edited.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2204\" width=\"378\" height=\"212\" srcset=\"https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/05-nlc00811-398h-edited.jpg 399w, https:\/\/marini-escritos.unam.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/05-nlc00811-398h-edited-300x168.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 378px) 100vw, 378px\" \/><figcaption>Easy<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Atribuir todo esto a la pol\u00edtica de precios de la OPEP, como lo hizo Carter, es una simpleza. Sobre todo cuando esa pol\u00edtica no ha sido sino la respuesta a las presiones inflacionarias surgidas en el mercado mundial, en el curso de este a\u00f1o, de las que responden tanto la revoluci\u00f3n en Ir\u00e1n como las medidas adoptadas por el propio gobierno norteamericano, con el objeto de constituir una reserva de combustible. Prueba de ello es que la reciente alza de precios decretada por la OPEP sigui\u00f3 con retraso las tendencias que se hab\u00edan afirmado ya en el mercado mundial y que hab\u00edan permitido a las compa\u00f1\u00edas petroleras operar con precios muy por encima de los que fijaban los pa\u00edses productores.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero es tambi\u00e9n una simpleza de la clase dominante norteamericana creer que podr\u00eda reeditar el fen\u00f3meno Roosevelt, en las actuales circunstancias. La crisis de los a\u00f1os treinta fue la culminaci\u00f3n de la lucha por la hegemon\u00eda mundial que libraban Estados Unidos, Alemania y Jap\u00f3n, contra Inglaterra y Francia, desde principios del siglo. La derrota del Eje, que acompa\u00f1\u00f3 al hundimiento de la hegemon\u00eda francobrit\u00e1nica, dej\u00f3 a Estados Unidos solo en la arena mundial, como vencedor incontestable.<\/p>\n\n\n\n<p>Carter ascendi\u00f3 tambi\u00e9n en el marco de una crisis, la m\u00e1s brutal que ha sacudido al mundo capitalista desde los a\u00f1os treinta. Pero, ahora lo que est\u00e1 siendo socavado son los fundamentos mismos del poder\u00edo norteamericano. Estados Unidos debe enfrentarse hoy al resurgimiento de antiguas potencias imperialistas, como Alemania Federal y Jap\u00f3n; al fortalecimiento y expansi\u00f3n de los pa\u00edses socialistas, y sobre todo a la ola revolucionaria que recorre, continente tras continente, las naciones dependientes y semicoloniales.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Ha sido esto \u00faltimo lo que ha determinado las derrotas m\u00e1s humillantes de Estados Unidos, en el curso de esta d\u00e9cada. Derrotas directas, como la que experiment\u00f3 a manos de los revolucionarios vietnamitas, e indirectas, como las que sufri\u00f3 en \u00c1frica, en Ir\u00e1n o la que lo amenaza hoy en Nicaragua. Que el pueblo de un peque\u00f1o pa\u00eds como Costa Rica, ubicado en la zona m\u00e1s neur\u00e1lgica del imperio norteamericano, haya podido echar a la calle a las fuerzas intervencionistas que all\u00ed mandara Estados Unidos, como ocurri\u00f3 la semana pasada, habla con elocuencia de la decadencia del imperialismo norteamericano.<\/p>\n\n\n\n<p>Es comprensible que, al resentirla, la naci\u00f3n incurra en la &#8220;crisis de confianza&#8221;, a que aludi\u00f3 el presidente Carter. Y lo que hay que esperar es que surjan de all\u00ed nuevas fuerzas sociales, capaces de construir la grandeza norteamericana, aunque sobre bases radicalmente distintas de las de ahora, fundadas en la explotaci\u00f3n y la violencia ejercidas en escala mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em><span class=\"has-inline-color has-nv-dark-bg-color\">Ruy Mauro Marini<\/span><\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background\" style=\"background-color:#757575;color:#757575\"\/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Archivo de Ruy Mauro Marini. Publicado en\u00a0El Universal, M\u00e9xico, mi\u00e9rcoles, 18 de julio de 1979. 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